El respeto es considerar el valor inherente de las personas y cosas, y reconocerlas. Implica comprender otras perspectivas aunque no estemos de acuerdo, y valorar los intereses y necesidades de los demás. El respeto también se extiende a la vida humana, el medio ambiente y la naturaleza. Cultivar la virtud del respeto requiere esfuerzo constante para aceptar a los demás tal como son.