El tenis en silla de ruedas se originó en 1976 en Estados Unidos. Es un deporte adaptado para personas con discapacidad en las extremidades inferiores o superiores. Las reglas siguen las del tenis convencional excepto que los jugadores usan sillas de ruedas diseñadas específicamente y se permiten dos botes de la pelota fuera de la cancha. Existen categorías masculina, femenina y para cuadripléjicos.