LA REVELACIÓN DE DIOS AL HOMBRE
I Dios revela su designio amoroso
51 "Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio
de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo
encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la
naturaleza divina" (DV 2).
52 Dios, que "habita una luz inaccesible" (1 Tm 6,16) quiere comunicar su propia
vida divina a los hombres libremente creados por él, para hacer de ellos, en su Hijo
único, hijos adoptivos (cf. Ef 1,4-5). Al revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los
hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos
serían capaces por sus propias fuerzas.
53 El designio divino de la revelación se realiza a la vez "mediante acciones y
palabras", íntimamente ligadas entre sí y que se esclarecen mutuamente (DV 2).
Este designio comporta una "pedagogía divina" particular: Dios se comunica
gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación
sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del
Verbo encarnado, Jesucristo.
San Ireneo de Lyon habla en varias ocasiones de esta pedagogía divina bajo la
imagen de un mutuo acostumbrarse entre Dios y el hombre: "El Verbo de Dios [...]
ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre para acostumbrar al
hombre a comprender a Dios y para acostumbrar a Dios a habitar en el hombre,
según la voluntad del Padre" (Adversus haereses, 3,20,2; cf. por ejemplo, Ibid., 3,
17,1; Ibíd., 4,12,4; Ibíd.,4, 21,3).
II Las etapas de la revelación
Desde el origen, Dios se da a conocer
54 "Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a los hombres testimonio
perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la salvación
sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya
desde el principio" (DV 3). Los invitó a una comunión íntima con Ël revistiéndolos
de una gracia y de una justicia resplandecientes.
55 Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres.
Dios, en efecto, "después de su caída [...] alentó en ellos la esperanza de la
salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género
humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la
perseverancia en las buenas obras" (DV 3).
«Cuando por desobediencia perdió tu amistad, no lo abandonaste al poder de la
muerte [...] Reiteraste, además, tu alianza a los hombres (Plegaria eucarística IV:
Misal Romano).
La alianza con Noé
56 Una vez rota la unidad del género humano por el pecado, Dios decide desde el
comienzo salvar a la humanidad a través de una serie de etapas. La alianza con
Noé después del diluvio (cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economía divina con
las "naciones", es decir con los hombres agrupados "según sus países, cada uno
según su lengua, y según sus clanes" (Gn10,5; cf. Gn 10,20-31).
57 Este orden a la vez cósmico, social y religioso de la pluralidad de las naciones
(cf. Hch17,26-27), está destinado a limitar el orgullo de una humanidad caída que,
unánime en su perversidad (cf. Sb 10,5), quisiera hacer por sí misma su unidad a la
manera de Babel (cf. Gn11,4-6). Pero, a causa del pecado (cf. Rm 1,18-25), el
politeísmo, así como la idolatría de la nación y de su jefe, son una amenaza
constante de vuelta al paganismo para esta economía aún no definitiva.
58 La alianza con Noé permanece en vigor mientras dura el tiempo de las naciones
(cf. Lc21,24), hasta la proclamación universal del Evangelio. La Biblia venera
algunas grandes figuras de las "naciones", como "Abel el justo", el rey-sacerdote
Melquisedec (cf. Gn 14,18), figura de Cristo (cf. Hb 7,3), o los justos "Noé, Daniel y
Job" (Ez 14,14). De esta manera, la Escritura expresa qué altura de santidad pueden
alcanzar los que viven según la alianza de Noé en la espera de que Cristo "reúna
en uno a todos los hijos de Dios dispersos" (Jn 11,52).
Dios elige a Abraham
59 Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abram llamándolo "fuera de su
tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él "Abraham", es decir,
"el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las
naciones de la tierra" (Gn 12,3; cf. Ga 3,8).
60 El pueblo nacido de Abraham será el depositario de la promesa hecha a los
patriarcas, el pueblo de la elección (cf. Rm 11,28), llamado a preparar la reunión un
día de todos los hijos de Dios en la unidad de la Iglesia (cf. Jn 11,52; 10,16); ese
pueblo será la raíz en la que serán injertados los paganos hechos creyentes
(cf. Rm 11,17-18.24).
61 Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo Testamento han sido
y serán siempre venerados como santos en todas las tradiciones litúrgicas de la
Iglesia.
Dios forma a su pueblo Israel
62 Después de la etapa de los patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo
salvándolo de la esclavitud de Egipto. Estableció con él la alianza del Sinaí y le dio
por medio de Moisés su Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al único
Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez justo, y para que esperase al
Salvador prometido (cf. DV 3).
63 Israel es el pueblo sacerdotal de Dios (cf. Ex 19, 6), "sobre el que es invocado el
nombre del Señor" (Dt 28, 10). Es el pueblo de aquellos "a quienes Dios habló
primero" (Viernes Santo, Pasión y Muerte del Señor, Oración universal VI, Misal
Romano), el pueblo de los "hermanos mayores" en la fe de Abraham (cf. Discurso
en la sinagoga ante la comunidad hebrea de Roma, 13 abril 1986).
64 Por los profetas, Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación, en la
espera de una Alianza nueva y eterna destinada a todos los hombres (cf. Is 2,2-4),
y que será grabada en los corazones (cf. Jr 31,31-34; Hb 10,16). Los profetas
anuncian una redención radical del pueblo de Dios, la purificación de todas sus
infidelidades (cf. Ez 36), una salvación que incluirá a todas las naciones (cf. Is 49,5-
6; 53,11). Serán sobre todo los pobres y los humildes del Señor (cf. So 2,3) quienes
mantendrán esta esperanza. Las mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel,
Miriam, Débora, Ana, Judit y Ester conservaron viva la esperanza de la salvación
de Israel. De ellas la figura más pura es María (cf. Lc 1,38).
LA RAZÓN DEL HOMBRE Y LA REVELACIÓN DE DIOS
¿Qué es la Razón?
Es la facultad en virtud de la cual el ser humano es capaz de identificar, comparar y
clasificar conceptos relacionando unos con otros según
sus semejanzas y diferencias; cuestionando su significado y el sentido de su uso;
hallando coherencias o contradicciones entre ellos y así inducir o deducir otros
conceptos nuevos y distintos de los que ya conoce. Es la capacidad de establecer
o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su
coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas… De ahí el verbo
Razonar.
¿Qué es el Razonamiento?
Es un encadenamiento de juicios en el que partiendo de una proposición conocida
se descubre otra u otras desconocidas. (Aristóteles).
Clases de Razonamiento:
(Razonamiento Deductivo e Inductivo)
Deductivo: Es una forma de razonamiento que va del todo a las partes es decir,
intenta extraer de una verdad universal otra particular. Puede ser de tres clases:
categórico, hipotético y disyuntivo, atendiendo al tipo de juicio (por la relación) que
le sirva de punto de partida.
Categórico: Ej. Todos los humanos son mortales, todos los Caleños son humanos;
entonces todos los Caleños son mortales.
Hipotético: Ej. Si apruebas iras de vacaciones, si fuera mas alto entonces.., Si
tuviera dinero…
Disyuntivo: Ej. Por este camino se va al Norte o al Sur, es así que se va al Norte,
luego se va al Sur.
Es esta la razón por la cual Aristóteles estableció los cuatro principios a priori para
la lógica todavía enseñados en nuestra época: el principio de identidad, el principio
de no contradicción, el principio del tercero excluido y el principio de razón
suficiente. Ej: (Prov: 1: 18-23) (Gál: 4:16).
Inductivo: En el mismo sentido, el razonamiento inductivo, es el estudio de derivar
una generalización o una ley a partir de observaciones. Éste fue posteriormente
incluido en el estudio de la lógica, y fue adoptado como el razonamiento básico de
la investigación científica, combinándola cuando corresponde con la deducción.
Este probablemente es el motivo del éxito y la certeza de los modelos científicos
actuales. Es decir, la inclusión del razonamiento inductivo en las ciencias no es
menor en nuestras vidas, nos permitió tener el modelo científico actual el cual nos
ha dado una cantidad impresionante de tecnología y “supuestas verdades”. Ej. La
teorías de la Evolución, del Big Bang, del Origen del Universo, del Mas allá etc.
Razones negativas del hombre por las cuales el Señor actuó:
(Mar: 7:6-9) Y respondiendo Él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías,
como está escrito: Este pueblo de labios me honra, pero su corazón lejos está de
mí. Pero en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de
hombres. Porque haciendo a un lado el mandamiento de Dios, os aferráis a la
tradición de los hombres; el lavamiento de jarros, de copas; y hacéis muchas otras
cosas semejantes. Y les decía: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar
vuestra tradición.
Invalidaban la palabra, la verdad de Dios; por cumplir la tradición (Mat: 15: 9)
Honren a padre y madre; pero no por encima de Dios (Mar: 7:10) (Mat: 10:37-40),
el dinero es bueno; pero no por encima de Dios (Mat: 10: 17-25) (1 Tim: 6: 10), el
conocimiento es bueno; pero no por encima de Dios (1Rey: 11: 6) (1Cor: 1: 20, 8:
1b) Ninguno tenga mas alto concepto de si mismo que el que debe tener (Fil: 2:3,
13) (Rom: 12: 3)
La Verdad de Dios…
Son principios y conceptos esenciales; leyes universales y espirituales que se
intuyen por si mismos a partir del conocimiento o de las experiencias. Pero por
una o por otra razón, declaro esta palabra a su pueblo Israel… “El Señor volverá a
gozarse sobre ti para bien…” (Deut: 30:1-20)
Cuantas veces nos hemos preguntado en nuestro corazón el porqué del final de
las cosas, que según nosotros no deberían terminar como en muchas ocasiones
que conocemos… Son ¿Buenas o Malas? ¡No lo sabemos! Pero lo que sí
sabemos; es lo que fue dicho por el Señor a través del Apóstol Pablo (1Cor: 1: 20-
29) 25 El supuestamente “insensato” plan de Dios es mucho más sabio que el más
sabio plan humano, y el Dios “débil” que muere en la cruz es más fuerte que todos
los hombres juntos.
Todo está escrito en nuestra mente y corazón desde el principio de los tiempos
cuando fuimos enseñados por él, en el cielo (Jn: 6:45b) (Efe 4:20-21)… ¡Estamos
en este mundo recordando lo que somos, para manifestar nuestra “Verdadera
Identidad” ¡Cristo! (1Cor: 15: 48b).
Por una o por otra razón, un mismo suceso le acontece al sabioy al necio, al hombre
y a las bestias, al justo y al impío, al limpio y al no limpio, al que sacrifica y al que
no sacrifica, al bueno y al que peca, al que jura, como al que teme el juramento;
como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos
(Ecle: 2: 14, 3: 19, 9: 12-13)
Por más que nos preguntemos las cosas y tratemos de encontrar una respuesta
lógica a las circunstancias de la vida, el único que tiene la “Razón” en lo que hemos
venido tratando es Dios mismo… Y pase lo que pase, creamos lo que creamos,
sintamos lo que sintamos… ¡Dios es la verdad! Él es inconmovible… “El fundamento
de Dios está firme, el Señor conoce los que son suyos (2Tim: 2:19), caminamos en
obras preparadas de antemano (Efe: 2: 10).”
Todo en la vida tiene una razón de ser y es la siguiente… Su razón y no la nuestra
(Jn: 1: 11) de la misma forma todos nosotros cumplimos un propósito especial en
Dios, por Dios y para Dios (Col: 1: 16) así nuestra mente no lo asimile en el
momento… Pero ¡lo entenderemos después! Ejemplo: (Sal: 73: 1-28) Asaf, uno de
los escritores de los Salmos y miembro del Ministerio de alabanza en el reinado de
David entendió al fin por qué suceden las cosas… Ahora leamos esta palabra que
declaro el Señor por medio de Moisés al pueblo de Israel diciendo… Mandamiento
de amor a su pueblo Israel… “Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas
estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti…”
Circuncidará el Señor tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames
a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. Te
hará tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el
fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien…
Todo lo creado, por una o por otra razón; es usado por Dios para que cumplamos
su propósito. ¿Bueno o malo? No lo sabemos. Recordemos… Nuestro bien y
nuestro mal, no son el bien y el mal de Dios. (Isa: 5:20)
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto
delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para
que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y
siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que
habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que
les había de dar. Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y
el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus
caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas
y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para
tomar posesión de ella.
Es una bendición de Dios que seamos guiados en este camino de ciencia,
conocimiento, gracia, revelación y vida en el Espíritu para entender ese plan
perfecto establecido por Dios desde antes. Saber que todo lo que el se había
propuesto hacer, se hizo; y que nada quedo inconcluso, porque el Señor cumple
su palabra. Pues Dios no es hombre para que mienta... (Núm: 23:19)
El objetivo que tenemos en Dios:
El de entender por el Espíritu; que de la misma manera que en su tiempo escogió
un pueblo para manifestar en el, y a través de el; todo su poder, así mismo es para
este tiempo, “Por una o por otra razón” El se esta manifestando en todos y cada uno
de sus hijos; los que conforme a su propósito escogió como Su esposa amada, los
que salimos de El mismo, los que tenemos Su mente, Su palabra y Su espíritu.
(1Cor: 15: 48b) los que somos “Un espíritu con el” los que entendemos que no
somos nosotros, sino El; a traves nuestro.
Como bien sabemos en su soberanía escogió para sí un pueblo de sobre la faz de
la tierra, el cual fue formado de la descendencia de uno de los hijos de Isaac el
hijo de la promesa; la cual el Señor mismo había hecho a Abraham su padre. (Isa:
41:8-14) Y por medio de Moisés lo saco de la esclavitud en la que vivió en Egipto.
(Éxo: 9:1) (Éxo: 18:8) pero ellos no entendendieron la razón del porque el Señor
actuaba así; El rey David escribió en uno de los salmos “Nuestros padres en
Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus
misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. (2Sam: 7:23)
En (Isa: 41: 13-14) “Por una o por otra razón” Declaro tambien sobre ese pueblo
una palabra especial de amor y de poder; que por mas errores, fallas, debilidades,
flaquezas, e idolatría; todas estas “Apartarían” al pueblo de Dios por el pecado en
el que siempre vivieron. (Rom: 3:23) Así lo hizo con el pueblo que El escogió…
¿Cuál es esa Razón por la que el Señor obro de esa manera?
El Amor…
Dios es Amor (1Jn: 4:8b) él los salvó por amor de su nombre, así el pueblo o lo
entendiera y por encima de la infidelidad de ellos hizo notorio su poder” (Sal: 106:7
-8) (2Ti 2:13-14)
El Señor cumple su palabra… Por una o por otra razón el Señor obra en nuestra
vida, el Señor es, en cada uno de nosotros. (Col: 3:11) estemos confiados de esto,
que el que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará... (Fil: 1: 6)
(1Cor: 13: 4-8) El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no
es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se
irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo
lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.
En conclusión:
(Pro 3:5-7)Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. No seas sabio en
tu propia opinión: Teme a Jehová, y apártate del mal.
Somos la bendición de Dios manifestada, somos sabios, entendidos, puros,
perfectos… Somos Su misma vida aquí en la tierra.
JESUCRISTO: LA EVIDENCIA SUPREMA
Evidencias de Jesús - ¿Qué Revela la Arqueología?
Cuando se trata de arqueología, ¿existe alguna evidencia de Jesús? ¿Existen
lugares reales o artefactos que testifiquen sobre la veracidad histórica de
Jesucristo? Extraordinariamente, en las últimas décadas, ha sido descubierta
evidencia significativa ¡que revela la vida, enseñanzas, muerte y resurrección de
Jesús! Evidencias de Jesús - Los Comienzos de Su Vida y Ministerio
La evidencia de Jesús comienza con el lugar de su nacimiento en Belén. La Iglesia
de la Natividad es generalmente considerada como un lugar histórico fidedigno, con
la tradicional cueva del nacimiento de Cristo señalada por la ornamentada Estrella
de Belén. Colinas de terrazas conteniendo los rebaños de pastores todavía rodean
la pequeña ciudad.
En el Mar de Galilea, Nazaret, el pueblo de la niñez de Cristo, se mantiene activo
todavía. Adicionalmente, puertos antiguos, que coinciden con el relato bíblico, han
sido localizados en los recientes ciclos de sequías. De hecho, un bote pesquero
galileo del primer siglo, ha sido recientemente sacado del lodo y preservado.
Aunque no sabemos a quién perteneció el bote, coincide con el registro bíblico de
los barcos usados por los discípulos de Cristo.
Capernaum, un pueblo regularmente visitado por Jesús, está siendo ampliamente
excavado y protegido. Lugares específicos de interés incluyen la sinagoga en
Capernaum donde Jesús curó al hombre con el espíritu inmundo y pronunció el
sermón acerca del pan de vida, y la casa de Pedro, donde Jesús sanó a la suegra
de Pedro y a otros.
Otros lugares arqueológicos involucrados en el ministerio de Cristo incluyen Kursi
(el milagro de los cerdos), Tabgha (los panes y los peces), el Monte de las
Beatitudes (el Sermón del Monte), Cesarea de Filipo (la confesión de Pedro), y el
pozo de Jacob, donde Jesús le habló a la mujer samaritana.
En Jerusalén, todavía podemos ver las bases del Templo judío construido por
Herodes el Grande. Otros lugares extraordinarios en Jerusalén incluyen los
"Escalones del Sur" por donde Jesús y sus seguidores entraron al Templo,
el Estanque de Bethesda donde Jesús sanó al hombre paralítico, y el recientemente
descubierto Estanque de Siloé donde Jesús sanó al hombre ciego.
Evidencias de Jesús - Sus Últimos Días y Crucifixión
Las evidencias de Jesús en los eventos que condujeron a su crucifixión comienza
cruzando el Valle de Cedrón desde Jerusalén, en el Monte de los Olivos. Allí
podemos caminar entre antiguos árboles de olivo hasta el Jardín de
Getsemaní donde Jesús oró antes de su captura. Luego, podemos mirar atrás,
cruzando el Valle de Cedrón, hacia la Puerta Dorada por donde Cristo entró a
Jerusalén para su juicio, azotes, y muerte.
En otras partes encontramos más evidencias de Jesús y los líderes que presidieron
su juicio y crucifixión, incluyendo una inscripción que menciona al procurador
romano de ese tiempo, Poncio Pilatos, y los huesos del Sumo Sacerdote judío de
ese tiempo, Caifás, preservados en un ornamentado osario (caja de huesos). La
evidencia continúa por toda Jerusalén, donde podemos pararnos en el sitio de
sentencias de Poncio Pilatos, llamado Gabbatha, y luego caminar por la Vía
Dolorosa, donde Cristo cargó su propia cruz hacia el Calvario. La inmensa Iglesia
del Santo Sepulcro es considerada como un lugar histórico fidedigno por la mayoría
de los expertos, la cual cubre los lugares de crucifixión y sepulcro de Cristo.
Increíblemente, un hueso de talón de 2.000 años, atravesado por un clavo de hierro,
fue descubierto recientemente en un cementerio de Jerusalén, lo cual aporta más
claridad sobre la práctica de crucifixión de los romanos del primer siglo.
Evidencias de Jesús - ¿Qué Hay de Su Resurrección?
Las evidencias de Jesús en lugares antiguos y artefactos culminan con una tumba
vacía, justo fuera de las murallas de Jerusalén. Aunque no conocemos el sitio
exacto de la tumba de José de Arimatea, el sitio tradicional, conocido como la
Tumba del Jardín, provee una imagen maravillosa. Más tarde, en el camino de
Emaús, nos imaginamos al Cristo resucitado, caminando con dos hombres
desalentados y abatidos que habían perdido a su líder - el Mesías esperado - hacía
sólo unos pocos días. ¿Qué evento pudo ocasionar que un puñado de campesinos
asustados, escondiéndose, encendieran el mundo antiguo con la proclamación
audaz de Jesucristo? Nada, salvo la resurrección de Cristo, pudo haber
transformado a esa gente - ¡La evidencia de Jesús después de su muerte y
resurrección es asombrosa!
LA EVIDENCIA DE LOS MILAGROS
Hay muchos cristianos que aseguran que el tiempo de los milagros ya pasó, son
una especie de escépticos cristianizados, no existe un sólo versículo de la Biblia
que respalde esa afirmación. Estos son los que destruyen la autenticidad de los
Evangelios al rechazar los milagros, negando las bases del cristianismo. El seudo
cristiano une sus fuerzas con el ateo; ya que ninguna excusa podrá silenciar la
verdad de la Biblia.
Al mismo tiempo algunos afirman que: << No podemos demostrar que una
revelación sea divina, si no hay evidencias externas >>.Esta afirmación involucra un
problema que explicaremos mediante esta ilustración. Supongamos que aparece un
extraño en cualquier ciudad de Estados Unidos, que es el portador de una
“revelación divina” y como una acreditación de su mensaje exhibe poderes
milagrosos. Asumamos que después de una investigación, se establezca la realidad
de los milagros. Aquí surge una confrontación práctica. Si el “argumento cristiano”
es correcto estamos obligados a aceptar cualquier tipo de Evangelio que este
proclame. Y nadie que conozca algo de la naturaleza humana dudará que será muy
bien recibido.
No obstante, el cristiano sería guardado de ello por las palabras del apóstol Pablo:
” Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al
que hemos anunciado, sea anatema”. El cristiano lo abandonaría en el acto.
Además insistiría en aplicarle al obrador de milagros la prueba de la Biblia, y al
hallarlo en contradicción con el evangelio que ya había recibido lo rechazaría, en
otras palabras no aprobaría el mensaje por los milagros, sino por una revelación
precedente que encontramos en la Biblia.
En el caso que Cristo viniera a fundar una nueva religión, y que el cristianismo fuera
recibido en el mundo a causa de los milagros, estas son aseveraciones casi
universales de la cristiandad. Puede ser alarmante que podamos mantener ambas
afirmaciones, que son igualmente erróneas, y de la misma manera el cristianismo
sería perjudicado por el error, pero a pesar de ello, esta es la conclusión a que
apunta el anterior argumento, y que nos llevará a una investigación exhaustiva y
muy cuidadosa. ¿Acaso no es un hecho que aquellos entre los cuales se obraron
los milagros que Cristo hizo, fueron los mismos que después los crucificaron?
¿Acaso no es un hecho que al retarlo a que hiciera milagros para que apoyara sus
afirmaciones mesiánicas, El se rehusó a hacerlo?” Entonces le respondieron
algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de
parte tuya. Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera
demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta: porque
como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así
estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra” (Mateo
12:38-40).
No obstante, al resumir este argumento, << se admite el hecho de que el
cristianismo, fue recibido en el mundo sobre la base de la creencia en los milagros
>>. Y esto es lo que los nuevos convertidos al cristianismo podrían haber alegado
como su razón para haberlo abrazado. Sin Embargo ¿dónde radica la autoridad
para apoyar estas afirmaciones? A ninguno de los discípulos del Señor se hubiera
atribuido su fe sobre ésta base. La narración de la primera Pascua del ministerio de
Cristo, parecería refutar esto, pero, es de hecho, la más clara prueba de todo lo
contrario.” Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la pascua, muchos
creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. Pero Jesús, por su parte, no
confiaba en ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le
diera testimonio del hombre, pues El sabía lo había en el hombre” (Juan 2:23-25).
Más adelante sigue la historia de Nicodemo, que era uno de estos “convertidos” a
causa de “las señales que tú haces” Y se le tuvo que enseñar que no es el
conocimiento lo que se precisa para el reino, sino poseer la vida, y esta vida tiene
que empezar por el “nuevo nacimiento”. El apóstol Pedro que participó en un
privilegio especial al contemplar el milagro mayor, la Transfiguración en el monte
santo dice lo siguiente: ” Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente
corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios
que vive y permanece” (1 P.1:23). “Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado
eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi
Padre que está en los cielos” (Mat. 16:17). Mucho más notable es el caso del apóstol
Pablo, un hombre de una devoción firme a los que él creía ser verdad, el testimonio
completo del ministerio y de los milagros de Cristo le convirtió en amargo
perseguidos del cristianismo. El explica su testimonio de esta manera ” Obtuve
misericordia” y añade ” Agradó a Dios, que…me llamó por su gracia, revelar a Su
Hijo en mi” Este testimonio de Pablo adquiere especial interés debido a su visión en
el camino de Damasco podría llevarnos a llamar discípulo a causa del milagro
ocurrido, si no fuera por su explicito testimonio.
Usted se preguntará, si los milagros de Cristo no se efectuaron para que fueran la
base de la fe, ¿entonces por qué se efectuaron? Porque tenían un propósito noble,
y una oportunidad de aliviar el sufrimiento. Es perfectamente natural que cuando: ”
aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” podíamos esperar y además
era lógico que las enfermedades e incluso la muerte cedieran ante su poder.”
Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con
poder, el anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo;
porque Dios estaba con El” (Hch. 10:38).Muchas personas piensan que el Señor
obraba milagros a fin de silenciar la incredulidad. Esta idea es blasfema por su
falsedad. De otra manera, leemos afirmaciones como la encontramos en Mateo
13:58.
“Y no hizo muchos milagros allí, a causa de la incredulidad de ellos”. Aunque no hay
registrado un solo caso en el curso de su ministerio terrenal en que fe apelara en
vano al Señor, y esto es lo que hace tan extraño y además abrumador el reinado de
la ley, tampoco hay registrado un solo caso en el que el reto de la incredulidad fuera
premiado con un milagro.
Y esto nos sugiere el segundo gran propósito por el que se dieron los milagros. Para
el pueblo judío, la religión y la política eran inseparables. Toda la esperanza de
bendición espiritual descansaba en la venida del Mesías. Por un lado las
muchedumbres solo pensaban, en primer lugar en su liberación del yugo romano y
en la restauración de las glorias de su reino. Su venida, y era a éstas, a las que su
última apelación iba dirigida.
” Examináis las Escrituras porque a vosotros pensáis que en ella tenéis vida eterna;
y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengan
vida” (Jn. 5:39-40).” Mas Abraham le contesto: << Si no escuchan a Moisés y los
profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos>>”.
(Lucas 16:31).
A este respecto, la evidencia de los milagros fue incidental, es más no hay
sugerencia en ningún lugar que estos se dieran para acreditar la enseñanza; el
propósito de los mismos era única y solamente para acreditar al maestro. Ya que
los milagros mostraran a los judíos lo que ellos tenían que esperar, a causa de su
relación con la revelación anterior que era aceptada como de Dios, para aquellos
sus beneficiarios. Descartándose que lo que es sobrenatural no necesariamente es
divino. Si este hombre obra milagros, es enviado por Dios. La lógica es perfecta;
pero el judío podía repudiar la premisa y naturalmente rechazar la conclusión.
Muchos de los maestros de Israel atribuyeron los milagros de Cristo a Satanás, y el
Señor respondió a la acusación no negando el poder satánico, sino que apeló a la
naturaleza y el propósito de Sus actos.
Creer en los milagros, por el testimonio de las Escrituras aparece lógico en las
enseñanzas después de la resurrección Como aparece en el evangelio de Lucas
capítulo 24 y versículos 27-44. Tampoco fue de forma distinta cuando Pedro, que
se dirigió a los judíos de Jerusalén, diciendo: ” Y asimismo todos los profetas que
han hablado desde Samuel y sus sucesores en adelante, también anunciaron estos
días” (Hch. 3:24). También Pablo en su defensa delante del rey Agripa: ” Así que
habiendo recibido ayuda de Dios, continúo hasta este día testificando tanto a
pequeños como a grandes, no declarando más que lo que los profetas y Moisés
dijeron que sucedería: que el Cristo había de padecer y que por motivo de su
resurrección de entre los muertos, El debía ser el primero en proclamar luz tanto al
pueblo judío como a los gentiles” (Hch. 26:22-23). Y si pasamos a la enseñanza de
la Epístolas tenemos que esta misma verdad es enseñada más explícitamente
presentada, que Cristo vino a ser siervo de la circuncisión para confirmar las
promesas hechas por los padres, y para que los gentiles glorifiquen Su amor y su
misericordia.
Podríamos escribir miles páginas para demostrar, que Cristo no vino a fundar una
nueva religión, ya que estaría más cerca de la verdad, que el propósito principal de
Jesús era dar fin a la religión. En el único pasaje que se refleja esta palabra
relacionada con la vida cristiana es en Santiago 1:27 ” La religión pura y sin mancha
delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en
sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo” Cristo era en Sí mismo, la
realidad de cada tipo, la verdadera sustancia de cada sombra, el cumplimiento de
cada una de las promesas del Padre. Si hablamos del altar o del sacrificio, del
sacerdocio o del templo Cristo era el anti-tipo de todo ello. El verdadero propósito
del Señor era el de poner todas las cosas a un lado a fin de poder colocar otras
cosas en su lugar. El vino no a destruir la ley y los profetas, sino a cumplirlas y sobre
todo vino como nuestro sustituto. A la luz de esta realidad se disipan los argumentos
de los no creyentes. Cuando Jesús apareció, la cuestión con el pueblo judío no era
si, como otro Juan el Bautista, se trataba meramente de ” un hombre de Dios, sino
si El era el Enviado, el Mesías a quien las Escrituras señalaban y daban testimonio
de El: Juan 1:41-45 “Hemos hallado al Mesías” Por lo tanto, la cuestión no reside si
una revelación puede acreditarse mediante la evidencia externa, sino si la evidencia
es capar de acreditar a una persona cuya venida ha sido profetizada. Concluimos
expresando lo siguiente:
1- El milagro no es evidencia cierta de la autenticidad de la revelación.
2- Cristo no es el fundador de una nueva religión, sino el clímax de la religión judaica.
3- El silencio de Dios se rompe en la persona y obra de Jesucristo.
4- Cristo no vino a presentar los milagros como sus credenciales, los milagros son
una consecuencia de la fe de los demás puestas en El.
5- Ofreció una sola señal, la señal de Jonás, que apuntaba a su gran y poderoso
milagro de Su resurrección.
LOS MILAGROS DEL NUEVO
TESTAMENTO
Los milagros que aparecen en el NT se relatan como realizados por Jesús (en los
Evangelios) o por algunos de sus discípulos (Hechos). En todos ellos, el prodigio
que se narra consiste, sustancialmente, en la existencia de un problema (los
expertos le llaman Adversidad) que es resuelto por Jesús (o sus discípulos) por
medio de un supuesto poder sobrehumano.
Ese problema se divide en dos grupos:
1) Enfermos (incluyendo los que terminan en muerte), enfermedades asociadas a
posesiones demoníacas, enfermedades no asociadas a posesiones
2) y sucesos relacionados con circunstancias naturales.
Como en cualquier narración de este tipo, se descubre una secuencia de
circunstancias, aunque no todas se dan en todos los casos. Seguimos, con cierta
libertad, a J.Paláez en su libro Milagros de Jesús en los evangelios sinópticos.
Morfología e interpretación.
a) generalmente comienzan situando el lugar en donde se realiza el prodigio,
aunque no siempre de forma clara y concreta,
b) sigue el encuentro con el enfermo (si no se trata de enfermedad, se narran las
circunstancias en que se desarrollará el milagro),
c) a continuación se explica en qué consiste el problema que Jesús (o sus
discípulos) debe resolver (exorcismo acompañado o no de enfermedad, lepra,
parálisis, flujo de sangre, sordera, ceguera, mudez, hidropesía, muerte, tempestad,
pesca inútil, falta de vino, falta de comida…),
d) viene luego la intervención del taumaturgo, que supera la Adversidad de diversas
maneras, como veremos ahora,
e) y la constatación del milagro realizado
A veces aparecen otras circunstancias:
1) las personas que suplican a Jesús que intervenga (presentadas la mayoría de las
veces de forma anónima)
2) la presencia de fariseos, legistas, doctores, que son enemigos de Jesús, y con
los que hay un enfrentamiento
3) la admiración de la gente, que provoca que se extienda la fama del taumaturgo
4) la prohibición, a veces, por parte de Jesús, de que se hable de ello (aunque en la
mayoría de los casos, nadie hace caso de esta advertencia).
Hubo muchos más milagros de los que vamos a exponer, según se deduce de los
resúmenes que aparecen (los veremos en el apartado de curaciones mul-
titudinarias). No todos los evangelistas cuentan los mismos milagros. Es interesante,
para el mejor análisis de los milagros, detenerse en el hecho de que Jesús no
siempre los realiza de la misma manera.
Formas que usa Jesús para resolver el problema-Adversidad.
a) Sólo con sus palabras dirigidas a un hombre, a los espíritus inmundos o al mar.
A veces lo hace dando un fuerte grito.
b) Sólo con el tacto (en el caso de un ciego usa su propia saliva, y con otro, barro
hecho con saliva).
c) Con el tacto y la palabra (en un caso, mete los dedos en los oídos de un sordo y
“gime”: ¡ábrete!)
d) En un caso, el paciente toca a Jesús y queda curado (hemorroisa).
e) Por medio de una acción (reparto de panes).
f) La mayoría de las veces el enfermo está presente.
g) En dos casos, cura a distancia.
LA RESURRECCIÓN DE JESÚS
Evangelio según San Mateo (Mateo 28, 1-7)
Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la
otra María fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de
tierra: el Angel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó
sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas
como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como
muertos. El Angel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús,
el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a
ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: «Ha
resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán».
Esto es lo que tenía que decirles».
EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS La Biblia (Traducción argentina) 1990
AL TERCER DÍA RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS
638 "Os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres Dios
la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús (Hch 13, 32-33). La
Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y
vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como
fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo
Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo
que la Cruz:
Cristo ha resucitado de los muertos,
con su muerte ha vencido a la muerte.
Y a los muertos ha dado la vida.
(Liturgia bizantina: Tropario del día de Pascua)
I. El acontecimiento histórico y transcendente
639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo
manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo
Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque
os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros
pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según
las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol
habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su
conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18).
El sepulcro vacío
640 "¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado"
(Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que
se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del
cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28,
11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo
esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el
reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las
santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo
que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir
"las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató
en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús
no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una
vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44).
Las apariciones del Resucitado
641 María Magdalena y las santas mujeres, que iban a embalsamar el cuerpo de
Jesús (cf. Mc 16,1; Lc 24, 1) enterrado a prisa en la tarde del Viernes Santo por la
llegada del Sábado (cf. Jn 19, 31. 42) fueron las primeras en encontrar al Resucitado
(cf. Mt 28, 9-10; Jn 20, 11-18). Así las mujeres fueron las primeras mensajeras de
la Resurrección de Cristo para los propios Apóstoles (cf. Lc 24, 9-10). Jesús se
apareció en seguida a ellos, primero a Pedro, después a los Doce (cf. 1 Co 15, 5).
Pedro, llamado a confirmar en la fe a sus hermanos (cf. Lc 22, 31-32), ve por tanto
al Resucitado antes que los demás y sobre su testimonio es sobre el que la
comunidad exclama: "¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a
Simón!" (Lc 24, 34).
642 Todo lo que sucedió en estas jornadas pascuales compromete a cada uno de
los Apóstoles —y a Pedro en particular— en la construcción de la era nueva que
comenzó en la mañana de Pascua. Como testigos del Resucitado, los Apóstoles
son las piedras de fundación de su Iglesia. La fe de la primera comunidad de
creyentes se funda en el testimonio de hombres concretos, conocidos de los
cristianos y de los que la mayor parte aún vivían entre ellos. Estos "testigos de la
Resurrección de Cristo" (cf. Hch 1, 22) son ante todo Pedro y los Doce, pero no
solamente ellos: Pablo habla claramente de más de quinientas personas a las que
se apareció Jesús en una sola vez, además de Santiago y de todos los Apóstoles
(cf. 1 Co 15, 4-8).
643 Ante estos testimonios es imposible interpretar la Resurrección de Cristo fuera
del orden físico, y no reconocerlo como un hecho histórico. Sabemos por los hechos
que la fe de los discípulos fue sometida a la prueba radical de la pasión y de la
muerte en cruz de su Maestro, anunciada por Él de antemano (cf. Lc 22, 31-32). La
sacudida provocada por la pasión fue tan grande que los discípulos (por lo menos,
algunos de ellos) no creyeron tan pronto en la noticia de la resurrección. Los
evangelios, lejos de mostrarnos una comunidad arrobada por una exaltación
mística, nos presentan a los discípulos abatidos ("la cara sombría": Lc 24, 17) y
asustados (cf. Jn 20, 19). Por eso no creyeron a las santas mujeres que regresaban
del sepulcro y "sus palabras les parecían como desatinos" (Lc 24, 11; cf. Mc 16, 11.
13). Cuando Jesús se manifiesta a los once en la tarde de Pascua "les echó en cara
su incredulidad y su dureza de cabeza por no haber creído a quienes le habían visto
resucitado" (Mc 16, 14).
644 Tan imposible les parece la cosa que, incluso puestos ante la realidad de Jesús
resucitado, los discípulos dudan todavía (cf. Lc 24, 38): creen ver un espíritu
(cf. Lc 24, 39). "No acaban de creerlo a causa de la alegría y estaban asombrados"
(Lc 24, 41). Tomás conocerá la misma prueba de la duda (cf. Jn 20, 24-27) y, en su
última aparición en Galilea referida por Mateo, "algunos sin embargo dudaron"
(Mt 28, 17). Por esto la hipótesis según la cual la resurrección habría sido un
"producto" de la fe (o de la credulidad) de los apóstoles no tiene consistencia. Muy
al contrario, su fe en la Resurrección nació —bajo la acción de la gracia divina— de
la experiencia directa de la realidad de Jesús resucitado.
El estado de la humanidad resucitada de Cristo
645 Jesús resucitado establece con sus discípulos relaciones directas mediante el
tacto (cf. Lc 24, 39; Jn 20, 27) y el compartir la comida (cf. Lc 24, 30. 41-43; Jn 21,
9. 13-15). Les invita así a reconocer que él no es un espíritu (cf. Lc 24, 39), pero
sobre todo a que comprueben que el cuerpo resucitado con el que se presenta ante
ellos es el mismo que ha sido martirizado y crucificado, ya que sigue llevando las
huellas de su pasión (cf Lc 24, 40; Jn 20, 20. 27). Este cuerpo auténtico y real posee
sin embargo al mismo tiempo, las propiedades nuevas de un cuerpo glorioso: no
está situado en el espacio ni en el tiempo, pero puede hacerse presente a su
voluntad donde quiere y cuando quiere (cf. Mt 28, 9. 16-17; Lc 24, 15. 36; Jn 20, 14.
19. 26; 21, 4) porque su humanidad ya no puede ser retenida en la tierra y no
pertenece ya más que al dominio divino del Padre (cf. Jn 20, 17). Por esta razón
también Jesús resucitado es soberanamente libre de aparecer como quiere: bajo la
apariencia de un jardinero (cf. Jn 20, 14-15) o "bajo otra figura" (Mc 16, 12) distinta
de la que les era familiar a los discípulos, y eso para suscitar su fe (cf. Jn 20, 14.
16; 21, 4. 7).
646 La Resurrección de Cristo no fue un retorno a la vida terrena como en el caso
de las resurrecciones que él había realizado antes de Pascua: la hija de Jairo, el
joven de Naím, Lázaro. Estos hechos eran acontecimientos milagrosos, pero las
personas afectadas por el milagro volvían a tener, por el poder de Jesús, una vida
terrena "ordinaria". En cierto momento, volverán a morir. La Resurrección de Cristo
es esencialmente diferente. En su cuerpo resucitado, pasa del estado de muerte a
otra vida más allá del tiempo y del espacio. En la Resurrección, el cuerpo de Jesús
se llena del poder del Espíritu Santo; participa de la vida divina en el estado de su
gloria, tanto que san Pablo puede decir de Cristo que es "el hombre celestial" (cf. 1
Co 15, 35-50).
La Resurrección como acontecimiento transcendente
647 "¡Qué noche tan dichosa —canta el Exultet de Pascua—, sólo ella conoció el
momento en que Cristo resucitó de entre los muertos!". En efecto, nadie fue testigo
ocular del acontecimiento mismo de la Resurrección y ningún evangelista lo
describe. Nadie puede decir cómo sucedió físicamente. Menos aún, su esencia más
íntima, el paso a otra vida, fue perceptible a los sentidos. Acontecimiento histórico
demostrable por la señal del sepulcro vacío y por la realidad de los encuentros de
los Apóstoles con Cristo resucitado, no por ello la Resurrección pertenece menos al
centro del Misterio de la fe en aquello que transciende y sobrepasa a la historia. Por
eso, Cristo resucitado no se manifiesta al mundo (cf. Jn 14, 22) sino a sus discípulos,
"a los que habían subido con él desde Galilea a Jerusalén y que ahora son testigos
suyos ante el pueblo" (Hch 13, 31).
II. La Resurrección obra de la Santísima Trinidad
648 La Resurrección de Cristo es objeto de fe en cuanto es una intervención
transcendente de Dios mismo en la creación y en la historia. En ella, las tres
Personas divinas actúan juntas a la vez y manifiestan su propia originalidad. Se
realiza por el poder del Padre que "ha resucitado" (Hch 2, 24) a Cristo, su Hijo, y de
este modo ha introducido de manera perfecta su humanidad —con su cuerpo— en
la Trinidad. Jesús se revela definitivamente "Hijo de Dios con poder, según el
Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos" (Rm1, 3-4). San
Pablo insiste en la manifestación del poder de Dios (cf. Rm 6, 4; 2 Co 13, 4; Flp 3,
10; Ef 1, 19-22; Hb 7, 16) por la acción del Espíritu que ha vivificado la humanidad
muerta de Jesús y la ha llamado al estado glorioso de Señor.
649 En cuanto al Hijo, él realiza su propia Resurrección en virtud de su poder divino.
Jesús anuncia que el Hijo del hombre deberá sufrir mucho, morir y luego resucitar
(sentido activo del término) (cf. Mc 8, 31; 9, 9-31; 10, 34). Por otra parte, él afirma
explícitamente: "Doy mi vida, para recobrarla de nuevo ... Tengo poder para darla y
poder para recobrarla de nuevo" (Jn 10, 17-18). "Creemos que Jesús murió y
resucitó" (1 Ts 4, 14).
650 Los Padres contemplan la Resurrección a partir de la persona divina de Cristo
que permaneció unida a su alma y a su cuerpo separados entre sí por la muerte:
"Por la unidad de la naturaleza divina que permanece presente en cada una de las
dos partes del hombre, las que antes estaban separadas y segregadas, éstas se
unen de nuevo. Así la muerte se produce por la separación del compuesto humano,
y la Resurrección por la unión de las dos partes separadas" (San Gregorio de
Nisa, De tridui inter mortem et resurrectionem Domini nostri Iesu Christi spatio; cf.
también DS 325; 359; 369; 539).
LA EVIDENCIA DE LA PROFECÍA
Único entre todos los libros que se hayan escritos, la Biblia predice con precisión
eventos específicos – en detalle – muchos años, y a veces siglos, antes que
ocurran. Aproximadamente 2500 profecías aparecen en las páginas de la Biblia, de
los cuales unos 2000 ya se han cumplido al pie de la letra – sin errores. (Las
restantes 500 aproximadamente están referidas al futuro y podrán verse desplegar
con el pasar de los días.) Dado que las probabilidades de que cualquiera de estas
profecías se haya cumplido por casualidad son, en promedio, de menos de uno en
diez (calculado en forma muy conservadora), y dado que las profecías son en gran
parte independientes una de otra, las probabilidades de que todas estas profecías
se hayan cumplido por casualidad y sin error, es menor de 102000 (es decir, ¡un 1
con 2000 ceros después!)
Dios no es el único, sin embargo, que utiliza los pronósticos de eventos futuros para
captar la atención de la gente. Satanás también lo hace. A través de clarividentes
(como Jeanne Dixon y Edgar Cayce), mediums, espiritistas y otros, llegan
predicciones asombrosas, aunque raramente con una precisión mayor del 60 por
ciento, y nunca con total precisión. Más aun, los mensajes de Satanás no tienen el
detalle de las profecías bíblicas, ni incluyen un llamado al arrepentimiento.
La prueba de fuego para identificar a un profeta de Dios está registrada en
Deuteronomio 18:21-22. De acuerdo con este pasaje bíblico (y otros), los profetas
de Dios, a diferencia de los voceros de Satanás, son 100 por ciento precisos en sus
predicciones. No hay ningún lugar para el error.
Como el espacio no nos permite una explicación de todas las profecías bíblica que
se han cumplido, lo que sigue es una discusión de algunas pocas para ejemplificar
el alto grado de especificidad, el rango de proyección y/o la “supernaturaleza” de los
eventos predichos. A los lectores se les alienta a seleccionar otras, también, y a
examinar cuidadosamente su historicidad.
1. Algún tiempo antes de 500 a. C., el profeta Daniel proclamó que el Mesías de
Israel esperado por tanto tiempo comenzaría su ministerio público 483 años
después de emitirse el decreto para la restauración y reconstrucción de Jerusalén
(Daniel 9:25-26). Predijo además que el Mesías sería “cortado”, muerto, y que este
evento tendría lugar antes de la segunda destrucción de Jerusalén. Hay abundante
documentación que muestra que estas profecías fueron cumplidas perfectamente
en la vida (y crucifixión) de Jesucristo. El decreto relacionado con la restauración de
Jerusalén fue emitido por el Rey Artajerjes de Persia a favor del sacerdote hebreo
Esdras en 458 a.C. 483 años más tarde, comenzó el ministerio de Jesucristo en
Galilea. (Recuerden que debido a los cambios de calendarios, la fecha para el
comienzo del ministerio de Cristo ha sido fijado por la mayoría de los historiadores
alrededor de 26 d.C. También noten que de 1 a.C a 1 d. C hay sólo un año.) La
crucifixión de Jesús ocurrió sólo unos pocos años después, y unas décadas
después, en el 70 d.C., vino la destrucción de Jerusalén por Tito. (Probabilidad de
cumplimiento por casualidad = 1 en 105)[1]
2. Aproximadamente en 700 a.C., el profeta Micaías indicó el pequeño pueblo de
Belén como el lugar de nacimiento del Mesías de Israel (Micaías 5:2). El
cumplimiento de esta profecía en el nacimiento de Cristo es uno de los hechos más
ampliamente conocidos y celebrados de la historia.
(Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 105)
3. En el quinto siglo a.C. un profeta llamado Zacarías declaró que el Mesías sería
traicionado por el precio de un esclavo – treinta piezas de plata, de acuerdo con la
ley judía – y también que este dinero sería utilizado para comprar un lugar de
sepultura para los extranjeros pobres de Jerusalén (Zacarías 11:12-13). Tanto los
escritores bíblicos como los historiadores seculares registran que treinta piezas de
plata fue la suma pagada a Judas Iscariote para traicionar a Jesús, e indican que el
dinero fue destinada para la compra del “campo del alfarero” utilizado – tal como
fue predicho – para enterrar a los pobres extranjeros (Mateo 27:3-10).
(Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 1011)
4. Unos 400 años antes que fuera inventada la crucifixión, tanto el Rey David de
Israel como el profeta Zacarías describieron la muerte del Mesías en palabras que
retratan perfectamente ese modo de ejecución. Más aun, dijeron que el cuerpo sería
traspasado y que ninguno de sus huesos sería quebrado, en contra del
procedimiento acostumbrado en casos de crucifixión (Salmos 22 y 34:20, Zacarías
12:10). De nuevo, los historiadores y los escritores del Nuevo Testamento confirman
el cumplimiento: Jesús de Nazaret murió en una cruz romana, y su muerte
extraordinariamente rápida eliminó la necesidad del habitual rompimiento de los
huesos. Una lanza fue clavada en su costado para verificar que estaba realmente
muerto.
(Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 1013)
5. El profeta Isaías predijo que un conquistador llamado Cirodestruiría una Babilonia
aparentemente inexpugnable y subyugaría a Egipto junto con el resto del mundo
conocido. Este mismo hombre, dijo Isaías, decidiría dejar que los exiliados judíos
en su territorio fueran liberados sin ningún pago de rescate (Isaías 44:28, 45:1 y
45:13). Isaías hizo esta profecía 150 años que Ciro naciera, 180 años antes que
Ciro hubiera realizado estos actos (y finalmente los hizo todos) y 80 años antes que
los judíos fueran llevados al exilio. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad =
1 en 1015)
6. La poderosa Babilonia, de 500 kilómetros cuadrados, estaba encerrada no sólo
por un foso, sino por una pared de 110 metros de alto, cada parte de 30 metros de
ancho. La opinión popular decía en forma unánime que era indestructible. Sin
embargo, dos profetas bíblicos declararon su ruina. Estos profetas además dijeron
que las ruinas serían evitadas por los viajeros, que la ciudad nunca más sería
habitada y que sus piedras no serían movidas ni siquiera para ser usadas como
material de construcción (Isaías 13:17-22 y Jeremías 51:26, 43). Su descripción es,
de hecho, la historia bien documentada de la famosa ciudadela. (Probabilidad de
cumplimiento por casualidad = 1 en 109)
7. La ubicación exacta y la secuencia exacta de la construcción de los nueve
suburbios de Jerusalén fueron predichas por Jeremías unos 2600 años atrás. Él se
refirió al tiempo de este proyecto constructivo como “los últimos días,” es decir, el
período de tiempo del segundo nacimiento de Israel en la tierra de Palestina
(Jeremías 31:38-40). Este renacimiento se convirtió en historia en 1948, y la
construcción de los nueve suburbios ha proseguido precisamente en las localidades
y en la secuencia predichas. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en
1018)
8. El profeta Moisés predijo (con algunos agregados de Jeremías y Jesús) que la
antigua nación judía sería conquistada dos veces y que la gente sería llevada como
esclavos cada vez, primero por los babilonios (por un período de 70 años) y luego
por un cuarto reino mundial (que conocemos como Roma). El segundo
conquistador, dijo Moisés, llevaría a los judíos cautivos a Egipto en barcos,
vendiéndolos o regalándolos como esclavos a todas partes del mundo. Ambas
predicciones se cumplieron con todo detalle, la primera en 607 a.C. y la segunda en
70 d.C. Más aun, el portavoz de Dios dijo que los judíos permanecerían esparcidos
por todo el mundo por muchas generaciones, pero sin llegar a asimilarse a las
gentes de otras naciones, y que los judíos un día volverían a la tierra de Palestina
para restablecer su nación por una segunda vez (Deuteronomio 29, Isaías 11:11-
13, Jeremías 25:11, Oseas 3:4-5 y Lucas 21:23-24).
Esta declaración profética atraviesa 3500 años de historia hasta su cumplimiento
completa – en nuestra generación. (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en
1020)
9. Jeremías predijo que, a pesar de su fertilidad y a pesar de su fácil acceso a la
provisión de agua, la tierra de Edom (hoy parte de Jordania) se volvería un páramo
deshabitado (Jeremías 49:15-20, Ezequiel 25:12-14). Su descripción relata con
precisión la historia de esa región actualmente desolada. (Probabilidad de
cumplimiento por azar = 1 en 105)
10. Josué profetizó que Jericó sería reconstruida por un hombre. También dijo que
el hijo mayor del hombre moriría cuando comenzara la reconstrucción y que su hijo
menor moriría cuando el trabajo fuera completado (Josué 6:26). Unos cinco siglos
más tarde esta profecía encontró su cumplimiento en la vida y la familia de un
hombre llamado Hiel (1 Reyes 16:33-34).
Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 10~)
11. El día de la partida sobrenatural de Elías de la Tierra fue predicho en forma
unánime – y precisa, de acuerdo con el relato de testigos oculares – por un grupo
de cincuenta profetas (2 Reyes 2:3-11). (Probabilidad de cumplimiento por azar =
1 en 109)
12. Jahaziel profetizó que el Rey Josafat y una pequeña banda de hombres
derrotarían a un ejército enorme, bien equipado y bien entrenado, sin tener que
luchar siquiera. Tal como fue predicho, el Rey y sus tropas se quedaron mirando
mientras sus enemigos eran destruidos en forma sobrenatural, hasta el último
hombre (2 Crónicas 20). (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 108)
13. Un profeta de Dios (no nombrado, pero probablemente Semaías) dijo que un
futuro rey de Judá llamado Josías tomaría los huesos de todos los sacerdotes
ocultistas (sacerdotes de los “lugares altos”) del Rey Jeroboam de Israel y los
quemaría en el altar de Jeroboam (1 Reyes 13:2 y 2 Reyes 23:15-18). Este evento
ocurrió aproximadamente 300 años después que fue predicho. (Probabilidad de
cumplimiento por azar = 1 en 1013)
Dado que estas trece profecías cubren en su mayor parte eventos separados e
independientes, la probabilidad del cumplimiento por casualidad de las trece
profecías en conjunto es de alrededor de 1 en 10138 (138 equivale a la suma de
todos los exponentes de 10 en las estimaciones de probabilidades anteriores). Con
el objeto de poner este número en perspectiva, esta probabilidad puede ser
comparada con la probabilidad estadística de que la segunda ley de la
termodinámica se invierta en una situación dada (por ejemplo, que un motor a
gasolina se enfríe durante su ciclo de combustión o que el calor fluya de un cuerpo
frío a uno caliente). Esa probabilidad es de 1 en 1080. Diciéndolo en forma sencilla,
basado en estas trece profecías sólo, puede decirse que el registro bíblico es
vastamente más confiable que la segunda ley de la termodinámica. Cada lector
debería sentirse libre de hacer sus propias estimaciones de la probabilidad del
cumplimiento por casualidad de las profecías citadas aquí. En cualquier caso, las
probabilidades que se deduzcan todavía serán absurdamente remotas.
En vista que la Biblia demuestra ser un documento tan confiable, hay toda razón
para esperar que las 500 profecías restantes, aquellas agendadas para “los tiempos
del fin,” también se cumplirán hasta la última letra. ¿Quién puede darse el lujo de
ignorar estos eventos venideros, y mucho menos perderse las bendiciones
inconmensurables que se ofrecen a todos los que se someten al control del autor
de la Biblia, Jesucristo? ¿Tomaría una persona razonable en forma ligera la
advertencia de juicio para aquellos que rechazan lo que saben que es verdadero
acerca de Jesucristo en la Biblia, o que rechazan la demanda de Jesús sobre sus
vidas?.
Escritores del antiguo testamento
El Antiguo Testamento es —según el canon cristiano— la primera parte de
la Biblia. Contiene el Pentateuco, y otras series de libros históricos, sapienciales y
proféticos. En total se numeran en el Antiguo Testamento 39 libros en la
versión protestante, 46 libros en la versión de la Iglesia católica, y 51 libros en la de
la Iglesia ortodoxa.
Las denominaciones de Biblia y de Antiguo Testamento (que presupone la
existencia de un Nuevo Testamento) nunca fueron usadas por los judíos de
habla hebrea, y tampoco por algunas confesiones cristianas.
Los judíos dividen los libros del Tanaj en tres grupos distintos: Torá (la
Ley), Neviim (los Profetas) y Ketuvim (los Hagiógrafos).
El grupo denominado testigos de Jehová prefiere la expresión Escrituras
Hebreas para referirse a esta colección de libros.
En el judaísmo
El Antiguo Testamento de los cristianos en el judaísmo es llamado Tanaj, un
acrónimo para Torá, Neviim y Ketuvim (Ley, Profetas y Escritos). El Tanaj consiste
en la Torá de Moisés, el único libro considerado como dictado y escrito por Dios
mismo y entregado a Moisés en el Monte Sinaí; los Profetas, que son los libros que
se consideran como inspirados por Revelación Profética; y los Escritos, que son una
colección de escritos poéticos e históricos que se consideran inspirados por el Ruaj
haKodesh (Espíritu Santo). Puesto que Dios en su Torá manda no añadir ni quitar
nada de la Torá de Moisés, toda escritura que viniese después es medida a la luz
de la Torá. Así, los libros que menos se acoplan a la Torá son considerados menos
inspirados y por tanto, menos importantes. Por este motivo, el judaísmo no
considera los Escritos de los discípulos de Jesús como inspiración Divina, por tanto
la Biblia judía solo se compone del Tanaj. Algunos grupos, entre ellos los judíos
nazarenos y judíos mesiánicos (no reconocidos como judíos por ninguna
denominación tradicional) consideran el llamado «Nuevo Testamento» como
material importante de aprendizaje, al mismo nivel que el santo Zohar o el Talmud,
pero nunca al mismo nivel que la Torá de Moisés, la cual es considerada «Ley
perfecta» (Sal 19:7), «para los hijos de nuestros hijos» (Dt 4:8-9), y como Jesús
mismo enseñaría, la Torá es vigente «hasta que pasen los cielos y la Tierra» (Mt
5:18).
Géneros literarios
El Antiguo Testamento es un texto muy complejo por estar compuesto por libros
escritos en múltiples géneros y en distintas épocas históricas del pueblo hebreo.
En cuanto a la mayoría de los libros, se pueden reconocer cuatro tradiciones
literarias que los componen (de acuerdo con la hipótesis documentaria):
 Yahvista, que hace uso del término Yahveh para referirse a Dios, al que presenta
antropomórfico, manifestado de forma humana. Este género es probablemente
propio del reino hebreo del sur o de Judá.
 Elohísta, que hace uso del término Elohim para referirse a Dios, al que presenta
más intrascendente. Este género es probablemente propio del reino hebreo del
norte o de Israel.
 Sacerdotal, que se centra en cuestiones del culto judaico, y que incluye el relato
que se encuentra al principio de todo el Antiguo Testamento: la primera versión
de la Creación en el libro del Génesis (la segunda versión de la Creación viene
inmediatamente después y es de tradición yavista).
 Deuteronómica, que se centra en el cumplimiento de la Ley, por haber sido
escrita en lo que algunos han identificado como el hallazgo de la Ley en tiempos
del rey Josías. Precisamente el libro del Deuteronomio pertenece a este
género.1
Se pueden reconocer los siguientes géneros literarios en el Antiguo Testamento:
 Histórico: Abarca todos los textos en forma de relato. Incluye: historias reales,
noveladas y ficticias; relatos populares (mitos, leyendas, sagas, cuentos); datos
informativos, y biográficos; relatos que anuncian la venida del Mesías.
 Ley: Colecciones de normas y preceptos por los que se regía el pueblo hebreo,
tanto en lo civil como en lo religioso.
 Profecía: Dichos y discursos pronunciados por un profeta (mensajero que habla
en nombre de Dios). Incluye oráculos, relatos biográficos, visiones y acciones
simbólicas.
 Lírica: Textos poéticos, generalmente en verso, que expresan sentimientos y
vivencias profundos. Incluye cantos de amor, elegías de dolor, poemas de
oración.
 Sabiduría: Colecciones de sentencias, proverbios, alegorías y refranes que
expresan de forma popular y razonada la experiencia de vida propia del sabio.2
ESCRITORES DEL NUEVO
TESTAMENTO
Los libros del Nuevo Testamento fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas, Juan,
Pablo, Santiago, Pedro, Judas (y el libro de Hebreos) y ellos fueron aceptados en el
canon del Nuevo Testamento.
En el Nuevo Testamento encontramos ciertos indicios de que los escritos de los
apóstoles tenían una autoridad divina. Durante el siglo I y II algunos de los libros
formaron lo que llamamos “el canon del Nuevo Testamento”. Según wikipedia, “Un
canon es el conjunto de libros que integran la Biblia según una religión concreta,
que los considera así “divinamente inspirados” y los distingue de otros textos que
no se consideran revelados”. (1) Realmente, los libros de canon del Nuevo
Testamento fueron escritos entre 50 a 100 d.C. y algunos estaban en uso en 200
d.C. Algunos fueron usados con lentitud por no ser conocidos pero al final, todos
fueron aceptados como un canon de en siglo IV por la Iglesia Católica. (2)
Un criterio importante en cuanto a la cononicidad del Nuevo Testamento fue su
Apostolicidad – que lo que estaba escrito estaban de acuerdo con lo que dijeron los
apóstoles. Entonces para que un libro fuera aceptado como canónico, era necesario
que debiera haber sido escrito por un apóstol. Un número del libros del Nuevo
Testamento fue escrito por los apóstoles como Mateo, Juan, Pablo (Gálatas 1:17),
y Pedro. Y esta cantidad consistía en 21 libros de los 27 totales que tenemos
ahora. Los libros de Santiago (que era el hermano de Jesús), Judas, y Hebreos (que
el autor no era cierto) estaban en duda. (3) Pero al final, estos libros fueron
aceptados por el hecho de que fueron escritos en el primer siglo y no más tarde.
La Conversión de Saulo
(Hch. 22.6-16; 26.12-18)
9 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino
al sumo sacerdote,
2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos
hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.
3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco,
repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me
persigues?
5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura
cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le
dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz,
mas sin ver a nadie.
8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que,
llevándole por la mano, le metieron en Damasco,
9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo
en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en
casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos
encima para que recobre la vista.
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre,
cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los
que invocan tu nombre.
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi
nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo:
Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías,
me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista;
y levantándose, fue bautizado.
19 Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días
con los discípulos que estaban en Damasco.
Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor,
vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin
de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese
presos a Jerusalén.
a. Saulo: La última vez que vimos a Saulo en Hechos 8:3, donde dice que asolaba
a la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los
entregaba en la cárcel. Aquí seguía y expandió su trabajo a la ciudad de Damasco
(aproximadamente 130 millas o 210 kilómetros al noreste de Jerusalén; un viaje de
seis días).
i. Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor: La
imagen es de un hombre, enojado y violento, absolutamente convencido de su
propia justicia. Saulo odiaba a los discípulos del Señor. Él no estaba buscando a
Jesús cuando Jesús lo buscó. Podríamos decir que Saulo estaba decidido en contra
de Jesús cuando Jesús estaba decidido para él.
ii. Por supuesto, no sabemos como era Saulo. Un antiguo libro apócrifo, del fin del
primer siglo, describió a Pablo así: “Un hombre de estatura moderada, con cabello
crespo, pies/piernas chuecos, ojos azules, grandes cejas fruncidas, y nariz larga, a
veces pareciendo hombre; a veces, ángel.” (Citado por Gaebelein)
b. Vino al sumo sacerdote: Saulo hacía su trabajo de perseguir bajo la aprobación
directa de las autoridades religiosas más altas. Él pidió y recibió cartas del sumo
sacerdote autorizando su misión.
i. El sumo sacerdote mencionado aquí era Caifás. En diciembre 1990 un osario (algo
como una urna para los restos de una persona; esencialmente caja de entierro) fue
descubierto en Jerusalén. En el osario fue escrito el nombre de este Caifás y data
afirmativamente a aquel período. Adentro fueron descubiertas los restos de un
hombre de 60 años, quien muchos investigadores creen es el mismo Caifás. Si eso
es verdad, entonces estos son los primeros los primeros restos físicos (tales como
huesos o cenizas) de una persona específica mencionada en el Nuevo Testamento.
c. Respirando aún amenazas y muerte: Aun después de que Saulo se convirtió
en cristiano, él recordaba sus días de perseguidor. En Filipenses 3, hizo mención
de este trasfondo, diciendo que fue circuncidado al octavo día, del linaje de Israel,
de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a
celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
i. En Gálatas 1:13-14, Pablo agregó más en cuanto a su trasfondo: Porque ya habéis
oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía en
sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a
muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las
tradiciones de mis padres.
ii. Saulo de Tarso – este hombre de alta educación – pensó que el cristianismo era
malo y engañoso. Quizá, tomó como ejemplo a Fineas quien en el libro de Éxodo
mató a un hombre y una mujer inmorales con una lanza, y Dios honró su acción
parando la plaga. Quizá Saulo pensaba que estaba parando la plaga de religión
falsa.
d. Si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino(en inglés: El
Camino): Aquí, se le refiere al cristianismo como el Camino. Esto parece ser el
primer nombre para el movimiento cristiano, y uno apropiado – usado cinco veces
en Hechos.
i. El nombre el Camino significa que el cristianismo es más que una creencia o
juego de opiniones o doctrinas. Seguir a Jesús es un estilo de vida igual que creer.
ii. Es significativo ver que había una comunidad cristiana lo suficientemente grande
en Damasco como para que Saulo se preocupara por ella. El cristianismo –el
Camino – estaba esparciéndose en todos lados.
2. (3-6) Dios tuvo un encuentro con Pablo en el camino a Damasco.
Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco,
repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra,
oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo:
¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa
te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué
quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te
dirá lo que debes hacer.
a. Repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo … oyó una voz: En
algún lado afuera de Damasco, esto sucedió repentinamente. Este evento
espectacular debe ser considerado como algo inusual. Dios normalmente no
confronta a pecadores con una luz del cielo y una voz audible desde el cielo.
i. En Hechos 22:6 Pablo revela que esto sucedió a medio día, cuando el sol brilla
más. Mas Pablo dijo que esta luz sobrepasaba el resplandor del sol (Hechos 26:13).
b. Y cayendo en tierra: La reacción de Saulo era simplemente caer en tierra. Esto
no fue por honra o reverencia por Dios, era simplemente una reacción de
sobrevivencia – él estaba aterrorizado por la luz celestial.
i. En las mentes de muchas o la mayoría de las personas, Saulo cayó de un caballo
que montaba. Pero este registro en Hechos 8, ni el registro de Hechos 22:3-11, ni
el registro de Hechos 26:12-20 hacen ninguna mención de un caballo ni de Saulo
montando ningún tipo de animal. Puede ser que montaba, pero el texto no dice
específicamente que sí.
ii. “Muchas personas suponen que montaba caballo, y pintores así lo representan;
pero esto es completamente sin fundación. Pintores son, en casi cada caso,
horribles comentaristas.” (Clarke)
iii. “Es significativo que en un libro tan corto pretenda cubrir la expansión del
cristianismo de sus pequeños inicios en Jerusalén hasta una religión que llenaba un
imperio entero, que el cuento de la conversión de un solo hombre fuera tan
grandemente enfatizado.” (Boice)
c. Oyó una voz que le decía: Según F.F. Bruce, los rabíes de la época de Saulo
mayormente creían que Diosya no hablaba directamente al hombre, como hacía en
los días de los profetas. Sin embargo, creían que uno podía escuchar el “echo” de
la voz de Dios, lo que ellos llamaban “la hija de la voz de Dios”. Aquí, Saulo aprendió
que uno sí puede escuchar a Dios directamente.
d. Saulo, Saulo: Cuando Dios repite un nombre dos veces, es para mostrar un
sentimiento fuerte , pero no necesariamente enojo (como en Marta, de Lucas 10:41
y Jerusalén, Jerusalén de Mateo 23:37).
e. ¿Por qué me persigues?: Cuando la luz celestial lo sobrecogió, Saulo fue
confrontado con la verdadera naturaleza de su crimen: El perseguía a Dios, no al
hombre.
i. Saulo pensaba que estaba sirviendo a Dios por atacar cruelmente a los cristianos,
pero descubrió que estaba luchando con Dios.
ii. Esto ha sido tristemente cierto a través de la historia. Con frecuencia, los que
están convencidos de que le están haciendo un favor a Dios, están haciendo mucho
de la peor persecución y tortura jamás practicada.
iii. No debemos solo enfatizar el “me” en la frase “¿Por qué me persigues?”.
Debemos también notar el “Por qué” y ver que Jesús preguntó “¿Por qué me
persigues?”. Eso es, “¿Saulo, por qué estas haciendo algo tan inútil?”
f. Yo soy Jesús: Aunque Jesús era un nombre, más o menos, común en aquel día,
Jesús de Nazaret que había ascendido no necesitaba más identificación. Cuando él
dijo: “Yo soy Jesús”, Saulo sabía exactamente cual Jesús hablaba. En toda
probabilidad, Saulo oyó a Jesús enseñar en Jerusalén; y como probablemente era
miembro del Sanedrín, probablemente se sentó juzgando a Jesús en su prueba
antes de su crucifixión.
i. “A menos de que Saulo estuviera alucinando, la apariencia de Jesús probó que
Jesús estaba vivo y que Jesús era Dios.” (Boice)
g. ¿Quién eres, Señor? … Señor, ¿qué quieres que yo haga?: Saulo respondió
con dos de las más importantes preguntas que alguien puede (y tiene que) hacer.
i. Casi todos tienen preguntas que querrían preguntar a Dios. Un estudio Gallup de
los 1990s pidió a las personas que escogieran tres preguntas que más querrían
preguntar a Dios. Los primeras cinco respuestas eran:
“¿Algún día habrá paz mundial duradera?”
“¿Cómo puedo ser una mejor persona?”
“¿Qué vendrá en el futuro para mi familia?”
“¿Algún día habrá una cura para todas las enfermedades?”
“¿Por qué existe sufrimiento en el mundo?”
Es extraño que gente querría preguntar estas cosas de Dios cuando ya están
contestadas en la biblia, pero realmente no son las preguntas más importantes que
podríamos hacer. Saulo hizo la pregunta correcta.
ii. ¿Quién eres, Señor? Debemos hacer esta pregunta con un corazón humilde, y
preguntársela a Dios. Jesús nos mostró exactamente quien es Dios, y él puede
contestar esta pregunta. Pablo pasó el resto de su vida deseando saber más
cabalmente la respuesta de esta pregunta (Filipenses 3:10).
iii. ¿Qué quieres que yo haga? Pocos osan realmente hacerle esta pregunta a
Dios, pero cuando la hacemos, debemos hacerla con sumisión y obediencia
determinada.
iv. La pregunta de Saulo fue personal. Hizo la pregunta con “yo”: “¿Qué quieres
que yo haga?”. Con frecuencia estamos muy interesados en lo que Dios quiere que
los demás hagan, pero el corazón rendido pregunta “¿Qué quieres que yo haga?”
h. Dura cosa te es dar coces contra el aguijón: Esta declaración de Jesús fue
realmente una pequeña parábola de Saulo y su vida.
i. La inserción de dura cosa te es dar coces contra el aguijón y Señor, ¿qué quieres
que yo haga? En Hechos 9:5-6 es certero, pero no está en el texto original de Lucas.
Estas frases fueron agregadas por escribas, basándose en Hechos 22:10 y 26:14,
quienes pensaban que estaba haciéndole un favor a Dios poniéndolas aquí.
ii. Un aguijón era un palo largo y extremadamente filoso usado para hacer caminar
al buey en la dirección que uno querría cuando araba. Uno lanzaba y picaba las
piernas posteriores del buey con el aguijón hasta que el buey cooperaba.
iii. Esencialmente, Saulo era el buey; Jesús era el granjero. Saulo fue estúpido y
terco – más valorable, y potencialmente, extremadamente útil para el servicio del
amo. Jesús aguijaba a Saulo en la dirección correcta, y a Saulo le dolía. Mas, en
vez de, someterse a Jesús, Saulo dio coces contra el aguijón – y solo aumentó su
dolor.
iv. No es demasiado decir que si nosotros no hacemos estas dos preguntas y
escuchar obedientes a las respuestas de Dios a estas preguntas, entonces nos
estamos comportando como bueyes tontos.
v. Podemos quejarnos porque Dios nos compara con bueyes, y por cierto es una
comparación inequivalente. Después de todo, ¿cuál buey jamás se ha rebelado
contra Dios como nosotros lo hemos hecho? ¡Dios casi les debe unas disculpas a
los bueyes!
vi. Algo estaba aguijando su conciencia. aún con toda su confidencia exterior, había
algo que lo molestaba por dentro. Claro dio coces contra ello, pero seguía allí. La
inquietud pudo haber empezado con la oración de Esteban (Hechos 7:57-60).
i. Dura cosa te es: Esto demuestra el gran amor de Jesús. Él fue él quien fue
perseguido, mas su preocupación fue por el efecto que tuvo en Saulo. ¡Qué corazón
tan tierno tiene Jesús!
j. Temblando y temeroso: El hecho de que Saulo estaba temblando y temeroso
por todo esto nos recuerda que no es siempre placentero encontrarse con el cielo
de una manera dramática. Saulo fue aterrorizado por esta experiencia; no estaba
derritiéndose con sentimientos calorosos.
i. En Hechos 9, solamente nos es dado el recuento más breve de lo que sucedió
aquí. Sabemos más por lo que Pablo dice de esta experiencia en Hechos 22:3-11,
Hechos 26:12-18, 1 Corintios 9:1 y 15:8. también sabemos más por lo que Bernabé
dijo de la experiencia de Saulo en Hechos 9:27 y por lo que Ananías dijo de la
experiencia de Saulo en Hechos 9:17. De estos registros, aprendemos que Jesús
aparecía a Saulo en persona en esta visión cegadora.
ii. En respuesta a esta luz, Saulo sin duda cerró sus ojos lo más fuerte que podía;
mas, aún así, Jesús se apareció ante él. En el mismo patrón, Jesús, con frecuencia,
ha aparecido a nosotros aunque cerramos nuestros ojos.
iii. En este encuentro con Jesús, Saulo aprendió el evangelio que predicaría su vida
entera. Insistió en Gálatas 1:11-12, que el evangelio anunciado por mí, no es según
hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de
Jesucristo.
k. Señor, ¿qué quieres que yo haga?: Cuando Saulo hizo esta pregunta, Jesús
solo le dijo que era correcto hacer en ese mismo momento.
i. Con frecuencia, así es la dirección de Dios en nuestras vidas. Él nos dirige un
paso a la vez en lugar de exponer todos los detalles de todo el plan de una vez.
LA EVIDENCIA DE LA HISTORIA
Usualmente, cuando se hace esta pregunta, la persona que la hace, cataloga la
pregunta como “fuera de lo que dice la Biblia”. No aceptamos la idea de que la Biblia
no puede ser considerada como una fuente de evidencia sobre la existencia de
Jesús. El Nuevo Testamento contiene cientos de referencias de Jesucristo. Hay
quienes fechan la escritura de los Evangelios en el siglo dos d.C., esto es, más de
100 años después de la muerte de Jesucristo. Aún si este fuera el caso (el cual
rechazamos firmemente), en términos de evidencias antiguas, los escritos hechos
menos de 200 años después de que los eventos tuvieron lugar, son consideradas
como evidencias muy confiables. Más aún, la gran mayoría de los estudiosos
(cristianos y no cristianos) aceptarán que las Epístolas de Pablo (al menos algunas
de ellas) fueron de hecho escritas por Pablo en la mitad del primer siglo d.C., menos
de 40 años después de la muerte de Jesús. En términos de evidencias de
manuscritos antiguos, esta es una prueba extraordinariamente fuerte de la
existencia de un hombre llamado Jesús en Israel durante el principio del primer siglo
de nuestra era.
También es importante reconocer que en el año 70 d.C., los romanos invadieron y
destruyeron Jerusalén y la mayor parte de Israel, matando a sus habitantes.
¡Ciudades enteras fueron literalmente quemadas hasta sus cimientos! Entonces, no
debería sorprendernos si mucha de la evidencia de la existencia de Jesús fue
destruida. Muchos testigos oculares de Jesús debieron haber muerto. Estos hechos
obviamente disminuyeron la cantidad de testigos oculares del testimonio de Jesús
que sobrevivieron.
Considerando el hecho de que el ministerio de Jesús fue reducido a un lugar
culturalmente atrasado en un pequeño rincón del imperio romano, hay una
sorprendente cantidad de información acerca de Jesús que puede ser extraída de
fuentes históricas seculares. Algunas de las más importantes evidencias históricas
de Jesús, incluyen lo siguiente:
El historiador romano Tácito del primer siglo, quien es considerado uno de los más
precisos historiadores del mundo antiguo, menciona a los supersticiosos
“Cristianos” (“antes llamados Christus” lo cual es Cristo en latín), quien sufrió bajo
Poncio Pilato y durante el reinado de Tiberio. Gaio Suetonio, historiador romano (70-
160) secretario en jefe del emperador Adriano, escribió que había un hombre
llamado Chrestus (o Cristo) que vivió durante el primer siglo (Annais XV.44).
Flavio Josefo, (Jerusalén, 37 d.C? h. 100) es el más famoso historiador judío. En
sus “Antigüedades Judaicas” él se refiere a Santiago como, “el hermano de Jesús,
a quien llamaban el Cristo.” Hay un verso controversial (18:3) que dice, ““Ahora,
había alrededor de este tiempo un hombre sabio, Jesús, si es que es lícito llamarlo
un hombre, pues era un hacedor de maravillas, un maestro tal que los hombres
recibían con agrado la verdad que les enseñaba. Atrajo a sí a muchos de los judíos
y de los gentiles. Él era el Cristo, y cuando Pilato, a sugerencia de los principales
entre nosotros, le condenó a ser crucificado, aquellos que le amaban desde un
principio no le olvidaron, pues se volvió a aparecer vivo ante ellos al tercer día;
exactamente como los profetas lo habían anticipado y cumpliendo otras diez mil
cosas maravillosas respecto de su persona que también habían sido
preanunciadas. Y la tribu de cristianos, llamados de este modo por causa de él, no
ha sido extinguida hasta el presente.” (Antigüedades. XVIII.33. (Comienzos del
segundo siglo)
Sexto Julio Africano en su obra cita al historiador Talus en una discusión acerca de
las tinieblas que siguieron a la crucifixión de Cristo, diciendo que en el libro III de su
Historia explica la oscuridad como debida a un eclipse solar, pero aclara que eso
sería imposible debido a que la crucifixión ocurrió en tiempo de luna llena, cuando
no pudo haber ocurrido un eclipse. (Escritos Existentes, 18)
Plinio el Menor, en Cartas 10:96, registra las prácticas de adoración del cristianismo
primitivo, incluyendo el hecho de que los cristianos adoraban a Jesús como Dios y
eran muy éticos, e incluye una referencia a las festividades y la Cena del Señor.
El Talmud de Babilonia (Sanedrín 43ª.) confirma la crucifixión de Jesús en la tarde
de Pascua, y las acusaciones contra Cristo de practicar la brujería y fomentar la
apostasía judía.
Luciano de Samosata, fue un filósofo y escritor griego del siglo dos, quien admite
que Jesús fue adorado por cristianos, introduciendo nuevas enseñanzas y que fue
crucificado por ellos. Él dijo que las enseñanzas de Jesús incluían la hermandad
entre los creyentes, la importancia de la conversión y la importancia de negar a otros
dioses. Los cristianos vivían de acuerdo a las leyes de Jesús, creyéndose a sí
mismos inmortales y se caracterizaban por despreciar la muerte, la devoción
voluntaria y la renuncia a los bienes materiales.
Mara Bar-Serapio. Hay en el Museo Británico un interesante manuscrito que
preserva el texto de una carta escrita a su hijo un tiempo después del año 73 d. C.,
aun cuando no estamos seguros de cuánto tiempo más tarde. En ella confirma que
Jesús demostró ser un hombre sabio y virtuoso, que fue considerado por muchos
como el rey de Israel, fue llevado a la muerte por los judíos y siguió viviendo en las
enseñanzas de sus seguidores.
Tenemos además todos los escritos gnósticos (El evangelio de la verdad, El apócrifo
de Juan, El evangelio de Tomás, el Tratado de la Resurrección, etc.) - todos ellos
mencionan a Jesús.
De hecho, podemos reconstruir el evangelio solo de las primitivas fuentes no
cristianas: Jesús fue llamado el Cristo (Josefo), hizo “maravillas” y guió a Israel a
nuevas enseñanzas, y fue colgado en la Pascua por ellos (Talmud de Babilonia) en
Judea (Tácito), pero clamó ser Dios y que regresaría (Eliazar), en el cual creían sus
seguidores, adorándolo como a Dios (Plinio el Menor).
En conclusión, existe una evidencia brumadora de la existencia de Jesucristo,
ambas en historia bíblica y secular. Quizás la evidencia más grande de que Jesús
existió es el hecho de que literalmente miles de cristianos del primer siglo, incluidos
los 12 apóstoles, estuvieron gozosos de ofrendar sus vidas como mártires por
Jesucristo. La gente morirá por lo que creen que es verdad, pero ninguno morirá por
lo que ellos saben que es una mentira.
ALGUNAS
DIFICULTADES BÍBLICAS
Es innegable la necesidad que existía de un libro como él que presentamos a
nuestros lectores, sobre todo en el tiempo presente, cuando la Biblia se halla en
manos de todo el pueblo cristiano, así como de los no cristianos, como una obra
clásica de cultura, y es sabido universalmente que los cristianos basamos nuestra
fe y esperanza en las ense-ñanzas de la Biblia.
Pero hay muchas cosas en la Sagrada Escritura «difíci-les de entender —como dice
San Pedro— las cuales los in-doctos e ignorantes tuercen para perdición de sí
mismos» (2.a Pedro 3:16). ¡Cuánto más hoy que en los días del após-tol! Por tal
razón son muchos los miembros de las igle-sias cristianas que acuden a sus
pastores haciéndoles pre-guntas sobre textos que les resultan difíciles y vienen a
ser un escollo para su fe. Ora porque las hayan encontrado en su lectura personal
de la Palabra de Dios, o por haber sido acuciados con preguntas capciosas por
personas incrédulas, o pertenecientes a otras religiones, para ponerlos en apuro y
burlarse de sus creencias.
Muchos miembros sencillos de nuestras iglesias no saben qué responder en tales
casos. No han estudiado la Bi-blia con profundidad, solamente conocen los textos
claros y sencillos que les han sido presentados por sus amigos evangelizantes, o
han oído explicar en los cultos públicos cuando creyeron el mensaje de esperanza
que dimana de las enseñanzas del Libro santo. Pero nunca han sido con-frontados
con pasajes difíciles que pertenecen también a dicho Libro, el cual, como ha sido
indicado muchas veces, no es un volumen caído del cielo para nosotros solos, sino
la historia de un pueblo pequeño de la tierra, el pueblo judío, destinado a ser el
vehículo de la revelación de Dios al mundo entero; y en tal historia se encuentran
muchos sucesos y aun enseñanzas que eran muy propias para aquel pueblo, en la
época en que fueron escritas; pero chocan con la cultura y costumbres del pueblo
cristiano en el día de hoy. Tales textos vienen a ser piedras de tropiezo para la fe
de estas personas, y es natural que al encontrarlos, o ser confrontados con ellos y
verse incapaces de dar una explicación razonable, acudan al pastor en busca de
una respuesta.
Si el pastor es un asalariado educado en una escuela modernista, dará una
respuesta escurridiza, que no satis-fará al solicitante, si no llega a escandalizarle,
destruyendo para siempre su fe en la Biblia como Palabra inspirada por Dios,
llegando a hacerle dudar de aquellos otros textos claros y básicos, en los cuales
había puesto su esperanza para la vida eterna.
Si el pastor es un fiel creyente, pero falto de la necesaria cultura bíblica, es probable
que trate de buscar por su cuenta la respuesta en diccionarios bíblicos y en
comenta-rios, y que no lo encuentre en tales libros porque tienen una misión
diferente, la de presentar un mensaje de edi-ficación más que de apologética y que
no se refieran para nada al problema para el cuál el siervo de Dios busca la
respuesta conveniente. Y así, después de haber leído ho-ras y horas tenga que
enfrentarse de nuevo con el miembro consultante tan sólo para demostrar su
incompetencia para resolver el problema; con el peligro de que disminuya mucho la
confianza del miembro, no sólo en la sabiduría que ha venido atribuyendo al pastor
al oírle predicar sobre textos fáciles y claros de la Biblia, sino, lo que es mucho más
triste y terrible, su confianza en la veracidad e inspi-ración divina de la Sagrada
Escritura.
Por esto se ha dejado sentir en todos los tiempos la ne-cesidad de libros que
atacando de frente tales cuestiones difíciles proporcionen respuestas adecuadas,
aclaratorias y convincentes, para resolver y dejar bien patente el verda-dero
significado del pasaje, que ha llegado a inquietar y turbar la fe del creyente sencillo,
a su pastor, o a un her-mano de más experiencia en la fe cristiana.
Se han publicado en años pasados algunos buenos libros, en español, con este
propósito. Quizás uno de los más di-fundidos ha sido el del profesor R. A. Torrey,
antiguo direc-tor del Instituto Moody de 1889 a 1908 y del Instituto Bí-blico de Los
Angeles, California, de 1912-1924. Así como, en inglés, el del pastor James M.
Gray, pastor de la 1.a Iglesia
Reformada Episcopal de Boston, ambos publicados por la Editorial Moody. También
cumplió una importante misión en este sentido la sección de textos difíciles de la
revista Homilética publicada por el doctor Enrique Lund, para pas-tores, desde el
año 1914 hasta la década de los 30; pero estos libros antiguos se hallan hoy en
manos de muy pocos pastores de habla hispana.
Recientemente, la Editorial CLIE tradujo y publicó el libro Respuestas a preguntas
difíciles de la Biblia , de Paul R. Van Gorder, pero es sólo un pequeño volumen de
64 páginas que responde únicamente a 26 preguntas. Era ne-cesario, por tanto,
recopilar y publicar en lengua española lo mejor que ha visto la luz pública en este
campo de las dificultades bíblicas, no sólo en español, sino también en inglés,
añadiendo además lo que la experiencia pastoral de
medio siglo de pastorado ha traído a la mente y corazón del veterano pastor doctor
Samuel Vila.
Insatisfechos de la brevedad del buen volumen del doc-tor Van Gorder es que
hemos indagado en volúmenes de carácter apologético, publicados no solamente
en español,sino también en inglés, hasta lograr reunir un número bas-tante
considerable de respuestas para poder dar a esta re-copilación el nombre de
Enciclopedia de Textos Difíciles.
No pretendemos responder con este libro a todas las cuestiones difíciles que levanta
la fe bíblica. Hay algunas dificultades en la doctrina cristiana que los hombres más
sabios han sido incapaces de responder, ni aclarar, en veinte siglos de Cristianismo.
Tales dificultades corresponden, creemos, a aquellos puntos que Dios ha querido
dejar en el secreto de sus arcanos, porque no convenía a nosotros saberlo. Como
dijo cierto profesor de teología a un estu-diante que le asediaba con preguntas
difíciles: «¿No cree usted, joven, que Dios tiene derecho a reservarse algunas
cositas para sí?»
Lo más lamentable es que los teólogos de todos los tiempos no han querido
conformarse con dar a Dios este derecho y cuando han encontrado en la Biblia
versículos que a veces se hacen contradictorios han tomado una po-sición, en uno
u otro sentido, y han creado sistemas pro-pios de teología, anatemizando y
condenando como herejes a todos los que no han querido aceptar su punto de vista
peculiar. De este modo han dividido la Cristiandad en la
forma que hoy la vemos. Menos mal que hemos aprendido un poco mejor el espíritu
de tolerancia de Cristo y sabe-mos respetar mejor que en siglos pasados los puntos
de vista ajenos. Hoy calvinistas y arminianos, no nos exco-mulgamos unos a otros,
ni tampoco premilenarios y post-milenarios nos condenamos, ni tildamos de no
cristianos, sino que creyentes de una y otra opinión, podemos reunir-nos y adorar a
Dios en comunión fraternal; pero quizá guardando cada uno para nuestro fuero
interno que un día
Dios nos dará la razón a nosotros, y reprenderá a los de la acera de enfrente.
Aun es inevitable que no todos los lectores de este li-bro convengan con todos
nuestros puntos de vista, cree-mos que muchos aceptarán nuestro criterio; y la
respuesta aquí inserta les ayudará a clarificar muchos textos que a primera vista
parecen oscuros, reprobables o contradic-torios.
Debemos decir que muchas aparentes dificultades bí-blicas han sido originadas por
deficiencia, no del texto inspirado en su versión original, sino por defectos de tra-
ducción o desuso de las palabras en que fue vertido el texto bíblico en nuestra
lengua hace centenares de años. Tales obstáculos se encuentran, igualmente que
en español, en los libros y comentarios ingleses en relación con la versión clásica
llamada Kin g James, tradicionalmente difundida en los pueblos de habla sajona,
como nosotros las halla-mos en la traducción de Reina-Valera, del siglo XVI, que ha
sido mejorada y puesta al día en las ediciones de 1960 y 1977.
Sabemos, empero, que hay todavía muchos millares de biblias en uso,
pertenecientes a antiguas revisiones anterio-res al año 1909. Y algunos creyentes,
acostumbrados a la fraseología de ese texto, todavía las solicitan. Esta es la razón
que nos ha obligado a incluir algunos textos que no tendrían necesidad de ser objeto
de un artículo aclarato-rio si todo el mundo usara las últimas revisiones de la Bi-blia,
particularmente la más reciente de 1977. Hemos que-rido hacer esta Enciclopedia
tan extensa que abarque difi-cultades que pueden ser halladas en todas las
versiones en uso.
Hemos compaginado el libro de acuerdo con el orden de los textos según se
encuentran en la Biblia, por ser el más fácil para encontrar los artículos, ya que
todos los lec-tores que han de usarlos tienen fijado este orden en su mente, y los
encontrarán de este modo, sin necesidad de
consultar ningún índice, mucho mejor que si los orde-náramos por temas.
Algunas respuestas habrían requerido artículos mucho más amplios que los que es
dable insertar en un volumen popular como el presente, en el que es imposible tratar
a fondo cuestiones teológicas que han sido objeto de una la-bor tan extensa en el
pasado que ocupa bibliotecas ente-ras, y sobre los cuales se están escribiendo y
publicando todavía artículos y libros. Este volumen no pretende ser más que un
prontuario de respuestas breves y prácticas.
A quienes deseen explicaciones algo más completas po-demos indicarles el libro de
próxima aparición titulado Manual de teología apologética por el mismo autor, doctor
S. Vila, en el que son tratados los asuntos que se debaten más encarnizadamente
en la teología moderna, clasifica-dos por temas.
LA EVIDENCIA DE LA
EXPERIENCIA
También tenemos evidencias externas, son numerosas y muy variadas, entre ellas
están:
1. La Continuidad de la Biblia. Este es uno de los hechos sin precedentes porque
fue escrita en un período de 1.600 años, a lo largo de 60 generaciones, superando
los 40 autores de toda clase social de diferentes zonas geográficas y épocas.
Mediaron diferentes estados de ánimo, en tres continentes diferentes y bajo tres
idiomas distintos. Tenemos diferentes estilos literarios, historia, leyes, poesía
religiosa, poesía lírica, parábolas, alegorías, biografías, correspondencia personal,
memorias, diarios personales, oráculos, y más. Y no encontramos contradicciones,
ni errores en su contenido. Esto demuestra que la Biblia no es ninguna antología,
no es la compilación de información llevada a cabo por alguna persona.
2.El contenido de la Biblia. «El carácter sobrenatural de la Biblia se aprecia en el
hecho de que trata tan libremente con lo desconocido y, desde luego, incognoscible,
como con lo que es conocido. Describe la eternidad en el pasado, incluyendo la
creación antes de que el hombre existiese. Se revelan la naturaleza y las obras de
Dios.»
3.Única en su circulación. No hay libro que haya superado a la Biblia en lo que
concierne a su lectura y publicación en más idiomas. ¡Cuán errado estaba Voltaire
al afirma que la Biblia quedaría en el olvido luego de una generación!
El Dr. Josh McDowell en su libro “Evidencia que exigen un veredicto” nos comparte
una estadística muy interesante «Hy Pickering dice que hace alrededor de 30 años
a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, para cumplir con las demandas de
material que tenía, le era necesario publicar: “una copia cada tres segundos, día y
noche; 22 copias cada minuto del día y la noche; 1369 copias cada hora del día y
de la noche; 32876 copias cada día del año. Y es profundamente interesante saber
que este sorprendente número de Biblias se despachaba a varias partes del mundo
en 4583 bultos que pesaban 490 toneladas.”»
Fue el primer libro en publicarse con el invento de Gutenberg, se publicó la Vulgata
Latina. Fue el primer libro en traducirse, la Septuaginta (LXX), versión griega del
Antiguo T estamento hebreo, 250 A.C.
Nuevamente volvemos a citar una estadística de Josh McDowell, “al llegar 1966, la
Biblia entera había aparecido… en 240 idiomas y dialectos… uno o más libros
completos de la Biblia en 739 idiomas adicionales, un total de publicaciones de 1280
idiomas.”
«El crítico tiene razón: “¡Esto no prueba que la Biblia sea la Palabra de Dios!”, pero
muestra de manera muy real que la Biblia es única»
4. La supervivencia de la Escritura en el tiempo. La Palabra de Dios ha
permanecido hasta hoy a pesar de las diferentes “luchas que ha tenido que librar”
en el tiempo, la persecución y la crítica.
La Bibliaha librado una gran lucha para llegar hasta nuestras manos. Primeramente
su transmisión fue oral hasta la aparición de la escritura, en ese entonces la
transmisión se hacía de generación a generación. Cuando la escritura aparece en
las regiones de Mesopotamia, Egipto, y Asia Menor entonces se inicia una nueva
fase, la transmisión escrita.
Esta transmisión escrita tenía que librar otra serie de escollos, pues los materiales
en lo que se podía escribir eran poco duraderos.
 Papiro, usado hasta el tercer siglo después de Cristo. Se tiene registro de papiros
con una antigüedad que data del 2400 A.C. Este material se sacaba de una plata
que se denominaba de esta manera.
 Pergamino. Nombre que se le daba a las pieles de ovejas, cabras, entre otros
animales, una vez que había sido rasqueteado todo el pelaje; era un material más
duradero.
 Vitela. Era el nombre que se le daba al cuero de ternero.
“El material escrito se multiplica por medio de copias sucesivas que como hechas
a mano por distintas personas, en distintos lugares y en diversas épocas, no están
libres de errores y de alteraciones ya accidentales ya intencionales.”
Con esto da paso a una tercera fase, la de fijar y proteger de nuevas alteraciones
al texto que se considera más autentico, estableciéndose de esta manera un texto
oficial, autorizado y celosamente salvaguardado.
5. Supervivencia a través de la persecución. Otra lucha que ha tenido que dar
es en el campo de la persecución. No hay libro que haya sido más atacado por
sus detractores que la Biblia misma, han tratado de quemarla, prohibir su venta, su
lectura, vaticinarse su exterminio y condenarla bajo pena desde los emperadores
romanos hasta los comunistas.
Tenemos varios ejemplos en la historia que son una ironía a esta persecución, tal
es el caso de Voltarie que afirmo que en 100 años tanto el cristianismo como la
Biblia desaparecerían, 50 años después de su muerte la Sociedad bíblica de
Génova usó su imprenta y su casa para imprimir miles de ejemplares de la Biblia.
Otro es el caso de Diocleciano, emperador romano que promulgó un edicto para
quemar todas las Escrituras de los cristianos, y privarles de libertad si persistían
en el cristianismo; 25 años después Constantino, sucesor de Diocleciano,
comisionó a Eusebio la preparación de 50 copias de la Escritura a expensas del
imperio.
6. La Arqueología Las investigaciones arqueológicas del Medio Oriente han
demostrado que la Biblia es verdadera y precisa indefectiblemente en sus
descripciones históricas. Nelson Glueck, un afamado arqueólogo judío,
dice, “Ningún descubrimiento arqueológico ha negado alguna vez una referencia
bíblica.”
Aquí hay un par de ejemplos de la precisión histórica de la Biblia. Un buen ejemplo
puede encontrarse en Génesis 14. La Biblia habla de la victoria de Abraham sobre
Quedorlaomer y cinco reyes mesopotámicos. Durante años, los críticos dijeron que
estos relatos eran ficticios y muchas personas desacreditaron a la Biblia. En la
década de 1960, sin embargo, se descubrieron las tablas de Ebla, en el norte de
Siria. El reino de Ebla fue un reino poderoso en el siglo veinte a.C. Las tablas de
Ebla son registros de su historia. Se han descubierto miles de tablas. Lo que es
importante es que muchas de estas tablas hacen referencia a cada una de las cinco
ciudades de la llanura, lo cual demuestra la exactitud del relato de Génesis 14.
El Dr. William Albright, quien no era amigo del cristianismo y que fuera
probablemente la máxima autoridad en la arqueología del Medio Oriente de su
tiempo, dijo esto acerca de la Biblia: “No puede haber ninguna duda que la
arqueología ha confirmado la historicidad sustancial del Antiguo Testamento.”
Estos son sólo dos ejemplos de la autenticación por parte de la arqueología de la
confiabilidad de la Biblia. No hay ningún libro que sea tan antiguo y, a la vez, preciso
en una forma tan convincente como la Biblia.
Otro ejemplo es la historia de Jericó, registrada en el libro de Josué. Durante años
los escépticos pensaron que la historia de los muros de Jericó que habían caído era
un mito. Sin embargo, en la década de 1930 el Dr. John Garstang hizo un
descubrimiento asombroso. Dice, “En cuanto al hecho principal, entonces, no queda
ninguna duda: los muros cayeron hacia afuera de forma tal que los atacantes
pudieron treparse por sobre las ruinas de la ciudad.” Esto es asombroso porque los
muros de las ciudades caen hacia adentro, no hacia afuera. La edición del 5 de
marzo de 1990 de la revista Time llevaba un artículo llamado “Score One For the
Bible – Punto Uno Para la Biblia.” En este artículo la arqueóloga Kathleen Kenyon
decía que los muros de Jericó habían caído en forma súbita. Muchos eruditos
consideran que esto fue provocado por un terremoto que podría explicar también el
endicamiento del Jordán. Además, se descubrieron granos, lo cual muestra que la
ciudad fue conquistada rápidamente. Este hallazgo agrega credibilidad al relato
bíblico. Un estudio posterior hecho por BrianWood encontró que la fecha de la caída
de Jericó coincidía con la fecha de la Biblia.
7. El carácter supremo de la Biblia. “Por encima de todo lo dicho anteriormente,
la Biblia es un libro sobrenatural que revela la persona y la gloria de Dios
manifestada en Su Hijo. Tal persona, Jesucristo, jamás pudo haber sido la invención
de un hombre mortal, ya que Sus perfecciones nunca podrían haber sido
comprendidas ni por los hombres más sabios y santos de esta tierra. El supremo
carácter de la Biblia está apoyad También tenemos evidencias externas, son
numerosas y muy variadas, entre ellas están:
1. La Continuidad de la Biblia. Este es uno de los hechos sin
precedentes porque fue escrita en un período de 1.600 años, a lo largo de
60 generaciones, superando los 40 autores de toda clase social de
diferentes zonas geográficas y épocas. Mediaron diferentes estados de
ánimo, en tres continentes diferentes y bajo tres idiomas distintos.
Tenemos diferentes estilos literarios, historia, leyes, poesía religiosa,
poesía lírica, parábolas, alegorías, biografías, correspondencia personal,
memorias, diarios personales, oráculos, y más. Y no encontramos
contradicciones, ni errores en su contenido. Esto demuestra que la Biblia
no es ningunaantología, no es la compilación de información llevada a cabo
por alguna persona.
2.El contenido de la Biblia. «El carácter sobrenatural de la Biblia se
aprecia en el hecho de que trata tan libremente con lo desconocido y, desde
luego, incognoscible, como con lo que es conocido. Describe la eternidad
en el pasado, incluyendo la creación antes de que el hombre existiese. Se
revelan la naturaleza y las obras de Dios.»
3.Única en su circulación. No hay libro que haya superado a la Biblia
en lo que concierne a su lectura y publicación en más idiomas. ¡Cuán
errado estaba Voltaire al afirma que la Biblia quedaría en el olvido luego
de una generación!
El Dr. Josh McDowell en su libro “Evidencia que exigen un veredicto” nos
comparte una estadística muy interesante «Hy Pickering dice que hace
alrededor de 30 años a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, para
cumplir con las demandas de material que tenía, le era necesario publicar:
“una copia cada tres segundos, día y noche; 22 copias cada minuto del día
y la noche; 1369 copias cada hora del día y de la noche; 32876 copias cada
día del año. Y es profundamente interesante saber que este sorprendente
número de Biblias se despachaba a varias partes del mundo en 4583 bultos
que pesaban 490 toneladas.”»
Fue el primer libro en publicarse con el invento de Gutenberg, se publicó la
Vulgata Latina. Fue el primer libro en traducirse, la Septuaginta (LXX),
versión griega del Antiguo T estamento hebreo, 250 A.C.
Nuevamente volvemos a citar una estadística de Josh McDowell, “al llegar
1966, la Biblia entera había aparecido… en 240 idiomas y dialectos… uno o
más libros completos de la Biblia en 739 idiomas adicionales, un total de
publicaciones de 1280 idiomas.”
«El crítico tiene razón: “¡Esto no prueba que la Biblia sea la Palabra de
Dios!”, pero muestra de manera muy real que la Biblia es única»
4. La supervivencia de la Escritura en el tiempo. La Palabra de
Dios ha permanecido hasta hoy a pesar de las diferentes “luchas que ha
tenido que librar” en el tiempo, la persecución y la crítica.
La Biblia ha librado una gran lucha para llegar hasta nuestras manos.
Primeramente su transmisión fue oral hasta la aparición de la escritura, en
ese entoncesla transmisión se hacía de generación a generación. Cuandola
escritura aparece en las regiones de Mesopotamia, Egipto, y Asia Menor
entonces se inicia una nueva fase, la transmisión escrita.
Esta transmisión escrita tenía que librar otra serie de escollos, pues los
materiales en lo que se podía escribir eran poco duraderos.
 Papiro, usado hasta el tercer siglo después de Cristo. Se tiene registro de
papiros con una antigüedad que data del 2400 A.C. Este material se sacaba
de una plata que se denominaba de esta manera.
 Pergamino. Nombre que se le daba a las pieles de ovejas, cabras, entre otros
animales, una vez que había sido rasqueteado todo el pelaje; era un
material más duradero.
 Vitela. Era el nombre que se le daba al cuero de ternero.
“El material escrito se multiplica por medio de copias sucesivas que como
hechas a mano por distintas personas, en distintos lugares y en diversas
épocas, no están libres de errores y de alteraciones ya accidentales ya
intencionales.”
Con esto da paso a una tercera fase, la de fijar y proteger de nuevas
alteraciones al texto que se considera más autentico, estableciéndose de
esta manera un texto oficial, autorizado y celosamente salvaguardado.
5. Supervivencia a través de la persecución. Otra lucha que ha
tenido que dar es en el campo de la persecución. No hay libro que haya
sido más atacado por sus detractores que la Biblia misma, han tratado de
quemarla, prohibir su venta, su lectura, vaticinarse su exterminio y
condenarla bajo pena desde los emperadores romanos hasta los
comunistas.
Tenemos varios ejemplos en la historia que son una ironía a esta
persecución, tal es el caso de Voltarie que afirmo que en 100 años tanto el
cristianismo como la Biblia desaparecerían, 50 años después de su muerte
la Sociedad bíblica de Génova usó su imprenta y su casa para imprimir
miles de ejemplares de la Biblia. Otro es el caso de Diocleciano,
emperador romano que promulgó un edicto para quemar todas las
Escrituras de los cristianos, y privarles de libertad si persistían en el
cristianismo; 25 años después Constantino, sucesorde Diocleciano,
comisionó a Eusebio la preparación de 50 copias de la Escritura a
expensas del imperio.
6. La Arqueología Las investigaciones arqueológicas del Medio Oriente
han demostrado que la Biblia es verdadera y precisa indefectiblemente en
sus descripciones históricas. Nelson Glueck, un afamado arqueólogo judío,
dice, “Ningún descubrimiento arqueológico ha negado alguna vez una
referencia bíblica.”
Aquí hay un par de ejemplos de la precisión histórica de la Biblia. Un buen
ejemplo puede encontrarse en Génesis 14. La Biblia habla de la victoria de
Abraham sobre Quedorlaomer y cinco reyes mesopotámicos.Durante años,
los críticos dijeron que estos relatos eran ficticios y muchas personas
desacreditaron a la Biblia. En la década de 1960, sin embargo, se
descubrieron las tablas de Ebla, en el norte de Siria. El reino de Ebla fue un
reino poderoso en el siglo veinte a.C. Las tablas de Ebla son registros de su
historia. Se han descubierto miles de tablas. Lo que es importante es que
muchas de estas tablas hacen referencia a cada una de las cinco ciudades
de la llanura, lo cual demuestra la exactitud del relato de Génesis 14.
El Dr. William Albright, quien no era amigo del cristianismo y que fuera
probablemente la máxima autoridad en la arqueología del Medio Oriente
de su tiempo, dijo esto acerca de la Biblia: “No puede haber ninguna duda
que la arqueología ha confirmado la historicidad sustancial del Antiguo
Testamento.”
Estos son sólo dos ejemplos de la autenticación por parte de la arqueología
de la confiabilidad de la Biblia. No hay ningún libro que sea tan antiguo y,
a la vez, preciso en una forma tan convincente como la Biblia.
Otro ejemplo es la historia de Jericó, registrada en el libro de Josué.
Durante añoslos escépticos pensaron que la historia de los muros de Jericó
que habían caído era un mito. Sin embargo, en la década de 1930 el Dr.
John Garstang hizo un descubrimiento asombroso. Dice, “En cuanto al
hecho principal, entonces, no queda ninguna duda: los muros cayeron
hacia afuera de forma tal que los atacantes pudieron treparse por sobre las
ruinas de la ciudad.” Esto es asombroso porque los muros de las ciudades
caen hacia adentro, no hacia afuera. La edición del 5 de marzo de 1990 de
la revista Time llevaba un artículo llamado “Score One For the Bible
– Punto Uno Para la Biblia.” En este artículo la arqueóloga Kathleen
Kenyon decía que los muros de Jericó habían caído en forma súbita.
Muchos eruditos consideran que esto fue provocado por un terremoto que
podría explicar también el endicamiento del Jordán. Además, se
descubrieron granos, lo cual muestra que la ciudad fue conquistada
rápidamente. Este hallazgo agrega credibilidad al relato bíblico. Un estudio
posterior hecho por Brian Woodencontró que la fecha de la caída de Jericó
coincidía con la fecha de la Biblia.
7. El carácter supremo de la Biblia. “Por encima de todo lo dicho
anteriormente, la Biblia es un libro sobrenatural que revela la persona y la
gloria de Dios manifestada en Su Hijo. Tal persona, Jesucristo, jamás pudo
haber sido la invención de un hombre mortal, ya que Sus perfecciones
nunca podrían haber sido comprendidas ni por los hombres más sabios y
santos de esta tierra. El supremo carácter de la Biblia está apoyado por su
revelación del carácter supremo en la persona de Jesucristo.”
o por su revelación del carácter supremo en la persona de Jesucristo.”

Temas biblicos

  • 1.
    LA REVELACIÓN DEDIOS AL HOMBRE I Dios revela su designio amoroso 51 "Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina" (DV 2). 52 Dios, que "habita una luz inaccesible" (1 Tm 6,16) quiere comunicar su propia vida divina a los hombres libremente creados por él, para hacer de ellos, en su Hijo único, hijos adoptivos (cf. Ef 1,4-5). Al revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias fuerzas. 53 El designio divino de la revelación se realiza a la vez "mediante acciones y palabras", íntimamente ligadas entre sí y que se esclarecen mutuamente (DV 2). Este designio comporta una "pedagogía divina" particular: Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo. San Ireneo de Lyon habla en varias ocasiones de esta pedagogía divina bajo la imagen de un mutuo acostumbrarse entre Dios y el hombre: "El Verbo de Dios [...] ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre para acostumbrar al hombre a comprender a Dios y para acostumbrar a Dios a habitar en el hombre, según la voluntad del Padre" (Adversus haereses, 3,20,2; cf. por ejemplo, Ibid., 3, 17,1; Ibíd., 4,12,4; Ibíd.,4, 21,3). II Las etapas de la revelación Desde el origen, Dios se da a conocer 54 "Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya desde el principio" (DV 3). Los invitó a una comunión íntima con Ël revistiéndolos de una gracia y de una justicia resplandecientes. 55 Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres. Dios, en efecto, "después de su caída [...] alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras" (DV 3).
  • 2.
    «Cuando por desobedienciaperdió tu amistad, no lo abandonaste al poder de la muerte [...] Reiteraste, además, tu alianza a los hombres (Plegaria eucarística IV: Misal Romano). La alianza con Noé 56 Una vez rota la unidad del género humano por el pecado, Dios decide desde el comienzo salvar a la humanidad a través de una serie de etapas. La alianza con Noé después del diluvio (cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economía divina con las "naciones", es decir con los hombres agrupados "según sus países, cada uno según su lengua, y según sus clanes" (Gn10,5; cf. Gn 10,20-31). 57 Este orden a la vez cósmico, social y religioso de la pluralidad de las naciones (cf. Hch17,26-27), está destinado a limitar el orgullo de una humanidad caída que, unánime en su perversidad (cf. Sb 10,5), quisiera hacer por sí misma su unidad a la manera de Babel (cf. Gn11,4-6). Pero, a causa del pecado (cf. Rm 1,18-25), el politeísmo, así como la idolatría de la nación y de su jefe, son una amenaza constante de vuelta al paganismo para esta economía aún no definitiva. 58 La alianza con Noé permanece en vigor mientras dura el tiempo de las naciones (cf. Lc21,24), hasta la proclamación universal del Evangelio. La Biblia venera algunas grandes figuras de las "naciones", como "Abel el justo", el rey-sacerdote Melquisedec (cf. Gn 14,18), figura de Cristo (cf. Hb 7,3), o los justos "Noé, Daniel y Job" (Ez 14,14). De esta manera, la Escritura expresa qué altura de santidad pueden alcanzar los que viven según la alianza de Noé en la espera de que Cristo "reúna en uno a todos los hijos de Dios dispersos" (Jn 11,52). Dios elige a Abraham 59 Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abram llamándolo "fuera de su tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él "Abraham", es decir, "el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las naciones de la tierra" (Gn 12,3; cf. Ga 3,8). 60 El pueblo nacido de Abraham será el depositario de la promesa hecha a los patriarcas, el pueblo de la elección (cf. Rm 11,28), llamado a preparar la reunión un día de todos los hijos de Dios en la unidad de la Iglesia (cf. Jn 11,52; 10,16); ese pueblo será la raíz en la que serán injertados los paganos hechos creyentes (cf. Rm 11,17-18.24). 61 Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo Testamento han sido y serán siempre venerados como santos en todas las tradiciones litúrgicas de la Iglesia.
  • 3.
    Dios forma asu pueblo Israel 62 Después de la etapa de los patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de la esclavitud de Egipto. Estableció con él la alianza del Sinaí y le dio por medio de Moisés su Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al único Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez justo, y para que esperase al Salvador prometido (cf. DV 3). 63 Israel es el pueblo sacerdotal de Dios (cf. Ex 19, 6), "sobre el que es invocado el nombre del Señor" (Dt 28, 10). Es el pueblo de aquellos "a quienes Dios habló primero" (Viernes Santo, Pasión y Muerte del Señor, Oración universal VI, Misal Romano), el pueblo de los "hermanos mayores" en la fe de Abraham (cf. Discurso en la sinagoga ante la comunidad hebrea de Roma, 13 abril 1986). 64 Por los profetas, Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación, en la espera de una Alianza nueva y eterna destinada a todos los hombres (cf. Is 2,2-4), y que será grabada en los corazones (cf. Jr 31,31-34; Hb 10,16). Los profetas anuncian una redención radical del pueblo de Dios, la purificación de todas sus infidelidades (cf. Ez 36), una salvación que incluirá a todas las naciones (cf. Is 49,5- 6; 53,11). Serán sobre todo los pobres y los humildes del Señor (cf. So 2,3) quienes mantendrán esta esperanza. Las mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel, Miriam, Débora, Ana, Judit y Ester conservaron viva la esperanza de la salvación de Israel. De ellas la figura más pura es María (cf. Lc 1,38).
  • 4.
    LA RAZÓN DELHOMBRE Y LA REVELACIÓN DE DIOS ¿Qué es la Razón? Es la facultad en virtud de la cual el ser humano es capaz de identificar, comparar y clasificar conceptos relacionando unos con otros según sus semejanzas y diferencias; cuestionando su significado y el sentido de su uso; hallando coherencias o contradicciones entre ellos y así inducir o deducir otros conceptos nuevos y distintos de los que ya conoce. Es la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas… De ahí el verbo Razonar. ¿Qué es el Razonamiento? Es un encadenamiento de juicios en el que partiendo de una proposición conocida se descubre otra u otras desconocidas. (Aristóteles). Clases de Razonamiento: (Razonamiento Deductivo e Inductivo) Deductivo: Es una forma de razonamiento que va del todo a las partes es decir, intenta extraer de una verdad universal otra particular. Puede ser de tres clases: categórico, hipotético y disyuntivo, atendiendo al tipo de juicio (por la relación) que le sirva de punto de partida. Categórico: Ej. Todos los humanos son mortales, todos los Caleños son humanos; entonces todos los Caleños son mortales. Hipotético: Ej. Si apruebas iras de vacaciones, si fuera mas alto entonces.., Si tuviera dinero… Disyuntivo: Ej. Por este camino se va al Norte o al Sur, es así que se va al Norte, luego se va al Sur. Es esta la razón por la cual Aristóteles estableció los cuatro principios a priori para la lógica todavía enseñados en nuestra época: el principio de identidad, el principio de no contradicción, el principio del tercero excluido y el principio de razón suficiente. Ej: (Prov: 1: 18-23) (Gál: 4:16). Inductivo: En el mismo sentido, el razonamiento inductivo, es el estudio de derivar una generalización o una ley a partir de observaciones. Éste fue posteriormente incluido en el estudio de la lógica, y fue adoptado como el razonamiento básico de la investigación científica, combinándola cuando corresponde con la deducción. Este probablemente es el motivo del éxito y la certeza de los modelos científicos actuales. Es decir, la inclusión del razonamiento inductivo en las ciencias no es menor en nuestras vidas, nos permitió tener el modelo científico actual el cual nos ha dado una cantidad impresionante de tecnología y “supuestas verdades”. Ej. La teorías de la Evolución, del Big Bang, del Origen del Universo, del Mas allá etc. Razones negativas del hombre por las cuales el Señor actuó: (Mar: 7:6-9) Y respondiendo Él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, pero su corazón lejos está de mí. Pero en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Porque haciendo a un lado el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres; el lavamiento de jarros, de copas; y hacéis muchas otras
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    cosas semejantes. Yles decía: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Invalidaban la palabra, la verdad de Dios; por cumplir la tradición (Mat: 15: 9) Honren a padre y madre; pero no por encima de Dios (Mar: 7:10) (Mat: 10:37-40), el dinero es bueno; pero no por encima de Dios (Mat: 10: 17-25) (1 Tim: 6: 10), el conocimiento es bueno; pero no por encima de Dios (1Rey: 11: 6) (1Cor: 1: 20, 8: 1b) Ninguno tenga mas alto concepto de si mismo que el que debe tener (Fil: 2:3, 13) (Rom: 12: 3) La Verdad de Dios… Son principios y conceptos esenciales; leyes universales y espirituales que se intuyen por si mismos a partir del conocimiento o de las experiencias. Pero por una o por otra razón, declaro esta palabra a su pueblo Israel… “El Señor volverá a gozarse sobre ti para bien…” (Deut: 30:1-20) Cuantas veces nos hemos preguntado en nuestro corazón el porqué del final de las cosas, que según nosotros no deberían terminar como en muchas ocasiones que conocemos… Son ¿Buenas o Malas? ¡No lo sabemos! Pero lo que sí sabemos; es lo que fue dicho por el Señor a través del Apóstol Pablo (1Cor: 1: 20- 29) 25 El supuestamente “insensato” plan de Dios es mucho más sabio que el más sabio plan humano, y el Dios “débil” que muere en la cruz es más fuerte que todos los hombres juntos. Todo está escrito en nuestra mente y corazón desde el principio de los tiempos cuando fuimos enseñados por él, en el cielo (Jn: 6:45b) (Efe 4:20-21)… ¡Estamos en este mundo recordando lo que somos, para manifestar nuestra “Verdadera Identidad” ¡Cristo! (1Cor: 15: 48b). Por una o por otra razón, un mismo suceso le acontece al sabioy al necio, al hombre y a las bestias, al justo y al impío, al limpio y al no limpio, al que sacrifica y al que no sacrifica, al bueno y al que peca, al que jura, como al que teme el juramento; como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos (Ecle: 2: 14, 3: 19, 9: 12-13) Por más que nos preguntemos las cosas y tratemos de encontrar una respuesta lógica a las circunstancias de la vida, el único que tiene la “Razón” en lo que hemos venido tratando es Dios mismo… Y pase lo que pase, creamos lo que creamos, sintamos lo que sintamos… ¡Dios es la verdad! Él es inconmovible… “El fundamento de Dios está firme, el Señor conoce los que son suyos (2Tim: 2:19), caminamos en obras preparadas de antemano (Efe: 2: 10).” Todo en la vida tiene una razón de ser y es la siguiente… Su razón y no la nuestra (Jn: 1: 11) de la misma forma todos nosotros cumplimos un propósito especial en Dios, por Dios y para Dios (Col: 1: 16) así nuestra mente no lo asimile en el momento… Pero ¡lo entenderemos después! Ejemplo: (Sal: 73: 1-28) Asaf, uno de los escritores de los Salmos y miembro del Ministerio de alabanza en el reinado de David entendió al fin por qué suceden las cosas… Ahora leamos esta palabra que declaro el Señor por medio de Moisés al pueblo de Israel diciendo… Mandamiento de amor a su pueblo Israel… “Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti…” Circuncidará el Señor tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. Te
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    hará tu Diosabundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien… Todo lo creado, por una o por otra razón; es usado por Dios para que cumplamos su propósito. ¿Bueno o malo? No lo sabemos. Recordemos… Nuestro bien y nuestro mal, no son el bien y el mal de Dios. (Isa: 5:20) A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar. Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Es una bendición de Dios que seamos guiados en este camino de ciencia, conocimiento, gracia, revelación y vida en el Espíritu para entender ese plan perfecto establecido por Dios desde antes. Saber que todo lo que el se había propuesto hacer, se hizo; y que nada quedo inconcluso, porque el Señor cumple su palabra. Pues Dios no es hombre para que mienta... (Núm: 23:19) El objetivo que tenemos en Dios: El de entender por el Espíritu; que de la misma manera que en su tiempo escogió un pueblo para manifestar en el, y a través de el; todo su poder, así mismo es para este tiempo, “Por una o por otra razón” El se esta manifestando en todos y cada uno de sus hijos; los que conforme a su propósito escogió como Su esposa amada, los que salimos de El mismo, los que tenemos Su mente, Su palabra y Su espíritu. (1Cor: 15: 48b) los que somos “Un espíritu con el” los que entendemos que no somos nosotros, sino El; a traves nuestro. Como bien sabemos en su soberanía escogió para sí un pueblo de sobre la faz de la tierra, el cual fue formado de la descendencia de uno de los hijos de Isaac el hijo de la promesa; la cual el Señor mismo había hecho a Abraham su padre. (Isa: 41:8-14) Y por medio de Moisés lo saco de la esclavitud en la que vivió en Egipto. (Éxo: 9:1) (Éxo: 18:8) pero ellos no entendendieron la razón del porque el Señor actuaba así; El rey David escribió en uno de los salmos “Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. (2Sam: 7:23) En (Isa: 41: 13-14) “Por una o por otra razón” Declaro tambien sobre ese pueblo una palabra especial de amor y de poder; que por mas errores, fallas, debilidades, flaquezas, e idolatría; todas estas “Apartarían” al pueblo de Dios por el pecado en el que siempre vivieron. (Rom: 3:23) Así lo hizo con el pueblo que El escogió… ¿Cuál es esa Razón por la que el Señor obro de esa manera? El Amor…
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    Dios es Amor(1Jn: 4:8b) él los salvó por amor de su nombre, así el pueblo o lo entendiera y por encima de la infidelidad de ellos hizo notorio su poder” (Sal: 106:7 -8) (2Ti 2:13-14) El Señor cumple su palabra… Por una o por otra razón el Señor obra en nuestra vida, el Señor es, en cada uno de nosotros. (Col: 3:11) estemos confiados de esto, que el que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará... (Fil: 1: 6) (1Cor: 13: 4-8) El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. En conclusión: (Pro 3:5-7)Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión: Teme a Jehová, y apártate del mal. Somos la bendición de Dios manifestada, somos sabios, entendidos, puros, perfectos… Somos Su misma vida aquí en la tierra.
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    JESUCRISTO: LA EVIDENCIASUPREMA Evidencias de Jesús - ¿Qué Revela la Arqueología? Cuando se trata de arqueología, ¿existe alguna evidencia de Jesús? ¿Existen lugares reales o artefactos que testifiquen sobre la veracidad histórica de Jesucristo? Extraordinariamente, en las últimas décadas, ha sido descubierta evidencia significativa ¡que revela la vida, enseñanzas, muerte y resurrección de Jesús! Evidencias de Jesús - Los Comienzos de Su Vida y Ministerio La evidencia de Jesús comienza con el lugar de su nacimiento en Belén. La Iglesia de la Natividad es generalmente considerada como un lugar histórico fidedigno, con la tradicional cueva del nacimiento de Cristo señalada por la ornamentada Estrella de Belén. Colinas de terrazas conteniendo los rebaños de pastores todavía rodean la pequeña ciudad. En el Mar de Galilea, Nazaret, el pueblo de la niñez de Cristo, se mantiene activo todavía. Adicionalmente, puertos antiguos, que coinciden con el relato bíblico, han sido localizados en los recientes ciclos de sequías. De hecho, un bote pesquero galileo del primer siglo, ha sido recientemente sacado del lodo y preservado. Aunque no sabemos a quién perteneció el bote, coincide con el registro bíblico de los barcos usados por los discípulos de Cristo. Capernaum, un pueblo regularmente visitado por Jesús, está siendo ampliamente excavado y protegido. Lugares específicos de interés incluyen la sinagoga en Capernaum donde Jesús curó al hombre con el espíritu inmundo y pronunció el sermón acerca del pan de vida, y la casa de Pedro, donde Jesús sanó a la suegra de Pedro y a otros. Otros lugares arqueológicos involucrados en el ministerio de Cristo incluyen Kursi (el milagro de los cerdos), Tabgha (los panes y los peces), el Monte de las Beatitudes (el Sermón del Monte), Cesarea de Filipo (la confesión de Pedro), y el pozo de Jacob, donde Jesús le habló a la mujer samaritana. En Jerusalén, todavía podemos ver las bases del Templo judío construido por Herodes el Grande. Otros lugares extraordinarios en Jerusalén incluyen los "Escalones del Sur" por donde Jesús y sus seguidores entraron al Templo, el Estanque de Bethesda donde Jesús sanó al hombre paralítico, y el recientemente descubierto Estanque de Siloé donde Jesús sanó al hombre ciego. Evidencias de Jesús - Sus Últimos Días y Crucifixión Las evidencias de Jesús en los eventos que condujeron a su crucifixión comienza cruzando el Valle de Cedrón desde Jerusalén, en el Monte de los Olivos. Allí podemos caminar entre antiguos árboles de olivo hasta el Jardín de Getsemaní donde Jesús oró antes de su captura. Luego, podemos mirar atrás,
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    cruzando el Vallede Cedrón, hacia la Puerta Dorada por donde Cristo entró a Jerusalén para su juicio, azotes, y muerte. En otras partes encontramos más evidencias de Jesús y los líderes que presidieron su juicio y crucifixión, incluyendo una inscripción que menciona al procurador romano de ese tiempo, Poncio Pilatos, y los huesos del Sumo Sacerdote judío de ese tiempo, Caifás, preservados en un ornamentado osario (caja de huesos). La evidencia continúa por toda Jerusalén, donde podemos pararnos en el sitio de sentencias de Poncio Pilatos, llamado Gabbatha, y luego caminar por la Vía Dolorosa, donde Cristo cargó su propia cruz hacia el Calvario. La inmensa Iglesia del Santo Sepulcro es considerada como un lugar histórico fidedigno por la mayoría de los expertos, la cual cubre los lugares de crucifixión y sepulcro de Cristo. Increíblemente, un hueso de talón de 2.000 años, atravesado por un clavo de hierro, fue descubierto recientemente en un cementerio de Jerusalén, lo cual aporta más claridad sobre la práctica de crucifixión de los romanos del primer siglo. Evidencias de Jesús - ¿Qué Hay de Su Resurrección? Las evidencias de Jesús en lugares antiguos y artefactos culminan con una tumba vacía, justo fuera de las murallas de Jerusalén. Aunque no conocemos el sitio exacto de la tumba de José de Arimatea, el sitio tradicional, conocido como la Tumba del Jardín, provee una imagen maravillosa. Más tarde, en el camino de Emaús, nos imaginamos al Cristo resucitado, caminando con dos hombres desalentados y abatidos que habían perdido a su líder - el Mesías esperado - hacía sólo unos pocos días. ¿Qué evento pudo ocasionar que un puñado de campesinos asustados, escondiéndose, encendieran el mundo antiguo con la proclamación audaz de Jesucristo? Nada, salvo la resurrección de Cristo, pudo haber transformado a esa gente - ¡La evidencia de Jesús después de su muerte y resurrección es asombrosa!
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    LA EVIDENCIA DELOS MILAGROS Hay muchos cristianos que aseguran que el tiempo de los milagros ya pasó, son una especie de escépticos cristianizados, no existe un sólo versículo de la Biblia que respalde esa afirmación. Estos son los que destruyen la autenticidad de los Evangelios al rechazar los milagros, negando las bases del cristianismo. El seudo cristiano une sus fuerzas con el ateo; ya que ninguna excusa podrá silenciar la verdad de la Biblia. Al mismo tiempo algunos afirman que: << No podemos demostrar que una revelación sea divina, si no hay evidencias externas >>.Esta afirmación involucra un problema que explicaremos mediante esta ilustración. Supongamos que aparece un extraño en cualquier ciudad de Estados Unidos, que es el portador de una “revelación divina” y como una acreditación de su mensaje exhibe poderes milagrosos. Asumamos que después de una investigación, se establezca la realidad de los milagros. Aquí surge una confrontación práctica. Si el “argumento cristiano” es correcto estamos obligados a aceptar cualquier tipo de Evangelio que este proclame. Y nadie que conozca algo de la naturaleza humana dudará que será muy bien recibido. No obstante, el cristiano sería guardado de ello por las palabras del apóstol Pablo: ” Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que hemos anunciado, sea anatema”. El cristiano lo abandonaría en el acto. Además insistiría en aplicarle al obrador de milagros la prueba de la Biblia, y al hallarlo en contradicción con el evangelio que ya había recibido lo rechazaría, en otras palabras no aprobaría el mensaje por los milagros, sino por una revelación precedente que encontramos en la Biblia. En el caso que Cristo viniera a fundar una nueva religión, y que el cristianismo fuera recibido en el mundo a causa de los milagros, estas son aseveraciones casi universales de la cristiandad. Puede ser alarmante que podamos mantener ambas afirmaciones, que son igualmente erróneas, y de la misma manera el cristianismo sería perjudicado por el error, pero a pesar de ello, esta es la conclusión a que apunta el anterior argumento, y que nos llevará a una investigación exhaustiva y muy cuidadosa. ¿Acaso no es un hecho que aquellos entre los cuales se obraron los milagros que Cristo hizo, fueron los mismos que después los crucificaron? ¿Acaso no es un hecho que al retarlo a que hiciera milagros para que apoyara sus afirmaciones mesiánicas, El se rehusó a hacerlo?” Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya. Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta: porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra” (Mateo 12:38-40).
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    No obstante, alresumir este argumento, << se admite el hecho de que el cristianismo, fue recibido en el mundo sobre la base de la creencia en los milagros >>. Y esto es lo que los nuevos convertidos al cristianismo podrían haber alegado como su razón para haberlo abrazado. Sin Embargo ¿dónde radica la autoridad para apoyar estas afirmaciones? A ninguno de los discípulos del Señor se hubiera atribuido su fe sobre ésta base. La narración de la primera Pascua del ministerio de Cristo, parecería refutar esto, pero, es de hecho, la más clara prueba de todo lo contrario.” Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. Pero Jesús, por su parte, no confiaba en ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues El sabía lo había en el hombre” (Juan 2:23-25). Más adelante sigue la historia de Nicodemo, que era uno de estos “convertidos” a causa de “las señales que tú haces” Y se le tuvo que enseñar que no es el conocimiento lo que se precisa para el reino, sino poseer la vida, y esta vida tiene que empezar por el “nuevo nacimiento”. El apóstol Pedro que participó en un privilegio especial al contemplar el milagro mayor, la Transfiguración en el monte santo dice lo siguiente: ” Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece” (1 P.1:23). “Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mat. 16:17). Mucho más notable es el caso del apóstol Pablo, un hombre de una devoción firme a los que él creía ser verdad, el testimonio completo del ministerio y de los milagros de Cristo le convirtió en amargo perseguidos del cristianismo. El explica su testimonio de esta manera ” Obtuve misericordia” y añade ” Agradó a Dios, que…me llamó por su gracia, revelar a Su Hijo en mi” Este testimonio de Pablo adquiere especial interés debido a su visión en el camino de Damasco podría llevarnos a llamar discípulo a causa del milagro ocurrido, si no fuera por su explicito testimonio. Usted se preguntará, si los milagros de Cristo no se efectuaron para que fueran la base de la fe, ¿entonces por qué se efectuaron? Porque tenían un propósito noble, y una oportunidad de aliviar el sufrimiento. Es perfectamente natural que cuando: ” aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” podíamos esperar y además era lógico que las enfermedades e incluso la muerte cedieran ante su poder.” Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El” (Hch. 10:38).Muchas personas piensan que el Señor obraba milagros a fin de silenciar la incredulidad. Esta idea es blasfema por su falsedad. De otra manera, leemos afirmaciones como la encontramos en Mateo 13:58.
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    “Y no hizomuchos milagros allí, a causa de la incredulidad de ellos”. Aunque no hay registrado un solo caso en el curso de su ministerio terrenal en que fe apelara en vano al Señor, y esto es lo que hace tan extraño y además abrumador el reinado de la ley, tampoco hay registrado un solo caso en el que el reto de la incredulidad fuera premiado con un milagro. Y esto nos sugiere el segundo gran propósito por el que se dieron los milagros. Para el pueblo judío, la religión y la política eran inseparables. Toda la esperanza de bendición espiritual descansaba en la venida del Mesías. Por un lado las muchedumbres solo pensaban, en primer lugar en su liberación del yugo romano y en la restauración de las glorias de su reino. Su venida, y era a éstas, a las que su última apelación iba dirigida. ” Examináis las Escrituras porque a vosotros pensáis que en ella tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengan vida” (Jn. 5:39-40).” Mas Abraham le contesto: << Si no escuchan a Moisés y los profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos>>”. (Lucas 16:31). A este respecto, la evidencia de los milagros fue incidental, es más no hay sugerencia en ningún lugar que estos se dieran para acreditar la enseñanza; el propósito de los mismos era única y solamente para acreditar al maestro. Ya que los milagros mostraran a los judíos lo que ellos tenían que esperar, a causa de su relación con la revelación anterior que era aceptada como de Dios, para aquellos sus beneficiarios. Descartándose que lo que es sobrenatural no necesariamente es divino. Si este hombre obra milagros, es enviado por Dios. La lógica es perfecta; pero el judío podía repudiar la premisa y naturalmente rechazar la conclusión. Muchos de los maestros de Israel atribuyeron los milagros de Cristo a Satanás, y el Señor respondió a la acusación no negando el poder satánico, sino que apeló a la naturaleza y el propósito de Sus actos. Creer en los milagros, por el testimonio de las Escrituras aparece lógico en las enseñanzas después de la resurrección Como aparece en el evangelio de Lucas capítulo 24 y versículos 27-44. Tampoco fue de forma distinta cuando Pedro, que se dirigió a los judíos de Jerusalén, diciendo: ” Y asimismo todos los profetas que han hablado desde Samuel y sus sucesores en adelante, también anunciaron estos días” (Hch. 3:24). También Pablo en su defensa delante del rey Agripa: ” Así que habiendo recibido ayuda de Dios, continúo hasta este día testificando tanto a pequeños como a grandes, no declarando más que lo que los profetas y Moisés dijeron que sucedería: que el Cristo había de padecer y que por motivo de su resurrección de entre los muertos, El debía ser el primero en proclamar luz tanto al pueblo judío como a los gentiles” (Hch. 26:22-23). Y si pasamos a la enseñanza de la Epístolas tenemos que esta misma verdad es enseñada más explícitamente presentada, que Cristo vino a ser siervo de la circuncisión para confirmar las
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    promesas hechas porlos padres, y para que los gentiles glorifiquen Su amor y su misericordia. Podríamos escribir miles páginas para demostrar, que Cristo no vino a fundar una nueva religión, ya que estaría más cerca de la verdad, que el propósito principal de Jesús era dar fin a la religión. En el único pasaje que se refleja esta palabra relacionada con la vida cristiana es en Santiago 1:27 ” La religión pura y sin mancha delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo” Cristo era en Sí mismo, la realidad de cada tipo, la verdadera sustancia de cada sombra, el cumplimiento de cada una de las promesas del Padre. Si hablamos del altar o del sacrificio, del sacerdocio o del templo Cristo era el anti-tipo de todo ello. El verdadero propósito del Señor era el de poner todas las cosas a un lado a fin de poder colocar otras cosas en su lugar. El vino no a destruir la ley y los profetas, sino a cumplirlas y sobre todo vino como nuestro sustituto. A la luz de esta realidad se disipan los argumentos de los no creyentes. Cuando Jesús apareció, la cuestión con el pueblo judío no era si, como otro Juan el Bautista, se trataba meramente de ” un hombre de Dios, sino si El era el Enviado, el Mesías a quien las Escrituras señalaban y daban testimonio de El: Juan 1:41-45 “Hemos hallado al Mesías” Por lo tanto, la cuestión no reside si una revelación puede acreditarse mediante la evidencia externa, sino si la evidencia es capar de acreditar a una persona cuya venida ha sido profetizada. Concluimos expresando lo siguiente: 1- El milagro no es evidencia cierta de la autenticidad de la revelación. 2- Cristo no es el fundador de una nueva religión, sino el clímax de la religión judaica. 3- El silencio de Dios se rompe en la persona y obra de Jesucristo. 4- Cristo no vino a presentar los milagros como sus credenciales, los milagros son una consecuencia de la fe de los demás puestas en El. 5- Ofreció una sola señal, la señal de Jonás, que apuntaba a su gran y poderoso milagro de Su resurrección.
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    LOS MILAGROS DELNUEVO TESTAMENTO Los milagros que aparecen en el NT se relatan como realizados por Jesús (en los Evangelios) o por algunos de sus discípulos (Hechos). En todos ellos, el prodigio que se narra consiste, sustancialmente, en la existencia de un problema (los expertos le llaman Adversidad) que es resuelto por Jesús (o sus discípulos) por medio de un supuesto poder sobrehumano. Ese problema se divide en dos grupos: 1) Enfermos (incluyendo los que terminan en muerte), enfermedades asociadas a posesiones demoníacas, enfermedades no asociadas a posesiones 2) y sucesos relacionados con circunstancias naturales. Como en cualquier narración de este tipo, se descubre una secuencia de circunstancias, aunque no todas se dan en todos los casos. Seguimos, con cierta libertad, a J.Paláez en su libro Milagros de Jesús en los evangelios sinópticos. Morfología e interpretación. a) generalmente comienzan situando el lugar en donde se realiza el prodigio, aunque no siempre de forma clara y concreta, b) sigue el encuentro con el enfermo (si no se trata de enfermedad, se narran las circunstancias en que se desarrollará el milagro), c) a continuación se explica en qué consiste el problema que Jesús (o sus discípulos) debe resolver (exorcismo acompañado o no de enfermedad, lepra, parálisis, flujo de sangre, sordera, ceguera, mudez, hidropesía, muerte, tempestad, pesca inútil, falta de vino, falta de comida…), d) viene luego la intervención del taumaturgo, que supera la Adversidad de diversas maneras, como veremos ahora, e) y la constatación del milagro realizado A veces aparecen otras circunstancias: 1) las personas que suplican a Jesús que intervenga (presentadas la mayoría de las veces de forma anónima) 2) la presencia de fariseos, legistas, doctores, que son enemigos de Jesús, y con los que hay un enfrentamiento 3) la admiración de la gente, que provoca que se extienda la fama del taumaturgo 4) la prohibición, a veces, por parte de Jesús, de que se hable de ello (aunque en la mayoría de los casos, nadie hace caso de esta advertencia).
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    Hubo muchos másmilagros de los que vamos a exponer, según se deduce de los resúmenes que aparecen (los veremos en el apartado de curaciones mul- titudinarias). No todos los evangelistas cuentan los mismos milagros. Es interesante, para el mejor análisis de los milagros, detenerse en el hecho de que Jesús no siempre los realiza de la misma manera. Formas que usa Jesús para resolver el problema-Adversidad. a) Sólo con sus palabras dirigidas a un hombre, a los espíritus inmundos o al mar. A veces lo hace dando un fuerte grito. b) Sólo con el tacto (en el caso de un ciego usa su propia saliva, y con otro, barro hecho con saliva). c) Con el tacto y la palabra (en un caso, mete los dedos en los oídos de un sordo y “gime”: ¡ábrete!) d) En un caso, el paciente toca a Jesús y queda curado (hemorroisa). e) Por medio de una acción (reparto de panes). f) La mayoría de las veces el enfermo está presente. g) En dos casos, cura a distancia.
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    LA RESURRECCIÓN DEJESÚS Evangelio según San Mateo (Mateo 28, 1-7) Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Angel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. El Angel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán». Esto es lo que tenía que decirles». EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS La Biblia (Traducción argentina) 1990 AL TERCER DÍA RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS 638 "Os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús (Hch 13, 32-33). La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz: Cristo ha resucitado de los muertos, con su muerte ha vencido a la muerte. Y a los muertos ha dado la vida. (Liturgia bizantina: Tropario del día de Pascua) I. El acontecimiento histórico y transcendente 639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18). El sepulcro vacío
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    640 "¿Por québuscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28, 11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44). Las apariciones del Resucitado 641 María Magdalena y las santas mujeres, que iban a embalsamar el cuerpo de Jesús (cf. Mc 16,1; Lc 24, 1) enterrado a prisa en la tarde del Viernes Santo por la llegada del Sábado (cf. Jn 19, 31. 42) fueron las primeras en encontrar al Resucitado (cf. Mt 28, 9-10; Jn 20, 11-18). Así las mujeres fueron las primeras mensajeras de la Resurrección de Cristo para los propios Apóstoles (cf. Lc 24, 9-10). Jesús se apareció en seguida a ellos, primero a Pedro, después a los Doce (cf. 1 Co 15, 5). Pedro, llamado a confirmar en la fe a sus hermanos (cf. Lc 22, 31-32), ve por tanto al Resucitado antes que los demás y sobre su testimonio es sobre el que la comunidad exclama: "¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!" (Lc 24, 34). 642 Todo lo que sucedió en estas jornadas pascuales compromete a cada uno de los Apóstoles —y a Pedro en particular— en la construcción de la era nueva que comenzó en la mañana de Pascua. Como testigos del Resucitado, los Apóstoles son las piedras de fundación de su Iglesia. La fe de la primera comunidad de creyentes se funda en el testimonio de hombres concretos, conocidos de los cristianos y de los que la mayor parte aún vivían entre ellos. Estos "testigos de la Resurrección de Cristo" (cf. Hch 1, 22) son ante todo Pedro y los Doce, pero no solamente ellos: Pablo habla claramente de más de quinientas personas a las que se apareció Jesús en una sola vez, además de Santiago y de todos los Apóstoles (cf. 1 Co 15, 4-8). 643 Ante estos testimonios es imposible interpretar la Resurrección de Cristo fuera del orden físico, y no reconocerlo como un hecho histórico. Sabemos por los hechos que la fe de los discípulos fue sometida a la prueba radical de la pasión y de la muerte en cruz de su Maestro, anunciada por Él de antemano (cf. Lc 22, 31-32). La sacudida provocada por la pasión fue tan grande que los discípulos (por lo menos, algunos de ellos) no creyeron tan pronto en la noticia de la resurrección. Los evangelios, lejos de mostrarnos una comunidad arrobada por una exaltación mística, nos presentan a los discípulos abatidos ("la cara sombría": Lc 24, 17) y asustados (cf. Jn 20, 19). Por eso no creyeron a las santas mujeres que regresaban
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    del sepulcro y"sus palabras les parecían como desatinos" (Lc 24, 11; cf. Mc 16, 11. 13). Cuando Jesús se manifiesta a los once en la tarde de Pascua "les echó en cara su incredulidad y su dureza de cabeza por no haber creído a quienes le habían visto resucitado" (Mc 16, 14). 644 Tan imposible les parece la cosa que, incluso puestos ante la realidad de Jesús resucitado, los discípulos dudan todavía (cf. Lc 24, 38): creen ver un espíritu (cf. Lc 24, 39). "No acaban de creerlo a causa de la alegría y estaban asombrados" (Lc 24, 41). Tomás conocerá la misma prueba de la duda (cf. Jn 20, 24-27) y, en su última aparición en Galilea referida por Mateo, "algunos sin embargo dudaron" (Mt 28, 17). Por esto la hipótesis según la cual la resurrección habría sido un "producto" de la fe (o de la credulidad) de los apóstoles no tiene consistencia. Muy al contrario, su fe en la Resurrección nació —bajo la acción de la gracia divina— de la experiencia directa de la realidad de Jesús resucitado. El estado de la humanidad resucitada de Cristo 645 Jesús resucitado establece con sus discípulos relaciones directas mediante el tacto (cf. Lc 24, 39; Jn 20, 27) y el compartir la comida (cf. Lc 24, 30. 41-43; Jn 21, 9. 13-15). Les invita así a reconocer que él no es un espíritu (cf. Lc 24, 39), pero sobre todo a que comprueben que el cuerpo resucitado con el que se presenta ante ellos es el mismo que ha sido martirizado y crucificado, ya que sigue llevando las huellas de su pasión (cf Lc 24, 40; Jn 20, 20. 27). Este cuerpo auténtico y real posee sin embargo al mismo tiempo, las propiedades nuevas de un cuerpo glorioso: no está situado en el espacio ni en el tiempo, pero puede hacerse presente a su voluntad donde quiere y cuando quiere (cf. Mt 28, 9. 16-17; Lc 24, 15. 36; Jn 20, 14. 19. 26; 21, 4) porque su humanidad ya no puede ser retenida en la tierra y no pertenece ya más que al dominio divino del Padre (cf. Jn 20, 17). Por esta razón también Jesús resucitado es soberanamente libre de aparecer como quiere: bajo la apariencia de un jardinero (cf. Jn 20, 14-15) o "bajo otra figura" (Mc 16, 12) distinta de la que les era familiar a los discípulos, y eso para suscitar su fe (cf. Jn 20, 14. 16; 21, 4. 7). 646 La Resurrección de Cristo no fue un retorno a la vida terrena como en el caso de las resurrecciones que él había realizado antes de Pascua: la hija de Jairo, el joven de Naím, Lázaro. Estos hechos eran acontecimientos milagrosos, pero las personas afectadas por el milagro volvían a tener, por el poder de Jesús, una vida terrena "ordinaria". En cierto momento, volverán a morir. La Resurrección de Cristo es esencialmente diferente. En su cuerpo resucitado, pasa del estado de muerte a otra vida más allá del tiempo y del espacio. En la Resurrección, el cuerpo de Jesús se llena del poder del Espíritu Santo; participa de la vida divina en el estado de su gloria, tanto que san Pablo puede decir de Cristo que es "el hombre celestial" (cf. 1 Co 15, 35-50). La Resurrección como acontecimiento transcendente
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    647 "¡Qué nochetan dichosa —canta el Exultet de Pascua—, sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó de entre los muertos!". En efecto, nadie fue testigo ocular del acontecimiento mismo de la Resurrección y ningún evangelista lo describe. Nadie puede decir cómo sucedió físicamente. Menos aún, su esencia más íntima, el paso a otra vida, fue perceptible a los sentidos. Acontecimiento histórico demostrable por la señal del sepulcro vacío y por la realidad de los encuentros de los Apóstoles con Cristo resucitado, no por ello la Resurrección pertenece menos al centro del Misterio de la fe en aquello que transciende y sobrepasa a la historia. Por eso, Cristo resucitado no se manifiesta al mundo (cf. Jn 14, 22) sino a sus discípulos, "a los que habían subido con él desde Galilea a Jerusalén y que ahora son testigos suyos ante el pueblo" (Hch 13, 31). II. La Resurrección obra de la Santísima Trinidad 648 La Resurrección de Cristo es objeto de fe en cuanto es una intervención transcendente de Dios mismo en la creación y en la historia. En ella, las tres Personas divinas actúan juntas a la vez y manifiestan su propia originalidad. Se realiza por el poder del Padre que "ha resucitado" (Hch 2, 24) a Cristo, su Hijo, y de este modo ha introducido de manera perfecta su humanidad —con su cuerpo— en la Trinidad. Jesús se revela definitivamente "Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos" (Rm1, 3-4). San Pablo insiste en la manifestación del poder de Dios (cf. Rm 6, 4; 2 Co 13, 4; Flp 3, 10; Ef 1, 19-22; Hb 7, 16) por la acción del Espíritu que ha vivificado la humanidad muerta de Jesús y la ha llamado al estado glorioso de Señor. 649 En cuanto al Hijo, él realiza su propia Resurrección en virtud de su poder divino. Jesús anuncia que el Hijo del hombre deberá sufrir mucho, morir y luego resucitar (sentido activo del término) (cf. Mc 8, 31; 9, 9-31; 10, 34). Por otra parte, él afirma explícitamente: "Doy mi vida, para recobrarla de nuevo ... Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo" (Jn 10, 17-18). "Creemos que Jesús murió y resucitó" (1 Ts 4, 14). 650 Los Padres contemplan la Resurrección a partir de la persona divina de Cristo que permaneció unida a su alma y a su cuerpo separados entre sí por la muerte: "Por la unidad de la naturaleza divina que permanece presente en cada una de las dos partes del hombre, las que antes estaban separadas y segregadas, éstas se unen de nuevo. Así la muerte se produce por la separación del compuesto humano, y la Resurrección por la unión de las dos partes separadas" (San Gregorio de Nisa, De tridui inter mortem et resurrectionem Domini nostri Iesu Christi spatio; cf. también DS 325; 359; 369; 539).
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    LA EVIDENCIA DELA PROFECÍA Único entre todos los libros que se hayan escritos, la Biblia predice con precisión eventos específicos – en detalle – muchos años, y a veces siglos, antes que ocurran. Aproximadamente 2500 profecías aparecen en las páginas de la Biblia, de los cuales unos 2000 ya se han cumplido al pie de la letra – sin errores. (Las restantes 500 aproximadamente están referidas al futuro y podrán verse desplegar con el pasar de los días.) Dado que las probabilidades de que cualquiera de estas profecías se haya cumplido por casualidad son, en promedio, de menos de uno en diez (calculado en forma muy conservadora), y dado que las profecías son en gran parte independientes una de otra, las probabilidades de que todas estas profecías se hayan cumplido por casualidad y sin error, es menor de 102000 (es decir, ¡un 1 con 2000 ceros después!) Dios no es el único, sin embargo, que utiliza los pronósticos de eventos futuros para captar la atención de la gente. Satanás también lo hace. A través de clarividentes (como Jeanne Dixon y Edgar Cayce), mediums, espiritistas y otros, llegan predicciones asombrosas, aunque raramente con una precisión mayor del 60 por ciento, y nunca con total precisión. Más aun, los mensajes de Satanás no tienen el detalle de las profecías bíblicas, ni incluyen un llamado al arrepentimiento. La prueba de fuego para identificar a un profeta de Dios está registrada en Deuteronomio 18:21-22. De acuerdo con este pasaje bíblico (y otros), los profetas de Dios, a diferencia de los voceros de Satanás, son 100 por ciento precisos en sus predicciones. No hay ningún lugar para el error. Como el espacio no nos permite una explicación de todas las profecías bíblica que se han cumplido, lo que sigue es una discusión de algunas pocas para ejemplificar el alto grado de especificidad, el rango de proyección y/o la “supernaturaleza” de los eventos predichos. A los lectores se les alienta a seleccionar otras, también, y a examinar cuidadosamente su historicidad. 1. Algún tiempo antes de 500 a. C., el profeta Daniel proclamó que el Mesías de Israel esperado por tanto tiempo comenzaría su ministerio público 483 años después de emitirse el decreto para la restauración y reconstrucción de Jerusalén (Daniel 9:25-26). Predijo además que el Mesías sería “cortado”, muerto, y que este evento tendría lugar antes de la segunda destrucción de Jerusalén. Hay abundante documentación que muestra que estas profecías fueron cumplidas perfectamente en la vida (y crucifixión) de Jesucristo. El decreto relacionado con la restauración de Jerusalén fue emitido por el Rey Artajerjes de Persia a favor del sacerdote hebreo Esdras en 458 a.C. 483 años más tarde, comenzó el ministerio de Jesucristo en Galilea. (Recuerden que debido a los cambios de calendarios, la fecha para el comienzo del ministerio de Cristo ha sido fijado por la mayoría de los historiadores alrededor de 26 d.C. También noten que de 1 a.C a 1 d. C hay sólo un año.) La crucifixión de Jesús ocurrió sólo unos pocos años después, y unas décadas después, en el 70 d.C., vino la destrucción de Jerusalén por Tito. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 105)[1]
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    2. Aproximadamente en700 a.C., el profeta Micaías indicó el pequeño pueblo de Belén como el lugar de nacimiento del Mesías de Israel (Micaías 5:2). El cumplimiento de esta profecía en el nacimiento de Cristo es uno de los hechos más ampliamente conocidos y celebrados de la historia. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 105) 3. En el quinto siglo a.C. un profeta llamado Zacarías declaró que el Mesías sería traicionado por el precio de un esclavo – treinta piezas de plata, de acuerdo con la ley judía – y también que este dinero sería utilizado para comprar un lugar de sepultura para los extranjeros pobres de Jerusalén (Zacarías 11:12-13). Tanto los escritores bíblicos como los historiadores seculares registran que treinta piezas de plata fue la suma pagada a Judas Iscariote para traicionar a Jesús, e indican que el dinero fue destinada para la compra del “campo del alfarero” utilizado – tal como fue predicho – para enterrar a los pobres extranjeros (Mateo 27:3-10). (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 1011) 4. Unos 400 años antes que fuera inventada la crucifixión, tanto el Rey David de Israel como el profeta Zacarías describieron la muerte del Mesías en palabras que retratan perfectamente ese modo de ejecución. Más aun, dijeron que el cuerpo sería traspasado y que ninguno de sus huesos sería quebrado, en contra del procedimiento acostumbrado en casos de crucifixión (Salmos 22 y 34:20, Zacarías 12:10). De nuevo, los historiadores y los escritores del Nuevo Testamento confirman el cumplimiento: Jesús de Nazaret murió en una cruz romana, y su muerte extraordinariamente rápida eliminó la necesidad del habitual rompimiento de los huesos. Una lanza fue clavada en su costado para verificar que estaba realmente muerto. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 1013) 5. El profeta Isaías predijo que un conquistador llamado Cirodestruiría una Babilonia aparentemente inexpugnable y subyugaría a Egipto junto con el resto del mundo conocido. Este mismo hombre, dijo Isaías, decidiría dejar que los exiliados judíos en su territorio fueran liberados sin ningún pago de rescate (Isaías 44:28, 45:1 y 45:13). Isaías hizo esta profecía 150 años que Ciro naciera, 180 años antes que Ciro hubiera realizado estos actos (y finalmente los hizo todos) y 80 años antes que los judíos fueran llevados al exilio. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 1015) 6. La poderosa Babilonia, de 500 kilómetros cuadrados, estaba encerrada no sólo por un foso, sino por una pared de 110 metros de alto, cada parte de 30 metros de ancho. La opinión popular decía en forma unánime que era indestructible. Sin embargo, dos profetas bíblicos declararon su ruina. Estos profetas además dijeron que las ruinas serían evitadas por los viajeros, que la ciudad nunca más sería habitada y que sus piedras no serían movidas ni siquiera para ser usadas como material de construcción (Isaías 13:17-22 y Jeremías 51:26, 43). Su descripción es, de hecho, la historia bien documentada de la famosa ciudadela. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 109)
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    7. La ubicaciónexacta y la secuencia exacta de la construcción de los nueve suburbios de Jerusalén fueron predichas por Jeremías unos 2600 años atrás. Él se refirió al tiempo de este proyecto constructivo como “los últimos días,” es decir, el período de tiempo del segundo nacimiento de Israel en la tierra de Palestina (Jeremías 31:38-40). Este renacimiento se convirtió en historia en 1948, y la construcción de los nueve suburbios ha proseguido precisamente en las localidades y en la secuencia predichas. (Probabilidad de cumplimiento por casualidad = 1 en 1018) 8. El profeta Moisés predijo (con algunos agregados de Jeremías y Jesús) que la antigua nación judía sería conquistada dos veces y que la gente sería llevada como esclavos cada vez, primero por los babilonios (por un período de 70 años) y luego por un cuarto reino mundial (que conocemos como Roma). El segundo conquistador, dijo Moisés, llevaría a los judíos cautivos a Egipto en barcos, vendiéndolos o regalándolos como esclavos a todas partes del mundo. Ambas predicciones se cumplieron con todo detalle, la primera en 607 a.C. y la segunda en 70 d.C. Más aun, el portavoz de Dios dijo que los judíos permanecerían esparcidos por todo el mundo por muchas generaciones, pero sin llegar a asimilarse a las gentes de otras naciones, y que los judíos un día volverían a la tierra de Palestina para restablecer su nación por una segunda vez (Deuteronomio 29, Isaías 11:11- 13, Jeremías 25:11, Oseas 3:4-5 y Lucas 21:23-24). Esta declaración profética atraviesa 3500 años de historia hasta su cumplimiento completa – en nuestra generación. (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 1020) 9. Jeremías predijo que, a pesar de su fertilidad y a pesar de su fácil acceso a la provisión de agua, la tierra de Edom (hoy parte de Jordania) se volvería un páramo deshabitado (Jeremías 49:15-20, Ezequiel 25:12-14). Su descripción relata con precisión la historia de esa región actualmente desolada. (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 105) 10. Josué profetizó que Jericó sería reconstruida por un hombre. También dijo que el hijo mayor del hombre moriría cuando comenzara la reconstrucción y que su hijo menor moriría cuando el trabajo fuera completado (Josué 6:26). Unos cinco siglos más tarde esta profecía encontró su cumplimiento en la vida y la familia de un hombre llamado Hiel (1 Reyes 16:33-34). Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 10~) 11. El día de la partida sobrenatural de Elías de la Tierra fue predicho en forma unánime – y precisa, de acuerdo con el relato de testigos oculares – por un grupo de cincuenta profetas (2 Reyes 2:3-11). (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 109) 12. Jahaziel profetizó que el Rey Josafat y una pequeña banda de hombres derrotarían a un ejército enorme, bien equipado y bien entrenado, sin tener que luchar siquiera. Tal como fue predicho, el Rey y sus tropas se quedaron mirando
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    mientras sus enemigoseran destruidos en forma sobrenatural, hasta el último hombre (2 Crónicas 20). (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 108) 13. Un profeta de Dios (no nombrado, pero probablemente Semaías) dijo que un futuro rey de Judá llamado Josías tomaría los huesos de todos los sacerdotes ocultistas (sacerdotes de los “lugares altos”) del Rey Jeroboam de Israel y los quemaría en el altar de Jeroboam (1 Reyes 13:2 y 2 Reyes 23:15-18). Este evento ocurrió aproximadamente 300 años después que fue predicho. (Probabilidad de cumplimiento por azar = 1 en 1013) Dado que estas trece profecías cubren en su mayor parte eventos separados e independientes, la probabilidad del cumplimiento por casualidad de las trece profecías en conjunto es de alrededor de 1 en 10138 (138 equivale a la suma de todos los exponentes de 10 en las estimaciones de probabilidades anteriores). Con el objeto de poner este número en perspectiva, esta probabilidad puede ser comparada con la probabilidad estadística de que la segunda ley de la termodinámica se invierta en una situación dada (por ejemplo, que un motor a gasolina se enfríe durante su ciclo de combustión o que el calor fluya de un cuerpo frío a uno caliente). Esa probabilidad es de 1 en 1080. Diciéndolo en forma sencilla, basado en estas trece profecías sólo, puede decirse que el registro bíblico es vastamente más confiable que la segunda ley de la termodinámica. Cada lector debería sentirse libre de hacer sus propias estimaciones de la probabilidad del cumplimiento por casualidad de las profecías citadas aquí. En cualquier caso, las probabilidades que se deduzcan todavía serán absurdamente remotas. En vista que la Biblia demuestra ser un documento tan confiable, hay toda razón para esperar que las 500 profecías restantes, aquellas agendadas para “los tiempos del fin,” también se cumplirán hasta la última letra. ¿Quién puede darse el lujo de ignorar estos eventos venideros, y mucho menos perderse las bendiciones inconmensurables que se ofrecen a todos los que se someten al control del autor de la Biblia, Jesucristo? ¿Tomaría una persona razonable en forma ligera la advertencia de juicio para aquellos que rechazan lo que saben que es verdadero acerca de Jesucristo en la Biblia, o que rechazan la demanda de Jesús sobre sus vidas?.
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    Escritores del antiguotestamento El Antiguo Testamento es —según el canon cristiano— la primera parte de la Biblia. Contiene el Pentateuco, y otras series de libros históricos, sapienciales y proféticos. En total se numeran en el Antiguo Testamento 39 libros en la versión protestante, 46 libros en la versión de la Iglesia católica, y 51 libros en la de la Iglesia ortodoxa. Las denominaciones de Biblia y de Antiguo Testamento (que presupone la existencia de un Nuevo Testamento) nunca fueron usadas por los judíos de habla hebrea, y tampoco por algunas confesiones cristianas. Los judíos dividen los libros del Tanaj en tres grupos distintos: Torá (la Ley), Neviim (los Profetas) y Ketuvim (los Hagiógrafos). El grupo denominado testigos de Jehová prefiere la expresión Escrituras Hebreas para referirse a esta colección de libros. En el judaísmo El Antiguo Testamento de los cristianos en el judaísmo es llamado Tanaj, un acrónimo para Torá, Neviim y Ketuvim (Ley, Profetas y Escritos). El Tanaj consiste en la Torá de Moisés, el único libro considerado como dictado y escrito por Dios mismo y entregado a Moisés en el Monte Sinaí; los Profetas, que son los libros que se consideran como inspirados por Revelación Profética; y los Escritos, que son una colección de escritos poéticos e históricos que se consideran inspirados por el Ruaj haKodesh (Espíritu Santo). Puesto que Dios en su Torá manda no añadir ni quitar nada de la Torá de Moisés, toda escritura que viniese después es medida a la luz de la Torá. Así, los libros que menos se acoplan a la Torá son considerados menos inspirados y por tanto, menos importantes. Por este motivo, el judaísmo no considera los Escritos de los discípulos de Jesús como inspiración Divina, por tanto la Biblia judía solo se compone del Tanaj. Algunos grupos, entre ellos los judíos nazarenos y judíos mesiánicos (no reconocidos como judíos por ninguna denominación tradicional) consideran el llamado «Nuevo Testamento» como material importante de aprendizaje, al mismo nivel que el santo Zohar o el Talmud, pero nunca al mismo nivel que la Torá de Moisés, la cual es considerada «Ley perfecta» (Sal 19:7), «para los hijos de nuestros hijos» (Dt 4:8-9), y como Jesús mismo enseñaría, la Torá es vigente «hasta que pasen los cielos y la Tierra» (Mt 5:18). Géneros literarios El Antiguo Testamento es un texto muy complejo por estar compuesto por libros escritos en múltiples géneros y en distintas épocas históricas del pueblo hebreo.
  • 25.
    En cuanto ala mayoría de los libros, se pueden reconocer cuatro tradiciones literarias que los componen (de acuerdo con la hipótesis documentaria):  Yahvista, que hace uso del término Yahveh para referirse a Dios, al que presenta antropomórfico, manifestado de forma humana. Este género es probablemente propio del reino hebreo del sur o de Judá.  Elohísta, que hace uso del término Elohim para referirse a Dios, al que presenta más intrascendente. Este género es probablemente propio del reino hebreo del norte o de Israel.  Sacerdotal, que se centra en cuestiones del culto judaico, y que incluye el relato que se encuentra al principio de todo el Antiguo Testamento: la primera versión de la Creación en el libro del Génesis (la segunda versión de la Creación viene inmediatamente después y es de tradición yavista).  Deuteronómica, que se centra en el cumplimiento de la Ley, por haber sido escrita en lo que algunos han identificado como el hallazgo de la Ley en tiempos del rey Josías. Precisamente el libro del Deuteronomio pertenece a este género.1 Se pueden reconocer los siguientes géneros literarios en el Antiguo Testamento:  Histórico: Abarca todos los textos en forma de relato. Incluye: historias reales, noveladas y ficticias; relatos populares (mitos, leyendas, sagas, cuentos); datos informativos, y biográficos; relatos que anuncian la venida del Mesías.  Ley: Colecciones de normas y preceptos por los que se regía el pueblo hebreo, tanto en lo civil como en lo religioso.  Profecía: Dichos y discursos pronunciados por un profeta (mensajero que habla en nombre de Dios). Incluye oráculos, relatos biográficos, visiones y acciones simbólicas.  Lírica: Textos poéticos, generalmente en verso, que expresan sentimientos y vivencias profundos. Incluye cantos de amor, elegías de dolor, poemas de oración.  Sabiduría: Colecciones de sentencias, proverbios, alegorías y refranes que expresan de forma popular y razonada la experiencia de vida propia del sabio.2
  • 26.
    ESCRITORES DEL NUEVO TESTAMENTO Loslibros del Nuevo Testamento fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pablo, Santiago, Pedro, Judas (y el libro de Hebreos) y ellos fueron aceptados en el canon del Nuevo Testamento. En el Nuevo Testamento encontramos ciertos indicios de que los escritos de los apóstoles tenían una autoridad divina. Durante el siglo I y II algunos de los libros formaron lo que llamamos “el canon del Nuevo Testamento”. Según wikipedia, “Un canon es el conjunto de libros que integran la Biblia según una religión concreta, que los considera así “divinamente inspirados” y los distingue de otros textos que no se consideran revelados”. (1) Realmente, los libros de canon del Nuevo Testamento fueron escritos entre 50 a 100 d.C. y algunos estaban en uso en 200 d.C. Algunos fueron usados con lentitud por no ser conocidos pero al final, todos fueron aceptados como un canon de en siglo IV por la Iglesia Católica. (2) Un criterio importante en cuanto a la cononicidad del Nuevo Testamento fue su Apostolicidad – que lo que estaba escrito estaban de acuerdo con lo que dijeron los apóstoles. Entonces para que un libro fuera aceptado como canónico, era necesario que debiera haber sido escrito por un apóstol. Un número del libros del Nuevo Testamento fue escrito por los apóstoles como Mateo, Juan, Pablo (Gálatas 1:17), y Pedro. Y esta cantidad consistía en 21 libros de los 27 totales que tenemos ahora. Los libros de Santiago (que era el hermano de Jesús), Judas, y Hebreos (que el autor no era cierto) estaban en duda. (3) Pero al final, estos libros fueron aceptados por el hecho de que fueron escritos en el primer siglo y no más tarde.
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    La Conversión deSaulo (Hch. 22.6-16; 26.12-18) 9 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. 10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 19 Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.
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    Saulo, respirando aúnamenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. a. Saulo: La última vez que vimos a Saulo en Hechos 8:3, donde dice que asolaba a la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. Aquí seguía y expandió su trabajo a la ciudad de Damasco (aproximadamente 130 millas o 210 kilómetros al noreste de Jerusalén; un viaje de seis días). i. Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor: La imagen es de un hombre, enojado y violento, absolutamente convencido de su propia justicia. Saulo odiaba a los discípulos del Señor. Él no estaba buscando a Jesús cuando Jesús lo buscó. Podríamos decir que Saulo estaba decidido en contra de Jesús cuando Jesús estaba decidido para él. ii. Por supuesto, no sabemos como era Saulo. Un antiguo libro apócrifo, del fin del primer siglo, describió a Pablo así: “Un hombre de estatura moderada, con cabello crespo, pies/piernas chuecos, ojos azules, grandes cejas fruncidas, y nariz larga, a veces pareciendo hombre; a veces, ángel.” (Citado por Gaebelein) b. Vino al sumo sacerdote: Saulo hacía su trabajo de perseguir bajo la aprobación directa de las autoridades religiosas más altas. Él pidió y recibió cartas del sumo sacerdote autorizando su misión. i. El sumo sacerdote mencionado aquí era Caifás. En diciembre 1990 un osario (algo como una urna para los restos de una persona; esencialmente caja de entierro) fue descubierto en Jerusalén. En el osario fue escrito el nombre de este Caifás y data afirmativamente a aquel período. Adentro fueron descubiertas los restos de un hombre de 60 años, quien muchos investigadores creen es el mismo Caifás. Si eso es verdad, entonces estos son los primeros los primeros restos físicos (tales como huesos o cenizas) de una persona específica mencionada en el Nuevo Testamento. c. Respirando aún amenazas y muerte: Aun después de que Saulo se convirtió en cristiano, él recordaba sus días de perseguidor. En Filipenses 3, hizo mención de este trasfondo, diciendo que fue circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. i. En Gálatas 1:13-14, Pablo agregó más en cuanto a su trasfondo: Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía en sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. ii. Saulo de Tarso – este hombre de alta educación – pensó que el cristianismo era malo y engañoso. Quizá, tomó como ejemplo a Fineas quien en el libro de Éxodo mató a un hombre y una mujer inmorales con una lanza, y Dios honró su acción
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    parando la plaga.Quizá Saulo pensaba que estaba parando la plaga de religión falsa. d. Si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino(en inglés: El Camino): Aquí, se le refiere al cristianismo como el Camino. Esto parece ser el primer nombre para el movimiento cristiano, y uno apropiado – usado cinco veces en Hechos. i. El nombre el Camino significa que el cristianismo es más que una creencia o juego de opiniones o doctrinas. Seguir a Jesús es un estilo de vida igual que creer. ii. Es significativo ver que había una comunidad cristiana lo suficientemente grande en Damasco como para que Saulo se preocupara por ella. El cristianismo –el Camino – estaba esparciéndose en todos lados. 2. (3-6) Dios tuvo un encuentro con Pablo en el camino a Damasco. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. a. Repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo … oyó una voz: En algún lado afuera de Damasco, esto sucedió repentinamente. Este evento espectacular debe ser considerado como algo inusual. Dios normalmente no confronta a pecadores con una luz del cielo y una voz audible desde el cielo. i. En Hechos 22:6 Pablo revela que esto sucedió a medio día, cuando el sol brilla más. Mas Pablo dijo que esta luz sobrepasaba el resplandor del sol (Hechos 26:13). b. Y cayendo en tierra: La reacción de Saulo era simplemente caer en tierra. Esto no fue por honra o reverencia por Dios, era simplemente una reacción de sobrevivencia – él estaba aterrorizado por la luz celestial. i. En las mentes de muchas o la mayoría de las personas, Saulo cayó de un caballo que montaba. Pero este registro en Hechos 8, ni el registro de Hechos 22:3-11, ni el registro de Hechos 26:12-20 hacen ninguna mención de un caballo ni de Saulo montando ningún tipo de animal. Puede ser que montaba, pero el texto no dice específicamente que sí. ii. “Muchas personas suponen que montaba caballo, y pintores así lo representan; pero esto es completamente sin fundación. Pintores son, en casi cada caso, horribles comentaristas.” (Clarke) iii. “Es significativo que en un libro tan corto pretenda cubrir la expansión del cristianismo de sus pequeños inicios en Jerusalén hasta una religión que llenaba un imperio entero, que el cuento de la conversión de un solo hombre fuera tan grandemente enfatizado.” (Boice)
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    c. Oyó unavoz que le decía: Según F.F. Bruce, los rabíes de la época de Saulo mayormente creían que Diosya no hablaba directamente al hombre, como hacía en los días de los profetas. Sin embargo, creían que uno podía escuchar el “echo” de la voz de Dios, lo que ellos llamaban “la hija de la voz de Dios”. Aquí, Saulo aprendió que uno sí puede escuchar a Dios directamente. d. Saulo, Saulo: Cuando Dios repite un nombre dos veces, es para mostrar un sentimiento fuerte , pero no necesariamente enojo (como en Marta, de Lucas 10:41 y Jerusalén, Jerusalén de Mateo 23:37). e. ¿Por qué me persigues?: Cuando la luz celestial lo sobrecogió, Saulo fue confrontado con la verdadera naturaleza de su crimen: El perseguía a Dios, no al hombre. i. Saulo pensaba que estaba sirviendo a Dios por atacar cruelmente a los cristianos, pero descubrió que estaba luchando con Dios. ii. Esto ha sido tristemente cierto a través de la historia. Con frecuencia, los que están convencidos de que le están haciendo un favor a Dios, están haciendo mucho de la peor persecución y tortura jamás practicada. iii. No debemos solo enfatizar el “me” en la frase “¿Por qué me persigues?”. Debemos también notar el “Por qué” y ver que Jesús preguntó “¿Por qué me persigues?”. Eso es, “¿Saulo, por qué estas haciendo algo tan inútil?” f. Yo soy Jesús: Aunque Jesús era un nombre, más o menos, común en aquel día, Jesús de Nazaret que había ascendido no necesitaba más identificación. Cuando él dijo: “Yo soy Jesús”, Saulo sabía exactamente cual Jesús hablaba. En toda probabilidad, Saulo oyó a Jesús enseñar en Jerusalén; y como probablemente era miembro del Sanedrín, probablemente se sentó juzgando a Jesús en su prueba antes de su crucifixión. i. “A menos de que Saulo estuviera alucinando, la apariencia de Jesús probó que Jesús estaba vivo y que Jesús era Dios.” (Boice) g. ¿Quién eres, Señor? … Señor, ¿qué quieres que yo haga?: Saulo respondió con dos de las más importantes preguntas que alguien puede (y tiene que) hacer. i. Casi todos tienen preguntas que querrían preguntar a Dios. Un estudio Gallup de los 1990s pidió a las personas que escogieran tres preguntas que más querrían preguntar a Dios. Los primeras cinco respuestas eran: “¿Algún día habrá paz mundial duradera?” “¿Cómo puedo ser una mejor persona?” “¿Qué vendrá en el futuro para mi familia?” “¿Algún día habrá una cura para todas las enfermedades?” “¿Por qué existe sufrimiento en el mundo?”
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    Es extraño quegente querría preguntar estas cosas de Dios cuando ya están contestadas en la biblia, pero realmente no son las preguntas más importantes que podríamos hacer. Saulo hizo la pregunta correcta. ii. ¿Quién eres, Señor? Debemos hacer esta pregunta con un corazón humilde, y preguntársela a Dios. Jesús nos mostró exactamente quien es Dios, y él puede contestar esta pregunta. Pablo pasó el resto de su vida deseando saber más cabalmente la respuesta de esta pregunta (Filipenses 3:10). iii. ¿Qué quieres que yo haga? Pocos osan realmente hacerle esta pregunta a Dios, pero cuando la hacemos, debemos hacerla con sumisión y obediencia determinada. iv. La pregunta de Saulo fue personal. Hizo la pregunta con “yo”: “¿Qué quieres que yo haga?”. Con frecuencia estamos muy interesados en lo que Dios quiere que los demás hagan, pero el corazón rendido pregunta “¿Qué quieres que yo haga?” h. Dura cosa te es dar coces contra el aguijón: Esta declaración de Jesús fue realmente una pequeña parábola de Saulo y su vida. i. La inserción de dura cosa te es dar coces contra el aguijón y Señor, ¿qué quieres que yo haga? En Hechos 9:5-6 es certero, pero no está en el texto original de Lucas. Estas frases fueron agregadas por escribas, basándose en Hechos 22:10 y 26:14, quienes pensaban que estaba haciéndole un favor a Dios poniéndolas aquí. ii. Un aguijón era un palo largo y extremadamente filoso usado para hacer caminar al buey en la dirección que uno querría cuando araba. Uno lanzaba y picaba las piernas posteriores del buey con el aguijón hasta que el buey cooperaba. iii. Esencialmente, Saulo era el buey; Jesús era el granjero. Saulo fue estúpido y terco – más valorable, y potencialmente, extremadamente útil para el servicio del amo. Jesús aguijaba a Saulo en la dirección correcta, y a Saulo le dolía. Mas, en vez de, someterse a Jesús, Saulo dio coces contra el aguijón – y solo aumentó su dolor. iv. No es demasiado decir que si nosotros no hacemos estas dos preguntas y escuchar obedientes a las respuestas de Dios a estas preguntas, entonces nos estamos comportando como bueyes tontos. v. Podemos quejarnos porque Dios nos compara con bueyes, y por cierto es una comparación inequivalente. Después de todo, ¿cuál buey jamás se ha rebelado contra Dios como nosotros lo hemos hecho? ¡Dios casi les debe unas disculpas a los bueyes! vi. Algo estaba aguijando su conciencia. aún con toda su confidencia exterior, había algo que lo molestaba por dentro. Claro dio coces contra ello, pero seguía allí. La inquietud pudo haber empezado con la oración de Esteban (Hechos 7:57-60). i. Dura cosa te es: Esto demuestra el gran amor de Jesús. Él fue él quien fue perseguido, mas su preocupación fue por el efecto que tuvo en Saulo. ¡Qué corazón tan tierno tiene Jesús!
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    j. Temblando ytemeroso: El hecho de que Saulo estaba temblando y temeroso por todo esto nos recuerda que no es siempre placentero encontrarse con el cielo de una manera dramática. Saulo fue aterrorizado por esta experiencia; no estaba derritiéndose con sentimientos calorosos. i. En Hechos 9, solamente nos es dado el recuento más breve de lo que sucedió aquí. Sabemos más por lo que Pablo dice de esta experiencia en Hechos 22:3-11, Hechos 26:12-18, 1 Corintios 9:1 y 15:8. también sabemos más por lo que Bernabé dijo de la experiencia de Saulo en Hechos 9:27 y por lo que Ananías dijo de la experiencia de Saulo en Hechos 9:17. De estos registros, aprendemos que Jesús aparecía a Saulo en persona en esta visión cegadora. ii. En respuesta a esta luz, Saulo sin duda cerró sus ojos lo más fuerte que podía; mas, aún así, Jesús se apareció ante él. En el mismo patrón, Jesús, con frecuencia, ha aparecido a nosotros aunque cerramos nuestros ojos. iii. En este encuentro con Jesús, Saulo aprendió el evangelio que predicaría su vida entera. Insistió en Gálatas 1:11-12, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. k. Señor, ¿qué quieres que yo haga?: Cuando Saulo hizo esta pregunta, Jesús solo le dijo que era correcto hacer en ese mismo momento. i. Con frecuencia, así es la dirección de Dios en nuestras vidas. Él nos dirige un paso a la vez en lugar de exponer todos los detalles de todo el plan de una vez.
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    LA EVIDENCIA DELA HISTORIA Usualmente, cuando se hace esta pregunta, la persona que la hace, cataloga la pregunta como “fuera de lo que dice la Biblia”. No aceptamos la idea de que la Biblia no puede ser considerada como una fuente de evidencia sobre la existencia de Jesús. El Nuevo Testamento contiene cientos de referencias de Jesucristo. Hay quienes fechan la escritura de los Evangelios en el siglo dos d.C., esto es, más de 100 años después de la muerte de Jesucristo. Aún si este fuera el caso (el cual rechazamos firmemente), en términos de evidencias antiguas, los escritos hechos menos de 200 años después de que los eventos tuvieron lugar, son consideradas como evidencias muy confiables. Más aún, la gran mayoría de los estudiosos (cristianos y no cristianos) aceptarán que las Epístolas de Pablo (al menos algunas de ellas) fueron de hecho escritas por Pablo en la mitad del primer siglo d.C., menos de 40 años después de la muerte de Jesús. En términos de evidencias de manuscritos antiguos, esta es una prueba extraordinariamente fuerte de la existencia de un hombre llamado Jesús en Israel durante el principio del primer siglo de nuestra era. También es importante reconocer que en el año 70 d.C., los romanos invadieron y destruyeron Jerusalén y la mayor parte de Israel, matando a sus habitantes. ¡Ciudades enteras fueron literalmente quemadas hasta sus cimientos! Entonces, no debería sorprendernos si mucha de la evidencia de la existencia de Jesús fue destruida. Muchos testigos oculares de Jesús debieron haber muerto. Estos hechos obviamente disminuyeron la cantidad de testigos oculares del testimonio de Jesús que sobrevivieron. Considerando el hecho de que el ministerio de Jesús fue reducido a un lugar culturalmente atrasado en un pequeño rincón del imperio romano, hay una sorprendente cantidad de información acerca de Jesús que puede ser extraída de fuentes históricas seculares. Algunas de las más importantes evidencias históricas de Jesús, incluyen lo siguiente: El historiador romano Tácito del primer siglo, quien es considerado uno de los más precisos historiadores del mundo antiguo, menciona a los supersticiosos “Cristianos” (“antes llamados Christus” lo cual es Cristo en latín), quien sufrió bajo Poncio Pilato y durante el reinado de Tiberio. Gaio Suetonio, historiador romano (70- 160) secretario en jefe del emperador Adriano, escribió que había un hombre llamado Chrestus (o Cristo) que vivió durante el primer siglo (Annais XV.44).
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    Flavio Josefo, (Jerusalén,37 d.C? h. 100) es el más famoso historiador judío. En sus “Antigüedades Judaicas” él se refiere a Santiago como, “el hermano de Jesús, a quien llamaban el Cristo.” Hay un verso controversial (18:3) que dice, ““Ahora, había alrededor de este tiempo un hombre sabio, Jesús, si es que es lícito llamarlo un hombre, pues era un hacedor de maravillas, un maestro tal que los hombres recibían con agrado la verdad que les enseñaba. Atrajo a sí a muchos de los judíos y de los gentiles. Él era el Cristo, y cuando Pilato, a sugerencia de los principales entre nosotros, le condenó a ser crucificado, aquellos que le amaban desde un principio no le olvidaron, pues se volvió a aparecer vivo ante ellos al tercer día; exactamente como los profetas lo habían anticipado y cumpliendo otras diez mil cosas maravillosas respecto de su persona que también habían sido preanunciadas. Y la tribu de cristianos, llamados de este modo por causa de él, no ha sido extinguida hasta el presente.” (Antigüedades. XVIII.33. (Comienzos del segundo siglo) Sexto Julio Africano en su obra cita al historiador Talus en una discusión acerca de las tinieblas que siguieron a la crucifixión de Cristo, diciendo que en el libro III de su Historia explica la oscuridad como debida a un eclipse solar, pero aclara que eso sería imposible debido a que la crucifixión ocurrió en tiempo de luna llena, cuando no pudo haber ocurrido un eclipse. (Escritos Existentes, 18) Plinio el Menor, en Cartas 10:96, registra las prácticas de adoración del cristianismo primitivo, incluyendo el hecho de que los cristianos adoraban a Jesús como Dios y eran muy éticos, e incluye una referencia a las festividades y la Cena del Señor. El Talmud de Babilonia (Sanedrín 43ª.) confirma la crucifixión de Jesús en la tarde de Pascua, y las acusaciones contra Cristo de practicar la brujería y fomentar la apostasía judía. Luciano de Samosata, fue un filósofo y escritor griego del siglo dos, quien admite que Jesús fue adorado por cristianos, introduciendo nuevas enseñanzas y que fue crucificado por ellos. Él dijo que las enseñanzas de Jesús incluían la hermandad entre los creyentes, la importancia de la conversión y la importancia de negar a otros dioses. Los cristianos vivían de acuerdo a las leyes de Jesús, creyéndose a sí mismos inmortales y se caracterizaban por despreciar la muerte, la devoción voluntaria y la renuncia a los bienes materiales. Mara Bar-Serapio. Hay en el Museo Británico un interesante manuscrito que preserva el texto de una carta escrita a su hijo un tiempo después del año 73 d. C., aun cuando no estamos seguros de cuánto tiempo más tarde. En ella confirma que
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    Jesús demostró serun hombre sabio y virtuoso, que fue considerado por muchos como el rey de Israel, fue llevado a la muerte por los judíos y siguió viviendo en las enseñanzas de sus seguidores. Tenemos además todos los escritos gnósticos (El evangelio de la verdad, El apócrifo de Juan, El evangelio de Tomás, el Tratado de la Resurrección, etc.) - todos ellos mencionan a Jesús. De hecho, podemos reconstruir el evangelio solo de las primitivas fuentes no cristianas: Jesús fue llamado el Cristo (Josefo), hizo “maravillas” y guió a Israel a nuevas enseñanzas, y fue colgado en la Pascua por ellos (Talmud de Babilonia) en Judea (Tácito), pero clamó ser Dios y que regresaría (Eliazar), en el cual creían sus seguidores, adorándolo como a Dios (Plinio el Menor). En conclusión, existe una evidencia brumadora de la existencia de Jesucristo, ambas en historia bíblica y secular. Quizás la evidencia más grande de que Jesús existió es el hecho de que literalmente miles de cristianos del primer siglo, incluidos los 12 apóstoles, estuvieron gozosos de ofrendar sus vidas como mártires por Jesucristo. La gente morirá por lo que creen que es verdad, pero ninguno morirá por lo que ellos saben que es una mentira.
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    ALGUNAS DIFICULTADES BÍBLICAS Es innegablela necesidad que existía de un libro como él que presentamos a nuestros lectores, sobre todo en el tiempo presente, cuando la Biblia se halla en manos de todo el pueblo cristiano, así como de los no cristianos, como una obra clásica de cultura, y es sabido universalmente que los cristianos basamos nuestra fe y esperanza en las ense-ñanzas de la Biblia. Pero hay muchas cosas en la Sagrada Escritura «difíci-les de entender —como dice San Pedro— las cuales los in-doctos e ignorantes tuercen para perdición de sí mismos» (2.a Pedro 3:16). ¡Cuánto más hoy que en los días del após-tol! Por tal razón son muchos los miembros de las igle-sias cristianas que acuden a sus pastores haciéndoles pre-guntas sobre textos que les resultan difíciles y vienen a ser un escollo para su fe. Ora porque las hayan encontrado en su lectura personal de la Palabra de Dios, o por haber sido acuciados con preguntas capciosas por personas incrédulas, o pertenecientes a otras religiones, para ponerlos en apuro y burlarse de sus creencias. Muchos miembros sencillos de nuestras iglesias no saben qué responder en tales casos. No han estudiado la Bi-blia con profundidad, solamente conocen los textos claros y sencillos que les han sido presentados por sus amigos evangelizantes, o han oído explicar en los cultos públicos cuando creyeron el mensaje de esperanza que dimana de las enseñanzas del Libro santo. Pero nunca han sido con-frontados con pasajes difíciles que pertenecen también a dicho Libro, el cual, como ha sido indicado muchas veces, no es un volumen caído del cielo para nosotros solos, sino la historia de un pueblo pequeño de la tierra, el pueblo judío, destinado a ser el vehículo de la revelación de Dios al mundo entero; y en tal historia se encuentran muchos sucesos y aun enseñanzas que eran muy propias para aquel pueblo, en la época en que fueron escritas; pero chocan con la cultura y costumbres del pueblo cristiano en el día de hoy. Tales textos vienen a ser piedras de tropiezo para la fe de estas personas, y es natural que al encontrarlos, o ser confrontados con ellos y verse incapaces de dar una explicación razonable, acudan al pastor en busca de una respuesta. Si el pastor es un asalariado educado en una escuela modernista, dará una respuesta escurridiza, que no satis-fará al solicitante, si no llega a escandalizarle, destruyendo para siempre su fe en la Biblia como Palabra inspirada por Dios, llegando a hacerle dudar de aquellos otros textos claros y básicos, en los cuales había puesto su esperanza para la vida eterna. Si el pastor es un fiel creyente, pero falto de la necesaria cultura bíblica, es probable
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    que trate debuscar por su cuenta la respuesta en diccionarios bíblicos y en comenta-rios, y que no lo encuentre en tales libros porque tienen una misión diferente, la de presentar un mensaje de edi-ficación más que de apologética y que no se refieran para nada al problema para el cuál el siervo de Dios busca la respuesta conveniente. Y así, después de haber leído ho-ras y horas tenga que enfrentarse de nuevo con el miembro consultante tan sólo para demostrar su incompetencia para resolver el problema; con el peligro de que disminuya mucho la confianza del miembro, no sólo en la sabiduría que ha venido atribuyendo al pastor al oírle predicar sobre textos fáciles y claros de la Biblia, sino, lo que es mucho más triste y terrible, su confianza en la veracidad e inspi-ración divina de la Sagrada Escritura. Por esto se ha dejado sentir en todos los tiempos la ne-cesidad de libros que atacando de frente tales cuestiones difíciles proporcionen respuestas adecuadas, aclaratorias y convincentes, para resolver y dejar bien patente el verda-dero significado del pasaje, que ha llegado a inquietar y turbar la fe del creyente sencillo, a su pastor, o a un her-mano de más experiencia en la fe cristiana. Se han publicado en años pasados algunos buenos libros, en español, con este propósito. Quizás uno de los más di-fundidos ha sido el del profesor R. A. Torrey, antiguo direc-tor del Instituto Moody de 1889 a 1908 y del Instituto Bí-blico de Los Angeles, California, de 1912-1924. Así como, en inglés, el del pastor James M. Gray, pastor de la 1.a Iglesia Reformada Episcopal de Boston, ambos publicados por la Editorial Moody. También cumplió una importante misión en este sentido la sección de textos difíciles de la revista Homilética publicada por el doctor Enrique Lund, para pas-tores, desde el año 1914 hasta la década de los 30; pero estos libros antiguos se hallan hoy en manos de muy pocos pastores de habla hispana. Recientemente, la Editorial CLIE tradujo y publicó el libro Respuestas a preguntas difíciles de la Biblia , de Paul R. Van Gorder, pero es sólo un pequeño volumen de 64 páginas que responde únicamente a 26 preguntas. Era ne-cesario, por tanto, recopilar y publicar en lengua española lo mejor que ha visto la luz pública en este campo de las dificultades bíblicas, no sólo en español, sino también en inglés, añadiendo además lo que la experiencia pastoral de medio siglo de pastorado ha traído a la mente y corazón del veterano pastor doctor Samuel Vila. Insatisfechos de la brevedad del buen volumen del doc-tor Van Gorder es que hemos indagado en volúmenes de carácter apologético, publicados no solamente en español,sino también en inglés, hasta lograr reunir un número bas-tante considerable de respuestas para poder dar a esta re-copilación el nombre de Enciclopedia de Textos Difíciles. No pretendemos responder con este libro a todas las cuestiones difíciles que levanta la fe bíblica. Hay algunas dificultades en la doctrina cristiana que los hombres más
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    sabios han sidoincapaces de responder, ni aclarar, en veinte siglos de Cristianismo. Tales dificultades corresponden, creemos, a aquellos puntos que Dios ha querido dejar en el secreto de sus arcanos, porque no convenía a nosotros saberlo. Como dijo cierto profesor de teología a un estu-diante que le asediaba con preguntas difíciles: «¿No cree usted, joven, que Dios tiene derecho a reservarse algunas cositas para sí?» Lo más lamentable es que los teólogos de todos los tiempos no han querido conformarse con dar a Dios este derecho y cuando han encontrado en la Biblia versículos que a veces se hacen contradictorios han tomado una po-sición, en uno u otro sentido, y han creado sistemas pro-pios de teología, anatemizando y condenando como herejes a todos los que no han querido aceptar su punto de vista peculiar. De este modo han dividido la Cristiandad en la forma que hoy la vemos. Menos mal que hemos aprendido un poco mejor el espíritu de tolerancia de Cristo y sabe-mos respetar mejor que en siglos pasados los puntos de vista ajenos. Hoy calvinistas y arminianos, no nos exco-mulgamos unos a otros, ni tampoco premilenarios y post-milenarios nos condenamos, ni tildamos de no cristianos, sino que creyentes de una y otra opinión, podemos reunir-nos y adorar a Dios en comunión fraternal; pero quizá guardando cada uno para nuestro fuero interno que un día Dios nos dará la razón a nosotros, y reprenderá a los de la acera de enfrente. Aun es inevitable que no todos los lectores de este li-bro convengan con todos nuestros puntos de vista, cree-mos que muchos aceptarán nuestro criterio; y la respuesta aquí inserta les ayudará a clarificar muchos textos que a primera vista parecen oscuros, reprobables o contradic-torios. Debemos decir que muchas aparentes dificultades bí-blicas han sido originadas por deficiencia, no del texto inspirado en su versión original, sino por defectos de tra- ducción o desuso de las palabras en que fue vertido el texto bíblico en nuestra lengua hace centenares de años. Tales obstáculos se encuentran, igualmente que en español, en los libros y comentarios ingleses en relación con la versión clásica llamada Kin g James, tradicionalmente difundida en los pueblos de habla sajona, como nosotros las halla-mos en la traducción de Reina-Valera, del siglo XVI, que ha sido mejorada y puesta al día en las ediciones de 1960 y 1977. Sabemos, empero, que hay todavía muchos millares de biblias en uso, pertenecientes a antiguas revisiones anterio-res al año 1909. Y algunos creyentes, acostumbrados a la fraseología de ese texto, todavía las solicitan. Esta es la razón que nos ha obligado a incluir algunos textos que no tendrían necesidad de ser objeto de un artículo aclarato-rio si todo el mundo usara las últimas revisiones de la Bi-blia, particularmente la más reciente de 1977. Hemos que-rido hacer esta Enciclopedia tan extensa que abarque difi-cultades que pueden ser halladas en todas las versiones en uso.
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    Hemos compaginado ellibro de acuerdo con el orden de los textos según se encuentran en la Biblia, por ser el más fácil para encontrar los artículos, ya que todos los lec-tores que han de usarlos tienen fijado este orden en su mente, y los encontrarán de este modo, sin necesidad de consultar ningún índice, mucho mejor que si los orde-náramos por temas. Algunas respuestas habrían requerido artículos mucho más amplios que los que es dable insertar en un volumen popular como el presente, en el que es imposible tratar a fondo cuestiones teológicas que han sido objeto de una la-bor tan extensa en el pasado que ocupa bibliotecas ente-ras, y sobre los cuales se están escribiendo y publicando todavía artículos y libros. Este volumen no pretende ser más que un prontuario de respuestas breves y prácticas. A quienes deseen explicaciones algo más completas po-demos indicarles el libro de próxima aparición titulado Manual de teología apologética por el mismo autor, doctor S. Vila, en el que son tratados los asuntos que se debaten más encarnizadamente en la teología moderna, clasifica-dos por temas.
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    LA EVIDENCIA DELA EXPERIENCIA También tenemos evidencias externas, son numerosas y muy variadas, entre ellas están: 1. La Continuidad de la Biblia. Este es uno de los hechos sin precedentes porque fue escrita en un período de 1.600 años, a lo largo de 60 generaciones, superando los 40 autores de toda clase social de diferentes zonas geográficas y épocas. Mediaron diferentes estados de ánimo, en tres continentes diferentes y bajo tres idiomas distintos. Tenemos diferentes estilos literarios, historia, leyes, poesía religiosa, poesía lírica, parábolas, alegorías, biografías, correspondencia personal, memorias, diarios personales, oráculos, y más. Y no encontramos contradicciones, ni errores en su contenido. Esto demuestra que la Biblia no es ninguna antología, no es la compilación de información llevada a cabo por alguna persona. 2.El contenido de la Biblia. «El carácter sobrenatural de la Biblia se aprecia en el hecho de que trata tan libremente con lo desconocido y, desde luego, incognoscible, como con lo que es conocido. Describe la eternidad en el pasado, incluyendo la creación antes de que el hombre existiese. Se revelan la naturaleza y las obras de Dios.» 3.Única en su circulación. No hay libro que haya superado a la Biblia en lo que concierne a su lectura y publicación en más idiomas. ¡Cuán errado estaba Voltaire al afirma que la Biblia quedaría en el olvido luego de una generación! El Dr. Josh McDowell en su libro “Evidencia que exigen un veredicto” nos comparte una estadística muy interesante «Hy Pickering dice que hace alrededor de 30 años a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, para cumplir con las demandas de material que tenía, le era necesario publicar: “una copia cada tres segundos, día y noche; 22 copias cada minuto del día y la noche; 1369 copias cada hora del día y de la noche; 32876 copias cada día del año. Y es profundamente interesante saber que este sorprendente número de Biblias se despachaba a varias partes del mundo en 4583 bultos que pesaban 490 toneladas.”» Fue el primer libro en publicarse con el invento de Gutenberg, se publicó la Vulgata Latina. Fue el primer libro en traducirse, la Septuaginta (LXX), versión griega del Antiguo T estamento hebreo, 250 A.C.
  • 41.
    Nuevamente volvemos acitar una estadística de Josh McDowell, “al llegar 1966, la Biblia entera había aparecido… en 240 idiomas y dialectos… uno o más libros completos de la Biblia en 739 idiomas adicionales, un total de publicaciones de 1280 idiomas.” «El crítico tiene razón: “¡Esto no prueba que la Biblia sea la Palabra de Dios!”, pero muestra de manera muy real que la Biblia es única» 4. La supervivencia de la Escritura en el tiempo. La Palabra de Dios ha permanecido hasta hoy a pesar de las diferentes “luchas que ha tenido que librar” en el tiempo, la persecución y la crítica. La Bibliaha librado una gran lucha para llegar hasta nuestras manos. Primeramente su transmisión fue oral hasta la aparición de la escritura, en ese entonces la transmisión se hacía de generación a generación. Cuando la escritura aparece en las regiones de Mesopotamia, Egipto, y Asia Menor entonces se inicia una nueva fase, la transmisión escrita. Esta transmisión escrita tenía que librar otra serie de escollos, pues los materiales en lo que se podía escribir eran poco duraderos.  Papiro, usado hasta el tercer siglo después de Cristo. Se tiene registro de papiros con una antigüedad que data del 2400 A.C. Este material se sacaba de una plata que se denominaba de esta manera.  Pergamino. Nombre que se le daba a las pieles de ovejas, cabras, entre otros animales, una vez que había sido rasqueteado todo el pelaje; era un material más duradero.  Vitela. Era el nombre que se le daba al cuero de ternero. “El material escrito se multiplica por medio de copias sucesivas que como hechas a mano por distintas personas, en distintos lugares y en diversas épocas, no están libres de errores y de alteraciones ya accidentales ya intencionales.” Con esto da paso a una tercera fase, la de fijar y proteger de nuevas alteraciones al texto que se considera más autentico, estableciéndose de esta manera un texto oficial, autorizado y celosamente salvaguardado. 5. Supervivencia a través de la persecución. Otra lucha que ha tenido que dar es en el campo de la persecución. No hay libro que haya sido más atacado por sus detractores que la Biblia misma, han tratado de quemarla, prohibir su venta, su
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    lectura, vaticinarse suexterminio y condenarla bajo pena desde los emperadores romanos hasta los comunistas. Tenemos varios ejemplos en la historia que son una ironía a esta persecución, tal es el caso de Voltarie que afirmo que en 100 años tanto el cristianismo como la Biblia desaparecerían, 50 años después de su muerte la Sociedad bíblica de Génova usó su imprenta y su casa para imprimir miles de ejemplares de la Biblia. Otro es el caso de Diocleciano, emperador romano que promulgó un edicto para quemar todas las Escrituras de los cristianos, y privarles de libertad si persistían en el cristianismo; 25 años después Constantino, sucesor de Diocleciano, comisionó a Eusebio la preparación de 50 copias de la Escritura a expensas del imperio. 6. La Arqueología Las investigaciones arqueológicas del Medio Oriente han demostrado que la Biblia es verdadera y precisa indefectiblemente en sus descripciones históricas. Nelson Glueck, un afamado arqueólogo judío, dice, “Ningún descubrimiento arqueológico ha negado alguna vez una referencia bíblica.” Aquí hay un par de ejemplos de la precisión histórica de la Biblia. Un buen ejemplo puede encontrarse en Génesis 14. La Biblia habla de la victoria de Abraham sobre Quedorlaomer y cinco reyes mesopotámicos. Durante años, los críticos dijeron que estos relatos eran ficticios y muchas personas desacreditaron a la Biblia. En la década de 1960, sin embargo, se descubrieron las tablas de Ebla, en el norte de Siria. El reino de Ebla fue un reino poderoso en el siglo veinte a.C. Las tablas de Ebla son registros de su historia. Se han descubierto miles de tablas. Lo que es importante es que muchas de estas tablas hacen referencia a cada una de las cinco ciudades de la llanura, lo cual demuestra la exactitud del relato de Génesis 14. El Dr. William Albright, quien no era amigo del cristianismo y que fuera probablemente la máxima autoridad en la arqueología del Medio Oriente de su tiempo, dijo esto acerca de la Biblia: “No puede haber ninguna duda que la arqueología ha confirmado la historicidad sustancial del Antiguo Testamento.” Estos son sólo dos ejemplos de la autenticación por parte de la arqueología de la confiabilidad de la Biblia. No hay ningún libro que sea tan antiguo y, a la vez, preciso en una forma tan convincente como la Biblia. Otro ejemplo es la historia de Jericó, registrada en el libro de Josué. Durante años los escépticos pensaron que la historia de los muros de Jericó que habían caído era un mito. Sin embargo, en la década de 1930 el Dr. John Garstang hizo un
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    descubrimiento asombroso. Dice,“En cuanto al hecho principal, entonces, no queda ninguna duda: los muros cayeron hacia afuera de forma tal que los atacantes pudieron treparse por sobre las ruinas de la ciudad.” Esto es asombroso porque los muros de las ciudades caen hacia adentro, no hacia afuera. La edición del 5 de marzo de 1990 de la revista Time llevaba un artículo llamado “Score One For the Bible – Punto Uno Para la Biblia.” En este artículo la arqueóloga Kathleen Kenyon decía que los muros de Jericó habían caído en forma súbita. Muchos eruditos consideran que esto fue provocado por un terremoto que podría explicar también el endicamiento del Jordán. Además, se descubrieron granos, lo cual muestra que la ciudad fue conquistada rápidamente. Este hallazgo agrega credibilidad al relato bíblico. Un estudio posterior hecho por BrianWood encontró que la fecha de la caída de Jericó coincidía con la fecha de la Biblia. 7. El carácter supremo de la Biblia. “Por encima de todo lo dicho anteriormente, la Biblia es un libro sobrenatural que revela la persona y la gloria de Dios manifestada en Su Hijo. Tal persona, Jesucristo, jamás pudo haber sido la invención de un hombre mortal, ya que Sus perfecciones nunca podrían haber sido comprendidas ni por los hombres más sabios y santos de esta tierra. El supremo carácter de la Biblia está apoyad También tenemos evidencias externas, son numerosas y muy variadas, entre ellas están: 1. La Continuidad de la Biblia. Este es uno de los hechos sin precedentes porque fue escrita en un período de 1.600 años, a lo largo de 60 generaciones, superando los 40 autores de toda clase social de diferentes zonas geográficas y épocas. Mediaron diferentes estados de ánimo, en tres continentes diferentes y bajo tres idiomas distintos. Tenemos diferentes estilos literarios, historia, leyes, poesía religiosa, poesía lírica, parábolas, alegorías, biografías, correspondencia personal, memorias, diarios personales, oráculos, y más. Y no encontramos contradicciones, ni errores en su contenido. Esto demuestra que la Biblia no es ningunaantología, no es la compilación de información llevada a cabo por alguna persona.
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    2.El contenido dela Biblia. «El carácter sobrenatural de la Biblia se aprecia en el hecho de que trata tan libremente con lo desconocido y, desde luego, incognoscible, como con lo que es conocido. Describe la eternidad en el pasado, incluyendo la creación antes de que el hombre existiese. Se revelan la naturaleza y las obras de Dios.» 3.Única en su circulación. No hay libro que haya superado a la Biblia en lo que concierne a su lectura y publicación en más idiomas. ¡Cuán errado estaba Voltaire al afirma que la Biblia quedaría en el olvido luego de una generación! El Dr. Josh McDowell en su libro “Evidencia que exigen un veredicto” nos comparte una estadística muy interesante «Hy Pickering dice que hace alrededor de 30 años a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, para cumplir con las demandas de material que tenía, le era necesario publicar: “una copia cada tres segundos, día y noche; 22 copias cada minuto del día y la noche; 1369 copias cada hora del día y de la noche; 32876 copias cada día del año. Y es profundamente interesante saber que este sorprendente número de Biblias se despachaba a varias partes del mundo en 4583 bultos que pesaban 490 toneladas.”» Fue el primer libro en publicarse con el invento de Gutenberg, se publicó la Vulgata Latina. Fue el primer libro en traducirse, la Septuaginta (LXX), versión griega del Antiguo T estamento hebreo, 250 A.C. Nuevamente volvemos a citar una estadística de Josh McDowell, “al llegar 1966, la Biblia entera había aparecido… en 240 idiomas y dialectos… uno o más libros completos de la Biblia en 739 idiomas adicionales, un total de publicaciones de 1280 idiomas.”
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    «El crítico tienerazón: “¡Esto no prueba que la Biblia sea la Palabra de Dios!”, pero muestra de manera muy real que la Biblia es única» 4. La supervivencia de la Escritura en el tiempo. La Palabra de Dios ha permanecido hasta hoy a pesar de las diferentes “luchas que ha tenido que librar” en el tiempo, la persecución y la crítica. La Biblia ha librado una gran lucha para llegar hasta nuestras manos. Primeramente su transmisión fue oral hasta la aparición de la escritura, en ese entoncesla transmisión se hacía de generación a generación. Cuandola escritura aparece en las regiones de Mesopotamia, Egipto, y Asia Menor entonces se inicia una nueva fase, la transmisión escrita. Esta transmisión escrita tenía que librar otra serie de escollos, pues los materiales en lo que se podía escribir eran poco duraderos.  Papiro, usado hasta el tercer siglo después de Cristo. Se tiene registro de papiros con una antigüedad que data del 2400 A.C. Este material se sacaba de una plata que se denominaba de esta manera.  Pergamino. Nombre que se le daba a las pieles de ovejas, cabras, entre otros animales, una vez que había sido rasqueteado todo el pelaje; era un material más duradero.  Vitela. Era el nombre que se le daba al cuero de ternero. “El material escrito se multiplica por medio de copias sucesivas que como hechas a mano por distintas personas, en distintos lugares y en diversas épocas, no están libres de errores y de alteraciones ya accidentales ya intencionales.” Con esto da paso a una tercera fase, la de fijar y proteger de nuevas alteraciones al texto que se considera más autentico, estableciéndose de esta manera un texto oficial, autorizado y celosamente salvaguardado.
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    5. Supervivencia através de la persecución. Otra lucha que ha tenido que dar es en el campo de la persecución. No hay libro que haya sido más atacado por sus detractores que la Biblia misma, han tratado de quemarla, prohibir su venta, su lectura, vaticinarse su exterminio y condenarla bajo pena desde los emperadores romanos hasta los comunistas. Tenemos varios ejemplos en la historia que son una ironía a esta persecución, tal es el caso de Voltarie que afirmo que en 100 años tanto el cristianismo como la Biblia desaparecerían, 50 años después de su muerte la Sociedad bíblica de Génova usó su imprenta y su casa para imprimir miles de ejemplares de la Biblia. Otro es el caso de Diocleciano, emperador romano que promulgó un edicto para quemar todas las Escrituras de los cristianos, y privarles de libertad si persistían en el cristianismo; 25 años después Constantino, sucesorde Diocleciano, comisionó a Eusebio la preparación de 50 copias de la Escritura a expensas del imperio. 6. La Arqueología Las investigaciones arqueológicas del Medio Oriente han demostrado que la Biblia es verdadera y precisa indefectiblemente en sus descripciones históricas. Nelson Glueck, un afamado arqueólogo judío, dice, “Ningún descubrimiento arqueológico ha negado alguna vez una referencia bíblica.” Aquí hay un par de ejemplos de la precisión histórica de la Biblia. Un buen ejemplo puede encontrarse en Génesis 14. La Biblia habla de la victoria de Abraham sobre Quedorlaomer y cinco reyes mesopotámicos.Durante años, los críticos dijeron que estos relatos eran ficticios y muchas personas desacreditaron a la Biblia. En la década de 1960, sin embargo, se
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    descubrieron las tablasde Ebla, en el norte de Siria. El reino de Ebla fue un reino poderoso en el siglo veinte a.C. Las tablas de Ebla son registros de su historia. Se han descubierto miles de tablas. Lo que es importante es que muchas de estas tablas hacen referencia a cada una de las cinco ciudades de la llanura, lo cual demuestra la exactitud del relato de Génesis 14. El Dr. William Albright, quien no era amigo del cristianismo y que fuera probablemente la máxima autoridad en la arqueología del Medio Oriente de su tiempo, dijo esto acerca de la Biblia: “No puede haber ninguna duda que la arqueología ha confirmado la historicidad sustancial del Antiguo Testamento.” Estos son sólo dos ejemplos de la autenticación por parte de la arqueología de la confiabilidad de la Biblia. No hay ningún libro que sea tan antiguo y, a la vez, preciso en una forma tan convincente como la Biblia. Otro ejemplo es la historia de Jericó, registrada en el libro de Josué. Durante añoslos escépticos pensaron que la historia de los muros de Jericó que habían caído era un mito. Sin embargo, en la década de 1930 el Dr. John Garstang hizo un descubrimiento asombroso. Dice, “En cuanto al hecho principal, entonces, no queda ninguna duda: los muros cayeron hacia afuera de forma tal que los atacantes pudieron treparse por sobre las ruinas de la ciudad.” Esto es asombroso porque los muros de las ciudades caen hacia adentro, no hacia afuera. La edición del 5 de marzo de 1990 de la revista Time llevaba un artículo llamado “Score One For the Bible – Punto Uno Para la Biblia.” En este artículo la arqueóloga Kathleen Kenyon decía que los muros de Jericó habían caído en forma súbita. Muchos eruditos consideran que esto fue provocado por un terremoto que podría explicar también el endicamiento del Jordán. Además, se
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    descubrieron granos, locual muestra que la ciudad fue conquistada rápidamente. Este hallazgo agrega credibilidad al relato bíblico. Un estudio posterior hecho por Brian Woodencontró que la fecha de la caída de Jericó coincidía con la fecha de la Biblia. 7. El carácter supremo de la Biblia. “Por encima de todo lo dicho anteriormente, la Biblia es un libro sobrenatural que revela la persona y la gloria de Dios manifestada en Su Hijo. Tal persona, Jesucristo, jamás pudo haber sido la invención de un hombre mortal, ya que Sus perfecciones nunca podrían haber sido comprendidas ni por los hombres más sabios y santos de esta tierra. El supremo carácter de la Biblia está apoyado por su revelación del carácter supremo en la persona de Jesucristo.” o por su revelación del carácter supremo en la persona de Jesucristo.”