El perro Leal fue abandonado por su dueño en el bosque después de que su olfato comenzó a fallar. Mientras deambulaba por el bosque, conoció a un burro que tocaba la flauta, un gato llamado Curro y un gallo. Decidieron ir juntos a Bremen para unirse a la orquesta municipal, aunque finalmente se quedaron en una cabaña que encontraron en el bosque, después de ahuyentar a unos ladrones, y vivieron felices tocando música todos los días.