Las luciérnagas producen luz a través de una reacción química en órganos especiales ubicados debajo de su abdomen, donde la luciferina se combina con oxígeno para emitir luz sin apenas generar calor. Existen más de 2 mil especies de luciérnagas en todo el mundo excepto la Antártida, y producen luz para comunicarse o advertir de peligros. Algunas especies sincronizan sus luces de forma hermosa aunque la ciencia no está segura del motivo.