El documento describe las catorce estaciones del Vía Crucis, comenzando con la condena de Jesús a muerte y terminando con su entierro. Cada estación representa un evento de la Pasión de Cristo, como Jesús cargando la cruz, encontrándose con su madre, siendo ayudado por Simón de Cirene, y finalmente muriendo en la cruz. El Vía Crucis conmemora el sufrimiento de Jesús en su camino hacia la crucifixión y su muerte para redimir a la humanidad.