El documento habla sobre el sellamiento de los siervos de Dios antes de los juicios finales. Explica que los que sean sellados estarán asentados firmemente en la verdad intelectual y espiritualmente, habiendo recibido la impresión del Espíritu Santo. Solo aquellos que tengan fe en Jesús y guarden los mandamientos de Dios recibirán el sello y serán protegidos durante la gran tribulación.