Los estados de partido único y los estados totalitarios surgieron en el siglo XX como una nueva forma de gobierno autoritario, distinta de las antiguas monarquías absolutas. Suelen surgir durante períodos de conflicto o incertidumbre social, cuando la población busca orden e ideologías que prometan restaurar la esperanza. Esto a menudo lleva al poder de un solo partido que busca controlar todos los aspectos del estado e imponer su ideología de manera totalitaria, eliminando opositores y concentrando el control