EL CAMINANTE
DE LAS CÍES
José Manuel Da Rocha Cavadas
José Manuel da Rocha Cavadas, escritor, poeta, rapsoda,
cineasta, fotógrafo. Publica con www.obrapropia.com este libro y
hasidoseleccionadoparaelVFestivalInternacionaldelaPalabrade
Alicante con una performance poética denominada “Pessoa para
Pessoas”. Además, ha participado en un documental “Luchar es
Vivir”parte2ªdelafundaciónLuisVivesquesepuedeverenYoutube.
El caminante de las Cíes
José Manuel Da Rocha Cavadas
© Texto: Jose Manuel Da Rocha Cavadas
© Edición: 2011, OBRAPROPIA, S.L.
G. V. Marqués del Turia, 38 - 8
46005 VALENCIA
ISBN: 978-84-15068-43-3
Depósito legal: V-69-2011
Impreso en España por: Diazotec, S.A.
Primera edición: enero 2011
Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública y
transformación de esta obra sin contar con la autorización de los titulares de la propiedad intelectual. La infracción de los derechos
mencionados puede ser constitutiva de un delito contra la propiedad intelectual (arts. 270 y ss. del Código Penal)
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Variación primera minimalista…
El incansable caminante de las Islas Cíes….
Y pronto llegó el alba. Era un cálido y largo día, del fogoso mes
de Agosto. Ya bullía, poquito a poco, el fragor de un estival
amanecer, donde, (…) ondeándose (…) la luminiscente luz, iba
transcurriendo, panorámicamente, a través, del incomparable y
suntuoso marco, que conformaba toda la bien protegida y
azulenca embocadura, de La Ría de Vigo; que estaba ubicada,
allende, en “Finis Terrae” que, simbolizaba, cómo infinita y
arrebatadora miríada, al “País de las Ánimas”, (…) donde una
incognoscible mirada, traspasando, en lontananza, la delgada
línea, dibujada, por un horizonte, que recreado por atmósferas
auto expansivas, espacio-temporalmente, se entrecruzaba con
América, en su extensiva multiculturalidad, que por aquellos
ámbitos, se le llamaba singularmente meelting pot.
Ya empezaba a destellarse, atizado, por un refulgente, dinámico,
y muy hermoso juego de luces, (…) era como si estuviera retro
iluminada, y en un ápice, daba acceso a muy hermosos e
insólitos encuadres, que producían una gran multitud de diáfanas
composiciones, hacía el infinito, en unos tonos azulados muy
puros o nebulosos, con claroscuros contrapuestos. Además,
impregnaba, intensamente, de luz y de penumbra, a la secreta
“imagen latente” de todos los bellísimos “fotogramas”
paisajísticos de Galicia, impregnándose de los galaicos “aires
da terra” y que estaban constituidos, telúricamente, por suaves
montañas, bellos valles, verdes campos, un clima atlántico
lluvioso, preciosas rías, y ciertas playas plagadas de fascinantes
encantos, (…) y que muy gustosamente, se encontraban,
encerrados, en este delicioso y riquísimo paraíso natural, dotado,
de unas cúspides, formadas, casi en toda su totalidad de piedra
granítica, (…) y otrora, sus abruptos relieves estuvieron,
ensamblados, a las mansas sierras litorales peninsulares, (…)
encontrándose, ahora mismo, totalmente aisladas, debido a la
absoluta inundación, de toda esa hermosa bahía de la costera
ciudad de Vigo que era una ciudad totalmente volcada hacia el
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mar. En suma, que vivía en todos sus costados del propio mar y
de sus jugosos frutos….
Sin embargo, de forma muy sutil, todo el Archipiélago de las
Cíes, que en la antigüedad, fueron invocadas también por el
nombre, de islas Siccae, se encontraba, fotogénicamente,
cubierto, por una inmaculada y algodonal niebla matutina, que le
confería, un exhalador halo, cargadísimo de mucho misterio (…)
era como si fuera un indescifrable territorio, de un sinfín de
generosos duendes, de bondadosos genios, de benéficas hadas,
de puras vírgenes y de altas damas, cargadísimos, de una
dulzura irresistible, concurriendo, todos ellos con un mismo
propósito: deseaban insuflar, con una exquisita y positiva
energía, a todos los seres humanos, de sutilísimos manantiales
de bondad, de pureza y de todo lo que era necesario ser
insuflado, en aras de santidad, de bondad, (…)oblicuamente (…)
en un plan opuesto, (…) galopaban invisibles emanaciones
exotéricas (…) “era como si hubiera una gran multitud de
misteriosas meigas, haciendo “O conjuro da Queimada” y
cuyos ritos, divagando, ocultamente, por las “esotéricas” grutas,
formadas por la erosión del mar y del viento (…) en incesante
búsqueda de las almas en pena, eran, sin embargo, muy
mimadas y respetadas, (…) era como si fueron druidas (…) era
como si fueron atractivas embaucadoras, en la doble creencia de
los hechizos y las adivinaciones, (…) y en el justo momento, en
que a los embaucados, el misterioso brebaje bajaba por sus
gargantas, se suponía que quedaban libres de todo
embrujamiento. Vanas suposiciones, al fin y al cabo.
Había también en toda esa mágica atmósfera, muchos demonios
maléficos y tantísimos diablos turbadores, llamados, “espíritus de
la casa”, conformados, por “las almas”, por el “el tardo” por el “el
tango mago”, con muchas brujas, inmersas, en misteriosos y
nocturnos aquelarres, y que gracias a sus dichos (ensalmos) y a sus
secretas formulas, a sus negros hechizos, podían curar, de una vez
por todas, a ciertas enfermedades y conseguían, además, revelar el
provenir de la gente, logrando ejercer muchísimos maleficios.
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Había, sin lugar a dudas, en ese precioso e idílico soplo de
tiempo, (…) había realmente en las apodadas, por Ptolomeo,
“Islas de los Dioses”, una intrigante atmósfera, en cuyo
aislamiento insular, pululaba, una cultura muy rica en creencias
populares, mucha tradición oral y considerable sabiduría
popular: el “meigalho” y el “encanto” y que representaban para
el vulgo gallego, no dos ideas abstractas, mas sino seres
materiales muy activos, cuyo poder y voluntad quedaba para
siempre (…) uniendo, por lo tanto, las fuerzas del aire, de la
tierra, del mar y del fuego.
La genuina idiosincrasia, que recurría mentalmente por todos los
mágicos alvéolos, de las “conexiones sinápticas” de la
idiosincrasia gallega, hilvanaban, formidables cuentos de hadas,
todos ellos, “casi, casi perfectos”, pues, todavía se hallaban,
importantes restos de las ancestrales doctrinas druídicas y sus
simbólicas prácticas, que se desvanecía como la espuma, en la
propia antigüedad, (…) donde, aún, subyacía, muchísimas
ceremonias, dotadas con un “humus” céltico innegable, pues aún
se cortaba el muérdago sagrado, (…) y él que lo veía caer,
aprendía inmediatamente todos los secretos y obtenía, asimismo,
el pujante “don de la profecía” (…)
Y el propio mar, (…) era como si fuera un pulcro fondo
escénico, de un inmaculado y traslucido azul turquesa (…) muy
tranquilo y muy cristalino, cuando sus mansas y translucidas
aguas, se reflejaban, dulcemente, en toda su suave vertiente
Este, irrumpiendo, una gran multitud de singulares y dichosos
paisajes marinos, que estaban conformados por riquísimos
bosques de anémonas, (…) y además, pobladas de inmensos
laboratorios vivientes, que estaban constituidos de inmensas
nécoras, de extraordinarios centollos, de asombrosos bogavantes
y de estupendos pulpos.
Y por el etéreo y azulino aire, revoleteaban, cómo
representativos nómadas del viento, inmensas bandadas de
gaviotas “patiamarillas” y de ágiles y negros y ágiles
cormoranes moñudos, (…) que, prestaban, una sonora nota de
“vivificante” alegría, a toda esta primigenia atmósfera insular
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(…) y, allá arriba, a lo lejos, se encontraba, muy dignamente,
alzado, sobre un pequeño acantilado, que se descollaba,
ufanamente, ante el potente rugido, emanado, por el
embravecido océano Atlántico, el sobrio Faro de las Cíes, (…)
que en términos metafóricos, actuaba, “como si fuera una
fantástica y relumbrante linterna guiadora, ubicada, a
197metros de altitud”, dignamente asentado en su repecho oeste,
sobre un quebrado, casi, casi, vertical (…) además, fluctuaba, a
vista de pájaro, como si fuera una metafórica iridiscencia, por
entre los blanquecinos mantos de niebla, que ya iban cubrían en
ese dado momento, a todo este llamativo archipiélago (…) “era
como si estuviera suspenso en el propio aire, que desafiaba,
majestuosamente, a las intrigantes e invisibles fuerzas de la
gravedad” (…) “era como si fuera una alusión a la propia y
vibratoria luz, era, en suma, un sólido y vigilante guía, que se
encontraba asiente, firmemente, en una intangible ingravidez, de
una absoluta y indeleble levedad”.
Rehuyendo, del propio vacío de la vida, en que él estaba
lúgubremente, inmerso y de la incomunicación afectiva, pues su
neurotransmisor Vasopresina la hormona de los lazos afectivos,
se encontraba muy marchitado, por las aceleradas e
impersonales relaciones humanas, (…) ya iba él con su “ aura
de santo”, sumergido, en un simbólico acto puro, es decir, que
estaba poseído de la perdida de la capacidad de seguir sometido
a la racionalidad sistémica, por el precio del progreso y la
globalización, mutándose, por una unipersonal intensificación
sensorial (…) ya iba él paseando como caminante, que vivía la
soledad de los caminos debido a su constante y trashumante
movilidad, (…) iba él acompañado de su fiel y amigo perro,
llamado, Simba, (…) y saboreaba con mucha viveza auditiva, en
su reproductor digital de bolsillo MP3 de alta fidelidad (hi-fi),
de antiguas bailadas galaico-portuguesas, donde se expresaba
la alegría de vivir, con frecuentes incitaciones al baile, (…) y el
paralelismo y el leixaprén, respondían, a la existencia de dos
coros que se iban alternando, en la juglar ejecución de dicha
“bailada” (…) cuando ya estaba él, asomado, en el abrupto
acantilado que se emplazaba en el mirador de Monte Faro, tras
haber efectuado su primera y paseante vereda, impregnada, de
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mucho romanticismo, pues se apropiaba él de los valores de la
ilustración, pero les subvertía, pura y simplemente, (…)
deleitándose, desde ahí, de esplendidos y suntuosos paisajes que
abarcaban todo el Archipiélago de las Islas Cíes, con su
extasiada mirada, muy embargada, tremendamente arrebatada,
en una autentica “alucinación” visual, pues él estaba
literalmente fascinado por estos deliciosos rincones, de profusos
contornos pétreos y, muy atiborrados, de una inaudita belleza,
para el irrefrenable deleite de su “insaciable” sentido de la
vista= contemplación estética, que se iba elevando, poco a poco,
en profundo conocimiento con una nueva dialéctica, (…)
regalando de forma arrolladora a todos sus ávidos sentidos, una
extensísima gama de elocuentes abstracciones sensoriales, que
hacían volar, y no paraban nunca de volar, de forma
yuxtapuesta, un vigoroso torbellino de representaciones
simbólicas, (…) que daban lugar a un sinfín de reflexiones de
índole ética. En suma, una gran inagotable fuente de inspiración.
Era eso, ni más ni menos.
Ya iba él, como curioso y recóndito explorador, llevando
consigo a cuestas, en su “viajera” y coloreada mochila, una
“analógica” y antigua cámara de fotos, llamada “Lomo Diana
F+”, siempre encumbrado él, en el éxtasis de poder vislumbrar,
impredecibles, intuitivas y etéreas fotografías, de todos los
caminos por donde él y su fiel perro llamado Simba, iban
dejando grabada sus infinitas huellas “caminantes”. A vista de
gaviota, oteaba él, siempre las mejores composiciones, para
lograr su más firme propósito, que era ni más ni menos, que
poder fotografiar, las perspectivas más insólitas de todo este
sobrecogedor edén insular, que se encontraba divinamente
encerrado, dentro del susodicho Parque Nacional Marítimo
Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.
Pues deseaba él, atesorar, una gran colección de fotografías,
cómo palpable e impertérrita memoria, como un vivo simulacro
de su vida “real”, en su personal e insaciable “trasiego” viajero,
(…) donde su “rueda de la vida”, muchas veces, ha rodado y
rodado de forma muy paradigmática, es decir, de manera muy
errante, con la brújula de su vida, casi siempre orientada para
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forma muy poco calmadas, existencialmente, en lo que era su
proceso de individuación, (…) en suma, era casi siempre un sí-
mismo siempre en constante búsqueda de un sentido Norte, que
le proporcionara raíces sólidas, para poder guiar bien por las
circunstancias de la incierta vida (…) habiendo muchas metas
que nunca estuvieron muy claras, en sus fundamentos
existenciales. Las vueltas que la vida va dando si nexo.
Inverosímiles, ante todo.
Y, las mismas fotos que él sacaba paulatinamente, iban siendo
ya de forma simbólica, fragmentos visuales repletos de
intemporalidad o testigos mudos de fugaces instantes que ya
estaban demasiado tiznados de un implacable pasado, (…) eran
ya “fotogramas” de vida que estaban despedazados en la voraz y
cósmica “eternidad”, que era impuesta por el tiempo Chronos,
siempre en férrea contraposición, al tiempo caritativo
denominado Kairos, que era considerado en sí mismo, un
tiempo de mucha calidad, y que iba determinado por su propia
experiencia vital muy sui géneris, y él como incógnito
caminante, siempre moviéndose y no parando nunca de
moverse(…) en ese dado momento, (…) bajo un influjo
existencial de índole muy “cualitativa”. Era demasiado sublime
la sensación donde la vida le transpiraba dulcemente por todos
sus poros. Se sentía siendo él mismo, junto a su perro Simba.
Mirándole siempre de soslayo, con ternura en una desmesurada
complicidad. Subjetivamente se configuraba en una fina
estampa, impregnada, por un tiempo que simbolizaba un tiempo
de muchísima riqueza sensorial, que era vivido, que era sentido,
y muy asimilado en la verdadera acepción de la palabra.
Deseaba también él, poder presentir la propia naturaleza
“espiritual” y la “levedad” existencial, en el fluir de la vida
microcósmica de este excepcional “ecosistema”, que en la edad
medieval, que era representada cómo siendo la “edad oscura”,
fue, habitado, por muchos monjes de diversas ordenes (…) en el
siglo XI estuvieron allí los austeros y laboriosos Monjes
Benedictinos, siempre ataviados, de sus negras vestiduras y que
fue fundada por Benito de Nursia, y cuya regla principal estaba
basada en “ORA ET LABORA”, contribuyendo decididamente
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a la evangelización cristiana de esa minúscula porción de
Europa (…) y allá por el siglo XIV, dio lugar, a los Monjes
Franciscanos, que, al fin y al cabo, se traducía en una orden
mendicante, fundada por San Francisco de Asís y que se
bifurcó a lo largo del tiempo, en tres ramas: Los monjes
Franciscanos, los monjes Observantes, los monjes Capuchinos
y los Franciscanos Conventuales.
Junto a su inseparable perro Simba, allá iba él casi siempre de
incógnito caminante, pues ansiaba captar la “secreta” verdad de
estas recónditas islas, siempre tan profunda y tan multifacética
cómo la vida misma e igual de compleja, pues a lo largo del
tiempo, la presencia intermitente del hombre, estuvo casi
siempre condicionada por todos los recursos que existieron en
este recóndito medio (…) donde, pulularon, de forma
intermitente, en el transcurso de los tiempos, los castros
prerromanos, las poblaciones romanas, los monasterios, las
ermitas, y que sirvieron como tangibles testigos de la constante
presencia humana, en estas preciosas y recogidas islas atlánticas.
Mientras tanto, el “algodonal” e inmaculado manto de nieblas
matutinas, que en ese dado momento, cubrían con su
inmaculado velo, todas las Islas Cíes, ya empezaban
disolviéndose, debido al calor del sol, caminaba él siempre junto
innato perro de africano nombre Simba, y creaban los dos un
laberinto peatonal, por el sendero que partía desde Pedra da
Campá hacía el Alto do Príncipe, que actuaba al mismo tiempo
como un excelso y panorámico mirador, donde, la mirada podía
hacer un intenso barrido visual, divisándose en un ángulo de
360grados una vasta cantidad de hermosísimas vistas, en todo su
máximo y jugoso esplendor. ¡Qué bello eran!
Marchaban ellos dos, siempre de forma muy constante, (…) y
nuestro infatigable caminante siempre apoyado en su sólido
bastón, sin nunca estresarse y con su aguda “mirada”, casi
siempre repleta de una desmesurada curiosidad por descubrir los
ángulos más asombrosos de este maravilloso parque natural, que
todavía se mantenía intacto y como supremo milagro todavía
estaba muy poco transformado por la nefasta acción del hombre
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en aras de un progreso sin límites (…) capturaba él y al mismo
tiempo sentía, la verdadera esencia de la original atmósfera de
estos singulares y ocultos lugares, de su “mundo propio”, que
estaba ricamente impregnado, del más absoluto silencio, (…) se
iba tornando paulatinamente en un magnifico rincón muy digno
de él y su perro Simba, se cobijaren, mansamente, en su “sutil
aureola” llena de quietud (…) era como si una instantánea,
Polairod, le fuera invadiendo, poquito a poco por todos los
recovecos más indescifrables de su inconsciente, regalándole, a
raudales, infinitamente, el supremo “don de la ubicuidad”, en el
cual, la armonía del silencio de la madre naturaleza, le iba,
proporcionando, a través, del recogimiento, enfoques cognitivos
demasiado clarísimos y absorbentes (…) entonces, él cómo
eterno caminante (…) ya era de esa e indefinida vez, un
fidedigno narrador de percepciones cognitivas que estaban
nutridas de una dimensión demasiado “objetiva”, a respeto de su
salud, de su familia, de su desarrollo espiritual y personal. En
suma, hacía iba haciendo él cuentas a la vida, juzgándola, en sus
pros y sus contras, en sus errores, en sus aciertos, jugando con
cartas marcadas de aciertos y errores. Y él siempre
existencialmente, vagando como un móvil e indefinido
caminante sin fin.
Otras veces, cuando a él le acompañaban las musas de la
arrolladora inspiración, ya era él de esa vez un poeta de la
“momentaneidad” que se iba transformando en verbo, pues él
consideraba que el lugar geográfico-social era muy determinante
en la elaboración de ciertos paradigmas poéticos, en que pudiera
dar lugar al nacimiento de un torrente muy privilegiado, quiere
fuera en la propia hermenéutica, como en la praxis. Y él sabía
perfectamente en ningún otro sitio habría mundo, sino solamente
en su propio “interior”, a través, de una progresiva depuración,
en pos de una utopía imposible, porque, pensaba él, que cada
párrafo de una buena literatura debía producir casi siempre
muchísima LUZ interior, fluyendo, íntimamente, a través, de un
gran germen de libertad de pensamiento y de mucha
sensibilidad. ¡Embaucadora creatividad¡- cuanto te quiero,
diciendo él para sus adentros humanistas y al mismo tiempo
muy intimistas.
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Las panorámicas cumbres de todo el estremecedor archipiélago
de las Islas Cíes ya iban siendo para él, un exótico e idílico
lugar, donde recogerse, donde buscarse interiormente, ya que en
aquel preciso momento, sus circunstancias existenciales le iban
enseñando, que sólo la poesía y el arte, le mantenían,
agudamente, en el lado cuerdo de su propia vida como vivencia
fidedigna, ante la persistente coacción de un sistema demasiado
tecnificado, robotizado y disperso. De repente, apunta, de forma
automática, en algún papel suyo: “Bajo un intenso torbellino de
multidimensionales percepciones de naturaleza holográfica,
revestidas con un distinto sentido del tiempo y del espacio” (…)
marcando una pausa: “era como si conceptualmente fueron
canicas y globos de muchos orificios simbólicamente
“evocando-invocando”, y que estaban adornados con todos los
colores de un radiante e iridiscente arco-iris (…) y que
rebotaban y no dejaban de rebotar nunca (…) y que emergían, y
no paraban de emerger, por la cristalina, tranquila y linda playa
de Rodas, que era considerada la más linda playa del mundo,
según el periódico inglés The Vanguard (…) con otra pausa,
continuaba él escribiendo después: “iba él creando de forma
conceptual, simbólicas y duodecimales “Tierras”, “Lunas” y
“Soles” (…) era como si todas las circunferencias, estuvieron
localizadas en relativos sistemas planetarios extrasolares,
dotados de unos crisoles químicos y bioquímicos, del medio
interestelar demasiados excéntricos, y, que además estaban
zambullidos en un “sacralizado” y macrocósmico “paraíso”
universal, donde todavía se guardaban “secretamente”
muchísimas moléculas orgánicas, muchísimos aminoácidos, que
eran de gran importancia para poder comprender muy bien, el
verdadero origen de la vida, con sus misteriosos eslabones.
En el transcurso de su sosegada caminata, siempre junto a su
apegado perro Simba, iba nuestro singular caminante tomando
muchísimas más fotografías de otros ángulos del encantador
“decorum”, de la semicircular, límpida, cristalina y muy táctil
Playa de Rodas. Diciendo él para sí-mismo:- ¡Ah, qué
demasiado grande, poder disponer de un cuerpo y de una
elástica motricidad para poder disfrutar de tan espectaculares
panoramas, y que sigilosamente todavía aún se conservaban
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muy bien guardados, en estos escondidos parajes, gracias a
eficaces medidas de protección medio-ambiental y que estaban
ricamente dotados de un alto valor estético, ecológico, educativo
o científico¡- rumiaba indeciblemente él, mirando fijamente a su
inseparable perro Simba. Habiendo una reciproca complicidad
de cariño entre ambos. ¡Simplemente maravilloso¡
Tras haber transcurrido un cierto tiempo, ya encontraban ellos
dos practicando el vivaque, allá arriba en el Alto do Príncipe
(…) y estaban ellos completamente inmersos en una deliciosa
noche de verano, donde, una imperceptible luna en cuarto
creciente, coincidía astronómicamente con las Perseidas, que
era una sobrecogedora lluvia de estrellas fugaces de alta
velocidad, que iban cayendo de forma luminiscente a 59km/s,
(…) generalmente, era un fenómeno celestial que ocurría en el
día 10 y 11, de cada mes de Agosto. Ya estaban ellos dos
echados sobre una coloreada manta de unos tonos muy verdes, y
lindamente adornada con muchas imaginarias representaciones
esquemáticas que representaban el macrocosmos y el
microcosmos, en suma, eran unos indescifrables mandalas, y
contemplaban ellos serenamente desde esa estupenda “atalaya”
astronómica, situada en el propio Mirador del Alto do Príncipe,
que en ese justo momento, (…) “era como si fuera una ventana
mágica, abierta a los astros, a las galaxias, a las nebulosas, (…)
“era como si fuera un espejo, que actuaba cómo una área
colectora de parpadeante luz que procedía de los propios astros
y estrellas centellando como puntos rutilantes en un universo
sustentado por demasiada materia oscura”.
Y abría él continuamente sus parpados, para mirar
estremecedoramente a las estrellas del cielo, divagando con la
mirada por todos los centellantes puntitos, que geométricamente y
de forma muy abstracta, formaban intermitentes y corredoras
constelaciones, vagando por el cielo a muy grandes velocidades
(…) cuando él con los pies asientes en la Tierra giraba a 30km/s e
intentaba capturar el máximo de luz procedente del espacio, y que
además tuviera mucha resolución, (…) presintiendo, allá lejos, en
el insondable y despiadado firmamento, a la galaxia de
Andrómeda o M31, que estaba calificada cómo el objeto a simple
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vista, más alejado de la propia Tierra, pero que se encontraba,
descomunalmente, a casi tres millones de años luz de aquí.
“Viajaba él en el tiempo, (…) viajaba él en el espacio, y era
imperceptiblemente un espacio-tiempo de naturaleza helicoidal,
con muchas dimensiones, y que estaba sustentado por la
reverberación de invisibles cuerdas de muchas fuerzas
indescifrables (…) cuando husmeaba él, con la retina de sus
propios ojos, siempre en un buen rango visible, que se iba
corrigiendo paulatinamente de forma muy satisfactoria, ante todas
las turbulencias con que le llegaba la luz procedente de la bóveda
celeste, y cuyos ingredientes, como por ejemplo la materia y la
energía, tan sólo, constituya un 4% de la composición total, pues
representaba de verdad el extremo visible de un gran iceberg, que
estaba esencialmente constituido, por materia oscura, que
aceleraba la constante expansión del universo (en torno al 22%) y
de energía oscura (alrededor de 74%) .
Y apreciaba él, en todo su máximo esplendor, al fascinante y
sobrecogedor espectáculo de “Las lágrimas de San Lorenzo”,
cuya leyenda nació durante la edad medieval, la “edad de las
tinieblas”, en una Europa, que estaba asiente aún sobre el sentido
moral de los artesanos y de los constructores de catedrales, y que
narraba lo siguiente: en el día 10 de Agosto, ese venerado santo
había sido quemado en la propia hoguera y, mientras entregaba su
alma al omnisciente Dios, vertió de forma muy dolorida sus
últimas lagrimas, y que la muchedumbre asoció con las
Perseidas, porque ocurrió exactamente en el mismo día, en que
las mismas exhibían su máximo apogeo (…) y cómo en la “edad
medieval” el vulgo era muy dado a la creencia en las leyendas, así
que desde aquel entonces se creyó que esta impresionante lluvia
de estrellas fugaces, representaba, simbólicamente, aquellas
quebrantadas “Lágrimas de San Lorenzo”.
Todo este sobrecogedor espectáculo, hacía que su propia
conciencia, a través, de una “alterada” percepción, levitara y no
dejara nunca de levitar, para gravitar ya en el tórrido flujo de su
rica imaginación, un vistoso caleidoscopio de “incandescentes”
metáforas, metonimias y sinécdoques (…) y él como caminante
del cielo, se relajaba simbólicamente se relajaba, de forma
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fantástica, en el fino, imperceptible y curvilíneo “recuesto”
lunar, para poder presentir, desde allí, nuevas creaciones de
índole literaria, que estuviesen forjadas con otras y novedosas
trazas semánticas, asaltándole, inmediatamente, la creación de
un relato cortísimo, que estaba protagonizado por un imaginario
personaje, que al fin y al cabo, tenía solamente el supremo afán
de querer abarcar inexistentes e inolvidables sensaciones
creativas (…) era como si fuera su álter ego, y que él desde
luego, había denominado simplemente, “El incansable
caminante de las islas Cíes”, y que estaba apoyado en un
inverosímil contexto, en el cual, había “icónicas” imágenes y
complejos “juegos” dialécticos, donde ya empezaba a expresar
él lo siguiente: “la propia oscuridad ya se iba adueñando
paulatinamente de una insólita y traslúcida atmósfera
marcadamente minimalista, (…) y, melifluamente, todas las
formas, eran fulgurantemente insertadas en un refinado y
fantasioso juego, donde había como forma sagrada una
disposición que consistía en lo siguiente: simplemente: que
menos era más. Y visualmente en esa benigna atmósfera, el
contraste entre las zonas de luz y de sombra, se iban tornando
cada vez más tamizado (...) era como si simbólicamente él se
fuera “perdiendo” en un hiperbólico laberinto de muy alta
concentración conceptual, a través, de un sinuoso recurrido, en
el cual, iba él rodeando lentamente como “poeta” y como
“performer”, al etéreo y divino Mirador del Alto do Príncipe,
unas veces haciendo “zigzag”, donde el súmmum de sus horas
era poder deletrear el sonido del silencio de la propia naturaleza,
con su singular corazón, latiendo, latiendo, muy despacito, en el
ufano éxtasis de poder vislumbrar siempre unas nuevas y
ensoñadoras representaciones simbólicas, siempre ensalzadas,
esplendorosamente, en una gran amplitud estética-ética/ ética-
estética (…) “era como si fuera una conquista suya que tenía
que ser inexorablemente llevada a cabo, para poder sentirse y
poder palpar su “yo” más profundo su “yo” más verdadero= el
verdadero arquetipo de sí mismo (selbst).
Continuaba nuestro caminante escribiendo: otras veces “El
incansable caminante de las Islas Cíes”, rodeaba, solamente, al
Mirador del Alto do Príncipe, yendo, por bifurcadas veredas
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con un sentido muy “lineal”, donde, en someras “plataformas”
aéreas, podía él contemplar muy gustosamente al grácil
revoloteo de una gran cantidad de etéreos “nómadas del viento”
volando al sabor de Eolo, que se traducían dócilmente en
grandes bandadas de aves migratorias, deleitándose, al mismo
tiempo, de una de las playas más “lindas” del mundo (…) y,
donde, por detrás de ella, había muchísimos acantilados pétreos,
expuestos, titánicamente, al fuerte oleaje que era emanado,
cíclicamente, desde el pujante océano Atlántico.
“Siempre subía” a la caza de prístinas perspectivas. Subía él
ahora por una cuesta muy llena de abstracciones y de mucha
tactilidad simbólica”, (…) “era como si ya pudiera casi tocar con
las yemas de sus propios dedos, a las algodonales e inmaculadas
formaciones de nubes, siempre en eterna exhalación, siempre en
constante modulación (…) y hacían volar su propia imaginación,
a través, de una intensa “borrachera” de excelsas
representaciones paisajísticas, que recreaban “sui generis”
atmósferas simbolistas, ensalzadas, por ocultas calas, que
estaban virginalmente compuestas de unas aguas muy cristalinas
de color verde-turquesa.
“El Incansable caminante de las Islas Cíes”, llevaba también
en su coloreada mochila “trotamundos”, unos prismáticos, un
diminuto netbook, que servía para satisfacer su necesidad de
conectarse a las redes sociales y dar énfasis al movimiento
involuntario de los dedos para teclear y, aún, de un pequeño y
resonante tambor llamador, que valía, ante todo, para producir
sincopadas cadencias rítmicas, que pudiesen vibrar desde dentro
de sus propias vísceras, con mucha contundencia, con mucho
“feeling”. Era al final de cuentas mucha creatividad unida a
mucha emoción. ¡Qué sensación más maravillosa¡
“Bajo el resplandor de una inmensa y luminiscente cúpula de
estrellas, el tenue y casi desapercibido perfil de la bellísima luna
en cuarto creciente, iba acompañado del resplandeciente
espectáculo, proporcionado, por la sobrecogedora lluvia de
estrellas fugaces, provenientes desde el infinito, mejor dicho
desde la Constelación de Perseo. Iba sintiendo él, con creces, en
18
ese álgido momento, una intensa y fructífera turbación que le
invadía todos recovecos de su propio ser más sensible, pues
procedían desde dentro de su propio corazón, fluyendo como
supremo y vigoroso sentimiento, de mucho respeto hacía el
macrocosmos, con una virtuosa intención de índole demasiado
espiritual (…) y se enaltecía él, con verdadero ímpetu, con
verdadero goce, a través, de un vibrante y desgarrado influjo
sensorial, emanado, por sutiles estados anímicos y espirituales
(…) disfrutando él, lindamente, de ese fascinante y
sobrecogedor espectáculo, proveniente de un todavía
incognoscible universo (…) y le acompañaba siempre el anhelo,
de conocerse mejor, de poder descubrirse, en nuevas y
enriquecidas “señas de identidad”, implantadas como polifonía
de la vida en “la armonía de lo diverso” (…) y afinaba él, cada
vez más su sutil capacidad de observación, su capacidad de se
preguntar a sí mismo, con el fin de aprender, de crecer y de
poder evolucionar todavía más, hacía formas más complejas de
introspección, de auto-expansión, siempre hacia nuevos
horizontes del conocimiento (…) y afinaba él su capacidad de se
escuchar a sí mismo, vaciándose de todos sus recuerdos ya sin
ningún fundamento, que ya eran nada más que historia pretérita,
(…) y se sanaba él completamente, para dejar posteriormente un
amplio y armónico espacio para un sí-mismo, todavía en
proceso de completarse y para estar dispuesto a aceptar a todos
los demás que quisieron compartir con él instantes de vida
fructífera y de muy buenos recuerdos con proyección muy
equilibrada y muy enriquecedora, en un mundo zambullido en
una gran confusión de roles, en una nefasta incertidumbre
sistémica, en un mundo demasiado acelerado.
Inmediatamente y bajo el intenso fulgor de esa mágica
“momentaneidad”, cogió y conectó él su pequeño netbook y
empiezó a teclear, rápidamente, un cibernético E-Mail, de
“género epistolar”, estando muy inspirado, en ese exacto
momento, por la excitante contemplación del suave perfil de la
Diosa Selene, en un lánguido e imperceptible cuarto creciente, y
aún por las arrulladoras y sobrecogedoras Lágrimas de San
Lorenzo, que ya empezaban cayendo a una gran velocidad,
reiterando, de este modo, todo su verdadero esplendor. “Este
19
susodicho e-mail, iba dirigido a su preciado amigo, que era ante
todo, un verdadero y versátil pintor de retratos humanos y de
muchos perfiles de animales, dándose cuenta del
empobrecimiento de la biodiversidad (…) por eso los quería
guardar y él existencialmente, llevaba su vida, situado, allá muy
lejos, en las antípodas de la propia Tierra. Empezaba él, a
escribir, de un tirón, todo este flujo de ideas cuya traza sintáctica
se iba haciendo marcadamente epistolar:
Lunes creciente 3.15 p.m. mañana
Mi Preciado Amigo
Nota: Atendiendo al carácter apresado de la redacción no he
puesto comas para dar la sensación de fluidez de rapidez
“Como si de una plegaría se tratara te deseo con todo mi
corazón que te encuentres muy bien y que tu propia vida
reclame y obtenga siempre el supremo derecho a la dicha. Que
no haya en el espacio vital que configura tu real existencia vital
ninguna posibilidad para la desgracia en una época demasiado
turbulenta que va marcada por el inexorable compás de una
caótica dilacerante y compleja incertidumbre sistémica (…)
indicando al fin y al cabo el final de un ciclo económico y social
de una sociedad muy tecnificada que va tropezando con un
gigante entrópico en constante aceleración que representa el
cambio climático. Y que la “rueda de la fortuna” te regale
siempre a raudales el infinito sortilegio de poder sorber las más
dichosas venturas. Que tus creaciones artísticas expresen
siempre la renovación de la vida estrechamente vinculada a la
bondad de tu propia persona mostrando siempre de forma plena
y en un abanico muy rico y palpitante tu riquísimo espíritu tus
buenos sentimientos tu sentido de la belleza y tu poderosísima
creatividad. Este es mi más sincero y cordial deseo hacía ti mi
buen y fiel amigo pues tenemos un “ethos” común que va
20
derribando paulatinamente muchísimas barreras y abriendo
nuevas sendas en la emoción en el sentimiento y en la
sensibilidad que es muy dignamente compartida en un reciproco
anhelo de búsqueda de la perfección y de la sabiduría
contribuyendo con nuestro granito de arena a una sociedad más
justa y luchando que el 20% de la humanidad no acapare toda la
riqueza dejando el 80% en la mayor de las penurias. En este
exacto momento me encuentro en la Galicia el simbólico “País
de las Ánimas” revestida con su conjuro da queimada y teniendo
como grata compañía a mi dócil perro Simba en el cual como
eterno caminante me encuentro en las suntuosas Islas Cíes
completamente rendido ante una descomunal bóveda sideral que
está ensalzada ahora mismo por la caída incesante de las
Perseidas en toda su majestuosa ostentación y gozo ahora
mismo de una impecable transparencia del cielo para poder
disfrutar sin ningún límite de este grandioso estremecedor y
excelso espectáculo. ¡Ah qué maravilloso qué extraordinario
poder contemplar desde aquí a éste descomunal y misterioso
firmamento sideral sin haber ningún tipo de interferencias
lumínicas¡ ¡ Ah qué sensación más agradable poder sentir la
agradable brisa que va soplando suavemente en mi rostro en este
lujuriante entorno y escuchando el susurro trémulo de la
creación vegetal y que en días muy despejados se puede ver
desde aquí toda aquella hermosa bahía de Vigo¡. ¡ Me vuelco
nuevamente hacia ti amigo del alma amigo fiel con una
desbordante y total confianza pues el “don” de tus consejos de
tus propuestas de tu maravillosa comprensión hacia mí de tu
diáfana sensibilidad de tu desinteresada generosidad actúan
cómo una rutilante luminaria para que yo intente ser todavía
mejor “persona” buscando las vías más halagüeñas en un mundo
demasiado áspero demasiado injusto con mucho ruido y mucha
oscuridad y con el pensamiento que tiene que estructurar una
realidad y exprimir deseos es decir cómo la única vía que puede
nutrir una corriente de pensamiento parece ser sin lugar a dudas
la propia ciencia con toda la ambigüedad que ella misma
presenta pues tiene pizcas de seguridad una vez que es
experimental. ¡Y no te quiero fallar bajo ningún concepto cómo
verdadero amigo que soy para ti¡ De un tirón, continuaba él
escribiendo:“Al trabajar cuando no soy arriero en constante
21
movilidad y cuando soy voluntario de una Asociación de
Beneficencia, más concretamente en terapia ocupacional, con
gente más desfavorecida deseo poner sólidamente mi granito de
arena en pos de un mundo más equitativo más hermoso más
armonioso y más adecuado para la vida humana. Voy haciendo
eso con mucha empatía es decir intento ver la realidad siempre
desde la perspectiva del otro deseando hacer la gestión del
cambio para que ellos se adapten y se integren a nuevas maneras
de comprender e interpretar lo que nos va sucediendo realmente
ahora mismo y además que la integridad de sus propias
decisiones y de sus acciones sean demasiado coherentes con sus
propios valores (…) sabiendo muy bien que la flexibilidad la
serenidad la humildad y la responsabilidad moral pueden
producir una intensa gratificación en el momento en que ayudas
de verdad al prójimo. Cómo vivo ejemplo de todo esto y
acompañado de un experto estoy haciendo que ellos mismos
coloreen configuraciones mandálicas cómo si fuera un simbólico
armónico espacio sagrado es decir el centro del universo y
soporte de concentración en un circulo inscrito dentro de una
forma cuadrangular. De un tirón, continuaba escribiendo él: “Sin
embargo te quiero decir que jamás me voy ocultar de ti pues
deseo con toda mi generosidad acercarme siempre a tu presencia
de forma permanente a la razón de 300.000 fotónicos km/s es
decir a la velocidad de la luz, la máxima velocidad (…) pues
estoy plenamente consciente del valor que tu amistad representa
para mí un radiante sol de vida que emana suficiente energía
para continuar seguir viviendo bajo esta tumultuosa Era de
Acuario que está influyendo muy negativamente en la vida de la
propia Tierra (…) que es ante todo un organismo vivo que habrá
que proteger y cuidar de una forma más sostenible y que la
propia humanidad bajo el síndrome de la barbarie del progreso
materialista y consumista y la globalización la está destrozando
letalmente conduciéndola inexorablemente a un punto sin
retorno debido al efecto del calentamiento global a la
sobrepoblación humana a las pandemias a la propia inseguridad
alimentaria a la perdida de la biodiversidad (…) habiendo que
buscar inexorablemente un futuro más halagüeño para que todas
las generaciones venideras hereden un mundo mucho más
sostenible mucho más armónico para que la vida se desarrolle de
22
forma mucho más congruente. Para esta utopía hay que
potenciar la educación. Como incisivo primer paso…Imploro
con el más profundo y vibrante deseo que nuestra sólida amistad
jamás se termine. Agnus Dei. Aleluya.
De tu afectísimo,
“El incansable caminante de las Islas Cíes”.
Moviendo el ratón pulsa enviar. Y oblicuamente… ocurría
mágicamente esto:
“Era un cuadro muy cinematográfico, muy lleno de un
impactante realismo mágico:” habiendo un fundido lento, que se
iba abriendo muy despacito, dando vital protagonismo al “El
Incansable caminante de las islas Cíes”, en el cual, al cerrar sus
propios ojos, súbitamente, el mundo a su alrededor estalla en
una tórrida inmanencia, envolviéndole, ahora mismo, el discurrir
de un otro tiempo, mejor dicho, de un espacio-tiempo de
naturaleza cósmico. Enseguida, (…) “era como si fuera un rito
iniciático”, (…) apunta sus prismáticos hacía la propia Luna,
teniéndola, ya muy cerquita de sus extasiados ojos (…) “era
como si él alunizara simbólicamente en sus visibles cráteres, en
sus manifiestos mares” (…) de forma muy tangible (…)
metafóricamente, (…) con el gradiente gravitatorio, puesto
totalmente al revés (…) realzado por los fulminantes trazos de la
incesante lluvia de rapidísimas Lágrimas de San Lorenzo,
cayendo como rutilantes estrellas fugaces, en todo su gran
ostentación luminosa. Verdaderamente sobrecogedor.
“Posteriormente, con frenéticos movimientos de manos, en una
sincopada, melódica y vibrante percusión, ya iba él creando
hiperbólicamente una sublime cadencia de sonidos rítmicos, que
era acompañada de un bello, profundo y contundente canto (…)
era como si sintiese que el tiempo fuera pleno, que el tiempo
fuera de una esencia Kairos, que estaba sumamente reflejado, en
una radiante espiral helicoidal, que sobrepasaba,
inconmensurablemente varias dimensiones (…) y de repente
23
ocurrió: una sublime reverberación, que iba atravesando
cándidamente toda esa apacible y solitaria atmósfera nocturna, y
donde acontecía un pequeño milagro, pues, en un ápice, ocurría
una esplendida retroalimentación lunar, con la imperceptible
luna en cuarto creciente transformándose, despacito, en un
oblicuo “templo vivo”, (…) era como si fuera una proyección
viva, con reminiscencias de las antiguas culturas incaicas,
cuando las mismas estaban basadas en un calendario de base
lunar-solar, como por ejemplo, el calendario de las 13 lunas de
los Mayas (…) era como se una moviola reculase en el tiempo
llegando a los tiempos prehistóricos cuando la luna era
considerada como si fuera una majestuosa deidad.
Era ya el albor de un nuevo día. El astro rey ya se alzaba
rápidamente, con una imponente magnificencia, y proyectaba un
vigoroso y radiante fogonazo de luz, en toda la embocadura de
la ría de Vigo. Se encontraba él, de esa vez, mismo en el centro
de la ciudad de Vigo, en una céntrica plaza ajardinada, sentado
escuchando serios y respetuosos alalás que eran unos cantos
gallegos que compartían muchas similitudes con otros cantos
arrítmicos y se asemejaban a ciertos cantos andaluces o
castellanos más que a los Pibroch Escocesas y cuya fuente de
inspiración procedía de la música litúrgica. Estaba él a la espera
de su virtual y empático amigo, que como buen amante de una
pintura de máxima calidad pictórica (…) deseaba visitar en el
año xacobeo, a la imponente Catedral de Santiago de
Compostela, adornada, con su fabuloso y cinematográfico
pórtico de la gloria (…) para poner rumbo después hacia la
ciudad de Bilbao, (…) y viajaren los dos, sosegadamente, por el
metro de esa ciudad vasca, que había sido diseñado por el genial
arquitecto Norman Foster y poder apreciar “in situ” a la
esplendida arquitectura, en “caverna”, de la mayoría de sus
estaciones, o sus espectaculares marquesinas de cristal (…)
además, querían ver una exposición de pintura expresionista
abstracta, que iba asociada a la Escuela de Nueva York, donde
había muchos cuadros creados con los métodos pictóricos
denominados simplemente “splashing” y “dripping”,
pertenecientes, a Pollock, Rothko o Moterweel, y generalmente
habían sido todos hechos con una visceral conciencia igualitaria
24
y una idea exaltada del arte (…) y los mismos cuadros estaban
todos expuestos, en el Museo Guggenheim de Frank Gehry,
que se convirtió en un magnífico ejemplo de la arquitectura más
vanguardista de todo el siglo XX.
Un misterio por descifrar. Al final de esa misma exposición, le
aguardaba, secretamente, una grata y delirante sorpresa (…) allí
estaba, anónimamente, expuesto, en un recóndito rincón de ese
vanguardista museo, un diminuto y magnifico cuadro que
reflejaba muy bien toda la historia simbólica de su pretérita y
agradable vivencia en las islas que en tiempos pretéritos fueron
denominadas “Siccae”. ¿ Era un enigma telepático?. Era algún
pintor furtivo que le ha observado cómo si fuera un incógnito
“voyeur” encandilado por el tierno cuadro? (…) Fundido a
negro (…) cierre de la narración, dando traspaso a un futuro
muy lleno de misterio para nuestro “ El Incansable caminante
de las Islas Cíes”.
25
Variación segunda minimalista…
El Acérrimo caminante de las Islas Cíes….
Y pronto llegó la aurora. Al principio se encontraba revestida de
unas tonalidades demasiado sombrías, (…) “era como si fuera
una caja de sombras o una inmaculada pantalla que era muy
sensible a la propia luz. Después, poquito a poco se iba
iluminando, desde atrás, y creaba así, unas dulces abstracciones
líricas, en cada floreo tonal y en cada tonalidad de color (…)
cuando justamente empezaba el día a transcurrir, bajo la
secuencial cadencia de un indeterminado y exacto reloj
Chronos, que como continuo metrónomo, ensalzaba, cadencias
demasiado “objetivas” poniendo en marcha un sinfín de
sinergias humanas demasiado humanas (…) siempre e
inexorablemente, en el ajetreo diario de la vida cotidiana, que
casi siempre estaba sojuzgada, implícitamente, a un presente que
se auto expandía infinitamente (…) y en el amanecer de aquel
día, en el inicio de un cálida y dilatada jornada, de un
indeterminado e inflamado mes de Agosto (…) donde ya iba
bullendo, poquito a poco, el reluciente fragor de una nueva
jornada estival, (…), y la tempranera luz, iba, bajo un carácter
implacable, transcurriendo, con penetrante y cálida luminosidad
(…) que sesgando amplitudes muy panorámicas, cabalgaba ella
toda, a través, del incomparable y suntuoso “cuadro”
iconográfico, (…) que se iba ya conformando paulatinamente en
líneas en formas (…) creando con eso melifluas transparencias,
por allá, en toda la bien protegida embocadura, de la preciosa y
“fructífera” Ría de Vigo, con un refulgente juego de luces, (…)
“era como si estuviera retro-iluminada, y daba paso, en un ápice,
a muy hermosos e insólitos encuadres de tonalidades muy
azulencas, (…) que producían una gran multitud de
composiciones, (…) que escalaban siempre hacia el infinito, en
unos tonos azulados muy puros o vaporosos, (…) con
claroscuros, en una armónica contraposición.
E impregnaba, intensamente, de luz y de penumbra, (…) a una
placentera “imagen velada” (…) donde “florecía” multitud de
bellísimos y muy encantadores “fotogramas” paisajísticos, (…)
26
que se encontraban deliciosamente confinados, en este gozoso,
virginal y opulento “paraíso” natural, que telúricamente estaba
pertrechado de unas cumbres pétreas que otrora estuvieron
unidas a las suaves y onduladas serranías litorales, y que estaban
formadas, casi en toda su totalidad, de una resistente piedra
granítica (…) y que hoy en día se encontraba totalmente aislada,
(…) debido a la total inundación (…) de toda la agraciada bahía
de la ciudad marítima de Vigo, cuyo nombre procedía
etimológicamente de la palabra latina Vicus: aldea. Y al mar
debía la ciudad de Vigo toda su historia, que ha sido marcada
por griegos, fenicios, romanos, normandos y por muchos otros
pueblos que recalaran en la resguardada costa de susodicha
ciudad, saliendo desde su puerto, un gran flujo de emigrantes
rumbo a América.
.Sin embargo, de una forma muy sutil, todo el Archipiélago de
las Cíes, ubicado al Oeste de la ibérica “ Finis Terrae” (…) en
el cual, más allá de la sutil línea, dibujada, por el azulenco e
hierático horizonte balanceándose al sabor de la ondulación
marina, (…) se dibujaba (…) imaginariamente (…) el relieve
topográfico de todo un laberíntico continente multicultural (…)
y cuya esencia humana, estaba basada, en un colosal “ Melting
Pot” con hélices de ADN muy mezclados, desde que en la edad
de la piedra sus más remotos habitantes dejaron más de 30
monumentos funerarios en la corona montañosa de este
municipio (…) Vigo era de hecho, “in totum” una amplificada y
cinematográfica America Ways of Life, (…) eran entornos
geográficos-sociales, (…) consubstanciados, (…) en la activa
elaboración de muchos paradigmas de vida asociativa, (…)
donde había una gran mestizaje de culturas, de muchas razas y
de muchas creencias, que tenían como forma sistémica vías
demasiado neoliberales, con un carácter marcadamente global.
Acá (…) en las preciosas islas Cíes, (…) que en la antigüedad,
(…) fueron denominadas también Siccae, se encontraban, en
aquel precioso momento, fotogénicamente cubiertas, por una
inmaculada y algodonal niebla matutina, que le confería un halo
de intenso misterio, (…) era como si fuera un indescifrable
territorio, de un sinfín de dioses menores, de duendecillos y de
27
muchísimos genios benefactores, y todos ellos iban revestidos
de una dulzura irresistible y contagiante (…) cuya sublime
reverberación, recaía, toda ella, bajo el punto de vista de la
generosidad, de la pureza y la mística santidad, habiendo
también muchos “nubeiros” y “nubeiras” que poseían potentes
facultades, para atraer el tiempo nublado y las tempestades, y
hacer que cayera una “demoledora” granizada, en todos los
campos de cultivo de todos los “aborrecidos” vecinos (…)
siempre junto a ingentes cantidades de temidas meigas (…) con
sus inquietantes y embaucadores “espíritus”, (…) que se
encontraban astutamente apoyados, en la doble creencia, de los
hechizos y las adivinaciones y que gracias a sus dichos
(ensalmos) y a oscuras y enigmáticas formulas, podían curar
determinadas enfermedades, revelar también el provenir y
ejercer letales maleficios, hechos, secretamente, a través de
obscuros y fantasmagóricos aquelarres, que eran ejecutados en
las esotéricas-exotéricas grutas, con buenas queimadas
formando “ O conjuro da queimada” en cuevas que fueron
formadas, por la erosión del mar y del viento y donde había ecos
ancestrales de arrebatadores y arrítmicos alalás, que han sido
cantos traídos a Galicia, por los fenicios, que los cantaban en sus
naves, para acompañar el compás de las remadas.
Había indudablemente en las apodadas por Ptolomeo, “Islas de
los Dioses”, una intrigante atmósfera, en cuyo aislamiento,
pululaba, una “cultura” muy rica en supersticiones y creencias y
dotada de mucha sabiduría popular. (…) donde, todavía se
hallaban, importantes restos de las doctrinas druídicas y de sus
mágicas prácticas, como impertérrito humus cultural, dejado por
los Celtas (…) como eran los ritos ceremoniales con los que se
cortaba el muérdago sagrado y toda la persona que lo veía caer,
aprendía inmediatamente todos los secretos, obteniendo así el
supremo don de la profecía.
Realmente, los mágicos alvéolos de las “sinapsis” gallegas, (…)
y donde Galicia se mostraba indudablemente, cómo siendo el
“País de las ánimas” se hilvanaba, un gran torrente de
formidables cuentos de hadas, todos ellos “casi perfectos” (…) y
el propio mar, era un esbelto y transparente fondo escénico (…)
28
de un inmaculado y traslucido azul turquesa, (…) muy tranquilo
y muy cristalino, (…) en toda su vertiente Este, (…) donde,
irrumpía, un grácil caleidoscopio, formado por gran multitud de
sui géneris paisajes, y que estaban conformados por riquísimos
“bosques” de anémonas, y pobladas de una inmensa cantidad de
nécoras, de centollos, de bogavantes y de pulpos. ¡Qué suculenta
riqueza marítima¡ El mar, siempre el mar, como ancestral
esencia marinera¡ Miles de ojos desde la atalaya sobre la ciudad,
llamada o Castro, con su esbelto jardín plagado de una frondosa
colección de especies arbóreas y con anclas que evocaban los
galeones de Rande en una mitológica batalla y aún por el
monumento adornado con una fuente que evoca Martín Códax,
célebre trovador medieval que convirtió el mar de Vigo en
poesía a través del pergamino de las Cantigas de Amigo, como
el primer testimonio escrito de la lírica trovadoresca gallega.
Hacia arriba, por el incorpóreo aire, y como nómadas del viento,
(…) revoleteaban inmensas bandadas de gaviotas
“patiamarillas” y muchísimos y astutos cormoranes moñudos,
que plácidamente prestaban una sonora nota de una
“vivificante” alegría, a toda esta prístina y mitológica atmósfera
insular. Y, gallardamente, allí se encontraba alzado, sobre un
pequeño acantilado, que se despuntaba con una gran fuerza
hercúlea sobre el embravecido Océano Atlántico, el vistoso y
altanero Faro de las Cíes, situado a 197metros de altitud,
solemnemente, ubicado, en su cara oeste sobre un acantilado,
casi, casi vertical, (…) que a vista de pájaro, fluctuaba y
fluctuaba como buen guía de errantes navegantes (…) “era como
si fuera una metafórica iridiscencia, por entre los blanquecinos
mantos de niebla que iban cubriendo, en ese dado momento todo
éste magnífico archipiélago” (…) “era como si estuviera
suspenso en el propio aire, (…) desafiando, majestuosamente, a
las intrigantes e intangibles fuerzas de la gravedad” (…) “era
como si fuera una alusión a la venerable y ejemplar luz” que era
productora de vida, en múltiples inmanencias convertidas en
fotosíntesis” (…) “era como si fuera un sólido y rutilante
“pastor” que avisaba a los erráticos navegantes, sobre los
peligros que había en toda la peligrosa costa (…) y allá estaba él
asiente, firmemente, en una impalpable y tenue ingravidez.
29
Ya se encontraba él, como perdurable caminante, asomado, en el
vertical acantilado, (…) que estaba emplazado en el mirador de
Monte Faro con su zigzagueante acceso, tras haber efectuado su
primero y muy gustoso recorrido andarín, y ya disfrutaba él de
unas esplendidas y suntuosas vistas de todo el Archipiélago de
las Islas Cíes. (…) con su extasiada mirada, inmersa, en una
autentica “alucinación” visual, quedándose literalmente
fascinado, por todos estos deliciosos rincones, de sobresalientes
contornos pétreos, (…) contrastados, por una endémica
vegetación, muy llena de un verdor, y cuyos reflejos en la
cristalina agua se tornaban en indescifrables y borrosas formas
verdes acuosas (…) despuntando una refinada y bucólica
belleza, para un amplio disfrute de su “insaciable” y penetrante
mirada, (…) regalando a sus ávidos sentidos, toda una
extensísima gama de maravillosas sensaciones, que hacían volar
y volar, (…) de forma yuxtapuesta, (…) todo un vigoroso
torbellino de emociones estéticas, (…) que producían una vasta
gama de percepciones cognitivas de naturaleza muy dulce,
donde eran imperceptiblemente muy alabados determinados
principios éticos, pues había una estética. En suma, eran unos
paisajes que iban adquiriendo para nuestro infatigable
caminante, una intensidad casi, casi artísticamente fauve.
Rehuyendo de la soledad urbana (…) allá caminaba él, en
constante movilidad casi siempre, como un nato, curioso y
recóndito explorador errante (…) y tenía él, en los retazos de
percepción, y en las sensaciones, un enfoque cognitivo que
percibía que la cotidianeidad de la vida acelerada, hiciera que se
perdiera la frescura de la percepción de los objetos (…) que
muchas veces pasaban totalmente desapercibidos (…)
desautomatizándose él (…) como perdurable caminante (…)
como redimido mecanismo de creación de la fluidez de nuevas
ideas de nuevas sensaciones (…) representando la ruptura de la
automaticidad de sus percepciones, en términos de significado-
significante, (…) sacándolas, ante todo, de un contexto
restrictivo, para tornarlas mucho más llamativas (…) mucho
más ricas como objetos exteriormente observados.
30
Y de esa vez llevaba él consigo en su “viajera” y coloreada
mochila trotamundos, (…) una “analógica” cámara de fotos,
mejor dicho, una cámara de usar y tirar, desechable,
encumbrado, en la embriaguez, de poder tomar, impredecibles,
intuitivas y etéreas fotografías, de todos los lugares, por donde
iba dejando grabada, laberínticamente, su incansable huella
andarín como solitario caminante que él era en la búsqueda de
su (selbst).
A vista de cormorán (…) ya oteaba él, siempre las mejores
composiciones, para lograr su más firme propósito, que era ni
más ni menos, que poder fotografiar todas las perspectivas más
insólitas, de todo éste sobrecogedor edén insular, paraíso en la
verdadera acepción de la palabra compuesto por las islas Norte o
Monteagudo e isla del Faro y la incomunicada isla de San
Martiño, que se encontraban amenamente, encerrado, dentro del
espacio que estaba conformado, por el Parque Nacional
Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia,
constituido en el año 2002.
Quería él, (…) ante todo, (…) atesorar, (…) una gran
compilación de fotografías analógicas, (…) de unos matices muy
dulces y de una impecable resolución (…) “era como si fueran
sutiles retazos de su palpable, visual e impertérrita memoria, que
se iba transfigurando, iconográficamente, en una amplificada y
suave irrealidad” (…) “era como si fueran vivo simulacros de su
vida “real”, en su personal e insaciable “trasiego” andariego, a
través, de laberínticos e insospechados caminos. Y las mismas
fotos que él iba tomando, como un vivo caleidoscopio de
imágenes, (…) “era como si fuera un fenómeno muy cargado de
una latente, enrevesada e impactante sorpresa, (…) y las mismas
fotos eran ya de forma muy simbólica, (…) fragmentos
atemporales o testigos mudos, de fugaces instantes, que ya
estaban, gratamente, tiznados, de una implacable eternidad (…)
conjugada sutilmente bajo un tiempo que se denominaba Kairos
(…) que se traducía en un tiempo de muchísima calidad en
términos de vivencia (…) y que venía determinado por su propia
experiencia personal, (…) donde él experimentaba, una
dimensión muy “cualitativa” y muy “ subjetiva” (…) y las
31
mismas fotos ulteriormente eran como si fueran “fotogramas”
existencialistas, que estaban ya “despedazadas” en la voraz y
cósmica “eternidad”, impuesta, por un inexorable y equitativo
presente infinito, simplemente perenne.
Deseaba él, como infatigable caminante (…) presentir también la
naturaleza “espiritual” y la “levedad” existencial, (…) en el
constante fluir de la vida microcósmica, de este caprichoso y
sobreprotegido “ecosistema” paradisíaco, que fluyendo en la
máquina del tiempo (…) hasta llegar a la edad medieval fue,
residido, por austeros y meditativos monjes procedentes de las
más diversas ordenes (…) pues durante el siglo XI, estuvieron
allí, los Monjes Benedictinos que había sido una orden religiosa
fundada por Benito de Nursía, y que contribuyó decididamente a
la evangelización cristiana de una gran parte del continente
europeo (…) y cuya máxima fundamental, se encontraba
justamente basado, en el máximo principio “Ora et Labora” (…)
porque junto a la intensa vida de oración y meditación, siempre
en una austera atmósfera espiritual (…) en cada monasterio
benedictino, se trabajaba, arduamente, en las más diversas
actividades manuales y agrícolas, que servían para el sustento y el
autoabastecimiento, de la propia comunidad religiosa (…) y
avanzando en el tiempo (…) durante el siglo XIV, habitaron allí
los Monjes Franciscanos, una orden mendicante, fundada por
San Francisco de Asís (…) y que se bifurcaron, en tres ramas
religiosas: los Franciscanos Observantes, los Capuchinos y los
Franciscanos Conventuales.
Siempre de incógnito caminante (…), ya iba él, escuchando en
su reproductor digital MP3 con muchas prestaciones (Hi-fi)
poniendo mucha atención a las Cantigas de Santa María, del
Rey Alfonso X, El Sabio, que había sido un cancionero
religioso, elaborado con instrumentos del siglo XIII, como el
organistrum, el salterio, el laúd, la viola de arco, el rebec, la
cítara, el arpa, la trompa y las dulzainas, y que pertenecía a la
literatura galaico-portuguesa, y tenía demasiada importancia,
desde un triple punto de vista: literario, musical y pictórico,
adoptando, en su mayoría, la forma de Rondeau, con un
estribillo musical que se iba repitiendo tras las glosas.
32
Ansiaba él, (…) captar también toda la “misteriosa” verdad de
estas remotas islas, plagadas de hermosísimas playas de arena
muy fina y limpia con cristalinas aguas que nos permiten ver un
fondo marino repleto de vida (…) siempre tan profunda y tan
multifacética, como la propia vida e igual de compleja, pues a lo
largo del tiempo, la presencia intermitente del hombre, estuvo
casi siempre, condicionada, por los recursos, existentes, en este
insular y excelso micromundo, donde pulularon, paulatinamente,
los castros prerromanos, las poblaciones romanas, los
monasterios, y las ermitas, que sirvieron como testigos
palpables, de la constante presencia humana, en estas deliciosas
y muy hermosas islas atlánticas.
Mientras el “algodonal” e inmaculado manto de nieblas matutinas
que envolvía, en ese aquel dado momento a todas Las Islas Cíes,
ya se iba disolviendo gradualmente debido al calor, emanado, por
el luminiscente y rutilante astro rey (…) andaba él, por un
laberíntico camino, que partía desde Pedra da Campá hacía el
Alto do Príncipe, (…) “y era como un excelso y panorámico
mirador, que estaba adornado, de ricas y alargadas alas visuales,
para el usufructo de una placentera contemplación estética (…) en
el cual, él podía divisar, un vasto caleidoscopio de hermosísimas
vistas de toda la playa de Rodas, adornada con su pequeño lago y
cuyo criterio de un sensacional periódico inglés decía
efectivamente que ella era simplemente la playa más bella del
mundo. Andaba él (…) casi siempre (…) de forma muy
constante, siempre apoyado en su sólido bastón, sin nunca
estresarse, (…) y con su penetrante “mirada”, repleta de una
desmesurada curiosidad, por descubrir los ángulos más
asombrosos, las perspectivas más sugerentes, de todo este
fabuloso y demasiado protegido Parque Natural, atiborrado con
muchos senderos y puntos de observación de aves (…) que
todavía, se mantenía, muy poco transformado, (…) capturaba y
sentía él la verdadera esencia de la primigenia atmósfera, (…) de
su “mundo propio” (…) ricamente endulzado del más absoluto
silencio, (…) que se iba tornando, muy digno de él se cobijar
mansamente en su agradable “aureola”, muy repleta de una
seductora y penetrante quietud. (…) “Era como si fuera una
instantánea Polairod, que le iba invadiendo todos los recovecos,
33
más indescifrables de su complejo subconsciente, regalándole
(…) el supremo “don de la ubicuidad”, (…) y donde la armonía
del silencio, dimanado con una indescifrable precisión en un
verdadero proceso espiritual, identificando todo lo que está de
más y deshacerse de ello. Deshacerse de todo lo que le sobraba.
Ese era su verdadero propósito realizada con simplicidad,
humildad, sinceridad, perseverancia, disponibilidad y una fuerte y
una fuerte y entusiástica aspiración jugando en su proceso
evolutivo un sutil rol (…) haciendo que su mente estuviera más
calmada (…) relajándose, en modo de catarsis (…) con una
actitud mucho más positiva, y pudiendo descifrar, (…) espacios
incognoscibles de su convulsa mente (…) con un enfoque muy
claro, (…) en el abanico de todos sus paradigmas existenciales,
(…) desplegándose de forma muy explícita, muy concreta, y con
la brújula de su vida, (…) orientándose, (…) hacia un sentido
norte que era mucho más lucido (…) cuando se encontraba él,
sosegadamente, zambullido, en estas portentosas islas, de abrupta
e impresionante orografía granítica. Entonces, ya era él de esta
vez, un infatigable caminante que actuaba llegando a ser uno
mismo como expresión natural, espontánea y libre de todo
condicionamiento de su verdadera naturaleza humana, en
narrador de ciertas percepciones cognitivas donde, había un cierto
extrañamiento que no afectaba a las percepciones, sino a la
presentación de las mismas, en su vértigo existencial y que se
iban tornando en una rica y clara “consciencia” de sí-mismo, en
su proceso de individuación más puro, dando evidencia a sus
verdaderos arquetipos singulares, sin simulación del ego en lo
referente a las ideas, enseñanzas, maneras o actitudes (…). “Ya
era él un caminante que se mostraba como poeta de la
“momentaneidad”, que se iba, transformando, paulatinamente,
en inspirado verbo, pues, en ningún otro lugar (…) habría
creación (…) sino, (…) en su propio interior, (…) experimentado,
a través, de una progresiva depuración moral de sí-mismo, cómo
ente singular que él era pues él era el plena creador de su propia
existencia (…) en pos de una utopía imposible, pues, pensaba él,-
que cada encendido párrafo de buena literatura, (…) debía
producir (…) una prolongada y sublime LUZ espiritual,
abarcando el infinito en la palma de la mano y la eternidad en un
34
instante, como viva proyección sapiente, como enérgica auto-
expansión en la proyección del conocimiento.
Las panorámicas cumbres del archipiélago de las Islas Cíes, ya
empezaban a ser para él, un familiar, exótico e idílico lugar,
donde recogerse, donde buscarse interiormente, y debido a que
sus propias circunstancias existenciales (…) muchas veces, le
iban enseñando, que sólo la poesía y el arte, le mantenían en el
lado cuerdo de la vida, es decir, que eran un efectivo fermento
de meliflua “activación” de su ascesis sensorial y espiritual.
Entonces, de forma imaginaria, aparecía sutilmente todo un
torbellino de multidimensionales percepciones sensoriales, de
naturaleza holográfica, revestidas, con un otro sentido del
espacio-tiempo (…) “era como si metafóricamente, fueron
coloridas canicas y globos, de muchos orificios de donde
emanaba una cálida luz interior (…) y coloradamente se
encontraban adornados con todas las tonalidades del iridiscente
arco-iris, (…) rebotando (…) y no parando nunca de rebotar,
(…) por encima de la cristalina y tranquila Playa de Rodas, en
el cual iba él, como imperecedero caminante (…) creando, (…)
de forma conceptual, (…) simbólicos y duodecimales círculos
que representaban abstractamente “Tierras”, “Lunas” y “Soles”
de saturados colores rojo, azul y dorado, representando
simbólicamente todo el vastísimo e indescifrable universo (…) y
eran como si estuvieron localizados, en extraños sistemas
planetarios extrasolares, donde había muchos crisoles químicos
y bioquímicos del medio interestelar, y eran demasiado
excéntricos, y todos ellos estaban zambullidos en un
“sacralizado” y cósmico “paraíso” universal, donde todavía se
guardaban “secretamente”, muchas moléculas orgánicas, y,
además, muchos aminoácidos de tamaña importancia, para se
poder comprender, el verdadero origen de la vida.
En el transcurso de su apacible caminata, iba él, tomando,
muchas más fotografías analógicas de otros ángulos del
“decorum”, de la semicircular, límpida y cristalina Playa de
Rodas. ¡Qué demasiado grande, disponer de un cuerpo saludable
(…) de elástica motricidad, para alcanzar ciertos lugares donde
uno mismo podía disfrutar a su antojo, de tan espectaculares
35
vistas, que sigilosamente aún se conservaban muy bien
guardadas, en éste recóndito paraje de un alto valor estético,
ecológico, educativo o científico¡- pensaba él, bajo el esplendor
de una suave y dulce meditación, dando un pequeño sosiego a su
errante vida.
Tras haber recorrido algún tiempo, ya encontraba él practicando
allá arriba, el vivaque, (…) y estaba completamente inmerso en una
deliciosa noche de verano, con una imperceptible luna en cuarto
creciente, que ya empezaba en su continuo movimiento,
ostentándose lindamente en el negruzco cielo. Y estaba él, echado
sobre una coloreada manta de unos vivos tonos verdes, adornada
con muchas representaciones esquemáticas cargadas de mucho
simbolismo del macrocosmos (…) contemplaba él, muy
asombrado desde esa estupenda “atalaya” astronómica, ubicada en
el Mirador del Alto do Príncipe, que actuaba en ese arrullador
momento como un verdadero espejo (…) “era como si fuera una
ventana mágica abierta a los astros, a las galaxias y a las profundas
y coloridas nebulosas”. Abría él, continuamente, sus parpados para
poder mirar a las rutilantes estrellas del cielo, y capturar así el
máximo de luz que procedía del propio espacio, y que además
tuviera mucha resolución, (…) presintiendo él como galáctico
caminante (…) en el insondable y despiadado firmamento, a la
galaxia de Andrómeda o M31, que estaba calificada, como el
objeto a simple vista más alejado de la propia Tierra, pues se
encontraba situada a casi tres millones de años luz. Entonces:
“Viajaba él en el tiempo, (…) “Viajaba él en el espacio” (…)
husmeando con la retina de sus propios ojos, (…) en un rango muy
visible, que iba corrigiendo todas las turbulencias, con que le iba
llegando la vibración de la luz, procedente de la inmensa bóveda
celeste, (…) e imaginaba él como serían en su verdadera naturaleza
ciertas nebulosas tan espectaculares, como los famosos “ Pilares de
la Creación” anclada en la Nebulosa del Águila, o la Nebulosa
Carina (…) cuyos ingredientes como la materia y la energía que él
observaba, tan sólo constituya, un 4% de la composición total, pues
era como el extremo visible de un vastísimo iceberg, que estaba
principalmente constituido por materia oscura (en torno al 22%) y
energía oscura ( el 74%) y que eran los causantes de la continua e
inexorable expansión del universo o de los plurales multiversos”.
36
Todo este grandioso espectáculo hacía que su conciencia, a través
de una “alterada” percepción creativa, demasiado extrañada (…)
levitara y no dejara nunca de levitar, para que pudiera gravitar ya
en el tórrido flujo de su amplia y riquísima imaginación, un
vistoso caleidoscopio de incandescentes metáforas, metonimias y
sinécdoques (…) relajándose el arriero (…) de esa vez, (…) en el
fino, imperceptible y curvilíneo “recuesto” de una luna en cuarto
creciente, presintiendo desde allí, unas nuevas creaciones de
índole literaria, que estaban forjadas con otras novedosas
hermenéuticas, asaltándole, inmediatamente, la creación de un
relato muy corto, protagonizado, por un histriónico personaje, que
tenía el supremo afán de abarcar muchísimas sensaciones, y que
él desde luego había denominado, como siendo: “El acérrimo
caminante de las islas Cíes”. “ Estaba ese relato corto apoyado
en unas “icónicas” y dulces imágenes y también en complejos
“juegos” dialécticos, donde expresaba él lo siguiente: “ una vez,
la oscuridad ya se iba adueñando paulatinamente de una
traslúcida atmósfera de índole minimalista, donde había un
principio fundamental que se regía en que menos era más, (…) y
el contraste entre la luz y la sombra, se iba tornando cada vez más
tamizado, todo más refinado (...) “era como si simbólicamente él
se fuera “perdiendo” en un hiperbólico laberinto donde a través
de un sinuosa vereda iba rodeando, lentamente, como “poeta” y
como “performer”, al etéreo Mirador del Alto do Príncipe, unas
veces, haciendo “zigzag”, donde el súmmum de sus horas era
poder deletrear el sonido del silencio de la naturaleza, con su
corazón latiendo muy despacito, en el éxtasis de vislumbrar
nuevas y ensoñadoras percepciones contemplativas de una gran
amplitud estética-ética/ética-estética (…) “era como si fuera una
nueva conquista suya, que tenía que ser llevada a cabo, para él
poder sentir y palpar su “yo” más profundo, su “yo” más
verdadero. Otras veces, “El acérrimo caminante de las Islas
Cíes”, rodeaba el Mirador del Alto do Príncipe, yendo por
transitados atajos y que eran muy “lineales” donde, en someras
“plataformas” aéreas, podía él observar a una gran cantidad de
bandadas de aves migratorias y como no podía dejar de ser, a una
de las playas más “bonitas” del mundo, y que era en su
globalidad, un paradisiaco micromundo insular, muy contrastado
con muchísimos acantilados pétreos, siempre expuestos a un
37
fuerte oleaje, emanado por el embravecido océano Atlántico.
“Subía y subía él, “metafóricamente”, por etéreos caminos, como
si fuera una escalera hacia el cielo (…) “era como si pudiera casi
tocar con las yemas de sus propios dedos, a las algodonales e
inmaculadas formaciones de nubes, siempre en eterna exhalación,
siempre en constante modulación, volando con su propia
imaginación, a través, de una intensa “borrachera” de excelsos
encuadres paisajísticos, que eran divinamente realzados por
ocultas calas, de aguas muy cristalinas de un verde-turquesa. “El
acérrimo caminante de las Islas Cíes”, llevaba también en su
coloreada mochila “trotamundos”, unos prismáticos, un
insignificante netbook y un pequeño y resonante tambor
llamador, que servía simplemente para producir sincopadas
cadencias rítmicas, para que las mismas vibrasen desde dentro, de
sus propias vísceras, de forma muy emotiva y muy hermosa. Con
un arrullador encanto.
Bajo el resplandor de una inmensa y luminiscente cúpula de
estrellas, ya iba apareciendo el tenue y casi desapercibido perfil
de la bellísima luna que en ese imaginario momento se
encontraba en la fase de cuarto creciente. Iba sintiendo nuestro
infatigable caminante (…) con creces, (…) en ese mágico
momento, (…) de una intensa y fructífera emoción personal, que
le invadía, todos recovecos de su más genuino ser, pues
procedían desde la profundidad sensible su propio corazón,
latiendo como un álgido sentimiento. Y se enaltecía él con
verdadero ímpetu, con verdadero goce, a través, de los vibrantes
flujos de sus estados anímicos y espirituales. Y disfrutaba él, de
un fascinante espectáculo que la naturaleza sólo brindaba de
forma natural a las etéreas aves, siempre como fulgurantes
nómadas del viento, acompañándole, el insistente anhelo de
conocerse mejor, de descubrirse en nuevas y enriquecidas
“señas de identidad”. “Por eso afinaba él, cada vez más, su sutil
capacidad de observación, de su capacidad de preguntar a sí
mismo, con el fin de aprender, de crecer y de evolucionar, en la
espiral de su propia sapiencia de la vida, de su capacidad de se
escuchar a sí-mismo, vaciándose, sanándose, catárticamente de
todos los nefastos recuerdos ya sin fundamento, para poder
dejar, después, un amplio espacio, hacía lo nuevo, al nuevo
38
misterio que genera la nueva vida, en un ciclo eterno. Capturar
el infinito…
“Inmediatamente bajo el intenso fulgor de esa mágica
momentaneidad, con la luna en fase de cuarto creciente (…) “era
como si fuera una viva fuente de inspiración para nuestro
incansable caminante, donde, de repente, conecta su minúsculo
netbook y empieza a teclear un e-mail de género epistolar, pues
se encontraba inspirado, en ese exacto momento, por la excitante
contemplación de la giratoria y rocosa diosa Selene. El
susodicho e-mail, iba dirigido a su preciada amiga de
nacionalidad rusa, que era ante todo, una verdadera, versátil y
sensitiva “artista” pictórica de sagrados iconos, y que tenía
como suprema referencia a Andrei Rublev, que había sido un
religioso y pintor ruso medieval, que decoró con iconos y
frescos, la Catedral de la Asunción de Moscú, en compañía de
Teófanes El Griego, estando su creación pictórica dentro de la
tradición bizantina, liberándose, al mismo tiempo, del excesivo
hieratismo canónico del arte tradicional bizantino, y
aproximándose, para tal efecto, al arte deuterobizantino
innovando, al introducir mucha flexibilidad en las esbeltas
figuraciones, donde había una expresión mucho más humana y
considerablemente más dulce, en las actitudes y en los propios
rostros (…) escalando, espiritualmente, hacía el cielo, en un
apacible coloquio, sumido en profundas meditaciones. (…)
uniendo la fuerza contenida de la gama de colores del icono, con
los matices apenas perceptibles, de las tonalidades claras y muy
luminosas, que parecían emitir siempre una luz muy apacible.
Despuntándose también en la sucesión rítmica de las líneas
curvas, que daban la idea de un circulo (…) y donde la belleza y
la armonía de sus iconos ejecutados con sorprendente
inspiración y maestría como por ejemplo su obra maestra el
icono “La Trinidad”, sirvieron después de excelso modelo, a
todos los creadores rusos de las épocas posteriores..
39
Empezaba nuestro acérrimo caminante a escribir muy
rápidamente y de un tirón, el siguiente email:
Lunes creciente 3.15 p.m. mañana
Mi preciada amiga
Como si de una oración se tratara te deseo con todo mi corazón
que estés muy bien y que el torrente creativo de tu vida
existencial siga siempre por unos cauces muy armónicos en pos
del supremo don de la dicha. Que no haya en el espacio vital en
que se rige tu vida ninguna posibilidad al infortunio en una
época muy desasosegante que va marcada por una inexorable
caótica dilacerante y compleja incertidumbre donde la susodicha
globalización se está transformando en un alucinante “casino”
mediático de una índole demasiado virtual. Y que la “rueda de
la fortuna” te regale a raudales el infinito sortilegio de poder
sorber siempre con mucha intensidad el don de la gracia
espiritual hacia la posibilidad de creares hermosos iconos. Que
tus creaciones iconográficas expresen siempre la renovación de
la vida espiritual estrechamente vinculada a la humanidad de tu
singular persona mostrando de una forma muy rica y palpitante
tu dulce y refinado espíritu tus sentimientos de generosidad tu
sentido de la belleza sublime y tu rica subjetividad siempre
basada en un constante “extrañamiento” donde la presentación
de tus percepciones puedan emanar casi siempre y de una forma
muy torrencial y transcendente sacándolas del contexto para
hacerlas siempre mucho más llamativas Este es efectivamente
mi más sincero y cordial aspiración hacia ti mi buena amiga.
Tenemos un “ethos” común que va derribando paulatinamente
barreras y abriendo nuevas sendas en la emoción en la
espiritualidad, en el sentimiento y en una sensibilidad muy
dignamente compartida. En este exacto momento, me encuentro
en el magnifico micromundo que forma las Islas Cíes sorbiendo
los “aires da terra” gallega y estando completamente rendido
ante una descomunal bóveda sideral gozando ahora mismo de
40
una impecable transparencia del cielo nocturno para poder
disfrutar sin cualquier límite de este grandioso arrullador y
sobresaliente espectáculo que esconde en su seno muchos
misterios. ¡Ah qué más maravilloso qué más divino el de poder
contemplar este descomunal y misterioso firmamento sideral sin
haber ningún tipo de interferencias lumínicas¡ ¡ Ah que
sensación más agradable sentir la agradable brisa que va
soplando en mi rostro en esta cálida noche donde psico-
somáticamente estoy muy sosegada lleno de calma y totalmente
zambullido en un lujuriante y remoto lugar que se parece a un
imaginario paraíso que en los días más despejados (pues gran
parte del tiempo el cielo aquí es muy nubloso) se puede ver toda
la azulenca y encantadora bahía de la ciudad de Vigo! Me
vuelco nuevamente hacia ti mi amiga del alma mi amiga fiel con
desbordante confianza y mucha complicidad pues el don de tus
buenos consejos de tus sugerentes propuestas de tu amplia
comprensión hacia mi persona de tu diáfana sensibilidad de tu
desinteresada generosidad hacia mí de tu solicita atención son
una chispeante luminaria para que yo intente ser de forma cada
vez más asidua mejor “persona” buscando titánicamente y con
mucha resolución batalladora las vías más halagüeñas para
crecer para encarar de forma mucho más positiva todo este
conturbado mundo con formulas sistémicas demasiado ásperas
exageradamente injustas y que necesitan urgentemente de un
cambio de orientación. ¡Y no te quiero fallar bajo ningún
concepto mi buena amiga¡ De esta vez y en honda intimidad
conmigo mismo estoy vivamente influenciado por una grata
vibración lunar pues mi vida anímica y espiritual (con una nueva
manera de leer tanto en filosofía como en teología) mi
imaginación y mis estados subconscientes fluyen y refluyen
incesantemente por un profundo y dilatado mar de tranquilidad
con todas sus mareas físicas emocionales y mentales
reaccionando todas ellas de forma muy congruente “donde
metafóricamente el significado-significante del “noüs” del
presocrático Anaxágoras lo voy captando lo voy sintiendo de
una forma muy palpitante aunque ese filosofo lo haya pagado
con el exilio. ¡Te quiero decir también que astronómicamente mi
cosmovisión lunar se va ampliando cada vez más pues ya sé que
el punto más elevado de la propia Luna se encuentra situado en
41
el mismo borde de la Cuenca Jackson elevándose a
11.000metros de altitud y el punto más bajo está justamente
ubicado al fondo del Cráter Antoniadi con 9.000metros de
profundidad recalcando también que posiblemente la Luna esté
formada por un núcleo de naturaleza liquida. Además ciertos
datos tomados por instrumentos de la NASA a bordo de tres
naves espaciales indicaron de la posible existencia de hidróxilo
(OH) agua (H2O) en la superficie de la Luna existiendo
posiblemente dos tipos de agua: la exogénica, proveniente de
meteoritos o de cometas que han hecho impacto en su superficie
o la endogénica proveniente de su propio interior. Quiero
conocer bien nuestra protectora y mítica diosa Selene no sólo en
su ámbito supralunar (el lado oscuro de la luna) con todas sus
reacciones fotónicas su bosón de higgs sus neutralitos pero
también en su ámbito sublunar (el lado brillante de la luna)
con sus complejas y duodecimales orbitas eclípticas pues la
distancia entre la Tierra y la Luna va variando gradualmente
(…) casi que me olvidaba de recalcar esto: mientras la Luna se
va alejando 3,8centímetros de la Tierra en cada año debido a las
mareas terrestres al mismo tiempo que va frenando su rotación
por el hecho del Sol ser 400 veces más grande que la propia
Luna pero que se encuentra situado 400 veces mucho más lejos
para un observador situado justo aquí en el planeta Tierra de
modo que ambos abarcan el mismo rango (…) lo que hará que
en un futuro lejano los eclipses totales del sol dejen de
producirse al no tener la Luna suficiente tamaño para poder
ocultar todo el disco solar. ¡Ah qué extraordinario que hermoso
fenómeno de la naturaleza representa para todos los finitos seres
humanos la visión del sobrecogedor y estremecedor fenómeno
producido por los eclipses anulares! Sin embargo te quiero
decir que jamás me voy ocultar de ti pues deseo con todo mi
corazón acercarme siempre a ti a la razón de 300.000 fotónicos
km/s. Pues estoy plenamente consciente que tu amistad
representa para mí un radiante sol de vida que va emanando
suficiente energía para continuar seguir viviendo bajo esta
tumultuosa Era de Acuario que está influyendo muy
negativamente en la vida de la propia Tierra que es ante todo en
sí-misma un verdadero organismo vivo que hay que proteger y
cuidar de una forma muy sostenible. Y que la propia humanidad
42
la está destrozando conduciéndola inexorablemente a punto sin
retorno debido al efecto del calentamiento global a la
sobrepoblación humana a las pandemias a la inseguridad
alimentaria (…) habiendo ante todo que buscar futuro más
halagüeño para que las generaciones venideras hereden un
mundo más propicio y más justo para toda la humanidad.
Imploro con la más profunda aspiración que nuestra sólida
amistad jamás se termine. Agnus Dei. Aleluya.
De tu afectísimo,
“El acérrimo caminante de las Islas Cíes”.
“Inesperadamente había un fundido lento que se iba abriendo
despacito con “El acérrimo caminante de las islas Cíes”,
cerrando sus ojos, y súbitamente, el mundo a su alrededor,
estallaba en una tórrida, inmanencia, (…) envolviéndole, ahora
mismo, el discurrir, de un otro espacio-tiempo de orden cósmico,
que se sustentaba helicoidalmente en múltiples dimensiones, por
indescifrables fuerzas que hacían mover cuerdas invisibles de
orden cuántico y de la teoría general de la relatividad.
Enseguida, como si fuera un ritual iniciático, había él apuntado
sus prismáticos hacía la propia Luna, teniéndola, ya muy cerca
de sus extasiados ojos, y alunizándose, simbólicamente, en
muchos de sus visibles cráteres, en muchos de sus dilatados
mares y todo era tan tangible y metafóricamente, era como si el
gradiente gravitatorio, estuviera puesto completamente al revés.
Verdaderamente alucinante.
Posteriormente, con unos frenéticos movimientos de sus
cadenciosas manos, en una sincopada, melódica y vibrante
percusión, iba nuestro osado caminante creando,
hiperbólicamente, una sublime cadencia de sonidos rítmicos, que
iba acompañada de un profundo, lento, contundente y arrullador
canto, (…) “era como si sintiese que el tiempo fuera pleno”, (…)
en un ápice, ocurre una sublime e imaginaria reverberación, que
atravesaba, cándidamente, toda esta apacible y solitaria atmósfera
43
nocturna. Acontecía un pequeño milagro, pues, de repente,
parecía haber una esplendida retroalimentación lunar, con la
imperceptible Luna en cuarto creciente, transformándose,
despacito, muy despacito en un oblicuo “templo” vivo, (…) “era
como si ella fuera una proyección viva, de las antiguas culturas
incaicas, cuando las mismas estaban basadas, en un calendario de
base lunar-solar, como, por ejemplo el calendario de las 13 lunas
de la transcendente cultura Maya.
Ya era otro día en su continuo y fulgurante amanecer. El sol ya
se alzaba muy rápidamente, con imponente magnificencia,
volviendo a proyectar un vigoroso y radiante fogonazo de luz,
que transcurría con sus fulminantes destellos de luz por toda
encantadora la boca de la ría de Vigo donde en cualquier playa
habría alguien labrando en la playa recolectando apetitosos
frutos del mar.
Oblicuamente. En otra dimensión. Se encontraba él a la espera
de su amiga rusa en el puerto de la ciudad de Vigo y escuchaba
en su reproductor digital MP3 ciertos cantos de arriero que eran
muy parecidos a los Alalás y estaban interpretados a capella y
eran por encima de todo muy emotivos y muy hermosos.
Deseaban ellos visitar la ciudad de Bilbao, para viajaren,
sosegadamente, por el metro de esa ciudad basca, diseñado, por
el genial arquitecto “sostenible” Norman Foster y apreciar “in
situ” a la esplendida arquitectura en “caverna” de la mayoría de
sus estaciones o sus espectaculares marquesinas de cristal (…)
pretendían ver también una exposición de pintura expresionista
abstracta, asociada, a la Escuela de Nueva York, con cuadros
inmersos en los métodos “splashing” y “dripping” y que fueron
creados por Pollock, Rothko o Moterweel, y estaban expuestos
en el Museo Guggenheim de Frank Gehry, que se había,
convertido, en un magnífico ejemplo, de la arquitectura más
vanguardista de todo el siglo XX.
Y al final de tan vanguardista exposición (…) había un enigma
(…) en un apartado lugar había un misterioso cuadro que
visualmente representaba muy bien toda su pretérita vivencia de
las pretéritas islas Siccae (…) “era como si fuera un tropo en el
44
cual una parte de algo era usada para representar el todo”. Se
acercaron, ambos, muy sorprendidos, al enigmático e
indescifrable cuadro, que no llevaba ninguna firma de su
verdadero autor. ¿Quién lo pintó? ¿En qué manos
desconocidas, estaría dentro de poco? Todo un misterio, por
indagar… Y de pronto todo se desvaneció en las brumas de las
historias con finales felices. Cierre de este relato, como signo de
puntuación con un cinematográfico fundido a negro…
45
Tercera y última variación minimalista…
El incansable caminante de las Islas Cíes….
Y pronto llegó la diáfana aurora. Tras las tinieblas, de una
noche, que estaba arropada, por un impenetrable silencio.
Empezaba así, un cálido y largo día del acalorado mes de
Agosto. Ya bullía, poquito a poco, el luminoso estallido de un
flamante y estival amanecer. Donde, el matutino, luminiscente y
galopante fogonazo de luz, emanado, por un colosal y
arredondeado y muy luminoso astro rey, iba transcurriendo,
panorámicamente, a través, de radiantes atajos, por el
incomparable y lujoso marco, en que se conformaba toda la bien
protegida embocadura, repleta dulcemente de una belleza eterna
y que era indudablemente La Ría de Vigo. Cuya ciudad era la
más poblada de toda Galicia, y en su palimpsesto urbano había
un mercado llamado de A Pedra donde había muchas ostreras
que con sus hábiles manos y solamente con un afilado cuchillo,
eran ellas capaces de abrir docenas y docenas de ostras de una
forma mucho más rápida del que eran consumidas y donde en
las inmediaciones de este mercado había también las pulperas,
preparando sus deliciosos y exquisitos pulpos a la gallega
Alumbrándose, con un refulgente juego de luces, (…) “era como
si estuviera, retro iluminada, mágicamente dando acceso, en un
ápice, a muy hermosos e insólitos encuadres, que producían una
gran multitud de composiciones, llenas de un embrujo especial
con una luminiscente resonancia que llegaba hasta el infinito,
(…) en unos hechizantes tonos densamente azulinos (…), muy
puros o nebulosos, con muy claroscuros contrapuestos.
Impregnando, además, de luz y de penumbra, a la garbosa
“imagen latente”, de todos los bellísimos fotogramas
paisajísticos, que de forma amena, iban despuntando, en un
vistoso mise-en-scéne con sabor a mar, (…) de este delicioso y
exquisitísimo paraíso natural que estaba dotado, telúricamente,
46
de unas etéreas cumbres, y muy llenas de bosques de un intenso
verdor (…) y que estaban constituidas, casi, casi, en toda su
totalidad, de una sólida piedra granítica, y que otrora, estuvieron
unidas a las mansas sierras litorales peninsulares, siempre
repletas de fantásticos ondulados perennemente tapizados de
verdes, de muchos matices, y que ahora mismo, se encontraban,
totalmente aisladas, debido a la total inundación, de toda esa
maravillosa y fructífera ría gallega.
Sin embargo, y de una forma muy sutil y al mismo tiempo
enigmática, todo el Archipiélago de las Islas Cíes, que en la
antigüedad, fueron, también, denominadas, islas Siccae, se
encontraba, fotogénicamente, cubierto por una inmaculada y
algodonal niebla matutina, que le confería, de una forma muy
explícita, (…) un blanquecino halo cargado de muchísimo
misterio (…) “era como si fuera un indescifrable territorio de
esbeltas “ninfas”, pertrechadas de una irresistible dulzura ” era
como si hubiera una gran pléyade de meigas, que estaban
custodiadas por muchos espíritus que eran demasiado
inquietantes, y poseían además ciertos brebajes con sabor a
orujo de aguardiente, para hacer hechizantes ruegos (…)
además, estaban bien arropadas por sus hechizos y por el mal de
ojo, que se derramaba maléficamente sobre cualquier pobre
mortal. Además, esas mismas meigas proporcionaban, filtros de
amor o pócimas, que servían para avivar, la pasión de los
matrimonios, que ya estaban consumidos en una habitual crisis
conyugal, y ellas también hacían conjuros a los espíritus, para
purificar el alma y el cuerpo, en forma de incandescente
queimada, que metafóricamente, simbolizaba, el fuego
purificador y cuyos efluvios de un misterio mágico-religioso,
provenían, fantasmagóricamente, desde las “exotéricas” cuevas,
que estaban formadas, debido a la erosión del mar y del viento.
Y era desde los asombrosos y mágicos alvéolos de las
“conexiones sinápticas” de la vastísima tradición oral gallega,
desde su propia sabiduría popular que hilvanaban, siempre
estimulados por los sagrados ponches unos formidables e
cuantiosísimos e imborrables cuentos todos ellos “casi
perfectos” y tenían un pasado muy teñido de muchísimo
47
misterio, haciendo avivar el “embruxamento”, que los antiguos
celtas, les había dejado como imborrable herencia, y haciéndose,
al mismo tiempo, muy cómplice de sus delirantes y
extravagantes sentidos, donde en sus creencias “ellos decían que
en las lindes de Galicia, había un bosque sagrado muy lleno de
oro, y que solamente cuando el propio sol hendía en la Tierra, y
lo ponía a descubierto, era posible hacerse dueño de este tesoro
dorado, ya que les estaba prohibido tocar el suelo con hierro.
Realmente, y era un hecho verosímil, había en las apodadas por
Ptolomeo, “Islas de los Dioses”, una intrigante atmósfera que se
revelaba con mucha magia, y además estaba colgada de ingentes
“embruxamentos”, y en cuyo aislamiento, pululaba, una riquísima
cultura que estaba grabada en un manantial historias, (…) en un
insular y paradisiaco micromundo, (…) y donde el propio mar,
siempre el mar, era un transparente fondo escénico, de un
inmaculado y traslucido azul turquesa, (…) que era muy tranquilo
y muy cristalino, en todo el ámbito que se orientaba hacia el este,
donde irrumpía, una gran multitud de panoramas demasiado
hermosos y muy dignos de ser debidamente apreciados
contemplándoles e disfrutando con la mirada, y que estaban
conformados, por riquísimos bosques, de anémonas, ricamente
pobladas, de nécoras, de centollos, de bogavantes y de pulpos.
Y, por arriba, del verdor de sus fantásticos bosques,
revoleteaban, (…) siempre revoleteaban, sutilmente (…), por el
etéreo y azulino aire, inmensas bandadas de gaviotas
“patiamarillas” y de huidizos cormoranes moñudos, (…) en el
cual, proporcionaban, a este magnífico y dulce ambiente, una
“sonora” nota de excitante alegría. Y, alzado, allá arriba, sobre
un pequeño acantilado, que se descollaba, de forma ciclópea,
sobre una abrupta pared, casi, casi vertical, ante un embravecido
océano Atlántico, (…) allá, en lontananza, se encontraba, el
sobrio Faro de Cíes, transformado en una rutilante linterna
mágica, que estaba ubicada, a 197metros de altitud “fluctuando”
y no dejando, de ningún modo, de “fluctuar”, a altanera vista de
pájaro (…) “era como si fuera una metafórica iridiscencia,
implantada sobre los blanquecinos mantos de niebla, que iban
cubriendo, en ese dado momento, a todo éste sublime
48
panorama” (…) “era como si estuviera suspenso en el propio
aire, desafiando, majestuosamente, a las intrigantes e invisibles
fuerzas de la ingravidez” (…) “era como si fuera una alusión a la
divina y viviente luz, siempre tan rutilante en su naturaleza
ondulatoria (…) “ era como si fuera un sólido y serio guía, que
estaba, impávidamente, asiente, en una intangible ingravidez
mirando a lo lejos viendo los barcos pasando por la noche
rumbo a puertos desconocidos.”
Rehuyendo él, de la mecanicidad existencial y de una
comunicación de mero subterfugio, ya se encontraba él, como
constante caminante solitario, de esta vez, era como si estuviera
inmerso en un acto puro, paseando, incansablemente, junto a su
inseparable y fiel perro llamado Simba, estando ellos dos,
integrados, en un grato y melifluo cuadro fotográfico, (…)
andando ya estaban ellos dos, asomados al abrupto acantilado,
que se emplazaba en el mirador de Monte Faro, tras haber
efectuado su primerísima y apacible vereda paseante (…) y se
deleitaban, abundantemente, de unas esplendidas y suntuosas
vistas de todo el “lindo” Archipiélago de las Islas Cíes (…) y
tenían sus extasiadas “miradas” totalmente inmersas, en una
autentica “alucinación” visual (…) como eterno caminante se
encontraba él muy fascinado, por estos deliciosos y virginales
rincones, de inconfundibles contornos pétreos, demasiado
llenos, de una belleza muy solemne, para la completa fruición de
su “insaciable” mirada (…) regalando, a sus ávidos sentidos,
toda una extensísima gama, de poliédricas impresiones, retazos
de sensaciones (…) que hacían volar de una forma yuxtapuesta,
todo un vigoroso y laberíntico torbellino de inefables y
empáticas sacudidas de índole estética.
Ya iba él, saboreando, sonoramente, en su reproductor digital
MP3 de unas “canciones de amigo” de Martín Códax que era
ante todo un tipo de composición lírica que tenía su origen en la
poesía tradicional y formaba parte de la poesía galaico-
portuguesa y su rasgo más característico era el mecanismo
estilístico del paralelismo y del leixaprén (…) ya iba él, como
eterno caminante, envuelto, en una dulce y mágica “aura de
santo”, tanteando dentro de sí-mismo algunas fisuras que
49
todavía no le dejaban vivir en paz (…) e iba él muy bien
acompañado, por su inestimable y fiel perro Simba, (…) ya iba
él, como curioso y recóndito explorador llevando a cuestas, en
su “viajera” y coloreada mochila, una antigua y “analógica”
cámara de fotos de la marca Lomo Diana F+, encumbrado, en el
éxtasis, de ir tomando, secuencialmente, impredecibles,
intuitivas y etéreas fotografías, de todos los mágicos lugares, por
donde subjetivamente iba dejando su huella de incansable
caminante sin fin.
A vista de pájaro, ya oteaba él siempre las mejores
composiciones, para lograr su más firme y contundente
propósito, que era ni más ni menos, que poder fotografiar, todas
las perspectivas, más inéditas de este sobrecogedor y arrullador
paraíso, que se encontraba maravillosamente, confinado, en esta
pequeña porción orográfica, perteneciente, al Parque Nacional
Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.
Recurriendo infatigablemente por sus senderos, deseaba él,
siempre hechizado, por la mágica Galicia, atesorar, una gran
colección de fotografías, (…) “era como si fueron registros
palpables y, al mismo tiempo, como impertérrita memoria (…)
como el indeleble sello de su pasado (,,,) “ era como si fueron
vivaces simulacros de su vida “real”, en su personal e insaciable
“trasiego” caminante (…) siempre en exilio permanente (…)
donde existencialmente su “ rueda de la vida” había rodado y
rodado sin tregua, siempre, de forma muy paradigmática, pues,
(…) la brújula de su existencia, (…) casi siempre tuvo un
sentido norte (…) muy poco calmado, (…) con sensación a
vértigo existencialista en su proceso de transparente
individuación, (…) en suma, era todavía un sí-mismo (selbst) en
constante búsqueda, de una maciza definición, luchando por lo
que quería ser a modo de autentica catarsis personal (…) donde
el tiempo, se envejecía muy deprisa y el futuro era una
casualidad, y que de ningún modo, era proyectable (…) cuando
las mismas fotos, que iba tomando él, de una forma secuencial,
eran ya fragmentos atemporales o testigos mudos de fugaces
instantes, que ya estaban muy tiznados, de un implacable pasado
intemporal (…) eran ya “fotogramas” de vida, despedazados, en
50
la voraz y cósmica “eternidad”, impuesta, por un inexorable y
“objetivo” tiempo Chronos con su permanente tic-tac.
Metrónomo implacable.
Deseaba él, presentir también toda la naturaleza “espiritual” y la
“levedad” existencial que estaba custodiada por poderosos
espíritus, en el inmutable fluir de la vida microcósmica, de este
excepcional ecosistema insular que había funcionado,
persistentemente, a base de contrapuntos, perennemente,
sustentados, en “la armonía de lo diverso” pues en la edad media,
estas bellísimas islas fueron habitadas por recónditos monjes de
diversas ordenes (…) en el siglo XI, estuvieron allí, los Monjes
Benedictinos, y en el siglo XIV, los Monjes Franciscanos.
E iba él, casi siempre de incógnito, pues, ansiaba captar la
“secreta” verdad de estas recónditas islas, siempre tan profunda y
tan multifacética, como la vida misma e igual de compleja, pues a
lo largo del tiempo la presencia intermitente del hombre, estuvo,
casi siempre condicionada, por los recursos existentes en este
insular micromundo, donde, los castros prerromanos, las
poblaciones romanas, los monasterios de múltiples órdenes
religiosas, las remotas ermitas y determinados vestigios
arqueológicos, fueron, indudablemente, los testigos palpables, de la
constante presencia humana, en el seno de estas singulares islas
gallegas, con un pasado teñido de mucho misterio donde el
principal escenario de acopio de bienes para la propia
sobrevivencia de las pequeñas comunidades, provenía del
fructífero mar. Echando redes en aras de una pesca milagrosa
Siempre el mar…. Incisivo el mar regalando suculentos frutos
haciendo que recalara allí montones de gente siempre en tránsito…
Mientras tanto el “algodonal” manto de nieblas matutinas, que
cubrían en ese exacto momento, a todas las Islas Cíes, ya se iba
disolviendo, debido, al calor proyectado por nuestro astro rey,
nuestro eterno caminante y su asiduo perro Simba, ya
caminaban, de esta vez, por un sendero, que empezaba en Pedra
da Campá, y conducía hasta el Alto do Príncipe (…) que era
todo, un excelso mirador, donde se podía divisar, plácidamente,
a una gran cantidad de muy hermosas vistas a ambos lados de
51
estas singulares islas . Y caminaba él, sin nunca estresarse,
siempre apoyado en su sólido bastón, y con su penetrante
“mirada”, siempre muy colmada, por una desmesurada
curiosidad, en subrepticiamente descubrir, todos los ángulos más
asombrosos, de este singular Parque Natural, que gracias a su
buena protección, se encontraba todavía muy poco
transformado, por la acción depredadora del hombre (…) y
nuestro caminante de esta vez rendido por un oculto
“embruxamento” (…) ya capturaba él la verdadera esencia de la
inaudita “atmósfera” mágico-religiosa de este indiviso lugar,
(…) de su autentico “mundo propio”, ricamente impregnado,
por el más absoluto silencio, y que, gradualmente se iba,
tornando en un entorno muy privilegiado, y que era muy digno
de él y de su perro Simba, se cobijaren mansamente, en su
reposada “aureola”, cargadísima de una beatificante quietud.
¡Era como si una instantánea Polairod, le fuera penetrando por
todos los recovecos más indescifrables, de su vertiginoso
inconsciente, regalándole, el supremo “don de la ubicuidad” en
un territorio donde había y casi siempre hubo muchísimas
criaturas mitológicas que poblaban mitológicamente al gran
manantial de las leyendas gallegas. ¡ “ Ya era él, de esta vez, un
narrador de percepciones cognitivas, demasiado refinadas,
donde, su “sui géneris” romanticismo, se iba apropiando de unos
valores de la ilustración, y los iba subvirtiendo,
laberínticamente, en una entelequia conceptual, que estaba
posada helicoidalmente en una imaginaria escalera de varias
dimensiones” “ya era él, un poeta de una “momentaneidad”, que
era en su real esencia demasiado exaltada, y que se iba poco a
poco transformando en verbo, pues, en ningún otro lugar, habría
mundo, sino en su propio interior, (…) y que estaba hecho, a
través, de una progresiva depuración, y en pos de una utopía
imposible, pues pensaba él que cada párrafo de muy buena
literatura, extrañadamente, debía de producir siempre
muchísima y muy ardiente LUZ. Hacia a lo abierto… de forma
infatigable. Con rasgos muy incisivos…
Las panorámicas cumbres del archipiélago de las Islas Cíes, ya
iban siendo para él, un exótico e idílico lugar, donde, recogerse,
donde buscarse, interiormente, y sus circunstancias
52
existenciales, le enseñaban, muy a menudo, que sólo la poesía y
el arte, le mantenían, en el lado cuerdo, de la vida. Entonces:
“Bajo un torbellino de multidimensionales percepciones
sensoriales, de una extrañada naturaleza holográfica, y que
además estaban revestidas, con un otro sentido, del tiempo y del
espacio, y que estaban más allá del momento actual, que era al
fin al cabo, un presente absoluto eterno, con una gran confusión
de roles, y que estaba dotado de mucho ruido y mucha oscuridad
(…) e inesperadamente, por los alvéolos mágicos de sus
variopintas conexiones sinápticas emanaba un torrente de gran
inmanencia conceptual y simbólica (…) “era como si fueron
canicas, adornadas, con todos los colores del iridiscente arco-
iris, rebotando, y no dejando nunca de rebotar, por la cristalina,
tranquila y esbelta Playa de Rodas (…) donde ya iba él, creando
conceptualmente nuevos y duodecimales círculos de color rojo,
azul y dorado que representaban geométricamente “Tierras”,
“Lunas” y “Soles” (…) y todos estaban zambullidos en un
“sacralizado” y macrocósmico “paraíso” extrasolar, lo cual,
daban lugar, a un gran collar metafórico y que poseía
muchísimos pensamientos que exprimían deseos, invocaciones,
evocaciones, en suma, estructuraban nuevas realidades, como
punto de partida, a un nuevo sentido moral de la relación
humana, a un nuevo “imperativo categórico” kantiano o a un
nuevo liderazgo moral similar al tipo de ética moral creada por
Max Weber.
En el transcurso de su caminata, iba él tomando, muchas más
fotografías, de otros ángulos del “decorum” de la semicircular y
cristalina playa de Rodas. ¡Qué demasiado grande, disponer de
un cuerpo sano, y de amplificada motricidad, para se poder
disfrutar de tan espectaculares panoramas, que, sigilosamente, se
conservaban, todavía muy bien guardados, en este recóndito
paraje, de un alto valor estético, ecológico, educativo o
científico¡ ¡ Qué paraíso más bello!- pensaba él, mirando de
soslayo a su perro Simba, pasando con su tierna mano por su
cabeza, en un gesto muy cariñoso.
Tras haber discurrido, algún tiempo, ya se encontraban ellos
dos, completamente inmersos, en una deliciosa noche de verano,
53
con una imperceptible luna en fase de cuarto creciente, y que
coincidía, astronómicamente, con las Perseidas, que se traducía
en una sobrecogedora y rutilante lluvia de meteoritos de alta
velocidad, cuyas trazas iban cayendo sin parar a 59km/s, y que
era un fenómeno celeste que ocurría, generalmente, en el día 10
y 11 de cada mes de Agosto. Practicando el vivaque, estaba él,
echado, junto a su perro Simba, sobre una coloreada manta, de
unos tonos verdes, adornada, con inmensas representaciones
esquemáticas de configuraciones mandálicas, (…) y
contemplaban serenamente, desde esta estupenda “atalaya”
astronómica, en que se transformaba el Mirador del Alto do
Príncipe, que en ese exacto momento, “era como si fuera una
ventana mágica, abierta a los astros, a las galaxias, a las
insondables y multicolores nebulosas. “Era como si fuera un
espejo reflector, (un área colectora de luz de los astros. “Viajaba
él, en el tiempo, viajaba él en el espacio, husmeando, con la
retina de sus propios ojos, siempre en un buen rango visible, que
iba paulatinamente, corrigiéndose, ante las turbulencias con que
le iba llegando la ondulatoria luz procedente de la magnificente
bóveda celeste”. Ya apreciaba él, en toda su grandeza, al
fascinante y sobrecogedor espectáculo de Las lágrimas de San
Lorenzo, cuya leyenda contaba que en el día 10 de Agosto, ese
venerado santo había sido quemado en la propia hoguera, y
mientras entregaba su alma a omnisciente Dios, vertió
doloridamente, sus últimas lagrimas y que el propio vulgo
asoció con las Perseidas, pues todo esto había ocurrido, en el
mismo día, en que las mismas, exhibían su máximo apogeo (…)
y como en la edad medieval, la llana muchedumbre era
fácilmente embaucada, por las leyendas de todo tipo, así que,
desde aquel entonces se creyó que esta impresionante lluvia de
estrellas candentes representaban simbólicamente a las doloridas
Lágrimas de San Lorenzo.
Todo este fascinante espectáculo, hacía, que su conciencia, a
través, de una “alterada” percepción dotado con vertiginosas
sinergias extrañadas, levitara y no dejara nunca de levitar, para
que pudiera gravitar ya en el tórrido flujo de su rica
imaginación, un vistoso caleidoscopio de incandescentes
metáforas y metonimias, “evocando” e “invocando”, en el
54
medio del desierto de la realidad presente, que estaba cargada de
una dilacerante crisis de valores morales. Desesperación. Crisis
Sistémica. Y no se encontraba aún una radiante luz al final de
túnel que pudiera divisar lo nuevo para una sociedad más
armónica en los derechos fundamentales.
Poco tiempo después ya se relajaba él, metafóricamente, junto a
su perro Simba, en el fino simbólico, imperceptible y curvilíneo
“recuesto” lunar, para poder presentir desde allí, unas nuevas
creaciones de índole literaria, que estuvieron forjadas,
conceptualmente, de forma sintáctica, en renovadas y delirantes
entelequias, asaltándole, inmediatamente la creación de un relato
muy corto, que estaba protagonizado, por un histriónico
personaje, que tenía el supremo afán de abarcar muchísimas
sensaciones, mejor dicho exaltándose él como si fuera su “álter
ego” y que él, desde luego, había denominado, como “El
incansable caminante de las Islas Cíes”, empezando a expresar
lo siguiente: “ En un diáfano crepúsculo la propia oscuridad, ya
se iba adueñando, paulatinamente, de una traslúcida atmósfera
minimalista, donde la máxima fundamental consistía en que
(menos era más), inefable crepúsculo donde el contraste entre la
luz y la sombra, se iba tornando cada vez más tamizado, (…)
“era como si simbólicamente él se fuera “perdiendo” en un
hiperbólico y extraño atractor, donde, a través, de un sinuoso
recurrido, iba él rodeando mansamente, como “poeta” y como
“performer”, al etéreo Mirador del Alto do Príncipe, unas
veces haciendo “zigzag”, donde el súmmum de sus pausadas
horas, era poder deletrear el sonido del silencio, con su corazón
latiendo demasiado despacito, en el arrobamiento de vislumbrar
nuevas y ensoñadoras percepciones, de prístinas sensaciones
(…) pues era una conquista suya que habría que llevar a cabo,
para poder “sentir” para poder palpar su “yo” más profundo
como forma de balsámica catarsis.
Sin embargo, otras veces “El incansable caminante de las Islas
Cíes” rodeaba sin descanso al Mirador del Alto do Príncipe,
caminando de una forma muy “lineal”, y en cuya “plataforma”
aérea podía él observar a una gran cantidad de aves migratorias
y también a una de las playas más “bonitas” del mundo según el
55
afamado criterio de un periódico inglés. Subía él,
“metafóricamente”, (..) era como si ya pudiera casi tocar, con las
yemas de sus propios dedos, a las algodonales e inmaculadas
formaciones de nubes, siempre en eterna exhalación, siempre en
continua modulación, y que daban lugar, a un vasto
caleidoscopio de formas, que se iban volatizando
continuamente, esfumándose y creando otras formas (…)
sobrevolando, con sus entelequias, a través, de una intensa
“borrachera” de unos excelsos encuadres paisajísticos, que se
encontraban todos ellos dispuestos, hermosamente, ante su ávida
y excelsa mirada.
“El incansable caminante de las Islas Cíes”, llevaba, también,
a cuestas, en su coloreada mochila “trotamundos”, unos
prismáticos, un pequeño netbook y un resonante “tambor
llamador”, que sirviese para producir sincopadas y
contundentes cadencias rítmicas, que vibrasen desde dentro de
sus propias vísceras, con mucho “feeling” con mucha
contundencia y pudiera ser muy emotivo y muy hermoso a la
vez. Simplemente arrullador.
Bajo el resplandor de una inmensa y luminiscente cúpula de
estrellas, con el tenue y casi desapercibido perfil de una bellísima
luna en fase de cuarto creciente, acompañada, del resplandeciente
espectáculo, proporcionado, por la sobrecogedora lluvia de
meteoritos, provenientes de la Constelación de Perseo (…) ya
sentía él, con creces, en ese mágico y álgido momento, una intensa
y fructífera emoción, que le invadía todos recovecos de su “ser”
exaltando su grata generosidad hacía su perro Simba, que procedía
de su corazón, en su patrón caótico, cómo álgido sentimiento.
Disfrutaba él y su perro Simba, de un sobresaliente espectáculo
celeste, que la madre naturaleza, sólo brindaba a las nómadas aves
del cielo, acompañándole, en ese “divino” momento, el anhelo de
conocerse mejor, de descubrir en nuevas y enriquecidas “señas de
identidad”, afinando, por lo tanto, cada vez más, su sutil capacidad
de observación, su capacidad de preguntarse a sí mismo, con el fin
de aprender, de crecer y de evolucionar (…) de su capacidad de
escucharse a sí mismo, para poder dejar, después, un amplio y
riquísimo espacio, a los que quisieron compartir y experimentar
56
con él, algunos momentos de rica interacción humana (…) y
cronológicamente asientes en la cima de otra convergencia
histórica, en una tercera revolución industrial de la energía y la
comunicación, y que podría extender, la sensibilidad empática, a la
propia biosfera y a toda la vida terrenal. Internet y las redes
sociales, aunque frívolos y superficiales eran el significativo
principio de esa conexión empática…
Inmediatamente, bajo el intenso fulgor de esa “singular”
momentaneidad conecta él su netbook y empieza a teclear un E-
mail de género epistolar, estando muy inspirado, por la excitante
contemplación de la diosa Selene, en su lánguida e
imperceptible fase de cuarto creciente y, aún, por las
sobrecogedoras Lágrimas de San Lorenzo, que ya iban cayendo
a una gran velocidad. Verdaderamente sobrecogedor. El
susodicho e-mail, iba, dirigido, a su preciada amiga rusa, que era
ante todo, una verdadera y versátil pintora de “iconos” dentro de
la tradición bizantina. De un tirón, empezó a escribir
simplemente esto:
Lunes creciente 3.15 p.m. mañana
Mi preciada amiga,
“Como si de una plegaría se tratara te deseo con todo mi
corazón que estés muy bien y que tu vida reclame y obtenga
siempre el supremo “derecho” a la dicha a la felicidad. y que no
haya en el espacio vital de tu artística existencia ninguna
posibilidad a la desgracia y a la exclusión social en una época
demasiado turbulenta demasiado contradictoria y que va
marcada por el inexorable compás de una compleja
incertidumbre es decir por el fin de un ciclo económico y una
gran crisis de valores sin que todavía haya mucha luz al final del
túnel y todavía ya tiene prisa por alcanzar la conectividad
universal empática y va tropezando con un gigante entrópico en
constante aceleración :el cambio climático!. Y que tus iconos
artísticos expresen siempre la renovación de la espiritualidad
57
estrechamente vinculada a la humanidad de tu propia persona
mostrando plenamente y de forma muy vibrante y tangible tu
religiosidad tus sentimientos tu sentido de la belleza tu
imaginación y una rica y penetrante subjetividad. Tenemos
amiga mía un “ethos” común que va derribando paulatinamente
barreras y abriendo nuevas y vibrantes sendas en la emoción en
el sentimiento y en la sensibilidad que es muy dignamente
compartida en un firme compromiso reciproco de querer el bien
a uno y al otro. ¡Ah qué sensación más agradable sentir el
susurro trémulo de esta agradable brisa que va soplando
incesantemente en mi rostro en esta cálida noche desde este
lujuriante lugar de Galicia donde en días muy despejados se
puede ver desde aquí toda la bahía de Vigo! Me vuelco
nuevamente hacia ti amiga del alma amiga fiel con una
desbordante y total confianza, pues el don de tus consejos de tus
sugerencias de tu balsámica comprensión y de tu diáfana
sensibilidad y de tu desinteresada generosidad hacia mi son una
rutilante luminaria para que yo intente mejorarme como
individuo que está inmerso en un áspero y turbulento mundo
donde la única cosa que puede nutrir una corriente de
pensamiento concierne a la propia ciencia con toda la
ambigüedad que la misma presenta porque tiene siempre algo de
muy seguro por el hecho de ser experimental. Con respeto a tu
cultura indudablemente fue generada a partir de las costumbres
propias de tantas civilizaciones que fueron conformando a ese
gran estado multicultural convertido al cristianismo ortodoxo y
que acogió al mismo tiempo al arte bizantino y donde el avant-
gard ruso que representó la vanguardia rusa alcanzando su
apogeo creativo entre los periodos de la Revolución Rusa de
1917 y 1932 y bifurcándose conceptualmente en neo-
primitivismo suprematismo constructivismo y futurismo con
grandes artistas como: El Lissitzky Malevich Kandinsky Tatlim
Rodchenko y Chagall. Tuve la suerte de ver una exposición de
Wassily Kandinsky en el cual desarrolló su pintura hacia la
abstracción encontrando su justificación teórica en “Abstracción
y empatía” donde el arte nuevo debe basarse en un lenguaje de
color dando las pautas sobre las propiedades emocionales de
cada tono y de cada color. Me gusta mucho la cinematografía
rusa que tiene el montaje cómo principal elemento de la
58
expresión cinemática con una representación no naturalista la
experimentación y la búsqueda de conceptos a través del
montaje. Tuve el gusto de ver determinadas películas donde el
realizador se expone a sí mismo quedando evidente su original
mirada formado por una gran pléyade de famosos directores de
cine como Eisenstein Pudvokin Vertov Tarkovsky Kalatazov y
Kózintsev. Aguardando con avidez tus noticias imploro con la
más “profunda” aspiración que nuestra amistad jamás se
termine. Aleluya.
De tu afectísimo
“El Incansable caminante de las Islas Cíes”.
Con el ratón pulsa enviar… daba así comienzo a un flujo
cibernético, de índole virtual pero preguntaba él para sus
adentros se sería o no genuinamente empática.
Era el principio, de una nueva jornada, el sol ese astro-rey ya se
alzaba con imponente magnificencia, proyectando, un vigoroso
y radiante fogonazo de brillante luz, en toda la esbelta
embocadura de la Ría de Vigo. En contrapartida, nuestro
caminante errante sumergido en su sueños de nuevas
descubiertas y junto su perro Simba, se iba esfumando,
lentamente, de forma borrosa y muy enigmática, en un subjetivo
cuadro cinemático, que se iba cerrando, pausadamente, en un
fundido a negro…
59
El cambio climático…
Hubo una vez, un reputado científico portugués, cuyo nombre de
gran calibre se denominaba Duarte Nunes, (…) y él era ante todo
un hombre muy optimista y, al mismo tiempo, poseía
percepciones demasiado clarividentes, y casi siempre afrontaba al
“misterioso” y “enigmático” futuro, de forma muy satisfactoria,
(…) poseyendo una considerable seguridad en sí mismo, y
además, reaccionando siempre de forma muy congruente, ante
determinados y cruciales retos de índole copiosamente científica
(…) y para allá de esto, tenía él, casi siempre muchísimas
actitudes, atiborradas, de una considerable sobriedad, porque
estaban llenas de esplendorosa ecuanimidad, para que las
circunstancias de su propia “vida” y la de los demás, pudiesen
cambiar siempre para mejor (…) de cara a un mundo mucho más
justo, más humano y que debilitase, moralmente, y de una forma
gradual, el gran foso que existía entre ricos y pobres. Para eso él
era muy contundente: habría que poner de lado cómo forma
sistémica “ el capitalismo de casino” y crear una economía social
de mercado sostenible desde el punto de vista medioambiental y
que fuese altamente competitiva, con una economía de mercado
al servicio de la sociedad, no sin control, no de una sociedad al
servicio del mercado
Por lo demás, tenía él una colosal e ilimitada sensibilidad, en
pos de un “desarrollo sostenible perdurable” que aglutinase a
todos los países de La Tierra, (…) cuyos principios, se
encontraban fundamentalmente basados en poder satisfacer,
equilibradamente todas las necesidades básicas de todos los
pueblos de nuestro “azulino” planeta, sin jamás comprometer
todas las necesidades de todas las generaciones venideras. Por lo
tanto, era él un acérrimo luchador, para que hubiera más
solidaridad humana, en un mundo tremendamente dividido,
rogando, primeramente, una reflexión moral, sobre la justicia
social sobre los derechos humanos y sobre una buena gestión del
medio ambiente en términos de sostenibilidad y del aumento
sistemático de la biodiversidad.
60
Pues él sabía muy bien que nuestro planeta era
“ecológicamente” hablando (…) muy interdependiente (…) y
también sabía él, al dedillo, que La Tierra, generaba, un
manantial de recursos naturales muy limitados, y que una
progresiva actividad económica, donde no hubiera más
razonamientos que solamente el desarrollo económico,
acarrearía, indudablemente, muchísimos y muchísimos
problemas medioambientales, llegando mismo a producir
consecuencias terriblemente devastadoras en todo el planeta
Tierra, suntuoso santuario viviente para el desarrollo armónico
de toda la humanidad.
Efectivamente, Duarte Nunes, (…) cómo buen portugués que
era, pues era poliédrico (…) era él un fidedigno científico, que
estaba dotado de una estable mezcla, entre optimismo y
realismo, y poseía él una gran experiencia en todo el área
científica, relacionada, con el entrópico y acelerado
calentamiento global. Al mismo tiempo, tenía él mucho sentido
de la responsabilidad (…) pues era un hombre muy equilibrado,
en la toma de cuantiosísimas decisiones, lo cual, generaba,
muchísima confianza en todos los investigadores que le
acompañaban en todas sus expediciones marítimas, alrededor,
de los dos “friolentos” polos de nuestro planeta, que estaban
ubicados en el Ártico y en La Antártida.
Ostentaba él también el supremo “don” de disfrutar de un buen
discernimiento, ya que él sabía analizar y deducir perfectamente,
cuantiosísimas, y muy válidas teorías de orden medioambiental
(…) no pecando de ignorancia, pues él, recalcaba, palmariamente,
que una de las vías de lucha contra el calentamiento global,
estaba, indudablemente apoyado en el conocimiento científico, y
en la divulgación de todas las múltiples claves de este caótico y
grave fenómeno, que ya se encontraba en una descontrolada
aceleración de caóticos efectos imprevisibles…
Sin embargo, en los estantes más visibles de su unipersonal
vida, había casi siempre un lugar para él sólo, pues, pues le
gustaba mucho recogerse en el más profundo silencio, porque,
de este modo, ganaba unas perspectivas de mayor alcance, para
61
poder saber y analizar, deductivamente, todos los problemas
climáticos, con una mayor claridad, con una superior sabiduría.
Y para tener paz consigo mismo establecía sutiles y estables
relaciones sin cualquier tipo de ataduras pues para él lo más
importante de este mundo eran las “personas” aceptándolas en
su corazón, desde su propio corazón.
Cómo sabía él muchísimo de temas relacionados con el
calentamiento del clima de La Tierra, ponía él todo su valeroso
esfuerzo intelectual y científico, al servicio del futuro de toda la
humanidad, e intentaba persuadir a todos los gobiernos, para que
tomasen una serie de medidas eficaces, a fin de se poder frenar
de forma categórica, todos los nefastos efectos que eran
producidos por el cambio climático, y que era una consecuencia
de la frenética actividad humana, en aras de un imparable
desarrollo (…) donde (…) cómo perenne advertencia en tres de
los límites a no sobrepasar de ninguna manera, ya habían sido
transgredidos: los del calentamiento global, la extinción de las
especies y el ciclo del nitrógeno (…) y otros ya estaban a punto
de caer cómo por ejemplo: el uso del agua dulce, la conversión
de bosques en cultivos, la acidificación de los océanos y el
ciclo del fósforo (…) y los otros dos que restaban estaban
relacionados con la contaminación química y la carga de
aerosoles, en la propia atmósfera terrestre
Debido al calentamiento de La Tierra, ya había alrededor de
150 millones de niños desnutridos, y en el siglo XXI el cambio
climático iba añadir fatalmente otros 25 millones de chiquillos
que padecerían fuertes hambrunas, principalmente, en los países
más pobres (…) y que estaban ubicados en el sur de Asia y en el
África subsahariana.
A principios del siglo XXI (…) donde el calentamiento global
era efectivamente, una amenaza incuestionable, pues, ya estaba
acarreando unos resultados demasiado peligrosos, para la mayor
parte de la humanidad (…) la acidificación de los propios
océanos del planeta Tierra, ya estaba afectando gravemente a
todos los arrecifes de coral, donde todavía vivían millones de
seres vivos de muchísimas especies y con unas formas
62
inimaginables. Había una reverberación (…) había un
estremecedor grito que resonaba desde las entrañas de la propia
Tierra: ¡Habría que preservarlos, pues de este modo iba ocurrir
un mayor empobrecimiento de la riquísima biodiversidad!
Y con la perdida de las principales capas de hielo registrada en
los dos polos, el nivel del mar subiría aceleradamente inundando
terroríficamente muchísimas ciudades habría también unos
cambios muy abruptos, en todos los sistemas forestales y
agrícolas el mundo padecería de un aumento de las
temperaturas, donde se registraría unos índices de 0,4ºC, durante
el severo y friolento invierno y de 0,7ºC en el cálido y tórrido
verano y durante todo el siglo XXI, todos los pronósticos
científicos, auguraban, un aumento de entre 1,8 y 4 grados
centígrados, pues habría ya una mayor cantidad de días, con las
temperaturas máximas muy extremas, especialmente, durante la
bochornosa estación del verano.
Ya era un fenómeno evidente, la gran disminución de las
precipitaciones, sobre todo, en primavera y el verano había
también un serio peligro, de registrarse serias alteraciones en
todos los “ecosistemas” de La Tierra (…) habiendo graves
riesgos de un aumento de plagas que afectarían toda la
productividad de todas muchas cosechas, en ciertos alimentos
fundamentales cómo el trigo, el maíz o el arroz (…) el cual,
produciría mucha inseguridad alimentaria, debido a que todos
los alimentos aumentarían de coste, por el hecho de registrar una
fuerte insuficiencia de los mismos.
Y como fuente de vida todos los “jugosos” lagos, lagunas, ríos y
multitud de arroyos, ya estaban sufriendo profundas mutaciones
en todos sus ciclos vitales, afectando, por consiguiente, a todos
los ecosistemas que dependían directamente de ellos. Y el
fósforo que se usaba para fabricar fertilizantes, ya se iba
disolviendo en los propios océanos, el cual producía mucha falta
de oxigeno, habiendo una considerable y dramática disminución
de toda la abundancia viviente de cardúmenes en sus propias
aguas y, por lo tanto, de toda la actividad piscícola.
63
Y todos los “océanos verdes” de La Tierra, y toda la
vegetación, existente en las abruptas montañas, en los
exuberantes bosques, en las sabanas y selvas muy llenas de
verdor y, aún, de toda la vigorosa flora que se encontraba a
orillas del propio mar, ya se encontraban también en un serio
peligro de venir a sufrir catastróficas consecuencias, (…)
aumentando, de este modo, el grave peligro de registrar una gran
desertización de registrar demasiada erosión, en la mayoría de
los suelos fértiles.
Y el científico portugués Duarte Nunes, proponía, como límite
planetario, que los mismos cultivos no cubriesen más del 15%
de la superficie de tierra firme porque, ahora mismo, cubrían ya
una proporción de 12%. Ya se venía sintiendo también una
grave disminución de un 20% del agua potable, en todas las
cuencas de los zigzagueantes y nutricios lechos fluviales. Los
deslizamientos de tierra ya iban ocurriendo de una forma más
constante, en todas las pétreas y onduladas cadenas montañosas.
Se registraba también un aumento de intensidad, de frecuencia,
y de magnitud, en los destructivos y terroríficos incendios que
producían posteriormente, de una forma muy considerable, una
aguda erosión en todos los relieves, de tantísimos territorios que
eran demarcados de manera “geopolítica” pero que a ojo de
satélite, todo era uno y indivisible. Ya había también un
considerable aumento de la contaminación del aire y que estaba
relacionado con las partículas y con el ozono, que ya se
encontraban en la capa de la propia troposfera. Y debido a la
globalización y a la sobrepoblación, había ya mucha movilidad
de personas y de mercancías entre todos los países de la tierra,
con la posibilidad de registrar el contagio de determinadas
enfermedades de origen subtropical, cómo las fiebres del
Dengue y otras pandemias.
Siempre en un presente con sabor eterno (…) Era un bello y
soleado día bajo los efectos de una acelerada primavera (…)
desde el alba hasta el vislumbre de la cerrada y negruzca noche,
donde el susurro trémulo del viento producía una seductora brisa
que iba invadiendo todo el espacio muy llenos de contrapuestos
cromatismos y ya lucían, en los más cambiados y maravillosos
64
tonos teñidos de efervescentes colores, pues todo estaba en plena
regeneración y había una gran cantidad de hermosas flores,
reverdeciéndose, oliéndose, con agudas y refinadas fragancias, en
una elipsis conformada por una gran cantidad de preciosos y
románticos jardines, y como perennes nómadas del viento
rasgaban el aire multitud de bandadas de pájaros de muchísimas
especies, que de forma instintiva, ya iban efectuando sus cíclicas
migraciones, solo que de una forma más tempranera, debido a los
efectos cambio climático. Se divisaba sobre los campos,
alfombrados, de una crecida hierba una amplia paleta de verdes
con muchas tonalidades y donde despuntaban ya antes del tiempo
exacto, las primeras y diáfanas floraciones, de tantísimos y
sabrosos árboles frutales y que debido a unas temperaturas
siempre en continuo aumento en términos de fenología, se iba
tornando cada vez mucho más difícil saber el puntual momento
en que llegaba cualquier estación del año, en la secuencial
cadencia de su repetitivo ciclo vital.
Con las primeras luces del día, que ya iban produciendo un
resplandeciente juego de contrastes, entre la luz y la sombra,
inmediatamente, dando acceso a múltiples panoramas
primigenios, todos ellos revestidos de infinitas contexturas,
envueltos en unos tonos azulencos demasiado puros. Pues
ocurría, al fin y al cabo, el chispeante destello de un rojizo sol,
que se alzaba majestuosamente por entre los suaves, curvilíneos
e indefinidos contornos, que estaban indescifrablemente
situados, allá, en lontananza y donde ya se iba dibujando
sutilmente un perenne horizonte de muchísimas sinergias, de
tantísimas sensaciones inverosímiles, de sueños por alcanzar.
Allá, en el ajetreado puerto marítimo de la ciudad de Lisboa, ya
se encontraba fondeado el buque oceanográfico ENTROPIA 1,
que tenía 25metros de eslora y estaba dotado de un sofisticado
casco hecho con meta-materiales que producían una
sorprendente indetectabilidad acústica y iba equipado también
con ciertos equipos de acústica y sísmica marina y de diversos
vehículos sumergibles, que eran operados por control remoto y
de ciertos aparatos para la toma de muestras de los sedimentos y
de medición de las corrientes marinas y de otras tecnologías que
65
estaban basadas en la observación remota y que servían para se
comprobar toda la riqueza de la vida marina, en las
profundidades intermedias y también en las inverosímiles
honduras mucho mas insondables y que podía llegar hasta una
profundidad de 4.000 metros.
Para se poder predecir, todas las condiciones atmosféricas del
futuro, llevaban ellos también un tubo perforador, que estaba
conectado a la superficie, y que actuaba como si fuera un
sofisticado taladro, horadando, alrededor de 16metros en cada día
y que servía para les indicar la temperatura existente, la cantidad
de nieve caída, la intensidad de los vientos, la sequedad de las
distintas zonas geográficas y las condiciones medioambientales
de los propios océanos o entonces los niveles de los gases de
efecto invernadero. Pues ellos sabían muy bien, que el futuro
climático del planeta estaba grabado en el hielo de hace 120.000
años (Paleoclima), y que se encontraba enterrado a más de
2000metros de profundidad, allá arriba, en la fría zona del Ártico.
Y en Groenlandia, antes de que el breve verano polar diera paso
al mal tiempo, deseaban ellos recuperar muestras del período
Eemiense, que en tiempos pretéritos, fue un breve período
interglacial de apenas 15.000 años y que ha sido mucho más
cálido que el clima existente, en esta época contemporánea.
Nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, asistía, de manera
imperturbable, al constante abastecimiento de muchas especies
de alimentos, que poco a poco iban llenando todos sus
“alimenticios” baúles, a fin de se llevar a cabo una
impresionante y larga travesía marítima hasta las inmensas
regiones del Ártico. Pues a medida que nuestro planeta se iba
calentando cada más, la zona del Ártico iba registrando un
18,4% menos de superficie helada (…) comparándola, con la
superficie media del periodo comprendido entre 1979 y 2000. El
objetivo de dicha expedición científica, era saber exactamente
cómo irían interactuar en el futuro, todos los océanos, todas las
montañas, la propia atmósfera terrestre, todos los ecosistemas
existentes en La Tierra, toda la biodiversidad y todos los
restantes elementos climáticos.
66
Pues habría que coordinar eficazmente todas las medidas, que se
debían poner en marcha para luchar de forma eficaz contra el
calentamiento global, debido a la utilización masiva de muchos
combustibles fósiles, cómo el petróleo, el carbón y el gas
natural. Ellos sabían de antemano que esa lucha iba implicar una
multiplicación de grandes costes, (…) pues habría que invertir
billones de (euros)- (dólares), en la creación de nuevas
tecnologías en el siglo XXI, para reducirse a la mitad, todas las
emisiones de CO2. Y para no se contaminar todavía más (…)
iba ser necesario el cierre de muchas factorías que eran desde
luego muy contaminantes, (…) implantando, al mismo tiempo,
medidas de reforestación de muchísimos bosques, y llevar a
cabo ciertas medidas para impedir la producción de metano, en
las granjas de ganadería intensiva y en los arrozales.
Y todos los medios de transporte tenían que emitir
obligatoriamente menos CO2 a la atmósfera de nuestro planeta,
exigiendo, por tanto, la inversión de grandes sumas de capital en
nuevas y sofisticadas tecnologías, que fueron mucho más
limpias, de cientos de miles de millones de (euros) (dólares) en
la investigación y ejecución del uso de energías renovables, y
que interrumpiesen de forma drástica, la excesiva emisión de
CO2, a la propia atmósfera de La Tierra.
Pues si no se actuaba de una forma determinante, ahora mismo,
todas las generaciones venideras heredarían un mundo mucho
más caluroso, el aire y el agua estarían mucho más
contaminados, habría inundaciones y sequías mucho más
intensas, los incendios serían más devastadores, habría
gigantescas tormentas de arena que afectarían al sistema
respiratorio de miles de personas, los huracanes serían mucho
más peligrosos y aumentaría la desertización dejando muchos
campos baldíos y sin ningún tipo de provecho.
Ya había realmente unos límites muy importantes que estaban
expresados en los siguientes términos: en el caso de que fuese
superado las 450ppm (partes por millón) (…) en la emisión de
gases de efecto invernadero, (…) el mar subiría más de 1metro
(…) el 30% de muchas especies de animales se verían
67
totalmente amenazados de extinción; y esos índices
actualmente se encontraban marcados en 387ppm y el forzante
radioactivo, en 1,5vatios, por metros cuadrados (…) y eran los
mayores en más de 650.000 años (…) Otra advertencia: que la
cuantidad de ozono en las capas altas de la atmósfera no se
reduzca más del 5% (…) con respecto a los niveles de 1964-
1980 (…) habiendo, por tanto, que imponer determinados
límites a las emisiones de cloro y bromo (CFC) que consumen
el ozono.
Estas serias restricciones, exigían, por lo tanto, mucha
responsabilidad moral y ética, la extrema necesidad de se
establecer determinadas cuotas de emisión de gases de efecto
invernadero a la atmósfera de la tierra, habría que poner en marcha
un gran abanico de medidas de sensibilización medioambiental y
donde las mismas tenían que ser abordadas, bajo el punto de vista
científico, económico, sociológico y político.
¡Que las temperaturas no subiesen más de 2ºC por encima del
nivel preindustrial¡- recalcaban, al unísono, todos los rojizos
“semáforos” medioambientales
Maniobrando cerca de los muelles del ajetreado puerto de la
ciudad de Lisboa, por fin, zarpó, nuestro buque oceanográfico
ENTROPIA 1, dejando tras de sí una blanquecina huella que se
iba formando de modo incesante en su popa. Y empezaba a
surcar en dirección al Archipiélago de las Azores, pues
aprovechaba él los vientos alisios de la Corriente de Portugal y
de Canarias, para después poder hacer un giro subtropical, ya
dentro de las Corrientes Oceánicas del Golfo. En el cual, estas
mismas corrientes oceánicas poseían una salinidad con un
porcentaje de 34,9%, que debido al enfriamiento y a la
contracción térmica, tenían una alta densidad y acababan por
hundirse, y desplazaban una gran masa de agua cálida con una
profundidad de 100metros, y una anchura de más de 1000Km, a
una velocidad de 1,8 m/s. Al mismo tiempo, poseían un caudal
de 80 millones de m3/s, que era provocada por la acción
combinada de los vientos globales, especialmente de los vientos
que eran azotados desde el Oeste, en la zona templada del
68
Hemisferio Norte. Y el propio cambio climático y el
derretimiento de los glaciares de Groenlandia y de más del 40%
del Polo Norte ya estaba afectando al Efecto Termohalino, que
era un fenómeno, en que el viento tenía un papel muy
importante, con unos movimientos verticales, en los que la
salinidad y las temperaturas eran las dos grandes fuerzas,
impulsoras, de este importantísimo efecto.
El científico portugués Duarte Nunes con el propósito de poner
rumbo al Océano Polar Ártico, a través de rigorosas medidas de
precisión, que eran proporcionadas por el sistema de navegación
GPS, daba órdenes a su tripulación para que el buque
oceanográfico ENTROPIA1, (…) hiciera ya el giro subtropical
(…) dirigiéndose de esta vez rumbo a Islandia (…) donde, de
forma imprevisible (…) entró en erupción el volcán de
Eyjafjaelajökull (…) que al estar más cerca de las latitudes del
Polo Norte introducía con más facilidad, en la propia
estratosfera todos las cenizas que eran expulsadas y una niebla
seca y persistente envolvía todo el continente Europeo,
afectando considerablemente todo el tráfico aéreo, con miles de
pasajeros varados en los “fugaces” aeropuertos .
Y en muchos sitios del fondo del océano Atlántico, el agua
borboteaba por las fisuras de la corteza terrestre, a través, de
chimeneas submarinas haciéndole a 350-400 grados
centígrados, y poseía tal fuerza que hasta podía fundir el propio
plomo y además, vivían allí determinados organismos
extremófilos, que suportaban unas temperaturas hasta los 80
grados centígrados y donde el 80% de todos los terremotos
registrados en el Océano Atlántico, tenían su epicentro en la
misma Dorsal Media del Atlántico.
Nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, mientras efectuaba
su singladura por arriba de la alargada cordillera submarina, que
llegaba a los 5000metros de altitud, en algunos puntos de esta
misma dorsal, el científico Duarte Nunes encargaba
determinadas y metódicas lecturas de carácter interdisciplinar,
pues esa iba ser la clave de todas las investigaciones llevadas a
cabo en el futuro. ¡Sería indudablemente un futuro
69
hipertecnológico, muy tecnificado que iba apostar
categóricamente por la apoteosis del progreso científico, por la
múltiple existencia de replicas robóticas de humanos, por el ocio
estéril de la mayoría de la población!. Bajo la complejidad de un
mundo globalizado, con progresivos avances científicos en todas
las tecnologías de la información y comunicación, donde el
estudio del calentamiento global iba a evolucionar hacia una
investigación interdisciplinar, transversal y translacional, a
través del desarrollo y la transferencia del conocimiento,
relacionado con la Meteorología, la Física, la Química, la
Astronomía, la Geografía, la Geología y la Biología.
Nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, llevando a cabo una
gran investigación, por otro lado, describía todos los contenidos
que tendrían que ser investigados en el próximo futuro, para
eliminar o disminuir considerablemente todas las lagunas de
conocimiento, ante los futuros desafíos que pudiesen surgir en
todo el Sistema Climático, que en sí mismo, era de una naturaleza
muy caótica y al mismo tiempo muy complejo también.
El buque oceanográfico ENTROPIA 1, poseía también su propio
Centro de Datos, y generaba al mismo tiempo toda la energía
renovable que necesitaba, para poder navegar, a través, de una
sinuosa navegación de altura, con unas serpientes que se llamaban
“Pelamis”, y que eran unos cilindros que se friccionaban entre sí
con el movimiento de las olas del mar, y activaba todos sus
motores hidráulicos que producía muchas descargas que se iban
almacenando en los generadores del propio buque oceanográfico,
y proporcionaban de esta forma, una impresionante autonomía, en
términos de una gran travesía marítima. Y además tenía también
determinados mecanismos de captura del CO2, para se producir
más cantidades de energía renovable.
Tras algún tiempo de impetuosa navegación y siempre por arriba
de las rocosas crestas de La Dorsal Media del Atlántico antes de
efectuar el giro subpolar y poder llegar hasta las inmediaciones
del Ártico, todos ellos ya sabían que debido al calentamiento
global ya se estaba reduciendo el Efecto Albedo que en su
verdadera naturaleza era un “feedback positivo”, que ocasionaba
70
un aumento de la masa helada, aumentando la reflexión de la
radiación directa y ampliando el enfriamiento. En esas latitudes el
hielo empezaba a fundirse, a una gran velocidad, y los pocos osos
polares que se encontraban allí, estaban inmersos en una dura
lucha por su propia sobrevivencia, pues los tempranos deshielos
perturbaban de forma muy considerable la caza de focas, que
ellos necesitaban, en su dieta, para poder mantener la energía y
las grasas para vivir durante todo el largo invierno boreal.
Por otro lado, en una visión demasiado oblicua, el genial
científico Charles Darwin, aportó a la posteridad, dos nociones
fundamentales para el estudio de la evolución de los seres vivos:
es decir, el origen común de todo ellos, poniendo en destaque, el
fundamental mecanismo de la selección natural, que era capaz
de dar cuenta, de cómo se produce la expansión de la
biodiversidad de todas las especies, a lo largo de la historia de la
existencia de vida, en nuestro planeta Tierra. Y un estudio
científico muy reciente, que se llevó a cabo en 2.000 especies de
plantas y de animales, tuvo en cuenta que se estaban
desplazando, hacia los dos polos de La Tierra, a un ritmo
promedio de 3,8millas, en cada década y que las especies que
vivían en el área alpina, se iban moviendo de forma vertical, a
un ritmo de 20pies, durante el mismo periodo de tiempo. En
determinadas áreas del Océano Pacifico y del Atlántico, ciertas
especies marinas que vivían cerca del litoral, se estaban,
desplazando, hacía el norte, cómo respuesta a las temperaturas
mucho más cálidas que se registraban en esa parte de ambos
océanos y también en la propia atmósfera terrestre. Más de un
millón de especies podrían estar destinadas a la total extinción,
allá en el siglo XXI, si no se reduce, la contaminación,
producida, por los gases de efecto invernadero, que eran los
verdaderos causantes del calentamiento global que se registraba
actualmente en La Tierra.
El científico Duarte Nunes, muy impresionado, se quedó por la
gran variedad de vida que todavía encontró, en toda la cordillera
submarina de la Dorsal Media del Atlántico, anotando en su
viajero Note Book, alrededor de 300 especies de peces y 50
especies de calamares y octópodos, donde se destacaba,
71
fundamentalmente, las esponjas cristal y piedra, corales bola
blancos y negros, cabecinegros, así como otras especies de las
que apenas se conocían datos sobre su propia biología, como por
ejemplo: los cabrachos y los rapes de profundidad, los gallos
plateados y rosas, los corales abanico, las gorgonias, los
batiales, las anémonas atrapamoscas y las esponjas chupachús.
Las ecosondas del buque oceanográfico ENTROPIA1
localizaron también ciertos organismos planctónicos de más de
10Km de diámetro, donde interactuaba la topografía de la zona y
la colisión de las masas de agua y encontraron también dos
especies del rarísimo aphyonus gelatinosus, un extraordinario
pez abisal semitransparente. ¡Eran verdaderamente fascinantes
todas estas descubiertas, dando lugar a un sentimiento de una
esperanza muy viva en lo que se refería a la propia regeneración
de toda la biodiversidad marina. ¿Sería que el futuro de la
propia humanidad, iba a estar ubicado, en el propio mar? Era la
gran incógnita que volaba, con gran ímpetu y en forma
helicoidal, por el rico imaginario, de todos los investigadores
que estaban presentes, en esta valiosa expedición científica.
El buque oceanográfico ENTROPIA 1, al hacer el giro subpolar
ya se encontraba navegando alrededor del Océano Polar Ártico,
que era de hecho una región especialmente afectada, por el
proceso de debilitamiento de la capa de ozono. Mientras tanto,
el científico Duarte Nunes asentaba en su bitácora científica el
siguiente caleidoscopio de datos científicos, y que estaban,
delineados, de esta manera: se especula que el calentamiento
global, a través, del cierre o de la disminución, de la circulación
térmica, podrá provocar un enfriamiento localizado en el
Atlántico Norte, acarreando el enfriamiento o a un menor
calentamiento de toda esa región, que iría afectar,
principalmente, a Escandinavia y a Gran Bretaña, que eran
calentadas por la Corriente del Atlántico Norte. Y habría un
aumento de la nubosidad, debido a haber una mayor
evaporación, contribuyendo a un aumento del Efecto Albedo.
Hay constancia de la existencia de océanos y de vida desde hace
3.800 millones de años, por lo que la paradoja de un sol débil,
sólo se podría explicarse debido a la existencia de una atmósfera
72
con mucho mayor concentración de CO2. La quema de petróleo,
carbón y gas natural, desde la Revolución Industrial, ha
causado un aumento de CO2 en la atmósfera de 1,4ppm al año.
Además del CO2, habría que poner mucha atención en la
emisión de otros gases de efecto invernadero, como por
ejemplo: el gas metano, el oxido nitroso, los
hidrofluorocarbonos, los perfluorocarbonos y el hexafluoruro
de azufre. La variación en los campos magnéticos y la
mutabilidad en el viento solar, y su influencia sobre los rayos
cósmicos, que llegan a la propia Tierra, proporcionan, una fuerte
acción sobre distintos componentes del clima, como las diversas
oscilaciones oceánicas, los fenómenos de El Niño, La Niña, y
las Corrientes de Chorro Polares.
El científico Duarte Nunes, de esa vez, iba aportando toda una
serie datos de prevención medioambiental que estaban basados,
en los siguientes presupuestos: habría que establecer la
implementación de sólidos acuerdos internacionales para se
evitar la salvaje deforestación, n todos los “océanos verdes” de
la tierra, como por ejemplo La Amazonía. La Tierra no podría
sostener un alto ritmo de extinción, sin que hubiera ninguna
resistencia por parte de los ecosistemas. Habrá, por lo tanto, que
impedir que los humos de las industrias y las centrales térmicas,
dejasen de acarrear lluvias acidas, que a su vez, producían la
acidificación de las propias aguas y la degeneración de
muchísimos bosques que daban cobijo a una infinidad de
animales. Volvía a insistir él: Habrá que poner en práctica un
plan de eficiencia energética, que estuviera basada en la emisión
de sólo 2 toneladas de CO2, utilizando, “energías verdes”
energías renovables, energías fotovoltaicas energías silenciosas,
en suma, un plan mix basado en la producción de motores
eléctricos, energía eólica, el hidrógeno, la captura de C02 para
producción de electricidad, los biocarburantes, el biokeroseno,
el bioetanol, la biomasa, que actuarán como nuevos impulsores,
de los estrictos criterios de sostenibilidad, que habrá que poner
en marcha, a fin de se obtener menos estrés medioambiental,
menos ozono en el suelo, y menos entrofización.
73
La lucha contra el calentamiento global, va ser con toda la
probabilidad, una lucha titánica por parte del hombre, pues sus
nefastas consecuencias, podrán producir unas forzosas
emigraciones humanas, una gran pérdida de recursos naturales y
multitud de enfermedades.
Ya se palpitaba en el aire el acalorado verano. El sol de un
largo y caluroso día se ocultaba, lánguidamente, por detrás del
suave y curvilíneo contorno dibujado de forma muy diáfana,
allá, en la lejanía.
Y se encontraba, de esta vez, amarrado, al muelle del atlántico
puerto de Lisboa, nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1,
resarciéndose, de tan larga y dura travesía marítima. Y se
encontraba él nuevamente a la espera de hacer nuevas
expediciones científicas, pero de esta vez hacia la Antártida,
para ayudar a resolver todos los graves problemas relacionado
con el calentamiento global, y sus maléficas oscilaciones, en
muchos parámetros, de los fenómenos meteorológicos de La
Tierra. En suma, habría que valorarla y respetarla, como si fuese
un autentico organismo vivo, como si fuese un vivo santuario
rebosante de vida, y era el único hábitat que toda la humanidad
poseía para poder vivir muy dignamente.
75
Alrededor de un Taller Literario
A vista de pájaro, voy atesorando bellas imágenes
estereoscópicas de todo el castillo de Alaquás, un valioso
monumento del renacimiento civil valenciano, y que ha sido
declarado patrimonio histórico-artístico desde el 21 de abril de
1918. Posteriormente, a ras del suelo, mi mirada, de forma
tremendamente secuencial, va tomando fotografías
estereoscópicas del diáfano patio renacentista, formando así, un
hermoso collage con una perspectiva alargadamente
panorámica. Subo por las escaleras, deteniéndome en la planta
principal, para en picado, tomar “in situ” otra serie de
fotografías estereoscópicas, de las 275 tipologías de pavimentos
cerámicos que existen en el suelo. Bajo un torbellino de
percepciones sensoriales multidimensionales de naturaleza
holográfica, como si conceptualmente fueron canicas y globos
de múltiples colores rebotando de forma dinámica alrededor de
simbólicas tierras, lunas y soles, (…) en contrapicado voy
captando fotografías del hermoso artesonado de las techumbres.
Continuo subiendo, tomando más fotografías estereoscópicas
(donde las dos imágenes similares puestas en un cristal que al
verse a través de un dispositivo especial se superponen y
producen un efecto similar a las tres dimensiones) de las
diversas salas polivalentes y que están muy bien preparadas para
dar conferencias, hacer exposiciones y poner en práctica ciertos
eventos culturales.
De repente en un santiamén: ocurrían alvéolos mágicos,
producido por el sonido electrónico de índole retro-futurista
donde el libro 7 de los madrigales de Claudio Monteverdi eran
sampleados con la cantata BWV 147 de Johann Sebastian Bach.
Con el movimiento de cámara a 24 imágenes por segundo y en
panorámica lenta que se desliza por los “grafittis” náuticos
pintados en el siglo XVII y XVIII y proyectados de forma
subjetiva en una pantalla triple. Se escucha también el sonido de
olas del mar para dar énfasis al gradiente gravitatorio. Ya estoy
en la terraza superior participando en el Taller literario a cargo
de MJ. Arroyo, donde, fueron ya abordados diversos temas
como por ejemplo, la prosoprografía, la etopeya, los monólogos,
76
la descripción directa e indirecta, el narrador en primera y
segunda persona, los ensayos expositivos y argumentativos y el
género epistolar. La docente me propone como ensayo
expositivo “La luna, sus efectos en los humanos y las mareas”.
Padezco inmediatamente de un tremendo bloqueo, pues, casi
siempre voy por un derrotero filosófico-científico. En el
mismísimo proceso de creación me asalta de forma intensa la
creación de un personaje histriónico que yo denomino “El Perro
de la Luna”. Con una sobreimpresión de imágenes expreso lo
siguiente: la oscuridad se va adueñando, paulatinamente, de una
diáfana atmósfera minimalista, donde el contraste de luz y de
sombra se va tornando cada vez más mortecino y a través de
imaginarias intersecciones en el cual simbólicamente uno se va
“perdiendo”, en la imponente masa telúrica de una alargada
cadena de altas montañas de los rodeos, “El Perro de la Luna”,
rodea sin parar, unas veces, en zigzag por sus divagaciones
oníricas, otras veces, rodea, de forma lineal, gozando de las
etéreas cumbres y de sus vastos paisajes y como si pudiera tocar
con los dedos en la modulante e inmaculada capa de blancas
nubes, llevando, consigo, solamente, un telescopio reflector, un
ordenador portátil y un tambor llamador, que produce cadencias
monorrítmicas y donde la música se puede fundir con la danza,
bajo el resplandor de una inmensa cúpula de estrellas va
apareciendo por detrás del suave perfil los rayos argentinos de
una bellísima luna en cuarto creciente, sintiendo un intenso
fulgor interior que va enalteciendo toda la sensibilidad estética y
ética, inmediatamente, coge su ordenador portátil y teclea un e-
mail de género epistolar inspirado por la musa Selene, a su
preciado amigo, existencialmente, situado, allá, en las antípodas
de la tierra.
Lunes creciente 3.15 p.m. mañana
Mi preciado amigo,
Como si de una plegaría se tratara, te deseo con todo mi corazón
que estés bien y que tu vida se desarrolle de forma muy positiva
y sin grandes sobresaltos ante este tiempo demasiado turbio
77
marcado por una dilacerante incertidumbre. Que la rueda de la
fortuna te regale siempre de las mayores venturas. Tenemos,
amigo mío, un “ethos” común que derriba barreras y abre
nuevas sendas en la emoción, en el sentimiento y en la
sensibilidad. En este exacto momento estoy completamente
rendido ante esta descomunal galaxia de centellantes estrellas y
que mi expectante mirada va tomando a grandes sorbos, pues,
ahora mismo gozo de una considerable transparencia del cielo.
¡Qué maravilloso es esto todo¡. Me vuelco nuevamente hacía ti,
mi amigo del alma, mi amigo fiel, con una desbordante y total
confianza pues tus consejos, tu comprensión son una prístina
luminaria para que yo sea mejor persona. En suma, para que sea
un individuo mucho más generoso, mucho más comprensivo
ante mí y ante el prójimo. Estoy influenciado de esta vez por una
grata vibración lunar, pues, mi vida anímica, mi imaginación y
mis estados pre-conscientes, fluyen y refluyen, incesantemente,
por un profundo y dilatado mar de tranquilidad, con todas sus
mareas físicas, emocionales y mentales a reaccionaren de forma
congruente (donde metafóricamente el sentido del noüs del
presocrático Anaxágoras van revoloteando por todo mi ser). Te
quiero decir también que mi cosmovisión lunar se va ampliando
cada vez más, pues, ya sé que el punto más alto de la luna está
en el borde de la cuenca Jackson, elevándose a 11km de altura y
el punto más bajo está en el fondo del cráter Antoniadi con 9Km
de profundidad. Ante todo, quiero conocer muy bien nuestro
satélite natural, no sólo en su mundo supralunar (el lado oscuro
de la luna) con todas sus reacciones fotónicas, su bosón de
higgs, sus neutralitos teniendo el sol como protagonista y que es
responsable de la materia luminosa, pero, también, el ámbito
sublunar (el lado brillante de la luna) en su ámbito eclíptico,
pues, la distancia entre la tierra y la luna varía y también la
velocidad en su órbita. Casi que me olvido de escribir esto,
mientras la luna se va alejando 38centímetros de la tierra,
durante cada año, a la vez, que va frenando su rotación debido al
hecho que el sol es 400 veces más grande que la luna, pero, que
está 400 veces más lejos para un observador situado aquí en la
tierra, de modo, que ambos abarcan el mismo rango, lo que hará
que en un futuro lejano los eclipses totales del sol dejen de
producirse al no tener la luna suficiente tamaño para poder
78
ocultar todo el disco solar. ¡Qué extraordinario espectáculo de la
naturaleza representa para los humanos la visión de los eclipses
anulares! Yo sin embargo, te quiero decir, que jamás me voy
ocultar de ti, pues, deseo con todo mi corazón acercarme
siempre a la razón de 300.000 fotónicos km/s. Pues tú eres mi
materia luminosa, eres mi partícula divina. Estoy plenamente
consciente que tu amistad representa para mí un radiante sol de
vida que emana suficiente energía para continuar seguir
viviendo bajo esta tumultuosa era de acuario.
“El Perro de la Luna” se toma un respiro para escuchar el
silencio. Pero el constante susurro del agua primigenia brotando
de la entrañas de las montañas de los rodeos, le impiden de
forma natural, la consumación de este deseo. El agua brota y no
para de brotar en su infinito ciclo vital, donde, allá, en la
exótica, monzónica y lejana Asia Mayor, en noches de luna
llena y durante el inicio de la primavera, son benditas para una
grande muchedumbre. Chandrayaan.
En la historia del mundo,
Vuelan negros cuervos con vocalizaciones cavernosas y
profundas… [Por turbias atmósferas de insostenibilidad
climática]
Oportunistas córvidos de plumaje negro y de mal agüero
vuelan… (Por perturbadoras orbitas con exceso de fondos
financieros tóxicos e indeterminados cambios de paradigma
local/global)
Vuelan omnívoros cuervos de plumaje púrpura…
(Por transparencias del cielo que de forma convulsiva van
creando nefastos ciclos de recesión y de deflación económica).
Córvidos de mal augurio con reflejos iridiscentes púrpura
vuelan…
(Por amplitudes geoestratégicas donde prosiguen
inexorablemente con sus ansias de dominio bélico, rearmándose
sin parar). Contra el desempleo decrecimiento y flexibilidad.
79
Imploro con un profundo grito, que nuestra compartida amistad
jamás se termine. . Aleluya.
De tu afectísimo,
“El perro de la Luna”
Fundido lento con sobreimpresión subjetiva del “El perro de la
Luna” en el cual cierra sus ojos y subjetivamente el mundo a su
alrededor, estalla, en una tórrida inmanencia rodeándole ahora
un tiempo cósmico y en un acto romántico, apunta su telescopio
reflector hacía la luna, la tiene ya muy cerca de sus extasiados
ojos, con sus cráteres y sus mares, todo muy tangible y
metafóricamente con el gradiente gravitatorio puesto al revés y
sus manos en movimientos frenéticos y vibrantes van creando,
en espiral, una sublime cadencia de sonidos monorrítmicos,
produciendo así una cálida reverberación con retroalimentación
lunar y que él de forma generosa va ofreciendo como simbólico
regalo a su musa Selene, “Agnus Dei”, la luna en cuarto
creciente, transformándose, despacio, en un oblicuo templo
como proyección viva de antiguas culturas incaicas.
81
Encendido…
En la cuna filológica de la lengua española…
La maravillosa luz del astro rey, dador de vida / se deslizaba/
melifluamente /con mañaneros y refulgentes rayos por todo el
hermoso y seductor valle del Río Cárdenas. De esa vez, y
custodio de su propia soledad, ansiaba él conocer muy bien, San
Millán de la Cogolla, que se encontraba ubicado al pie de la
Sierra de la Demanda.
Con una desmedida fruición, deseaba él capturar esencias de
orden “filológico”, aprehender la verdadera particularidad de
esta notable cuna lingüística, / de su comedido “mundo propio”,
rezumando de forma majestuosa, grandes manantiales de
/historia,/ vida, /meditación, /silencio, /soledad, /intimismo,/ y
misterio. Pues desde el siglo V (DC) había proveído diversos
tipos de vida monástica: eremitas, cenobios, monasterios
visigodos dúplices, con regla hispánica, monasterios mozárabes,
monasterios benedictinos y, en la actualidad, era un convento de
frailes, perteneciente a la orden de los Agustinos Recoletos
Ya iba él, en su personal y constante trasiego idiosincrático
plasmando una serie de sugestivas fotografías 3D de inefable
belleza y las conservaba como signos visuales tangibles (…)
cómo viva representación sensorial en su ajetreada vida, donde
en someras veces le faltaba de forma acuciante solamente
tiempo y más tiempo.
A vista de pájaro, y desde la “etérea” cumbre de la Sierra de la
Demanda, alfombrada de una exuberante vegetación, empezaba
él, atesorando preciosísimas fotografías estereoscópicas de todo
este magnífico valle, que tomó su nombre de San Millán, que
había sido un anacoreta que fue alumno de San Felices de
Bilibio, y que vivió desde el 474 al 573 DC. Siendo el decisivo
creador de la comunidad mixta de eremitas, y que luego daría
lugar, a uno de los focos culturales más deslumbrantes de toda la
época medieval, registrada en todo el sur de Europa. Y allá
82
dentro, fluya el voluptuoso efluvio de un ferviente neuma
gregoriano que representaba la Nona hora canónica
Su investigadora mirada, continuaba, acariciando, de forma
imparable y abarcaba ya todo el valle, donde, se realzaba,
emblemáticamente, la villa de San Millán de la Cogolla, con
sus 4 pintorescos barrios, en el cual, el más antiguo estaba
nombrado tradicionalmente cómo de “Santurde” y según los
datos existentes en el archivo monacal del Monasterio de Yuso,
el de abajo construido en el año 1053, todo el pueblo se había
extendido hacía él, formando otro barrio, que se llamaría
“Barrionuevo”. El tercer barrio, llamado “Prestiño” circundaba
al esbelto Monasterio de Yuso, en toda su parte norte, / y barrio
más apartado se denominaba el “Lugar del Río” y estaba
situado a 2kilómetros aguas arriba del Río Cárdenas, y era por
encima de todo, un tranquilo y apacible lugar, rodeado, de
reverdecidos prados y húmedas choperas.
De esta vez, su curiosa y penetrante mirada fotográfica, incidía
totalmente en el Monasterio de San Millán de la Cogolla, que
en una bula del año 1199, apareció, nombrado, cómo “Coculla”,
y era llamada así por el perfil que ostentaba y que se asemejaba
a un monje llevando una cuculla, “una capa que cubría a la vez
cuerpo y cabeza”
Y cuyo “Scriptorium”, había sido uno de los más antiguos de
toda Europa, dando vida, a un foco cultural demasiado
importante, lingüísticamente enriquecido, con una magnifica
cantidad de deslumbrantes “códices latinos”, que fueron
maravillosamente copiados e iluminados, por la austera
comunidad de monjes, de este emblemático convento.
Y ocurrió un gran milagro filológico, pues en el siglo XI, , un
determinado monje tuvo conscientemente, el arrojo de poner por
escrito, palabras y frases de la lengua que era hablada por el
vulgo, trasvasando todas las glosas al “dialecto riojano”,
actuando, simultáneamente, cómo el embrión básico del
complejo dialectal, que iba conformar más tarde a la lengua
española. Y nadie lo había hecho antes, con un marcado
83
propósito de índole literaria, dando lugar al nacimiento del
extraordinario códice “Eemilianenesis60”, cuyas glosas,
estaban escritas en latín, vasco y romance, siendo, por tanto,
“algo que ya no era latín, y que parecía ser ya español”...
Y fueron indudablemente, unas glosas demasiado importantes,
por su altísimo valor histórico y lingüístico, que suponían ser un
tesoro único de la filología hispánica, pues contenían algunas de
las primeras palabras escritas en castellano y en euskera, por lo
cual, San Millán de la Cogolla, ha sido sumamente conocida
como la primigenia “cuna de la lengua española”.
Pero, para llegar a la lengua española, en su verdadero quehacer
literario, y con un autor debidamente conocido, hubo que esperar
alrededor de dos siglos, / y sin ninguna necesidad de salir de este
precioso Valle de La Rioja, y de la mano, de un clérigo secular
del Monasterio de San Millán de la Cogolla, con poesía de
índole religiosa, creada por Gonzalo de Berceo, que al depurar el
idioma español, creó una legitima lengua literaria, al trasvasar un
nutrido vocabulario desde el latín y, recurriendo, a formulas de la
literatura oral y aún del Mester de Clerecía.
Continuaba él, deambulando, incansablemente, por San Millán
de la Cogolla, donde iba tomando más fotografías 3D no
forzando jamás ni la entrada ni la salida del incesante transcurrir
del tiempo. Y de repente, más o menos, a las seis y cuarto de la
tarde, cuándo se encontraba él en el interior del Monasterio de
San Millán de la Cogolla, (…) y para su anonadado espanto
veía sobre el cuerpo central del templo, un perfecto y tamizado
circulo, que estaba dibujado por la luz equinoccial, y que duraba
apenas algunos minutos. El resplandeciente rayo de luz
penetraba suavemente por el esbelto rosetón, de la parte trasera
de la iglesia, y pasaba por el círculo que coronaba el trascoro,
dando exactamente en el propio centro geométrico del templo.
Demasiado maravillado se encontraba él, con la excelsa visión
de este pequeño milagro cinemático cargado de un intenso
simbolismo espiritual. Para aumentar de intensidad su
arrebatamiento ocurrió entonces una fascinante magia (…) que
regresaba, que se exaltaba metafóricamente, en el espacio y en el
84
tiempo, vio aparecer por detrás de una alegórica, transparente e
invisible, “pantalla filológica”, todo el contenido de la página
72, que estaba compuesta por doce renglones y, donde la frase
más larga de todo el Códice 60 enaltecía todo esto:
“Con la ayuda de nuestro Señor Don Cristo
Don Salvador
Señor que está en el honor y
Señor que tiene el mandato con el Padre
Con el Espíritu Santo
En los siglos de los siglos.
Háganos Dios Omnipotente
Hacer tal servicio
Que delante de su faz
Gozosos seamos. Amén”
.
Todavía se encontraba él embrujado de esa sorprendente e
inmanente “visión filológica” justo en el inicio de la estación de
primavera, alumbrada, dulcemente, por una tamizada luz
equinoccial, que iba, exaltando, majestuosamente, una gran
multitud de prados y de flores, tintándoles, de un intensa
fascinación cromática, en todos sus matices, allá, en lontananza,
por tierras de San Millán de la Cogolla, en La Rioja donde se
plasmaba también en el Camino de Santiago y una rica
profusión de monasterios, iglesias y monasterios.
Apagado…
85
Encendido…
LAS GLOSAS SILENSES…
Oblicuamente , se escuchaban, excelsos tetragramas que se iban
volatizando, cándidamente, en hermosos Laudes, era como si
fuera la plegaría de la mañana, en una devota hora canónica
cándidamente hechas por una apartada comunidad de monjes,
que eran simplemente “aquellos que separado de todos estaban
unidos a todos” (…) en el exacto momento, que irrumpía una
vez más, una viva y centelleante aurora y daba comienzo a una
nueva jornada, en el justo momento/ en que empezaba a
despuntar cíclicamente el equinoccio de primavera.
Y cantaban todos ellos, con muchísimo fervor, pues, los que
“cantaban bien oraban dos veces” y sus cantos monódicos
columpiaban sonoramente por toda la recóndita atmósfera como
viva expresión de una religiosidad rebosante de excesivo ardor,
donde, el neumático “ introito gaudeamus omnes” invadía
celestialmente como intangible y hermoso canto, que estaba
compuesto de 5 tonos, toda la confinada atmósfera conventual
de la Abadía de Santo Domingo de Silos, y esos llanos neumas
gregorianos, habían tenido muchísima influencia, en toda la
música medieval y en la música del renacimiento
Ya se iban agitando, con gozoso júbilo, toda una extensísima
gama de infinitos y palpitantes “reverdecimientos”, que
alfombraban, mágicamente, de sempiternos y vivos colores, a
una gran cantidad de hermosísimas florecillas, afablemente,
acariciadas, por el murmullo trémulo de un complaciente viento,
y como inefable contrapunto, rasgaba el propio aire, la inefable
polifonía de muy sublimes trinos, que eran emanados, muy
dulcemente, por encantadores y cromáticos pájaros, de toda
especie, y que volaban, intermitentemente mismo por encima, de
las nutricias glebas, que estaban ubicadas, alrededor, de la
“Burgalesa” abadía benedictina de Santo Domingo de Silos.
Con un escalofrío de vivo entusiasmo, se le aceleraba a él,
explorador lingüístico errante el intrigante anhelo de poder
86
conocer muy bien todo el Monasterio de Santo Domingo de
Silos, anhelando él, poder capturar, la verdadera “esencia
espiritual” y la primigenia atmósfera lingüística, que hubo en
tiempos pretéritos, en este emblemático cenobio, cuyo claustro,
representaba, indudablemente, una de las supremas obras
maestras, de todo el románico español.
Iba él, en esa especial ocasión, sediento de conocimiento, como
curioso indagador de antiguos y filológicos códices latinos, y de
forma austera, llevaba solamente consigo, en su mochila, /
trotamundos/ a una apropiada cámara de fotos, encumbrado, en
el arrobamiento, de ir tomando de forma secuencial, toda una
serie de fotografías estereoscópicas, 3D y caminaba sin hacer
mucho ruido, / pues él encontraba, “in situ” siempre el mejor
paso, para lograr, su sosegado objetivo, que, como coleccionista
de silencios, y siempre, en eterna caza/ de fascinantes
escenarios,/ poseídos de una rica mise-en-scéne, en los que
mediante muy largas exposiciones, lograba, imprimir, a todas
sus tomas, una soberbia sensación de intangible irrealidad, que
hacía brotar todo el silencio perdido, para, ulteriormente, poder
conservarlas, como inmutable evocación, / invocación/, en su
incesante ajetreo existencial siempre en permanente búsqueda
del conocimiento.
Comenzaba él, a vista de pájaro, atesorando agraciadísimas
fotografías, de todo el Monasterio de Santo Domingo de Silos,
en cuyo maravilloso y diáfano claustro de doble planta, habían
unos hermosos arcos de medio punto, que descansaban sobre 64
capiteles, enmarcándose, majestuosamente, en esa austera y
confinada atmósfera, el tierno perfil de “El Ciprés de Silos”,
que había sido /transmutado, en uno de los mejores sonetos de
toda la literatura española, magistralmente, compuesto, por el
poeta Gerardo Diego.
Era la sexta hora canónica, y los monjes cantaban a capela Ave
Regina Caelorum. Bajo el dulce efluvio de esa fascinante
quietud, enaltecida / por el polifónico canto gregoriano de los
monjes de Silos, que vibraba cómo sagrado canto de introito,
cómo excelso colofón de la solemne celebración, ya estaba él,
87
“imaginando” y “descifrando” como empedernido lingüista,/
todo el contenido filológico, de las 368 “Glosas Silenses”, que
habían sido escritas en lengua romance peninsular, y
dilucidaban, ciertos pasajes oscuros, que estaban contenidos en
el primigenio texto latino.
Mientras tanto, allá fuera, ya empezaba, a fraguarse, un
mortecino y acompasado juego de luces, que iba señalando,
cromáticamente el pausado acontecer de un mortecino ocaso de
ese “filológico” día, y en un ápice, ya se encontraba él,
“meditando”, serenamente en otras veredas para recurrir, a la
luz del desenvolvimiento de lengua española…
Apagado…
Encendido…
EN AVILA…
Todavía, aún con los primeros rayos del sol, / tornasolándose, /
reluciéndose/ ya iba él, acompasando, sus infatigables pasos, /
donde mentalmente estaba poseído de unos sinápticos anclajes
que permitían activar su estado perceptivo / sumergiéndole/ en
una “sui géneris” atmósfera que él mismo deseaba/ sorber
plásticamente a su antojo/ pues/ ansiaba poder transitar, /desde
luego/ por los dilatados contextos de índole filológica , /que / a
lo largo de los siglos, fueron, honorablemente, frecuentados, por
el desenvolvimiento lingüístico de la expansiva lengua española
donde actualmente había alrededor de 450 millones de
hispanohablantes.
88
En la singular ocasión, en que él ese encontraba merecidamente
en la hermosa ciudad de Ávila, cuyo toponomino tenía su
ancestral raíz, sustentada en la romanizada Abila (…) y que
posteriormente había sido denominada “la ciudad de cantos y
santos” ostentando, gallardamente, el título honorífico de Ávila
de los Caballeros y, que pertenecía, a la propia idiosincrasia, de
la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
“Era como si fuera una sugerente postal que estaba caracterizada
/ esplendorosamente, /por el hecho de poseer a su alrededor una
esbelta y fortificada muralla medieval, / que había sido
construida, desde el siglo XI al XV / y tenía un perímetro de
2516metros con /88 torres y 2500 almenas y allá dentro había
una gran profusión de atrayentes iglesias románicas y góticas y
tras el crepúsculo cuando la noche tomaba cuenta del cobijado
palimpsesto y la muralla alumbrándose toda, era de hecho el
monumento completamente iluminado más grande del mundo..
Ya estaba él con todo su gran manantial de sensaciones
/vertiéndose/ en Ávila/ que/ ante todo/ había sido la excepcional
cuna de nacimiento, de profusos personajes religiosos, de
escritores y de consejeros espirituales como: Santa Teresa de
Cepeda y Ahumada, más conocida por Santa Teresa de Jesús,
que expresaba que la experiencia mística “era cosa más para
sentir que para decir” y estaba contenido en “La vida y las
moradas” y eran las primeras llamadas a la vida interior, hasta
la consumación del matrimonio espiritual con Dios “ y, en el
primer aposento, el alma se purificaba, por medio de la ascética,
luego, seguían, los grados de oración, / oración de recogimiento
/ oración de quietud / hasta alcanzar, la quinta morada,/ que /
representaba / la oración de unión, que se disolvía en la totalidad
mística y de San Juan de la Cruz que había sido un poeta
místico, un religioso carmelita descalzo, que hizo parte del
renacimiento español, y que durante su período existencial de
excelsa reclusión, escribió las 31 primeras estrofas del Cántico
Espiritual, un obra literaria, que había sufrido toda una serie de
manipulaciones, tendente a la integración, dentro de los limites y
de las convenciones de la propia ortodoxia y cuya estrofa / más
empleada, en todos sus poemas / era la lira,/ aunque, / tuviera
89
igual soltura / en el uso del romance octosílabo, con un
propósito meramente didáctico, como resultado de las
dificultades de adaptar, la estructura del poema., al esquema del
camino místico, que consistía en las tres vías y los tres estados
correlativos. En suma, era como si fuera una rica literatura
poética, que hundía, sus propias raíces, en la teología tomista y
en los místicos medievales, de origen alemán y flamenco.
Dejando traslucir también, el influjo del Cancionero
Tradicional del siglo XVI, sobre todo, en el uso del amor
profano (que se encontraban representadas en las simbólicas
figuras del amante y de la amada) para poder simbolizar y
representar el sentimiento místico del amor divino; el cual
proporcionó un nuevo y más profundo sentido, a las expresiones
paradójicas “cauterio suave”, o a las exclamaciones
estremecedoras (“¡Oh, llama de amor viva!”) que eran muy
habituales en todos los cancioneros de aquella época; además,
empleaba, símbolos de singular riqueza cómo: la casa o la
morada, la noche, la luz, la fuente, la oscuridad, la caza de
cetrería, la caída, el vuelo y los animales. Dotándoles, de una
extraordinaria intensidad expresiva, gracias al equilibrio, que
había en cada una de sus imágenes.
Y pronto empezaba a llegar, pausadamente, un alicaído
crepúsculo dando paso poco tiempo, después al luminiscente
encendido haciendo sobresalir haciendo maravillar a esos
incógnitos ojos como exuberante y fina estampa, toda la muralla
de Ávila, justo en el momento, que sentado cerca de ella, leía él,
con muchísimo deleite, un fragmento del Cántico Espiritual de
San Juan de la Cruz donde había, ciertas canciones, entre el
alma y el esposo:
Encendido.
90
Esposa
Pregunta a las criaturas
4. Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras
de flores esmaltado!
Decid si por vosotros ha pasado
Respuesta de las criaturas
5. Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura
e, yéndoles mirando
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
Apagado…
Encendido…
EN LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA…
Hacía aquella vez, un vaporoso día, y la encantadora ciudad de
Salamanca, / se encontraba,/ muy propiciamente,/ envuelta/, por
una brumosa niebla matinal, de un inmaculado tono
blanquecino, despuntando una envolvente blancura cargadísima
de bellas formas arquitectónicas saturadas de misterio/ que le iba
otorgando,/ todo un indescifrable aura de sapiencia/ (…) era
como si fuera un mágico e insondable palimpsesto urbano/ de
una increíble dulzura / y era muy digno de ser apreciado/ pues/
esparcidos se ocultaban / allí/ muchísimos y emblemáticos
tesoros,/ cómo / la preciosa Universidad de Salamanca, / que
durante los siglos XIV y XV, / a través / de una extensa y genial
91
obra literaria, contribuyó, crucialmente / a la madurez y a una
dilatada expansión de la lengua española.
Deambulaba él, como un curioso e incansable investigador
lingüístico, con la percepción inmersa, diagramas donde había
manuales escritos con muchas normas gramaticales, en una
ciudad / donde/ se hizo / celebre la frase “Quod natura non dat,
Salamantica non praestat”- “lo que la naturaleza no da,
Salamanca no presta”- y que, además de los logros filológicos
conseguidos por Antonio de Nebrija, al editar aquí la primera
gramática de una lengua europea (1492) y equiparando el
español a las lenguas clásicas, gozando al mismo tiempo, de un
papel transcendental, para que la ciudad de Salamanca, tuviera
su imprenta propia.
Asimismo, al escribir, sobre varias materias cómo: la
cosmografía, la botánica y la teología, fue de forma efectiva y
congruente, el primer autor en reclamar “derechos de autor”, en
toda España y, prácticamente en todo el mundo occidental. En
donde, la mayoría de “incunables” que fueron magistralmente
impresos, en esa ciudad plagada de grandes monumentos / que se
convertirían en / merecedores patrimonios de la humanidad, /
tuvieron a éste sobresaliente creador, y gran humanista o a ciertos
autores que estuvieron integrados en su propio circulo literario.
Llegando a alcanzar la distinguida ciudad de Salamanca, un
meritorio prestigio, durante el mandato de Alfonso X “El Sabio”
y en el transcurrir de los siglos, dio cobijo, en su enriquecedor
seno, muy lleno de sapiencia, a escritores de enorme talla cómo:
Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Luis Góngora y
Miguel de Unamuno. El primer bibliotecario que recibió un
sueldo, en toda la historia de la humanidad, ejerció sus
bibliófilas tareas en la antigua biblioteca, de esta afamada y
honorable Universidad.
Simultáneamente, era muy digno de enaltecer a la famosísima
Escuela de Salamanca, donde, se registró el renacimiento del
pensamiento en diversas áreas, y que fue llevado a cabo por un
importante grupo de profesores universitarios españoles y
92
portugueses, incidiendo especialmente en los estudios de
teología, fruto de la labor intelectual y pedagógica de Francisco
de Vitoria, quién tuvo la osadía de renovar la teología, y al
mismo tiempo, sentar las bases del derecho de gentes y del
derecho internacional.
Se dibujaba ya el ocaso de ese día, en donde, el sol, ya se iba,
lentamente, ocultándose, disimulándose por detrás de un invisible
velo, en la delicada línea que se perfilaba, allá lejos, en lontananza.
Apagado…
Encendido…
En Alcalá de Henares…
Al-qal`a Nahar
(Castillo sobre el río Henares)
Justo en el momento, en que la primavera, confluía,
simbióticamente/ con la estación del verano, donde los efluvios
primaverales, ya languidecían, y daban paso, al acalorado
verano, ya se encontraba él, en el preciso momento, yendo, por
la calle mayor de Alcalá de Henares, hilvanando, tiempos
pretéritos, cuando, etimológicamente, este susodicho lugar, se
llamaba, Complutum, durante la época romana, y donde había
un itinerario de Augusto y eran 23 las calzadas, que permitían
llegar al centro del núcleo urbano, donde, existían dos calles
romanas, que se cruzaban respectivamente, y se llamaban, ellas,
el cardo y el decumano.
Y sobre oleadas de mucho conocimiento histórico, que
simulaban, al azulenco río Henares, ya se encontraba él por
delante, de la hermosísima fachada del Rectorado de la
Universidad de Alcalá de Henares que siguió los cánones
arquitectónicos clásicos, (…) y cómo Patrimonio de la
Humanidad, por la Unesco, vivió, su edad de oro, como insigne
ciudad del saber, bajo la docta supervisión del Cardenal
93
Cisneros, que tuvo al Colegio Mayor de San Ildefonso, como
crucial vértice de sapiencia, de esta universidad; donde, había
impartido también clases, el gran humanista español Antonio de
Nebrija y al mismo tiempo estudiaron allí: San Ignacio de la
Loyola, Calderón de la Barca, Lope de Vega y Jovellanos y
muchos otros celebres personajes ligados a la alfaguara del
conocimiento español.
En el preciso momento, que salía de la casa donde nació Miguel
de Cervantes, un prestigioso novelista, poeta y dramaturgo, de
las letras hispánicas (…) ya iba él, oblicuamente, por otros
derroteros, en que su propia imagen se tornaba borrosa,
enigmática (…) era como si su sombra cinemática, saliera de
campo, estuviera en OFF, pero con el sonido del ajetreo
cotidiano de Alcalá de Henares todavía puesto en ON.
Apagado…
Encendido…
EN VALLADOLID…
Insistía él, /casi siempre / en poder transitar / por todas las
incesantes y múltiples veredas, / trazadas,/ por los cánones
lingüísticos de la filología hispánica, / y de forma indeleble /
surcaban clarividentes y suntuosos juegos metaficcionales/
ricamente,/ plagados/ de muchísimas y profundas reflexiones/
descifrando/ ocultos conocimientos y experimentando al mismo
tiempo álgidos sentimientos.
Ya iba él, en un fragmento temporal, como acérrimo conocedor
lingüístico / en incesante búsqueda de conocimientos culturales/
que de forma mimética/ se plegaban,/ sistemáticamente al
desarrollo de la lengua española, (…) en el justo momento, que
el suave influjo de un maravilloso día de primavera, invadía
sutilmente todo el ambiente, en su alrededor (…) sorbiendo él,
94
con cuantioso deleite, toda una ilustrada e insigne atmósfera,/
que se encontraba rebosante, de incontabilísima sapiencia, / que
era irradiada, a través, de nobles normas gramaticales y
esparcida por una prosa que ganaba amplitud y que se tejía en la
célebre Universidad de Valladolid, /empapándose él/ con
desmedida fruición, de este lingüístico lugar, y cuya suprema
predilección estaba basada en un conocimiento desmedido, y
que había sido una de las cunas de la lengua española. Y tuvo, al
mismo tiempo, muchísima fama, por ser el lugar, donde se
hablaba el mejor español, pues poseía muchísimos rasgos
diatópicos, muy saturados de leísmos.
Y fue también en este palimpsesto literario, donde Don Miguel
de Cervantes de Saaverda, publicó, la primera edición, en el año
de 1604, del ingenioso hidalgo “Don Quijote de la Mancha”, que
había sido enormemente enaltecida, cómo siendo la primera
novela moderna, y la impresión que hubo entre los más variados
lectores, se reflejaba heterodoxamente entre los que “había
diferentes opiniones: pues, unos decían; ¡Loco, pero gracioso!
Otros, recalcaban ¡Valiente, pero desgraciado! Y otros proferían
decir simplemente: ¡Cortés, pero impertinente! Ante el juicio
crítico, de esta épica, escrita en prosa, y que estaba atiborrada de
muchas recapitulaciones, de muchísimos contrastes y de gran
cantidad de diálogos, en el cual, D. Quijote y Sancho Panza se
escuchaban y se comprendían, pero sólo que desde posiciones
diametralmente opuestas debajo de un perspectivismo,
abundantemente saciado de mucho humor, de mucha suspensión,
de una considerable viveza y de una formidable oralidad, / donde/
“las cosas / normalmente/ no eran lo que parecían”.
Allí, en la ciudad de Valladolid, fue cuando en 1494, Pedro
González de Mendonza colaborador y amigo de Antonio de
Nebrija, fundó el Colegio de Santa Cruz, y era ante todo, una
obra “que habría que servir para el bien universal de los
hombres pero, sobre todo, de aquellos que, aunque dotados de
ingenio y ansiosos de saber no podían consagrarse al cultivo de
las letras, por su pobre condición”. Pues, por aquel entonces, ya
se iba buscando cómo máximo propósito, una “sui géneris”
lengua española, que fuera integradora y al mismo tiempo, que
95
tuviera una proyección universal y que sirviera cómo vehículo
transmisor, sin limitaciones de cualquier tipo” Y fue allá, donde
vino al mundo el rey Don Felipe II en el cual, alrededor de su
influyente corte, se desarrolló una prominente vida cultural, de
donde emanaron muchísimas y muchísimas formas modélicas de
la lengua española.
Sabiendo él, que en la actualidad, en esta ciudad, y a través de
su famosa Universidad, se acogía, a miles de alumnos de los
más variados lugares del mundo, que escogían la ciudad de
Valladolid, para mantener su primer encuentro con la cervantina
lengua española. Por lo cual las letras hispánicas estarán siempre
en deuda con la ciudad de Valladolid;
Y en su seno vio la luz José Zorrila, estudió, Quevedo y habitó
Santa Teresa de Jesús / asimismo, nació aquí Rosa Chacel y
aquí vivió y escribió el gran escritor Miguel Delibes.
Su tiempo de búsqueda filológica, transcurría, pausadamente,
siempre hacia delante, / cuando ya se encontraba él en Peñafiel
(siglo XIV,) un lugar muy estrechamente vinculado a la vida y
obra literaria del Infante Don Juan Manuel, que había el autor
del Conde Lucanor, y que fue considerado como el primer
prosista de la lengua española.
Y al regresar él a la ciudad de Valladolid (…) aún tenía ganas de
hacer un “vía crucis” de visitas culturales, a la Casa Museo de
Colón y al Museo Nacional de Escultura Religiosa de los
siglos XIII al XVIII, pues le animaba el especial interés de
conocer muy de cerca las escultóricas obras de Berrugete , Juan
de Juni y Pedro de Mena (…) finalizando, justo en el momento,
en que la mortecina luz del crepúsculo ya iba apagando poco a
poco su caleidoscópica investigación, que había sido llevada a
cabo con demasiado ahínco, por nuestro indagador turista
filológico, de esta vez, a través, de una de las de joyas
lingüísticas que sobresalían en la lengua española…. Ya por fin
(…) ya era de noche….
Apagado…
97
El Rioja y los 5 sentidos
…en ciertas áreas de las Comunidades Autónomas de Castilla y
León, La Rioja, Navarra y el País Vasco, habiendo vivido
siempre por y para el vino, (…) se criaban, a través de modernos
procesos de viticultura y enología muy grandes caldos, dando
prioridad a buscar o remitir sabores y aromas muy deliciosos de
muy emblemáticos vinos tintos, todos ellos estaban engalanados
de renombre mundial, (…) cuyas claves más cruciales: era
debido a su intenso color rojo cereza con ribetes tejo y un
intenso aroma. Y además todos ellos estaban enriquecidos con
un excelente enunciado frutal. ¡Qué divino placer pues estaban
todos buenísimos y francamente eran muy deliciosos en boca!
…y eran unos vinos de talla mundial, y eran unos riojas con
prestigiosa personalidad propia y estaban todos ellos muy
equilibrados, además dotados de mucho estilo y elaborados con
uvas de la clase tempranillo y eran envejecidos, en barricas de
roble nuevo francés ¡aleluya!, pues en boca, eran sumamente
deliciosos, aterciopelados, y estaban definidos por un toque
cremoso, con una equilibrada acidez y eran muy bien
complementados con taninos de un grano muy fino. Y además
tenían notas de frutas confitadas con evocaciones tostadas que
realzaba su volumen ¡Ah, qué excelentes vinos a tomarse en
pequeños sorbos! Un elocuente placer sibarita.
…en todo el Priorato, añada tras añada, sus magníficos vinos se
veían, se olían, se saboreaban, se sentían con demasiado y
vigoroso placer, geográficamente entre las Sierras Cantabria (al
norte de la Rioja) y la Sierra de la Demanda (al sur de la Rioja)
transcurriendo, a través, de una celebérrima superficie
vitivinícola de unos 120kilómetros de longitud y 40kilómetros
de anchura. Y por fin, en nariz desplegaban una gran potencia
aromática y su paso por el paladar, resultaba sumamente frutal y
placenteramente muy sabroso
98
…en las tres susodichas subzonas de producción: Rioja Alta,
Rioja Baja y Rioja Alavesa se realzaba la máxima vitivinícola -
quiquid materiae adimitur fructui accedit-todo aquello que se
quita a la madera, se da al fruto- como escribía Plinio- que en
un portentoso milagro vegetal iban formando unas riquísimas
cepas con tres brazos y dos pulgares . Y poco tiempo después
cada pulgar iba tener dos yemas de las que brotarían opulentos
pámpanos. Y tras la vendimia, ocurría el asombroso prodigio de
la creación un gran vino de la marca Rioja. Y en nariz
entremezclaba los aromas especiados con la fruta madura y que
estaba a la altura del paladar más exquisito, dejándose seducir
por un vino de calidad excepcional.
…nisi fallor manifestum est patriam terramque referre non
uvan-el clima y la tierra hacen, ambos, el vino excluyendo a la
planta- escribía otra vez Plinio- y los vinos de la Rioja, eran un
excelso regalo para los 5 sentidos, utilizándose en las variedades
tintas las siguientes proporciones: tempranillo (61%) garnacha
tinta (18%) Mazuelo (3,5%) y Graciano (0,7%). ¡Era
verdaderamente sorprendente, era una maravillosa formula, pues
por detrás de estas báquicas formulas se generaba simplemente
un abanico de muy magnos vinos. ¡Qué placer más grande en
boca, que siempre te llegaba a pequeños sorbos!
…era de esta vez un Gran Reserva de muy voluptuoso recorrido
en la boca (…) tras haber estado 24 meses en barrica de roble
francés y, complementado, con un envejecimiento en botella de
alrededor de 36 meses. En nariz, presentaba, sobre todo, unos
aromas terciarios de una elegante y muy riquísima fragancia. Y
en el paladar resultaba pulido y con un retrogusto muy pero que
muy persistente. ¡Verdaderamente excepcional este Gran
Reserva muy gustoso en boca!
…en la propia elaboración de los magníficos Riojas, que era
realizada durante un tiempo comprendido entre 1 y 3 años en
barricas de roble francés que regalaba notas de vainilla o cuero
99
y, posteriormente, estaba en la propia botella, durante un
período de 6 meses a 6 años. Y cada vez que se descorchaba una
botella de Rioja, en boca se sentía espléndidamente denso y
prolongado. ¡Simplemente fantástico y muy goloso!
.
.

Versión+p..

  • 1.
    EL CAMINANTE DE LASCÍES José Manuel Da Rocha Cavadas José Manuel da Rocha Cavadas, escritor, poeta, rapsoda, cineasta, fotógrafo. Publica con www.obrapropia.com este libro y hasidoseleccionadoparaelVFestivalInternacionaldelaPalabrade Alicante con una performance poética denominada “Pessoa para Pessoas”. Además, ha participado en un documental “Luchar es Vivir”parte2ªdelafundaciónLuisVivesquesepuedeverenYoutube.
  • 2.
    El caminante delas Cíes José Manuel Da Rocha Cavadas
  • 3.
    © Texto: JoseManuel Da Rocha Cavadas © Edición: 2011, OBRAPROPIA, S.L. G. V. Marqués del Turia, 38 - 8 46005 VALENCIA ISBN: 978-84-15068-43-3 Depósito legal: V-69-2011 Impreso en España por: Diazotec, S.A. Primera edición: enero 2011 Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación de esta obra sin contar con la autorización de los titulares de la propiedad intelectual. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de un delito contra la propiedad intelectual (arts. 270 y ss. del Código Penal) www.obrapropia.com
  • 4.
    5 Variación primera minimalista… Elincansable caminante de las Islas Cíes…. Y pronto llegó el alba. Era un cálido y largo día, del fogoso mes de Agosto. Ya bullía, poquito a poco, el fragor de un estival amanecer, donde, (…) ondeándose (…) la luminiscente luz, iba transcurriendo, panorámicamente, a través, del incomparable y suntuoso marco, que conformaba toda la bien protegida y azulenca embocadura, de La Ría de Vigo; que estaba ubicada, allende, en “Finis Terrae” que, simbolizaba, cómo infinita y arrebatadora miríada, al “País de las Ánimas”, (…) donde una incognoscible mirada, traspasando, en lontananza, la delgada línea, dibujada, por un horizonte, que recreado por atmósferas auto expansivas, espacio-temporalmente, se entrecruzaba con América, en su extensiva multiculturalidad, que por aquellos ámbitos, se le llamaba singularmente meelting pot. Ya empezaba a destellarse, atizado, por un refulgente, dinámico, y muy hermoso juego de luces, (…) era como si estuviera retro iluminada, y en un ápice, daba acceso a muy hermosos e insólitos encuadres, que producían una gran multitud de diáfanas composiciones, hacía el infinito, en unos tonos azulados muy puros o nebulosos, con claroscuros contrapuestos. Además, impregnaba, intensamente, de luz y de penumbra, a la secreta “imagen latente” de todos los bellísimos “fotogramas” paisajísticos de Galicia, impregnándose de los galaicos “aires da terra” y que estaban constituidos, telúricamente, por suaves montañas, bellos valles, verdes campos, un clima atlántico lluvioso, preciosas rías, y ciertas playas plagadas de fascinantes encantos, (…) y que muy gustosamente, se encontraban, encerrados, en este delicioso y riquísimo paraíso natural, dotado, de unas cúspides, formadas, casi en toda su totalidad de piedra granítica, (…) y otrora, sus abruptos relieves estuvieron, ensamblados, a las mansas sierras litorales peninsulares, (…) encontrándose, ahora mismo, totalmente aisladas, debido a la absoluta inundación, de toda esa hermosa bahía de la costera ciudad de Vigo que era una ciudad totalmente volcada hacia el
  • 5.
    6 mar. En suma,que vivía en todos sus costados del propio mar y de sus jugosos frutos…. Sin embargo, de forma muy sutil, todo el Archipiélago de las Cíes, que en la antigüedad, fueron invocadas también por el nombre, de islas Siccae, se encontraba, fotogénicamente, cubierto, por una inmaculada y algodonal niebla matutina, que le confería, un exhalador halo, cargadísimo de mucho misterio (…) era como si fuera un indescifrable territorio, de un sinfín de generosos duendes, de bondadosos genios, de benéficas hadas, de puras vírgenes y de altas damas, cargadísimos, de una dulzura irresistible, concurriendo, todos ellos con un mismo propósito: deseaban insuflar, con una exquisita y positiva energía, a todos los seres humanos, de sutilísimos manantiales de bondad, de pureza y de todo lo que era necesario ser insuflado, en aras de santidad, de bondad, (…)oblicuamente (…) en un plan opuesto, (…) galopaban invisibles emanaciones exotéricas (…) “era como si hubiera una gran multitud de misteriosas meigas, haciendo “O conjuro da Queimada” y cuyos ritos, divagando, ocultamente, por las “esotéricas” grutas, formadas por la erosión del mar y del viento (…) en incesante búsqueda de las almas en pena, eran, sin embargo, muy mimadas y respetadas, (…) era como si fueron druidas (…) era como si fueron atractivas embaucadoras, en la doble creencia de los hechizos y las adivinaciones, (…) y en el justo momento, en que a los embaucados, el misterioso brebaje bajaba por sus gargantas, se suponía que quedaban libres de todo embrujamiento. Vanas suposiciones, al fin y al cabo. Había también en toda esa mágica atmósfera, muchos demonios maléficos y tantísimos diablos turbadores, llamados, “espíritus de la casa”, conformados, por “las almas”, por el “el tardo” por el “el tango mago”, con muchas brujas, inmersas, en misteriosos y nocturnos aquelarres, y que gracias a sus dichos (ensalmos) y a sus secretas formulas, a sus negros hechizos, podían curar, de una vez por todas, a ciertas enfermedades y conseguían, además, revelar el provenir de la gente, logrando ejercer muchísimos maleficios.
  • 6.
    7 Había, sin lugara dudas, en ese precioso e idílico soplo de tiempo, (…) había realmente en las apodadas, por Ptolomeo, “Islas de los Dioses”, una intrigante atmósfera, en cuyo aislamiento insular, pululaba, una cultura muy rica en creencias populares, mucha tradición oral y considerable sabiduría popular: el “meigalho” y el “encanto” y que representaban para el vulgo gallego, no dos ideas abstractas, mas sino seres materiales muy activos, cuyo poder y voluntad quedaba para siempre (…) uniendo, por lo tanto, las fuerzas del aire, de la tierra, del mar y del fuego. La genuina idiosincrasia, que recurría mentalmente por todos los mágicos alvéolos, de las “conexiones sinápticas” de la idiosincrasia gallega, hilvanaban, formidables cuentos de hadas, todos ellos, “casi, casi perfectos”, pues, todavía se hallaban, importantes restos de las ancestrales doctrinas druídicas y sus simbólicas prácticas, que se desvanecía como la espuma, en la propia antigüedad, (…) donde, aún, subyacía, muchísimas ceremonias, dotadas con un “humus” céltico innegable, pues aún se cortaba el muérdago sagrado, (…) y él que lo veía caer, aprendía inmediatamente todos los secretos y obtenía, asimismo, el pujante “don de la profecía” (…) Y el propio mar, (…) era como si fuera un pulcro fondo escénico, de un inmaculado y traslucido azul turquesa (…) muy tranquilo y muy cristalino, cuando sus mansas y translucidas aguas, se reflejaban, dulcemente, en toda su suave vertiente Este, irrumpiendo, una gran multitud de singulares y dichosos paisajes marinos, que estaban conformados por riquísimos bosques de anémonas, (…) y además, pobladas de inmensos laboratorios vivientes, que estaban constituidos de inmensas nécoras, de extraordinarios centollos, de asombrosos bogavantes y de estupendos pulpos. Y por el etéreo y azulino aire, revoleteaban, cómo representativos nómadas del viento, inmensas bandadas de gaviotas “patiamarillas” y de ágiles y negros y ágiles cormoranes moñudos, (…) que, prestaban, una sonora nota de “vivificante” alegría, a toda esta primigenia atmósfera insular
  • 7.
    8 (…) y, alláarriba, a lo lejos, se encontraba, muy dignamente, alzado, sobre un pequeño acantilado, que se descollaba, ufanamente, ante el potente rugido, emanado, por el embravecido océano Atlántico, el sobrio Faro de las Cíes, (…) que en términos metafóricos, actuaba, “como si fuera una fantástica y relumbrante linterna guiadora, ubicada, a 197metros de altitud”, dignamente asentado en su repecho oeste, sobre un quebrado, casi, casi, vertical (…) además, fluctuaba, a vista de pájaro, como si fuera una metafórica iridiscencia, por entre los blanquecinos mantos de niebla, que ya iban cubrían en ese dado momento, a todo este llamativo archipiélago (…) “era como si estuviera suspenso en el propio aire, que desafiaba, majestuosamente, a las intrigantes e invisibles fuerzas de la gravedad” (…) “era como si fuera una alusión a la propia y vibratoria luz, era, en suma, un sólido y vigilante guía, que se encontraba asiente, firmemente, en una intangible ingravidez, de una absoluta y indeleble levedad”. Rehuyendo, del propio vacío de la vida, en que él estaba lúgubremente, inmerso y de la incomunicación afectiva, pues su neurotransmisor Vasopresina la hormona de los lazos afectivos, se encontraba muy marchitado, por las aceleradas e impersonales relaciones humanas, (…) ya iba él con su “ aura de santo”, sumergido, en un simbólico acto puro, es decir, que estaba poseído de la perdida de la capacidad de seguir sometido a la racionalidad sistémica, por el precio del progreso y la globalización, mutándose, por una unipersonal intensificación sensorial (…) ya iba él paseando como caminante, que vivía la soledad de los caminos debido a su constante y trashumante movilidad, (…) iba él acompañado de su fiel y amigo perro, llamado, Simba, (…) y saboreaba con mucha viveza auditiva, en su reproductor digital de bolsillo MP3 de alta fidelidad (hi-fi), de antiguas bailadas galaico-portuguesas, donde se expresaba la alegría de vivir, con frecuentes incitaciones al baile, (…) y el paralelismo y el leixaprén, respondían, a la existencia de dos coros que se iban alternando, en la juglar ejecución de dicha “bailada” (…) cuando ya estaba él, asomado, en el abrupto acantilado que se emplazaba en el mirador de Monte Faro, tras haber efectuado su primera y paseante vereda, impregnada, de
  • 8.
    9 mucho romanticismo, puesse apropiaba él de los valores de la ilustración, pero les subvertía, pura y simplemente, (…) deleitándose, desde ahí, de esplendidos y suntuosos paisajes que abarcaban todo el Archipiélago de las Islas Cíes, con su extasiada mirada, muy embargada, tremendamente arrebatada, en una autentica “alucinación” visual, pues él estaba literalmente fascinado por estos deliciosos rincones, de profusos contornos pétreos y, muy atiborrados, de una inaudita belleza, para el irrefrenable deleite de su “insaciable” sentido de la vista= contemplación estética, que se iba elevando, poco a poco, en profundo conocimiento con una nueva dialéctica, (…) regalando de forma arrolladora a todos sus ávidos sentidos, una extensísima gama de elocuentes abstracciones sensoriales, que hacían volar, y no paraban nunca de volar, de forma yuxtapuesta, un vigoroso torbellino de representaciones simbólicas, (…) que daban lugar a un sinfín de reflexiones de índole ética. En suma, una gran inagotable fuente de inspiración. Era eso, ni más ni menos. Ya iba él, como curioso y recóndito explorador, llevando consigo a cuestas, en su “viajera” y coloreada mochila, una “analógica” y antigua cámara de fotos, llamada “Lomo Diana F+”, siempre encumbrado él, en el éxtasis de poder vislumbrar, impredecibles, intuitivas y etéreas fotografías, de todos los caminos por donde él y su fiel perro llamado Simba, iban dejando grabada sus infinitas huellas “caminantes”. A vista de gaviota, oteaba él, siempre las mejores composiciones, para lograr su más firme propósito, que era ni más ni menos, que poder fotografiar, las perspectivas más insólitas de todo este sobrecogedor edén insular, que se encontraba divinamente encerrado, dentro del susodicho Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia. Pues deseaba él, atesorar, una gran colección de fotografías, cómo palpable e impertérrita memoria, como un vivo simulacro de su vida “real”, en su personal e insaciable “trasiego” viajero, (…) donde su “rueda de la vida”, muchas veces, ha rodado y rodado de forma muy paradigmática, es decir, de manera muy errante, con la brújula de su vida, casi siempre orientada para
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    10 forma muy pococalmadas, existencialmente, en lo que era su proceso de individuación, (…) en suma, era casi siempre un sí- mismo siempre en constante búsqueda de un sentido Norte, que le proporcionara raíces sólidas, para poder guiar bien por las circunstancias de la incierta vida (…) habiendo muchas metas que nunca estuvieron muy claras, en sus fundamentos existenciales. Las vueltas que la vida va dando si nexo. Inverosímiles, ante todo. Y, las mismas fotos que él sacaba paulatinamente, iban siendo ya de forma simbólica, fragmentos visuales repletos de intemporalidad o testigos mudos de fugaces instantes que ya estaban demasiado tiznados de un implacable pasado, (…) eran ya “fotogramas” de vida que estaban despedazados en la voraz y cósmica “eternidad”, que era impuesta por el tiempo Chronos, siempre en férrea contraposición, al tiempo caritativo denominado Kairos, que era considerado en sí mismo, un tiempo de mucha calidad, y que iba determinado por su propia experiencia vital muy sui géneris, y él como incógnito caminante, siempre moviéndose y no parando nunca de moverse(…) en ese dado momento, (…) bajo un influjo existencial de índole muy “cualitativa”. Era demasiado sublime la sensación donde la vida le transpiraba dulcemente por todos sus poros. Se sentía siendo él mismo, junto a su perro Simba. Mirándole siempre de soslayo, con ternura en una desmesurada complicidad. Subjetivamente se configuraba en una fina estampa, impregnada, por un tiempo que simbolizaba un tiempo de muchísima riqueza sensorial, que era vivido, que era sentido, y muy asimilado en la verdadera acepción de la palabra. Deseaba también él, poder presentir la propia naturaleza “espiritual” y la “levedad” existencial, en el fluir de la vida microcósmica de este excepcional “ecosistema”, que en la edad medieval, que era representada cómo siendo la “edad oscura”, fue, habitado, por muchos monjes de diversas ordenes (…) en el siglo XI estuvieron allí los austeros y laboriosos Monjes Benedictinos, siempre ataviados, de sus negras vestiduras y que fue fundada por Benito de Nursia, y cuya regla principal estaba basada en “ORA ET LABORA”, contribuyendo decididamente
  • 10.
    11 a la evangelizacióncristiana de esa minúscula porción de Europa (…) y allá por el siglo XIV, dio lugar, a los Monjes Franciscanos, que, al fin y al cabo, se traducía en una orden mendicante, fundada por San Francisco de Asís y que se bifurcó a lo largo del tiempo, en tres ramas: Los monjes Franciscanos, los monjes Observantes, los monjes Capuchinos y los Franciscanos Conventuales. Junto a su inseparable perro Simba, allá iba él casi siempre de incógnito caminante, pues ansiaba captar la “secreta” verdad de estas recónditas islas, siempre tan profunda y tan multifacética cómo la vida misma e igual de compleja, pues a lo largo del tiempo, la presencia intermitente del hombre, estuvo casi siempre condicionada por todos los recursos que existieron en este recóndito medio (…) donde, pulularon, de forma intermitente, en el transcurso de los tiempos, los castros prerromanos, las poblaciones romanas, los monasterios, las ermitas, y que sirvieron como tangibles testigos de la constante presencia humana, en estas preciosas y recogidas islas atlánticas. Mientras tanto, el “algodonal” e inmaculado manto de nieblas matutinas, que en ese dado momento, cubrían con su inmaculado velo, todas las Islas Cíes, ya empezaban disolviéndose, debido al calor del sol, caminaba él siempre junto innato perro de africano nombre Simba, y creaban los dos un laberinto peatonal, por el sendero que partía desde Pedra da Campá hacía el Alto do Príncipe, que actuaba al mismo tiempo como un excelso y panorámico mirador, donde, la mirada podía hacer un intenso barrido visual, divisándose en un ángulo de 360grados una vasta cantidad de hermosísimas vistas, en todo su máximo y jugoso esplendor. ¡Qué bello eran! Marchaban ellos dos, siempre de forma muy constante, (…) y nuestro infatigable caminante siempre apoyado en su sólido bastón, sin nunca estresarse y con su aguda “mirada”, casi siempre repleta de una desmesurada curiosidad por descubrir los ángulos más asombrosos de este maravilloso parque natural, que todavía se mantenía intacto y como supremo milagro todavía estaba muy poco transformado por la nefasta acción del hombre
  • 11.
    12 en aras deun progreso sin límites (…) capturaba él y al mismo tiempo sentía, la verdadera esencia de la original atmósfera de estos singulares y ocultos lugares, de su “mundo propio”, que estaba ricamente impregnado, del más absoluto silencio, (…) se iba tornando paulatinamente en un magnifico rincón muy digno de él y su perro Simba, se cobijaren, mansamente, en su “sutil aureola” llena de quietud (…) era como si una instantánea, Polairod, le fuera invadiendo, poquito a poco por todos los recovecos más indescifrables de su inconsciente, regalándole, a raudales, infinitamente, el supremo “don de la ubicuidad”, en el cual, la armonía del silencio de la madre naturaleza, le iba, proporcionando, a través, del recogimiento, enfoques cognitivos demasiado clarísimos y absorbentes (…) entonces, él cómo eterno caminante (…) ya era de esa e indefinida vez, un fidedigno narrador de percepciones cognitivas que estaban nutridas de una dimensión demasiado “objetiva”, a respeto de su salud, de su familia, de su desarrollo espiritual y personal. En suma, hacía iba haciendo él cuentas a la vida, juzgándola, en sus pros y sus contras, en sus errores, en sus aciertos, jugando con cartas marcadas de aciertos y errores. Y él siempre existencialmente, vagando como un móvil e indefinido caminante sin fin. Otras veces, cuando a él le acompañaban las musas de la arrolladora inspiración, ya era él de esa vez un poeta de la “momentaneidad” que se iba transformando en verbo, pues él consideraba que el lugar geográfico-social era muy determinante en la elaboración de ciertos paradigmas poéticos, en que pudiera dar lugar al nacimiento de un torrente muy privilegiado, quiere fuera en la propia hermenéutica, como en la praxis. Y él sabía perfectamente en ningún otro sitio habría mundo, sino solamente en su propio “interior”, a través, de una progresiva depuración, en pos de una utopía imposible, porque, pensaba él, que cada párrafo de una buena literatura debía producir casi siempre muchísima LUZ interior, fluyendo, íntimamente, a través, de un gran germen de libertad de pensamiento y de mucha sensibilidad. ¡Embaucadora creatividad¡- cuanto te quiero, diciendo él para sus adentros humanistas y al mismo tiempo muy intimistas.
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    13 Las panorámicas cumbresde todo el estremecedor archipiélago de las Islas Cíes ya iban siendo para él, un exótico e idílico lugar, donde recogerse, donde buscarse interiormente, ya que en aquel preciso momento, sus circunstancias existenciales le iban enseñando, que sólo la poesía y el arte, le mantenían, agudamente, en el lado cuerdo de su propia vida como vivencia fidedigna, ante la persistente coacción de un sistema demasiado tecnificado, robotizado y disperso. De repente, apunta, de forma automática, en algún papel suyo: “Bajo un intenso torbellino de multidimensionales percepciones de naturaleza holográfica, revestidas con un distinto sentido del tiempo y del espacio” (…) marcando una pausa: “era como si conceptualmente fueron canicas y globos de muchos orificios simbólicamente “evocando-invocando”, y que estaban adornados con todos los colores de un radiante e iridiscente arco-iris (…) y que rebotaban y no dejaban de rebotar nunca (…) y que emergían, y no paraban de emerger, por la cristalina, tranquila y linda playa de Rodas, que era considerada la más linda playa del mundo, según el periódico inglés The Vanguard (…) con otra pausa, continuaba él escribiendo después: “iba él creando de forma conceptual, simbólicas y duodecimales “Tierras”, “Lunas” y “Soles” (…) era como si todas las circunferencias, estuvieron localizadas en relativos sistemas planetarios extrasolares, dotados de unos crisoles químicos y bioquímicos, del medio interestelar demasiados excéntricos, y, que además estaban zambullidos en un “sacralizado” y macrocósmico “paraíso” universal, donde todavía se guardaban “secretamente” muchísimas moléculas orgánicas, muchísimos aminoácidos, que eran de gran importancia para poder comprender muy bien, el verdadero origen de la vida, con sus misteriosos eslabones. En el transcurso de su sosegada caminata, siempre junto a su apegado perro Simba, iba nuestro singular caminante tomando muchísimas más fotografías de otros ángulos del encantador “decorum”, de la semicircular, límpida, cristalina y muy táctil Playa de Rodas. Diciendo él para sí-mismo:- ¡Ah, qué demasiado grande, poder disponer de un cuerpo y de una elástica motricidad para poder disfrutar de tan espectaculares panoramas, y que sigilosamente todavía aún se conservaban
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    14 muy bien guardados,en estos escondidos parajes, gracias a eficaces medidas de protección medio-ambiental y que estaban ricamente dotados de un alto valor estético, ecológico, educativo o científico¡- rumiaba indeciblemente él, mirando fijamente a su inseparable perro Simba. Habiendo una reciproca complicidad de cariño entre ambos. ¡Simplemente maravilloso¡ Tras haber transcurrido un cierto tiempo, ya encontraban ellos dos practicando el vivaque, allá arriba en el Alto do Príncipe (…) y estaban ellos completamente inmersos en una deliciosa noche de verano, donde, una imperceptible luna en cuarto creciente, coincidía astronómicamente con las Perseidas, que era una sobrecogedora lluvia de estrellas fugaces de alta velocidad, que iban cayendo de forma luminiscente a 59km/s, (…) generalmente, era un fenómeno celestial que ocurría en el día 10 y 11, de cada mes de Agosto. Ya estaban ellos dos echados sobre una coloreada manta de unos tonos muy verdes, y lindamente adornada con muchas imaginarias representaciones esquemáticas que representaban el macrocosmos y el microcosmos, en suma, eran unos indescifrables mandalas, y contemplaban ellos serenamente desde esa estupenda “atalaya” astronómica, situada en el propio Mirador del Alto do Príncipe, que en ese justo momento, (…) “era como si fuera una ventana mágica, abierta a los astros, a las galaxias, a las nebulosas, (…) “era como si fuera un espejo, que actuaba cómo una área colectora de parpadeante luz que procedía de los propios astros y estrellas centellando como puntos rutilantes en un universo sustentado por demasiada materia oscura”. Y abría él continuamente sus parpados, para mirar estremecedoramente a las estrellas del cielo, divagando con la mirada por todos los centellantes puntitos, que geométricamente y de forma muy abstracta, formaban intermitentes y corredoras constelaciones, vagando por el cielo a muy grandes velocidades (…) cuando él con los pies asientes en la Tierra giraba a 30km/s e intentaba capturar el máximo de luz procedente del espacio, y que además tuviera mucha resolución, (…) presintiendo, allá lejos, en el insondable y despiadado firmamento, a la galaxia de Andrómeda o M31, que estaba calificada cómo el objeto a simple
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    15 vista, más alejadode la propia Tierra, pero que se encontraba, descomunalmente, a casi tres millones de años luz de aquí. “Viajaba él en el tiempo, (…) viajaba él en el espacio, y era imperceptiblemente un espacio-tiempo de naturaleza helicoidal, con muchas dimensiones, y que estaba sustentado por la reverberación de invisibles cuerdas de muchas fuerzas indescifrables (…) cuando husmeaba él, con la retina de sus propios ojos, siempre en un buen rango visible, que se iba corrigiendo paulatinamente de forma muy satisfactoria, ante todas las turbulencias con que le llegaba la luz procedente de la bóveda celeste, y cuyos ingredientes, como por ejemplo la materia y la energía, tan sólo, constituya un 4% de la composición total, pues representaba de verdad el extremo visible de un gran iceberg, que estaba esencialmente constituido, por materia oscura, que aceleraba la constante expansión del universo (en torno al 22%) y de energía oscura (alrededor de 74%) . Y apreciaba él, en todo su máximo esplendor, al fascinante y sobrecogedor espectáculo de “Las lágrimas de San Lorenzo”, cuya leyenda nació durante la edad medieval, la “edad de las tinieblas”, en una Europa, que estaba asiente aún sobre el sentido moral de los artesanos y de los constructores de catedrales, y que narraba lo siguiente: en el día 10 de Agosto, ese venerado santo había sido quemado en la propia hoguera y, mientras entregaba su alma al omnisciente Dios, vertió de forma muy dolorida sus últimas lagrimas, y que la muchedumbre asoció con las Perseidas, porque ocurrió exactamente en el mismo día, en que las mismas exhibían su máximo apogeo (…) y cómo en la “edad medieval” el vulgo era muy dado a la creencia en las leyendas, así que desde aquel entonces se creyó que esta impresionante lluvia de estrellas fugaces, representaba, simbólicamente, aquellas quebrantadas “Lágrimas de San Lorenzo”. Todo este sobrecogedor espectáculo, hacía que su propia conciencia, a través, de una “alterada” percepción, levitara y no dejara nunca de levitar, para gravitar ya en el tórrido flujo de su rica imaginación, un vistoso caleidoscopio de “incandescentes” metáforas, metonimias y sinécdoques (…) y él como caminante del cielo, se relajaba simbólicamente se relajaba, de forma
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    16 fantástica, en elfino, imperceptible y curvilíneo “recuesto” lunar, para poder presentir, desde allí, nuevas creaciones de índole literaria, que estuviesen forjadas con otras y novedosas trazas semánticas, asaltándole, inmediatamente, la creación de un relato cortísimo, que estaba protagonizado por un imaginario personaje, que al fin y al cabo, tenía solamente el supremo afán de querer abarcar inexistentes e inolvidables sensaciones creativas (…) era como si fuera su álter ego, y que él desde luego, había denominado simplemente, “El incansable caminante de las islas Cíes”, y que estaba apoyado en un inverosímil contexto, en el cual, había “icónicas” imágenes y complejos “juegos” dialécticos, donde ya empezaba a expresar él lo siguiente: “la propia oscuridad ya se iba adueñando paulatinamente de una insólita y traslúcida atmósfera marcadamente minimalista, (…) y, melifluamente, todas las formas, eran fulgurantemente insertadas en un refinado y fantasioso juego, donde había como forma sagrada una disposición que consistía en lo siguiente: simplemente: que menos era más. Y visualmente en esa benigna atmósfera, el contraste entre las zonas de luz y de sombra, se iban tornando cada vez más tamizado (...) era como si simbólicamente él se fuera “perdiendo” en un hiperbólico laberinto de muy alta concentración conceptual, a través, de un sinuoso recurrido, en el cual, iba él rodeando lentamente como “poeta” y como “performer”, al etéreo y divino Mirador del Alto do Príncipe, unas veces haciendo “zigzag”, donde el súmmum de sus horas era poder deletrear el sonido del silencio de la propia naturaleza, con su singular corazón, latiendo, latiendo, muy despacito, en el ufano éxtasis de poder vislumbrar siempre unas nuevas y ensoñadoras representaciones simbólicas, siempre ensalzadas, esplendorosamente, en una gran amplitud estética-ética/ ética- estética (…) “era como si fuera una conquista suya que tenía que ser inexorablemente llevada a cabo, para poder sentirse y poder palpar su “yo” más profundo su “yo” más verdadero= el verdadero arquetipo de sí mismo (selbst). Continuaba nuestro caminante escribiendo: otras veces “El incansable caminante de las Islas Cíes”, rodeaba, solamente, al Mirador del Alto do Príncipe, yendo, por bifurcadas veredas
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    17 con un sentidomuy “lineal”, donde, en someras “plataformas” aéreas, podía él contemplar muy gustosamente al grácil revoloteo de una gran cantidad de etéreos “nómadas del viento” volando al sabor de Eolo, que se traducían dócilmente en grandes bandadas de aves migratorias, deleitándose, al mismo tiempo, de una de las playas más “lindas” del mundo (…) y, donde, por detrás de ella, había muchísimos acantilados pétreos, expuestos, titánicamente, al fuerte oleaje que era emanado, cíclicamente, desde el pujante océano Atlántico. “Siempre subía” a la caza de prístinas perspectivas. Subía él ahora por una cuesta muy llena de abstracciones y de mucha tactilidad simbólica”, (…) “era como si ya pudiera casi tocar con las yemas de sus propios dedos, a las algodonales e inmaculadas formaciones de nubes, siempre en eterna exhalación, siempre en constante modulación (…) y hacían volar su propia imaginación, a través, de una intensa “borrachera” de excelsas representaciones paisajísticas, que recreaban “sui generis” atmósferas simbolistas, ensalzadas, por ocultas calas, que estaban virginalmente compuestas de unas aguas muy cristalinas de color verde-turquesa. “El Incansable caminante de las Islas Cíes”, llevaba también en su coloreada mochila “trotamundos”, unos prismáticos, un diminuto netbook, que servía para satisfacer su necesidad de conectarse a las redes sociales y dar énfasis al movimiento involuntario de los dedos para teclear y, aún, de un pequeño y resonante tambor llamador, que valía, ante todo, para producir sincopadas cadencias rítmicas, que pudiesen vibrar desde dentro de sus propias vísceras, con mucha contundencia, con mucho “feeling”. Era al final de cuentas mucha creatividad unida a mucha emoción. ¡Qué sensación más maravillosa¡ “Bajo el resplandor de una inmensa y luminiscente cúpula de estrellas, el tenue y casi desapercibido perfil de la bellísima luna en cuarto creciente, iba acompañado del resplandeciente espectáculo, proporcionado, por la sobrecogedora lluvia de estrellas fugaces, provenientes desde el infinito, mejor dicho desde la Constelación de Perseo. Iba sintiendo él, con creces, en
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    18 ese álgido momento,una intensa y fructífera turbación que le invadía todos recovecos de su propio ser más sensible, pues procedían desde dentro de su propio corazón, fluyendo como supremo y vigoroso sentimiento, de mucho respeto hacía el macrocosmos, con una virtuosa intención de índole demasiado espiritual (…) y se enaltecía él, con verdadero ímpetu, con verdadero goce, a través, de un vibrante y desgarrado influjo sensorial, emanado, por sutiles estados anímicos y espirituales (…) disfrutando él, lindamente, de ese fascinante y sobrecogedor espectáculo, proveniente de un todavía incognoscible universo (…) y le acompañaba siempre el anhelo, de conocerse mejor, de poder descubrirse, en nuevas y enriquecidas “señas de identidad”, implantadas como polifonía de la vida en “la armonía de lo diverso” (…) y afinaba él, cada vez más su sutil capacidad de observación, su capacidad de se preguntar a sí mismo, con el fin de aprender, de crecer y de poder evolucionar todavía más, hacía formas más complejas de introspección, de auto-expansión, siempre hacia nuevos horizontes del conocimiento (…) y afinaba él su capacidad de se escuchar a sí mismo, vaciándose de todos sus recuerdos ya sin ningún fundamento, que ya eran nada más que historia pretérita, (…) y se sanaba él completamente, para dejar posteriormente un amplio y armónico espacio para un sí-mismo, todavía en proceso de completarse y para estar dispuesto a aceptar a todos los demás que quisieron compartir con él instantes de vida fructífera y de muy buenos recuerdos con proyección muy equilibrada y muy enriquecedora, en un mundo zambullido en una gran confusión de roles, en una nefasta incertidumbre sistémica, en un mundo demasiado acelerado. Inmediatamente y bajo el intenso fulgor de esa mágica “momentaneidad”, cogió y conectó él su pequeño netbook y empiezó a teclear, rápidamente, un cibernético E-Mail, de “género epistolar”, estando muy inspirado, en ese exacto momento, por la excitante contemplación del suave perfil de la Diosa Selene, en un lánguido e imperceptible cuarto creciente, y aún por las arrulladoras y sobrecogedoras Lágrimas de San Lorenzo, que ya empezaban cayendo a una gran velocidad, reiterando, de este modo, todo su verdadero esplendor. “Este
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    19 susodicho e-mail, ibadirigido a su preciado amigo, que era ante todo, un verdadero y versátil pintor de retratos humanos y de muchos perfiles de animales, dándose cuenta del empobrecimiento de la biodiversidad (…) por eso los quería guardar y él existencialmente, llevaba su vida, situado, allá muy lejos, en las antípodas de la propia Tierra. Empezaba él, a escribir, de un tirón, todo este flujo de ideas cuya traza sintáctica se iba haciendo marcadamente epistolar: Lunes creciente 3.15 p.m. mañana Mi Preciado Amigo Nota: Atendiendo al carácter apresado de la redacción no he puesto comas para dar la sensación de fluidez de rapidez “Como si de una plegaría se tratara te deseo con todo mi corazón que te encuentres muy bien y que tu propia vida reclame y obtenga siempre el supremo derecho a la dicha. Que no haya en el espacio vital que configura tu real existencia vital ninguna posibilidad para la desgracia en una época demasiado turbulenta que va marcada por el inexorable compás de una caótica dilacerante y compleja incertidumbre sistémica (…) indicando al fin y al cabo el final de un ciclo económico y social de una sociedad muy tecnificada que va tropezando con un gigante entrópico en constante aceleración que representa el cambio climático. Y que la “rueda de la fortuna” te regale siempre a raudales el infinito sortilegio de poder sorber las más dichosas venturas. Que tus creaciones artísticas expresen siempre la renovación de la vida estrechamente vinculada a la bondad de tu propia persona mostrando siempre de forma plena y en un abanico muy rico y palpitante tu riquísimo espíritu tus buenos sentimientos tu sentido de la belleza y tu poderosísima creatividad. Este es mi más sincero y cordial deseo hacía ti mi buen y fiel amigo pues tenemos un “ethos” común que va
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    20 derribando paulatinamente muchísimasbarreras y abriendo nuevas sendas en la emoción en el sentimiento y en la sensibilidad que es muy dignamente compartida en un reciproco anhelo de búsqueda de la perfección y de la sabiduría contribuyendo con nuestro granito de arena a una sociedad más justa y luchando que el 20% de la humanidad no acapare toda la riqueza dejando el 80% en la mayor de las penurias. En este exacto momento me encuentro en la Galicia el simbólico “País de las Ánimas” revestida con su conjuro da queimada y teniendo como grata compañía a mi dócil perro Simba en el cual como eterno caminante me encuentro en las suntuosas Islas Cíes completamente rendido ante una descomunal bóveda sideral que está ensalzada ahora mismo por la caída incesante de las Perseidas en toda su majestuosa ostentación y gozo ahora mismo de una impecable transparencia del cielo para poder disfrutar sin ningún límite de este grandioso estremecedor y excelso espectáculo. ¡Ah qué maravilloso qué extraordinario poder contemplar desde aquí a éste descomunal y misterioso firmamento sideral sin haber ningún tipo de interferencias lumínicas¡ ¡ Ah qué sensación más agradable poder sentir la agradable brisa que va soplando suavemente en mi rostro en este lujuriante entorno y escuchando el susurro trémulo de la creación vegetal y que en días muy despejados se puede ver desde aquí toda aquella hermosa bahía de Vigo¡. ¡ Me vuelco nuevamente hacia ti amigo del alma amigo fiel con una desbordante y total confianza pues el “don” de tus consejos de tus propuestas de tu maravillosa comprensión hacia mí de tu diáfana sensibilidad de tu desinteresada generosidad actúan cómo una rutilante luminaria para que yo intente ser todavía mejor “persona” buscando las vías más halagüeñas en un mundo demasiado áspero demasiado injusto con mucho ruido y mucha oscuridad y con el pensamiento que tiene que estructurar una realidad y exprimir deseos es decir cómo la única vía que puede nutrir una corriente de pensamiento parece ser sin lugar a dudas la propia ciencia con toda la ambigüedad que ella misma presenta pues tiene pizcas de seguridad una vez que es experimental. ¡Y no te quiero fallar bajo ningún concepto cómo verdadero amigo que soy para ti¡ De un tirón, continuaba él escribiendo:“Al trabajar cuando no soy arriero en constante
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    21 movilidad y cuandosoy voluntario de una Asociación de Beneficencia, más concretamente en terapia ocupacional, con gente más desfavorecida deseo poner sólidamente mi granito de arena en pos de un mundo más equitativo más hermoso más armonioso y más adecuado para la vida humana. Voy haciendo eso con mucha empatía es decir intento ver la realidad siempre desde la perspectiva del otro deseando hacer la gestión del cambio para que ellos se adapten y se integren a nuevas maneras de comprender e interpretar lo que nos va sucediendo realmente ahora mismo y además que la integridad de sus propias decisiones y de sus acciones sean demasiado coherentes con sus propios valores (…) sabiendo muy bien que la flexibilidad la serenidad la humildad y la responsabilidad moral pueden producir una intensa gratificación en el momento en que ayudas de verdad al prójimo. Cómo vivo ejemplo de todo esto y acompañado de un experto estoy haciendo que ellos mismos coloreen configuraciones mandálicas cómo si fuera un simbólico armónico espacio sagrado es decir el centro del universo y soporte de concentración en un circulo inscrito dentro de una forma cuadrangular. De un tirón, continuaba escribiendo él: “Sin embargo te quiero decir que jamás me voy ocultar de ti pues deseo con toda mi generosidad acercarme siempre a tu presencia de forma permanente a la razón de 300.000 fotónicos km/s es decir a la velocidad de la luz, la máxima velocidad (…) pues estoy plenamente consciente del valor que tu amistad representa para mí un radiante sol de vida que emana suficiente energía para continuar seguir viviendo bajo esta tumultuosa Era de Acuario que está influyendo muy negativamente en la vida de la propia Tierra (…) que es ante todo un organismo vivo que habrá que proteger y cuidar de una forma más sostenible y que la propia humanidad bajo el síndrome de la barbarie del progreso materialista y consumista y la globalización la está destrozando letalmente conduciéndola inexorablemente a un punto sin retorno debido al efecto del calentamiento global a la sobrepoblación humana a las pandemias a la propia inseguridad alimentaria a la perdida de la biodiversidad (…) habiendo que buscar inexorablemente un futuro más halagüeño para que todas las generaciones venideras hereden un mundo mucho más sostenible mucho más armónico para que la vida se desarrolle de
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    22 forma mucho máscongruente. Para esta utopía hay que potenciar la educación. Como incisivo primer paso…Imploro con el más profundo y vibrante deseo que nuestra sólida amistad jamás se termine. Agnus Dei. Aleluya. De tu afectísimo, “El incansable caminante de las Islas Cíes”. Moviendo el ratón pulsa enviar. Y oblicuamente… ocurría mágicamente esto: “Era un cuadro muy cinematográfico, muy lleno de un impactante realismo mágico:” habiendo un fundido lento, que se iba abriendo muy despacito, dando vital protagonismo al “El Incansable caminante de las islas Cíes”, en el cual, al cerrar sus propios ojos, súbitamente, el mundo a su alrededor estalla en una tórrida inmanencia, envolviéndole, ahora mismo, el discurrir de un otro tiempo, mejor dicho, de un espacio-tiempo de naturaleza cósmico. Enseguida, (…) “era como si fuera un rito iniciático”, (…) apunta sus prismáticos hacía la propia Luna, teniéndola, ya muy cerquita de sus extasiados ojos (…) “era como si él alunizara simbólicamente en sus visibles cráteres, en sus manifiestos mares” (…) de forma muy tangible (…) metafóricamente, (…) con el gradiente gravitatorio, puesto totalmente al revés (…) realzado por los fulminantes trazos de la incesante lluvia de rapidísimas Lágrimas de San Lorenzo, cayendo como rutilantes estrellas fugaces, en todo su gran ostentación luminosa. Verdaderamente sobrecogedor. “Posteriormente, con frenéticos movimientos de manos, en una sincopada, melódica y vibrante percusión, ya iba él creando hiperbólicamente una sublime cadencia de sonidos rítmicos, que era acompañada de un bello, profundo y contundente canto (…) era como si sintiese que el tiempo fuera pleno, que el tiempo fuera de una esencia Kairos, que estaba sumamente reflejado, en una radiante espiral helicoidal, que sobrepasaba, inconmensurablemente varias dimensiones (…) y de repente
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    23 ocurrió: una sublimereverberación, que iba atravesando cándidamente toda esa apacible y solitaria atmósfera nocturna, y donde acontecía un pequeño milagro, pues, en un ápice, ocurría una esplendida retroalimentación lunar, con la imperceptible luna en cuarto creciente transformándose, despacito, en un oblicuo “templo vivo”, (…) era como si fuera una proyección viva, con reminiscencias de las antiguas culturas incaicas, cuando las mismas estaban basadas en un calendario de base lunar-solar, como por ejemplo, el calendario de las 13 lunas de los Mayas (…) era como se una moviola reculase en el tiempo llegando a los tiempos prehistóricos cuando la luna era considerada como si fuera una majestuosa deidad. Era ya el albor de un nuevo día. El astro rey ya se alzaba rápidamente, con una imponente magnificencia, y proyectaba un vigoroso y radiante fogonazo de luz, en toda la embocadura de la ría de Vigo. Se encontraba él, de esa vez, mismo en el centro de la ciudad de Vigo, en una céntrica plaza ajardinada, sentado escuchando serios y respetuosos alalás que eran unos cantos gallegos que compartían muchas similitudes con otros cantos arrítmicos y se asemejaban a ciertos cantos andaluces o castellanos más que a los Pibroch Escocesas y cuya fuente de inspiración procedía de la música litúrgica. Estaba él a la espera de su virtual y empático amigo, que como buen amante de una pintura de máxima calidad pictórica (…) deseaba visitar en el año xacobeo, a la imponente Catedral de Santiago de Compostela, adornada, con su fabuloso y cinematográfico pórtico de la gloria (…) para poner rumbo después hacia la ciudad de Bilbao, (…) y viajaren los dos, sosegadamente, por el metro de esa ciudad vasca, que había sido diseñado por el genial arquitecto Norman Foster y poder apreciar “in situ” a la esplendida arquitectura, en “caverna”, de la mayoría de sus estaciones, o sus espectaculares marquesinas de cristal (…) además, querían ver una exposición de pintura expresionista abstracta, que iba asociada a la Escuela de Nueva York, donde había muchos cuadros creados con los métodos pictóricos denominados simplemente “splashing” y “dripping”, pertenecientes, a Pollock, Rothko o Moterweel, y generalmente habían sido todos hechos con una visceral conciencia igualitaria
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    24 y una ideaexaltada del arte (…) y los mismos cuadros estaban todos expuestos, en el Museo Guggenheim de Frank Gehry, que se convirtió en un magnífico ejemplo de la arquitectura más vanguardista de todo el siglo XX. Un misterio por descifrar. Al final de esa misma exposición, le aguardaba, secretamente, una grata y delirante sorpresa (…) allí estaba, anónimamente, expuesto, en un recóndito rincón de ese vanguardista museo, un diminuto y magnifico cuadro que reflejaba muy bien toda la historia simbólica de su pretérita y agradable vivencia en las islas que en tiempos pretéritos fueron denominadas “Siccae”. ¿ Era un enigma telepático?. Era algún pintor furtivo que le ha observado cómo si fuera un incógnito “voyeur” encandilado por el tierno cuadro? (…) Fundido a negro (…) cierre de la narración, dando traspaso a un futuro muy lleno de misterio para nuestro “ El Incansable caminante de las Islas Cíes”.
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    25 Variación segunda minimalista… ElAcérrimo caminante de las Islas Cíes…. Y pronto llegó la aurora. Al principio se encontraba revestida de unas tonalidades demasiado sombrías, (…) “era como si fuera una caja de sombras o una inmaculada pantalla que era muy sensible a la propia luz. Después, poquito a poco se iba iluminando, desde atrás, y creaba así, unas dulces abstracciones líricas, en cada floreo tonal y en cada tonalidad de color (…) cuando justamente empezaba el día a transcurrir, bajo la secuencial cadencia de un indeterminado y exacto reloj Chronos, que como continuo metrónomo, ensalzaba, cadencias demasiado “objetivas” poniendo en marcha un sinfín de sinergias humanas demasiado humanas (…) siempre e inexorablemente, en el ajetreo diario de la vida cotidiana, que casi siempre estaba sojuzgada, implícitamente, a un presente que se auto expandía infinitamente (…) y en el amanecer de aquel día, en el inicio de un cálida y dilatada jornada, de un indeterminado e inflamado mes de Agosto (…) donde ya iba bullendo, poquito a poco, el reluciente fragor de una nueva jornada estival, (…), y la tempranera luz, iba, bajo un carácter implacable, transcurriendo, con penetrante y cálida luminosidad (…) que sesgando amplitudes muy panorámicas, cabalgaba ella toda, a través, del incomparable y suntuoso “cuadro” iconográfico, (…) que se iba ya conformando paulatinamente en líneas en formas (…) creando con eso melifluas transparencias, por allá, en toda la bien protegida embocadura, de la preciosa y “fructífera” Ría de Vigo, con un refulgente juego de luces, (…) “era como si estuviera retro-iluminada, y daba paso, en un ápice, a muy hermosos e insólitos encuadres de tonalidades muy azulencas, (…) que producían una gran multitud de composiciones, (…) que escalaban siempre hacia el infinito, en unos tonos azulados muy puros o vaporosos, (…) con claroscuros, en una armónica contraposición. E impregnaba, intensamente, de luz y de penumbra, (…) a una placentera “imagen velada” (…) donde “florecía” multitud de bellísimos y muy encantadores “fotogramas” paisajísticos, (…)
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    26 que se encontrabandeliciosamente confinados, en este gozoso, virginal y opulento “paraíso” natural, que telúricamente estaba pertrechado de unas cumbres pétreas que otrora estuvieron unidas a las suaves y onduladas serranías litorales, y que estaban formadas, casi en toda su totalidad, de una resistente piedra granítica (…) y que hoy en día se encontraba totalmente aislada, (…) debido a la total inundación (…) de toda la agraciada bahía de la ciudad marítima de Vigo, cuyo nombre procedía etimológicamente de la palabra latina Vicus: aldea. Y al mar debía la ciudad de Vigo toda su historia, que ha sido marcada por griegos, fenicios, romanos, normandos y por muchos otros pueblos que recalaran en la resguardada costa de susodicha ciudad, saliendo desde su puerto, un gran flujo de emigrantes rumbo a América. .Sin embargo, de una forma muy sutil, todo el Archipiélago de las Cíes, ubicado al Oeste de la ibérica “ Finis Terrae” (…) en el cual, más allá de la sutil línea, dibujada, por el azulenco e hierático horizonte balanceándose al sabor de la ondulación marina, (…) se dibujaba (…) imaginariamente (…) el relieve topográfico de todo un laberíntico continente multicultural (…) y cuya esencia humana, estaba basada, en un colosal “ Melting Pot” con hélices de ADN muy mezclados, desde que en la edad de la piedra sus más remotos habitantes dejaron más de 30 monumentos funerarios en la corona montañosa de este municipio (…) Vigo era de hecho, “in totum” una amplificada y cinematográfica America Ways of Life, (…) eran entornos geográficos-sociales, (…) consubstanciados, (…) en la activa elaboración de muchos paradigmas de vida asociativa, (…) donde había una gran mestizaje de culturas, de muchas razas y de muchas creencias, que tenían como forma sistémica vías demasiado neoliberales, con un carácter marcadamente global. Acá (…) en las preciosas islas Cíes, (…) que en la antigüedad, (…) fueron denominadas también Siccae, se encontraban, en aquel precioso momento, fotogénicamente cubiertas, por una inmaculada y algodonal niebla matutina, que le confería un halo de intenso misterio, (…) era como si fuera un indescifrable territorio, de un sinfín de dioses menores, de duendecillos y de
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    27 muchísimos genios benefactores,y todos ellos iban revestidos de una dulzura irresistible y contagiante (…) cuya sublime reverberación, recaía, toda ella, bajo el punto de vista de la generosidad, de la pureza y la mística santidad, habiendo también muchos “nubeiros” y “nubeiras” que poseían potentes facultades, para atraer el tiempo nublado y las tempestades, y hacer que cayera una “demoledora” granizada, en todos los campos de cultivo de todos los “aborrecidos” vecinos (…) siempre junto a ingentes cantidades de temidas meigas (…) con sus inquietantes y embaucadores “espíritus”, (…) que se encontraban astutamente apoyados, en la doble creencia, de los hechizos y las adivinaciones y que gracias a sus dichos (ensalmos) y a oscuras y enigmáticas formulas, podían curar determinadas enfermedades, revelar también el provenir y ejercer letales maleficios, hechos, secretamente, a través de obscuros y fantasmagóricos aquelarres, que eran ejecutados en las esotéricas-exotéricas grutas, con buenas queimadas formando “ O conjuro da queimada” en cuevas que fueron formadas, por la erosión del mar y del viento y donde había ecos ancestrales de arrebatadores y arrítmicos alalás, que han sido cantos traídos a Galicia, por los fenicios, que los cantaban en sus naves, para acompañar el compás de las remadas. Había indudablemente en las apodadas por Ptolomeo, “Islas de los Dioses”, una intrigante atmósfera, en cuyo aislamiento, pululaba, una “cultura” muy rica en supersticiones y creencias y dotada de mucha sabiduría popular. (…) donde, todavía se hallaban, importantes restos de las doctrinas druídicas y de sus mágicas prácticas, como impertérrito humus cultural, dejado por los Celtas (…) como eran los ritos ceremoniales con los que se cortaba el muérdago sagrado y toda la persona que lo veía caer, aprendía inmediatamente todos los secretos, obteniendo así el supremo don de la profecía. Realmente, los mágicos alvéolos de las “sinapsis” gallegas, (…) y donde Galicia se mostraba indudablemente, cómo siendo el “País de las ánimas” se hilvanaba, un gran torrente de formidables cuentos de hadas, todos ellos “casi perfectos” (…) y el propio mar, era un esbelto y transparente fondo escénico (…)
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    28 de un inmaculadoy traslucido azul turquesa, (…) muy tranquilo y muy cristalino, (…) en toda su vertiente Este, (…) donde, irrumpía, un grácil caleidoscopio, formado por gran multitud de sui géneris paisajes, y que estaban conformados por riquísimos “bosques” de anémonas, y pobladas de una inmensa cantidad de nécoras, de centollos, de bogavantes y de pulpos. ¡Qué suculenta riqueza marítima¡ El mar, siempre el mar, como ancestral esencia marinera¡ Miles de ojos desde la atalaya sobre la ciudad, llamada o Castro, con su esbelto jardín plagado de una frondosa colección de especies arbóreas y con anclas que evocaban los galeones de Rande en una mitológica batalla y aún por el monumento adornado con una fuente que evoca Martín Códax, célebre trovador medieval que convirtió el mar de Vigo en poesía a través del pergamino de las Cantigas de Amigo, como el primer testimonio escrito de la lírica trovadoresca gallega. Hacia arriba, por el incorpóreo aire, y como nómadas del viento, (…) revoleteaban inmensas bandadas de gaviotas “patiamarillas” y muchísimos y astutos cormoranes moñudos, que plácidamente prestaban una sonora nota de una “vivificante” alegría, a toda esta prístina y mitológica atmósfera insular. Y, gallardamente, allí se encontraba alzado, sobre un pequeño acantilado, que se despuntaba con una gran fuerza hercúlea sobre el embravecido Océano Atlántico, el vistoso y altanero Faro de las Cíes, situado a 197metros de altitud, solemnemente, ubicado, en su cara oeste sobre un acantilado, casi, casi vertical, (…) que a vista de pájaro, fluctuaba y fluctuaba como buen guía de errantes navegantes (…) “era como si fuera una metafórica iridiscencia, por entre los blanquecinos mantos de niebla que iban cubriendo, en ese dado momento todo éste magnífico archipiélago” (…) “era como si estuviera suspenso en el propio aire, (…) desafiando, majestuosamente, a las intrigantes e intangibles fuerzas de la gravedad” (…) “era como si fuera una alusión a la venerable y ejemplar luz” que era productora de vida, en múltiples inmanencias convertidas en fotosíntesis” (…) “era como si fuera un sólido y rutilante “pastor” que avisaba a los erráticos navegantes, sobre los peligros que había en toda la peligrosa costa (…) y allá estaba él asiente, firmemente, en una impalpable y tenue ingravidez.
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    29 Ya se encontrabaél, como perdurable caminante, asomado, en el vertical acantilado, (…) que estaba emplazado en el mirador de Monte Faro con su zigzagueante acceso, tras haber efectuado su primero y muy gustoso recorrido andarín, y ya disfrutaba él de unas esplendidas y suntuosas vistas de todo el Archipiélago de las Islas Cíes. (…) con su extasiada mirada, inmersa, en una autentica “alucinación” visual, quedándose literalmente fascinado, por todos estos deliciosos rincones, de sobresalientes contornos pétreos, (…) contrastados, por una endémica vegetación, muy llena de un verdor, y cuyos reflejos en la cristalina agua se tornaban en indescifrables y borrosas formas verdes acuosas (…) despuntando una refinada y bucólica belleza, para un amplio disfrute de su “insaciable” y penetrante mirada, (…) regalando a sus ávidos sentidos, toda una extensísima gama de maravillosas sensaciones, que hacían volar y volar, (…) de forma yuxtapuesta, (…) todo un vigoroso torbellino de emociones estéticas, (…) que producían una vasta gama de percepciones cognitivas de naturaleza muy dulce, donde eran imperceptiblemente muy alabados determinados principios éticos, pues había una estética. En suma, eran unos paisajes que iban adquiriendo para nuestro infatigable caminante, una intensidad casi, casi artísticamente fauve. Rehuyendo de la soledad urbana (…) allá caminaba él, en constante movilidad casi siempre, como un nato, curioso y recóndito explorador errante (…) y tenía él, en los retazos de percepción, y en las sensaciones, un enfoque cognitivo que percibía que la cotidianeidad de la vida acelerada, hiciera que se perdiera la frescura de la percepción de los objetos (…) que muchas veces pasaban totalmente desapercibidos (…) desautomatizándose él (…) como perdurable caminante (…) como redimido mecanismo de creación de la fluidez de nuevas ideas de nuevas sensaciones (…) representando la ruptura de la automaticidad de sus percepciones, en términos de significado- significante, (…) sacándolas, ante todo, de un contexto restrictivo, para tornarlas mucho más llamativas (…) mucho más ricas como objetos exteriormente observados.
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    30 Y de esavez llevaba él consigo en su “viajera” y coloreada mochila trotamundos, (…) una “analógica” cámara de fotos, mejor dicho, una cámara de usar y tirar, desechable, encumbrado, en la embriaguez, de poder tomar, impredecibles, intuitivas y etéreas fotografías, de todos los lugares, por donde iba dejando grabada, laberínticamente, su incansable huella andarín como solitario caminante que él era en la búsqueda de su (selbst). A vista de cormorán (…) ya oteaba él, siempre las mejores composiciones, para lograr su más firme propósito, que era ni más ni menos, que poder fotografiar todas las perspectivas más insólitas, de todo éste sobrecogedor edén insular, paraíso en la verdadera acepción de la palabra compuesto por las islas Norte o Monteagudo e isla del Faro y la incomunicada isla de San Martiño, que se encontraban amenamente, encerrado, dentro del espacio que estaba conformado, por el Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, constituido en el año 2002. Quería él, (…) ante todo, (…) atesorar, (…) una gran compilación de fotografías analógicas, (…) de unos matices muy dulces y de una impecable resolución (…) “era como si fueran sutiles retazos de su palpable, visual e impertérrita memoria, que se iba transfigurando, iconográficamente, en una amplificada y suave irrealidad” (…) “era como si fueran vivo simulacros de su vida “real”, en su personal e insaciable “trasiego” andariego, a través, de laberínticos e insospechados caminos. Y las mismas fotos que él iba tomando, como un vivo caleidoscopio de imágenes, (…) “era como si fuera un fenómeno muy cargado de una latente, enrevesada e impactante sorpresa, (…) y las mismas fotos eran ya de forma muy simbólica, (…) fragmentos atemporales o testigos mudos, de fugaces instantes, que ya estaban, gratamente, tiznados, de una implacable eternidad (…) conjugada sutilmente bajo un tiempo que se denominaba Kairos (…) que se traducía en un tiempo de muchísima calidad en términos de vivencia (…) y que venía determinado por su propia experiencia personal, (…) donde él experimentaba, una dimensión muy “cualitativa” y muy “ subjetiva” (…) y las
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    31 mismas fotos ulteriormenteeran como si fueran “fotogramas” existencialistas, que estaban ya “despedazadas” en la voraz y cósmica “eternidad”, impuesta, por un inexorable y equitativo presente infinito, simplemente perenne. Deseaba él, como infatigable caminante (…) presentir también la naturaleza “espiritual” y la “levedad” existencial, (…) en el constante fluir de la vida microcósmica, de este caprichoso y sobreprotegido “ecosistema” paradisíaco, que fluyendo en la máquina del tiempo (…) hasta llegar a la edad medieval fue, residido, por austeros y meditativos monjes procedentes de las más diversas ordenes (…) pues durante el siglo XI, estuvieron allí, los Monjes Benedictinos que había sido una orden religiosa fundada por Benito de Nursía, y que contribuyó decididamente a la evangelización cristiana de una gran parte del continente europeo (…) y cuya máxima fundamental, se encontraba justamente basado, en el máximo principio “Ora et Labora” (…) porque junto a la intensa vida de oración y meditación, siempre en una austera atmósfera espiritual (…) en cada monasterio benedictino, se trabajaba, arduamente, en las más diversas actividades manuales y agrícolas, que servían para el sustento y el autoabastecimiento, de la propia comunidad religiosa (…) y avanzando en el tiempo (…) durante el siglo XIV, habitaron allí los Monjes Franciscanos, una orden mendicante, fundada por San Francisco de Asís (…) y que se bifurcaron, en tres ramas religiosas: los Franciscanos Observantes, los Capuchinos y los Franciscanos Conventuales. Siempre de incógnito caminante (…), ya iba él, escuchando en su reproductor digital MP3 con muchas prestaciones (Hi-fi) poniendo mucha atención a las Cantigas de Santa María, del Rey Alfonso X, El Sabio, que había sido un cancionero religioso, elaborado con instrumentos del siglo XIII, como el organistrum, el salterio, el laúd, la viola de arco, el rebec, la cítara, el arpa, la trompa y las dulzainas, y que pertenecía a la literatura galaico-portuguesa, y tenía demasiada importancia, desde un triple punto de vista: literario, musical y pictórico, adoptando, en su mayoría, la forma de Rondeau, con un estribillo musical que se iba repitiendo tras las glosas.
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    32 Ansiaba él, (…)captar también toda la “misteriosa” verdad de estas remotas islas, plagadas de hermosísimas playas de arena muy fina y limpia con cristalinas aguas que nos permiten ver un fondo marino repleto de vida (…) siempre tan profunda y tan multifacética, como la propia vida e igual de compleja, pues a lo largo del tiempo, la presencia intermitente del hombre, estuvo casi siempre, condicionada, por los recursos, existentes, en este insular y excelso micromundo, donde pulularon, paulatinamente, los castros prerromanos, las poblaciones romanas, los monasterios, y las ermitas, que sirvieron como testigos palpables, de la constante presencia humana, en estas deliciosas y muy hermosas islas atlánticas. Mientras el “algodonal” e inmaculado manto de nieblas matutinas que envolvía, en ese aquel dado momento a todas Las Islas Cíes, ya se iba disolviendo gradualmente debido al calor, emanado, por el luminiscente y rutilante astro rey (…) andaba él, por un laberíntico camino, que partía desde Pedra da Campá hacía el Alto do Príncipe, (…) “y era como un excelso y panorámico mirador, que estaba adornado, de ricas y alargadas alas visuales, para el usufructo de una placentera contemplación estética (…) en el cual, él podía divisar, un vasto caleidoscopio de hermosísimas vistas de toda la playa de Rodas, adornada con su pequeño lago y cuyo criterio de un sensacional periódico inglés decía efectivamente que ella era simplemente la playa más bella del mundo. Andaba él (…) casi siempre (…) de forma muy constante, siempre apoyado en su sólido bastón, sin nunca estresarse, (…) y con su penetrante “mirada”, repleta de una desmesurada curiosidad, por descubrir los ángulos más asombrosos, las perspectivas más sugerentes, de todo este fabuloso y demasiado protegido Parque Natural, atiborrado con muchos senderos y puntos de observación de aves (…) que todavía, se mantenía, muy poco transformado, (…) capturaba y sentía él la verdadera esencia de la primigenia atmósfera, (…) de su “mundo propio” (…) ricamente endulzado del más absoluto silencio, (…) que se iba tornando, muy digno de él se cobijar mansamente en su agradable “aureola”, muy repleta de una seductora y penetrante quietud. (…) “Era como si fuera una instantánea Polairod, que le iba invadiendo todos los recovecos,
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    33 más indescifrables desu complejo subconsciente, regalándole (…) el supremo “don de la ubicuidad”, (…) y donde la armonía del silencio, dimanado con una indescifrable precisión en un verdadero proceso espiritual, identificando todo lo que está de más y deshacerse de ello. Deshacerse de todo lo que le sobraba. Ese era su verdadero propósito realizada con simplicidad, humildad, sinceridad, perseverancia, disponibilidad y una fuerte y una fuerte y entusiástica aspiración jugando en su proceso evolutivo un sutil rol (…) haciendo que su mente estuviera más calmada (…) relajándose, en modo de catarsis (…) con una actitud mucho más positiva, y pudiendo descifrar, (…) espacios incognoscibles de su convulsa mente (…) con un enfoque muy claro, (…) en el abanico de todos sus paradigmas existenciales, (…) desplegándose de forma muy explícita, muy concreta, y con la brújula de su vida, (…) orientándose, (…) hacia un sentido norte que era mucho más lucido (…) cuando se encontraba él, sosegadamente, zambullido, en estas portentosas islas, de abrupta e impresionante orografía granítica. Entonces, ya era él de esta vez, un infatigable caminante que actuaba llegando a ser uno mismo como expresión natural, espontánea y libre de todo condicionamiento de su verdadera naturaleza humana, en narrador de ciertas percepciones cognitivas donde, había un cierto extrañamiento que no afectaba a las percepciones, sino a la presentación de las mismas, en su vértigo existencial y que se iban tornando en una rica y clara “consciencia” de sí-mismo, en su proceso de individuación más puro, dando evidencia a sus verdaderos arquetipos singulares, sin simulación del ego en lo referente a las ideas, enseñanzas, maneras o actitudes (…). “Ya era él un caminante que se mostraba como poeta de la “momentaneidad”, que se iba, transformando, paulatinamente, en inspirado verbo, pues, en ningún otro lugar (…) habría creación (…) sino, (…) en su propio interior, (…) experimentado, a través, de una progresiva depuración moral de sí-mismo, cómo ente singular que él era pues él era el plena creador de su propia existencia (…) en pos de una utopía imposible, pues, pensaba él,- que cada encendido párrafo de buena literatura, (…) debía producir (…) una prolongada y sublime LUZ espiritual, abarcando el infinito en la palma de la mano y la eternidad en un
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    34 instante, como vivaproyección sapiente, como enérgica auto- expansión en la proyección del conocimiento. Las panorámicas cumbres del archipiélago de las Islas Cíes, ya empezaban a ser para él, un familiar, exótico e idílico lugar, donde recogerse, donde buscarse interiormente, y debido a que sus propias circunstancias existenciales (…) muchas veces, le iban enseñando, que sólo la poesía y el arte, le mantenían en el lado cuerdo de la vida, es decir, que eran un efectivo fermento de meliflua “activación” de su ascesis sensorial y espiritual. Entonces, de forma imaginaria, aparecía sutilmente todo un torbellino de multidimensionales percepciones sensoriales, de naturaleza holográfica, revestidas, con un otro sentido del espacio-tiempo (…) “era como si metafóricamente, fueron coloridas canicas y globos, de muchos orificios de donde emanaba una cálida luz interior (…) y coloradamente se encontraban adornados con todas las tonalidades del iridiscente arco-iris, (…) rebotando (…) y no parando nunca de rebotar, (…) por encima de la cristalina y tranquila Playa de Rodas, en el cual iba él, como imperecedero caminante (…) creando, (…) de forma conceptual, (…) simbólicos y duodecimales círculos que representaban abstractamente “Tierras”, “Lunas” y “Soles” de saturados colores rojo, azul y dorado, representando simbólicamente todo el vastísimo e indescifrable universo (…) y eran como si estuvieron localizados, en extraños sistemas planetarios extrasolares, donde había muchos crisoles químicos y bioquímicos del medio interestelar, y eran demasiado excéntricos, y todos ellos estaban zambullidos en un “sacralizado” y cósmico “paraíso” universal, donde todavía se guardaban “secretamente”, muchas moléculas orgánicas, y, además, muchos aminoácidos de tamaña importancia, para se poder comprender, el verdadero origen de la vida. En el transcurso de su apacible caminata, iba él, tomando, muchas más fotografías analógicas de otros ángulos del “decorum”, de la semicircular, límpida y cristalina Playa de Rodas. ¡Qué demasiado grande, disponer de un cuerpo saludable (…) de elástica motricidad, para alcanzar ciertos lugares donde uno mismo podía disfrutar a su antojo, de tan espectaculares
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    35 vistas, que sigilosamenteaún se conservaban muy bien guardadas, en éste recóndito paraje de un alto valor estético, ecológico, educativo o científico¡- pensaba él, bajo el esplendor de una suave y dulce meditación, dando un pequeño sosiego a su errante vida. Tras haber recorrido algún tiempo, ya encontraba él practicando allá arriba, el vivaque, (…) y estaba completamente inmerso en una deliciosa noche de verano, con una imperceptible luna en cuarto creciente, que ya empezaba en su continuo movimiento, ostentándose lindamente en el negruzco cielo. Y estaba él, echado sobre una coloreada manta de unos vivos tonos verdes, adornada con muchas representaciones esquemáticas cargadas de mucho simbolismo del macrocosmos (…) contemplaba él, muy asombrado desde esa estupenda “atalaya” astronómica, ubicada en el Mirador del Alto do Príncipe, que actuaba en ese arrullador momento como un verdadero espejo (…) “era como si fuera una ventana mágica abierta a los astros, a las galaxias y a las profundas y coloridas nebulosas”. Abría él, continuamente, sus parpados para poder mirar a las rutilantes estrellas del cielo, y capturar así el máximo de luz que procedía del propio espacio, y que además tuviera mucha resolución, (…) presintiendo él como galáctico caminante (…) en el insondable y despiadado firmamento, a la galaxia de Andrómeda o M31, que estaba calificada, como el objeto a simple vista más alejado de la propia Tierra, pues se encontraba situada a casi tres millones de años luz. Entonces: “Viajaba él en el tiempo, (…) “Viajaba él en el espacio” (…) husmeando con la retina de sus propios ojos, (…) en un rango muy visible, que iba corrigiendo todas las turbulencias, con que le iba llegando la vibración de la luz, procedente de la inmensa bóveda celeste, (…) e imaginaba él como serían en su verdadera naturaleza ciertas nebulosas tan espectaculares, como los famosos “ Pilares de la Creación” anclada en la Nebulosa del Águila, o la Nebulosa Carina (…) cuyos ingredientes como la materia y la energía que él observaba, tan sólo constituya, un 4% de la composición total, pues era como el extremo visible de un vastísimo iceberg, que estaba principalmente constituido por materia oscura (en torno al 22%) y energía oscura ( el 74%) y que eran los causantes de la continua e inexorable expansión del universo o de los plurales multiversos”.
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    36 Todo este grandiosoespectáculo hacía que su conciencia, a través de una “alterada” percepción creativa, demasiado extrañada (…) levitara y no dejara nunca de levitar, para que pudiera gravitar ya en el tórrido flujo de su amplia y riquísima imaginación, un vistoso caleidoscopio de incandescentes metáforas, metonimias y sinécdoques (…) relajándose el arriero (…) de esa vez, (…) en el fino, imperceptible y curvilíneo “recuesto” de una luna en cuarto creciente, presintiendo desde allí, unas nuevas creaciones de índole literaria, que estaban forjadas con otras novedosas hermenéuticas, asaltándole, inmediatamente, la creación de un relato muy corto, protagonizado, por un histriónico personaje, que tenía el supremo afán de abarcar muchísimas sensaciones, y que él desde luego había denominado, como siendo: “El acérrimo caminante de las islas Cíes”. “ Estaba ese relato corto apoyado en unas “icónicas” y dulces imágenes y también en complejos “juegos” dialécticos, donde expresaba él lo siguiente: “ una vez, la oscuridad ya se iba adueñando paulatinamente de una traslúcida atmósfera de índole minimalista, donde había un principio fundamental que se regía en que menos era más, (…) y el contraste entre la luz y la sombra, se iba tornando cada vez más tamizado, todo más refinado (...) “era como si simbólicamente él se fuera “perdiendo” en un hiperbólico laberinto donde a través de un sinuosa vereda iba rodeando, lentamente, como “poeta” y como “performer”, al etéreo Mirador del Alto do Príncipe, unas veces, haciendo “zigzag”, donde el súmmum de sus horas era poder deletrear el sonido del silencio de la naturaleza, con su corazón latiendo muy despacito, en el éxtasis de vislumbrar nuevas y ensoñadoras percepciones contemplativas de una gran amplitud estética-ética/ética-estética (…) “era como si fuera una nueva conquista suya, que tenía que ser llevada a cabo, para él poder sentir y palpar su “yo” más profundo, su “yo” más verdadero. Otras veces, “El acérrimo caminante de las Islas Cíes”, rodeaba el Mirador del Alto do Príncipe, yendo por transitados atajos y que eran muy “lineales” donde, en someras “plataformas” aéreas, podía él observar a una gran cantidad de bandadas de aves migratorias y como no podía dejar de ser, a una de las playas más “bonitas” del mundo, y que era en su globalidad, un paradisiaco micromundo insular, muy contrastado con muchísimos acantilados pétreos, siempre expuestos a un
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    37 fuerte oleaje, emanadopor el embravecido océano Atlántico. “Subía y subía él, “metafóricamente”, por etéreos caminos, como si fuera una escalera hacia el cielo (…) “era como si pudiera casi tocar con las yemas de sus propios dedos, a las algodonales e inmaculadas formaciones de nubes, siempre en eterna exhalación, siempre en constante modulación, volando con su propia imaginación, a través, de una intensa “borrachera” de excelsos encuadres paisajísticos, que eran divinamente realzados por ocultas calas, de aguas muy cristalinas de un verde-turquesa. “El acérrimo caminante de las Islas Cíes”, llevaba también en su coloreada mochila “trotamundos”, unos prismáticos, un insignificante netbook y un pequeño y resonante tambor llamador, que servía simplemente para producir sincopadas cadencias rítmicas, para que las mismas vibrasen desde dentro, de sus propias vísceras, de forma muy emotiva y muy hermosa. Con un arrullador encanto. Bajo el resplandor de una inmensa y luminiscente cúpula de estrellas, ya iba apareciendo el tenue y casi desapercibido perfil de la bellísima luna que en ese imaginario momento se encontraba en la fase de cuarto creciente. Iba sintiendo nuestro infatigable caminante (…) con creces, (…) en ese mágico momento, (…) de una intensa y fructífera emoción personal, que le invadía, todos recovecos de su más genuino ser, pues procedían desde la profundidad sensible su propio corazón, latiendo como un álgido sentimiento. Y se enaltecía él con verdadero ímpetu, con verdadero goce, a través, de los vibrantes flujos de sus estados anímicos y espirituales. Y disfrutaba él, de un fascinante espectáculo que la naturaleza sólo brindaba de forma natural a las etéreas aves, siempre como fulgurantes nómadas del viento, acompañándole, el insistente anhelo de conocerse mejor, de descubrirse en nuevas y enriquecidas “señas de identidad”. “Por eso afinaba él, cada vez más, su sutil capacidad de observación, de su capacidad de preguntar a sí mismo, con el fin de aprender, de crecer y de evolucionar, en la espiral de su propia sapiencia de la vida, de su capacidad de se escuchar a sí-mismo, vaciándose, sanándose, catárticamente de todos los nefastos recuerdos ya sin fundamento, para poder dejar, después, un amplio espacio, hacía lo nuevo, al nuevo
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    38 misterio que generala nueva vida, en un ciclo eterno. Capturar el infinito… “Inmediatamente bajo el intenso fulgor de esa mágica momentaneidad, con la luna en fase de cuarto creciente (…) “era como si fuera una viva fuente de inspiración para nuestro incansable caminante, donde, de repente, conecta su minúsculo netbook y empieza a teclear un e-mail de género epistolar, pues se encontraba inspirado, en ese exacto momento, por la excitante contemplación de la giratoria y rocosa diosa Selene. El susodicho e-mail, iba dirigido a su preciada amiga de nacionalidad rusa, que era ante todo, una verdadera, versátil y sensitiva “artista” pictórica de sagrados iconos, y que tenía como suprema referencia a Andrei Rublev, que había sido un religioso y pintor ruso medieval, que decoró con iconos y frescos, la Catedral de la Asunción de Moscú, en compañía de Teófanes El Griego, estando su creación pictórica dentro de la tradición bizantina, liberándose, al mismo tiempo, del excesivo hieratismo canónico del arte tradicional bizantino, y aproximándose, para tal efecto, al arte deuterobizantino innovando, al introducir mucha flexibilidad en las esbeltas figuraciones, donde había una expresión mucho más humana y considerablemente más dulce, en las actitudes y en los propios rostros (…) escalando, espiritualmente, hacía el cielo, en un apacible coloquio, sumido en profundas meditaciones. (…) uniendo la fuerza contenida de la gama de colores del icono, con los matices apenas perceptibles, de las tonalidades claras y muy luminosas, que parecían emitir siempre una luz muy apacible. Despuntándose también en la sucesión rítmica de las líneas curvas, que daban la idea de un circulo (…) y donde la belleza y la armonía de sus iconos ejecutados con sorprendente inspiración y maestría como por ejemplo su obra maestra el icono “La Trinidad”, sirvieron después de excelso modelo, a todos los creadores rusos de las épocas posteriores..
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    39 Empezaba nuestro acérrimocaminante a escribir muy rápidamente y de un tirón, el siguiente email: Lunes creciente 3.15 p.m. mañana Mi preciada amiga Como si de una oración se tratara te deseo con todo mi corazón que estés muy bien y que el torrente creativo de tu vida existencial siga siempre por unos cauces muy armónicos en pos del supremo don de la dicha. Que no haya en el espacio vital en que se rige tu vida ninguna posibilidad al infortunio en una época muy desasosegante que va marcada por una inexorable caótica dilacerante y compleja incertidumbre donde la susodicha globalización se está transformando en un alucinante “casino” mediático de una índole demasiado virtual. Y que la “rueda de la fortuna” te regale a raudales el infinito sortilegio de poder sorber siempre con mucha intensidad el don de la gracia espiritual hacia la posibilidad de creares hermosos iconos. Que tus creaciones iconográficas expresen siempre la renovación de la vida espiritual estrechamente vinculada a la humanidad de tu singular persona mostrando de una forma muy rica y palpitante tu dulce y refinado espíritu tus sentimientos de generosidad tu sentido de la belleza sublime y tu rica subjetividad siempre basada en un constante “extrañamiento” donde la presentación de tus percepciones puedan emanar casi siempre y de una forma muy torrencial y transcendente sacándolas del contexto para hacerlas siempre mucho más llamativas Este es efectivamente mi más sincero y cordial aspiración hacia ti mi buena amiga. Tenemos un “ethos” común que va derribando paulatinamente barreras y abriendo nuevas sendas en la emoción en la espiritualidad, en el sentimiento y en una sensibilidad muy dignamente compartida. En este exacto momento, me encuentro en el magnifico micromundo que forma las Islas Cíes sorbiendo los “aires da terra” gallega y estando completamente rendido ante una descomunal bóveda sideral gozando ahora mismo de
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    40 una impecable transparenciadel cielo nocturno para poder disfrutar sin cualquier límite de este grandioso arrullador y sobresaliente espectáculo que esconde en su seno muchos misterios. ¡Ah qué más maravilloso qué más divino el de poder contemplar este descomunal y misterioso firmamento sideral sin haber ningún tipo de interferencias lumínicas¡ ¡ Ah que sensación más agradable sentir la agradable brisa que va soplando en mi rostro en esta cálida noche donde psico- somáticamente estoy muy sosegada lleno de calma y totalmente zambullido en un lujuriante y remoto lugar que se parece a un imaginario paraíso que en los días más despejados (pues gran parte del tiempo el cielo aquí es muy nubloso) se puede ver toda la azulenca y encantadora bahía de la ciudad de Vigo! Me vuelco nuevamente hacia ti mi amiga del alma mi amiga fiel con desbordante confianza y mucha complicidad pues el don de tus buenos consejos de tus sugerentes propuestas de tu amplia comprensión hacia mi persona de tu diáfana sensibilidad de tu desinteresada generosidad hacia mí de tu solicita atención son una chispeante luminaria para que yo intente ser de forma cada vez más asidua mejor “persona” buscando titánicamente y con mucha resolución batalladora las vías más halagüeñas para crecer para encarar de forma mucho más positiva todo este conturbado mundo con formulas sistémicas demasiado ásperas exageradamente injustas y que necesitan urgentemente de un cambio de orientación. ¡Y no te quiero fallar bajo ningún concepto mi buena amiga¡ De esta vez y en honda intimidad conmigo mismo estoy vivamente influenciado por una grata vibración lunar pues mi vida anímica y espiritual (con una nueva manera de leer tanto en filosofía como en teología) mi imaginación y mis estados subconscientes fluyen y refluyen incesantemente por un profundo y dilatado mar de tranquilidad con todas sus mareas físicas emocionales y mentales reaccionando todas ellas de forma muy congruente “donde metafóricamente el significado-significante del “noüs” del presocrático Anaxágoras lo voy captando lo voy sintiendo de una forma muy palpitante aunque ese filosofo lo haya pagado con el exilio. ¡Te quiero decir también que astronómicamente mi cosmovisión lunar se va ampliando cada vez más pues ya sé que el punto más elevado de la propia Luna se encuentra situado en
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    41 el mismo bordede la Cuenca Jackson elevándose a 11.000metros de altitud y el punto más bajo está justamente ubicado al fondo del Cráter Antoniadi con 9.000metros de profundidad recalcando también que posiblemente la Luna esté formada por un núcleo de naturaleza liquida. Además ciertos datos tomados por instrumentos de la NASA a bordo de tres naves espaciales indicaron de la posible existencia de hidróxilo (OH) agua (H2O) en la superficie de la Luna existiendo posiblemente dos tipos de agua: la exogénica, proveniente de meteoritos o de cometas que han hecho impacto en su superficie o la endogénica proveniente de su propio interior. Quiero conocer bien nuestra protectora y mítica diosa Selene no sólo en su ámbito supralunar (el lado oscuro de la luna) con todas sus reacciones fotónicas su bosón de higgs sus neutralitos pero también en su ámbito sublunar (el lado brillante de la luna) con sus complejas y duodecimales orbitas eclípticas pues la distancia entre la Tierra y la Luna va variando gradualmente (…) casi que me olvidaba de recalcar esto: mientras la Luna se va alejando 3,8centímetros de la Tierra en cada año debido a las mareas terrestres al mismo tiempo que va frenando su rotación por el hecho del Sol ser 400 veces más grande que la propia Luna pero que se encuentra situado 400 veces mucho más lejos para un observador situado justo aquí en el planeta Tierra de modo que ambos abarcan el mismo rango (…) lo que hará que en un futuro lejano los eclipses totales del sol dejen de producirse al no tener la Luna suficiente tamaño para poder ocultar todo el disco solar. ¡Ah qué extraordinario que hermoso fenómeno de la naturaleza representa para todos los finitos seres humanos la visión del sobrecogedor y estremecedor fenómeno producido por los eclipses anulares! Sin embargo te quiero decir que jamás me voy ocultar de ti pues deseo con todo mi corazón acercarme siempre a ti a la razón de 300.000 fotónicos km/s. Pues estoy plenamente consciente que tu amistad representa para mí un radiante sol de vida que va emanando suficiente energía para continuar seguir viviendo bajo esta tumultuosa Era de Acuario que está influyendo muy negativamente en la vida de la propia Tierra que es ante todo en sí-misma un verdadero organismo vivo que hay que proteger y cuidar de una forma muy sostenible. Y que la propia humanidad
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    42 la está destrozandoconduciéndola inexorablemente a punto sin retorno debido al efecto del calentamiento global a la sobrepoblación humana a las pandemias a la inseguridad alimentaria (…) habiendo ante todo que buscar futuro más halagüeño para que las generaciones venideras hereden un mundo más propicio y más justo para toda la humanidad. Imploro con la más profunda aspiración que nuestra sólida amistad jamás se termine. Agnus Dei. Aleluya. De tu afectísimo, “El acérrimo caminante de las Islas Cíes”. “Inesperadamente había un fundido lento que se iba abriendo despacito con “El acérrimo caminante de las islas Cíes”, cerrando sus ojos, y súbitamente, el mundo a su alrededor, estallaba en una tórrida, inmanencia, (…) envolviéndole, ahora mismo, el discurrir, de un otro espacio-tiempo de orden cósmico, que se sustentaba helicoidalmente en múltiples dimensiones, por indescifrables fuerzas que hacían mover cuerdas invisibles de orden cuántico y de la teoría general de la relatividad. Enseguida, como si fuera un ritual iniciático, había él apuntado sus prismáticos hacía la propia Luna, teniéndola, ya muy cerca de sus extasiados ojos, y alunizándose, simbólicamente, en muchos de sus visibles cráteres, en muchos de sus dilatados mares y todo era tan tangible y metafóricamente, era como si el gradiente gravitatorio, estuviera puesto completamente al revés. Verdaderamente alucinante. Posteriormente, con unos frenéticos movimientos de sus cadenciosas manos, en una sincopada, melódica y vibrante percusión, iba nuestro osado caminante creando, hiperbólicamente, una sublime cadencia de sonidos rítmicos, que iba acompañada de un profundo, lento, contundente y arrullador canto, (…) “era como si sintiese que el tiempo fuera pleno”, (…) en un ápice, ocurre una sublime e imaginaria reverberación, que atravesaba, cándidamente, toda esta apacible y solitaria atmósfera
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    43 nocturna. Acontecía unpequeño milagro, pues, de repente, parecía haber una esplendida retroalimentación lunar, con la imperceptible Luna en cuarto creciente, transformándose, despacito, muy despacito en un oblicuo “templo” vivo, (…) “era como si ella fuera una proyección viva, de las antiguas culturas incaicas, cuando las mismas estaban basadas, en un calendario de base lunar-solar, como, por ejemplo el calendario de las 13 lunas de la transcendente cultura Maya. Ya era otro día en su continuo y fulgurante amanecer. El sol ya se alzaba muy rápidamente, con imponente magnificencia, volviendo a proyectar un vigoroso y radiante fogonazo de luz, que transcurría con sus fulminantes destellos de luz por toda encantadora la boca de la ría de Vigo donde en cualquier playa habría alguien labrando en la playa recolectando apetitosos frutos del mar. Oblicuamente. En otra dimensión. Se encontraba él a la espera de su amiga rusa en el puerto de la ciudad de Vigo y escuchaba en su reproductor digital MP3 ciertos cantos de arriero que eran muy parecidos a los Alalás y estaban interpretados a capella y eran por encima de todo muy emotivos y muy hermosos. Deseaban ellos visitar la ciudad de Bilbao, para viajaren, sosegadamente, por el metro de esa ciudad basca, diseñado, por el genial arquitecto “sostenible” Norman Foster y apreciar “in situ” a la esplendida arquitectura en “caverna” de la mayoría de sus estaciones o sus espectaculares marquesinas de cristal (…) pretendían ver también una exposición de pintura expresionista abstracta, asociada, a la Escuela de Nueva York, con cuadros inmersos en los métodos “splashing” y “dripping” y que fueron creados por Pollock, Rothko o Moterweel, y estaban expuestos en el Museo Guggenheim de Frank Gehry, que se había, convertido, en un magnífico ejemplo, de la arquitectura más vanguardista de todo el siglo XX. Y al final de tan vanguardista exposición (…) había un enigma (…) en un apartado lugar había un misterioso cuadro que visualmente representaba muy bien toda su pretérita vivencia de las pretéritas islas Siccae (…) “era como si fuera un tropo en el
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    44 cual una partede algo era usada para representar el todo”. Se acercaron, ambos, muy sorprendidos, al enigmático e indescifrable cuadro, que no llevaba ninguna firma de su verdadero autor. ¿Quién lo pintó? ¿En qué manos desconocidas, estaría dentro de poco? Todo un misterio, por indagar… Y de pronto todo se desvaneció en las brumas de las historias con finales felices. Cierre de este relato, como signo de puntuación con un cinematográfico fundido a negro…
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    45 Tercera y últimavariación minimalista… El incansable caminante de las Islas Cíes…. Y pronto llegó la diáfana aurora. Tras las tinieblas, de una noche, que estaba arropada, por un impenetrable silencio. Empezaba así, un cálido y largo día del acalorado mes de Agosto. Ya bullía, poquito a poco, el luminoso estallido de un flamante y estival amanecer. Donde, el matutino, luminiscente y galopante fogonazo de luz, emanado, por un colosal y arredondeado y muy luminoso astro rey, iba transcurriendo, panorámicamente, a través, de radiantes atajos, por el incomparable y lujoso marco, en que se conformaba toda la bien protegida embocadura, repleta dulcemente de una belleza eterna y que era indudablemente La Ría de Vigo. Cuya ciudad era la más poblada de toda Galicia, y en su palimpsesto urbano había un mercado llamado de A Pedra donde había muchas ostreras que con sus hábiles manos y solamente con un afilado cuchillo, eran ellas capaces de abrir docenas y docenas de ostras de una forma mucho más rápida del que eran consumidas y donde en las inmediaciones de este mercado había también las pulperas, preparando sus deliciosos y exquisitos pulpos a la gallega Alumbrándose, con un refulgente juego de luces, (…) “era como si estuviera, retro iluminada, mágicamente dando acceso, en un ápice, a muy hermosos e insólitos encuadres, que producían una gran multitud de composiciones, llenas de un embrujo especial con una luminiscente resonancia que llegaba hasta el infinito, (…) en unos hechizantes tonos densamente azulinos (…), muy puros o nebulosos, con muy claroscuros contrapuestos. Impregnando, además, de luz y de penumbra, a la garbosa “imagen latente”, de todos los bellísimos fotogramas paisajísticos, que de forma amena, iban despuntando, en un vistoso mise-en-scéne con sabor a mar, (…) de este delicioso y exquisitísimo paraíso natural que estaba dotado, telúricamente,
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    46 de unas etéreascumbres, y muy llenas de bosques de un intenso verdor (…) y que estaban constituidas, casi, casi, en toda su totalidad, de una sólida piedra granítica, y que otrora, estuvieron unidas a las mansas sierras litorales peninsulares, siempre repletas de fantásticos ondulados perennemente tapizados de verdes, de muchos matices, y que ahora mismo, se encontraban, totalmente aisladas, debido a la total inundación, de toda esa maravillosa y fructífera ría gallega. Sin embargo, y de una forma muy sutil y al mismo tiempo enigmática, todo el Archipiélago de las Islas Cíes, que en la antigüedad, fueron, también, denominadas, islas Siccae, se encontraba, fotogénicamente, cubierto por una inmaculada y algodonal niebla matutina, que le confería, de una forma muy explícita, (…) un blanquecino halo cargado de muchísimo misterio (…) “era como si fuera un indescifrable territorio de esbeltas “ninfas”, pertrechadas de una irresistible dulzura ” era como si hubiera una gran pléyade de meigas, que estaban custodiadas por muchos espíritus que eran demasiado inquietantes, y poseían además ciertos brebajes con sabor a orujo de aguardiente, para hacer hechizantes ruegos (…) además, estaban bien arropadas por sus hechizos y por el mal de ojo, que se derramaba maléficamente sobre cualquier pobre mortal. Además, esas mismas meigas proporcionaban, filtros de amor o pócimas, que servían para avivar, la pasión de los matrimonios, que ya estaban consumidos en una habitual crisis conyugal, y ellas también hacían conjuros a los espíritus, para purificar el alma y el cuerpo, en forma de incandescente queimada, que metafóricamente, simbolizaba, el fuego purificador y cuyos efluvios de un misterio mágico-religioso, provenían, fantasmagóricamente, desde las “exotéricas” cuevas, que estaban formadas, debido a la erosión del mar y del viento. Y era desde los asombrosos y mágicos alvéolos de las “conexiones sinápticas” de la vastísima tradición oral gallega, desde su propia sabiduría popular que hilvanaban, siempre estimulados por los sagrados ponches unos formidables e cuantiosísimos e imborrables cuentos todos ellos “casi perfectos” y tenían un pasado muy teñido de muchísimo
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    47 misterio, haciendo avivarel “embruxamento”, que los antiguos celtas, les había dejado como imborrable herencia, y haciéndose, al mismo tiempo, muy cómplice de sus delirantes y extravagantes sentidos, donde en sus creencias “ellos decían que en las lindes de Galicia, había un bosque sagrado muy lleno de oro, y que solamente cuando el propio sol hendía en la Tierra, y lo ponía a descubierto, era posible hacerse dueño de este tesoro dorado, ya que les estaba prohibido tocar el suelo con hierro. Realmente, y era un hecho verosímil, había en las apodadas por Ptolomeo, “Islas de los Dioses”, una intrigante atmósfera que se revelaba con mucha magia, y además estaba colgada de ingentes “embruxamentos”, y en cuyo aislamiento, pululaba, una riquísima cultura que estaba grabada en un manantial historias, (…) en un insular y paradisiaco micromundo, (…) y donde el propio mar, siempre el mar, era un transparente fondo escénico, de un inmaculado y traslucido azul turquesa, (…) que era muy tranquilo y muy cristalino, en todo el ámbito que se orientaba hacia el este, donde irrumpía, una gran multitud de panoramas demasiado hermosos y muy dignos de ser debidamente apreciados contemplándoles e disfrutando con la mirada, y que estaban conformados, por riquísimos bosques, de anémonas, ricamente pobladas, de nécoras, de centollos, de bogavantes y de pulpos. Y, por arriba, del verdor de sus fantásticos bosques, revoleteaban, (…) siempre revoleteaban, sutilmente (…), por el etéreo y azulino aire, inmensas bandadas de gaviotas “patiamarillas” y de huidizos cormoranes moñudos, (…) en el cual, proporcionaban, a este magnífico y dulce ambiente, una “sonora” nota de excitante alegría. Y, alzado, allá arriba, sobre un pequeño acantilado, que se descollaba, de forma ciclópea, sobre una abrupta pared, casi, casi vertical, ante un embravecido océano Atlántico, (…) allá, en lontananza, se encontraba, el sobrio Faro de Cíes, transformado en una rutilante linterna mágica, que estaba ubicada, a 197metros de altitud “fluctuando” y no dejando, de ningún modo, de “fluctuar”, a altanera vista de pájaro (…) “era como si fuera una metafórica iridiscencia, implantada sobre los blanquecinos mantos de niebla, que iban cubriendo, en ese dado momento, a todo éste sublime
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    48 panorama” (…) “eracomo si estuviera suspenso en el propio aire, desafiando, majestuosamente, a las intrigantes e invisibles fuerzas de la ingravidez” (…) “era como si fuera una alusión a la divina y viviente luz, siempre tan rutilante en su naturaleza ondulatoria (…) “ era como si fuera un sólido y serio guía, que estaba, impávidamente, asiente, en una intangible ingravidez mirando a lo lejos viendo los barcos pasando por la noche rumbo a puertos desconocidos.” Rehuyendo él, de la mecanicidad existencial y de una comunicación de mero subterfugio, ya se encontraba él, como constante caminante solitario, de esta vez, era como si estuviera inmerso en un acto puro, paseando, incansablemente, junto a su inseparable y fiel perro llamado Simba, estando ellos dos, integrados, en un grato y melifluo cuadro fotográfico, (…) andando ya estaban ellos dos, asomados al abrupto acantilado, que se emplazaba en el mirador de Monte Faro, tras haber efectuado su primerísima y apacible vereda paseante (…) y se deleitaban, abundantemente, de unas esplendidas y suntuosas vistas de todo el “lindo” Archipiélago de las Islas Cíes (…) y tenían sus extasiadas “miradas” totalmente inmersas, en una autentica “alucinación” visual (…) como eterno caminante se encontraba él muy fascinado, por estos deliciosos y virginales rincones, de inconfundibles contornos pétreos, demasiado llenos, de una belleza muy solemne, para la completa fruición de su “insaciable” mirada (…) regalando, a sus ávidos sentidos, toda una extensísima gama, de poliédricas impresiones, retazos de sensaciones (…) que hacían volar de una forma yuxtapuesta, todo un vigoroso y laberíntico torbellino de inefables y empáticas sacudidas de índole estética. Ya iba él, saboreando, sonoramente, en su reproductor digital MP3 de unas “canciones de amigo” de Martín Códax que era ante todo un tipo de composición lírica que tenía su origen en la poesía tradicional y formaba parte de la poesía galaico- portuguesa y su rasgo más característico era el mecanismo estilístico del paralelismo y del leixaprén (…) ya iba él, como eterno caminante, envuelto, en una dulce y mágica “aura de santo”, tanteando dentro de sí-mismo algunas fisuras que
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    49 todavía no ledejaban vivir en paz (…) e iba él muy bien acompañado, por su inestimable y fiel perro Simba, (…) ya iba él, como curioso y recóndito explorador llevando a cuestas, en su “viajera” y coloreada mochila, una antigua y “analógica” cámara de fotos de la marca Lomo Diana F+, encumbrado, en el éxtasis, de ir tomando, secuencialmente, impredecibles, intuitivas y etéreas fotografías, de todos los mágicos lugares, por donde subjetivamente iba dejando su huella de incansable caminante sin fin. A vista de pájaro, ya oteaba él siempre las mejores composiciones, para lograr su más firme y contundente propósito, que era ni más ni menos, que poder fotografiar, todas las perspectivas, más inéditas de este sobrecogedor y arrullador paraíso, que se encontraba maravillosamente, confinado, en esta pequeña porción orográfica, perteneciente, al Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia. Recurriendo infatigablemente por sus senderos, deseaba él, siempre hechizado, por la mágica Galicia, atesorar, una gran colección de fotografías, (…) “era como si fueron registros palpables y, al mismo tiempo, como impertérrita memoria (…) como el indeleble sello de su pasado (,,,) “ era como si fueron vivaces simulacros de su vida “real”, en su personal e insaciable “trasiego” caminante (…) siempre en exilio permanente (…) donde existencialmente su “ rueda de la vida” había rodado y rodado sin tregua, siempre, de forma muy paradigmática, pues, (…) la brújula de su existencia, (…) casi siempre tuvo un sentido norte (…) muy poco calmado, (…) con sensación a vértigo existencialista en su proceso de transparente individuación, (…) en suma, era todavía un sí-mismo (selbst) en constante búsqueda, de una maciza definición, luchando por lo que quería ser a modo de autentica catarsis personal (…) donde el tiempo, se envejecía muy deprisa y el futuro era una casualidad, y que de ningún modo, era proyectable (…) cuando las mismas fotos, que iba tomando él, de una forma secuencial, eran ya fragmentos atemporales o testigos mudos de fugaces instantes, que ya estaban muy tiznados, de un implacable pasado intemporal (…) eran ya “fotogramas” de vida, despedazados, en
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    50 la voraz ycósmica “eternidad”, impuesta, por un inexorable y “objetivo” tiempo Chronos con su permanente tic-tac. Metrónomo implacable. Deseaba él, presentir también toda la naturaleza “espiritual” y la “levedad” existencial que estaba custodiada por poderosos espíritus, en el inmutable fluir de la vida microcósmica, de este excepcional ecosistema insular que había funcionado, persistentemente, a base de contrapuntos, perennemente, sustentados, en “la armonía de lo diverso” pues en la edad media, estas bellísimas islas fueron habitadas por recónditos monjes de diversas ordenes (…) en el siglo XI, estuvieron allí, los Monjes Benedictinos, y en el siglo XIV, los Monjes Franciscanos. E iba él, casi siempre de incógnito, pues, ansiaba captar la “secreta” verdad de estas recónditas islas, siempre tan profunda y tan multifacética, como la vida misma e igual de compleja, pues a lo largo del tiempo la presencia intermitente del hombre, estuvo, casi siempre condicionada, por los recursos existentes en este insular micromundo, donde, los castros prerromanos, las poblaciones romanas, los monasterios de múltiples órdenes religiosas, las remotas ermitas y determinados vestigios arqueológicos, fueron, indudablemente, los testigos palpables, de la constante presencia humana, en el seno de estas singulares islas gallegas, con un pasado teñido de mucho misterio donde el principal escenario de acopio de bienes para la propia sobrevivencia de las pequeñas comunidades, provenía del fructífero mar. Echando redes en aras de una pesca milagrosa Siempre el mar…. Incisivo el mar regalando suculentos frutos haciendo que recalara allí montones de gente siempre en tránsito… Mientras tanto el “algodonal” manto de nieblas matutinas, que cubrían en ese exacto momento, a todas las Islas Cíes, ya se iba disolviendo, debido, al calor proyectado por nuestro astro rey, nuestro eterno caminante y su asiduo perro Simba, ya caminaban, de esta vez, por un sendero, que empezaba en Pedra da Campá, y conducía hasta el Alto do Príncipe (…) que era todo, un excelso mirador, donde se podía divisar, plácidamente, a una gran cantidad de muy hermosas vistas a ambos lados de
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    51 estas singulares islas. Y caminaba él, sin nunca estresarse, siempre apoyado en su sólido bastón, y con su penetrante “mirada”, siempre muy colmada, por una desmesurada curiosidad, en subrepticiamente descubrir, todos los ángulos más asombrosos, de este singular Parque Natural, que gracias a su buena protección, se encontraba todavía muy poco transformado, por la acción depredadora del hombre (…) y nuestro caminante de esta vez rendido por un oculto “embruxamento” (…) ya capturaba él la verdadera esencia de la inaudita “atmósfera” mágico-religiosa de este indiviso lugar, (…) de su autentico “mundo propio”, ricamente impregnado, por el más absoluto silencio, y que, gradualmente se iba, tornando en un entorno muy privilegiado, y que era muy digno de él y de su perro Simba, se cobijaren mansamente, en su reposada “aureola”, cargadísima de una beatificante quietud. ¡Era como si una instantánea Polairod, le fuera penetrando por todos los recovecos más indescifrables, de su vertiginoso inconsciente, regalándole, el supremo “don de la ubicuidad” en un territorio donde había y casi siempre hubo muchísimas criaturas mitológicas que poblaban mitológicamente al gran manantial de las leyendas gallegas. ¡ “ Ya era él, de esta vez, un narrador de percepciones cognitivas, demasiado refinadas, donde, su “sui géneris” romanticismo, se iba apropiando de unos valores de la ilustración, y los iba subvirtiendo, laberínticamente, en una entelequia conceptual, que estaba posada helicoidalmente en una imaginaria escalera de varias dimensiones” “ya era él, un poeta de una “momentaneidad”, que era en su real esencia demasiado exaltada, y que se iba poco a poco transformando en verbo, pues, en ningún otro lugar, habría mundo, sino en su propio interior, (…) y que estaba hecho, a través, de una progresiva depuración, y en pos de una utopía imposible, pues pensaba él que cada párrafo de muy buena literatura, extrañadamente, debía de producir siempre muchísima y muy ardiente LUZ. Hacia a lo abierto… de forma infatigable. Con rasgos muy incisivos… Las panorámicas cumbres del archipiélago de las Islas Cíes, ya iban siendo para él, un exótico e idílico lugar, donde, recogerse, donde buscarse, interiormente, y sus circunstancias
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    52 existenciales, le enseñaban,muy a menudo, que sólo la poesía y el arte, le mantenían, en el lado cuerdo, de la vida. Entonces: “Bajo un torbellino de multidimensionales percepciones sensoriales, de una extrañada naturaleza holográfica, y que además estaban revestidas, con un otro sentido, del tiempo y del espacio, y que estaban más allá del momento actual, que era al fin al cabo, un presente absoluto eterno, con una gran confusión de roles, y que estaba dotado de mucho ruido y mucha oscuridad (…) e inesperadamente, por los alvéolos mágicos de sus variopintas conexiones sinápticas emanaba un torrente de gran inmanencia conceptual y simbólica (…) “era como si fueron canicas, adornadas, con todos los colores del iridiscente arco- iris, rebotando, y no dejando nunca de rebotar, por la cristalina, tranquila y esbelta Playa de Rodas (…) donde ya iba él, creando conceptualmente nuevos y duodecimales círculos de color rojo, azul y dorado que representaban geométricamente “Tierras”, “Lunas” y “Soles” (…) y todos estaban zambullidos en un “sacralizado” y macrocósmico “paraíso” extrasolar, lo cual, daban lugar, a un gran collar metafórico y que poseía muchísimos pensamientos que exprimían deseos, invocaciones, evocaciones, en suma, estructuraban nuevas realidades, como punto de partida, a un nuevo sentido moral de la relación humana, a un nuevo “imperativo categórico” kantiano o a un nuevo liderazgo moral similar al tipo de ética moral creada por Max Weber. En el transcurso de su caminata, iba él tomando, muchas más fotografías, de otros ángulos del “decorum” de la semicircular y cristalina playa de Rodas. ¡Qué demasiado grande, disponer de un cuerpo sano, y de amplificada motricidad, para se poder disfrutar de tan espectaculares panoramas, que, sigilosamente, se conservaban, todavía muy bien guardados, en este recóndito paraje, de un alto valor estético, ecológico, educativo o científico¡ ¡ Qué paraíso más bello!- pensaba él, mirando de soslayo a su perro Simba, pasando con su tierna mano por su cabeza, en un gesto muy cariñoso. Tras haber discurrido, algún tiempo, ya se encontraban ellos dos, completamente inmersos, en una deliciosa noche de verano,
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    53 con una imperceptibleluna en fase de cuarto creciente, y que coincidía, astronómicamente, con las Perseidas, que se traducía en una sobrecogedora y rutilante lluvia de meteoritos de alta velocidad, cuyas trazas iban cayendo sin parar a 59km/s, y que era un fenómeno celeste que ocurría, generalmente, en el día 10 y 11 de cada mes de Agosto. Practicando el vivaque, estaba él, echado, junto a su perro Simba, sobre una coloreada manta, de unos tonos verdes, adornada, con inmensas representaciones esquemáticas de configuraciones mandálicas, (…) y contemplaban serenamente, desde esta estupenda “atalaya” astronómica, en que se transformaba el Mirador del Alto do Príncipe, que en ese exacto momento, “era como si fuera una ventana mágica, abierta a los astros, a las galaxias, a las insondables y multicolores nebulosas. “Era como si fuera un espejo reflector, (un área colectora de luz de los astros. “Viajaba él, en el tiempo, viajaba él en el espacio, husmeando, con la retina de sus propios ojos, siempre en un buen rango visible, que iba paulatinamente, corrigiéndose, ante las turbulencias con que le iba llegando la ondulatoria luz procedente de la magnificente bóveda celeste”. Ya apreciaba él, en toda su grandeza, al fascinante y sobrecogedor espectáculo de Las lágrimas de San Lorenzo, cuya leyenda contaba que en el día 10 de Agosto, ese venerado santo había sido quemado en la propia hoguera, y mientras entregaba su alma a omnisciente Dios, vertió doloridamente, sus últimas lagrimas y que el propio vulgo asoció con las Perseidas, pues todo esto había ocurrido, en el mismo día, en que las mismas, exhibían su máximo apogeo (…) y como en la edad medieval, la llana muchedumbre era fácilmente embaucada, por las leyendas de todo tipo, así que, desde aquel entonces se creyó que esta impresionante lluvia de estrellas candentes representaban simbólicamente a las doloridas Lágrimas de San Lorenzo. Todo este fascinante espectáculo, hacía, que su conciencia, a través, de una “alterada” percepción dotado con vertiginosas sinergias extrañadas, levitara y no dejara nunca de levitar, para que pudiera gravitar ya en el tórrido flujo de su rica imaginación, un vistoso caleidoscopio de incandescentes metáforas y metonimias, “evocando” e “invocando”, en el
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    54 medio del desiertode la realidad presente, que estaba cargada de una dilacerante crisis de valores morales. Desesperación. Crisis Sistémica. Y no se encontraba aún una radiante luz al final de túnel que pudiera divisar lo nuevo para una sociedad más armónica en los derechos fundamentales. Poco tiempo después ya se relajaba él, metafóricamente, junto a su perro Simba, en el fino simbólico, imperceptible y curvilíneo “recuesto” lunar, para poder presentir desde allí, unas nuevas creaciones de índole literaria, que estuvieron forjadas, conceptualmente, de forma sintáctica, en renovadas y delirantes entelequias, asaltándole, inmediatamente la creación de un relato muy corto, que estaba protagonizado, por un histriónico personaje, que tenía el supremo afán de abarcar muchísimas sensaciones, mejor dicho exaltándose él como si fuera su “álter ego” y que él, desde luego, había denominado, como “El incansable caminante de las Islas Cíes”, empezando a expresar lo siguiente: “ En un diáfano crepúsculo la propia oscuridad, ya se iba adueñando, paulatinamente, de una traslúcida atmósfera minimalista, donde la máxima fundamental consistía en que (menos era más), inefable crepúsculo donde el contraste entre la luz y la sombra, se iba tornando cada vez más tamizado, (…) “era como si simbólicamente él se fuera “perdiendo” en un hiperbólico y extraño atractor, donde, a través, de un sinuoso recurrido, iba él rodeando mansamente, como “poeta” y como “performer”, al etéreo Mirador del Alto do Príncipe, unas veces haciendo “zigzag”, donde el súmmum de sus pausadas horas, era poder deletrear el sonido del silencio, con su corazón latiendo demasiado despacito, en el arrobamiento de vislumbrar nuevas y ensoñadoras percepciones, de prístinas sensaciones (…) pues era una conquista suya que habría que llevar a cabo, para poder “sentir” para poder palpar su “yo” más profundo como forma de balsámica catarsis. Sin embargo, otras veces “El incansable caminante de las Islas Cíes” rodeaba sin descanso al Mirador del Alto do Príncipe, caminando de una forma muy “lineal”, y en cuya “plataforma” aérea podía él observar a una gran cantidad de aves migratorias y también a una de las playas más “bonitas” del mundo según el
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    55 afamado criterio deun periódico inglés. Subía él, “metafóricamente”, (..) era como si ya pudiera casi tocar, con las yemas de sus propios dedos, a las algodonales e inmaculadas formaciones de nubes, siempre en eterna exhalación, siempre en continua modulación, y que daban lugar, a un vasto caleidoscopio de formas, que se iban volatizando continuamente, esfumándose y creando otras formas (…) sobrevolando, con sus entelequias, a través, de una intensa “borrachera” de unos excelsos encuadres paisajísticos, que se encontraban todos ellos dispuestos, hermosamente, ante su ávida y excelsa mirada. “El incansable caminante de las Islas Cíes”, llevaba, también, a cuestas, en su coloreada mochila “trotamundos”, unos prismáticos, un pequeño netbook y un resonante “tambor llamador”, que sirviese para producir sincopadas y contundentes cadencias rítmicas, que vibrasen desde dentro de sus propias vísceras, con mucho “feeling” con mucha contundencia y pudiera ser muy emotivo y muy hermoso a la vez. Simplemente arrullador. Bajo el resplandor de una inmensa y luminiscente cúpula de estrellas, con el tenue y casi desapercibido perfil de una bellísima luna en fase de cuarto creciente, acompañada, del resplandeciente espectáculo, proporcionado, por la sobrecogedora lluvia de meteoritos, provenientes de la Constelación de Perseo (…) ya sentía él, con creces, en ese mágico y álgido momento, una intensa y fructífera emoción, que le invadía todos recovecos de su “ser” exaltando su grata generosidad hacía su perro Simba, que procedía de su corazón, en su patrón caótico, cómo álgido sentimiento. Disfrutaba él y su perro Simba, de un sobresaliente espectáculo celeste, que la madre naturaleza, sólo brindaba a las nómadas aves del cielo, acompañándole, en ese “divino” momento, el anhelo de conocerse mejor, de descubrir en nuevas y enriquecidas “señas de identidad”, afinando, por lo tanto, cada vez más, su sutil capacidad de observación, su capacidad de preguntarse a sí mismo, con el fin de aprender, de crecer y de evolucionar (…) de su capacidad de escucharse a sí mismo, para poder dejar, después, un amplio y riquísimo espacio, a los que quisieron compartir y experimentar
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    56 con él, algunosmomentos de rica interacción humana (…) y cronológicamente asientes en la cima de otra convergencia histórica, en una tercera revolución industrial de la energía y la comunicación, y que podría extender, la sensibilidad empática, a la propia biosfera y a toda la vida terrenal. Internet y las redes sociales, aunque frívolos y superficiales eran el significativo principio de esa conexión empática… Inmediatamente, bajo el intenso fulgor de esa “singular” momentaneidad conecta él su netbook y empieza a teclear un E- mail de género epistolar, estando muy inspirado, por la excitante contemplación de la diosa Selene, en su lánguida e imperceptible fase de cuarto creciente y, aún, por las sobrecogedoras Lágrimas de San Lorenzo, que ya iban cayendo a una gran velocidad. Verdaderamente sobrecogedor. El susodicho e-mail, iba, dirigido, a su preciada amiga rusa, que era ante todo, una verdadera y versátil pintora de “iconos” dentro de la tradición bizantina. De un tirón, empezó a escribir simplemente esto: Lunes creciente 3.15 p.m. mañana Mi preciada amiga, “Como si de una plegaría se tratara te deseo con todo mi corazón que estés muy bien y que tu vida reclame y obtenga siempre el supremo “derecho” a la dicha a la felicidad. y que no haya en el espacio vital de tu artística existencia ninguna posibilidad a la desgracia y a la exclusión social en una época demasiado turbulenta demasiado contradictoria y que va marcada por el inexorable compás de una compleja incertidumbre es decir por el fin de un ciclo económico y una gran crisis de valores sin que todavía haya mucha luz al final del túnel y todavía ya tiene prisa por alcanzar la conectividad universal empática y va tropezando con un gigante entrópico en constante aceleración :el cambio climático!. Y que tus iconos artísticos expresen siempre la renovación de la espiritualidad
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    57 estrechamente vinculada ala humanidad de tu propia persona mostrando plenamente y de forma muy vibrante y tangible tu religiosidad tus sentimientos tu sentido de la belleza tu imaginación y una rica y penetrante subjetividad. Tenemos amiga mía un “ethos” común que va derribando paulatinamente barreras y abriendo nuevas y vibrantes sendas en la emoción en el sentimiento y en la sensibilidad que es muy dignamente compartida en un firme compromiso reciproco de querer el bien a uno y al otro. ¡Ah qué sensación más agradable sentir el susurro trémulo de esta agradable brisa que va soplando incesantemente en mi rostro en esta cálida noche desde este lujuriante lugar de Galicia donde en días muy despejados se puede ver desde aquí toda la bahía de Vigo! Me vuelco nuevamente hacia ti amiga del alma amiga fiel con una desbordante y total confianza, pues el don de tus consejos de tus sugerencias de tu balsámica comprensión y de tu diáfana sensibilidad y de tu desinteresada generosidad hacia mi son una rutilante luminaria para que yo intente mejorarme como individuo que está inmerso en un áspero y turbulento mundo donde la única cosa que puede nutrir una corriente de pensamiento concierne a la propia ciencia con toda la ambigüedad que la misma presenta porque tiene siempre algo de muy seguro por el hecho de ser experimental. Con respeto a tu cultura indudablemente fue generada a partir de las costumbres propias de tantas civilizaciones que fueron conformando a ese gran estado multicultural convertido al cristianismo ortodoxo y que acogió al mismo tiempo al arte bizantino y donde el avant- gard ruso que representó la vanguardia rusa alcanzando su apogeo creativo entre los periodos de la Revolución Rusa de 1917 y 1932 y bifurcándose conceptualmente en neo- primitivismo suprematismo constructivismo y futurismo con grandes artistas como: El Lissitzky Malevich Kandinsky Tatlim Rodchenko y Chagall. Tuve la suerte de ver una exposición de Wassily Kandinsky en el cual desarrolló su pintura hacia la abstracción encontrando su justificación teórica en “Abstracción y empatía” donde el arte nuevo debe basarse en un lenguaje de color dando las pautas sobre las propiedades emocionales de cada tono y de cada color. Me gusta mucho la cinematografía rusa que tiene el montaje cómo principal elemento de la
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    58 expresión cinemática conuna representación no naturalista la experimentación y la búsqueda de conceptos a través del montaje. Tuve el gusto de ver determinadas películas donde el realizador se expone a sí mismo quedando evidente su original mirada formado por una gran pléyade de famosos directores de cine como Eisenstein Pudvokin Vertov Tarkovsky Kalatazov y Kózintsev. Aguardando con avidez tus noticias imploro con la más “profunda” aspiración que nuestra amistad jamás se termine. Aleluya. De tu afectísimo “El Incansable caminante de las Islas Cíes”. Con el ratón pulsa enviar… daba así comienzo a un flujo cibernético, de índole virtual pero preguntaba él para sus adentros se sería o no genuinamente empática. Era el principio, de una nueva jornada, el sol ese astro-rey ya se alzaba con imponente magnificencia, proyectando, un vigoroso y radiante fogonazo de brillante luz, en toda la esbelta embocadura de la Ría de Vigo. En contrapartida, nuestro caminante errante sumergido en su sueños de nuevas descubiertas y junto su perro Simba, se iba esfumando, lentamente, de forma borrosa y muy enigmática, en un subjetivo cuadro cinemático, que se iba cerrando, pausadamente, en un fundido a negro…
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    59 El cambio climático… Hubouna vez, un reputado científico portugués, cuyo nombre de gran calibre se denominaba Duarte Nunes, (…) y él era ante todo un hombre muy optimista y, al mismo tiempo, poseía percepciones demasiado clarividentes, y casi siempre afrontaba al “misterioso” y “enigmático” futuro, de forma muy satisfactoria, (…) poseyendo una considerable seguridad en sí mismo, y además, reaccionando siempre de forma muy congruente, ante determinados y cruciales retos de índole copiosamente científica (…) y para allá de esto, tenía él, casi siempre muchísimas actitudes, atiborradas, de una considerable sobriedad, porque estaban llenas de esplendorosa ecuanimidad, para que las circunstancias de su propia “vida” y la de los demás, pudiesen cambiar siempre para mejor (…) de cara a un mundo mucho más justo, más humano y que debilitase, moralmente, y de una forma gradual, el gran foso que existía entre ricos y pobres. Para eso él era muy contundente: habría que poner de lado cómo forma sistémica “ el capitalismo de casino” y crear una economía social de mercado sostenible desde el punto de vista medioambiental y que fuese altamente competitiva, con una economía de mercado al servicio de la sociedad, no sin control, no de una sociedad al servicio del mercado Por lo demás, tenía él una colosal e ilimitada sensibilidad, en pos de un “desarrollo sostenible perdurable” que aglutinase a todos los países de La Tierra, (…) cuyos principios, se encontraban fundamentalmente basados en poder satisfacer, equilibradamente todas las necesidades básicas de todos los pueblos de nuestro “azulino” planeta, sin jamás comprometer todas las necesidades de todas las generaciones venideras. Por lo tanto, era él un acérrimo luchador, para que hubiera más solidaridad humana, en un mundo tremendamente dividido, rogando, primeramente, una reflexión moral, sobre la justicia social sobre los derechos humanos y sobre una buena gestión del medio ambiente en términos de sostenibilidad y del aumento sistemático de la biodiversidad.
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    60 Pues él sabíamuy bien que nuestro planeta era “ecológicamente” hablando (…) muy interdependiente (…) y también sabía él, al dedillo, que La Tierra, generaba, un manantial de recursos naturales muy limitados, y que una progresiva actividad económica, donde no hubiera más razonamientos que solamente el desarrollo económico, acarrearía, indudablemente, muchísimos y muchísimos problemas medioambientales, llegando mismo a producir consecuencias terriblemente devastadoras en todo el planeta Tierra, suntuoso santuario viviente para el desarrollo armónico de toda la humanidad. Efectivamente, Duarte Nunes, (…) cómo buen portugués que era, pues era poliédrico (…) era él un fidedigno científico, que estaba dotado de una estable mezcla, entre optimismo y realismo, y poseía él una gran experiencia en todo el área científica, relacionada, con el entrópico y acelerado calentamiento global. Al mismo tiempo, tenía él mucho sentido de la responsabilidad (…) pues era un hombre muy equilibrado, en la toma de cuantiosísimas decisiones, lo cual, generaba, muchísima confianza en todos los investigadores que le acompañaban en todas sus expediciones marítimas, alrededor, de los dos “friolentos” polos de nuestro planeta, que estaban ubicados en el Ártico y en La Antártida. Ostentaba él también el supremo “don” de disfrutar de un buen discernimiento, ya que él sabía analizar y deducir perfectamente, cuantiosísimas, y muy válidas teorías de orden medioambiental (…) no pecando de ignorancia, pues él, recalcaba, palmariamente, que una de las vías de lucha contra el calentamiento global, estaba, indudablemente apoyado en el conocimiento científico, y en la divulgación de todas las múltiples claves de este caótico y grave fenómeno, que ya se encontraba en una descontrolada aceleración de caóticos efectos imprevisibles… Sin embargo, en los estantes más visibles de su unipersonal vida, había casi siempre un lugar para él sólo, pues, pues le gustaba mucho recogerse en el más profundo silencio, porque, de este modo, ganaba unas perspectivas de mayor alcance, para
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    61 poder saber yanalizar, deductivamente, todos los problemas climáticos, con una mayor claridad, con una superior sabiduría. Y para tener paz consigo mismo establecía sutiles y estables relaciones sin cualquier tipo de ataduras pues para él lo más importante de este mundo eran las “personas” aceptándolas en su corazón, desde su propio corazón. Cómo sabía él muchísimo de temas relacionados con el calentamiento del clima de La Tierra, ponía él todo su valeroso esfuerzo intelectual y científico, al servicio del futuro de toda la humanidad, e intentaba persuadir a todos los gobiernos, para que tomasen una serie de medidas eficaces, a fin de se poder frenar de forma categórica, todos los nefastos efectos que eran producidos por el cambio climático, y que era una consecuencia de la frenética actividad humana, en aras de un imparable desarrollo (…) donde (…) cómo perenne advertencia en tres de los límites a no sobrepasar de ninguna manera, ya habían sido transgredidos: los del calentamiento global, la extinción de las especies y el ciclo del nitrógeno (…) y otros ya estaban a punto de caer cómo por ejemplo: el uso del agua dulce, la conversión de bosques en cultivos, la acidificación de los océanos y el ciclo del fósforo (…) y los otros dos que restaban estaban relacionados con la contaminación química y la carga de aerosoles, en la propia atmósfera terrestre Debido al calentamiento de La Tierra, ya había alrededor de 150 millones de niños desnutridos, y en el siglo XXI el cambio climático iba añadir fatalmente otros 25 millones de chiquillos que padecerían fuertes hambrunas, principalmente, en los países más pobres (…) y que estaban ubicados en el sur de Asia y en el África subsahariana. A principios del siglo XXI (…) donde el calentamiento global era efectivamente, una amenaza incuestionable, pues, ya estaba acarreando unos resultados demasiado peligrosos, para la mayor parte de la humanidad (…) la acidificación de los propios océanos del planeta Tierra, ya estaba afectando gravemente a todos los arrecifes de coral, donde todavía vivían millones de seres vivos de muchísimas especies y con unas formas
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    62 inimaginables. Había unareverberación (…) había un estremecedor grito que resonaba desde las entrañas de la propia Tierra: ¡Habría que preservarlos, pues de este modo iba ocurrir un mayor empobrecimiento de la riquísima biodiversidad! Y con la perdida de las principales capas de hielo registrada en los dos polos, el nivel del mar subiría aceleradamente inundando terroríficamente muchísimas ciudades habría también unos cambios muy abruptos, en todos los sistemas forestales y agrícolas el mundo padecería de un aumento de las temperaturas, donde se registraría unos índices de 0,4ºC, durante el severo y friolento invierno y de 0,7ºC en el cálido y tórrido verano y durante todo el siglo XXI, todos los pronósticos científicos, auguraban, un aumento de entre 1,8 y 4 grados centígrados, pues habría ya una mayor cantidad de días, con las temperaturas máximas muy extremas, especialmente, durante la bochornosa estación del verano. Ya era un fenómeno evidente, la gran disminución de las precipitaciones, sobre todo, en primavera y el verano había también un serio peligro, de registrarse serias alteraciones en todos los “ecosistemas” de La Tierra (…) habiendo graves riesgos de un aumento de plagas que afectarían toda la productividad de todas muchas cosechas, en ciertos alimentos fundamentales cómo el trigo, el maíz o el arroz (…) el cual, produciría mucha inseguridad alimentaria, debido a que todos los alimentos aumentarían de coste, por el hecho de registrar una fuerte insuficiencia de los mismos. Y como fuente de vida todos los “jugosos” lagos, lagunas, ríos y multitud de arroyos, ya estaban sufriendo profundas mutaciones en todos sus ciclos vitales, afectando, por consiguiente, a todos los ecosistemas que dependían directamente de ellos. Y el fósforo que se usaba para fabricar fertilizantes, ya se iba disolviendo en los propios océanos, el cual producía mucha falta de oxigeno, habiendo una considerable y dramática disminución de toda la abundancia viviente de cardúmenes en sus propias aguas y, por lo tanto, de toda la actividad piscícola.
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    63 Y todos los“océanos verdes” de La Tierra, y toda la vegetación, existente en las abruptas montañas, en los exuberantes bosques, en las sabanas y selvas muy llenas de verdor y, aún, de toda la vigorosa flora que se encontraba a orillas del propio mar, ya se encontraban también en un serio peligro de venir a sufrir catastróficas consecuencias, (…) aumentando, de este modo, el grave peligro de registrar una gran desertización de registrar demasiada erosión, en la mayoría de los suelos fértiles. Y el científico portugués Duarte Nunes, proponía, como límite planetario, que los mismos cultivos no cubriesen más del 15% de la superficie de tierra firme porque, ahora mismo, cubrían ya una proporción de 12%. Ya se venía sintiendo también una grave disminución de un 20% del agua potable, en todas las cuencas de los zigzagueantes y nutricios lechos fluviales. Los deslizamientos de tierra ya iban ocurriendo de una forma más constante, en todas las pétreas y onduladas cadenas montañosas. Se registraba también un aumento de intensidad, de frecuencia, y de magnitud, en los destructivos y terroríficos incendios que producían posteriormente, de una forma muy considerable, una aguda erosión en todos los relieves, de tantísimos territorios que eran demarcados de manera “geopolítica” pero que a ojo de satélite, todo era uno y indivisible. Ya había también un considerable aumento de la contaminación del aire y que estaba relacionado con las partículas y con el ozono, que ya se encontraban en la capa de la propia troposfera. Y debido a la globalización y a la sobrepoblación, había ya mucha movilidad de personas y de mercancías entre todos los países de la tierra, con la posibilidad de registrar el contagio de determinadas enfermedades de origen subtropical, cómo las fiebres del Dengue y otras pandemias. Siempre en un presente con sabor eterno (…) Era un bello y soleado día bajo los efectos de una acelerada primavera (…) desde el alba hasta el vislumbre de la cerrada y negruzca noche, donde el susurro trémulo del viento producía una seductora brisa que iba invadiendo todo el espacio muy llenos de contrapuestos cromatismos y ya lucían, en los más cambiados y maravillosos
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    64 tonos teñidos deefervescentes colores, pues todo estaba en plena regeneración y había una gran cantidad de hermosas flores, reverdeciéndose, oliéndose, con agudas y refinadas fragancias, en una elipsis conformada por una gran cantidad de preciosos y románticos jardines, y como perennes nómadas del viento rasgaban el aire multitud de bandadas de pájaros de muchísimas especies, que de forma instintiva, ya iban efectuando sus cíclicas migraciones, solo que de una forma más tempranera, debido a los efectos cambio climático. Se divisaba sobre los campos, alfombrados, de una crecida hierba una amplia paleta de verdes con muchas tonalidades y donde despuntaban ya antes del tiempo exacto, las primeras y diáfanas floraciones, de tantísimos y sabrosos árboles frutales y que debido a unas temperaturas siempre en continuo aumento en términos de fenología, se iba tornando cada vez mucho más difícil saber el puntual momento en que llegaba cualquier estación del año, en la secuencial cadencia de su repetitivo ciclo vital. Con las primeras luces del día, que ya iban produciendo un resplandeciente juego de contrastes, entre la luz y la sombra, inmediatamente, dando acceso a múltiples panoramas primigenios, todos ellos revestidos de infinitas contexturas, envueltos en unos tonos azulencos demasiado puros. Pues ocurría, al fin y al cabo, el chispeante destello de un rojizo sol, que se alzaba majestuosamente por entre los suaves, curvilíneos e indefinidos contornos, que estaban indescifrablemente situados, allá, en lontananza y donde ya se iba dibujando sutilmente un perenne horizonte de muchísimas sinergias, de tantísimas sensaciones inverosímiles, de sueños por alcanzar. Allá, en el ajetreado puerto marítimo de la ciudad de Lisboa, ya se encontraba fondeado el buque oceanográfico ENTROPIA 1, que tenía 25metros de eslora y estaba dotado de un sofisticado casco hecho con meta-materiales que producían una sorprendente indetectabilidad acústica y iba equipado también con ciertos equipos de acústica y sísmica marina y de diversos vehículos sumergibles, que eran operados por control remoto y de ciertos aparatos para la toma de muestras de los sedimentos y de medición de las corrientes marinas y de otras tecnologías que
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    65 estaban basadas enla observación remota y que servían para se comprobar toda la riqueza de la vida marina, en las profundidades intermedias y también en las inverosímiles honduras mucho mas insondables y que podía llegar hasta una profundidad de 4.000 metros. Para se poder predecir, todas las condiciones atmosféricas del futuro, llevaban ellos también un tubo perforador, que estaba conectado a la superficie, y que actuaba como si fuera un sofisticado taladro, horadando, alrededor de 16metros en cada día y que servía para les indicar la temperatura existente, la cantidad de nieve caída, la intensidad de los vientos, la sequedad de las distintas zonas geográficas y las condiciones medioambientales de los propios océanos o entonces los niveles de los gases de efecto invernadero. Pues ellos sabían muy bien, que el futuro climático del planeta estaba grabado en el hielo de hace 120.000 años (Paleoclima), y que se encontraba enterrado a más de 2000metros de profundidad, allá arriba, en la fría zona del Ártico. Y en Groenlandia, antes de que el breve verano polar diera paso al mal tiempo, deseaban ellos recuperar muestras del período Eemiense, que en tiempos pretéritos, fue un breve período interglacial de apenas 15.000 años y que ha sido mucho más cálido que el clima existente, en esta época contemporánea. Nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, asistía, de manera imperturbable, al constante abastecimiento de muchas especies de alimentos, que poco a poco iban llenando todos sus “alimenticios” baúles, a fin de se llevar a cabo una impresionante y larga travesía marítima hasta las inmensas regiones del Ártico. Pues a medida que nuestro planeta se iba calentando cada más, la zona del Ártico iba registrando un 18,4% menos de superficie helada (…) comparándola, con la superficie media del periodo comprendido entre 1979 y 2000. El objetivo de dicha expedición científica, era saber exactamente cómo irían interactuar en el futuro, todos los océanos, todas las montañas, la propia atmósfera terrestre, todos los ecosistemas existentes en La Tierra, toda la biodiversidad y todos los restantes elementos climáticos.
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    66 Pues habría quecoordinar eficazmente todas las medidas, que se debían poner en marcha para luchar de forma eficaz contra el calentamiento global, debido a la utilización masiva de muchos combustibles fósiles, cómo el petróleo, el carbón y el gas natural. Ellos sabían de antemano que esa lucha iba implicar una multiplicación de grandes costes, (…) pues habría que invertir billones de (euros)- (dólares), en la creación de nuevas tecnologías en el siglo XXI, para reducirse a la mitad, todas las emisiones de CO2. Y para no se contaminar todavía más (…) iba ser necesario el cierre de muchas factorías que eran desde luego muy contaminantes, (…) implantando, al mismo tiempo, medidas de reforestación de muchísimos bosques, y llevar a cabo ciertas medidas para impedir la producción de metano, en las granjas de ganadería intensiva y en los arrozales. Y todos los medios de transporte tenían que emitir obligatoriamente menos CO2 a la atmósfera de nuestro planeta, exigiendo, por tanto, la inversión de grandes sumas de capital en nuevas y sofisticadas tecnologías, que fueron mucho más limpias, de cientos de miles de millones de (euros) (dólares) en la investigación y ejecución del uso de energías renovables, y que interrumpiesen de forma drástica, la excesiva emisión de CO2, a la propia atmósfera de La Tierra. Pues si no se actuaba de una forma determinante, ahora mismo, todas las generaciones venideras heredarían un mundo mucho más caluroso, el aire y el agua estarían mucho más contaminados, habría inundaciones y sequías mucho más intensas, los incendios serían más devastadores, habría gigantescas tormentas de arena que afectarían al sistema respiratorio de miles de personas, los huracanes serían mucho más peligrosos y aumentaría la desertización dejando muchos campos baldíos y sin ningún tipo de provecho. Ya había realmente unos límites muy importantes que estaban expresados en los siguientes términos: en el caso de que fuese superado las 450ppm (partes por millón) (…) en la emisión de gases de efecto invernadero, (…) el mar subiría más de 1metro (…) el 30% de muchas especies de animales se verían
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    67 totalmente amenazados deextinción; y esos índices actualmente se encontraban marcados en 387ppm y el forzante radioactivo, en 1,5vatios, por metros cuadrados (…) y eran los mayores en más de 650.000 años (…) Otra advertencia: que la cuantidad de ozono en las capas altas de la atmósfera no se reduzca más del 5% (…) con respecto a los niveles de 1964- 1980 (…) habiendo, por tanto, que imponer determinados límites a las emisiones de cloro y bromo (CFC) que consumen el ozono. Estas serias restricciones, exigían, por lo tanto, mucha responsabilidad moral y ética, la extrema necesidad de se establecer determinadas cuotas de emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera de la tierra, habría que poner en marcha un gran abanico de medidas de sensibilización medioambiental y donde las mismas tenían que ser abordadas, bajo el punto de vista científico, económico, sociológico y político. ¡Que las temperaturas no subiesen más de 2ºC por encima del nivel preindustrial¡- recalcaban, al unísono, todos los rojizos “semáforos” medioambientales Maniobrando cerca de los muelles del ajetreado puerto de la ciudad de Lisboa, por fin, zarpó, nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, dejando tras de sí una blanquecina huella que se iba formando de modo incesante en su popa. Y empezaba a surcar en dirección al Archipiélago de las Azores, pues aprovechaba él los vientos alisios de la Corriente de Portugal y de Canarias, para después poder hacer un giro subtropical, ya dentro de las Corrientes Oceánicas del Golfo. En el cual, estas mismas corrientes oceánicas poseían una salinidad con un porcentaje de 34,9%, que debido al enfriamiento y a la contracción térmica, tenían una alta densidad y acababan por hundirse, y desplazaban una gran masa de agua cálida con una profundidad de 100metros, y una anchura de más de 1000Km, a una velocidad de 1,8 m/s. Al mismo tiempo, poseían un caudal de 80 millones de m3/s, que era provocada por la acción combinada de los vientos globales, especialmente de los vientos que eran azotados desde el Oeste, en la zona templada del
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    68 Hemisferio Norte. Yel propio cambio climático y el derretimiento de los glaciares de Groenlandia y de más del 40% del Polo Norte ya estaba afectando al Efecto Termohalino, que era un fenómeno, en que el viento tenía un papel muy importante, con unos movimientos verticales, en los que la salinidad y las temperaturas eran las dos grandes fuerzas, impulsoras, de este importantísimo efecto. El científico portugués Duarte Nunes con el propósito de poner rumbo al Océano Polar Ártico, a través de rigorosas medidas de precisión, que eran proporcionadas por el sistema de navegación GPS, daba órdenes a su tripulación para que el buque oceanográfico ENTROPIA1, (…) hiciera ya el giro subtropical (…) dirigiéndose de esta vez rumbo a Islandia (…) donde, de forma imprevisible (…) entró en erupción el volcán de Eyjafjaelajökull (…) que al estar más cerca de las latitudes del Polo Norte introducía con más facilidad, en la propia estratosfera todos las cenizas que eran expulsadas y una niebla seca y persistente envolvía todo el continente Europeo, afectando considerablemente todo el tráfico aéreo, con miles de pasajeros varados en los “fugaces” aeropuertos . Y en muchos sitios del fondo del océano Atlántico, el agua borboteaba por las fisuras de la corteza terrestre, a través, de chimeneas submarinas haciéndole a 350-400 grados centígrados, y poseía tal fuerza que hasta podía fundir el propio plomo y además, vivían allí determinados organismos extremófilos, que suportaban unas temperaturas hasta los 80 grados centígrados y donde el 80% de todos los terremotos registrados en el Océano Atlántico, tenían su epicentro en la misma Dorsal Media del Atlántico. Nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, mientras efectuaba su singladura por arriba de la alargada cordillera submarina, que llegaba a los 5000metros de altitud, en algunos puntos de esta misma dorsal, el científico Duarte Nunes encargaba determinadas y metódicas lecturas de carácter interdisciplinar, pues esa iba ser la clave de todas las investigaciones llevadas a cabo en el futuro. ¡Sería indudablemente un futuro
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    69 hipertecnológico, muy tecnificadoque iba apostar categóricamente por la apoteosis del progreso científico, por la múltiple existencia de replicas robóticas de humanos, por el ocio estéril de la mayoría de la población!. Bajo la complejidad de un mundo globalizado, con progresivos avances científicos en todas las tecnologías de la información y comunicación, donde el estudio del calentamiento global iba a evolucionar hacia una investigación interdisciplinar, transversal y translacional, a través del desarrollo y la transferencia del conocimiento, relacionado con la Meteorología, la Física, la Química, la Astronomía, la Geografía, la Geología y la Biología. Nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, llevando a cabo una gran investigación, por otro lado, describía todos los contenidos que tendrían que ser investigados en el próximo futuro, para eliminar o disminuir considerablemente todas las lagunas de conocimiento, ante los futuros desafíos que pudiesen surgir en todo el Sistema Climático, que en sí mismo, era de una naturaleza muy caótica y al mismo tiempo muy complejo también. El buque oceanográfico ENTROPIA 1, poseía también su propio Centro de Datos, y generaba al mismo tiempo toda la energía renovable que necesitaba, para poder navegar, a través, de una sinuosa navegación de altura, con unas serpientes que se llamaban “Pelamis”, y que eran unos cilindros que se friccionaban entre sí con el movimiento de las olas del mar, y activaba todos sus motores hidráulicos que producía muchas descargas que se iban almacenando en los generadores del propio buque oceanográfico, y proporcionaban de esta forma, una impresionante autonomía, en términos de una gran travesía marítima. Y además tenía también determinados mecanismos de captura del CO2, para se producir más cantidades de energía renovable. Tras algún tiempo de impetuosa navegación y siempre por arriba de las rocosas crestas de La Dorsal Media del Atlántico antes de efectuar el giro subpolar y poder llegar hasta las inmediaciones del Ártico, todos ellos ya sabían que debido al calentamiento global ya se estaba reduciendo el Efecto Albedo que en su verdadera naturaleza era un “feedback positivo”, que ocasionaba
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    70 un aumento dela masa helada, aumentando la reflexión de la radiación directa y ampliando el enfriamiento. En esas latitudes el hielo empezaba a fundirse, a una gran velocidad, y los pocos osos polares que se encontraban allí, estaban inmersos en una dura lucha por su propia sobrevivencia, pues los tempranos deshielos perturbaban de forma muy considerable la caza de focas, que ellos necesitaban, en su dieta, para poder mantener la energía y las grasas para vivir durante todo el largo invierno boreal. Por otro lado, en una visión demasiado oblicua, el genial científico Charles Darwin, aportó a la posteridad, dos nociones fundamentales para el estudio de la evolución de los seres vivos: es decir, el origen común de todo ellos, poniendo en destaque, el fundamental mecanismo de la selección natural, que era capaz de dar cuenta, de cómo se produce la expansión de la biodiversidad de todas las especies, a lo largo de la historia de la existencia de vida, en nuestro planeta Tierra. Y un estudio científico muy reciente, que se llevó a cabo en 2.000 especies de plantas y de animales, tuvo en cuenta que se estaban desplazando, hacia los dos polos de La Tierra, a un ritmo promedio de 3,8millas, en cada década y que las especies que vivían en el área alpina, se iban moviendo de forma vertical, a un ritmo de 20pies, durante el mismo periodo de tiempo. En determinadas áreas del Océano Pacifico y del Atlántico, ciertas especies marinas que vivían cerca del litoral, se estaban, desplazando, hacía el norte, cómo respuesta a las temperaturas mucho más cálidas que se registraban en esa parte de ambos océanos y también en la propia atmósfera terrestre. Más de un millón de especies podrían estar destinadas a la total extinción, allá en el siglo XXI, si no se reduce, la contaminación, producida, por los gases de efecto invernadero, que eran los verdaderos causantes del calentamiento global que se registraba actualmente en La Tierra. El científico Duarte Nunes, muy impresionado, se quedó por la gran variedad de vida que todavía encontró, en toda la cordillera submarina de la Dorsal Media del Atlántico, anotando en su viajero Note Book, alrededor de 300 especies de peces y 50 especies de calamares y octópodos, donde se destacaba,
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    71 fundamentalmente, las esponjascristal y piedra, corales bola blancos y negros, cabecinegros, así como otras especies de las que apenas se conocían datos sobre su propia biología, como por ejemplo: los cabrachos y los rapes de profundidad, los gallos plateados y rosas, los corales abanico, las gorgonias, los batiales, las anémonas atrapamoscas y las esponjas chupachús. Las ecosondas del buque oceanográfico ENTROPIA1 localizaron también ciertos organismos planctónicos de más de 10Km de diámetro, donde interactuaba la topografía de la zona y la colisión de las masas de agua y encontraron también dos especies del rarísimo aphyonus gelatinosus, un extraordinario pez abisal semitransparente. ¡Eran verdaderamente fascinantes todas estas descubiertas, dando lugar a un sentimiento de una esperanza muy viva en lo que se refería a la propia regeneración de toda la biodiversidad marina. ¿Sería que el futuro de la propia humanidad, iba a estar ubicado, en el propio mar? Era la gran incógnita que volaba, con gran ímpetu y en forma helicoidal, por el rico imaginario, de todos los investigadores que estaban presentes, en esta valiosa expedición científica. El buque oceanográfico ENTROPIA 1, al hacer el giro subpolar ya se encontraba navegando alrededor del Océano Polar Ártico, que era de hecho una región especialmente afectada, por el proceso de debilitamiento de la capa de ozono. Mientras tanto, el científico Duarte Nunes asentaba en su bitácora científica el siguiente caleidoscopio de datos científicos, y que estaban, delineados, de esta manera: se especula que el calentamiento global, a través, del cierre o de la disminución, de la circulación térmica, podrá provocar un enfriamiento localizado en el Atlántico Norte, acarreando el enfriamiento o a un menor calentamiento de toda esa región, que iría afectar, principalmente, a Escandinavia y a Gran Bretaña, que eran calentadas por la Corriente del Atlántico Norte. Y habría un aumento de la nubosidad, debido a haber una mayor evaporación, contribuyendo a un aumento del Efecto Albedo. Hay constancia de la existencia de océanos y de vida desde hace 3.800 millones de años, por lo que la paradoja de un sol débil, sólo se podría explicarse debido a la existencia de una atmósfera
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    72 con mucho mayorconcentración de CO2. La quema de petróleo, carbón y gas natural, desde la Revolución Industrial, ha causado un aumento de CO2 en la atmósfera de 1,4ppm al año. Además del CO2, habría que poner mucha atención en la emisión de otros gases de efecto invernadero, como por ejemplo: el gas metano, el oxido nitroso, los hidrofluorocarbonos, los perfluorocarbonos y el hexafluoruro de azufre. La variación en los campos magnéticos y la mutabilidad en el viento solar, y su influencia sobre los rayos cósmicos, que llegan a la propia Tierra, proporcionan, una fuerte acción sobre distintos componentes del clima, como las diversas oscilaciones oceánicas, los fenómenos de El Niño, La Niña, y las Corrientes de Chorro Polares. El científico Duarte Nunes, de esa vez, iba aportando toda una serie datos de prevención medioambiental que estaban basados, en los siguientes presupuestos: habría que establecer la implementación de sólidos acuerdos internacionales para se evitar la salvaje deforestación, n todos los “océanos verdes” de la tierra, como por ejemplo La Amazonía. La Tierra no podría sostener un alto ritmo de extinción, sin que hubiera ninguna resistencia por parte de los ecosistemas. Habrá, por lo tanto, que impedir que los humos de las industrias y las centrales térmicas, dejasen de acarrear lluvias acidas, que a su vez, producían la acidificación de las propias aguas y la degeneración de muchísimos bosques que daban cobijo a una infinidad de animales. Volvía a insistir él: Habrá que poner en práctica un plan de eficiencia energética, que estuviera basada en la emisión de sólo 2 toneladas de CO2, utilizando, “energías verdes” energías renovables, energías fotovoltaicas energías silenciosas, en suma, un plan mix basado en la producción de motores eléctricos, energía eólica, el hidrógeno, la captura de C02 para producción de electricidad, los biocarburantes, el biokeroseno, el bioetanol, la biomasa, que actuarán como nuevos impulsores, de los estrictos criterios de sostenibilidad, que habrá que poner en marcha, a fin de se obtener menos estrés medioambiental, menos ozono en el suelo, y menos entrofización.
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    73 La lucha contrael calentamiento global, va ser con toda la probabilidad, una lucha titánica por parte del hombre, pues sus nefastas consecuencias, podrán producir unas forzosas emigraciones humanas, una gran pérdida de recursos naturales y multitud de enfermedades. Ya se palpitaba en el aire el acalorado verano. El sol de un largo y caluroso día se ocultaba, lánguidamente, por detrás del suave y curvilíneo contorno dibujado de forma muy diáfana, allá, en la lejanía. Y se encontraba, de esta vez, amarrado, al muelle del atlántico puerto de Lisboa, nuestro buque oceanográfico ENTROPIA 1, resarciéndose, de tan larga y dura travesía marítima. Y se encontraba él nuevamente a la espera de hacer nuevas expediciones científicas, pero de esta vez hacia la Antártida, para ayudar a resolver todos los graves problemas relacionado con el calentamiento global, y sus maléficas oscilaciones, en muchos parámetros, de los fenómenos meteorológicos de La Tierra. En suma, habría que valorarla y respetarla, como si fuese un autentico organismo vivo, como si fuese un vivo santuario rebosante de vida, y era el único hábitat que toda la humanidad poseía para poder vivir muy dignamente.
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    75 Alrededor de unTaller Literario A vista de pájaro, voy atesorando bellas imágenes estereoscópicas de todo el castillo de Alaquás, un valioso monumento del renacimiento civil valenciano, y que ha sido declarado patrimonio histórico-artístico desde el 21 de abril de 1918. Posteriormente, a ras del suelo, mi mirada, de forma tremendamente secuencial, va tomando fotografías estereoscópicas del diáfano patio renacentista, formando así, un hermoso collage con una perspectiva alargadamente panorámica. Subo por las escaleras, deteniéndome en la planta principal, para en picado, tomar “in situ” otra serie de fotografías estereoscópicas, de las 275 tipologías de pavimentos cerámicos que existen en el suelo. Bajo un torbellino de percepciones sensoriales multidimensionales de naturaleza holográfica, como si conceptualmente fueron canicas y globos de múltiples colores rebotando de forma dinámica alrededor de simbólicas tierras, lunas y soles, (…) en contrapicado voy captando fotografías del hermoso artesonado de las techumbres. Continuo subiendo, tomando más fotografías estereoscópicas (donde las dos imágenes similares puestas en un cristal que al verse a través de un dispositivo especial se superponen y producen un efecto similar a las tres dimensiones) de las diversas salas polivalentes y que están muy bien preparadas para dar conferencias, hacer exposiciones y poner en práctica ciertos eventos culturales. De repente en un santiamén: ocurrían alvéolos mágicos, producido por el sonido electrónico de índole retro-futurista donde el libro 7 de los madrigales de Claudio Monteverdi eran sampleados con la cantata BWV 147 de Johann Sebastian Bach. Con el movimiento de cámara a 24 imágenes por segundo y en panorámica lenta que se desliza por los “grafittis” náuticos pintados en el siglo XVII y XVIII y proyectados de forma subjetiva en una pantalla triple. Se escucha también el sonido de olas del mar para dar énfasis al gradiente gravitatorio. Ya estoy en la terraza superior participando en el Taller literario a cargo de MJ. Arroyo, donde, fueron ya abordados diversos temas como por ejemplo, la prosoprografía, la etopeya, los monólogos,
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    76 la descripción directae indirecta, el narrador en primera y segunda persona, los ensayos expositivos y argumentativos y el género epistolar. La docente me propone como ensayo expositivo “La luna, sus efectos en los humanos y las mareas”. Padezco inmediatamente de un tremendo bloqueo, pues, casi siempre voy por un derrotero filosófico-científico. En el mismísimo proceso de creación me asalta de forma intensa la creación de un personaje histriónico que yo denomino “El Perro de la Luna”. Con una sobreimpresión de imágenes expreso lo siguiente: la oscuridad se va adueñando, paulatinamente, de una diáfana atmósfera minimalista, donde el contraste de luz y de sombra se va tornando cada vez más mortecino y a través de imaginarias intersecciones en el cual simbólicamente uno se va “perdiendo”, en la imponente masa telúrica de una alargada cadena de altas montañas de los rodeos, “El Perro de la Luna”, rodea sin parar, unas veces, en zigzag por sus divagaciones oníricas, otras veces, rodea, de forma lineal, gozando de las etéreas cumbres y de sus vastos paisajes y como si pudiera tocar con los dedos en la modulante e inmaculada capa de blancas nubes, llevando, consigo, solamente, un telescopio reflector, un ordenador portátil y un tambor llamador, que produce cadencias monorrítmicas y donde la música se puede fundir con la danza, bajo el resplandor de una inmensa cúpula de estrellas va apareciendo por detrás del suave perfil los rayos argentinos de una bellísima luna en cuarto creciente, sintiendo un intenso fulgor interior que va enalteciendo toda la sensibilidad estética y ética, inmediatamente, coge su ordenador portátil y teclea un e- mail de género epistolar inspirado por la musa Selene, a su preciado amigo, existencialmente, situado, allá, en las antípodas de la tierra. Lunes creciente 3.15 p.m. mañana Mi preciado amigo, Como si de una plegaría se tratara, te deseo con todo mi corazón que estés bien y que tu vida se desarrolle de forma muy positiva y sin grandes sobresaltos ante este tiempo demasiado turbio
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    77 marcado por unadilacerante incertidumbre. Que la rueda de la fortuna te regale siempre de las mayores venturas. Tenemos, amigo mío, un “ethos” común que derriba barreras y abre nuevas sendas en la emoción, en el sentimiento y en la sensibilidad. En este exacto momento estoy completamente rendido ante esta descomunal galaxia de centellantes estrellas y que mi expectante mirada va tomando a grandes sorbos, pues, ahora mismo gozo de una considerable transparencia del cielo. ¡Qué maravilloso es esto todo¡. Me vuelco nuevamente hacía ti, mi amigo del alma, mi amigo fiel, con una desbordante y total confianza pues tus consejos, tu comprensión son una prístina luminaria para que yo sea mejor persona. En suma, para que sea un individuo mucho más generoso, mucho más comprensivo ante mí y ante el prójimo. Estoy influenciado de esta vez por una grata vibración lunar, pues, mi vida anímica, mi imaginación y mis estados pre-conscientes, fluyen y refluyen, incesantemente, por un profundo y dilatado mar de tranquilidad, con todas sus mareas físicas, emocionales y mentales a reaccionaren de forma congruente (donde metafóricamente el sentido del noüs del presocrático Anaxágoras van revoloteando por todo mi ser). Te quiero decir también que mi cosmovisión lunar se va ampliando cada vez más, pues, ya sé que el punto más alto de la luna está en el borde de la cuenca Jackson, elevándose a 11km de altura y el punto más bajo está en el fondo del cráter Antoniadi con 9Km de profundidad. Ante todo, quiero conocer muy bien nuestro satélite natural, no sólo en su mundo supralunar (el lado oscuro de la luna) con todas sus reacciones fotónicas, su bosón de higgs, sus neutralitos teniendo el sol como protagonista y que es responsable de la materia luminosa, pero, también, el ámbito sublunar (el lado brillante de la luna) en su ámbito eclíptico, pues, la distancia entre la tierra y la luna varía y también la velocidad en su órbita. Casi que me olvido de escribir esto, mientras la luna se va alejando 38centímetros de la tierra, durante cada año, a la vez, que va frenando su rotación debido al hecho que el sol es 400 veces más grande que la luna, pero, que está 400 veces más lejos para un observador situado aquí en la tierra, de modo, que ambos abarcan el mismo rango, lo que hará que en un futuro lejano los eclipses totales del sol dejen de producirse al no tener la luna suficiente tamaño para poder
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    78 ocultar todo eldisco solar. ¡Qué extraordinario espectáculo de la naturaleza representa para los humanos la visión de los eclipses anulares! Yo sin embargo, te quiero decir, que jamás me voy ocultar de ti, pues, deseo con todo mi corazón acercarme siempre a la razón de 300.000 fotónicos km/s. Pues tú eres mi materia luminosa, eres mi partícula divina. Estoy plenamente consciente que tu amistad representa para mí un radiante sol de vida que emana suficiente energía para continuar seguir viviendo bajo esta tumultuosa era de acuario. “El Perro de la Luna” se toma un respiro para escuchar el silencio. Pero el constante susurro del agua primigenia brotando de la entrañas de las montañas de los rodeos, le impiden de forma natural, la consumación de este deseo. El agua brota y no para de brotar en su infinito ciclo vital, donde, allá, en la exótica, monzónica y lejana Asia Mayor, en noches de luna llena y durante el inicio de la primavera, son benditas para una grande muchedumbre. Chandrayaan. En la historia del mundo, Vuelan negros cuervos con vocalizaciones cavernosas y profundas… [Por turbias atmósferas de insostenibilidad climática] Oportunistas córvidos de plumaje negro y de mal agüero vuelan… (Por perturbadoras orbitas con exceso de fondos financieros tóxicos e indeterminados cambios de paradigma local/global) Vuelan omnívoros cuervos de plumaje púrpura… (Por transparencias del cielo que de forma convulsiva van creando nefastos ciclos de recesión y de deflación económica). Córvidos de mal augurio con reflejos iridiscentes púrpura vuelan… (Por amplitudes geoestratégicas donde prosiguen inexorablemente con sus ansias de dominio bélico, rearmándose sin parar). Contra el desempleo decrecimiento y flexibilidad.
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    79 Imploro con unprofundo grito, que nuestra compartida amistad jamás se termine. . Aleluya. De tu afectísimo, “El perro de la Luna” Fundido lento con sobreimpresión subjetiva del “El perro de la Luna” en el cual cierra sus ojos y subjetivamente el mundo a su alrededor, estalla, en una tórrida inmanencia rodeándole ahora un tiempo cósmico y en un acto romántico, apunta su telescopio reflector hacía la luna, la tiene ya muy cerca de sus extasiados ojos, con sus cráteres y sus mares, todo muy tangible y metafóricamente con el gradiente gravitatorio puesto al revés y sus manos en movimientos frenéticos y vibrantes van creando, en espiral, una sublime cadencia de sonidos monorrítmicos, produciendo así una cálida reverberación con retroalimentación lunar y que él de forma generosa va ofreciendo como simbólico regalo a su musa Selene, “Agnus Dei”, la luna en cuarto creciente, transformándose, despacio, en un oblicuo templo como proyección viva de antiguas culturas incaicas.
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    81 Encendido… En la cunafilológica de la lengua española… La maravillosa luz del astro rey, dador de vida / se deslizaba/ melifluamente /con mañaneros y refulgentes rayos por todo el hermoso y seductor valle del Río Cárdenas. De esa vez, y custodio de su propia soledad, ansiaba él conocer muy bien, San Millán de la Cogolla, que se encontraba ubicado al pie de la Sierra de la Demanda. Con una desmedida fruición, deseaba él capturar esencias de orden “filológico”, aprehender la verdadera particularidad de esta notable cuna lingüística, / de su comedido “mundo propio”, rezumando de forma majestuosa, grandes manantiales de /historia,/ vida, /meditación, /silencio, /soledad, /intimismo,/ y misterio. Pues desde el siglo V (DC) había proveído diversos tipos de vida monástica: eremitas, cenobios, monasterios visigodos dúplices, con regla hispánica, monasterios mozárabes, monasterios benedictinos y, en la actualidad, era un convento de frailes, perteneciente a la orden de los Agustinos Recoletos Ya iba él, en su personal y constante trasiego idiosincrático plasmando una serie de sugestivas fotografías 3D de inefable belleza y las conservaba como signos visuales tangibles (…) cómo viva representación sensorial en su ajetreada vida, donde en someras veces le faltaba de forma acuciante solamente tiempo y más tiempo. A vista de pájaro, y desde la “etérea” cumbre de la Sierra de la Demanda, alfombrada de una exuberante vegetación, empezaba él, atesorando preciosísimas fotografías estereoscópicas de todo este magnífico valle, que tomó su nombre de San Millán, que había sido un anacoreta que fue alumno de San Felices de Bilibio, y que vivió desde el 474 al 573 DC. Siendo el decisivo creador de la comunidad mixta de eremitas, y que luego daría lugar, a uno de los focos culturales más deslumbrantes de toda la época medieval, registrada en todo el sur de Europa. Y allá
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    82 dentro, fluya elvoluptuoso efluvio de un ferviente neuma gregoriano que representaba la Nona hora canónica Su investigadora mirada, continuaba, acariciando, de forma imparable y abarcaba ya todo el valle, donde, se realzaba, emblemáticamente, la villa de San Millán de la Cogolla, con sus 4 pintorescos barrios, en el cual, el más antiguo estaba nombrado tradicionalmente cómo de “Santurde” y según los datos existentes en el archivo monacal del Monasterio de Yuso, el de abajo construido en el año 1053, todo el pueblo se había extendido hacía él, formando otro barrio, que se llamaría “Barrionuevo”. El tercer barrio, llamado “Prestiño” circundaba al esbelto Monasterio de Yuso, en toda su parte norte, / y barrio más apartado se denominaba el “Lugar del Río” y estaba situado a 2kilómetros aguas arriba del Río Cárdenas, y era por encima de todo, un tranquilo y apacible lugar, rodeado, de reverdecidos prados y húmedas choperas. De esta vez, su curiosa y penetrante mirada fotográfica, incidía totalmente en el Monasterio de San Millán de la Cogolla, que en una bula del año 1199, apareció, nombrado, cómo “Coculla”, y era llamada así por el perfil que ostentaba y que se asemejaba a un monje llevando una cuculla, “una capa que cubría a la vez cuerpo y cabeza” Y cuyo “Scriptorium”, había sido uno de los más antiguos de toda Europa, dando vida, a un foco cultural demasiado importante, lingüísticamente enriquecido, con una magnifica cantidad de deslumbrantes “códices latinos”, que fueron maravillosamente copiados e iluminados, por la austera comunidad de monjes, de este emblemático convento. Y ocurrió un gran milagro filológico, pues en el siglo XI, , un determinado monje tuvo conscientemente, el arrojo de poner por escrito, palabras y frases de la lengua que era hablada por el vulgo, trasvasando todas las glosas al “dialecto riojano”, actuando, simultáneamente, cómo el embrión básico del complejo dialectal, que iba conformar más tarde a la lengua española. Y nadie lo había hecho antes, con un marcado
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    83 propósito de índoleliteraria, dando lugar al nacimiento del extraordinario códice “Eemilianenesis60”, cuyas glosas, estaban escritas en latín, vasco y romance, siendo, por tanto, “algo que ya no era latín, y que parecía ser ya español”... Y fueron indudablemente, unas glosas demasiado importantes, por su altísimo valor histórico y lingüístico, que suponían ser un tesoro único de la filología hispánica, pues contenían algunas de las primeras palabras escritas en castellano y en euskera, por lo cual, San Millán de la Cogolla, ha sido sumamente conocida como la primigenia “cuna de la lengua española”. Pero, para llegar a la lengua española, en su verdadero quehacer literario, y con un autor debidamente conocido, hubo que esperar alrededor de dos siglos, / y sin ninguna necesidad de salir de este precioso Valle de La Rioja, y de la mano, de un clérigo secular del Monasterio de San Millán de la Cogolla, con poesía de índole religiosa, creada por Gonzalo de Berceo, que al depurar el idioma español, creó una legitima lengua literaria, al trasvasar un nutrido vocabulario desde el latín y, recurriendo, a formulas de la literatura oral y aún del Mester de Clerecía. Continuaba él, deambulando, incansablemente, por San Millán de la Cogolla, donde iba tomando más fotografías 3D no forzando jamás ni la entrada ni la salida del incesante transcurrir del tiempo. Y de repente, más o menos, a las seis y cuarto de la tarde, cuándo se encontraba él en el interior del Monasterio de San Millán de la Cogolla, (…) y para su anonadado espanto veía sobre el cuerpo central del templo, un perfecto y tamizado circulo, que estaba dibujado por la luz equinoccial, y que duraba apenas algunos minutos. El resplandeciente rayo de luz penetraba suavemente por el esbelto rosetón, de la parte trasera de la iglesia, y pasaba por el círculo que coronaba el trascoro, dando exactamente en el propio centro geométrico del templo. Demasiado maravillado se encontraba él, con la excelsa visión de este pequeño milagro cinemático cargado de un intenso simbolismo espiritual. Para aumentar de intensidad su arrebatamiento ocurrió entonces una fascinante magia (…) que regresaba, que se exaltaba metafóricamente, en el espacio y en el
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    84 tiempo, vio aparecerpor detrás de una alegórica, transparente e invisible, “pantalla filológica”, todo el contenido de la página 72, que estaba compuesta por doce renglones y, donde la frase más larga de todo el Códice 60 enaltecía todo esto: “Con la ayuda de nuestro Señor Don Cristo Don Salvador Señor que está en el honor y Señor que tiene el mandato con el Padre Con el Espíritu Santo En los siglos de los siglos. Háganos Dios Omnipotente Hacer tal servicio Que delante de su faz Gozosos seamos. Amén” . Todavía se encontraba él embrujado de esa sorprendente e inmanente “visión filológica” justo en el inicio de la estación de primavera, alumbrada, dulcemente, por una tamizada luz equinoccial, que iba, exaltando, majestuosamente, una gran multitud de prados y de flores, tintándoles, de un intensa fascinación cromática, en todos sus matices, allá, en lontananza, por tierras de San Millán de la Cogolla, en La Rioja donde se plasmaba también en el Camino de Santiago y una rica profusión de monasterios, iglesias y monasterios. Apagado…
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    85 Encendido… LAS GLOSAS SILENSES… Oblicuamente, se escuchaban, excelsos tetragramas que se iban volatizando, cándidamente, en hermosos Laudes, era como si fuera la plegaría de la mañana, en una devota hora canónica cándidamente hechas por una apartada comunidad de monjes, que eran simplemente “aquellos que separado de todos estaban unidos a todos” (…) en el exacto momento, que irrumpía una vez más, una viva y centelleante aurora y daba comienzo a una nueva jornada, en el justo momento/ en que empezaba a despuntar cíclicamente el equinoccio de primavera. Y cantaban todos ellos, con muchísimo fervor, pues, los que “cantaban bien oraban dos veces” y sus cantos monódicos columpiaban sonoramente por toda la recóndita atmósfera como viva expresión de una religiosidad rebosante de excesivo ardor, donde, el neumático “ introito gaudeamus omnes” invadía celestialmente como intangible y hermoso canto, que estaba compuesto de 5 tonos, toda la confinada atmósfera conventual de la Abadía de Santo Domingo de Silos, y esos llanos neumas gregorianos, habían tenido muchísima influencia, en toda la música medieval y en la música del renacimiento Ya se iban agitando, con gozoso júbilo, toda una extensísima gama de infinitos y palpitantes “reverdecimientos”, que alfombraban, mágicamente, de sempiternos y vivos colores, a una gran cantidad de hermosísimas florecillas, afablemente, acariciadas, por el murmullo trémulo de un complaciente viento, y como inefable contrapunto, rasgaba el propio aire, la inefable polifonía de muy sublimes trinos, que eran emanados, muy dulcemente, por encantadores y cromáticos pájaros, de toda especie, y que volaban, intermitentemente mismo por encima, de las nutricias glebas, que estaban ubicadas, alrededor, de la “Burgalesa” abadía benedictina de Santo Domingo de Silos. Con un escalofrío de vivo entusiasmo, se le aceleraba a él, explorador lingüístico errante el intrigante anhelo de poder
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    86 conocer muy bientodo el Monasterio de Santo Domingo de Silos, anhelando él, poder capturar, la verdadera “esencia espiritual” y la primigenia atmósfera lingüística, que hubo en tiempos pretéritos, en este emblemático cenobio, cuyo claustro, representaba, indudablemente, una de las supremas obras maestras, de todo el románico español. Iba él, en esa especial ocasión, sediento de conocimiento, como curioso indagador de antiguos y filológicos códices latinos, y de forma austera, llevaba solamente consigo, en su mochila, / trotamundos/ a una apropiada cámara de fotos, encumbrado, en el arrobamiento, de ir tomando de forma secuencial, toda una serie de fotografías estereoscópicas, 3D y caminaba sin hacer mucho ruido, / pues él encontraba, “in situ” siempre el mejor paso, para lograr, su sosegado objetivo, que, como coleccionista de silencios, y siempre, en eterna caza/ de fascinantes escenarios,/ poseídos de una rica mise-en-scéne, en los que mediante muy largas exposiciones, lograba, imprimir, a todas sus tomas, una soberbia sensación de intangible irrealidad, que hacía brotar todo el silencio perdido, para, ulteriormente, poder conservarlas, como inmutable evocación, / invocación/, en su incesante ajetreo existencial siempre en permanente búsqueda del conocimiento. Comenzaba él, a vista de pájaro, atesorando agraciadísimas fotografías, de todo el Monasterio de Santo Domingo de Silos, en cuyo maravilloso y diáfano claustro de doble planta, habían unos hermosos arcos de medio punto, que descansaban sobre 64 capiteles, enmarcándose, majestuosamente, en esa austera y confinada atmósfera, el tierno perfil de “El Ciprés de Silos”, que había sido /transmutado, en uno de los mejores sonetos de toda la literatura española, magistralmente, compuesto, por el poeta Gerardo Diego. Era la sexta hora canónica, y los monjes cantaban a capela Ave Regina Caelorum. Bajo el dulce efluvio de esa fascinante quietud, enaltecida / por el polifónico canto gregoriano de los monjes de Silos, que vibraba cómo sagrado canto de introito, cómo excelso colofón de la solemne celebración, ya estaba él,
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    87 “imaginando” y “descifrando”como empedernido lingüista,/ todo el contenido filológico, de las 368 “Glosas Silenses”, que habían sido escritas en lengua romance peninsular, y dilucidaban, ciertos pasajes oscuros, que estaban contenidos en el primigenio texto latino. Mientras tanto, allá fuera, ya empezaba, a fraguarse, un mortecino y acompasado juego de luces, que iba señalando, cromáticamente el pausado acontecer de un mortecino ocaso de ese “filológico” día, y en un ápice, ya se encontraba él, “meditando”, serenamente en otras veredas para recurrir, a la luz del desenvolvimiento de lengua española… Apagado… Encendido… EN AVILA… Todavía, aún con los primeros rayos del sol, / tornasolándose, / reluciéndose/ ya iba él, acompasando, sus infatigables pasos, / donde mentalmente estaba poseído de unos sinápticos anclajes que permitían activar su estado perceptivo / sumergiéndole/ en una “sui géneris” atmósfera que él mismo deseaba/ sorber plásticamente a su antojo/ pues/ ansiaba poder transitar, /desde luego/ por los dilatados contextos de índole filológica , /que / a lo largo de los siglos, fueron, honorablemente, frecuentados, por el desenvolvimiento lingüístico de la expansiva lengua española donde actualmente había alrededor de 450 millones de hispanohablantes.
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    88 En la singularocasión, en que él ese encontraba merecidamente en la hermosa ciudad de Ávila, cuyo toponomino tenía su ancestral raíz, sustentada en la romanizada Abila (…) y que posteriormente había sido denominada “la ciudad de cantos y santos” ostentando, gallardamente, el título honorífico de Ávila de los Caballeros y, que pertenecía, a la propia idiosincrasia, de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. “Era como si fuera una sugerente postal que estaba caracterizada / esplendorosamente, /por el hecho de poseer a su alrededor una esbelta y fortificada muralla medieval, / que había sido construida, desde el siglo XI al XV / y tenía un perímetro de 2516metros con /88 torres y 2500 almenas y allá dentro había una gran profusión de atrayentes iglesias románicas y góticas y tras el crepúsculo cuando la noche tomaba cuenta del cobijado palimpsesto y la muralla alumbrándose toda, era de hecho el monumento completamente iluminado más grande del mundo.. Ya estaba él con todo su gran manantial de sensaciones /vertiéndose/ en Ávila/ que/ ante todo/ había sido la excepcional cuna de nacimiento, de profusos personajes religiosos, de escritores y de consejeros espirituales como: Santa Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida por Santa Teresa de Jesús, que expresaba que la experiencia mística “era cosa más para sentir que para decir” y estaba contenido en “La vida y las moradas” y eran las primeras llamadas a la vida interior, hasta la consumación del matrimonio espiritual con Dios “ y, en el primer aposento, el alma se purificaba, por medio de la ascética, luego, seguían, los grados de oración, / oración de recogimiento / oración de quietud / hasta alcanzar, la quinta morada,/ que / representaba / la oración de unión, que se disolvía en la totalidad mística y de San Juan de la Cruz que había sido un poeta místico, un religioso carmelita descalzo, que hizo parte del renacimiento español, y que durante su período existencial de excelsa reclusión, escribió las 31 primeras estrofas del Cántico Espiritual, un obra literaria, que había sufrido toda una serie de manipulaciones, tendente a la integración, dentro de los limites y de las convenciones de la propia ortodoxia y cuya estrofa / más empleada, en todos sus poemas / era la lira,/ aunque, / tuviera
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    89 igual soltura /en el uso del romance octosílabo, con un propósito meramente didáctico, como resultado de las dificultades de adaptar, la estructura del poema., al esquema del camino místico, que consistía en las tres vías y los tres estados correlativos. En suma, era como si fuera una rica literatura poética, que hundía, sus propias raíces, en la teología tomista y en los místicos medievales, de origen alemán y flamenco. Dejando traslucir también, el influjo del Cancionero Tradicional del siglo XVI, sobre todo, en el uso del amor profano (que se encontraban representadas en las simbólicas figuras del amante y de la amada) para poder simbolizar y representar el sentimiento místico del amor divino; el cual proporcionó un nuevo y más profundo sentido, a las expresiones paradójicas “cauterio suave”, o a las exclamaciones estremecedoras (“¡Oh, llama de amor viva!”) que eran muy habituales en todos los cancioneros de aquella época; además, empleaba, símbolos de singular riqueza cómo: la casa o la morada, la noche, la luz, la fuente, la oscuridad, la caza de cetrería, la caída, el vuelo y los animales. Dotándoles, de una extraordinaria intensidad expresiva, gracias al equilibrio, que había en cada una de sus imágenes. Y pronto empezaba a llegar, pausadamente, un alicaído crepúsculo dando paso poco tiempo, después al luminiscente encendido haciendo sobresalir haciendo maravillar a esos incógnitos ojos como exuberante y fina estampa, toda la muralla de Ávila, justo en el momento, que sentado cerca de ella, leía él, con muchísimo deleite, un fragmento del Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz donde había, ciertas canciones, entre el alma y el esposo: Encendido.
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    90 Esposa Pregunta a lascriaturas 4. Oh bosques y espesuras plantadas por la mano del Amado! ¡Oh prado de verduras de flores esmaltado! Decid si por vosotros ha pasado Respuesta de las criaturas 5. Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura e, yéndoles mirando con sola su figura vestidos los dejó de hermosura. Apagado… Encendido… EN LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA… Hacía aquella vez, un vaporoso día, y la encantadora ciudad de Salamanca, / se encontraba,/ muy propiciamente,/ envuelta/, por una brumosa niebla matinal, de un inmaculado tono blanquecino, despuntando una envolvente blancura cargadísima de bellas formas arquitectónicas saturadas de misterio/ que le iba otorgando,/ todo un indescifrable aura de sapiencia/ (…) era como si fuera un mágico e insondable palimpsesto urbano/ de una increíble dulzura / y era muy digno de ser apreciado/ pues/ esparcidos se ocultaban / allí/ muchísimos y emblemáticos tesoros,/ cómo / la preciosa Universidad de Salamanca, / que durante los siglos XIV y XV, / a través / de una extensa y genial
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    91 obra literaria, contribuyó,crucialmente / a la madurez y a una dilatada expansión de la lengua española. Deambulaba él, como un curioso e incansable investigador lingüístico, con la percepción inmersa, diagramas donde había manuales escritos con muchas normas gramaticales, en una ciudad / donde/ se hizo / celebre la frase “Quod natura non dat, Salamantica non praestat”- “lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta”- y que, además de los logros filológicos conseguidos por Antonio de Nebrija, al editar aquí la primera gramática de una lengua europea (1492) y equiparando el español a las lenguas clásicas, gozando al mismo tiempo, de un papel transcendental, para que la ciudad de Salamanca, tuviera su imprenta propia. Asimismo, al escribir, sobre varias materias cómo: la cosmografía, la botánica y la teología, fue de forma efectiva y congruente, el primer autor en reclamar “derechos de autor”, en toda España y, prácticamente en todo el mundo occidental. En donde, la mayoría de “incunables” que fueron magistralmente impresos, en esa ciudad plagada de grandes monumentos / que se convertirían en / merecedores patrimonios de la humanidad, / tuvieron a éste sobresaliente creador, y gran humanista o a ciertos autores que estuvieron integrados en su propio circulo literario. Llegando a alcanzar la distinguida ciudad de Salamanca, un meritorio prestigio, durante el mandato de Alfonso X “El Sabio” y en el transcurrir de los siglos, dio cobijo, en su enriquecedor seno, muy lleno de sapiencia, a escritores de enorme talla cómo: Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Luis Góngora y Miguel de Unamuno. El primer bibliotecario que recibió un sueldo, en toda la historia de la humanidad, ejerció sus bibliófilas tareas en la antigua biblioteca, de esta afamada y honorable Universidad. Simultáneamente, era muy digno de enaltecer a la famosísima Escuela de Salamanca, donde, se registró el renacimiento del pensamiento en diversas áreas, y que fue llevado a cabo por un importante grupo de profesores universitarios españoles y
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    92 portugueses, incidiendo especialmenteen los estudios de teología, fruto de la labor intelectual y pedagógica de Francisco de Vitoria, quién tuvo la osadía de renovar la teología, y al mismo tiempo, sentar las bases del derecho de gentes y del derecho internacional. Se dibujaba ya el ocaso de ese día, en donde, el sol, ya se iba, lentamente, ocultándose, disimulándose por detrás de un invisible velo, en la delicada línea que se perfilaba, allá lejos, en lontananza. Apagado… Encendido… En Alcalá de Henares… Al-qal`a Nahar (Castillo sobre el río Henares) Justo en el momento, en que la primavera, confluía, simbióticamente/ con la estación del verano, donde los efluvios primaverales, ya languidecían, y daban paso, al acalorado verano, ya se encontraba él, en el preciso momento, yendo, por la calle mayor de Alcalá de Henares, hilvanando, tiempos pretéritos, cuando, etimológicamente, este susodicho lugar, se llamaba, Complutum, durante la época romana, y donde había un itinerario de Augusto y eran 23 las calzadas, que permitían llegar al centro del núcleo urbano, donde, existían dos calles romanas, que se cruzaban respectivamente, y se llamaban, ellas, el cardo y el decumano. Y sobre oleadas de mucho conocimiento histórico, que simulaban, al azulenco río Henares, ya se encontraba él por delante, de la hermosísima fachada del Rectorado de la Universidad de Alcalá de Henares que siguió los cánones arquitectónicos clásicos, (…) y cómo Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco, vivió, su edad de oro, como insigne ciudad del saber, bajo la docta supervisión del Cardenal
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    93 Cisneros, que tuvoal Colegio Mayor de San Ildefonso, como crucial vértice de sapiencia, de esta universidad; donde, había impartido también clases, el gran humanista español Antonio de Nebrija y al mismo tiempo estudiaron allí: San Ignacio de la Loyola, Calderón de la Barca, Lope de Vega y Jovellanos y muchos otros celebres personajes ligados a la alfaguara del conocimiento español. En el preciso momento, que salía de la casa donde nació Miguel de Cervantes, un prestigioso novelista, poeta y dramaturgo, de las letras hispánicas (…) ya iba él, oblicuamente, por otros derroteros, en que su propia imagen se tornaba borrosa, enigmática (…) era como si su sombra cinemática, saliera de campo, estuviera en OFF, pero con el sonido del ajetreo cotidiano de Alcalá de Henares todavía puesto en ON. Apagado… Encendido… EN VALLADOLID… Insistía él, /casi siempre / en poder transitar / por todas las incesantes y múltiples veredas, / trazadas,/ por los cánones lingüísticos de la filología hispánica, / y de forma indeleble / surcaban clarividentes y suntuosos juegos metaficcionales/ ricamente,/ plagados/ de muchísimas y profundas reflexiones/ descifrando/ ocultos conocimientos y experimentando al mismo tiempo álgidos sentimientos. Ya iba él, en un fragmento temporal, como acérrimo conocedor lingüístico / en incesante búsqueda de conocimientos culturales/ que de forma mimética/ se plegaban,/ sistemáticamente al desarrollo de la lengua española, (…) en el justo momento, que el suave influjo de un maravilloso día de primavera, invadía sutilmente todo el ambiente, en su alrededor (…) sorbiendo él,
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    94 con cuantioso deleite,toda una ilustrada e insigne atmósfera,/ que se encontraba rebosante, de incontabilísima sapiencia, / que era irradiada, a través, de nobles normas gramaticales y esparcida por una prosa que ganaba amplitud y que se tejía en la célebre Universidad de Valladolid, /empapándose él/ con desmedida fruición, de este lingüístico lugar, y cuya suprema predilección estaba basada en un conocimiento desmedido, y que había sido una de las cunas de la lengua española. Y tuvo, al mismo tiempo, muchísima fama, por ser el lugar, donde se hablaba el mejor español, pues poseía muchísimos rasgos diatópicos, muy saturados de leísmos. Y fue también en este palimpsesto literario, donde Don Miguel de Cervantes de Saaverda, publicó, la primera edición, en el año de 1604, del ingenioso hidalgo “Don Quijote de la Mancha”, que había sido enormemente enaltecida, cómo siendo la primera novela moderna, y la impresión que hubo entre los más variados lectores, se reflejaba heterodoxamente entre los que “había diferentes opiniones: pues, unos decían; ¡Loco, pero gracioso! Otros, recalcaban ¡Valiente, pero desgraciado! Y otros proferían decir simplemente: ¡Cortés, pero impertinente! Ante el juicio crítico, de esta épica, escrita en prosa, y que estaba atiborrada de muchas recapitulaciones, de muchísimos contrastes y de gran cantidad de diálogos, en el cual, D. Quijote y Sancho Panza se escuchaban y se comprendían, pero sólo que desde posiciones diametralmente opuestas debajo de un perspectivismo, abundantemente saciado de mucho humor, de mucha suspensión, de una considerable viveza y de una formidable oralidad, / donde/ “las cosas / normalmente/ no eran lo que parecían”. Allí, en la ciudad de Valladolid, fue cuando en 1494, Pedro González de Mendonza colaborador y amigo de Antonio de Nebrija, fundó el Colegio de Santa Cruz, y era ante todo, una obra “que habría que servir para el bien universal de los hombres pero, sobre todo, de aquellos que, aunque dotados de ingenio y ansiosos de saber no podían consagrarse al cultivo de las letras, por su pobre condición”. Pues, por aquel entonces, ya se iba buscando cómo máximo propósito, una “sui géneris” lengua española, que fuera integradora y al mismo tiempo, que
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    95 tuviera una proyecciónuniversal y que sirviera cómo vehículo transmisor, sin limitaciones de cualquier tipo” Y fue allá, donde vino al mundo el rey Don Felipe II en el cual, alrededor de su influyente corte, se desarrolló una prominente vida cultural, de donde emanaron muchísimas y muchísimas formas modélicas de la lengua española. Sabiendo él, que en la actualidad, en esta ciudad, y a través de su famosa Universidad, se acogía, a miles de alumnos de los más variados lugares del mundo, que escogían la ciudad de Valladolid, para mantener su primer encuentro con la cervantina lengua española. Por lo cual las letras hispánicas estarán siempre en deuda con la ciudad de Valladolid; Y en su seno vio la luz José Zorrila, estudió, Quevedo y habitó Santa Teresa de Jesús / asimismo, nació aquí Rosa Chacel y aquí vivió y escribió el gran escritor Miguel Delibes. Su tiempo de búsqueda filológica, transcurría, pausadamente, siempre hacia delante, / cuando ya se encontraba él en Peñafiel (siglo XIV,) un lugar muy estrechamente vinculado a la vida y obra literaria del Infante Don Juan Manuel, que había el autor del Conde Lucanor, y que fue considerado como el primer prosista de la lengua española. Y al regresar él a la ciudad de Valladolid (…) aún tenía ganas de hacer un “vía crucis” de visitas culturales, a la Casa Museo de Colón y al Museo Nacional de Escultura Religiosa de los siglos XIII al XVIII, pues le animaba el especial interés de conocer muy de cerca las escultóricas obras de Berrugete , Juan de Juni y Pedro de Mena (…) finalizando, justo en el momento, en que la mortecina luz del crepúsculo ya iba apagando poco a poco su caleidoscópica investigación, que había sido llevada a cabo con demasiado ahínco, por nuestro indagador turista filológico, de esta vez, a través, de una de las de joyas lingüísticas que sobresalían en la lengua española…. Ya por fin (…) ya era de noche…. Apagado…
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    97 El Rioja ylos 5 sentidos …en ciertas áreas de las Comunidades Autónomas de Castilla y León, La Rioja, Navarra y el País Vasco, habiendo vivido siempre por y para el vino, (…) se criaban, a través de modernos procesos de viticultura y enología muy grandes caldos, dando prioridad a buscar o remitir sabores y aromas muy deliciosos de muy emblemáticos vinos tintos, todos ellos estaban engalanados de renombre mundial, (…) cuyas claves más cruciales: era debido a su intenso color rojo cereza con ribetes tejo y un intenso aroma. Y además todos ellos estaban enriquecidos con un excelente enunciado frutal. ¡Qué divino placer pues estaban todos buenísimos y francamente eran muy deliciosos en boca! …y eran unos vinos de talla mundial, y eran unos riojas con prestigiosa personalidad propia y estaban todos ellos muy equilibrados, además dotados de mucho estilo y elaborados con uvas de la clase tempranillo y eran envejecidos, en barricas de roble nuevo francés ¡aleluya!, pues en boca, eran sumamente deliciosos, aterciopelados, y estaban definidos por un toque cremoso, con una equilibrada acidez y eran muy bien complementados con taninos de un grano muy fino. Y además tenían notas de frutas confitadas con evocaciones tostadas que realzaba su volumen ¡Ah, qué excelentes vinos a tomarse en pequeños sorbos! Un elocuente placer sibarita. …en todo el Priorato, añada tras añada, sus magníficos vinos se veían, se olían, se saboreaban, se sentían con demasiado y vigoroso placer, geográficamente entre las Sierras Cantabria (al norte de la Rioja) y la Sierra de la Demanda (al sur de la Rioja) transcurriendo, a través, de una celebérrima superficie vitivinícola de unos 120kilómetros de longitud y 40kilómetros de anchura. Y por fin, en nariz desplegaban una gran potencia aromática y su paso por el paladar, resultaba sumamente frutal y placenteramente muy sabroso
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    98 …en las tressusodichas subzonas de producción: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa se realzaba la máxima vitivinícola - quiquid materiae adimitur fructui accedit-todo aquello que se quita a la madera, se da al fruto- como escribía Plinio- que en un portentoso milagro vegetal iban formando unas riquísimas cepas con tres brazos y dos pulgares . Y poco tiempo después cada pulgar iba tener dos yemas de las que brotarían opulentos pámpanos. Y tras la vendimia, ocurría el asombroso prodigio de la creación un gran vino de la marca Rioja. Y en nariz entremezclaba los aromas especiados con la fruta madura y que estaba a la altura del paladar más exquisito, dejándose seducir por un vino de calidad excepcional. …nisi fallor manifestum est patriam terramque referre non uvan-el clima y la tierra hacen, ambos, el vino excluyendo a la planta- escribía otra vez Plinio- y los vinos de la Rioja, eran un excelso regalo para los 5 sentidos, utilizándose en las variedades tintas las siguientes proporciones: tempranillo (61%) garnacha tinta (18%) Mazuelo (3,5%) y Graciano (0,7%). ¡Era verdaderamente sorprendente, era una maravillosa formula, pues por detrás de estas báquicas formulas se generaba simplemente un abanico de muy magnos vinos. ¡Qué placer más grande en boca, que siempre te llegaba a pequeños sorbos! …era de esta vez un Gran Reserva de muy voluptuoso recorrido en la boca (…) tras haber estado 24 meses en barrica de roble francés y, complementado, con un envejecimiento en botella de alrededor de 36 meses. En nariz, presentaba, sobre todo, unos aromas terciarios de una elegante y muy riquísima fragancia. Y en el paladar resultaba pulido y con un retrogusto muy pero que muy persistente. ¡Verdaderamente excepcional este Gran Reserva muy gustoso en boca! …en la propia elaboración de los magníficos Riojas, que era realizada durante un tiempo comprendido entre 1 y 3 años en barricas de roble francés que regalaba notas de vainilla o cuero
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    99 y, posteriormente, estabaen la propia botella, durante un período de 6 meses a 6 años. Y cada vez que se descorchaba una botella de Rioja, en boca se sentía espléndidamente denso y prolongado. ¡Simplemente fantástico y muy goloso!
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