Las elecciones generales de 2011 en España se caracterizaron por una campaña del Partido Popular (PP) que integró estrategias digitales conservadoras a través de redes como Facebook y Twitter. A pesar de obtener una ventaja en número de votos y seguidores, el PP enfrentó problemas por errores en su manejo de redes sociales, incluyendo la confusión entre la vida personal y profesional de sus miembros. Un notable acierto fue la creación del hashtag #rajoygana, que se convirtió en tendencia mundial y ayudó a consolidar la presencia del partido en plataformas digitales.