El Parque Nacional Yasuní en Ecuador constituye uno de los lugares con mayor diversidad biológica del mundo y es hogar de tribus indígenas aisladas. Aunque debajo del parque hay reservas de petróleo valuadas en miles de millones, la extracción podría causar un impacto social y ambiental devastador al destruir el hábitat de las tribus y la biodiversidad del área. El gobierno ecuatoriano ha propuesto dejar el petróleo en el suelo a cambio de fondos internacionales para la conservación.