El comercio de ropa usada ha crecido significativamente en República Dominicana en los últimos años. Se importan miles de toneladas de ropa usada cada año desde Estados Unidos y Haití, la cual es vendida en mercados y tiendas a precios más bajos que la ropa nueva. Aunque este comercio provee una fuente de ingresos para muchos, también ha generado controversias con los comerciantes de ropa nueva.