Este documento propone reestructurar la programación urbana inyectando variedad y aprovechando los vacíos urbanos. Se define el vacío como un espacio sin uso o construcciones que podría usarse temporalmente. Se propone inyectar programas para jóvenes en los vacíos, como cultura, recreación, educación y vivienda, para generar movimiento. Se clasifican los programas como móviles, fijos e intermitentes. La gestión incluye incentivar el alquiler para jóvenes, usar el verde público, promover cambios