Jesús desea repartir sus bienes y enseñanzas entre sus seguidores antes de su muerte. Legará su estrella a los que necesitan guía, su pesebre a los desamparados, sus sandalias a los que emprenden un camino, y sus actitudes como la humildad, el perdón y el amor a toda la humanidad. Pide a sus seguidores que permanezcan unidos y se amen los unos a los otros como Él los ha amado.