La telemedicina ha revolucionado la atención médica al permitir la atención a distancia mediante tecnologías como la informática y telecomunicaciones, mejorando la cobertura y calidad de la atención, especialmente en áreas remotas. Ha evolucionado desde sus inicios en 1903 hasta convertirse en un recurso clave para comunidades vulnerables, con iniciativas importantes en Colombia y otros países. Las universidades juegan un papel crucial en el desarrollo de proyectos de telemedicina que apoyan a víctimas del conflicto armado, reflejando la necesidad de adaptar la medicina a la era digital.