Este documento discute las implicaciones educativas de la inteligencia emocional. Resume las siete inteligencias identificadas por Gardner y argumenta que los tests convencionales solo miden una pequeña parte de la inteligencia al omitir las emociones y actitudes. También sugiere que la inteligencia cognitiva e inteligencia emocional deben integrarse para ayudar a las personas a vivir felices.