Este documento discute varias aplicaciones emergentes de la bioingeniería y la nanotecnología, incluidos chips médicos implantables, estimulación de células madre, nanotecnología para el cáncer, exoesqueletos robóticos y prótesis controladas por el pensamiento. También cubre casos reales como Kevin Warwick, el primer cyborg, y Neil Harbisson, el primer humano reconocido oficialmente como cyborg. El documento explora los desafíos éticos planteados por estas tecnologías emergentes y su impacto