El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se
acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. Llamó a
uno de los trabajadores y le preguntó qué significaba
todo aquello. El le respondió: «Tu hermano ha re-
gresado a casa, y tu padre esta celebrando por
haberlo recobrado sano y salvo.» El hijo mayor
se enojó y no quiso entrar.
Su padre salió a suplicarle. Pero él le contestó: “Hace
tantos años que te sirvo sin haber desobedeci-
do jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí
nunca me has dado nada para hacer una fiesta
con mis amigos. Pero ahora que vuelve ese
hijo tuyo que se ha gastado tu dinero con ma-
las acciones, le haces una fiesta.” El padre le dijo:
«Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tu-
yo. Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que
tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, esta-
ba perdido y ha sido encontrado.».
“Año de la Unidad, la Paz y el desarrollo”
I.E.P. “Virgen Milagrosa”
ALUMNA:
DANJELI HIDALGO ALCÀNTARA
GRADO: 2DO
“A” Curso: Religión
PROFESORA:
Judith Marisol Andagua S.
Pero el padre lo llevó a casa y ordenó a sus
sirvientes. “!Rápido! Traigan la mejor ropa
para vestirlo, y pónganle un anillo en su de-
do y sandalias.”
Preparen una rica comida para celebrar una gran
fiesta. Porque mi hijo que estaba perdido !ha regre-
sado!
LA PARÀBOLA DEL HIJO PRÒDIGO
La encontramos en el evangelio de San Lu-
cas Capitulo 15 Versículo 11-24
Un hombre tenía 2 hijos. Un día el hijo me-
nor le pidió a su padre que le diera el dine-
ro de la herencia que le correspondía y el
padre le dio la herencia, !Y era mucho di-
nero
Cuando el hijo menor recibió su herencia,
se fue de la casa de su padre a una ciudad
muy lejana y se gastó todo el dinero en co-
sas que no agradaban a Dios.
Cuando ya no tenía más dinero, el pasó mu-
cha hambre y comenzó a trabajar cuidando
y alimentando cerdos. Tenía tanta hambre
que él quería comer de la comida de los cer-
dos.
Entonces un día decidió en volver a casa pe-
dirle perdón a su padre, ya que he pecado
contra él y contra Dios, le pediré que me
trate como un sirviente, porque no merezco
que me trate como un hijo. Así comenzó su
viaje.
Al llegar a casa, su padre se puso muy
feliz y lleno de amor lo abrazó y lo besó.
El hijo se arrodillo y le dijo “papá per-
dóname, he pecado, no soy digno de
ser llamado tu hijo” .

TRIPTICO02 hijo prodigo.pdf

  • 1.
    El hijo mayorestaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. Llamó a uno de los trabajadores y le preguntó qué significaba todo aquello. El le respondió: «Tu hermano ha re- gresado a casa, y tu padre esta celebrando por haberlo recobrado sano y salvo.» El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle. Pero él le contestó: “Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedeci- do jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí nunca me has dado nada para hacer una fiesta con mis amigos. Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo que se ha gastado tu dinero con ma- las acciones, le haces una fiesta.” El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tu- yo. Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, esta- ba perdido y ha sido encontrado.». “Año de la Unidad, la Paz y el desarrollo” I.E.P. “Virgen Milagrosa” ALUMNA: DANJELI HIDALGO ALCÀNTARA GRADO: 2DO “A” Curso: Religión PROFESORA: Judith Marisol Andagua S. Pero el padre lo llevó a casa y ordenó a sus sirvientes. “!Rápido! Traigan la mejor ropa para vestirlo, y pónganle un anillo en su de- do y sandalias.” Preparen una rica comida para celebrar una gran fiesta. Porque mi hijo que estaba perdido !ha regre- sado!
  • 2.
    LA PARÀBOLA DELHIJO PRÒDIGO La encontramos en el evangelio de San Lu- cas Capitulo 15 Versículo 11-24 Un hombre tenía 2 hijos. Un día el hijo me- nor le pidió a su padre que le diera el dine- ro de la herencia que le correspondía y el padre le dio la herencia, !Y era mucho di- nero Cuando el hijo menor recibió su herencia, se fue de la casa de su padre a una ciudad muy lejana y se gastó todo el dinero en co- sas que no agradaban a Dios. Cuando ya no tenía más dinero, el pasó mu- cha hambre y comenzó a trabajar cuidando y alimentando cerdos. Tenía tanta hambre que él quería comer de la comida de los cer- dos. Entonces un día decidió en volver a casa pe- dirle perdón a su padre, ya que he pecado contra él y contra Dios, le pediré que me trate como un sirviente, porque no merezco que me trate como un hijo. Así comenzó su viaje. Al llegar a casa, su padre se puso muy feliz y lleno de amor lo abrazó y lo besó. El hijo se arrodillo y le dijo “papá per- dóname, he pecado, no soy digno de ser llamado tu hijo” .