Primeta edición en Random House Mondadori: agosto de 2012
@Wi11iam OsPina
c/o Guillermo Schavelzon & Asoc', Agencia Literaria
mvw.schavelzon. com
@ 2012,de1a presente edición en castellano para todo e1 mundo:
Random House Mondadori, S.A.S.
Terrapuerto industrial El Dorado / Bodega No' 4
Árlroplr," Medellín, kilómetro 1,7 I F-nttada Parque La Florida / Bogotá
PBX743 0700
Ilustración de Portada: Ródez
Queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los
tiiulares de copyright, bajo las sanciones establecidas por 1as leyes'
1a reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio
o procedimiento, comprendidos 1a reprografia, e1 tratamiento
inármático, asícomo 1a üstribución de ejemplares de 1a misma
mediante alquiler o préstamo públicos'
ISBN: 97s-9 5 8 -8640 -28-0
Impreso en Colombia / Printed in Colombia
Impreso por Nomos ImPresores
Ilncan Au-aN Por
El explorador de tinieblas
Poe es el más digno hijo de su época.América acaba de inde-
pendizarse de Europa, la Revolución francesa acaba de fracasar
en sus más altos propósitos,Europa a lo lejos está postrada en su
incertidumbre,las promesas del Racionalismo se han ahogado
bajo la sangre de las naciones y la sombra de las nuevas con-
quistas. Como siempre,la barbarie y la muerte han triunfado
sobre las ruinas del ideal y una nueva sociedad hecha de codicia
y de humo se dispone a iniciar su carrera.América se resiste a
invocar la tutela de Europa, pero los grandes territorios que
exigen ser explorados y sometidos son también regiones de
zozobra y de vértigo.
Poe ha perdido a sus padres, ha sido generosamente adopta-
do por un extraño, y no cesará de buscar, como su país, algo
que 1o ligue a los orígenes. La primera rnirada que arroja sobre
sí 1o aterra y perdurará en la historia de'William'Wilson, el
estudiante que se encuentra con su aborrecido doble, con su
conciencia moral, y que es perseguido por ese reflejo hasta la
desesperación. Cuando Poe quiere saber quién es, descubre,
como todos los hombres, un caos de pasiones y de ambi-
ciones, una fuerza desmedida que no acierta a encajar en el
mundo. Descubre sus envidias, sus rencores, sus perversidades,
su capacidad de malicia y de crueldad. Descubre también su
37
bonclad, es cierto, su irteligcrrcia, su a,ror por la belleza y su
sentido del humor que fácilmente deriva a la ironía. pero hay
algo de lo que misteriosarnente carece: es incapaz de buscar
refugio. (Jna vez que se ha visto en ese espejo múltiple hasta
la monstruosidad, ya no será capaz de engañarse, y empieza a
sentir su contraste con una sociedad que se embriaga de acción
y que, desafiada por las aventuras de la colonizacjin y de la
industria, olvida interrogarse a sí misma y prefiere refugiarse
en sus dogmas viejos y nuevos.
Poe es la otra América, el alma de los inmigr:antes qlre no
olvidan los antiguos bosques de Europa [enos de due,des y
demonios, el horror de los pinares germánicos, 1as brujas de
los párar,os de Escocia, la peste negra, las crueldades cle la
Santa Inquisición,los diabólicos instrumentos que llenaban sus
mazltlorras. Que no olvida tampoco a Leonardo y a Newton,
a Descartes y a Galileo. Ceñido por la nación que olvida, poe
es la nación que recuerda, y su drama es el drama c1e un trova_
dor que se viera de pronto arrojado al corazón de una fábrica
donde sólo hay lugar para los que hacen y donile la ociosa
inraginación no sólo es estorbosa sino peligrosa también. El
buen trovador sabe que no podrá ser un obrero aceptable y
se refugia, como tantos de sus precllrsores, en el vino, donde
está, la verdad y el olvido, donde está el cortejo demencial
de los viejos dioses, que traen el terror y la fiebre, que en_
loquecen a las tripulaciones y cuya función es combatir esa
cordura artificial que, extremada, desequilibra a 1os hombres.
I)esde sienrpre se sabe que un poco de locura es el único
antídoto contra la locura total. poe encarnará, pues, la locura
de América,1a secreta condición para que América no pierda
|a ru26n. Poe se sabe cruel, se sabe violento, sabe que la ley no
es el retrato del hombre sino su adversario, su límite, y sabe,
o intuye, que el peligro no está en ser esa humana red de
',,,¡ritlo y dc ftrria sinrl cll ignorarlo. Horubres virtuosos, que
',r' ¡rrcterrden lr cncarn¿rción de la ley, pueden cerrar los ojos
,r srr propio desorden humano pero no borran así 1os peligros
,lc lo clesconocido, que obra en las almas y puede destruirlas.
lln medio de las muchedumbres que frenéticamente cons-
(r'uycn un rnundo pulcro y optimrsta, un nrundo de rendimien-
to y laboriosidad, hay pues, por fortuna, un hombre lírcido que
n() cs capaz de engañarse. Es un vagabundo borracho que va
¡,or los callejones soñando cosas horrendas en la bruma del
,unanecer, mientras los decentes burgueses se acomodan en sus
oficinas y las hormigas de los talleres rumorean martillando y
, orriendo. Todos piensan en los despachos del día, en las fra-
guas, las edificaciones y los puentes. El borracho piensa en la
r)luerte, en la peste, en barcos fantasmales que se agrandan de
lrumedad y que se abisman en trreres teuribles, en las cuencas
de las calaveras y en el horror de los entierros prematuros, en
llrs carcomas del fuego, en el vacío que dejan los ausentes en las
casas abandonadas, en los huesos encadenados que blanquean
cn las criptas. Otros heredaron el espíritu ernprendedor de los
capitanes y de los pioneros, pero alguien tenía que heredar
las supersticiones, la obsesión de los cllervos y de los gatos
negros, el estupor ante las tumbas, el insomnio, la certeza de
nuestra fragilidad.
Valerosamente, Poe mira esas cosas y avanza resuelto
hacia ellas. Chesterton ha dicho que 1o que nos revelan los
cuentos de hadas no es 1a existencia de los monstruos sino la
conciencia de que se puede triunñr sobre los rnonstruos. Poe
nos revela que podemos triunfar sobre el horror, someterlo,
transformarlo en límpidas palabras y en memorables imáge-
nes, constriñéndolo a las leyes del lenguaje, qlle son las leyes
del orden humano. En sus clrentos, el horror no sólo está
dominado, colno el genio en la lámpara, está transfigurado
-39
cn belleza y, sin perder su fuerza nristeriosa que vienc cle las
profundidades, en esa prisión mágica que 1o contiene y que
1o exhibe ha perdido su ciega posibilidad de hacer daño. E1
domador de dragones no 1os niega ni 1os destruye: labra un
nicho donde puedan llamear y rugir para siempre.
Só1o nos hace daño aquello que niegalo que somos. Crue_
les, frágiles, vengativos, quien nos declara puros e invulnerables,
radicalmente distintos de la naturaTeza de la que surgimos,
no sólo permite que abriguemos soberbias ilusiones sobre
nosotros mismos, sino que nos impide encontrar 1as formulas
para manejar eficazrnente nuestros demonios y convivir con
decoro, luchando por esa civilización siempre inconclusa que
es nuestra justificación y nuestra esperanza.
El racionalismo era optimista, pensaba que todo podía
ser comprendido y controlado por la razón. Los románticos
sintieron que también hay noche en e1alma y que esa noche
puede a veces gobernarnos. El más fuerte es el que conoce su
fragilidad, y después de Poe el hombre es más fuerte, un poco
rnás dueño de su destino. Poe nos contagia su valor, nos narra
cosas atroces de un modo espléndido, y nos hace sentir que
de alguna manera, nolaraz6n,pero sí el espíritu,ha triunfado
sobre la oscuridad.
Hay muchas naneras de mirar a la muerte. Hamlet arroja
con angustia la calavera deYorick por tierra. Goethe la toma
en sus rlanos y enumera y clasifica los huesos. poe, enamorado
de la rnúsica de las palabras y del brillo de las imágenes, ha
hecho pasar por 1as cuencas vacías el escarabajo de oro.
(1eBB)
40

William ospina e. a. poe

  • 1.
    Primeta edición enRandom House Mondadori: agosto de 2012 @Wi11iam OsPina c/o Guillermo Schavelzon & Asoc', Agencia Literaria mvw.schavelzon. com @ 2012,de1a presente edición en castellano para todo e1 mundo: Random House Mondadori, S.A.S. Terrapuerto industrial El Dorado / Bodega No' 4 Árlroplr," Medellín, kilómetro 1,7 I F-nttada Parque La Florida / Bogotá PBX743 0700 Ilustración de Portada: Ródez Queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los tiiulares de copyright, bajo las sanciones establecidas por 1as leyes' 1a reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos 1a reprografia, e1 tratamiento inármático, asícomo 1a üstribución de ejemplares de 1a misma mediante alquiler o préstamo públicos' ISBN: 97s-9 5 8 -8640 -28-0 Impreso en Colombia / Printed in Colombia Impreso por Nomos ImPresores
  • 2.
    Ilncan Au-aN Por Elexplorador de tinieblas Poe es el más digno hijo de su época.América acaba de inde- pendizarse de Europa, la Revolución francesa acaba de fracasar en sus más altos propósitos,Europa a lo lejos está postrada en su incertidumbre,las promesas del Racionalismo se han ahogado bajo la sangre de las naciones y la sombra de las nuevas con- quistas. Como siempre,la barbarie y la muerte han triunfado sobre las ruinas del ideal y una nueva sociedad hecha de codicia y de humo se dispone a iniciar su carrera.América se resiste a invocar la tutela de Europa, pero los grandes territorios que exigen ser explorados y sometidos son también regiones de zozobra y de vértigo. Poe ha perdido a sus padres, ha sido generosamente adopta- do por un extraño, y no cesará de buscar, como su país, algo que 1o ligue a los orígenes. La primera rnirada que arroja sobre sí 1o aterra y perdurará en la historia de'William'Wilson, el estudiante que se encuentra con su aborrecido doble, con su conciencia moral, y que es perseguido por ese reflejo hasta la desesperación. Cuando Poe quiere saber quién es, descubre, como todos los hombres, un caos de pasiones y de ambi- ciones, una fuerza desmedida que no acierta a encajar en el mundo. Descubre sus envidias, sus rencores, sus perversidades, su capacidad de malicia y de crueldad. Descubre también su 37
  • 3.
    bonclad, es cierto,su irteligcrrcia, su a,ror por la belleza y su sentido del humor que fácilmente deriva a la ironía. pero hay algo de lo que misteriosarnente carece: es incapaz de buscar refugio. (Jna vez que se ha visto en ese espejo múltiple hasta la monstruosidad, ya no será capaz de engañarse, y empieza a sentir su contraste con una sociedad que se embriaga de acción y que, desafiada por las aventuras de la colonizacjin y de la industria, olvida interrogarse a sí misma y prefiere refugiarse en sus dogmas viejos y nuevos. Poe es la otra América, el alma de los inmigr:antes qlre no olvidan los antiguos bosques de Europa [enos de due,des y demonios, el horror de los pinares germánicos, 1as brujas de los párar,os de Escocia, la peste negra, las crueldades cle la Santa Inquisición,los diabólicos instrumentos que llenaban sus mazltlorras. Que no olvida tampoco a Leonardo y a Newton, a Descartes y a Galileo. Ceñido por la nación que olvida, poe es la nación que recuerda, y su drama es el drama c1e un trova_ dor que se viera de pronto arrojado al corazón de una fábrica donde sólo hay lugar para los que hacen y donile la ociosa inraginación no sólo es estorbosa sino peligrosa también. El buen trovador sabe que no podrá ser un obrero aceptable y se refugia, como tantos de sus precllrsores, en el vino, donde está, la verdad y el olvido, donde está el cortejo demencial de los viejos dioses, que traen el terror y la fiebre, que en_ loquecen a las tripulaciones y cuya función es combatir esa cordura artificial que, extremada, desequilibra a 1os hombres. I)esde sienrpre se sabe que un poco de locura es el único antídoto contra la locura total. poe encarnará, pues, la locura de América,1a secreta condición para que América no pierda |a ru26n. Poe se sabe cruel, se sabe violento, sabe que la ley no es el retrato del hombre sino su adversario, su límite, y sabe, o intuye, que el peligro no está en ser esa humana red de ',,,¡ritlo y dc ftrria sinrl cll ignorarlo. Horubres virtuosos, que ',r' ¡rrcterrden lr cncarn¿rción de la ley, pueden cerrar los ojos ,r srr propio desorden humano pero no borran así 1os peligros ,lc lo clesconocido, que obra en las almas y puede destruirlas. lln medio de las muchedumbres que frenéticamente cons- (r'uycn un rnundo pulcro y optimrsta, un nrundo de rendimien- to y laboriosidad, hay pues, por fortuna, un hombre lírcido que n() cs capaz de engañarse. Es un vagabundo borracho que va ¡,or los callejones soñando cosas horrendas en la bruma del ,unanecer, mientras los decentes burgueses se acomodan en sus oficinas y las hormigas de los talleres rumorean martillando y , orriendo. Todos piensan en los despachos del día, en las fra- guas, las edificaciones y los puentes. El borracho piensa en la r)luerte, en la peste, en barcos fantasmales que se agrandan de lrumedad y que se abisman en trreres teuribles, en las cuencas de las calaveras y en el horror de los entierros prematuros, en llrs carcomas del fuego, en el vacío que dejan los ausentes en las casas abandonadas, en los huesos encadenados que blanquean cn las criptas. Otros heredaron el espíritu ernprendedor de los capitanes y de los pioneros, pero alguien tenía que heredar las supersticiones, la obsesión de los cllervos y de los gatos negros, el estupor ante las tumbas, el insomnio, la certeza de nuestra fragilidad. Valerosamente, Poe mira esas cosas y avanza resuelto hacia ellas. Chesterton ha dicho que 1o que nos revelan los cuentos de hadas no es 1a existencia de los monstruos sino la conciencia de que se puede triunñr sobre los rnonstruos. Poe nos revela que podemos triunfar sobre el horror, someterlo, transformarlo en límpidas palabras y en memorables imáge- nes, constriñéndolo a las leyes del lenguaje, qlle son las leyes del orden humano. En sus clrentos, el horror no sólo está dominado, colno el genio en la lámpara, está transfigurado -39
  • 4.
    cn belleza y,sin perder su fuerza nristeriosa que vienc cle las profundidades, en esa prisión mágica que 1o contiene y que 1o exhibe ha perdido su ciega posibilidad de hacer daño. E1 domador de dragones no 1os niega ni 1os destruye: labra un nicho donde puedan llamear y rugir para siempre. Só1o nos hace daño aquello que niegalo que somos. Crue_ les, frágiles, vengativos, quien nos declara puros e invulnerables, radicalmente distintos de la naturaTeza de la que surgimos, no sólo permite que abriguemos soberbias ilusiones sobre nosotros mismos, sino que nos impide encontrar 1as formulas para manejar eficazrnente nuestros demonios y convivir con decoro, luchando por esa civilización siempre inconclusa que es nuestra justificación y nuestra esperanza. El racionalismo era optimista, pensaba que todo podía ser comprendido y controlado por la razón. Los románticos sintieron que también hay noche en e1alma y que esa noche puede a veces gobernarnos. El más fuerte es el que conoce su fragilidad, y después de Poe el hombre es más fuerte, un poco rnás dueño de su destino. Poe nos contagia su valor, nos narra cosas atroces de un modo espléndido, y nos hace sentir que de alguna manera, nolaraz6n,pero sí el espíritu,ha triunfado sobre la oscuridad. Hay muchas naneras de mirar a la muerte. Hamlet arroja con angustia la calavera deYorick por tierra. Goethe la toma en sus rlanos y enumera y clasifica los huesos. poe, enamorado de la rnúsica de las palabras y del brillo de las imágenes, ha hecho pasar por 1as cuencas vacías el escarabajo de oro. (1eBB) 40