La violencia doméstica implica causar daño físico o psicológico a una pareja o familiar. Es un problema grave que causa lesiones y problemas de salud mental. Afecta a personas de todos los ámbitos y es difícil de medir debido a que frecuentemente no se denuncia. Incluye abuso físico, sexual, emocional, económico y psicológico con el fin de obtener poder y control sobre la víctima.