El documento discute varios factores que contribuyen al hambre en África, incluyendo la corrupción generalizada, golpes de estado frecuentes, guerras, y el impacto del VIH/SIDA. También señala que programas neoliberales han obligado a muchos países a alejarse de la producción de alimentos para su propio consumo, lo que los hace dependientes de las importaciones y más vulnerables al hambre. Finalmente, identifica factores estructurales como la pobreza, la mala gestión agrícola, los conflictos armados y el