MITOLOGIA

                                                                           ETNIAS MARGINADAS
                                         LOS AGOTES
   M. GARCIA PIÑUELA

                      El ser humano tiene arraigado en      Giezi, cuando el profeta Eliseo, para castigar su codi-




 E
                      lo mas profundo del subconsciente     cia le maldice con la lepra, y el texto añade “... y Giezi
                      un sentimiento racista que le lleva   se alejó blanco de lepra”. Esto ha de tomarse como
                      a apartar, despreciar, a menudo       algo simbólico, un estigma del pecado; de ahí que sin
                      temer y perseguir a todo ser dife-    padecer lepra se les llamara “leprosos”.
                      rente. Casi siempre son pequeños      Pero si en la Edad Media la vida era dura, la de los
                      núcleos de ciudadanos dentro de la    “cagotes” debió ser insufrible. En los pueblos vivían
                      sociedad que nos ha tocado vivir.     apartados, no les estaba permitido tener animales
                      En España estas comunidades           domésticos, ni tierras, ni cuchillos con punta, ni coger
   marginadas solían tener un origen mítico. Ocupaban       agua en la misma fuente, ni lavar en el mismo sitio
   un determinado lugar, un espacio que no traspasa-        que los demás, ni siquiera andar descalzos, bajo
   ban, formando una especie de reserva étnica o social     pena de ser hechos responsables “de la infección, los
   o religiosa. Somos un pueblo con unas señas de           daños, la deshonra y la vergüenza que pudiera resul-
   identidad muy precisas y con una gran riqueza de tra-    tar a los habitantes del pueblo”. Estaban obligados
   diciones. Pero para comprender a los “agotes” hemos      así mismo, a llevar cosido sobre el hombro izquierdo
   de ocuparnos primero de sus antecesores mas cer-         una pata palmeada de paño rojo. Carecían de todo
   canos: los “cagots” o “cagotes” extendidos al otro       derecho cívico y social. En realidad se les regateaba
   lado de los Pirineos por Las Landas, Altos y Bajos       hasta el derecho a vivir. Eran cristianos, pero también
   Pirineos, Alto Garona, Gers... , regiones que siempre    por parte de la Iglesia estaban discriminados. Tenían
   estuvieron contra la intolerancia medieval, que nunca    su puerta separada, su pila de agua bendita aparte y
   persiguieron judíos, que eran “arrianos”, que acogie-    su sitio al fondo del Templo a la izquierda. Para
   ron con naturalidad la cultura árabe; es aquí donde      comulgar el sacerdote les tendía la Sagrada Forma
   los “cagots” fueron objeto de sagrado horror, sufrien-   en la punta de una vara. Eran enterrados al borde de
   do una segregación como quizá nunca se haya dado.        los caminos como los ahorcados y gentes de mal
   Se les llamaba “leprosos” sin sufrir lepra, “cretinos”   vivir. Cuando Voltaire y Rousseau toman la defensa
   sin tener rasgos de cretinismo, “mesillos” o hijos de    de todos los oprimidos: judíos, protestantes, escla-
   leprosos. Ya en España, a los “agotes” se les llamó      vos... , los “cagotes” son mencionados solamente por
   también “gafos”, palabra que aparece en el fuero de      su fama de hipócritas. Corren peor suerte que los
   Peralta hacia 1144, siendo un insulto como decir cor-    esclavos de las colonias, que se convertían en hom-
   nudo o sodómico.                                         bres libres si llegaban a Francia.
   Sus orígenes son inciertos. Hay quien sostiene la teo-   Se decía de los “cagots” que exhalaban un espanto-
   ría de que eran descendientes de godos refugiados        so olor, que pudrían todo lo que tocaban, que eran
   en los Pirineos después de su derrota frente a los       malvados y viciosos. No es raro que se alejaran de
   francos en Vouille. De hecho la palabra “cagots”, en     ellos con horror. Pero físicamente solo se distinguían
   lengua occitana significa “perros godos”. O moros        en ser un poco más bajos y como dice Caro Baroja
   derrotados por Carlomagno, que se quedaron en            de los “agotes”, “rubicundos y entrados en carnes,
   aquella zona en calidad de catecúmenos cristianos,       con ojos claros y piel fina”. No debe estrañarnos que
   de ahí su marginación, pues según las viejas normas      pasaran a España a través de los valles perpendicu-
   los que iban a bautizarse tenían que estar separados     lares a los Pirineos, extendiéndose desde Irún a
   de los demás ¿Pero para siempre?!!. Otra teoría es       Jaca, con la esperanza de mejorar su suerte. Pero
   que eran leprosos que se les aisló en los Pirineos       todo siguió igual para ellos. La misma marginación,
   para evitar contactos con la población. Vendrían de      las mismas humillaciones. Los vecinos de los pueblos
   las Cruzadas, de la España Islámica, del Norte de        eran gentes ignorantes y temerosas y nunca vieron
   Europa... Hay también, quien basándose en la Biblia      con buenos ojos a estos grupos que se iban forman-
   (segundo Libro de los Reyes) los hace descender de       do. Los siguieron teniendo por leprosos y las leyes




      12
les sentenciaron como tales, así se les fue cerrando
en un circulo moral y psicológico mucho peor que el
sanitario, y su vida siguió siendo la misma que al otro
lado de los Pirineos. Con el tiempo fueron incorporán-
dose a la población autóctona, menos en el valle del
Baztán, en Arizcun, donde existe la mayor documen-
tación y datos de este pueblo venido de Francia.
Son muchas las etnias marginadas cuya existencia
se ha perdido sin dejar huella de su paso por la
                                                                                                      M
                                                           los procesos por brujería que se dieron en Vasconia y
                                                           Navarra coinciden con lugares especialmente habita-
                                                           dos por “agotes”, aunque de esto no se hace men-
                                                           ción alguna.
                                                           Afortunadamente esta discriminación empezó a desa-
                                                           parecer en la primera guerra mundial, cuando deser-
                                                           tores vasco-fraceses que llegaron al Baztán casaron
                                                           con chicas de Bozate que siempre tuvieron fama de
                                                           guapas.
Historia, no así los “agotes” que tuvieron histórica-      En Aragón la presencia de “agotes” pasa desapercibi-
mente un espacio propio. Fue una amplia minoría a          da y hubo casi tantos o más que en Navarra, pero los
la que no se le permitió vivir como al resto de la         problemas con los montañeses no eran de margina-
población.                                                 ción, sino pura y simple separación de dos comunida-
En 1513 mas de doscientos “agotes” de distintas dió-       des, sin conflictos, ni pleitos, ni escándalos, hasta su
cesis dirigen una súplica al papa León X solicitando       total integración. De todos es sabido la fama de bue-
que les rescate de la marginación “porque ya están         nos constructores y canteros que tenían “cagots” y
libres de la herejía que se les imputa por haber ayu-      “agotes” y la tradición de una arquitectura firme y sóli-
dado, sus antepasados, al conde Raimond de                 da que surgió en Aragón, con obras como la Catedral
Toulouse y ser buenos cristia-
nos”. El 13 de Mayo de 1515,
León X pide en una bula que a
los “agotes” se les reconozcan
sus derechos. El Tribunal
Eclesiástico de Pamplona sen-
tencia también a su favor y lo
mismo hacen las Cortes de
Navarra. Carlos V ordena al
Virrey de Navarra que se cum-
pla lo establecido. Pero fue inú-
til. La hostilidad de la población
local y el clero llevan, casi hasta
mediados del siglo XX la margi-
nación de los “agotes” en “el
barrio maldito de Bozate”. En
Arizcun.
En la Francia del siglo XVIII los “cagots” eran ya solo    de Jaca, con uno de los mensajes ocultista más
historia.                                                  importante del románico, o La Santa Cruz de la
Caro Baroja cuenta que en el pueblo de Vera, donde         Seros, San Caprasio, San Juan de la Peña, o San
vivía, había familias de “agotes”, de “agota kasta”.       Pedro de Siresa que ostenta uno de los pocos labe-
“Kasta” en vasco es un término despectivo, equivale        rintos que aun puede verse de los muchos que hubo
a nuestra “mala ralea”. Entre otras cosas se decía de      en las iglesias españolas. En Navarra se sabe que
ellos que ocultaban un hermoso rabo, y continúa            los “agotes” trabajaron en Santa María de Sangüesa
recordando que allá por el año 1936, en Arizcun, vio       y el Monasterio de Leyre.
como en la Iglesia los “agotes” continuaban separa-        La palabra “agote” estuvo prohibida desde el siglo
dos de los demás fieles. Tenían el cementerio aparte       XVIII. Ya no se usa, pero en el valle del Baztán toda-
y cuando esto se prohibió, “el cura consagraba el          vía queda “algo”, tal vez inconscientemente y cada
cementerio dando la espalda al rincón destinado a los      vez menos, pero “algo” existe aun. Fueron muchos
“agotes”                                                   siglos de marginación y humillaciones, muchísimos
Negándoles el acceso a estudios, sin poder ser             pleitos, muchas luchas por parte de los “agotes”, para
sacerdotes frailes o monjas, ni dedicarse al comercio,     conseguir integrarse en una sociedad que no los que-
sus oficios continuaban siendo canteros, carpinteros,      ría, que los miraba con recelo y desconfianza, pero
sepultureros... , pero fueron muy buenos “txistularis” e   de la que ellos siempre se han considerado parte.
inmejorables “sanadores”, algunos con una aprecia-         Si vais a Arizcun, en el valle del Baztán, no nombréis
ble clientela. La Iglesia estuvo en contra y difundió      a los “agotes”. Las heridas se curan pero siempre
que tenían tratos con el diablo, llamándoles brujos y      quedan cicatrices y éstas a veces duelen.
hechiceros. Y hay algo muy curioso: la mayoría de




                                                                                                          13

Agotes mitologia

  • 1.
    MITOLOGIA ETNIAS MARGINADAS LOS AGOTES M. GARCIA PIÑUELA El ser humano tiene arraigado en Giezi, cuando el profeta Eliseo, para castigar su codi- E lo mas profundo del subconsciente cia le maldice con la lepra, y el texto añade “... y Giezi un sentimiento racista que le lleva se alejó blanco de lepra”. Esto ha de tomarse como a apartar, despreciar, a menudo algo simbólico, un estigma del pecado; de ahí que sin temer y perseguir a todo ser dife- padecer lepra se les llamara “leprosos”. rente. Casi siempre son pequeños Pero si en la Edad Media la vida era dura, la de los núcleos de ciudadanos dentro de la “cagotes” debió ser insufrible. En los pueblos vivían sociedad que nos ha tocado vivir. apartados, no les estaba permitido tener animales En España estas comunidades domésticos, ni tierras, ni cuchillos con punta, ni coger marginadas solían tener un origen mítico. Ocupaban agua en la misma fuente, ni lavar en el mismo sitio un determinado lugar, un espacio que no traspasa- que los demás, ni siquiera andar descalzos, bajo ban, formando una especie de reserva étnica o social pena de ser hechos responsables “de la infección, los o religiosa. Somos un pueblo con unas señas de daños, la deshonra y la vergüenza que pudiera resul- identidad muy precisas y con una gran riqueza de tra- tar a los habitantes del pueblo”. Estaban obligados diciones. Pero para comprender a los “agotes” hemos así mismo, a llevar cosido sobre el hombro izquierdo de ocuparnos primero de sus antecesores mas cer- una pata palmeada de paño rojo. Carecían de todo canos: los “cagots” o “cagotes” extendidos al otro derecho cívico y social. En realidad se les regateaba lado de los Pirineos por Las Landas, Altos y Bajos hasta el derecho a vivir. Eran cristianos, pero también Pirineos, Alto Garona, Gers... , regiones que siempre por parte de la Iglesia estaban discriminados. Tenían estuvieron contra la intolerancia medieval, que nunca su puerta separada, su pila de agua bendita aparte y persiguieron judíos, que eran “arrianos”, que acogie- su sitio al fondo del Templo a la izquierda. Para ron con naturalidad la cultura árabe; es aquí donde comulgar el sacerdote les tendía la Sagrada Forma los “cagots” fueron objeto de sagrado horror, sufrien- en la punta de una vara. Eran enterrados al borde de do una segregación como quizá nunca se haya dado. los caminos como los ahorcados y gentes de mal Se les llamaba “leprosos” sin sufrir lepra, “cretinos” vivir. Cuando Voltaire y Rousseau toman la defensa sin tener rasgos de cretinismo, “mesillos” o hijos de de todos los oprimidos: judíos, protestantes, escla- leprosos. Ya en España, a los “agotes” se les llamó vos... , los “cagotes” son mencionados solamente por también “gafos”, palabra que aparece en el fuero de su fama de hipócritas. Corren peor suerte que los Peralta hacia 1144, siendo un insulto como decir cor- esclavos de las colonias, que se convertían en hom- nudo o sodómico. bres libres si llegaban a Francia. Sus orígenes son inciertos. Hay quien sostiene la teo- Se decía de los “cagots” que exhalaban un espanto- ría de que eran descendientes de godos refugiados so olor, que pudrían todo lo que tocaban, que eran en los Pirineos después de su derrota frente a los malvados y viciosos. No es raro que se alejaran de francos en Vouille. De hecho la palabra “cagots”, en ellos con horror. Pero físicamente solo se distinguían lengua occitana significa “perros godos”. O moros en ser un poco más bajos y como dice Caro Baroja derrotados por Carlomagno, que se quedaron en de los “agotes”, “rubicundos y entrados en carnes, aquella zona en calidad de catecúmenos cristianos, con ojos claros y piel fina”. No debe estrañarnos que de ahí su marginación, pues según las viejas normas pasaran a España a través de los valles perpendicu- los que iban a bautizarse tenían que estar separados lares a los Pirineos, extendiéndose desde Irún a de los demás ¿Pero para siempre?!!. Otra teoría es Jaca, con la esperanza de mejorar su suerte. Pero que eran leprosos que se les aisló en los Pirineos todo siguió igual para ellos. La misma marginación, para evitar contactos con la población. Vendrían de las mismas humillaciones. Los vecinos de los pueblos las Cruzadas, de la España Islámica, del Norte de eran gentes ignorantes y temerosas y nunca vieron Europa... Hay también, quien basándose en la Biblia con buenos ojos a estos grupos que se iban forman- (segundo Libro de los Reyes) los hace descender de do. Los siguieron teniendo por leprosos y las leyes 12
  • 2.
    les sentenciaron comotales, así se les fue cerrando en un circulo moral y psicológico mucho peor que el sanitario, y su vida siguió siendo la misma que al otro lado de los Pirineos. Con el tiempo fueron incorporán- dose a la población autóctona, menos en el valle del Baztán, en Arizcun, donde existe la mayor documen- tación y datos de este pueblo venido de Francia. Son muchas las etnias marginadas cuya existencia se ha perdido sin dejar huella de su paso por la M los procesos por brujería que se dieron en Vasconia y Navarra coinciden con lugares especialmente habita- dos por “agotes”, aunque de esto no se hace men- ción alguna. Afortunadamente esta discriminación empezó a desa- parecer en la primera guerra mundial, cuando deser- tores vasco-fraceses que llegaron al Baztán casaron con chicas de Bozate que siempre tuvieron fama de guapas. Historia, no así los “agotes” que tuvieron histórica- En Aragón la presencia de “agotes” pasa desapercibi- mente un espacio propio. Fue una amplia minoría a da y hubo casi tantos o más que en Navarra, pero los la que no se le permitió vivir como al resto de la problemas con los montañeses no eran de margina- población. ción, sino pura y simple separación de dos comunida- En 1513 mas de doscientos “agotes” de distintas dió- des, sin conflictos, ni pleitos, ni escándalos, hasta su cesis dirigen una súplica al papa León X solicitando total integración. De todos es sabido la fama de bue- que les rescate de la marginación “porque ya están nos constructores y canteros que tenían “cagots” y libres de la herejía que se les imputa por haber ayu- “agotes” y la tradición de una arquitectura firme y sóli- dado, sus antepasados, al conde Raimond de da que surgió en Aragón, con obras como la Catedral Toulouse y ser buenos cristia- nos”. El 13 de Mayo de 1515, León X pide en una bula que a los “agotes” se les reconozcan sus derechos. El Tribunal Eclesiástico de Pamplona sen- tencia también a su favor y lo mismo hacen las Cortes de Navarra. Carlos V ordena al Virrey de Navarra que se cum- pla lo establecido. Pero fue inú- til. La hostilidad de la población local y el clero llevan, casi hasta mediados del siglo XX la margi- nación de los “agotes” en “el barrio maldito de Bozate”. En Arizcun. En la Francia del siglo XVIII los “cagots” eran ya solo de Jaca, con uno de los mensajes ocultista más historia. importante del románico, o La Santa Cruz de la Caro Baroja cuenta que en el pueblo de Vera, donde Seros, San Caprasio, San Juan de la Peña, o San vivía, había familias de “agotes”, de “agota kasta”. Pedro de Siresa que ostenta uno de los pocos labe- “Kasta” en vasco es un término despectivo, equivale rintos que aun puede verse de los muchos que hubo a nuestra “mala ralea”. Entre otras cosas se decía de en las iglesias españolas. En Navarra se sabe que ellos que ocultaban un hermoso rabo, y continúa los “agotes” trabajaron en Santa María de Sangüesa recordando que allá por el año 1936, en Arizcun, vio y el Monasterio de Leyre. como en la Iglesia los “agotes” continuaban separa- La palabra “agote” estuvo prohibida desde el siglo dos de los demás fieles. Tenían el cementerio aparte XVIII. Ya no se usa, pero en el valle del Baztán toda- y cuando esto se prohibió, “el cura consagraba el vía queda “algo”, tal vez inconscientemente y cada cementerio dando la espalda al rincón destinado a los vez menos, pero “algo” existe aun. Fueron muchos “agotes” siglos de marginación y humillaciones, muchísimos Negándoles el acceso a estudios, sin poder ser pleitos, muchas luchas por parte de los “agotes”, para sacerdotes frailes o monjas, ni dedicarse al comercio, conseguir integrarse en una sociedad que no los que- sus oficios continuaban siendo canteros, carpinteros, ría, que los miraba con recelo y desconfianza, pero sepultureros... , pero fueron muy buenos “txistularis” e de la que ellos siempre se han considerado parte. inmejorables “sanadores”, algunos con una aprecia- Si vais a Arizcun, en el valle del Baztán, no nombréis ble clientela. La Iglesia estuvo en contra y difundió a los “agotes”. Las heridas se curan pero siempre que tenían tratos con el diablo, llamándoles brujos y quedan cicatrices y éstas a veces duelen. hechiceros. Y hay algo muy curioso: la mayoría de 13