SECCIÓN QUINCE: TERMINA 
LA CARRERA
SECCIÓN QUINCE: TERMINA LA 
CARRERA 
Una última historia de la vida real que lo titulé; Termina la 
carrera: Un atleta que no sólo sabía correr, sino que sabía a dónde 
tenía que llegar. Ocurrió en México durante las Olimpiadas de 
1986, en la maratón que estaba compuesto por atletas de todo el 
mundo. Entre estos grandes del atletismo, estaba el favorito, el 
gran candidato a la medalla de oro, John Akhwari era su nombre. 
Su país natal era Tanzania que está ubicado en África Oriental 
junto al océano Índico. 
Los que eran parte de la competición estaban en sus respectivos 
lugares; todos los atletas sumamente concentrados en lo que 
tenían que hacer, el juez observando los últimos segundos en su 
cronómetro y las tribunas alentando a los atletas. Llegado el 
momento de iniciar la competición el juez dispara, dando así el 
inicio por la gloria. Los atletas parten mostrando su preparación 
de toda la vida, con su esfuerzo y dedicación podían –como muy 
pocos logran–, que es obtener la medalla de oro, seguidamente 
porque no, la medalla de plata y finalmente sin desmerecer, la 
medalla de bronce. 
Un corredor comenta acerca de cómo uno se siente en plena 
competición: El trayecto era largo, pero no había tramo en que la 
gente no apoyaba, cada paso nos acercaba a la meta. Se siente 
como si el cuerpo pesara el doble o hasta el triple cuando corres 
unas millas. 
Otro atleta narra: Al ver a tan grandes atletas corriendo a lado 
tuyo, parece que te achicas al ver a esos hombres que poco a poco 
se van alejando, dejándote atrás…muy atrás. Sin embargo 
recapacito y siento que debo reunir fuerzas para demostrar que 
no soy uno más en la competición, sino que tengo las mismas 
probabilidades de luchar por lo que más quiero en la vida. 
La competencia estaba madurando, en la cabeza de la carrera 
estaba nuestro amigo John, más atrás un grupo que pugnaba la 
delantera y aún más atrás otros competidores rezagados que 
continuaban esforzándose. En plena competición la desgracia se 
deja ver: En un paso mal dado de John, se vino caer la noche, las 
estrellas parecían dejar de brillar y la gente quedó muda al ver al 
mejor…lesionado. Sucedió que en plena competición el corredor 
de Tanzania sufrió una pequeña lesión a causa de un golpe en la 
rodilla por dar un paso precipitado. Mientras los paramédicos lo 
auxiliaban tratando de mejorar la pierna, los demás atletas 
ganaban ventaja en la competición. 
Mgr. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz
Muchos al ver al mejor lesionado pensaron que hasta ahí había 
llegado John. En la radio los comentaristas daban las malas noticias 
al mundo que escuchaban y se informaban lo que acontecía en las 
Olimpiadas. Por supuesto que para el pueblo de Tanzania escuchar 
esa terrible noticia era desalentador totalmente. Como en común 
acuerdo, todos los que habían puesto su fe en John empezaron a 
agachar la cabeza de derrota inminente. 
John después de recibir asistencia médica, agarró una venda blanca 
y empezó a vendarse la rodilla. Los médicos no entendían lo que 
hacía, por lo que finalmente le preguntaron: 
•¿Qué haces John? 
•John con una voz apresurada contestó: Debo seguir 
•El médico sorprendido volvió a preguntar: ¿Acaso te volviste loco? 
Puedes empeorar el estado de tu pierna si haces esfuerzo ahora. 
•John terminándose de vendar la pierna le dijo: No sé cómo lo haré, 
pero lo haré. 
Se levantó y empezó a alinearse en la carrera. Las personas que 
estaban presenciando la escena, con su mirada parecía que 
cuestionaban: ¿Qué está haciendo? El corredor de Tanzania 
simplemente hacía lo que sentía hacer, que era continuar con lo que 
se comprometió, a pesar de la dificultad que tenía. 
En el estádium Azteca miles de personas empezaron a recibir a los 
atletas. Llega el primero y se consagra con la medalla de oro –la más 
preciada–, el segundo consigue la medalla de plata y por último, un 
atleta logra la medalla de bronce. Mientras los feligreses atletas 
celebraban la victoria, olvidándose el agotamiento que habían 
sufrido por el recorrido, nuestro amigo John estaba por lo menos a 
una hora de llegar al estádium. Las personas al ver que todos los 
atletas habían llegado, empezaban a abandonar el recinto deportivo, 
los de la prensa apagaban sus equipos y envolvían los cables. 
Entre el público se encontraba un comentarista de nombre Bud 
Greenspan, lo cual había sido informado por uno de sus colegas lo 
siguiente: 
•No lo vas a creer mi amigo, pero aquí en las calles hay furor y gran 
apoyo por el atleta de Tanzania, todos le animan a seguir, los 
patrulleros lo escoltan por la gran cantidad de personas. Él tiene 
molestias en la pierna y por esto cojea e incluso camina algunos 
fragmentos. 
Bud al escuchar de John no lo podía creer, sin embargo dejándose 
llevar por el instinto de periodista, se dirigió inmediatamente a la 
cabina principal y comunicó al estádium entero: 
Mis queridos amigos tengo que notificarles una noticia muy 
importante; en el recorrido un atleta de nombre John, a causa de una 
lesión no pudo llegar con el resto del grupo, sin embargo con la 
escolta de la policía, él está llegando. 
Mgr. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz
Todos se quedaron pasmados por lo que acontecía y la curiosidad 
gobernó sus entrañas por lo que decidieron quedarse a ver. Lo mismo 
hicieron los reporteros, encendieron nuevamente las máquinas para 
transmitir al mundo lo que estaba por acontecer. En el megáfono el 
interlocutor anuncia: 
•¡El último atleta señores espectadores está a punto de entrar al 
estádium! 
Todos se pusieron de pie y empezaron a aplaudir tímidamente, porque 
en realidad no entendían lo que estaba pasando. Nuevamente se 
escucha en la alta voz: 
•¡Ahí está, señoras y señores!, John Akhwari el atleta de Tanzania. 
Nuestro solitario corredor empezó a dar la vuelta el estádium. Él no se 
esperaba tal recibimiento –ver a tanta gente aplaudiéndole y 
alentándole–. Por fin llegó a la meta, totalmente desahuciado y 
agotado. El mundo entero estaba intrigado por ese heroico final y 
quería saber el motivo por el cual hizo tal esfuerzo; Bud el 
comentarista, personalmente se acercó a John y le preguntó: 
•John el mundo entero te está escuchando y desea saber la razón de tu 
decisión, porque tú mejor que nadie sabes que ya no hay nada para 
ganar; las medallas de oro, plata y bronce ya tienen sus dueños: ¿Qué 
esperas ganar de todo esto? y ¿Qué te motivó a hacer lo que hiciste? 
•El atleta agotado respiró profundamente, tomó aire y aliento y 
respondió: Mi país no me mandó más de 15.000 kilómetros para que 
comenzara la carrera, sino para terminarla. 
El mundo ha visto de todo, sin embargo el cuadro exacto que dejó John 
es el compromiso. Es un buen ejemplo que debemos de aplicar en 
nuestras vidas, lo que inicies, termínalo, recuerda que lo que te 
fortalece no es llegar a la meta, sino el esfuerzo que se hace para 
alcanzarla. El camino al éxito no es una autopista que ofrece 
visibilidad ilimitada, velocidad sin límite, o destrezas que no han sido 
probadas. Sino más bien, se conoce por sus vastas bifurcaciones y 
vueltas, curvas muy cerradas y baches por todos lados. Sus aptitudes 
como conductores de sus propias vidas se pondrán a prueba. ¿Están 
listos? 
Todos tenemos una meta, un fin, una visión, un norte o un sueño (si 
así lo quieren llamar), muy bien dijo Monson (2005; 3); “…y no 
llegarán a tal meta en un solo intento glorioso, sino que será el 
resultado de una vida dedicada, una acumulación de sabias decisiones, 
incluso una constancia de propósito”. John nos enseña el esfuerzo que 
se hace a un compromiso. La satisfacción de lograr una meta es la 
verdadera felicidad. 
Todos hemos comenzado la “carrera de la vida”, que no se trata de ser 
mejor que otro, sino que se trata de ser lo mejor de lo mejor de uno 
mismo. Dar todo de sí para alcanzar la verdadera felicidad, que para 
mí, es lo único que importa. ¿Hay otro éxito mayor que vivir felices 
junto a la familia que amas? 
Mgr. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz
MMggrr.. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz 
EM EEddiittoorraa 
MMeennddeezz 
“Es mayor la probabilidad de éxito, cuando una persona descubre su 
verdadero potencial, lo desarrolla y lo fortalece”.
Mgr. C. Ustarez, Pedro 
Nacido el 2 de Junio de 1979 en Cochabamba, Bolivia. Su interés por la 
educación lo llevaron a formarse como profesor de Matemática en la 
Normal Católica “Sedes Sapientiae”. Posteriormente sacó su licenciatura 
en la Universidad Salesiana de Bolivia y su maestría en Educación 
Superior en la Universidad Técnica Privada Cosmos. 
Como escritor publicó tres libros de matemáticas: “Libro de consulta 
para la resolución de problemas matemáticos”; para 1º de secundaria, 4º 
y 6º de secundaria. Se publicó cuatro libros de física: “La Ciencia de la 
Física Integral” para 3º, 4º, 5º y 6º de secundaria. 
Otra obra para contribuir a la matemática: “Diseño de gráficos para la 
resolución de problemas físico-matemáticos”. 
Un libro para contribuir a la pedagogía en Bolivia: “El método heurístico 
como propuesta pedagógica” publicado el 2012. A sí mismo, otro libro 
que apoya a los jóvenes estudiantes: “Estrategias de cooperación a 
estudiantes con bajo rendimiento académico, problemas de conducta y 
que atraviesan por maltratos físicos y psicológicos”. 
Un libro que está en proyecto para enero del 2014 titulado: “La 
psicología del estudiante vs. la vida”. 
Actualmente es profesor de Matemáticas y Física en el colegio “IV 
Centenario”, es facilitador brindando diferentes conferencias en talleres, 
seminarios, congresos y otros.
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Llama ahora y aprenderás muchas cosas que 
te servirán en tu trabajo pedagógico 
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FFaacceebbooookk:: PPeeddrroo CCaassttrroo 
Mgr. PEDRO CASTRO USTAREZ 
Formación: Profesor de Matemática en la Normal Católica 
“Sedes Sapientiae”, Licenciado en Ciencias de la Educación en la 
Universidad Salesiana de Bolivia y Maestría en Educación Superior 
en la Universidad Técnica Privada Cosmos. 
Ofrece libros; de matemáticas: “Libro de Consulta para la 
Resolución de Problemas Matemáticos”. Para 1º, 2°, 3°, 4º y 5º de 
secundaria. De física: “La Ciencia de la Física Integral” para 1º, 2º, 3º y 
4º de secundaria. 
Asesoramiento: En tesinas, trabajos de grado, monografías, tesis 
y otros. 
Facilitador pedagógico: En talleres, seminarios, capacitaciones, 
charlas y otros, sobre temas relacionados con el mejoramiento de la 
Educación Boliviana. Se entrega certificados con valor curricular, 
avalados por la Dirección Departamental de 
Educación. En esta gestión se está asistiendo a los colegios que 
están solicitando los talleres para capacitar al plantel docente. También 
se está impartiendo un curso especial a los de la promoción titulado: 
“Descubre tu potencial” con el fin de orientarlos en su vida futura en 
base a sus habilidades.

15. sección 15

  • 1.
  • 2.
    SECCIÓN QUINCE: TERMINALA CARRERA Una última historia de la vida real que lo titulé; Termina la carrera: Un atleta que no sólo sabía correr, sino que sabía a dónde tenía que llegar. Ocurrió en México durante las Olimpiadas de 1986, en la maratón que estaba compuesto por atletas de todo el mundo. Entre estos grandes del atletismo, estaba el favorito, el gran candidato a la medalla de oro, John Akhwari era su nombre. Su país natal era Tanzania que está ubicado en África Oriental junto al océano Índico. Los que eran parte de la competición estaban en sus respectivos lugares; todos los atletas sumamente concentrados en lo que tenían que hacer, el juez observando los últimos segundos en su cronómetro y las tribunas alentando a los atletas. Llegado el momento de iniciar la competición el juez dispara, dando así el inicio por la gloria. Los atletas parten mostrando su preparación de toda la vida, con su esfuerzo y dedicación podían –como muy pocos logran–, que es obtener la medalla de oro, seguidamente porque no, la medalla de plata y finalmente sin desmerecer, la medalla de bronce. Un corredor comenta acerca de cómo uno se siente en plena competición: El trayecto era largo, pero no había tramo en que la gente no apoyaba, cada paso nos acercaba a la meta. Se siente como si el cuerpo pesara el doble o hasta el triple cuando corres unas millas. Otro atleta narra: Al ver a tan grandes atletas corriendo a lado tuyo, parece que te achicas al ver a esos hombres que poco a poco se van alejando, dejándote atrás…muy atrás. Sin embargo recapacito y siento que debo reunir fuerzas para demostrar que no soy uno más en la competición, sino que tengo las mismas probabilidades de luchar por lo que más quiero en la vida. La competencia estaba madurando, en la cabeza de la carrera estaba nuestro amigo John, más atrás un grupo que pugnaba la delantera y aún más atrás otros competidores rezagados que continuaban esforzándose. En plena competición la desgracia se deja ver: En un paso mal dado de John, se vino caer la noche, las estrellas parecían dejar de brillar y la gente quedó muda al ver al mejor…lesionado. Sucedió que en plena competición el corredor de Tanzania sufrió una pequeña lesión a causa de un golpe en la rodilla por dar un paso precipitado. Mientras los paramédicos lo auxiliaban tratando de mejorar la pierna, los demás atletas ganaban ventaja en la competición. Mgr. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz
  • 3.
    Muchos al veral mejor lesionado pensaron que hasta ahí había llegado John. En la radio los comentaristas daban las malas noticias al mundo que escuchaban y se informaban lo que acontecía en las Olimpiadas. Por supuesto que para el pueblo de Tanzania escuchar esa terrible noticia era desalentador totalmente. Como en común acuerdo, todos los que habían puesto su fe en John empezaron a agachar la cabeza de derrota inminente. John después de recibir asistencia médica, agarró una venda blanca y empezó a vendarse la rodilla. Los médicos no entendían lo que hacía, por lo que finalmente le preguntaron: •¿Qué haces John? •John con una voz apresurada contestó: Debo seguir •El médico sorprendido volvió a preguntar: ¿Acaso te volviste loco? Puedes empeorar el estado de tu pierna si haces esfuerzo ahora. •John terminándose de vendar la pierna le dijo: No sé cómo lo haré, pero lo haré. Se levantó y empezó a alinearse en la carrera. Las personas que estaban presenciando la escena, con su mirada parecía que cuestionaban: ¿Qué está haciendo? El corredor de Tanzania simplemente hacía lo que sentía hacer, que era continuar con lo que se comprometió, a pesar de la dificultad que tenía. En el estádium Azteca miles de personas empezaron a recibir a los atletas. Llega el primero y se consagra con la medalla de oro –la más preciada–, el segundo consigue la medalla de plata y por último, un atleta logra la medalla de bronce. Mientras los feligreses atletas celebraban la victoria, olvidándose el agotamiento que habían sufrido por el recorrido, nuestro amigo John estaba por lo menos a una hora de llegar al estádium. Las personas al ver que todos los atletas habían llegado, empezaban a abandonar el recinto deportivo, los de la prensa apagaban sus equipos y envolvían los cables. Entre el público se encontraba un comentarista de nombre Bud Greenspan, lo cual había sido informado por uno de sus colegas lo siguiente: •No lo vas a creer mi amigo, pero aquí en las calles hay furor y gran apoyo por el atleta de Tanzania, todos le animan a seguir, los patrulleros lo escoltan por la gran cantidad de personas. Él tiene molestias en la pierna y por esto cojea e incluso camina algunos fragmentos. Bud al escuchar de John no lo podía creer, sin embargo dejándose llevar por el instinto de periodista, se dirigió inmediatamente a la cabina principal y comunicó al estádium entero: Mis queridos amigos tengo que notificarles una noticia muy importante; en el recorrido un atleta de nombre John, a causa de una lesión no pudo llegar con el resto del grupo, sin embargo con la escolta de la policía, él está llegando. Mgr. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz
  • 4.
    Todos se quedaronpasmados por lo que acontecía y la curiosidad gobernó sus entrañas por lo que decidieron quedarse a ver. Lo mismo hicieron los reporteros, encendieron nuevamente las máquinas para transmitir al mundo lo que estaba por acontecer. En el megáfono el interlocutor anuncia: •¡El último atleta señores espectadores está a punto de entrar al estádium! Todos se pusieron de pie y empezaron a aplaudir tímidamente, porque en realidad no entendían lo que estaba pasando. Nuevamente se escucha en la alta voz: •¡Ahí está, señoras y señores!, John Akhwari el atleta de Tanzania. Nuestro solitario corredor empezó a dar la vuelta el estádium. Él no se esperaba tal recibimiento –ver a tanta gente aplaudiéndole y alentándole–. Por fin llegó a la meta, totalmente desahuciado y agotado. El mundo entero estaba intrigado por ese heroico final y quería saber el motivo por el cual hizo tal esfuerzo; Bud el comentarista, personalmente se acercó a John y le preguntó: •John el mundo entero te está escuchando y desea saber la razón de tu decisión, porque tú mejor que nadie sabes que ya no hay nada para ganar; las medallas de oro, plata y bronce ya tienen sus dueños: ¿Qué esperas ganar de todo esto? y ¿Qué te motivó a hacer lo que hiciste? •El atleta agotado respiró profundamente, tomó aire y aliento y respondió: Mi país no me mandó más de 15.000 kilómetros para que comenzara la carrera, sino para terminarla. El mundo ha visto de todo, sin embargo el cuadro exacto que dejó John es el compromiso. Es un buen ejemplo que debemos de aplicar en nuestras vidas, lo que inicies, termínalo, recuerda que lo que te fortalece no es llegar a la meta, sino el esfuerzo que se hace para alcanzarla. El camino al éxito no es una autopista que ofrece visibilidad ilimitada, velocidad sin límite, o destrezas que no han sido probadas. Sino más bien, se conoce por sus vastas bifurcaciones y vueltas, curvas muy cerradas y baches por todos lados. Sus aptitudes como conductores de sus propias vidas se pondrán a prueba. ¿Están listos? Todos tenemos una meta, un fin, una visión, un norte o un sueño (si así lo quieren llamar), muy bien dijo Monson (2005; 3); “…y no llegarán a tal meta en un solo intento glorioso, sino que será el resultado de una vida dedicada, una acumulación de sabias decisiones, incluso una constancia de propósito”. John nos enseña el esfuerzo que se hace a un compromiso. La satisfacción de lograr una meta es la verdadera felicidad. Todos hemos comenzado la “carrera de la vida”, que no se trata de ser mejor que otro, sino que se trata de ser lo mejor de lo mejor de uno mismo. Dar todo de sí para alcanzar la verdadera felicidad, que para mí, es lo único que importa. ¿Hay otro éxito mayor que vivir felices junto a la familia que amas? Mgr. PPeeddrroo CCaassttrroo UUssttaarreezz
  • 5.
    MMggrr.. PPeeddrroo CCaassttrrooUUssttaarreezz EM EEddiittoorraa MMeennddeezz “Es mayor la probabilidad de éxito, cuando una persona descubre su verdadero potencial, lo desarrolla y lo fortalece”.
  • 6.
    Mgr. C. Ustarez,Pedro Nacido el 2 de Junio de 1979 en Cochabamba, Bolivia. Su interés por la educación lo llevaron a formarse como profesor de Matemática en la Normal Católica “Sedes Sapientiae”. Posteriormente sacó su licenciatura en la Universidad Salesiana de Bolivia y su maestría en Educación Superior en la Universidad Técnica Privada Cosmos. Como escritor publicó tres libros de matemáticas: “Libro de consulta para la resolución de problemas matemáticos”; para 1º de secundaria, 4º y 6º de secundaria. Se publicó cuatro libros de física: “La Ciencia de la Física Integral” para 3º, 4º, 5º y 6º de secundaria. Otra obra para contribuir a la matemática: “Diseño de gráficos para la resolución de problemas físico-matemáticos”. Un libro para contribuir a la pedagogía en Bolivia: “El método heurístico como propuesta pedagógica” publicado el 2012. A sí mismo, otro libro que apoya a los jóvenes estudiantes: “Estrategias de cooperación a estudiantes con bajo rendimiento académico, problemas de conducta y que atraviesan por maltratos físicos y psicológicos”. Un libro que está en proyecto para enero del 2014 titulado: “La psicología del estudiante vs. la vida”. Actualmente es profesor de Matemáticas y Física en el colegio “IV Centenario”, es facilitador brindando diferentes conferencias en talleres, seminarios, congresos y otros.
  • 7.
    ¡¡¡Realiza tu pedidode tu libro!!! Llama ahora y aprenderás muchas cosas que te servirán en tu trabajo pedagógico 7799776655444400 --44331100665566 jjoossssiieeaass@@hhoottmmaaiill..ccoomm FFaacceebbooookk:: PPeeddrroo CCaassttrroo Mgr. PEDRO CASTRO USTAREZ Formación: Profesor de Matemática en la Normal Católica “Sedes Sapientiae”, Licenciado en Ciencias de la Educación en la Universidad Salesiana de Bolivia y Maestría en Educación Superior en la Universidad Técnica Privada Cosmos. Ofrece libros; de matemáticas: “Libro de Consulta para la Resolución de Problemas Matemáticos”. Para 1º, 2°, 3°, 4º y 5º de secundaria. De física: “La Ciencia de la Física Integral” para 1º, 2º, 3º y 4º de secundaria. Asesoramiento: En tesinas, trabajos de grado, monografías, tesis y otros. Facilitador pedagógico: En talleres, seminarios, capacitaciones, charlas y otros, sobre temas relacionados con el mejoramiento de la Educación Boliviana. Se entrega certificados con valor curricular, avalados por la Dirección Departamental de Educación. En esta gestión se está asistiendo a los colegios que están solicitando los talleres para capacitar al plantel docente. También se está impartiendo un curso especial a los de la promoción titulado: “Descubre tu potencial” con el fin de orientarlos en su vida futura en base a sus habilidades.