Este documento describe las características generales de los estados totalitarios. Explica que los regímenes totalitarios de la Unión Soviética y de los países fascistas como Alemania e Italia compartían características como el control absoluto del Estado sobre todos los aspectos de la vida pública y privada, el monopolio del poder por un único partido gobernante liderado por un líder carismático venerado casi como un dios, y la supresión de los derechos individuales en favor de los derechos del colectivo y del Estado.