El documento describe la construcción del ferrocarril Qinghai-Tíbet, el ferrocarril más alto del mundo, que conecta Beijing con Lhasa, Tíbet. La construcción enfrentó enormes desafíos debido a las montañas, el permafrost, las tormentas y la altitud extrema. Los ingenieros tuvieron que usar oxígeno y monitorear el permafrost. Además, se invirtió en proteger el medio ambiente frágil. El ferrocarril ha traído prosperidad a Tíbet y conectado esta remota