La Tierra está compuesta de tres esferas principales: la atmósfera, compuesta de gases; la geosfera, compuesta de rocas y arena sólidas; y la hidrosfera, compuesta principalmente de agua. La atmósfera proporciona oxígeno y protección contra la radiación solar, y mantiene el equilibrio térmico. La troposfera es la capa más baja y densa de la atmósfera, que contiene el 90% de su masa y donde ocurren los cambios climáticos.