El documento presenta un programa curricular para la educación secundaria que organiza competencias y áreas de aprendizaje en un enfoque integral. Se enfocan en el desarrollo personal y la ciudadanía activa, promoviendo habilidades críticas y reflexivas en los estudiantes. Además, enfatiza la importancia de considerar las transiciones y características de los adolescentes para adaptar el proceso educativo a sus necesidades.