El documento analiza la situación de los católicos divorciados y vueltos a casar en la ceremonia de comunión en Roma, destacando las preocupaciones sobre el acceso a la comunión y la necesidad de acogida por parte de la iglesia. Se discuten las complejidades de los procesos de nulidad matrimonial y la percepción de los divorciados en la comunidad. A medida que se aproximan los sínodos sobre la familia, los participantes expresan su esperanza de que se atiendan sus necesidades y se amplíe la discusión más allá de la mera cuestión de la comunión.