El tejido adiposo almacena grasa y tiene dos tipos: grasa blanca y grasa parda. La grasa blanca se encuentra en todo el cuerpo y almacena lípidos como reserva de energía. La grasa parda se encuentra principalmente en bebés y ayuda a generar calor. El tejido adiposo crece a través de la hiperplasia en la infancia y la hipertrofia en la adultez.