El documento resume la lección 8 del libro de Isaías. Habla sobre cómo Isaías consuela a su pueblo y les indica que deben responder al llamado de Dios alzando su voz. También describe cómo Dios fortalecerá a aquellos que esperan en él. Resalta que no se debe adorar a Dios a través de imágenes, y que la confianza en cualquier cosa que sustituya a Dios se convierte en un ídolo.