Juan el Bautista fue llamado por Dios desde el vientre de su madre para preparar el camino para la primera venida de Jesús. Predicó el arrepentimiento y bautizó a quienes confesaban sus pecados. Fue encarcelado y decapitado por criticar el matrimonio ilegal del rey Herodes. Juan preparó el camino para Jesús y lo señaló como el Mesías más poderoso que vendría a bautizar con el Espíritu Santo.