Ezequiel recibe una visión de cuatro criaturas vivientes y ruedas relucientes. Una voz le dice que ha sido enviado a hablar con la casa de Israel sobre los lamentos, endechas e infortunios escritos en un rollo que se le da para comer. Aunque Israel no querrá escuchar, Ezequiel debe transmitir fielmente los mensajes de Yahweh.