El documento resume un capítulo del Evangelio de Juan sobre Jesús sanando a un paralítico en Betesda. Jesús sana al hombre y le dice que levante su camastro en día de reposo, enfureciendo a los líderes religiosos. Jesús defiende sus acciones citando su autoridad como Hijo de Dios. Explica que tiene testigos como Juan el Bautista, sus obras, el Padre, y las Escrituras, pero los líderes no creen debido a su orgullo y falta de amor por Dios.