La criminalística es una disciplina que busca descubrir, explicar y probar delitos, utilizando diversas técnicas como balística, medicina forense y dactiloscopia. Se centra en tres áreas: búsqueda de indicios, transformación en pruebas y demostración de culpabilidad o inocencia, y actúa como auxiliar del derecho penal. A través de su evolución histórica y el uso de métodos científicos, la criminalística permite validar la investigación policial y establecer la verdad jurídica en los crímenes.