El documento describe la resurrección de Jesús como el hecho central de la fe cristiana. Jesús resucitó al tercer día como había predicho, y se apareció a sus discípulos en múltiples ocasiones para confirmar su resurrección. Luego ascendió al cielo, y el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles en Pentecostés. Jesús anunció que volverá gloriosamente para el Juicio Final, cuando los justos recibirán la vida eterna en el cielo.