Valdealgorfa ha tenido asentamientos desde la época íbera y formó parte de la donación del rey Alfonso II a la Orden de Calatrava en 1179. Logró su independencia en 1624 y en 1629 el rey Felipe IV ratificó documentos que establecieron a Valdealgorfa como población independiente. La iglesia parroquial data de 1703 y destaca por su belleza barroca y mudéjar, al igual que el consistorio municipal construido originalmente en el siglo XIII.