El terremoto y tsunami de magnitud 8.9 que ocurrió en Japón en marzo de 2011 tuvo varios efectos en la Tierra, incluyendo acortar la duración del día en aproximadamente 1.8 microsegundos al aumentar la velocidad de rotación de la Tierra. También movió el eje figurado de la Tierra unos 17 centímetros y causó cambios en la superficie costera japonesa debido al movimiento de placas tectónicas. Más de 2,400 personas fueron encontradas muertas y miles más están desapare