El documento describe a Dios como el soberano Creador del cielo y la tierra. Explica que Dios creó el universo a través de su Palabra, sin usar materia preexistente, y que tanto Jesús como el Espíritu Santo participaron en la Creación. Además, señala varios ejemplos de los milagros de Jesús que demuestran su poder creador, como convertir agua en vino, alimentar a una multitud con pocos panes y pescados, sanar a un ciego, caminar sobre el agua, y