Para tratar heridas o úlceras en los miembros inferiores o superiores que no están sanando bien, se utilizan bolsas de plástico con ozono. El procedimiento implica pulverizar ozono en la zona a tratar, colocar la bolsa y conectarla a una bomba de vacío para infundir ozono. Se realizan varias sesiones a la semana durante varias semanas para destruir la infección y promover la curación.