El documento presenta una canción religiosa titulada "Indescribable" de Chris Tomlin que alaba a Dios como indescriptible, incontenible y todo poderoso, que colocó las estrellas en el cielo y conoce sus nombres. La canción expresa la grandeza de Dios y cómo su creación revela su majestad, desde las alturas hasta las profundidades del mar.