El documento proporciona recomendaciones para el diseño de contenidos digitales educativos, destacando que deben poner al estudiante como protagonista, motivarlo a aprender de forma activa a través de historias y ejemplos, e incorporar diferentes medios como texto, audio y video de manera flexible. También recomienda utilizar colores y formatos de imagen y video accesibles y relevantes para el propósito educativo, evitando distracciones innecesarias.