Este documento resume el capítulo 2 de 1 Juan. Resalta que Jesucristo es nuestro defensor y abogado ante Dios, que ha pagado el castigo por nuestros pecados. También enfatiza la importancia del amor mutuo entre los creyentes como señal de pertenencia a Cristo, y advierte sobre las actitudes mundanas del deseo y la vanagloria. Finalmente, recuerda que la fe verdadera se demuestra a través de una conducta recta.