Este documento presenta evidencias geológicas que apoyan la historia bíblica del Diluvio Universal descrito en el Génesis. En primer lugar, señala la abundancia de sedimentos marinos encontrados en los continentes, lo cual es más consistente con un evento de inundación global que con procesos graduales. En segundo lugar, menciona la presencia de depósitos subacuáticos como turbiditas en los continentes, los cuales solo pueden formarse bajo el agua. Finalmente, concluye que estas características geológicas