Este testamento de Jesús deja sus pertenencias más significativas como legado para la humanidad, incluyendo la estrella para guiar a los desorientados, el pesebre para los que no tienen hogar, sus sandalias para los que emprenden un camino, y su amor y perdón para todos. Jesús ofrece permanecer con la humanidad para caminar a nuestro lado y compartir nuestras vidas.