El documento narra la historia real de John Akhwari, un atleta de Tanzania que sufrió una lesión en la rodilla durante la maratón de las Olimpiadas de 1986 en México, pero decidió continuar la carrera a pesar de no poder ganar una medalla. Aunque cojeando y caminando parte del trayecto, terminó la carrera para cumplir con su compromiso de representar a su país.