El documento describe cómo la Biblia revela el ser de Dios en la historia. Explica que el Antiguo Testamento muestra a Dios como creador y providente que obra a favor de los hombres y establece una alianza con Israel, mientras que el Nuevo Testamento revela a Dios como padre de Jesucristo y hace que los hombres sean hijos suyos a través de Jesús. También existe continuidad y novedad entre ambos testamentos en cuanto a la revelación de Dios.