Marzo - Abril de 1940.
MEMORIAL
DEL
EJERCITO DE CHILE
Publicación bimestral
Se publica bajo la Dirección del Estado Mayor del Ejército
Oficinas: Moneda 1356-Teléf. Auto 85193
Año XXXIII. N.º 167 ler. Semestre.
SUMARIO:
SECCION EDITORIAL.
1.—La Embajada Extraordinaria de Méjico.—La Dirección ... .
2.—El Teniente Coronel don Luis Giessen Davis.—La Dirección
SECCION GENERAL.
Pág.
129
131
3.—Manuel Rodríguez.—Un obsequio del Ejército con motivo de la Cele-
bración del IV. Centenario de la Fundación de Santiago.—Por el Tte.
Coronel Sr. Carlos Meirelles G 133
4.—Mentalidad de Montaña.—Por el Coronel Sr. Aniceto Muñoz 137
5.—Tratado chileno de Montaña.—Por el Capitán Sr. Guillermo Toledo
Ortiz.—(Continuará). 139
6.—Necesidad de fijar nuevas fechas para la conscripción, especialmente
de la IV. D. E. y Destacamentos Australes.—Por el Mayor Sr. Ger-
mán Portales L 155
7.—Municiones "PP" en el armamento menor.—Por el Mayor Sr. Abdón
Parra . 163
8.—El dominio del mar.—Por el Capitán de Navio Sr. Jorge Videla, Pro-
fesor de Guerra Marítima en la Academia de Guerra. — (Conti-
nuará) ... 165
9.—Los combustibles líquidos. Ideas para la solución del problema en Chi-
le.—Por el Mayor Sr. Carlos Guiraldes M 183
VISITACION
MAY 9 1940
DEPOSITO LEGAL
(a la vuelta)
SUMARIO:
(de la vuelta)
Pág.
10.—Nuestro problema orgánico. La Ley de Planta.—Por el Coronel Sr.
Guillermo Barrios Tirado ... 205
11.—A propósito de una polémica.—Por el Tte. Coronel Sr. Alfredo de
Amesti Z. 213
12.—La escritura secreta. Criptografía.—Por el Coronel en retiro Sr.
Arturo Fuentes Rabe 217
13.—Un decreto de importancia para el deporte hípico argentino.—Por el
Tte. Coronel Sr. Edgardo Portales M. ... 235
SECCION LITERATURA MILITAR EXTRANJERA.
14.—El curso de repetición de invierno de la 11.º Brigada de Montaña.—
Por el Tte. Coronel Fritz Erb.—Traducido de Allgemeine Schweize-
rische Militarzeitung.—Por el Tte. en retiro Sr. Enrique Gutié-
rrez S ... .. 239
15.—Hoffman. El hombre que desde la sombra hizo la fama de los demás.—
Por el Comandante A. von Weerd.—(Traducción de RAPH) 259
16.—El Ejército como instrumento de educación. Discurso pronunciado por
el Sr. Francisco Castillo 1, Embajador de Méjico en los EE.
UU., ante un grupo de miembros de la Legión Americana, en Was-
hington, D. C, el 28 de Noviembre de 1939 271
17.—Medios de defensa de los países pequeños atacados por grandes po-
tencias. Lucha contra las unidades blindadas.—Traducido de "Po-
litika" de Belgrado por el Sr. Estéban Ivovich 277
SECCION INFORMATIVA.
18.—Sobre aprovechamiento de los Suboficiales y Sargentos en retiro de
las tropas armadas en el Brasil .. 283
19.—Carros de Combate. Automóviles blindados de exploración. Armas anti-
blindaje.—Traducido para el "Memorial del Ejército", de "Die Pan-
zertruppé" 285
20.—Alas de Francia. Extracto de una Conferencia del General Pierre
Weis—Por el Mayor Sr. Santiago Robles R. .. 297
SECCION BIBLIOGRAFICA.
21.—La obra "Filosofía del mando", del Capitán Sr. Julio Campo Sepúlve-
da.—La Dirección .. .. 299
22.—La obra "Disciplina" del Teniente Alcorta, del Ejército Cubano, juz-
por Eduardo Zamacois 303
MEMORIAL DEL EJERCITO
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tado Mayor del Ejército.
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por orden de llegada, pero la Dirección se reserva el derecho de
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cios por lo menos, y con un ancho margen al costado izquierdo.
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vueltos.
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una obra para la "Biblioteca del Oficial", a la cual tendrán de-
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62). Junto con la remisión de la cuota, se enviará una lista de los
suscriptores..
La Embajada Extraordinaria de Méjico.
Algo más que ecos entusiastas y cariñosos han quedado prendi-
dos en el recuerdo de los chilenos.
Siempre existió en la tierra de Caupolicán, O 'Higgins y Prat una
sincera admiración y cariño por los hermanos de América más ale-
gados geográficamente, pero, en realidad, tan cerca por una mútua
comprensión espiritual. Esta comprensión, es fuerza que atraviesa las
interminables selvas, los caudalosos ríos, se eleva por sobre los em-
pinados picachos y, pasando por desiertos y feraces campos, siem-
pre perdurará en, América estrechando a los hermanos de las tie-
rras del Porvenir.
La gallarda muchachada de la Escuela Militar Mejicana, ha
dejado un imborrable recuerdo. Su presentación impecable y disci-
plinada, junto a la caballerosidad, viveza intelectual y precoz cul-
tura de la juventud militar del país del Aguila Azteca, han impre-
sionado profundamente nuestro ambiente profesional.
La apostura, espíritu y preparación de los jóvenes y futuros Ofi-
ciales de la Marina de Guerra Mejicana, son ya toda una auspicio-
sa promesa.
Una selecta delegación de intelectuales nos trajo/también, una
prueba palpable de lo exacta y justa que es nuestra admiración por
las letras y arte mejicanos.
La pujanza y virilidad de la raza, ha sido presentada por un
cuadro de atletas que ha dejado bien en alto el pabellón oliva blan-
co y rojo.
Soldados, Marinos, Intelectuales y Deportistas, surcan nueva-
mente las aguas del Pacífico en demanda de su hermoso país.
130 MEMORIAL DEL. EJERCITO
El Coronel Beteta y su brillante Embajada regresan a su Pa-
tria después de haber palpado el sincero cariño que todo el pueblo
chileno les demostró tanto en la apoteósica recepción, como duran-
te los brillantes y merecidos festejos con que les brindó, alborozado,
el pueblo entero de Chile.
La Dirección.
El Teniente Coronel don Luis Giessen Davis.
Junto al yunque simbólico del trabajo ha caído el Sub-Director
de la Fábrica de Material de Guerra del Ejército.
En la plenitud de la vida, a los 39 años, cuando recién sus
triunfos y experiencias se transformaban en hechos positivos para
nuestra Institución, muere el Sub-Director del plantel creador de
Material de Guerra.
Su vida militar fué una lógica prosecución de éxitos. Su bri-
llante inteligencia, su caballerosidad y cariño por la noble carrera
de las armas, queda grabada en todos los que fueron sus Jefes, sus
compañeros y sus subalternos.
A la edad de 18 años egresó de la Escuela Militar y adquirió
sus primeras experiencias profesionales en el Grupo Maturana, Uni-
dad por la que tuvo siempre un romántico cariño.
132 MEMORIAL DEL EJERCITO
Sus condiciones intelectuales lo hicieron pronto dedicarse al es-
tudio y es así como, después de brillantes éxitos, como una recom-
pensa y aliciente se le comisionó en misión a Europa, en su calidad
de Oficial Técnico en Material de Guerra.
A su regreso fué destinado a la Dirección de la Academia Téc-
nica Militar, plantel de selección, donde supo captarse la admiración
y cariño de sus alumnos.
La muerte lo sorprendió en la Sub. Dirección de la Fábrica de
Material de Guerra, cuando con dedicación ejemplar cooperaba en
los constantes éxitos que en sus innumerables actividades, obtiene
este plantel.
El Ejército pierde un elemento valiosísimo y en plena produc-
ción; sus familiares, un esposo y padre ejemplar; sus amigos y com-
pañeros, un modelo de caballerosidad y de soldado.
Desde hoy, para todos, en el mundo de los recuerdos será un
símbolo de virtudes personales y profesionales.
..
Manuel Rodríguez.
Un obsequio del Ejército con motivo de la celebración
del IV. Centenario de la Fundación de Santiago.
Por el Tte. Crl. Sr. Carlos Meirelles G.
Las luchas por nuestra emancipación nacional destacaron en el
escenario de las actividades militares y políticas a muchas figuras
que adquieren en la historia los relieves magníficos del héroe o la
admirable prestancia intelectual del organizador del nuevo Estado.
Pero ninguna aparece con los contornos de un personaje múltiple
que lograra infiltrarse hondamente en el alma popular, perpetuán-
dose a través de la tradición con la aureola mágica del caudillo, co-
mo Manuel Rodríguez. Ninguno tiene la elocuencia encendida del tri-
buno, las audacias increíbles del guerrillero, ni los gestos arrogan-
tes del Húsar de la Muerte.
Sin embargo, la Capital de la República, que ya ha inmortali-
zado en el bronce a nuestros proceres, no tiene un monumento que
recuerde sus hazañas, que lo muestre al pueblo en cuyo espíritu rea-
lizó el prodigio, asombroso para la época y el medio social en que
actuaba, de despertar rebeldías en las aldeas y en los campos, don-
de la palabra libertad carecía del sentido social a que él aspiraba;
donde la lucha por nuestra independencia sólo encontraba un eco
lejano y temeroso, porque las violencias del régimen realista y las
vacilaciones de muchos criollos se encargaban de ahogarla.
No se ha inmortalizado sobre un pedestal granítico ninguno de
los gestos habituales del caudillo. Su figura romántica, que vistió
134 MEMORIAL DEL EJERCITO
con gallardía única el uniforme glorioso de Húsar de la Muerte;
que supo llevar con beatitud ejemplar el hábito de fraile franciscano
cuando sus propósitos así lo requerían; que cubrió con el "pon-
cho" criollo los andrajos del desgreñado peón de "ojota" y de "chu-
palla"; que realizó cabalgatas fantásticas desde Santiago a Curicó
a través de senderos que pocos conocían, y que escaló Los Andes in-
finitas veces bordeando los abismos y venciendo las cimas, las nie-
ves y las persecuciones realistas, no ha sido ofrecida al. pueblo como
una lección permanente de lo que pueden el valor, la audacia, la ab-
negación y el talento cuando se lucha por los ideales supremos de
la libertad. El pueblo, con el cual él se identificó en sus campañas
tribunicias y de guerrillero incomparable; el pueblo, en el cual en-
contró los cooperadores más leales y dignos de la grandeza de su al-
ma y de la habilidad inagotable de sus recursos para combatir y
burlar a los dominadores, no tiene ante sus ojos al primer soldado
de Chile que supiera comprender sus noblezas, su valor, su lealtad
y su abnegación.
Una feliz iniciativa del Comando en Jefe del Ejército, una jus-
ticia reparadora que encuentra su realización en el seno de la Ins-
titución, permitirá mostrar a la actual y a las generaciones venide-
ras de nuestro pueblo la figura excelsa de su "héroe", al hombre
múltiple que vistió desde la toga severa del abogado hasta los hara-
pos del peón caminero para conducirlo hasta el momento definitivo
de Maipú, hora que señala el crepúsculo definitivo de la reconquis-
ta española.
Una erogación voluntaria, a la cual concurrirán proporcional-
mente todos los miembros del Ejército, desde el más antiguo de los
Generales de la República hasta el más joven de los soldados con-
tratados, permitirá realizar este anhelo, esta justicia reparadora, es-
ta consagración definitiva del Teniente Coronel de Milicias don Ma-
nuel Rodríguez Ardoiza, Comandante del Regimiento de Húsares
de la Muerte, el caudillo popular de una época, el Jefe militar de un
momento de nuestra historia, el primero que comprendió que cuan-
do se lucha por los destinos de la nacionalidad, es el pueblo el que
determina, con todas sus virtudes y defectos, la personalidad del
organismo armado nacional.
El Ejército de hoy, la más democrática de nuestras instituciones
republicanas, puesto que en él se funden, en la personalidad maci-
za y férrea del soldado, todos los sectores de la sociedad que cum-
plen con el sagrado deber nacional de adiestrarse bajo la bandera
de Chile, tendrá el honor de ofrecer un monumento a su memoria en
ocasión de la celebración del IV. Centenario de la fundación de San-
tiago, Capital de la República. El bronce de la estatua lo darán los
cañones que nuestro héroe conquistara en sus días de victoria, lo
darán los cañones que celebraron sus triunfos en la época gloriosa.
MANUEL RODRIGUEZ 135
que vivió para la Libertad, lo ofrecerán los cañones conquista-
dos en las batallas victoriosas que él, con sus esfuerzos y sus sacri-
ficios, contribuyera a preparar.
Obra de nuestra Institución, en el momento de su entrega a la
Ilustre Municipalidad de Santiago estarán presente delegaciones
de todas las Unidades del Ejército de Chile que deberán reunirse
en la Capital de la República para asistir a la ceremonia solemne
de su inauguración.
Mentalidad de montaña.
Por el Coronel Sr. Aniceto Muñoz.
En un corto trabajo anterior, propiciamos la idea de crear una
Escuela de Montaña como el medio más viable de enderezar nues-
tros hábitos de guerra hacia lo que exigen los diversos teatros de
operaciones.
Hasta el presente, estamos educados en las acciones de llanura
y esto puede durar algo todavía. No se escapará a nuestros lectores
los peligros que podemos correr, si no variamos, en amplio margen,
estos hábitos. La conducción en llanura difiere totalmente de la con-
ducción en montaña y aun cuando se dice que los principios son co-
munes a cualquier clase de guerra, la aplicación de los procedimien-
tos de combate, obedece a un criterio muy distinto.
En llanura, la articulación de las tropas se efectúa en disposi-
tivos limitados en ancho y en profundidad (concentración de las
fuerzas). El comandante conduce el combate bajo su influencia per-
sonal; las armas actúan en una combinación sincronizada en tiem-
po y lugar; los comandantes subalternos guían sus tropas de con-
cierto con un objetivo concreto y preciso; los abastecimientos y eva-
cuaciones, funcionan bajo un movimiento uniforme y previsto ma-
temáticamente; los refuerzos llegan y se emplean en el momento
cercano a la más perfecta exactitud. En una palabra, los planes-
elaborados tienen amplia realización.
En la montaña, las cosas pasan de manera distinta. Las fuer-
zas se dividen; el comandante, por lo general, pierde su influencia
personal en el combate, las armas se dislocan irregularmente en un
terreno fuertemente accidentado y la sincronización se pierde total-
mente; los objetivos por conquistar se resuelven en una infinidad
de puntos elevados y los comandantes subalternos quedan entrega-
dos a una incontrolable libertad. La zona de combate ofrece el as-
pecto de gran desorden; previsiones y refuerzos corren el albur de
no obtenerse. De aquí que las órdenes tomen modalidades más bien
cercanas a las directivas, pero en todo caso bien concretas y calcu-
ladas.
138 MEMORIAL DEL EJERCITO
La impresionante irregularidad de las regiones montañosas,
con su cortejo de compartimentos estrechos y profundos, limitan
las maniobras hasta reducirlas a combates de desfiladeros, exigien-
do esta forma tan poco explotada y raras veces practicadas en toda
su intensidad: Para nosotros, la cordillera de los Andes, es un ma-
cizo aparentemente difícil de dominar; las murallas que Separan
los vallas, se nos ofrecen casi insalvables; faltan las comunicaciones
trasversales y los puntos dominantes se resuelven en una serie in-
determinada de picachos, cuyo dominio visual queda cortado por
los que siguen.
Semejante manera de considerar las servidumbres que crea el
terreno, implica modalidades especiales en el empleo de las tropas.
Los conceptos de combate en llanura sirven de muy poco en los com-
bates de montaña, hay que formar una mentalidad especial como ori-
gen de una preceptuación, también especial, para la conducción en
montaña.
La amplia dispersión de la tropa en estos terrenos fuertemen-
te accidentados, exige un sentimiento mucho más fuerte de la res-
ponsabilidad que en la llanura; si comunmente en la guerra por
terreno plano las órdenes suelen llegar tarde, mal y nunca, calcúle-
se lo que sucederá en montaña por la escasez de caminos y la len-
titud odiosa de las marchas. Los comandantes subalternos se encon-
trarán ante disyuntivas poco menos que imposibles de solucionar;
en montaña, marchar al ruido del cañón o en consonancia con el
interés de conjunto, puede conducir a los más funestos resultados;
sólo la energía, el empuje y el coraje individual guiarán a jefes y
tropa. El objetivo del combate se obtendrá cuando la decisión más
audaz y terminante guíe el espíritu de cada uno y de todos.
LAS MARCHAS.
1.º—Principios generales.
18). El más sencillo planeamiento operativo y la más pequeña
acción, exigen desplazamientos de tropas, los que se verán tanto más
dificultados en su ejecución, cuanto más inconvenientes de orden
orográfico y climatérico ofrezca la montaña. Para vencerlos, debe-
mos conocer a grandes rasgos las posibilidades de las diversas re-
giones de nuestra zona montañosa, las cuales se pueden enunciar
de la siguiente manera:
a) La región norte acepta columna de grandes efectivos, exige
vestuario ligero durante el día y con aumento en la noche; las tro-,
pas, el ganado y los motores necesitan un constante abastecimiento
de agua, elemento que a menudo escasea; y los fuertes calores im-
perantes en casi todas las estaciones del año, obligan con frecuen-
cia a realizar marchas nocturnas.
b) La región central restringe los efectivos de las columnas, las
que deben multiplicarse para aprovechar tácticamente los compar-
timentos del terreno; el mando, por esta causa, se diluye considera-
blemente, lo que exige enlaces seguros. Las grandes pendientes, con
sus senderos casi inaccesibles, dificultan las marchas nocturnas y
exigen una minuciosa preparación de los itinerarios.
c) La región sur impone vestuario especial en las épocas llu-
viosas : exige reconocimientos prolijos de los senderos que no figu-
ran en las cartas y hay ciertos sectores del terreno que sólo permi-
ten el paso de pequeñas columnas de tropas adiestradas en el tra-
bajo en zonas boscosas.
19). En el orden táctico, consideraremos una sola marcha: la
de guerra. Su disposición obedecerá al mejor empleo que el Coman-
do quiera dar a sus tropas en el momento del combate. La organi-
Tratado chileno de montaña.
(2)
Por el Capitán Sr. Guillermo Toledo Ortiz.
CAPITULO II.
140 MEMORIAL DEL EJERCITO
zación de la columna, cuando ella deba marchar por senderos, esta-
rá regida por principios que no pueden sufrir alteraciones. En efec-
to, los puestos de los diferentes Comandantes estarán adelantados,
para obtener con oportunidad las informaciones y al mismo tiem-
po impartir sus instrucciones.
Se cuidará la distribución de las armas, en la inteligencia que
cada fracción considerable de infantería irá precedida por artillería
y que los zapadores irán adelantados al resto de las tropas técnicas,
a fin de utilizar sus innumerables servicios en bien de la marcha.
Cada unidad llevará consigo sus propios bagajes a fin de ase-
gurar sus abastecimientos, pues las dificultades para sobrepasarse
en un sendero, son infinitas.
Toda comunicación que se transmita sobre la marcha, se hará
aprovechando la propia columna.
Los enfermos recibirán una primera atención inmediata al sen-
dero, para echarlos sobre las mulas y conducirlos. Los rezagados se
incorporarán en cualquier parte de la columna y en los grandes
descansos buscarán sus unidades.
20). La marcha normal de montaña es aquella que se desarrolla
con los esfuerzos propios en esta clase de terrenos y se caracteriza
por su duración, que no debe exceder de las diez horas de marcha
diaria. Su rendimiento dependerá de las condiciones del terreno.
21). La marcha forzada de montaña es aquella que se realiza
en cumplimiento de misiones especiales. Para desarrollarla, se ten-
drá en cuenta el estado físico de la tropa. Su duración puede exce-
der hasta cubrir totalmente el día, si la situación lo exige, siempre
que se cuiden con esmero los descansos; la alimentación, el abrigo
y se haya elaborado un itinerario que coordine los esfuerzos necesa-
rios para franquear las pendientes, con los descansos previstos.
22). Tres preocupaciones fundamentales tendrá el Comando al
realizar una marcha en la montaña; la seguridad, el dispositivo y
las comunicaciones.
a) La seguridad,—Toda columna debe ser protegida par una
vanguardia, teniendo mientras sea posible un cañón y marchará en
una formación que le permita empeñarse en todo momento.
La protección de los flancos debe estar asegurada por la ocu-.
pación de las cumbres que separan el espacio por donde debe mar-
char la columna. Esta protección se anticipará a la propia partida
de la columna.
b) El dispositivo.—-Si se marcha hacia el enemigo, es necesario
distribuir las columnas en el mejor dispositivo de combate. Abrir-
se para progresar y juntarse para combatir.
Sólo se marchará en una columna cuando la fracción que la
compone sea pequeña; y en este caso se adoptará un dispositivo
profundo.
TRATADO CHILENO DE MONTAÑA. 141
El ejército u otra gran unidad no deben marchar jamás por
Un sólo camino. Si no los hay, se construyen rutas paralelas por
las cumbres, o por el fondo de las quebradas. En tal, caso, se harán
ocupar con antelación y por Destacamentos fuertes, las principa-
les rutas, hasta el paso de las columnas. En todo momento se debe
multiplicar la salida de las tropas, tanto por el bajo de los valles,
como por las pendientes o más grandes alturas. En esta forma, el
dispositivo de aproximación se efectúa sin grandes entorpecimien-
tos. Debemos recordar que hoy día, la base de partida para el ata-
que en la montaña, es más esquemático que en las guerras pasadas,
pues las últimas experiencias así lo han demostrado.
c) Las comunicaciones.—La marcha en la montaña se hace por
escalones y por saltos, de cajón en cajón, entre los cuales el enlace
ofrece serias dificultades.
Oficiales especialistas deben estudiar y reconocer a fondo los
cajones transversales que interesan a la marcha de las tropas.
Los oficiales de graduación superior, cuyo lugar está a la ca-
heza de las columnas, deben estar informados del valor de estos
cajones transversales y, de sus posibilidades pata efectuar los en-
laces entre las columnas.
Los Comandantes de columnas deben dar las facilidades del
caso para que los oficiales especialistas utilicen estas comunicacio-
nes transversales, a fin de realizar personalmente el enlace entre
ellas. Este quedará reforzado por la ocupación de las cumbres que
dominan las vías de comunicaciones por donde marchan las tro-
pas. Se ve, entonces, que la marcha par los valles, por las alturas
y la ocupación de las cumbres, además del tránsito por los cajones
transversales, constituyen toda una intensa red de ojos que ob-
servan en todas direcciones y se comunican.
23). Las columnas deben converger al mismo tiempo sobre las
posiciones asignadas: los cálculos de duración de las marchas de-
ben ser minuciosamente establecidos y verificados.
Si se puede ocupar una posición principal antes que el ene-
migo, es preciso que la vanguardia se empeñe a fondo. En conse-
cuencia es aconsejable la adopción de vanguardias fuertes. Si, por
el contrario, el enemigo ha ganado una apreciable delantera y ame-
naza con ocuparnos una posición principal, la vanguardia debe tra-
tar de retardar el itinerario del adversario hasta la intervención
del grueso de fas tropas.
24). Las marchas paira alejarse del enemigo obligan previamen-
te a la mudanza hacia atrás de los convoyes y de la artillería. Ellos
deben estar dispuestos para la entrada de la noche. Los fuegos per-
manecerán mantenidos por las retaguardias.
25). Es condición esencial en la montaña, que Comando que
inicia la marcha con una columna, llegue al término de la jornada
con el total de su tropa en aptitud de entrar en combate.
142 MEMORIAL DEL EJERCITO
2.º—La preparación de las marchas.
26). La preparación de las marchas en la montaña es tino de
los trabajos más delicados que tiene que hacer el Gomando. La elec-
ción del itinerario a seguir requiere seguridad y su estudio, expe-
riencia.
No es aceptable un error en la elección de la ruta, porque aca-
rrea fatigas a las tropas; máxime si por equivocación se la con-
duce a un camino sin salida.
27). La velocidad de marcha no se cuenta por el número de ki-
lómetros que se pueda recorrer en una hora, sino por la diferencia
de nivel que se ha franqueado en dicho tiempo.
28). En sendero de mula, o camino de herradura de 20 a 25%
de pendiente un hombre con equipo completo asciende 300 metros
en una hora y baja 500 metros en dicho tiempo.
Un hombre sin equipo asciende 400 metros en una hora y baja
600 metros en este tiempo.
29). Una columna de todas las armas, sube o baja, en esta clase
de pendientes, 300 metros por hora.
30). El ganado tiene diferencia en su marcha, con respecto al
hombre. Así:
a) Una mula cargada asciende 400 metros en una hora y baja
300 metros en este tiempo. Luego sube más rápidamente qué el
hombre, pero baja más lento que él.
b) Una tropilla de mulas descargadas puede bajar, desde la
alta montaña, a razón de 400 a 500 metros por hora.
c) El conductor de mulas sube o baja de acuerdo con la velo-
cidad de marcha de su animal.
31). Si aumentan las pendientes, para hacer los cálculos previos
de la duración de la marcha, habrá que disminuir proporcionalmen-
te las cifras que se han dado.
32). Cuando haya que hacer cálculos de columnas combinadas
de todas las armas se tendrá prestente que el ganado asciende más
rápido que el hombre y baja más lento. Se puede establecer que
para la marcha de columnas combinadas de infantería con artille-
ría a lomo, si la situación táctica no permite separarlas, debe la
columna someterse al menor rendimiento, o sea:
—en subida: hombre cargado asciende 300 metros (mula car-
gada 400 metros).
—en bajada: mula cargada desciende 300 metros (hombre
cargado baja 500 metros).
También se puede ganar en velocidad adoptando el siguiente
procedimiento:
—en las subidas: colocar las tropas montadas a la cabeza de
la columna.
TRATADO CHILENO DE MONTAÑA. 143
—en las bajadas: colocar las tropas montadas a la cola de la
columna.
Se pueden evitar grandes detenciones, tomando grandes dis-
tancias entre dichos elementos combinados.
33). En las planicies cordilleranas el rendimiento de marcha
debe considerarse igual que en el plano: a razón de 4 kilómetros
por hora, para columnas de tropas de todas las armas, y de 5 kiló,-
metros por hora para fracciones que marchen independientemente.
34). Si por un mismo sendero marchan dos unidades tácticas,
sean por ejemplo infantería o artillería, formando una sola colum-
na, conviene dejar un intervalo de unos diez minutos de marcha
entré ambas unidades.
35). La longitud de la columna varía con la formación que se
tome. Si se marcha en columna de a uno, por un sendero, habrá
que considerar las siguientes profundidades entre los diversos com-
ponentes de la columna:
Por hombre .. 1.50 m. de profundidad.
Por mula o caballo 5 " "
Entre Sec. y Sec. fus 10 " "
Entre Comp. y Comp. fus. ... 25 " " "
Entre elementos a lomo 100 " " "
De acuerdo con las profundidades de marcha anteriores, po-
demos decir que, en un sendero de" mula, un batallón de montaña tie-
ne 2,900 m. de profundidad y un grupo de artillería de montaña
2,000 metros.
36). Un problema que debe considerarse siempre al estudiar la
preparación de la marcha, es la capacidad de un sendero para con-
tener, en un momento dado, Una columna de tropas. Llamaremos
"duración del desfile", el tiempo que demora una columna en re-
correr un espacio determinado. Esta duración no sólo dependerá
del largo de la columna, sino también de la velocidad de marcha;
la que a su vez varía con el grado de pendiente a subir.
Vimos que en un sendero de 25% de pendiente, una columna de
todas las armas, ascendía 300 metros por hora.
Veamos ahora cuánto recorre esa misma columna en una hora.
El 25% que tiene la pendiente, significa que en 1,000 m. recorri-
dos horizontales, se habrá subido 250 m.; pero como nuestra colum-
na asciende 300 metros, hay que buscar la diferencia de 50 m. y
verla en qué relación está con respecto a 1,000 m., o sea que corres-
ponde a la 5.ª parte, lo que es igual a 200 m. En consecuencia, se
habrá recorrido en una hora, ascendiendo 300 metros, una distan-
cia horizontal de 1,200 metros.
O también, siguiendo este sencillo procedimiento se llega a
igual resultado. Para ascender 25 metros, se necesitan 100 metros
144 MEMORIAL DEL EJERCITO
de longitud. Para ascender 300 metros ¿cuántos de longitud se ne-
cesitan?
25
300
100 100 . 900
= 1,200 metros
Y como vimos que un hombre ocupaba una profundidad de
1.50 m. y una mula o caballo 5 metros, podremos decir que "la ol-
titud de 300 metros, corresponde a una longitud de 1,200 metros,
o sea a una columna de 1800 hombres o a una de 240 mulas o ca-
ballos".
37). En terreno horizontal, la profundidad del batallón de
montaña representa una duración de desfile de 45 minutos. En un
sendero cuya pendiente uniforme sea de 25% esta duración tendrá
un equivalente en diferencia de nivel, que por el siguiente razonar
miento se puede deducir:
Si a 1,000 m. horizontales corresponden 250 de altura
a 2,900 m. horizontales corresponden X de altura
250 . 2,900
1,000
= 725 mts, de diferencia de nivel,
o sea que: ..
Si para recorrer una diferencia de altura de 300 m. se demora
una hora, para recorrer una diferencia de 725 m. se demorará X
horas.
300 m 60 minutos 60 . 725
300
= 2 horas, 26'
En consecuencia, el batallón recorre, por un sendero de 25%
de pendiente, su propia profundidad en 2 horas 25 minutos. Por,
este procedimiento se pueden hacer todos los cálculos necesarios pa-
ra saber cuanto demora una columna de todas las armas en fran-
quear una pendiente, en recorrer un camino, en pasar por un pun-
to, etc.
3.º—El itinerario de marcha.
38). En nuestros terrenos montañosos se pueden seguir dos
procedimientos para fijar el itinerario de marcha:
a) Cuando no se cuenta con carta topográfica de la región; y
b) Cuando se cuenta con ella.
TRATADO CHILENO DE MONTAÑA 145
En el primer caso a) y con el conocimiento general que se tie-
de la conformación geográfica de nuestra cordillera, se puede
deducir, con ayuda de los reconocimientos de los principales cami-
nos y senderos hechos desde la paz, como también por las informa-
ciones proporcionadas por los regionalistas, los siguientes impor-
tantes datos:
—Dirección, altitud, grandes pendientes y longitud del sendero.
—Principales accidentes, valorización de ellos y obras que se
pueden construir para salvarlos.
—Cubierta, si es firme o suelta, piedra rocosa, nevada, etc.
—Recursos en agua, forraje y leña. Elementos de subsistencias.
—Principales cajones que convergen hacia él.
Una vez reunidos estos antecedentes, se enviará una patrulla de
Oficial a reconocerlo y jalonarlo.
Esta patrulla deberá tener aproximadamente la siguiente com-
posición:
1 Oficial jefe de patrulla.
1 Oficial de Ingenieros.
2 Baqueanos.
—Cuando es para la región norte: mineros.
—Cuando es parar la región central: excursionistas.
—Cuandc es para la región sur: cargueros.
En general, tienen valor como baqueanos, los regionales que
viajan constantemente hacia el interior de la cordillera y año a año
hayan renovado el conocimiento de nuevos senderos y rutas.
1 patrulla de F. A.
1 mula con herramientas y explosivos.
6 jaloneros.
6 obreros.
1 bagaje.
Estas patrullas deberán adelantarse a la columna, por lo me-
nos con 24 horas de anticipación.
Con los resultados obtenidos, el Comando hará el correspondien-
te itinerario de marcha.
39). Para el caso b) o sea, cuando se tenga carta de la región,
entonces se procederá conforme a las siguientes prescripciones:
a) Dijimos que "la duración de la marcha dependía de la dife-
rencia de nivel entre el punto inicial y el fin de la etapa y no de la
distancia horizontal entre ambos puntos".
b) Para calcular esta duración, teniendo carta topográfica, es
indispensable sacar el perfil del sendero a seguir: para lo cual se
puedan emplear escalas aumentadas a fin de obtener claridad en el
M. del E. 2.
MEMORIAL DEL EJERCITO
c) ¿Los tiempos de duración de los recorridos, antes y después
de franquear las pendientes se consiguen aplicando los procedimien-
tos indicados anteriormente.
d) Un ejemplo nos ilustrará mejor:
Sea un sendero de 25% de pendiente, que debe ser recorrido por
una columna de todas las armas, desde la zona de descanso A al
objetivo B. según los siguientes datos:
De A. a C camino horizontal de 5 km.
De C. a D. en subida, dif. niv. 750 mts.
De D. a E. en bajada, dif. niv. 450 mts.
De E. a F. en subida, dif. niv. 500 mts.
De F. a G. en bajada, dif. niv. 300 mts.
De G. al objetivo B. camino horizontal de 2 km.
e) Con el perfil anterior se procede a llenar el siguiente cuadro:
Fracciones de
itinerario
De A. a C.
De C. a D.
De D. a E.
De E. a F.
De F. a G.
De G. a B.
Diferencia de
nivel a
franquear
Horizontal.
750
450
500
300
Horizontal.
Longitudes
horizontales
5,000 m.
2,000 m.
Más un gran alto para almorzar.
Tiempos
necesarios
1 h. 15'
2 h. 30'
1 h. 30'
1 h. 40'
1 h. —
— 30'
3 h. 25'
1 h. 30'
9 h. 55'
Distancia
real por
recorrer
5,000 m.
3,000 "
1,800 ''
2,000 "
1,200 "
2,000 "
15,000 xn.
Obs.
4 km./h.
4 km/h.
146
Por el cuadro anterior se puede deducir que la columna hará,
una marcha de 9 horas 55 minutos y recorrerá una distancia de 15
Kms. incluyendo el gran alto para almorzar.
40). Aun cuando el itinerario se haya hecho con la mejor carta
de la región, es indispensable reconocer previamente el camino que
se va a recorrer.
Y si esto no fuera posible y sólo se dispusiera de antecedente
que no arrojaran mucha luz sobre las condiciones del sendero, un
oficial de experiencia debe marchar con las primeras fracciones de
la vanguardia, aparte de la patrulla que previamente debe haberse
TRATADOCHILENO DE MONTAÑA 147
¡enviado adelante, acompañado de baqueanos y de elementos para
arreglos inmediatos del camino, a fin de evitar entorpecimientos en
la marcha.
4.º—La ejecución de las marchas.
41). El aire de marcha deberá circunscribirse, en la montaña,
únicamente al paso. Este seca largo, lento y flexible. A medida que
una pendiente se haga más fuerte, la cadencia será más lenta y el
paso más corto. En las bajadas se mantiene la longitud del paso,
pero se acelera la cadencia.
El forzamiento del paso o la aceleración anormal de una co-
lumna, provoca agotamientos, exige mayores esfuerzos y no se ob-
tiene el rendimiento deseado.
42). La tropa que deba franquear una pendiente sin senderos
deberá marcha en direcciones oblicuas, buscando los lomajes más
suaves, o, en otros términos, zigzagueando hacia la cumbre. En esta
forma se evita la fatiga del corazón y los pulmones.
En las bajadas es necesario buscar las caídas de los lomajes o
las medias-laderas, y si la pendiente no tiene senderos se procederá
como a la subida. Así se evita el cansancio muscular. Si se acelera
el paso, el golpe del saco andino repercutirá sobre los músculos de
las piernas, sobre el vientre y la columna vertebral.
43) Una vez franqueadas las pendientes que han exigido esfuer-
zos superiores a los normales, se seguirá la marcha con la cadencia
del paso de montaña.
Si la tropa demuestra estar cansada después de estos esfuerzos,
el 'Comando no esperará otra ocasión para darle descanso. Si el es-
fuerzo ha sido sumamente fatigoso y la tropa denota agotamiento,
sele dará un largo descanso, y si es necesario, se le hará dormir.
44). En la región norte no se exigirá a tropas que no estén lar-
gamente entrenadas, esfuerzos muy considerables y sólo se emplea-
rán aquellas que hayan recibido una acabada instrucción regional,
además de haber permanecido más de un año en dicha región. Debe
considerarse que los esfuerzos de subida son violentos y que la rare-
facción del aire ataca prontamente los pulmones, el corazón y además
quebranta el sistema nervioso.
45). En la región central, donde son frecuentes las subidas vio-
lentas, se cuidará especialmente el corazón del soldado. Si del respec-
tivo examen resultare que éste no está apto para resistir un esfuer-
zo prolongado, se le eliminará del servicio de la montaña.
46). En la región sur los esfuerzos son menores, debido a que
las alturas no son tan considerables, pero siempre habrá que ins-
truir al soldado para actuar en buena forma en la humedad, en te-
148 MEMORIAL DEL EJERCITO
rrenos mojados, sombríos, etc., terrenos que a menudo son causa de
enfermedades pulmonares.
47) Todo entrenamiento en la montaña, para considerarse ade-
cuado, debe tener como mínimum la duración de un año, entendién-
dose por tal: permanencia, ejercicios, adiestramientos, etc.
48). Si la situación exige el inmediato empleo de una fracción
aún no largamente entrenada, será arte del Comando saberla emplear.
Si el vestuario es adecuado, la alimentación abundante, y los cuadros
permanentes poseen la instrucción reglamentaria, siempre se tendrá
éxito, aún con poco entrenamiento.
49'). Se cuidará que después del gran alto, no tenga la tropa
que efectuar grandes subidas. Dentro de la jornada es conveniente
ubicar el gran alto en la segunda mitad de la marcha, a fin de apro-
vechar éste en el almuerzo y atención al ganado.
50). Si el camino permite en toda su extensión que las tropas
marchen en conlumnas de a 3 para la Inf. y de a 2 para la Caballe-
ría, se procederá en esa forma; pero si el camino se transforma en
sendero, es preferible desde la partida salir en columna de a 1, pues
en esta manera el hombre tiene más libertad, más aire para mante-
ner su vigor por más tiempo y se evita la confusión, al pasar en un
sector estrecho, de una formación apretada a una holgada.
5l) Las variaciones del terreno, las pendientes, las formaciones
en columna de a 1, dan a las unidades una profundidad 5 ó 6 veces
mayor que lo normal, por lo que la Compañía, Escuadrón y Batería,
pasan a ser la unidad de marcha en la montaña, recayendo en el
Capitán el absoluto control de su tropa.
En senderos, cada Comando ocupa su puesto reglamentario.
52). Todo oficial de fila marchará a pie y con saco andino. Un
oficial subalterno, acompañado de un suboficial resistente, regula-
rán constantemente la marcha de la Columna. Irán a la cabeza
de ella.
5.º.—Marcha en condiciones especiales.
53). La variedad con que se nos presenta nuestra montaña:
partes nevadas, otras boscosas, pasos de ventisqueros, campos de
penitentes, etc., hacen que a la marcha en terrenos montañosos, de-
ban agregarse algunas indicaciones, para que ella se realice sin tro-
piezos.
En efecto, tenemos:
a) Marcha sobre la nieve.
Es muy frecuente en nuestra cordillera, aún en estaciones de
calor, encontrar pedazos del camino cubiertos de nieve. Antes de
iniciar su paso hay conveniencia de hacer un análisis de la nieve
TRATADO CHILENO DE MONTAÑA 149
y evidenciar si es dura o blanda. Si es dura, cuadrillas de obreros
con picotas irán marcando la huella y luego se enviará una frac-
ción de Infantería para afianzar y agrandar la huella mediante su
paso.
Si, por el contrario, la nieve es blanda, se estudiará su espesor.
Si ésta resulta ser una delgada capa, se hará formar la huella por
el paso de una fracción de infantería con raquetas. Si la nieve tie-
ne un gran espesor y los hombres y animales se hunden hasta 0.50 m.
de profundidad, es el caso de cubrir la huella con carpas, mantas
o frazadas peleros. .
Si el espacio nevado por cruzar es demasiado largo, se toma-
rán algunas medidas más de detalle, como ser:
—Evitar que el personal se siente sobre la nieve en los des-
cansos.
—Aumentar los descansos, pero reducirles su duración.
—Impedir que los hombres coman nieve, para evitar enfer-
medades.
—Los hombres que van abriendo o agrandando la huella, de-
ben ser relevados continuamente.
—La cadencia de marcha se disminuirá notablemente, a fin de
evitar el cansancio.
—Las distancias entre los hombres y entre los animales car-
gados, se aumentarán al doble.
—Al término de la marcha sobre la nieve, es conveniente darle
al personal una porción de te o café caliente.
b) Marchaconneblina.
Los principios que rigen las marchas de noche, deben aplicarse
a la marcha dentro de la neblina.
Si la neblina es poco densa y no hay viento, la marcha se puede
continuar en forma normal; pero se darán todas las instrucciones
pertinentes como una acertada previsión.
Si la neblina es densa, que impida ver más allá del hombre que
se lleva a su frente, se procederá a estrechar las distancias hasta
mantenerse un estrecho contacto visual.
La orientación se dificulta enormemente y si la neblina se es-
pesa y cubre el sendero, es el momento de emplear los mejores y más
inteligentes baqueanos, a fin de que guíen a la columna.
El jalonamiento de la marcha y las señales acústicas adquieren
una importancia especial.
Si la marcha dentro de la neblina se hace próxima al enemigo,
constantemente se cuidará cuando aparezca hacia el cielo un ojo de
luz, lo que indica que pronto el tiempo se despejará y desde ese mo-
150 MEMORIAL DEL EJERCITO.
mento se vuelve a las distancias normales, para que el enemigo, al
desaparecer la neblina, no encuentre un compacto objetivo que batir.
c) Marcha con tiempo frío.
Antes de iniciar la marcha con tiempo frío es necesario dar a,
la tropa una bebida caliente. Durante la marcha, el calor natural
del cuerpo hace que el individuo no necesite mucho abrigo: pero
cuando se llegue al final de jornada, o en el gran descanso, habrá
que aumentarlo considerablemente.
Si el frío es intenso, se cuidará de suministrar a la tropa bebi-
das calientes y alimentación más a menudo, pero no en gran cantidad.
La duración de los descansos se disminuye, a fin de no tener mu-
cho tiempo inactivo el organismo.
d) Marchas con calor.
La estructura general de los cajones cordilleranos hace que el
calor se encierre en el fondo de los valles; en cambio, en las alturas:
crestas, cuellos, gargantas, sillas, etc., los vientos helados contrastan
con el calor de la parte encajonada.
Pero como los caminos y senderos, nunca corren por las altas
cumbres, sino por las laderas y valles, el calor los toma con toda su
intensidad.
Para este caso se recomienda:
—Iniciar la marcha lo más temprano posible, a fin de evitar
las horas de mayor calor.
—Fijar el rancho para el término de la jornada, y evitar así
el gran descanso que sería a todo sol.
—Dar comodidades en el abrigo de la tropa.
—Aumentar los descansos para evitar la fatiga.
—Descansar antes de franquear cualquier pendiente.
—Impedir los altos en las gargantas de los cerros, para evitar
los vientos helados y por consecuencia los enfriamientos.
—Darle una mayor atención al abastecimiento del agua, para
lo cual enviar con las primeras fracciones de la vanguardia
una patrulla sanitaria, para examinar las aguas de los arro-
yos que cruzan el camino.
e) Marchas dentro de túneles.
'Es frecuente que los caminos de nuestra cordillera pasen por
túneles (Trasandino por Bermejo; Lonquimay, etc.) o que para evi-
tar rodados se construyan corredores en forma de túneles, cuyo paso
requiere de disposiciones especiales.
TRATADOCHILENODEMONTAÑA 151
En invierno, las estalactitas constituyen pequeños obstáculos en
el interior de los túneles, aparte que el suelo húmedo forma escarcha
resbaladiza.
Para el. paso de la columna, en túneles de más de 300 mts. de
longitud, que no cuenten con luz eléctrica, se encenderán lámparas
a carburo, llevando una por Sección. Además, se tenderán cuerdas a
¡o largo de la columna para mantener la distancia.
Para el paso de columnas a lomo, se harán marchar a la cabeza
los mulares más mañosos y se colocarán lámparas fijas cada cierto
número de metros.
f)Marchasensenderosboscosos.
Nuestra región sur cuenta con senderos hechos a través de los
bosque. Para la marcha por ellos se adelantarán con la vanguardia
patrullas de obreros premunidos de hachas, serruchos, etc., a fin de
ir despejando el camino.
Es frecuente que en medio de estos bosques permanentes hayan
zonas pantanosas, las que se reconocerán previamente a fin de evi-
tar los peligros, y luego se les hará un tapizado de troncos de ár-
boles, ramas, etc., para el paso de las tropas.
Cuando el sendero no esté bien marcado, es necesario un gran
jalonamiento, a fin de mantener la orientación de la columna.
Para evitar sorpresas del enemigo, las vanguardias estarán cons-
tituidas particularmente por tropas de infantería, las que, previo un
reconocimiento del adversario, pasarán violentamente al asalto.
Grandes dificultades tienen para su acción las flanco-guardias,
por lo que raras veces se podrán organizar. En su reemplazo, la van-
guardia enviará observadores laterales cada cierto tiempo, para que
se internen un tanto en el bosque y escuchen y observen movimientos
enemigos.
g)Marchassobrerodadosyventisqueros.
Los rodados están constituidos por talwegs estrechos de terreno
flojo, casi verticales, cuyas líneas siguen los derrumbamientos al
precipitarse en la llanura o al fondo de los valles".
Estos se podrán cruzar siempre que más bajo que ellos no haya
otras tropas. Si una columna no puede evitarlo — que es lo que
siempre debe hacerse, buscando las partes más altas del rodado — se
pasará por grupos, abriendo huella entre las piedras sueltas, rocas,
etc. Esto hace que la columna pierda un gran tiempo.
"Los ventisqueros son lugares donde se amontona la nieve por
acción del viento".
Pasar los ventisqueros es un ejercicio demoroso, que requiere
cuidados especiales y gente entrenada.
152 MEMORIAL DEL EJERCITO .
Los primeros soldados pasarán en grupos reducidos para for-
mar la huella, dejando en las partes más peligrosas, oficiales encar-
gados de dirigir el movimiento.
Por medio de cuerdas, se puede afianzar el pasaje de los ven-
tisqueros y los grupos deben darse a conocer unos a otros los peli-
gros que tiene el ventisquero y sus partes más difíciles, a fin de ase-
gurar la vida a los que vienen atrás.
h)Escalamientoderocas.
Solamente pequeñas fracciones, premunidas de equipo espe-
cial, podrán escalar rocas, ayudadas de cuerdas, picotas, etc., y lo
harán con el objeto de establecer puestos de observación, colocación
de armas automáticas o para tender andariveles de campaña
Los escaladores no deben mirar hacia abajo, para evitar los
vértigos.
Si una fracción mayor debe escalar una roca, entonces las tropas
de zapadores procederán a construir una pista que permita a la
columna evitar la pasada por ella.
i) Marchaporcamposdepenitentes.
Algunas regiones de nuestra cordillera central tienen campos
de penitentes, que son restos de derretimientos de nieve socavados
por el viento, frente a los cuales las tropas pueden mimetizarse y
avanzar en formaciones abiertas. No ofrecen peligros a la marcha.
j)Variacionesatmosféricas.
Para prevenir oportunamente las medidas tendientes a evitar
temporales, nevazones, cambios bruscos de temperaturas, etc., se
pueden considerar las siguientes variaciones barométricas, como da-
tos probables:
—Variaciones lentas y continuas del barómetro, con un brusco
cambio de tiempo, indica que este cambio es de corta du-
ración.
—Después de la variación, si hay un tiempo largo sin cambios
en la atmósfera para producir un fenómeno de tiempo, quie-
re decir que éste será largo.
—Variaciones bruscas del barómetro quiere decir que habrá
cambios de temperatura, de no mucha duración; pero si las
variaciones son acentuadas, se puede prever un temporal de
2 ó 3 días.
TRATADOCHILENO DE MONTAÑA 153
—Un descenso del barómetro que sea de más de 5 mm. en la
noche y de un centímetro desde la víspera, quiere decir que
el mal tiempo se avecina.
—Neblinas sobre picachos conocidos indican lluvias.
—Neblinas bajas en los cajones no indican cambios atmosféri-
cos. Con el sol se disipan.
(Continuará).
Necesidad de fijar nuevas fechas para la cons-
cripción, especialmente en la IV. D. E. y Des-
tacamentos Australes.
Por el Mayor Sr. Germán Portales L.
ESQUEMA.
1.—Introducción.
2.—Desventajas del período con una convocatoria simultánea.
3.—Nuevo plazo de conscripción para la Zona Sur y Austral
de Chile.
4.—Ventajas de un nuevo período, con plazos escalonados.
5.—Inconvenientes que presentaría.
6.—Conclusión.
D E S A R R O L L O .
1.—Introducción.
En Chile, desde hace algunos años a esta parte, hay contingen-
te en las filas del Ejército sólo durante un plazo próximo a los
nueve meses. Anteriormente habíamos tenido hasta un servicio de
18 meses y una Convocatoria de 12; pero los factores económicos
han impedido llevar a la práctica permanentemente estas leyes vi-
tales para la defensa nacional.
En las naciones cuyo servicio militar dura 2 ó 3 años, el ejér-
cito permanece en constante alistamiento, ya que el licenciamiento
de los contingentes antiguos coincide con el acuartelamiento de los
reclutas y así se mantiene sobre las armas un número suficiente de
ciudadanos aptos.
Si consideramos el problema desde un punto de vista netamente
nacional podríamos, por lo menos, resolverlo en forma de que —sin
que irrogue al Erario un mayor desembolso— se pueda alcanzar, den-
tro del plazo actual del servicio militar, los fines que éste persigue,
en una forma más efectiva.
En el curso del presente artículo intentaré dilucidar algunos
puntos de carácter general que pudieran servir para estudiar una
Solución práctica susceptible de ser realizada ya en el presente año.
156 MEMORIAL DEL EJERCITO
El clima del país, que varía desde caluroso de la Zona Norte
al. frío y lluvioso de la Zona Austral, no puede presentar —aten-
diendo sólo a su influencia— iguales y uniformes condiciones para
el aprovechamiento del plazo de la convocatoria anual, la cual fija
igual fecha para toda la República, tanto para el acuartelamiento
como para el licenciamiento del contingente. Hasta la Zona Central
del país, o sea, prácticamente hasta el paralelo 36 (Linares-Cauque-
nes) no influyen mayormente las condiciones climatológicas en la
instrucción de las tropas.
Dentro del territorio de la IV. D. E. las persistentes lluvias
del invierno impiden casi por completo la instrucción en el terre-
no, especialmente dentro del Período de Reclutas (Abril a Agosto)
y se llega al de Compañía (Batería) sin que los conscriptos hayan
adquirido una clara visión de su cometido como tirador en el com-
bate o en el servicio de campaña. En esas condiciones tan preca-
rias se llega, a veces, hasta fines del período de unidades, pues,
la humedad del suelo no ha permitido hacer una continua y sis-
temática instrucción lejos de los cuarteles. Cuando llega el buen
tiempo, nos encontramos ya en el período de Grandes Ejercicios y
Maniobras —el tínico efectivamente aprovechable en el Sur— para
alejarnos de la instrucción "bajo techo" y hacer "vida de campa-
ña"... y entonces hay que preparar el licenciamiento y pasar No-
chebuena con el Ejército en el esqueleto de sus exiguos cuadros de
carrera y a contrata. La tragedia provocada por el terremoto que
asoló el 24. I. 939. la zona de Chillán y Concepcióín, nos puede dar
una idea de las dificultades que deben confrontarse cuando no hay,
en un momento dado, ninguna fuerza suficientemente organizada
para hacer frente a las contingencias de lo inesperado. Por desgra-
cia, el terremoto ocurrió precisamente cuando correspondía al Ejér-
cito la "época de receso" y la máquina —sin sus ejecutantes— en-
tró a esa lucha con desventaja. Los profesionales comprenden que,
si bien es cierto, un ejército no debe su razón de existir a los terre-
motos o a fenómenos parecidos, cualquiera otro de carácter interno
—social o político—o internacional, debiera encontrarlo en condi-
ciones más ventajosas que las de Enero de 1939. Ellas pueden con-
seguirse en parte no pequeña, con un simple cambio de las fechas
de convocatoria para las Grandes Unidades distribuidas a lo largo
del territorio nacional. Esta necesidad es urgente para todas las uni-
dades de la IV. D.-E. y para los Destacamentos Australes, conside-
rando la totalidad de ellos como ya existentes.
2.—Desventajas del período con una convocatoria simultánea.
En la IV. D. E., las estadísticas presentadas en las Revistas de
Reclutas acusan un elevado promedio de días lluviosos, los. cuales
dejan en claro que en la, época, los días aprovechables para
NECESIDADES DE FIJAR NUEVAS...
ción en el terreno fueron contados. Para citar cifras, pueden servir
muy bien los datos tomados en la Guarnición de Osorno durante el
período de Reclutas de 1939. Ellos van a continuación:
La instrucción comenzó el 4 de Mayo y la Revista se realizó; el
11 y 12 de Septiembre de 1939. Hay, que hacer notar que la ins-
trucción fué iniciada algo tarde, debido al acuartelamiento de con-
tingente para el "Regimiento Mixto Ñuble", pero está compensado
con el período de la Infantería-Artillería, ya que el de Ingenieros
había sido prolongado hasta Septiembre.
Días de instrucción (incluidos los de Revista) ... 106
Días de lluvia y nublados . 83
Tanto por ciento de días lluviosos en el período .. 48,1%
El tiempo en el período que nos ocupa fué el siguiente:
Mes de Mayo.
Días de lluvias 20
Días nublados 3
Días de sol —
Días hábiles 23
Mes de Junio.
Días de lluvia 13
Días nublados ... 10
Días de sol (1 mañana y 1 tarde) 1
Días hábiles 24
Mes de Julio (mes inicial del nuevo plazo).
Días de lluvia 3
Días nublados 9
Días de sol . 11
Días hábiles 23
Mes de Agosto.
Días de lluvia 13
Días nublados ... ... 7
Días de sol 6
Días hábiles ... ...... ...... 26
158 MEMORIAL DEL EJERCITO
Mes de Septiembre.
Días de lluvia . 11
/2
Días nublados 5
Días de sol 31
/2
Días hábiles 10
RESUMEN.
Días de lluvia 51
Días nublados 32
Días de sol 23
106
Estos datos prueban que en una guarnición menos lluviosa que
Valdivia y Puerto Montt, los días hábiles para la instrucción al
aire libre fueron sólo 55, lo que es bastante precario en un período
tan corto, que no sobrepasa de 9 meses. La crudeza del clima ha
obligado al personal —por decirlo así— a guarecerse en Cuarteles
de Invierno para cubrirse de las inclemencias del tiempo, pero en
ellos la falta de locales adecuados impide el buen desenvolvimiento
de todas las actividades militares dejándose en segundo término —
como bien se comprende— la principal, o sea, la instrucción en el
terreno.
Esta necesidad es la que ha inspirado las ideas del presente ar-
tículo y cuya solución podría alcanzarse casi por completo con un
plazo diferente para la convocatoria del contingente de la IV. D. E.
y de las unidades australes. Casi podría asegurar que la situación
que les depara el clima a las unidades de la IV. D. E. también la
sufren las de Concepción, Angol y otras ciudades. Por esa razón,
bien podría ser válido este estudio para el territorio de la III. D. E.
y unidades que en él se encuentren.
3.—Nuevo plazo de conscripción para la Zona Sur
y Austral de Chile.
En el cuadro que sigue se considera todo el Ejército, ya que
sólo así puede verse claramente la trascendencia que tendría un es-
calonamiento de la Convocatoria anual, no sólo en el caso de la IV,
D. E. y Destacamentos Australes.
ConvocatoriaAnualdelEjército.
MEMORIAL DEL EJERCITO.
Con el cambio de fechas en una futura Convocatoria Anual po-
drían presentarse, según esto, dos situaciones:
1.º) Se llama contingente el 1.º de Abril para la I., II., III.,
D. E. y D.C. (incluso Escuelas); se posterga el llamado hasta el
1.º de Julio para los conscriptos de la IV. D. E. y Destacamentos
Australes.
2.°) Se llama contingente el 1.º de Abril sólo para la I., II. D.
E. y D. C. (excepto III. Brig. Cab.); posterga III. y IV. D. E.
Para lograr un escalonamiento progresivo no parece aconse-
jable incluir a la III. D. E. en la reforma dentro del primer año,
en que pudiera ponerse en práctica esta sugerencia. Si fuera acep-
table para el presente, se incluiría la III. D. E. el año 1941, en igual
período de conscripción que la IV. D. E. y Destacamentos Aus-
trales.
4.—Ventajas de un período de instrucción con plazos escalonados.
Si se resumen las principales ventajas que se consiguen con el
cambio que aparece en el Cuadro de la Convocatoria anual del Ejér-
cito, en orden de importancia se obtienen las siguientes:
1.º) El Ejército mantiene siempre dos Divisiones sobre las
armas.
2.º) La I., II. D. E., D. C. y Escuelas de Aplicación de las ar-
mas mantienen un período que satisface la instrucción del personal,
dentro del plazo "práctico" de conscripción.
3.º) La (III. D. E.), IV. D. E. y Destacamentos Australes, cam-
bian su actual período de conscripción postergándolo para el mes
de Julio adelante. En un plazo así, la instrucción se puede hacer en
época más favorable y el período de Instrucción de Unidades se em-
pieza y termina con ejercicios en el terreno.
4.º) El período que comienza en Julio, termina en una fecha
oportuna para el año escolar (Escuelas e Institutos) tanto militar
como civil (Colegios secundarios, Universidades). El Plan de desti-
naciones sería realizable sin entorpecimiento en Marzo-Abril.
5.°) Se puede mantener la tradición de la Jura de la Bandera,
dejando la fecha de aniversario del Combate de la Concepción (9
de Julio) —para la IV. D. E. y Unidades Australes— como una
fiesta de recepción del Contingente y la de Juramento a la Bandera
se realizaría el 18 de Septiembre, fecha del aniversario patrio.
6.º) Se pueden realizar anualmente Grandes Ejercicios, en que
puedan participar varias Divisiones, p. ej. II. D. E. con Escuelas
o D. C.; III. y IV. D. E., etc.
7.º) La Instrucción de Cuadros, en la IV. D. E. y Destacamen-
tos Australes —que comprenden academias de repaso e instrucción
en el terreno hasta la Escuadra (Pieza) —es susceptible de. efec-,
tuarse en Junio con personal antiguo,
160
NECESIDADES DE FIJAR NUEVAS... 161
¡8.º) Cursos para Oficiales de Reserva pueden continuarse por in-
tercambio de personal entre las Divisiones —sin interrumpir la ins-
trucción de acuerdo con el orden de sucesión de las fechas propues-
tas (véase cuadro). Por ej., de la II. se puede destinar, para que
continúe prestando sus servicios en la IV. D. E., a un Aspirante a
Oficial que haya alcanzado en la División citada, hasta el grado de
Sargento 2.°; éste podría continuarlo en una unidad del arma de la
otra División, hasta alcanzar el grado de Oficial de Reserva. A la
inversa, uno de la IV. D. E. podría continuarlo en la II. D. E., pues
así lo permiten las nuevas fechas.
9.º) Parte del material de una División, por ej. las Columnas
Automóviles, pueden ser puestas a disposición de otra unidad, que
trabaja dentro de un plazo distinto, para realizar Grandes Ejerci-
cios o Maniobras.
5.—Inconvenientes del período propuesto para la IV. D. E.
Después de apuntar una serie de ventajas, se hace necesario
dejar también constancia de los inconvenientes que envuelve un cam-
bio como el propuesto. Los principales inconvenientes que se deri-
van, son los siguientes:
1.º) Las diversas Unidades del Ejército (Divs. Ejto., D. C.)
no alcanzarían en un momento dado un grado uniforme de instruc-
ción, pues, v. gr., mientras en algunas unidades se ha terminado el
período de instrucción, en otras se ha pasado sólo la Revista de Re-
clutas. Este inconveniente no es tan grave, ya que en caso de movi-
lización, pasada la Revista de Reclutas, se considera al personal con
valer militar.
2.º) Las comisiones que en la actualidad se realizan en épocas
de receso (Reconocimientos de verano en la IV. D. E.) distraerían
personal de la instrucción, en igual forma como los requieren los de
invierno, por ej. en la misma IV. D. E.
3.º) La permanencia —en los cuarteles— de campesinos, duran-
te las cosechas disminuye el número de brazos en esta clase de fae-
nas. Este inconveniente no tiene tampoco gran valor, si considera-
mos la exigua cantidad de braceros agrícolas que llama el Ejército,
en comparación del número de habitantes. En países densamente
poblados y que además tienen el Servicio del Trabajo, se pide has-
ta el concurso de las Unidades del Ejército en la recolección de las
cosechas, pero es un caso diferente al de Chile.
4.º) El personal contratado y el de Oficiales no puede hacer
uso de feriado en época de verano, sino que en Abril y Mayo en la
IV. D. E. y Destacamentos Australes. Este inconveniente tiene su
inmediata explicación en el hecho que se han dejado precisamente
estos meses favorables para los ejercicios de campaña y llenar así
M. delE.3.
162 MEMORIAL DEL EJERCITO
debidamente un fin del servicio; este tiempo se quita entonces al
bienestar privado del personal y de sus familiares.
De una justa valorización de estos inconvenientes, en compara-
ción con los beneficios que aconsejarían modificar lo que existe, po-
dría desprenderse la aceptación inmediata de las fechas de Convo-
catoria consignadas en el Cuadro respectivo; pero como los trámites
legales del Decreto de Convocatoria Anual deben estar a la fecha
bastante avanzados (24. II.) y no se estima del caso modificarlo el
presente año; su nueva aplicación servirá para corroborar las ideas
ya consignadas.
6.—Conclusión.
La ejecución del plan propuesto, en el presente año, significa-
ría postergar la Convocatoria —para los ciudadanos que deben hacer
su servicio en la IV. D. E. y Destacamentos Australes (Destaca-
mento Magallanes, etc.)— para el 1.º dé Julio de 1940. Desde el
año próximo, este mismo período (Julio-Marzo) se podría hacer ex-
tensivo a la III. D. E.
Como una ventaja accesoria imediata, se obtendría la economía
de alimentación correspondiente al personal que posterga tres meses
su acuartelamiento, fondos que podrían invertirse en completar las
necesidades de vestuario y equipo o bien en mejoramiento de ins-
talaciones en los Cuarteles de las Unidades de la IV. D. E.
El tiempo en que se posterga la conscripción se utilizaría, con
el personal a contrata, ampliando debidamente la Instrucción de
Cuadros y organizando un Curso Regimentarlo de Oficios Manuales
como prescribe el D|S. S. 3. N.º 976 bis., de 15. VI. 939. (B|O. 27,
pág. 826).
Finalmente se puede asegurar que, salvo razones poderosas que
obren en contrario, un cambio de plazo de conscripción para la IV.
D. E. y Unidades de la Zona Austral de Chile, sería altamente be-
neficioso para alcanzar mejores fines en la instrucción de las tro-
pas. Su estudio reclama una solución urgente la que, por lo demás,
no implica nuevos desembolsos al Erario Nacional.
Munición "PP" en armamento menor.
Por el Mayor Sr. Abdón Parra.
Las Tablas de Tiro, confeccionadas recientemente para el F. A.
Madsen de 7 mm., con municiones P y PP, dan los datos siguientes:
a) Velocidad inicial de P = 835 m|seg. y PP = 735 m|seg.
ib) Velocidad restante, a 600 m. de P = 485 m|seg. y PP =
480 m seg.
Velocidad restante, a 2500 m., de P = 150 m|seg. y PP
215 m seg.
c) Duración del trayecto, a 900 m., de P = 1,68 seg. y PP =
1,70 seg.
Duración del trayecto, a 2500 m., de P = 11,62 seg. y PP =
7,81 seg.
d) Rasancia de la trayectoria, a 800 m., de P = 2,51 m. y PP
= 2,56 m.
Rasancia de la trayectoria, a 2500 m., de P = 173 m. y PP
= 85 m.
e) Alcance eficaz, de 15 kgm., de P = 2150 m. y PP = 3600 m.
f) La bala P tiene forma puntiaguda, pesa 9 grs., y su camisa
es de acero. La bala PP tiene forma puntiaguda y tronco
de cono contrapuesto a la punta, pesa 10,45 grs. y su camisa
es de tombac.
Esta diferencia de bondades balísticas en estas municiones, de
distintas características técnicas, nos demuestra que la bala P es
superior para las distancias de tiro medias y cortas; para las gran-
des distancias de tiro es más ventajosa la bala PP. Esto nos dice que
la munición PP debe ser empleada en ametralladoras, que tienen
por misión principal apoyar con su fuego el avance de los fusileros,
a las grandes distancias de combate; la munición P debe ser usada
en fusiles, cuyo fuego adquiere toda su eficacia sólo a las distancias
cortas.
Esta forma de empleo de las municiones está de acuerdo, tam-
bién, con la Táctica, que hoy exige que las ametralladoras tengan
un alcance eficaz mínimo de 3000 metros; dicha condición la cum-
ple solamente la munición PP.
164 MEMORIAL DEL EJERCITO
Sin embargo, se podría pensar que es más conveniente, por ra-
zones de simplicidad, de uniformidad, etc., emplear en el armamen-
to menor un solo tipo de munición; pero, hay razones técnicas que
han obligado a los Ejércitos a transportar la munición P para fu-
siles y la munición PP para ametralladoras. Al respecto, la Técnica
dice:
1.—Si se quiere obtener gran Velocidad inicial, condición pri-
mordial del tiro muy rasante a las pequeñas distancias, es necesa-
rio tirar con balas livianas.
2.—La bala alemana S (P) ha sido la primera bala liviana, y
siguiendo a Alemania, la mayoría de las potencias han realizado las
balas livianas destinadas al fusil individual.
3.—Para las armas que deben tirar a distancias cortas la con-
dición que importa es la gran velocidad inicial.
4.—La bala liviana P tiene una trayectoria más rasante que la
bala pesada PP, a las distancias cortas.
5.—Tratándose de tocar objetivos visibles, la forma de la tra-
yectoria es tanto más favorable cuanto más rasante sea.
6.—El combate de fuego con el fusil es decisivo a las distan-
cias cortas.
7.—La bala P conviene mejor para el tiro del fusil; la bala
PP conviene mejor para el tiro de ametralladora.
Se puede observar que dicha teoría concuerda con los valores
prácticos obtenidos con nuestras municiones P y PP, liviana y pe-
sada, respectivamente.
En la actualidad, la mayoría de los Ejército extranjeros cuen-
ta con estos dos tipos de municiones, en su armamento menor. Así
podemos citar:
Alemania, en calibre 7,9 mm., emplea en fusiles la ¿bala P de
10 grs. y en ametralladoras, la bala PP de 12,5 grs.
Francia, en calibre 7,5 mm., emplea en fusiles la bala C (P)
de 9 grs. y, en calibre 8 mm., emplea en ametralladoras la bala D
(PP) de 12,85 grs.
Dinamarca, en calibre 8 mm., emplea en fusiles la bala P de
12 grs. y en ametralladoras la bala PP de 14 grs.
Argentina, en calibre 7,65 mm., emplea en fusiles la bala P de
10 grs. y en ametralladoras la bala PP de 12 grs., etc.
La obligación de tener que transportar varias clases de muni-
ciones para armas de un mismo calibre, pero de diferente empleo
táctico, es un inconveniente muy insignificante comparado con la
ventaja de poder usar las armas con toda eficacia. Los ejércitos
modernos tienen dotado su armamento menor, además de las muni-
ciones corrientes P y PP, de balas especiales: luminosas, perforan-
tes, incendiarias, etc.
El dominio del mar.
Por el Capitán de Navio Sr. Jorge Videla
Profesor de Guerra Marítima en la Academia de Guerra.
I.—Concepto del dominio del mar.
Una condición esencial para coordinar un plan de conjunto
entre el Ejército; la Marina y la Aviación, es el conocimiento exac-
to de lo que compete exclusivamente a cada una de las institu-
ciones.
La misión común del Ejército, de la Marina y de la Aviación,
es tratar de conseguir, por todos los medios, doblegar la voluntad
combativa del enemigo. Pero para llegar a obtener este fin, cada
rama de la defensa nacional opera dentro de una modalidad dis-
tinta, impuesta por el teatro de operaciones en que actúan y los
medios que cada una emplea.
Mientras el Ejército cumple su misión aniquilando las fuer-
zas adversarias y ocupando su territorio, la Marina no puede al-
canzar su objetivo tan directamente, porque las costas limitan la
acción de los buques y porque los barcos enemigos pueden refugiar-
se en puertos fortificados, que los pongan a salvo de toda agre-
sión.
En la guera terrestre, el teatro de operaciones se encuentra
casi siempre en el territorio del beligerante más débil. Las opera-
ciones del Ejército están limitadlas por las características del te-
rreno en que actúa y por la resistencia que le oponga el adversa-
rio. En el mar, en cambio, la actividad bélica dé, los buques puede
llegar tan lejos como el mar mismo, y la libertad de movimientos
de las fuerzas navales es tan amplia que no admite comparación
con la de las fuerzas terrestres.
Esta diferencia entre los teatros terrestres y marítimos, da
a la guerra en el mar su característica particular. El mar no per-
tenece a nadie exclusivamente, es un bien sin dueño. Toda nación
puede surcarlo y recorrerlo a su albedrío.
El mar es un camino. Poseer el dominio de este camino es el
objetivo principal de la guerra marítima. Impedir el tráfico de los
buques que llevan al enemigo sus medios de vida y de guerra, y
166 MEMORIAL DEL EJERCITO
proteger el tráfico de nuestros buques es, en esencia, el objeto de
la guerra en el mar. El dominio del mar es el dominio de las ru-
tas marítimas.
A primera vista, el objeto de la guerra marítima parece poco
importante. No tiene un carácter espectacular, porque sus efec-
tos no son inmediatos y rotundos, sino que lentos y progresivos.
La presión económica y política que se deriva del dominio
del mar, se hace sentir antes de haberse efectuado ninguna tope-
ración bélica. Mientras que con la guerra terrestre se. ejerce pre-
sión económica mediante la victoria o por medió de conquistas te-
rritoriales.
Con la guerra marítima esa presión comienza a ejercerse con
la simple declaración del estado de guerra.
La gran disparidad que existe entre la naturaleza y las po-
sibilidades de la guerra terrestre y de la marítima estriba, por
lo tanto, en la ilimitada extensión del teatro en que esta última
actúa y en la rapidez con que en él pueden desplanarse las fuerzas.
Un pequeño Estado que acierte a concentrar en lugar y mo-
mento oportuno una flota que posea la preparación suficiente, pue-
de imponerse a otra nación, aunque sea cien veces superior terri-
torialmente. La superioridad de Atenas sobre Persia residía en
una superior voluntad combativa, y en la mayor pericia para em-
plear las fuerzas navales.
El triunfo de Holanda e Inglaterra sobre España, Portugal
y Francia, naciones aparentemente más poderosas, se debió al opor-
tuno incremento del poder naval de esos dos estados, más peque-
ños, pero animados por la energía de la juventud. El Moqueo de la
costa alemana en 1848 y la anulación del comercio marítimo ale-
mán por la pequeña Dinamarca, advirtieron a los alemanes que era
de urgente necesidad volver a ser fuertes en el mar.
Del hecho que la guerra marítima se desarrolle en un lugar
sin dueño sobre el que nadie tiene derechos de soberanía y al que
todas las naciones quieren utilizar en "beneficio propio, resulta que
la guerra marítima tiene un carácter político mucho más marca-
do que la guerra terrestre.
Las operaciones más naturales y de menor importancia de la
guerra naval están expuestas a sufrir impedimentos políticos ba-
jo la forma de reclamaciones de neutrales. Por eso que al delinear
los planes de operaciones de la guerra naval debe considerarse es-
pecialmente la repercusión que ellos tendrán sobre los neutrales.
El uso demasiado absoluto del dominio del mar puede con-
ducir a resultados opuestos a los que se persiguen: en vez de de-
bilitar al enemigo, fortificarlo, por el hecho de que los neutrales,
al sentir vulnerados sus derechos, intervengan en contra nuestra.
En la última guerra, Inglaterra fué estrechando sólo gradual-
mente el bloqueo contra Alemania para no herir demasiado los in-
EL DOMINIO DEL MAR 167
tereses norteamericanos, pues temía que a consecuencia de los per-
juicios que pudieran derivarse de ello, ese país le suspendiera el
abastecimiento de municiones.
El estadista deberá estar posesionado perfectamente de los pro-
blemas que plantea la guerra marítima y del valor que pava el
país significa obtener o perder el dominio del mar.
El valor de este dominio no es igual para todas las naciones
y depende esencialmente de la estructura política, militar, econó-
mica y geográfica de cada una de ellas. En algunos casos, el mante-
nimiento de las comunicaciones marítimas militares será de impor-
tancia decisiva para la posesión o la pérdida de colonias o de terri-
torios separados o alejados de la metrópoli, en otros casos, el valor
de una nación como aliada estribará en su capacidad para enviar
tropas y municiones a través del mar; y, finalmente, hay otros ca-
sos en que la obtención, conservación o pérdida de las comunicacio-
nes marítimas comerciales constituye para ellas el valor principal
del dominio del mar.
La importancia de esta dependencia puede ser de tal magnitud
que la pérdida del dominio del mar baste para decidir la guerra,
corno aconteció en las guerras anglo-española y anglo-holandesa. En
otros casos, la decisión de la guerra puede retardarse notablemen-
te, y la pérdida de las comunicaciones marítimas se compensa con
la obtención de otras comunicaciones terrestres.
El afán de neutralizar el dominio del mar ejercido por los in-
gleses fué lo que urgió a Napoleón a extender extraordinariamen-
te sus conquistas en el continente; fenómeno que se repitió en la
pasada guerra mundial por las potencias centrales con la, inusitada
extensión de las líneas hasta Oriente. La guerra languideció paula-
tinamente en una inmensa línea de trincheras, para terminar Ale-
mania por ser vencida por los efectos del dominio del mar, ejercido
por sus rivales.
Pero cuando un país como Estados Unidos, no depende de sus
importaciones marítimas, la presión económica ejercida por el
dominio del mar se reduce a mínimas proporciones. En ese caso, el
dominio del mar sólo servira para invasiones de islas o territorios
Aislados, dándole a la guerra un carácter de objetivo limitado.
Los Estados continentales europeos, sin excepción, son muy sen-
sibles a la presión económica, ejercida por el dominio del mar, de-
bido a la interdependencia de sus intereses comerciales, económicos
y financieros con los mercados mundiales.
Esos Estados dependen del tráfico marítimo, casi en la mis-
ma proporción que Inglaterra. Y a esto se debe que desde la época
napoleónica haya ido en aumento constante la importancia del po-
der naval, llegando a significar un factor decisivo en las guerras
entre naciones del continente europeo.
168 MEMORIAL DEL EJERCITO
Pero es preciso dejar establecido, que ninguna guerra podrá
ganarse por el exclusivo ejercicio del dominio del mar, o bien, sólo
con las fuerzas navales, salvo que se tratará de una guerra entre
dos naciones insulares. Inglaterra ha tenido casi siempre en sus
guerras, a una potencia continental por aliada, que le ayudara a
obtener el objetivo propuesto.
Las guerras no se deciden solamente por medio de las fuerzas
militares terrestres, marítimas y aéreas sino que también por efec-
tos de la presión económica y financiera. Por lo tanto, todo lo que
sea debilitar o destruir el poder económico y financiero de una na-
ción contribuirá a la derrota del enemigo; y el medio de mayor efi-
cacia para combatir a una nación que tenga intereses marítimos es,
sin duda, atacarla en esos intereses.
Si dejamos sentado que la posesión de las comunicaciones es la
que constituye el dominio del mar, resulta evidente que dicho do-
minio puede tener diversos grados: puede ser total o parcial; ex-
tenderse a todos los acéanos o limitarse a mares aislados. Cuando
se combate por la conquista de posiciones marítimas, forzosamente
se establecerán focos de lucha en los sitios en que convergen las
rutas del tráfico propio o del enemigo, o en los lugares desde donde
se puede alcanzar éstos más fácilmente.
La noción del dominio del mar debe eonsiderarse siempre como
algo relativo. Para mantenerlo en todos los mares, no bastarán to-
das las flotas del mundo. En la guerra del 14, por ejemplo, los cru-
ceros alemanes le disputaron a los aliados el dominio del mar por
cierto tiempo. Alemania dominó en el mar Báltico y Turquía en
el Mármara, y aconteció el caso, grotesco si se quiere, de que In-
glaterra, que dominaba en todos los océanos después del desapá-
recimiento de los cruceros alemanes tenía que luchar ardientemen-
te para mantenerlo en sus aguas territoriales, donde le era disputado
por los submarinos de Alemania.
Para Inglaterra el dominio del mar existía en la guerra mun-
dial sólo con respecto a la superficie.
Al hablar hoy en día del dominio del mar, es necesario con-
siderar las restricciones que imponen a su ejercicio los submarinos
y aviones. Aun en el caso de una batalla naval decisiva, nunca
terminará con el aniquilamiento de todos los buques del enemigo y
mientras esto no ocurra nuestro adversario nos disputará este do-
minio.
La historia naval nos demuestra que, en casi todas las guerras,.
el mar no ha sido dominado en absoluto por ninguna de las partes
combatientes.
La situación normal es más bien un mar no dominado. Ambos
beligerantes tratan de impedir que el contrario obtenga ese do-
minio.
EL DOMINIO DEL MAR 169
La superioridad de uno de los bandos no es nunca tan grande,
que el bando contrario no pueda oponerse en cierta medida a la
pretensión del primero de dominar en forma absoluta, mientras dis-
ponga de algunas fuerzas combatientes aunque éstas sean escua-
dras aisladas, o aun escuadras auxiliares. Pero, aunque teóricamen-
te no se concibe un dominio absoluto del mar, en el terreno de la
práctica podremos considerarnos poseedores de ese dominio si lo-
gramos impedir que sean perturbadas aquellas de nuestras comuni-
caciones y operaciones que consideremos de importancia decisiva pa-
ra el resultado de la guerra y logramos al mismo tiempo impedir
al enemigo que utilice las rutas marítimas para su comercio y sus
operaciones. Es decir, disfrutaremos del dominio del mar, práctica-
mente, cuando el enemigo no pueda atacar eficazmente nuestras co-
municaciones por mar, y defender eficazmente las propias.
Cuando se estudia un plan de operaciones, debe establecerse
primeramente hasta qué punto se posee el dominio del mar en el
sentido que hemos dado a la expresión, y en qué lugar conviene con-
quistarlo temporaria o permanentemente y en cuáles renunciar a su
conquista.
La aspiración del más fuerte debe ser la de no contentarse
con mantener el dominio relativo y temporal, sino la de hacerlo
indiscutible y permanente. En cambio, el más débil nunca debe-
rá renunciar a combatir por la posesión de un dominio del mar,
atraque sea local y transitorio, si éste es de vital importancia para
la guerra.
En las guerras de la independencia sudamericana, España pudo
ser derrotada sólo cuando los patriotas obtuvieron el dominio del
mar y pudieron sin peligro mover libremente sus tropas a través
de esta vía, mientras para España esto era imposible.
Igualmente en la guerra del Pacífico, no fué hasta después del
combate de Angarrios, en que Chile obtuvo definitivamente el domi-
nio del mar, que se pudo enviar las expediciones desde Antofagas-
ta a Pisagua, desde Pisagua a Pacocha y de Arica a Curayaco.
En la guerra civil de 1891, nuevamente quedó demostrada la
importancia vital de la libertad de movimientos en el mar.
Y es así como nos ha demostrado la historia patria que para
Chile el dominio del mar. ha sido un factor decisivo en todas las
guerras en que se ha visto comprometido.
II.—Factores estratégicos de que depende el dominio del mar.
Hay cinco factores o elementos estratégicos determinantes del
dominio del mar.
La pérdida de cualquiera de ellos significa para los beligerantes
quedar impotentes.
Estos cinco factores son: PODER — POSICION — MOVL-
LIDAD — BASES y LINEAS DE COMUNICACIONES.
170 MEMORIAL DEL EJERCITO
Cada uno de estos factores depende uno de otro, por eso que
si logramos despojar al enemigo de uno de ellos en forma perma-
nente podremos conseguir nuestro fin.
a) PODER.—El poder naval no sólo está constituido por el
número de buques que forman una flota, sino por el poder comba-
tivo de esas fuerzas, derivadas de la preparación de sus oficiales
y del entrenamiento de sus tripulaciones.
Naturalmente que debe suponerse que aquel país que posee
una escuadra constituida por cierto número y categoría de buques,
ha preparado debidamente a sus hombres para el empl(eo correcto
de esas fuerzas.
El poder inicial en la guerra depende de la estrategia de paz
y de una política naval inteligente y resuelta.
Para los países que no cuentan con astilleros propios, este po-
der inicial tiene un valor de vida o muerte, pues, de acuerdo con el
Derecho Internacional, no es posible adquirir buques una vez! de-
clarada la guerra, porque la Convención XIII de La Haya lo pro-
hibe expresamente, en sus artículos 6.º y 8.º.
El poder naval de una nación puede incrementarse con la
alianza de otra nación marítima. Este incremento sería el produc-
to de una política exterior inteligente, que debe considerarse tanto
como un factor positivo o negativo en los posibles planes de ope-
raciones.
El incremento del poder naval desde tiempo de paz está ínti-
mamente relacionado con el poder económico y financiero de la na-
ción. Los buques son elementos muy caras que comprometen seria-
mente las finanzas nacionales, y por el hecho de ser escasos en nú-
mero, relativamente vulnerables, de subido costo y que su reempla-
zo y construcción demanda mucho tiempo y variadas complicaciones,
cada unidad tiene una importancia considerable.
Paralelamente a las complicaciones del material corren las di-
ficultades inherentes a la instrucción especializada del personal, que
para llenar su cometido debe poseer conocimientos técnicos y ma-
rineros, sometiéndose a un adiestramiento largo y cuidadoso.
Fácilmente se deducirá de esto que las pérdidas materiales y
de personal en la guerra naval se suplen con mucha dificultad, y
bien podemos afirmar que los grandes buques de combate, con sus
dotaciones bien instruidas y adiestradas, no pueden ser substituidas
en el curso de una guerra aun para las naciones que poseen medios
de construcción y reemplazo. Así fué como en la pasada guerra de
1914-1918 Alemania no pudo construir ningún acorazado, a pesar
de la prolongada duración del conflicto, y escasamente pudo com-
pletar el alistamiento de los ya comenzados antes de iniciarse la
guerra.
La batalla naval compromete íntegramente el poder marítimo
de las naciones contendientes, casi sin exclusión de reservas.
EL DOMINIO DEL MAR 171
Por eso es que con justa razón decía el Almirante Jellicoe, des-
és de la batalla de Jutlandia; que durante la misma, no dejó nin-
gún momento de pesar en su espíritu el pensamiento que en la flota
de su mando reposaba exclusivamente la existencia del Imperio Bri-
tánico y el éxito de la causa de los aliados. Si la flota de combate
hubiera sufrido un contraste, aunque sólo fuera la pérdida de ]a
superioridad numérica, no existían reservas ni medio alguno de re-
emplazarla.
Estando el poder de una nación constituido por buques de di-
ferentes tipos, la elección de los tipos más adecuados es el producto
de los estudios profundos y prácticos, que responderán a las verda-
deras necesidades estratégicas de la nación, considerando el aspecto
geográfico del país y los posibles adversarios; pero dentro de todas
estas consideraciones debe primar aquella que sólo con la ofensiva
y con buques capaces de emprenderla se puede alcanzar la victoria.
Es así como no se concibe que el poder naval de un Estado
marítimo esté constituido exclusivamente por buques incapaces de
alejarse de sus bases, pues con tales buques ni se podría defender
la costa propia ni podría atacarse la del enemigo.
Hemos dicho que la esencia de la guerra marítima consiste en
•el dominio del mar. Alrededor de este principio se desarrolla la
estrategia naval y, por lo tanto, cuando estudiamos un plan de ad-
quisiciones navales o de incremento del poder naval, tenemos que ver
primero cuáles son nuestras posibilidades para alcanzarlo con las
unidades actuales, y cuáles debemos adquirir para disputarle a nues-
tros posibles enemigos algo que ellos también querrán alcanzar.
b) POSICION.—Pero no basta para conquistar o conservar el
dominio del mar poseer un mayor número de buques, o tenerlos
más poderosos que el adversario. No menos importante para este
objeto es la situación geográfica del punto desde donde parten las
fuerzas para operar; y muchas veces, la situación: de las bases con
respecto a los puntos terminales y a los puntos de convergencia de
las rutas comerciales puede ser de una influencia decisiva para el
ejercicio del dominio del mar.
A este respecto, la posición estratégica que al estallar la guerra
mundial de 1914 ocupaba Ingla-terra era excelente por la situación
de Scapa Flow (islas Oreadas). Desde este punto su flota domi-
naba no sólo las líneas británicas de comunicación, desde el océa-
no y desde el Skagerrak, cortando al mismo tiempo las alemanas
con el Atlántico, sino que protegía también las Islas Británicas del
riesgo de invasión.
Con su sola situación geográfica Inglaterra bloqueaba virtual-
mente a Alemania; podía cortar las rutas comerciales que se diri-
gían a Alemania y suspender la navegación germánica.
En cambio, la única base de operaciones de la flota alemana
que lo era la bahía de Heligoland, quedaba con sus comunicaciones
172 MEMORIAL DEL EJERCITO
de ultramar cortadas, y en consecuencia en un punto muerto respec-
to a las rutas comerciales de importancia. La corriente del tráfico-
universal afluía a la costa occidental británica; en cambio, desde
que estalló la guerra ninguna línea comercial llegaba al mar del
Norte al alcance de la flota alemana.
La lucha por la mejor posición estratégica no comienza con el
estallido de la guerra, sino en un período anterior en plena paz.
Esta tarea no incumbe solamente a la Marina, sino que también
al Gobierno, al estadista: "Sin bases no hay dominio del mar y sin
política naval no hay bases".
Cuando un país depende económicamente de sus importaciones
y exportaciones marítimas, necesita desarrollar una política que le
asegure la mantención de este comercio.
La situación estratégica tiene tal importancia que puede suce-
der que, aun teniendo una superioridad de fuerzas de combate, de-
bido a una mala posición no pueda lograrse el dominio sobre las
rutas marítimas vitales; y ala inversa, puede ocurrir que la situa-
ción sea tan buena, que a pesar de la inferioridad de fuerzas, pueda
disputársele al adversario el dominio del mar.
Los ingleses, en la guerra mundial, dominaban en el mar me-
diante la excelencia de su posición estratégica y no mediante la su-
perioridad de su flota que también la poseían.
Con la posición estratégica solamente, no es posible ganar una
guerra, pero con la flota únicamente, tampoco. Las dos cosas se com-
plementan. Cuando la flota existe y la posición no, la misión más
importante que debe contener el plan de operaciones será la con-
quista de la posición estratégica, y por el contrario, cuando la flota
es inferior a la del adversario, pero en cambio la posición se tiene,
la misión principal es conservar la situación privilegiada que cons-
tituye una gran ventaja en la lucha por el dominio del mar.
La conquista de la posición no implica la ocupación misma de
esa posición. Puede lograrse con la batalla, ya que ésta no sólo pone-
en juego el poder naval en sí mismo, sino que también las posicio-
nes estratégicas de importancia.
c) MOVILIDAD.—La movilidad de una flota implica princi-
pálmente la facilidad de moverse libremente, teniendo los buques el
agua necesaria bajo sus quillas no sufren otras limitaciones en su
movimiento que su propia capacidad de combustibles.
Si los buques no cuentan con el combustible necesario en el
momento y en lugar oportuno, han perdido un factor tan princi-
pal que puedo decirse que con la pérdida de la movilidad han
perdido la posibilidad de conquistar o disputar el dominio del
mar.
La movilidad depende:
a) del radio de acción de los buques;
b) de las facilidades de abastecimiento con que se cuente.
Lo primero constituye un problema eminentemente técnico. Su
soluación es objeto de constantes estudios e innovaciones de los me-
dios de propulsión.
Lo segundo, es casi un corolario de lo anterior, y además depen-
de de la extensión del teatro de operaciones, del número y ubicación
de las bases y de las líneas de comunicaciones de las mismas.
Para una potencia naval que no produce su propio combustible
para mover la flota, el abastecimiento de este elemento vital cons-
tituye un serio problema estratégico, ya que cualquier entorpeci-
miento en el aprovisionamiento puede tener fatales consecuencias
para la consecusión de las operaciones.
En este caso el problema del abastecimiento del combustible en-
cierra tres aspectos:
a) Su adquisición;
b) Su transporte;
c) Su almacenamiento.
Respecto a la adquisición puede decirse que habiendo divi-
saso crédito este aspecto es subsanable, pues nunca ha sucedido que
un país en guerra haya tenido dificultades en este sentido. El de-
recho internacional permite a los particulares neutrales comerciar
por su cuenta y riesgo con los beligerantes, sin que para ello com-
prometan la neutralidad del Estado a que pertenecen. Las fuentes
de producción están en poder actualmente en la mayor parte de
los países en poder de particulares o sociedades anónimas. Este he-
cho simplifica la adquisición.
Respecto a su transporte, hay que considerar dos situaciones:
a) Si el combustible va consignado a un particular;
b) Si el combustible va destinado directamente al abastecimien-
to de una flota beligerante.
Según el derecho internacional, en el primer caso, en el evento
de apresamiento del buque, la carga es confiscable, pero no así el
barco que lo transporta.
En el segundo caso, el apresamiento del buque y su carga, sig-
nificaría la confiscación de ambos, por constituir este hecho, un
auxilio hostil, penado expresamente por el derecho internacional.
En este segundo caso, sería necesario contar con medios pro-
pios de abastecimiento, porque seguramente los neutrales no se
expondrían a estos riesgos, salvo subidas indemnizaciones.
El problema de su almacenamiento es resuelto ya sea por la
construcción de estanques o bien de depósitos móviles. Los estan-
ques, para que presten los servicios indispensables, deben estar dis-
tribuidos convenientemente y dar las seguridades contra bombar-
deos aéreos o navales, para lo cual deben construirse subterráneos a
prueba de bombardeos.
d) BASES.—Nelson vigiló a la flota francesa refugiada en el
puerto de Tolón durante dos años y rara vez entró a un puerto.
EL DOMINIO DEL MAR. 173
174 MEMORIAL DEL EJERCITO
Pero aquellos tiempos eran los de la propulsión a vela, cuando los
buques no tenían otras necesidades que el agua y los víveres, que
bien podían recibir en alta mar.
Pero hoy en día, que los buques necesitan limpiar sus cascos,
reparar sus máquinas y proveerse de combustible periódicamente,
se encuentran más ligados a las bases. La aparición del submari-
no ha producido una disminución del radio de acción de los buques,
pues los obliga generalmente a desarrollar una mayor velocidad y
navegar en zig-zag.
No hay mejor ejemplo de la debilidad de una flota despro-
vista de bases adecuadas que el caso de Alemania en la guerra mun-
dial de 1914.
Los cruceros alemanes, desprovistos de puntos de apoyo, vaga-
ron por los mares, por un corto tiempo, acosados por la falta de
bases, y obligados a entrar a puertos neutrales a buscar provisiones
donde sólo podían permanecer 24 horas, dando así a sus enemigos
informaciones precisas de sus movimientos.
Las bases pueden estar constituidas por puertos preparados ex-
presamente para el objeto, o bien improvisados para llenar su co-
metido, pero en todo caso deben reunir tres requisitos fundamen-
tales :
a) Situación;
b) Recursos;
c) Seguridad (Poder).
De estas tres necesidades fundamentales Mahan considera que
la "situación" es la más importante, porque podrán obtenerse "re-
cursos" y "seguridad" por medios artificiales, pero no se puede
decir lo mismo tratándose de "situación geográfica".
La situación de una base tiene un doble aspecto; primero su
posición en relación con el teatro de operaciones; y segunda su si-
tuación en relación con las fuentes de aprovisionamiento, o sea, con
sus líneas de comunicaciones.
Cuando la elección de la situación está al alcance nuestro, la
base debe quedar lo más cerca posible del probable objetivo del ene-
migo o bien cerca del camino que tenga que seguir para conse-
guirlo.
En lo que se relaciona a las líneas de abastecimiento de la
base debe tenerse en cuenta que no conviene avanzar la base a tal
posición que la flota, en vez de preocuparse de las operaciones con-
tra el enemigo, tenga que tener una vigilancia constante sobre las
comunicaciones de la base.
Cuando una base no cuenta con recursos propios, las líneas de
abastecimiento de la base toman importancia extraordinaria.
Al hablar de recursos de una base, involucramos muchas de
sus necesidades: Diques, maestranzas, combustible, alimentos, muni-
ciones, repuestos, lugares de descanso para las tripulaciones, etc.
EL DOMINIO DEL MAR 175
. Aparte de las diques, todo lo demás puede improvisarse, ya sea
llevando en buques depósitos, o bien, almacenándolo u obteniéndolo
la región.
Cuando se instala una base avanzada en lugar apartado, los
elementos de la base pueden llevarse en buques. Una base así íns-
talada adquiere una ventaja por su movilidad, cuando las operacio-
nes que debemos realizar ganan con esta posibilidad de poder mo-
ver la base. Naturalmente que esta posibilidad está ligada a la de
poder encontrar un lugar estratégicamente colocado y que reúna
la seguridad suficiente.
El Imperio Británico ha cimentado su poder naval en una ade-
cuadadistribucióndesusbases.
La seguridad o poder de una base tiene una estrecha relación
con el uso que de tal base se proponga hacer en tiempo de guerra.
No tiene que ser defendida como a menudo se supone en proporción
recta con el poder de la flota que va a usar la base; en reali-
dad, la defensa se relaciona principalmente con el período de tiem-
po durante el cual deba defenderse contra los ataques del enemigo
sin la ayuda de la propia flota. Scapa Flow, base de la flota bri-
tánica, no tenía grandes defensas, puesto que la misma flota cons-
tituía su mejor defensa.
Muchas veces se dice que una base domina tal o cual posición.
Por ejemplo, se dice que Gibraltar domina el Estrecho de su nom-
bre. Ninguna base domina nada más allá del alcance de sus caño-
nes; sólo domina el espacio de aguas navegables que quedan bajo
el fuego de sus fortificaciones. Una base como Gibraltar es algo
así como una garita de centinela. Es el centinela el que ejercita el
dominio y nó las tablas en que ocasionalmente descansa o busca
abrigo.
Aparte de lo que hemos dicho, una base requiere otras con-
diciones :
a) Espacio suficiente que permita a los buques fondear den-
tro de ella a la gira;
b) Fácil recalada con todo tiempo y marea;
c) Una entrada que pueda ser defendida. contra los ataques
de toda clase de buques;
d) Debe quedar, en lo posible, alejada de poblaciones;
e) Deba tener a lo menos, abastecimiento propio de agua;
f) Debe ser suficientemente amplia que permita ejercicios de
artillería, torpedos, etc., o estar cerca de un lugar donde estos pue-
dan efectuarse.
La necesidad imprescindible que tiene una flota de poseer ba-
ses apropiadas, haca que la construcción o preparación de esas ba-
ses sea un asunto de importancia como la decisión de cualquier
tipo de buque. Aunque esta importancia común los acerque tanto,
se diferencian las básete y los buques en una característica funda-
176 MEMORIAL DEL EJERCITO
mental, esto es, que los buques poseen la movilidad que les permite
trasladarse de una región a otra, y las bases no pueden hacerlo tan
fácilmente. En consecuencia, las bases se levantan en los puntos
que se les necesita para permitir a la flota el desarrollo de sus
operaciones.
Una base es una posición desde la cual una flota puede atacar
y a la cual puede volver para proveerse de combustible, municio-
nes y consumos, y para las reparaciones de sus cascos; y maqui-
narias.
Estas últimas necesidades son todas, de importancia vital para
una flota, y en realidad su importancia crece cada día con la me-
nor autonomía de los barcos modernos, pero la característica prin-
cipal de una base es que constituye una posición desde la cual la
flota puede atacar. Existe una tendencia exagerada a mirar las ba-
ses desde el punto de vista defensivo. Para la marina mercante una
base es puerto de refugio, para la Armada es un puerto desde el
cual puede atacar.
e) LINEAS DE COMUNICACIONES.—Aunque el camino más
rápido y seguro de llegar a la victoria es la destrucción del, poder
del enemigo, este fin también puede obtenerse indirectamente con
la destrucción de sus bases o por la destrucción de sus líneas de
comunicaciones.
Los ejércitos dependen casi completamente de sus líneas de co-
municaciones y se requieren tropas para resguardarlas. Mientras
más se alejan los ejércitos de sus bases, menos es su fuerza efec-
tiva y- se debilita al mismo tiempo el golpe que pueda descargar.
Por otra parte, para un ejército es extremadamente difícil desviar
sus líneas de comunicaciones para evitar que puedan ser atacadas
por el enemigo.
Las flotas, siendo en gran parte completas en sí mismas, no su-
fren tanto las consecuencias de estas desventajas; resultan menos
afectadas por los ataques contra sus líneas de comunicación, las que
no dependen de ninguna vía artificial continua y pueden ser des-
viadas, excepto cuando atraviesan algún canal angosto.
Podemos decir, por lo tanto, que las líneas de comunicaciones
navales están menos expuestas a ataques que las de un ejército; pero,
por otra parte, mientras un ejército puede proteger sus Kneas de
comunicaciones contra ataques, siempre que no provengan del ai-
re, una flota no puede hacer lo mismo debido a la gran facilidad
de las fuerzas navales enemigas para atacar nuestras fuerzas y evi-
tar ser atacadas.
Las líneas de comunicaciones de una base están íntimamente
ligadas a los recursos de la base. Pero no pueden ser cortadas
por el hecho de instalarse sobre ellas con determinadas fuerzas. Para
producir efectos se necesita detener o paralizar el paso de aprovi—
sionamientos.
EL DOMINIO DEL MAR 177
Pero la desventaja mayor que pueden tener las líneas de co-
municaciones deuna base, es que exista una base enemiga en sus
proximidades.
Cuando las líneas de comunicaciones de una base convergen
de infinitas direcciones, porque la base es una isla o bien la situa-
ción de ella permite este hecho, el enemigo encontrará muchas di-
ficultades para detener sus aprovisionamientos. Bermudas y Jamai-
ca, batees de la flota inglesa, son débiles como bases, a causa de
la longitud de sus líneas de comunicación; pero la paralización, de
los aprovisionamientos de Bermudas, a la cual se puede recalar de
cualquiera dirección prácticamente, es más difícil que en caso de
Jamaica, cuyas líneas de aproximación son limitadas.
La gran debilidad de una larga línea de comunicaciones puede
remediarse parcialmente si existen otras bases a lo largo de tales
líneas y si se cuenta con fuerzas suficientes para traspasar provi-
siones de una base a otra bajo su protección. Como ejemplo de este
caso puede citarse la cadena británica que forman las bases hacia
Oriente: Gibraltar, Malta, Egipto, Aden, Colombo, Singapur y Hong
Kong.
Estados Unidos, siguiendo una política naval similar, ha des-
arrollado la cadena de bases que salen del golfo de Méjico hacia el
Este: New Orleans, Key West, Guantánano, Puerto Rico y St.
Thomas.
III.—Formas de conquistar el dominio del mar: la batalla
y el bloqueo.
a) LA BATALLA.—La manera más segura de obtener y con-
servar definitivamente el dominio del mar consistirá en la destruc-
ción de la flota enemiga en una batalla decisiva. Es un principio
evidente que el objetivo de toda flota de guerra es la destrucción
de la contraria, pero no es fácil inducir a la escuadra enemiga a
luchar bajo las condiciones que sean convenientes para nosotros.
En la práctica, la estrategia de la potencia naval más poderosa
consiste en tratar de obligar a la flota enemiga a combatir; mien-
tras la de la flota más débil es evitar el combate hasta que las con-
diciones le sean favorables.
Cuando los conductores de la guerra naval quieren poner en
práctica las 'teorías de Napoleón sobre la destrucción de las fuerzas
contrarias, se encuentran con dificultades graves que no se pre-
sentan en la guerra terrestre. El valor de esta teoría reside en el
hecho de que en la guerra terrestre, siempre que un ejército tenga
la fuerza y la voluntad necesarias para ello, podrá obligar al con-
trario a. librar una batalla; pero en la guerra naval ocurre de que
es imposible acometer al enemigo para darle el golpe decisivo si él
M. del E. 4.
178 MEMORIAL DEL EJERCITO
esquiva el combate refugiándose en una base fortificada, en cuyo
caso, sólo disponiendo de fuerzas que puedan atacar la posición por
tierra, podría alcanzarse el contacto con el enemigo.
Cuando se presentan situaciones semejantes, ellas ponen al ata-
cante ante un gravísimo dilema. Nada valen en este caso, ni la su-
perioridad numérica ni la firme voluntad de vencer, ni los deseos de
llegar cuanto antes a una decisión.
Sin embargo, existen medios estratégicos para obligar al ene-
migo a que abandone sus refugios y compelerlo a luchar.
Esos medios son varios y de distinta naturaleza: el ataque al
comercio del enemigo, llevado en gran escala, generalmente es el
mejor; pero esto exige una posición geográfica favorable. Otros re-
cursos pueden ser: el ataque a las expediciones marítimas y la
ocupación de islas o zonas costeras que dominen importantes ru-
tas estratégicas del enemigo, la amenaza con expediciones de desem-
barco y, como expediente singularmente enérgico, el bombardeo de
lugares de la costa donde existen importantes instalaciones mili-
tares, etc.
En todo caso, debe elegirse el medio del cual espere el ene-
migo un daño mayor que de la expedición de su flota.
En la guerra entre Inglaterra y Holanda, los holandeses se
refugiaron con su escuadra entre los miles de escondites que les
prestaba su accidentado litoral, desde donde atacaban cuando las
circunstancias favorables se lo permitían. Bien pronto se conven-
cieron los ingleses de la imposibilidad de conseguir una victoria de-
cisiva empleando sus fuerzas directamente contra la escuadra ho-
landesa y estimaron que había que discurrir algún recurso estra-
tégico adaptado al caso, que hiciera imposible al enemigo persis-
tir en su obstinada defensiva, lo hiciera salir de sus refugios y la
obligara a aceptar la batalla decisiva. En consecuencia, resolvieron
emplear el recurso de amenazar el comercio holandés, poniendo así
al enemigo en la disyuntiva de perder su comercio o su flota, com-
peliéndolo así a librar la batalla decisiva, y como este método les-
fracasara, en la tercera guerra prepararon una amenaza de des-
embarco en las costas holandesas, embarcando para el efecto, en Yar-
mouth, 15.000 hombres. Este plan fracasó también por la defec-
tuosa cooperación entre la flota de transportes y la escuadra de-
combate.
En la guerra mundial en 1914, las fuerzas navales alemanas
sufrieron una gran decepción al comprobar que sus adversarios no
estaban dispuestos, como ellos lo esperaban, a exponer sus naves
en las proximidades del golfo alemán. Y esta misma esperanza frus-
trada los había hecho descuidar la preparación de los medios estra-
tégicos para obligar al enemigo a que abandonara su lejanas y se-
guras bases, atrayéndolo al alcance de sus fuerzas. Debido a estas,
circunstancias las empresas acometidas por la Flota de Alta Mar,
EL DOMINIO DEL MAR 179
de Alemania hasta el año 1916, se caracterizaron por su aspecto
indeciso y borroso. No hubo un plan definido y continuado que se
basara en razones estratégicas, ligadas al plan general; de guerra.
Pero pudo comprobarse después de la guerra que, a todo in-
tento,alemán de bombardear la costa inglesa, toda la flota británica
se hizo a la mar en busca de los atacantes, y si no tuvo lugar la
batalla decisiva, fué por circunstancias especiales ajenas a los be-
ligerantes.
La batalla de Jutlandia se llevó a efecto porque la flota alema-
na amenazo la única ruta comercial alcanzable desde el golfo ale-
mán, saliendo la flota inglesa a interceptarla.
Alemania juzgó imposible la invasión de lnglaterra sin el pre-
dominio del mar, y como se estimaba que el enemigo no le daría nin-
guna importancia a esta amenaza, se prescindió en absoluta de ese
medio estratégico de presión. Sin embargo, para Inglaterra el pe-
ligro de una invasión de sus islas fué una preocupación perenne.
Pero el hecho de que sea la batalla la forma más expedita pa-
ra lograr en definitiva el dominio del mar, no debe llevarnos ?
considerar la batalla como el único fin de la guerra marítima. Este
es un error que ha dado lugar, en guerras del pasado, a graves erro-
res estratégicos.
En la guerra hispano-norteamericana, los Estados Unidos to-
maron las armas para libertar a Cuba del dominio español; se tra-
taba, por lo tanto, de una guerra de objetivo limitado; y la ini-
ciaron los norteamericanos con una operación acertada, que debía
llevar a sus manos el objetivo territorial deseado. Se proponían sen-
tar pie cuanto antes en la costa occidental de Cuba, parla prestar
pronta y eficaz ayuda a los insurrectos. El transporte de las tropas
no ofrecía casi riesgo, dada la favorable posición geográfica, si la
flota se limitaba a actuar estrictamente a la defensiva, cubriendo
los transportes. Pero los norteamericanos estaban tan imbuidos en la
doctrina de la batalla como único fin de la guerra naval, que cuan-
do tuvieron noticias de que una escuadra española surcaba el Atlán-
tico, abandonaron la protección de los transportes desde el excelen-
te lugar de acecho que ocupaban y partieron al encuentro de la
escuadra enemiga con la intención de encontrarla y destruirla.
Como se considerara que podría interceptársela en las proxi-
midades de Puerto Rico, el Almirante Sampson fué autorizado para
dirigrise hacia ese punto. Los españoles previeron esa posibilidad
y torcieron rumbo, resultado de ello no sólo que los contendores
no se encontraron sino que los transportes quedaron abandonados
a su suerte, y si los norteamericanos no sufrieron un desastre por
este error, fué debido a que la escuadra española en vez de entrar
a la Habana o Cienfuegos, que tenían comunicación ferroviaria con
el ejércto español se dirigió a Santiago de Cuba.
180 MEMORIAL DEL EJERCITO
Los japoneses, en cambio, cuando ¡sostuvieron su guerra con
Rusia, no buscaron la batalla con la Escuadra enemiga refugiada
en Puerto Arturo, sino que se dedicaron a proteger sus lineal de
transportes de tropas hacia Manchuria.
Cuando Rusia envió a Oriente su escuadra del Báltico, el Al-
mirante Togo tampoco salió a buscar a la escuadra enemiga, a pesar
de las múltiples circunstancias que aconsejaban su destrucción. Pre
fírió esperarla en un lugar donde necesariamente debía de pasar
si querían cumplir con su objetivo. Fué así, como, en el lugar y
en el momento oportuno, con todas sus fuerzas concentradas, asestó de
improviso el golpe que lo llevó a la más gloriosa de las victorias
navales obtenidas hasta ese entonces: la batalla de Tushima.
Aunque el principal y único objtetivo de nuestros esfuerzos debe
ser la flota enemiga, no debemos darle el valor de un principio rí-
gido. Cada caso tiene su fórmula para cumplir con este principio
que es fundamental, pero flexible.
La batalla en las proximidades de las bases enemigas es una
desventaja apreciable que siempre debe tenerse en cuenta. La flota
británica, empleó el bloqueo y aislamiento de Alemania de todas las
rutas comerciales del globo, como medio estratégico para obligar a la
escuadra alemana a librar batalla; pero nunca fué a buscarla sino
que esperó que ésta saliera y se alejara de sus bastes.
b) EL BLOQUEO.—Hemos dicho que es raro el caso que am-
bos combatientes busquen simultáneamente la batalla. Lo más fre-
cuente será que el más fuerte trate de imponerla y el más débil
de evitarla, y con ello la escuadra más poderosa no podrá conside-
rarse poseedora del dominio del mar mientras no haya logrado in-.
movilizar o neutralizar a su contendora por uno u otro medio. El
medio más eficaz, en este caso, es el bloqueo.
El bloqueo puede tener dos objetos: impedir que la ilota ene-
miga emprenda la ofensiva, o bien cortar el comercio marítimo del
adversario. En el primer caso, establecemos un bloqueo militar
y en el segundo, un bloqueo comercial.
El objetivo del bloqueo militar es. impedir que salgan de sus
bases las fuerzas enemigas, pero también puede ser un medio para.
obligarlas a combatir. Con el bloqueo militar se trata de conquistar
el dominio del mar.
Con el bloqueo comercial y económico se ejerce el dominio del
mar. Para el primero, se emplea la escuadra de combate; para el
segundo, los cruceros y buques auxiliares.
Tanto el bloqueo militar como el comercial no se ejercerán con
un sentido militar o comercial exclusivo. Aun en el caso que pre-
valezca el carácter militar, difícilmente se renunciará a atacar el co-
mercio si la ocasión es propicia y vice-versa.
Elbloqueopuedeestablecersesituadolasfuerzasbloquedoras
en las proximidades del puerto o zona bloqueada, o bien a gran dis-
ELDOMINIO DEL MAR
en una posición de interceptación de las rutas que condu-
cen allí.
Han sido muy debatidas las ventajas y desventajas del blo-
queo estrecho y del bloqueo a distancia.
La adopción del bloqueo a distancia está determinada por tres
requerimientos: 1.º) Si se tiene el propósito de hacer salir al ene-
migo de su refugio, el grueso de la escuadra bloqueadora se situa-
rá lo suficientemente alejada para que resulte tentadora la salida
de la escuadra bloqueadora; 2.º) La distancia dependerá de las con-
diciones indispensables para que la batalla se produzca con la si-
tuación favorable; 3.°) El bloqueo no. deberá producir un desgas-
te excesivo de las fuerzas que lo mantienen. Es necesario que pue-
da librarse la batalla decisiva en condiciones adecuadas.
Para adoptar el bloqueo estrecho es indispensable tener una
fuerza más poderosa que la del enemigo y que además sea capaz de
contrarrestar de día y de noche el ataque de los submarinos, des-
tructores y aviones enemigos.
Dadas las dificultades que entraba el bloqueo estrecho, debe
preguntarse en cada caso si existe correspondencia entre lo que se
expone y el fin estratégico que se persigue. En muchos casos se lle-
gara a la conclusión de que puede substituirse el bloqueo estrecho por
el bloqueo a distancia sin menoscabo del fin estratégico que se per-
sigue, ya que el límite entre ambos bloqueos no está claramente de-
marcado.
Durante la guerra mundial de 1914 los ingleses adoptaron una
combinación de los dos métodos de bloqueo. Mientras el grueso de
la flota inglesa se instaló en Scapa Flow, en las islas Orcadas, con
la misión de vigilar todo el mar del Norte, el resto de la flota se
hizo cargo de la protección de la zona del canal de la Mancha, apo-
yada en las bases del canal.
En lugar de establecer líneas permanentes de bloqueo, se or-
ganizaron frecuentes cruceros de escuadras de exploración que atra-
vesaban todo el mar del Norte, cambiando constantemente de direc-
ción. Por este sistema se conseguía ocultar al bloqueado la posi-
ción y distribución de las fuerzas bloqueadoras, y se dificultaban
asimismo las ataques a estas fuerzas.
Así fué cómo desde principios de 1915 la flota de comísate in-
glesa, permaneció generalmente en la rada de Scapa Flow, y la de
cruceros se mantuvo en el mar haciendo frecuentes incursiones ha-
cia el Sur. La intervención que estas últimas fuerzas tenían en el
bloqueo fué gradualmente reduciéndose a medida que se iba aumen-
tando el número de las naves que integraban la X. Escuadra de
Cruceros, la cual llegó a contar de 24 cruceros auxiliares que te-
nían por base, unos, el Clyde, y otros, el Mercy. Estaban estas na-
ves agrupadas en cuatro divisiones que cruzaban en distintas zonas:
una el Norte de las islas Faeroer's y otra al norte de las Shetland,
181
182 MEMORIAL DEL EJERCITO
una tercera entre las Faeroers's y Sule Skerry y la cuarta al oeste
de las Hébridas. Con esta disposición era lo más probable que quien
intentase franquear la línea de bloqueo habría de encontrarse for-
zosamente con alguna de las cuatro divisiones. Esta escuadra de cru-
ceros, cumpliendo la misión de su cargo, patrulló en 1915, doscien-
tas veinte mil millas cuadradas más o menos; detuvo e inspeccio-
nó 2281 buques y 817 barcos pesqueros; 745 buques fueron condu-
cidos a puerto para revisión más completa; y efectuaron el bloqueo
de manera tan eficaz, que en los cinco últimos meses de ese año
solamente 77 buques no inspeccionados llegaron a Noruega y Di-
namarca. Sólo 8 buques con importantes cargamentos de contra-
bando lograron esquivar a la X. Escuadra, y el comercio marítimo
de Alemania quedó suspendido totalmente, con excepción del que se
practicaba en el mar Báltico.
A esta acción de Inglaterra, los alemanes respondieron con el
contrabloqueo de las aguas circundantes a las islas británicas por
medio de minas y submarinos.
El sistema de bloqueo estrecho por medio de minas fué desarro-
llándose por ambos lados con cierto éxito. Así fué como los in-
gleses cerraron el paso de Calais con una barrera de 4.000 minas
colocadas en diez líneas fondeadas a distintas profundidades. Esta
barrera la iluminaban de noche para obligar a los submarinos ale-
manes que trataran de forzar ese paso a sumergirse. Más tarde,
cuando entraron a la guerra los Estados Unidos, los aliados esta-
blecieron un campo minado de 250 millas de longitud entre Norue-
ga y las islas Orcadas, con minas fondeadas hasta 274 metros de
profundidad. Valiéndose de la mina de antena aportada por Es-
tados Unidos, este campo tuvo ,100,000 minas, a pesar de que del
tipo corriente se habrían necesitado 400.000.
Los alemanes, por su parte, trataron varias veces de embo-
tellar a las escuadras inglesas dentro de sus bases, fondeando cam-
pos minados en las bocas de los puertos militares.
Pero la eficacia de los campos minados dependía, en gran par-
te, de la posibilidad de poder vigilarlas, pues si esta vigilancia no
existía, a los primeros desastres el beligerante afectado los hacía
barrer.
Sin embargo, puede decirse de acuerdo con la experiencia ob-
tenida en la guerra 1914-1918, que el (bloqueo por medio de minas,
no dió los frutos correspondientes al gigantesco esfuerzo que sig-
nificó la fabricación y empleo de tan enorme cantidad de material.
(Continuará).
Los combustibles líquidos.
IDEAS PARA LA SOLUCION DEL PROBLEMA EN CHILE.
PorelMayorSr.CarlosGuiraldesM.
Introducción.
El reemplazo de la energía animal por el motor, planteó la ne-
cesidad del combustible. La difusión inmensa que ha tenido éste en
todas las actividades humanas ha planteado a gran cantidad de
países el grave problema de los combustibles, Chile participa de él
en grado sumo, no porque le falten combustibles sino porque no ha
sabido explotarlos, adaptarlos y aprovecharlos en los progresos in-
dustriales.
Por esto los combustibles son asunto de actualidad desde hace
muchos años y seguirán siéndolo. El automóvil y la aviación han
exigido la bencina como carburante. Nosotros no tenemos como pro-
ducirla en la forma común y corriente, no tenemos petróleo y de-
pendemos del extranjero por ello.
Pero es el caso de que no sólo con bencina se mueven los moto-
res y en Chile tenemos substitutos interesantes de la bencina y del
petróleo. Lo que se necesita es encarar con verdadero patriotismo
la explotación de esas riquezas de nuestros suelos para dar más tra-
bajo y bienestar al pueblo por el desarrollo de nuevas industrias
que no serán parásitas, evitando paralelamente la salida del poco
oro que poseemos, al extranjero.
La internación de bencina, petróleo y lubricantes está conteni-
da en el cuadro 1. De su examen podemos comprobar que la tenden-
cia es de fuerte aumento y las sumas que salen del país por este ca-
pítulo son importantes.
La excesiva dependencia del extranjero en este orden de cosas,
nos plantea continuos problemas internos. Basta recordar los suce-
sivos conflictos que han debido resolver las autoridades con los
184 MEMORIAL DEL EJERCITO
"gondoleros".. Hoy, para evitar situaciones difíciles, el Gobierno
se ha visto forzado a continuar concediendo la prima de $ 0.50 por
litro de bencina para los autobuses de Santiago y $ 0.30 para los de
Valparaíso, otorgada años atrás.
Todo lo anterior se vería fuertemente agravado en caso de un
conflicto bélico, pues no es aventurado estimar que los consumos se
duplicarían y triplicarían. Si agregamos los riesgos del transporte
por tratarse de contrabando de guerra se ve claramente que los com-
bustibles juegan un papel preponderante en nuestra Defensa Na-
cional.
En el deseo de contribuir en algo a buscar nuestra solución al
problema de los combustibles, presento este sencillo trabajo de di-
vulgación de informaciones, en la forma más resumida posible y
precedido de una corta explicación teórica para la mejor com-
prensión.
Estudio teórico.
En su más amplia acepción, la palabra "Combustible" podría
envolver a toda substancia capaz de entrar en combustión y esto,
mirado desde el punto de vista químico, podríamos decir que es
una oxidación capaz de producir calor transformable en energía.
Para precisar nuestro estudio, llamaremos combustible sola-
mente a toda substancia que al arder en el aire es capaz de produ-
cir calor en una cantidad tal o a un costo lo suficientemente bajo
que permita su aprovechamiento como fuente de calor o energía para
usos domésticos o industriales.
Las substancias que cumplen con estas condiciones son, hasta
hoy, exclusivamente las que contienen "carbono". Voy a designar
como carbono al elemento químico para diferenciarlo del combusti-
ble ordinario llamado "carbón", que no debe confundirse con aquel,
pues éste es un producto compuesto en que la base fundamental sí
que es el carbono.
Por principio, en todo combustible encontraremos dos elemen-
tos, el C y el H, a veces también, el 0, como constituyentes princi-
pales.
Los dos primeros, al oxidarse o sea entrar en combinación con
el oxígeno, realizan la combustión, pues la reacción química produ-
cida da calor en cantidad.
Así por ejemplo, si combinamos, es decir, quemamos, 1 Kgr.de
carbono con oxígeno podemos tener:
1. C + O = C O + 2440 Calorías, o bien
2. C + O2 = C O2 + 8150 Calorías si el oxígeno es abun-
dante.
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS 185
Si quemamos 1 Kgr. de H con el oxígeno necesario tendremos:
3. H2 + 1/2 O2 = H2 O (gaseosa) + 28630 Calorías.
H2 + 1/2 0 2 = H2 O (líquida) + 33990 Calorías.
Pero en una combustión ordinaria de un producto cualquiera
no se realizan estas ecuaciones tan simples sino que se producen
muy variadas fases antes de obtenerse los productos finales de to-
da combustión completa: CO2 y H2O (vapor). Estas fases depen-
den de numerosos factores entre los que podemos citar la naturale-
za del combustible (composición), la temperatura y presión a que se
realiza la combustión.
Así por ejemplo, en un gasógeno se producen las reacciones de
las ecuaciones 1 y 2, pero también puede producirse esta otra:
C O2 + C = 2C0 — 3270 C, que es una reacción que para efec-
tuarse consume calor.
Dijimos que los combustibles conocidos son a base principal de
C. H. y O. y efectivamente la composición de ellos podemos verla
en el cuadro 2.
Petróleo es una combinación a base de Carbono e Hidrógeno,
que podríamos escribir:
Cn Hm y de cuya complejidad nos puede dar idea el cuadro 3,
de los productos de su destilación. Su combustión nos dará diferen-
tes cantidades de calor, según su origen y composición.
El alcohol etílico tiene por fórmula química C2H5 O H y nos
da una reacción de combustión:
(Alcohol absoluto) C2 H5 O H -f 3 O2 = 2CO2 + 3H2O + 6400
Cal.
El metano, es un gas natural nos da:
CH4 + 2O2 = CO2 + 2H2O + 8005 Cal.
El hecho de que todos están constituidos por los mismos ele-
mentos fundamentales, el C y el H, podrá darnos una explicación
de por qué podemos pasar de unos a otros, como veremos más ade-
lante.
El oxígeno mismo de los combustibles podrá darnos quizás una
mejor explicación de estos numerosos fenómenos. Todos los com-
bustibles naturales y por tanto también los artificiales que se deri-
van de ellos de un modo indirecto, deben su formación a la vida
orgánica y en último término al proceso de asimilación que consiste
en la transformación de CO2, producto de la respiración de los ani-
186 MEMORIAL DEL EJERCITO
males, en hidratos de carbono, como la celulosa, el almidón y la glu-
cosa. Esta transformación va acompañada de desprendimiento de
oxígeno y absorción de los elementos del agua:
6 CO2 + 6 H2O == C6 H12O6 + 6O2
glucosa
n (C6 H1 2 O6 ) = (C 6 H10 O5 ) n + n H2O
celulosa
También pueden ser comprendidos en los productos del proceso
de asimilación los albuminoides, las substancias curtientes, las gra-
sas, los aceites volátiles, en una palabra, todas las substancias ve-
getales. La cantidad de energía que contienen los hidratos de car-
bono y demás substancias mencionadas proceden de la luz del sol,
pues el proceso de asimilación es un proceso fotoquímico en el cual
la energía luminosa absorbida por la clorofila de las partes verdes
de las plantas se transforma en energía química, que a su vez al
arder en los vegetales se manifiestan en calor como calor de com-
bustión.
El animal no posee las facultades sintéticas de las plantas; la
cantidad de energía de la substancia animal procede por lo tanto
de las substancias vegetales absorbidas en la nutrición y es asimis-
mo energía solar acumulada.
La energía solar acumulada en las plantas o en los animales
encuentra su expresión numérica en el calor de combustión de es-
tas substancias, es decir, en el número de unidades de calor que de-
sarrolla un Kgr. de esta substancia en su combustión completa, cuan-
do el anhídrido carbónico se desprende en forma gaseosa como pro-
ducto de la combustión y el agua formada en la combustión se re-
coge en estado líquido. Como se indicará más adelante, el contenido
de energía en los combustibles se expresa generalmente en la prác-
tica, por el poder calorífico, es decir, por el número de unidades de
calor que desprende 1 Kgr. del combustible en su combustión, su-
poniendo que el agua de combustión se obtiene en forma de vapor.
El poder calorífico de los principales combustibles está conte-
nido en él cuadro 2, donde podemos hacer algunas comparaciones.
Los diversos combustibles conocidos podemos clasificarlos se-
gún el cuadro 4.
CUADRO4.
CLASIFICACIÓNDELOSCOMBUSTIBLES.
188 MEMORIAL DEL EJERCITO
CUADRO 4 A.
PRODUCCION DE ALCOHOLES
DURANTE LOS SIGUIENTES AÑOS.
Años
926
927
928
929
930
931
932
933
934
935
936
937
Potable
3.123.630
2.974.232
2.590.246
2.171.075
1.759.833
819.265
909.809
978.819
1.037.835
1.170.620
1.522.940
1.855.009
Desnaturalizado
1.472.785
1.468.317
1.703.534
2.232.311
2.175.006
1.621.545
1.853.610
957.658
1.215.530
3.040.841º
2.979.129º
3.223.144º
Total
4.596.415
4.442.549
4.293.780
4.403.386
3.934.839
2.440.810
2.763.419
1.936.477
2.253.365
4.211.461
4.502.069
5.078.153
º
Incluido el alcohol deshidratado.
Reemplazo de los combustibles importados.
El reemplazo de los combustibles importados se podría encarar
por diversos caminos, pero ninguno por el momento llevaría a la
solución completa, a la eliminación total de la importación.
Existen numerosas soluciones parciales, como he dicho, que más
de una vez habrán llegado a conocimiento de los lectores, especial-
mente por informaciones de prensa.
Éstas son, y me propongo analizarlas someramente:
1.—Alcohol etílico en mezcla con bencina.
2.—Producto "Crima".
3.—Gasógenos.
4.—Esquistos bituminosos.
5.—Petróleo obtenido del carbón.
A.—Destilación de carbonos a baja temperatura,
B.—Hidrogenización de carbones.
C.—Bencina sintética "Kogasina".
6.—Empleo del gas de alumbrado.
7.—Petróleo surgente.
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS 189
Alcohol etílico.
Es muy conocido el hecho de que el alcohol etílico puede usar-
se, en mezcla con bencina, como carburante de motores. En Chile
se ha usado en esta forma y se le usa a pesar de la inmensa resis-
tencia que se le hizo en un comienzo procurando, con malas artes,
demostrar la inconveniencia de su empleo.
Hay que hacer notar que el alcohol usado en estos fines, debe
ser previamente deshidratado, es decir, privado de agua hasta lími-
tes muy estrechos, siendo entonces, en cuanto al grado de pureza,
un producto distinto del empleado en los demás usos.
Los porcentajes usados hasta hoy han sido muy bajos 2 al 5%.
Sin embargo, está probado que el porcentaje técnicamente más fa-
vorable está entre el 25 y el 30%. Del cuadro 4 A. de producción
de alcohol podemos deducir que aún empleando el total de él pro-
ducido, en el año de máxima producción (1937) sólo habríamos dis-
puesto de 5.078.153 lts., para atender a un total de consumo de ben-
cina (a granel) 102.615.500 lts., en el mismo año, lo que equivale
a sólo un 5% de ella. Para llegar a reemplazar el 30% del consumo
de bencina, en la actualidad, por alcohol, necesitaríamos una cifra
cercana a los 40 millones de litros de alcohol con. tendencia al au-
mento. Además, el precio de producción y venta de este combusti-
ble no permite mantener en la actualidad precios bajos para la
mezcla.
Las fuentes de producción de este alcohol son: La uva, loe gra-
nos, las melazas (caña de azúcar, remolacha) ; pero podremos agre-
gar una fuente más, no explotada en Chile: la madera.
El proceso se basa en la sacarificación de la madera por medio
del ácido clorhídrico diluido, a una temperatura de más o menos
180º. Se puede utilizar cualquier clase de madera (ramas, troncos,
aserrín, etc.). El proceso de fabricación permite producir azúcar de
muy buena calidad y alcohol etílico con un rendimiento de 25% de
la madera empleada.
Cálculos hechos hace pocos años, en el país, permitían esperar
que esta industria era perfectamente posible de instalarla en Chile,
ya que la materia prima, madera, puede considerarse que puede ob-
tenerse sin mayor valor que su costo de corte. Aún más, hoy día
se puede decir que los dueños de terrenos ocupados por bosques im-
productivos, necesitan gastar buen número de pesos para poder de-
jar utilizables esos terrenos, es decir, el bosque en muchas partes
pasa a tener un valor negativo. Luego toda industria que valorice
la madera, prestará incalculable utilidad al país fortificando su eco-
nomía.
Sobre la base de obtener 25 litros de alcohol por cada 100 Kgrs.
de madera y considerando que cada hectárea de bosque puede dar,
por término medio 100 T. de madera, podríamos decir que por cada
hectárea explotada obtendríamos 25.000 litros de alcohol. Ahora bien
190 MEMORIAL DEL EJERCITO
si tratáramos de obtener el reemplazo del 25% de la bencina del
consumo ordinario (a granel) necesitaríamos una cifra superior a
30.000.000 de litros de alcohol al año, lo que exige una explotación
de más de 1.200 Has. de bosques al año. De esta cifra podemos de-
ducir la importancia enorme que una industria de esta clase podría
tener y las proyecciones económicas de ella.
Producto crima.
En Suiza se ha ensayado con buen resultado, según los certi-
ficados presentados por los fabricastes; un producto a base de alco-
hol etílico llamado "producto Crima", cuya potencia calorífica in-
ferior es de 6558 Cal.|Kgr. y que permite su utilización directa en
los motores sin necesidad de hacerles a éstos modificación alguna,
bastando regular los carburadores.
Este producto es una mezcla de: 74% de alcohol etílico, 23%
de éter sulfúrico y 3% de agua, más o menos. Se hace notar de que el
producto no resulta buen carburante solamente de mezclar dichas
substancias en las proporciones indicadas, sino que esta proporción
de productos y las cualidades de él resultan del tratamiento catalí-
tico a que se somete al alcohol para obtener este producto.
En otras investigaciones, el que esto escribe había ya encontra-
do un proceso químico análogo y cree que este caso es asimilable y
fácil de implantar en Chile, si se industrializa la explotación de la
madera para obtener azúcar y alcohol, para someter a este último a
un proceso catalítico con catalizadores nacionales.
Es indudable que teniendo un combustible nacional que pueda
reemplazar totalmente en el motor a la bencina, la amplitud de la
industria planteada anteriormente tomaría proporciones inmensas,
y el reemplazo del combustible importado podría hacerse en propor-
ciones mucho mayores al 30% de la bencina ya indicado.
En Argentina se hizo un ensayo con alcohol argentino transfor~
mado en Suiza; pero sus resultados no han sido del todo satisfacto-
rios y se está haciendo una investigación en el producto empleado
para averiguar las causas de este fracaso.
Es este un asunto sumamente interesante para nosotros, al cual
debemos darle mucha importancia por las proyecciones ya manifes-
tadas que puede tener en la economía del país. Sería muy intere-
sante poder efectuar pruebas con nuestros alcoholes o bien que,
nuestros técnicos presenciaran las nuevas pruebas que puedan ha-
cerse en Argentina.
3.—Gasógenos.
Para la mejor comprensión de las ventajas y desventajas del
empleo de gasógenos en los vehículos motorizados, como un modo
de eliminar la bencina, voy a dar una breve explicación teórica de
los fenómenos principales que rigen el empleo de los gasógenos.
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS 191
Un gasógeno consiste, en síntesis, en un depósito u hogar, den-
tro del cual se realiza una combustión de materias a base de carbo-
no: leña, carbón vegetal, carbón mineral, etc. Se procura quemar
el combustible en forma incompleta de modo de no producir:
C + O2 = CO2 + 8150 Cal.
(anhídrido carbónico)
C + O = CO + 2440 Cal.
sino
(óxido de carbono)
diferencia 5710 Cal.
de modo que después de un enfriamiento y una limpieza adecuados,
el CO llegue al carburador donde se mezcla con aire y luego ésta se
quema en los cilindros del motor produciéndose la explosión que de-
jaría en libertad 5710 calorías por cada Kgr. de CO que llegue al
motor.
El carbón o leña se quema por la introducción del aire en el ho-
gar y éste sólo lleva un 21% de oxígeno, indispensable a la combus-
tión, y va acompañado de 79% de N. que no toma parte en la reac-
ción pero que acompañará al CO al entrar a los cilindros del motor
Se ve entonces que la mezcla resultante debe ser más pobre en ener-
gía que el CO puro y, efectivamente, su potencia calorífera es alre-
dedor de 1.000 Cal/Kgr. solamente.
Fig. 1
La producción de CO en el gasógeno no es una reacción senci-
lla. Junto con producirse el CO se genera simultáneamente CO2 y
la preponderancia de uno u otro en los gases de la combustión de-
192 MEMORIAL DEL EJERCITO
pende en gran parte de la temperatura del gasógeno, de la cantidad
de aire que entra en él y de la forma en que se realiza esta com-
bustión.
Con motivo de la crisis del año 1931, el año 1932, en la impo-
sibilidad de importar para el país bencina a un precio razonable y
en la cantidad necesaria, se introdujo en los autobuses, camiones y,
aún en automóviles particulares para pasajeros, el empleo del gasó-
geno a leña o carbón de leña.
El empleo fué necesario encararlo en forma precipitada, en cir-
cunstancias que nadie tenía experiencias al respecto y a base de
construcciones nacionales para lo cual los constructores no estaban
preparados. Es por esto que este tanteo debía tener todos los inconve-
nientes de las improvisaciones. Así salieron poco a poco numerosos
vehículos funcionando con el sistema de gasógenos, los cuales, fuera
de evitar el consumo de combustibles importados, significaban una
economía apreciable por la diferencia de precio del nuevo combus-
tible con la bencina. (En la actualidad, se estima que un buen gasó-
geno debe permitir el reemplazo de 1 litro de bencina por 1,5 Kgr.
de carbón). Es interesante hacer notar que esto resultaba a pesar
de la falta de personal competente para manejar y la calidad ver-
daderamente de improvisados de los gasógenos.
Como hemos visto por la parte teórica sobre funcionamiento del
gasógeno, este combustible tiene en sí mucho menos energía que la
bencina y, en consecuencia, usado en los mismos motores de bencina
debe esperarse una disminución de potencia de éstos. Efectivamente
es así. La potencia disminuye hasta en un 40%. Las Velocidades
posibles disminuyen también, de aquí resulta que un autobús, en es-
tas condiciones, no podrá arrancar tan rápido como uno a bencina.
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS 193
Todos conocemos la forma desordenada e insegura en que ha
funcionado siempre la movilización por autobuses en Santiago. El
hecho de que no sea una sola entidad la que controla; el total de los
problemas e intereses de las "góndolas" sino que, en cada línea, exis-
ten numerosos dueños de uno o varios vehículos, gente que vive de
ellos, obligaba a una competencia de autobús a autobús. En esta
forma, el motor a bencina le sacaba ventaja económica al de gas
pobre, por cuanto le quitaba los pasajeros.
Este y el hecho de que el gasógeno requiera un mayor cuidado
del chofer para su mejor rendimiento, fueron la causa de que, apa-
rentemente, el gasógeno fuera un fracaso en Chile.
Sin embargo no existe tal fracaso, propiamente dicho. Hoy día
existen numerosos vehículos industriales y agrícolas movilizados a
gas pobre, y el Departamento de Movilización Industrial cuenta con
informaciones de sus dueños que los recomiendan como una buena
solución técnica y económica, pues ¡hay quien asegura obtener una
economía del 70% en el combustible.
Este ensayo hecho en Chile, se confirma favorablemente en
Europa.
Francia ha encarado seriamente el reemplazo de los combusti-
bles importados por los que produce su suelo. Largos años de estu-
dios y experiencias le han permido llegar a buenas soluciones. Así,
entre otras soluciones ha dispuesto, por los medios legales, que todas
las empresas de transportes deberán tener en lo sucesivo un 10%
como mínimo de vehículos de esta clase, mínimo que podrá subirse
a 20% en ciertas regiones. Además favorece con disminución de im-
puestos que importan una prima importante a todos los vehículos
que usan combustible nacional.
Italia ha transformado casi la totalidad de sus autobuses para
que puedan usar gasógenos y dictado una serie de medidas legales
para apoyar esta clase de vehículos.
En esta forma los fabricantes de automóviles de esos países han
dedicado particular interés por la producción y perfeccionamiento
de un conjunto armónico motor-gasógeno, en forma tal que las mu-
chas incomodidades que podían hacerse valer en las máquinas anti-
guas hoy ya prácticamente no existen.
En la parte militar podemos citar dos experiencias interesantes
hechas en Francia e Italia, que demuestran que estos vehículos tie-
nen también un gran interés militar.
Según informaciones de la "Revista de las Tropas Coloniales",
francesa, "desde el 20 de Agosto al 1.» de Octubre de 1936, 140 ca-
miones a gasógenos (de los cuales 100 en servicio desde 7 años) del
122° Escuadrón de "Trenes de Equipaje" tomaron parte en las
maniobras de Mailly y del Sur-Oeste y, divididos en dos columnas
iguales, recorrieron en 40 días, un vasto perímetro de 4.000 Kms.,
M. del E. 5.
194 MEMORIAL DEL EJERCITO
la Francia de Sur a Noreste, participando en numerosas exposicio-
nes de vehículos a gasógeno, organizadas por la Dirección General
de Aguas y Bosques.
"Estos camiones no usaron sino leña y hacían, una carga para
cada 250 Kms. poco más o menos. La puesta en marcha después del
encendido no necesitó sino un minuto de espera. La lubricación fun-
cionó mejor, porque faltando la bencina, el aceite no podía disol-
verse en ella, cosa que ocurre en los motores a nafta.
Fig.3
"En la campaña ítalo-Etíope, Italia, habría tenido 600 camio-
nes de esta clase, 300 en el frente Sur y 300! en la línea Massaauha-
Asmara.
Una columna experimental compuesta de 60 camiones a benci-
na y 60 a gasógeno permitió comparar los consumos de combustibles
que fueron 28.000 litros de bencina para 35.000 Kgrs. de carbón de
madera".
Y ahora debemos agregar a Suecia y Brasil, países que se han
lanzado decididamente al empleo del gasógeno para reemplazar la
bencina y el petróleo de los motores de automóviles.
Los autobuses de Santiago, solamente, consumen al año
10.000.000 de litros de bencina más o menos. Un litro de bencina
puede ser reemplazado por 1 1/2 a 2 Kgrs. de carbón de madera.
Si quisiéramos reemplazar la bencina por carbón en este solo ser-
vicio, habría margen para una industria que debiera producir unos
20.000.000 Kgrs. de carbón. Cada hectárea de bosques produce
10.000 Kgrs. de carbón, como mínimo, lo que daría una explota-
ción de 2.000 Ha. al año sólo para esto. Estas 2.000 Ha. racional-
mente explotadas permitirían ahorrar la importación de productos
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS
orno ácido acético puro, ácido acético comercial, ácido piroleñoso,
tona, aldehido fórmico,. cuyas cifras de internación pueden verse
en el cuadro 5.
Además de lo dicho con respecto a sub-productos de la destila-
ción de la madera, debemos agregar de que la importación de car-
de madera común ha alcanzado también cifras importantes y
que una industria bien instalada puede absorber: (ver cuadro 6).
Sin pecar de exagerados podríamos asegurar que el 50% del
consumo total de bencina podría reemplazarse, en poco tiempo, por
carbón de madera, con una política adecuada. Esto significaría
una explotación de unas 6.000 ¡Ha. anuales de bosques, con el natu-
ral aprovechamiento de sub-productos. Esto nos da ocasión de crear
una industria importante que daría vida a mucha gente fuera de
impedir la salida de una cantidad apreciable de oro al extranjero.
Estudios de la Caja de Colonización Agrícola estiman en
15.000.000 Ha. la superficie de bosques no maderables verdaderamen-
te explotables en el país, de Colchagua a Magallanes, correspondien-
do más de 70% a la zona Cautín al Sur.
El rendimiento en madera sería de 100, a 400 m3. por hectárea.
Fuera de esto habría que considerar los matorrales aprovecha-
bles, cuya superficie se estima en una cantidad superior a 5 millo-
nes de Ha. con un rendimiento variable entre 5 y 80 T/ha., los que
se extienden de Atacama al Sur.
Por otra parte, estiman en más de 1.00.000 Ha. la superficie
aprovechable en bosques, que en la actualidad no está plantada.
Como se ve, los recursos en bosques no aprovechables como ma-
dera son inmensos, de modo que aunque las cifras enunciadas piara
una explotación anual para combustibles, no pueden asustarnos.
Esquistos bituminosos.
Llamamos esquisto bituminoso, a una roca impregnada de una
substancia llamada "Kerógeno".
Esta substancia no es un petróleo sino que al ser sometida al
calor genera petróleo y bencina.
Los esquistos se encuentran en yacimientos constituidos por ca-
pas de amplitud y espesor variables. La cantidad de petróleo que
puede dar este esquisto es también variable.
En Chile se han ubicado dos zonas con esquistos que, según los
estudios efectuados hasta hoy, podrían ser comercialmente explota-
bles. Estos son: a) Lonquimay que abarca una zona en el curso su-
perior del río Bío-Bío, comprendida entre los grados 38º 25' a 38°
42' de latitud Sur y 71º 15' a 71º 10' de longitud Oeste. EL centro
del yacimiento se encuentra a unos 15, Kms. del pueblo de Lonqui-
may y a 80 Kms. del Curacautín. b) El Pular, situado a 217 Kms.
en línea recta y 260 Kms. por camino al E. S. E. de Antofagasta y
a 25 Kms. al N. O. del punto más cercano de la frontera Argentina.
Dista unos 25 Kms. en línea recta de la Estación Augusta Victo-
196 MEMORIAL DEL EJERCITO
ria del F. C. a Salta. Los afloramientos quedan ubicados en el curso
superior de la quebrada de Pajonales y el de la quebrada Peñablan-
ca, de 3.900 a 4.300 mtrs. sobre el nivel del mar. Se puede llegar
hasta el mismo yacimiento en automóvil desde Antofagasta en unas
10 a 12 Hrs. El yacimiento queda en el 24º 25' de latitud Sur y el
68º 35' de longitud Oeste.
Con respecto al primero, el estudio más serio efectuado, ha com-
probado la presencia de numerosos mantos de muy diversos espeso-
res y leyes, colocados en estratos superpuestos y guardan una incli-
nación que los hace penetrar de E. a O., con numerosos plega-
mientos.
De estos mantos se han considerado como posiblemente explo-
tables, 2 de ellos. Los demás, debido a su pequeño espesor o a su
baja ley, no parecen útiles.
De estudios hechos en Alemania con esquistos de Lonquimay, el
año antepasado, resulta posible de tratar comercialmente este mate-
rial al que se le asigna un rendimiento de 100 ltrs./Ton. del cual se
produciría bencina, aceite Diesel y asfalto.
Para una planta que trate 1.000 toneladas de esquistos en 24
horas, se prevé una producción mensual de: 975 T. de bencina, 293
T. de aceite Diesel y 697 T. asfalto. El costo de la planta sería
de unos 50 millones de pesos y la renta probable de aproximada-
mente 21 a 19% del capital.
La comisión de ingenieros que estudió el yacimiento calculó una
cubicación de:
más probable
probable
posible
101.490.000 ton.
118.957.000 ton.
714.000.000 ton.
Como se ve una planta de la magnitud indicada tendría, con la
cubicación más probable, para trabajar más de 300 años.
En el yacimiento del Pular se ha encontrado mantos de mayor
potencia (espesor) y mayor ley que los de Lonquimay; pero la
tensión del yacimiento es menor; por lo menos en cuanto ha sido
posible explorarlo por sus afloramientos.
Todas estas informaciones deben ser confirmadas por un ade-
cuado estudio minero, haciéndose los sondajes necesarios para pode
cubicar esquistos a la vista que permita determinar la verdadera im-
portancia de los yacimientos en su aspecto comercial.
En todo caso podemos asegurar, que estos materiales sometido
a destilación pueden darnos petróleo crudo, bencina, aceite Diesel,
aceites lubricantes, parafina, etc., según el proceso a que se les so-
meta. Por esto es indispensable que nuestro Gobierno se intereses
por llevar adelante los estudios para la explotación, la cual aún
cuando resultara anti-económica, nos dejaría las enseñanzas nece-
sarias para su aprovechamiento en casos de urgencia; sería una in-
dustria de guerra (cuadro 7).
CUADRO5
INTERNACIÓNDEPRODUCTOSDELADESTILACIONDEMADERA.
PRODUCTOSDEDESTILACIONDEMADERASRESINOSAS.
.Maderaparacarbonizaciónenhornos.
CUADRO7.
PRODUCTOSDELADESTILACIONDEESQUISTOSBITUMINOSOS.
CUADRO8.
PRODUCTOSDEDESTILACIONDECARBONESMINERALESABAJATEMPERATURA.
CUADRO9.
PRODUCTOSDELADESTILACIONDELPETROLEO.
200 MEMORIAL DEL EJERCITO
5.—Petróleo obtenido de carbón mineral.
A.—Destilación a baja temperatura.
Los carbones destilados a baja temperatura, entre 400º y 500º,
especialmente los más nuevos, dan bencina y alquitrán que, trata-
do convenientemente, produce aceites combustibles y lubricantes
análogos a los que resultan de la destilación del petróleo (cuadro 8).
En experiencias hechas en Alemania con carbones chilenos, el
año 1929, buscando la obtención de un buen coke metalúrgico, se.
obtuvieron los siguientes resultados:
1ra. 2.º
Coke obtenido 70,5%
Alquitrán 8,36%
Gas 189 m3/T.
Bencina obtenida del gas ... .... 4,44 Kg./T.
68,3%
9,42%
168,0 m3
4,39 Kg.
T.
T.
El tratamiento del alquitrán dió:
Aceite liviano, combustible para motores 2,2% el peso del al-
quitrán;
Aceite de combustión (Diesel) ;
Aceite de calefacción, con un contenido de 9,6% de parafina
sólida;
Breas.
Como se ve, ésta también es una fuente de obtención de com-
bustibles líquidos, relativamente sencilla desde el punto de vista
técnico.
El tratamiento de nuestros carbones, en estos tiempos, con este
objeto, aun cuando no había mercado suficiente para las posibili-
dades de producción de carbón, tenía una dificultad apreciable en
la falta de mercado para el coke resultante, que correspondía a un
70% m/m. del carbón tratado.
Hoy las causas que impiden la obtención de combustibles lí-
quidos, por este sistema, son otras, como veremos más adelante.
B.—Hidrogenización de carbones.
Del cuadro de composición elemental de los combustibles pode-
mos ver que el petróleo y la bencina son compuestos químicos a base
de C y H. Estos mismos elementos los encontramos en el carbón mi-
neral, pero no combinados. El contenido en H del carbón disminu-
ye con la edad, así la antracita tiene mucho menos que la turba.
Para obtener petróleo, partiendo del carbón mineral, debere-
mos agregar hidrógeno y hacer reacciones los elementos principales
C y H.
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS 201
Como estos elementos no reaccionan en las condiciones ordina-
rias, ha habido que someterlos a presiones de 150 a 200 atm. y tem-
peraturas alrededor de 450º. Sobre estas, condiciones esenciales se
han ensayado varios métodos de fabricación, tratando de obtener
una disminución considerable de las presiones de trabajo, causa de
la mayor dificultad y costo de la producción de petróleo por estos
medios. Esto se ha obtenido por el uso de catalizadores. Sin. embar-
go, y aun cuando en Alemania e Inglaterra se ha trabajado mucho
en este sentido, todavía no es una solución comercial en ninguno de
los dos países.
Se ha calculado que el consumo de carbón para obtener petró-
leo resulta de 4 T. de carbón para una de petróleo.
En esta forma, si tuviéramos la posibilidad de producir más o
menos económicamente petróleo por esta vía, necesitaríamos
3.280.000 T. de carbón sólo para producir el petróleo crudo consu-
mido en 1938. Como veremos más adelante esto no sería posible.
C.—Bencina sintética "Kogasina".
Siguiendo los trabajos científicos que dieran lugar a la produc-
ción de petróleo por hidrogenización del carbón, llegamos a un úl-
timo procedimiento para obtener combustibles líquidos partiendo
del carbón. Este es sumamente interesante porque no exige ya cier-
ta calidad de carbón ni el trabajo a las enormes presiones del pro-
cedimiento Bergius, antes mencionado.
En resumen, consiste éste en someter a reacción una mezcla de
una parte de óxido de carbono y dos partes de H., en presencia de
catalizadores a base de fierro, cobalto, níquel, manganeso, óxido de
aluminio u otros. Las temperaturas del proceso llegan a 400º en al-
gunos aspectos de purificación; pero la reacción misma se efectúa
a temperaturas variables entre 180º - 250°, según el catalizador em-
pleado. Por su parte el proceso mismo es fuertemente exotérmico,
dando 600 calorías por m3. de gas de síntesis, lo que plantea un
problema de refrigeración.
Por este procedimiento se obtienen dos productos principales:
Uno que puede reemplazar a la Nafta ordinaria pero necesita, que
se le agregue un anti-detonante para su mejor utilización en moto-
res de automóviles. Esto podría ser un 20% del alcohol ó 1% de
tetratilo de plomo. El otro producto está indicado como un gran
substituto del aceite Diesel, una vez que se le ha quitado la para-
fina sólida que contiene.
Entre los productos secundarios posibles de obtener en esta fa-
bricación, encontramos: los alcoholes propílico, butílico y amílico.
El tratamiento de los productos principales permite además
la obtención de lubricantes de gran calidad.
202 MEMORlAL DEL EJERCITO
Desde Agosto de 1936 funciona en Scholten, región del Ruhr,:
Alemania, una planta que produce 60.000 T. anuales de estos pro-
ductos que, en general se le ha denominado "Kogasina".
Podemos decir que este procedimiento está todavía en sus co-
mienzos y es de esperar interesantes perfeccionamientos. El costo
del producto depende especialmente del costo del carbón.
Para Chile tiene el gran mérito de que no necesita la maquina-
ria delicada propia de las altas presiones y daría un aprovechamien-
to importante a aquellos carbones nuevos que en los usos corrientes
tienen poco valor.
D.—Situación del problema carbonero en el país.
Las curvas de producción y consumos de carbón nos muestran
las alternativas que ha tenido este producto dentro de la economía,
del país.
La última crisis, especialmente, que hizo reaccionar en el sen-
tido de disminuir las exportaciones dió un nuevo auge al consumo
del carbón nacional hasta el extremo que en poco tiempo fué nece-
sario prohibir la exportación. Hace años se creó un organismo para
estudiar el fomento de consumos del carbón, a fin de dar nueva
vida a nuestras minas semi-paralizadas por la introducción en gran-
de escala del petróleo. Hoy nos encontramos en el caso de buscar so-
luciones para ahorrar carbón o substituirlo en algunos usos menos
indispensables, porque la demanda industrial es mayor que las posi-
bilidades de producción. Cualquier paralización de las faenas car-
boneras o disminución en su rendimiento habitual puede traer gra-
ves contratiempos en la industria y en los ferrocarriles.
Sazones de indisciplina obrera, según han explicado los indus-
triales, produjeron el año ppdo. un menor rendimiento que el co-
rrespondiente al año anterior, lo que agregado al natural aumento
de consumo que debe esperarse, provocó una situación verdadera-
mente difícil, en esta materia.
Por otra parte, existe una falta evidente de energía industrial,
que se procura saldar con el plan de electrificación rápida que se ha
encarado.
Como se puede ver, cualquier solución para producir combus-
tibles líquidos a base de carbón está totalmente impedida por la
falta de producción.
6.—Empleo del gas de alumbrado.
Otra solución que se ha recomendado, a menudo, para reempla-
zar la bencina, es el empleo del gas de alumbrado.
Efectivamente esta es una solución muy conveniente y econó-
mica para vehículos que deben trabajar dentro de radios urbanos o
no muy lejanos.
LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS 203
Francia e Italia, lo consultan dentro de sus soluciones; pero
en la forma primitiva que se ensayó aquí en Santiago, en que un
autobús llevaba un gran estanque en el techo, sino usando gas com-
primido en botellas de acero a altas presiones.
Pero el gas de alumbrado se produce a base de carbón mineral
y el aumento de consumo de gas requerirá un aumento en el consu-
mo de carbón y ya hemos visto, esto no es posible por el momento,
lo menos.
7.—Petróleo surgente.
Esta es la gran solución para cualquier país, cuando el petróleo
mana en forma abundante y su conducción a los mercados de con-
sumo, es fácil y barata.
En Chile, se ha hecho sondaje más o menos serios en Magalla-
nes, donde se ha comprobado que existe un horizonte petrolífero.
Pero todavía nada positivo se sabe de él. Puede que exista petróleo
abundante y bueno y puede que sólo sean cantidades pequeñas. Es
posible que continuando en forma activa y científica las explora-
ciones, que son muy costosas, lleguemos a encontrar donde podamos
sacar este petróleo, lo que se alcanzará más tarde o más temprano.
La suerte nos hará gastar pocos o muchos millones para encontrar
unas cuantas toneladas de petróleo o una verdadera riqueza.
Hoy por hoy, Magallanes lo asimilo yo a un boleto de lotería.
Podemos sacarnos el gordo, si andamos con suerte, o no llegamos ni
siquiera a una terminación, si la suerte nos es adversa,
Hay otras manifestaciones en otras partes del territorio, pero
en principio se ha considerado que éstas no representan una proba-
bilidad de obtención de petróleo comercial.
Resumen.
Hemos visto muchas y muy variadas posibilidades para enca-
rar la substitución de los combustibles líquidos importados por pro-
ductos nacionales.
Según nuestra organización administrativa, estos diversos pro-
ductos quedan dentro de la esfera de acción de muy disversas enti-
dades, pero no hay ninguna que, en la práctica, coordine todas las
necesidades, todos los problemas de esta índole, para procurar una
solución armónica.
El Departamento propuso, por la vía regular, la formación de
un Consejo Nacional de Combustibles, donde tuvieran adecuada re-
presentación los principales organismos de Gobierno que deben es-
tudiar estos asuntos y las Fuerzas Armadas que serán las más gra-
vemente afectadas por una imprevisión en esta materia.
204 MEMORIAL DEL EJERCITO
Desde luego resaltan como soluciones inmediatas la adopción
de gasógenos llevando su utilización al máximo y el problema de la¡:
movilización de pasajeros en Santiago, planteado en forma tan agu-
da hoy día, nos da una espléndida ocasión para iniciar esta po-
lítica.
En seguida, es de inmediata necesidad resolver el problema mi-
nero pendiente sobre esquistos bituminosos, para ver las posibili-
dades de explotación de los yacimientos nombrados, de acuerdo con
el cubo que resulte. Parece más conveniente, por las razones de ma-
yor potencia y ley de los mantos; y por la mejor ubicación con res-
pecto a las posibilidades de trabajo y transporte, empezar por "El
Pular".
Para más adelante, pero encarando los trabajos desde luego,
tendríamos la gran industria del alcohol obtenido de la madera.
Estas tres soluciones significan trabajo para mucha gente
esto siempre trae prosperidad.
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SANTIAGO
Nuestro problema orgánico.
Por el Coronel Sr. Guillermo Barrios Tirado.
La Ley de Planta.
En el presente artículo y siguientes, se estudiará el problema
orgánico en lo referente & los factores que informan las leyes de
planta, de ascensos, de sueldos y de retiro, y la reglamentación del
Ejército como elemento básico de divulgación de la doctrina.
La ley de planta se determina a mi juicio, por los siguientes
factores:
a) La organización de paz que permite fijar la jerarquía y la
cantidad.
b) La seguridad de ofrecer al oficial idóneo una carrera en-
cuadrada dentro de plazos prudenciales y que la ley de ascenso
deba consultar.
c) Las posibilidades económicas de la Nación.
d) La seguridad de disponer de cuadros activos suficientes pa-
ra ocupar los puestos principales del Ejército movilizado.
Subsidiariamente, la planta de Oficiales debe guardar una re-
lación armónica con los efectivos de tropa, y debe, además, existir
una proporcionalidad constante entre las armas.
Antes de entrar en la materia misma, creo que es oportuno di-
vulgar, aunque sea someramente, la génesis de las distintas leyes de
planta que ha tenido nuestra institución, para evidenciar los facto-
res que las han determinado.
La primera Ley de planta se dictó el 10 de Octubre de 1845, ley
que no se cumple en ningún momento por razones de orden político
interno y externo. Las guerras civiles e internacionales producen au-
mentos desproporcionados con respeto a las necesidades del Ejérci-
to, en especial en la planta de Jefes y Oficiales. Terminado el con-
flicto de 1891 y de acuerdo con el plan de organización elaborado en
plena guerra civil, se inicia la obra de dar a la institución una con-
textura moderna y científica.
206 MEMORIAL DEL EJERCITO
El anexo que acompaña al presente artículo permite estudiar y
avaluar las distintas leyes de planta que ha tenido nuestro Ejército,
cuadro que a su vez, nos sirve para sacar las siguientes conclusiones:
1.º) A la organización del Ejército de 1891 correspondió la ley
de planta de 2, II. 1892, que sirve también a la reorganización con-
cebida e iniciada en 1895. La ley de planta del año 1892 cumple con
el factor primordial de organización, puesto que ella se determina
después, de planear la organización del Ejército. Es una ley cientí-
fica que permanece en vigencia durante 12 años.
2.º) La organización de 1903, consolidada en 1906 y terminada
en 1912, tuvo tres leyes de planta sucesivas que respondían al creci-
miento lógico del Ejército. Si consideramos la ley de planta de 1911,
tenemos que ésta tuvo una duración de 13 años. Estas leyes de plan-
ta, como la de 1892 se basan en principios científicos-profesionales.
3.º) Terminada la guerra de 1914-1918 se inician una serie de
modificaciones a la estructura orgánica del Ejército, que en su esen-
cia no involucran un aumento de las unidades o reparticiones mi-
litares. La ley de planta del 8 de Septiembre de 1924, sin temor a
equivocación, puede calificarse de ley política desde el momento
que es aprobada a raíz de un movimiento revolucionario y porque
sirve de armas de ataque a los enemigos del Ejército, que desde la
tribuna y la prensa enlodan al elemento militar, al cual se le señala
como inspirador de la revolución para satisfacer su situación de as-
censos y de emolumentos. Si no aceptamos el calificativo de ley po-
lítica a la ley de planta de Septiembre de 1924, tendremos que acep-
tar que la mencionada ley no descansa en un principio clásico y si
observamos el anexo, podemos evidenciar que dicho aumento se hizo
al precio de una considerable disminución de los oficiales subalter-
nos con el objeto de satisfacer al problema endémico institucional:
la estagnación.
4.º) Las reorganizaciones de los años 1925 a 1930 tuvo las leyes
de planta de 1924 y 1927, época en que la institución tuvo su me-
jor desarrollo y plenitud. La ley de 1927 corrige la anomalía de la
de 1924 y proporciona un cuadro de acuerdo con las necesidades del
Ejército.
5.º) Las leyes de planta de 1931 y 1932 se basan en la necesidad
económica. Mientras las reparticiones quedan intactas, las unidades,
razón de ser del Ejército, disminuyen en sus efectivos o bien desapa-
recen. De seis divisiones pasamos a tres.
6.º) Por fin, la actual ley de planta, promulgada el 16. IX.
1998, no satisface ningún principio orgánico, salvo el de orden po-
lítico, pues como todos lo sabemos, ella fué sacada violentamente do
los archivos de la Comisión de una de las Clamaras después de largo
e injustificado sueño, a pesar del interés demostrado por la Supe-
rioridad militar. Si no es por los hechos dolorosos del 5 de Septiem-
NUESTRO PROBLEMA ORGANICO 207
de ese año, el Ejército no tendría a su haber una ley aprobada
con fines políticos, que si bien es cierto remedió la eterna enferme-
dad de la estagnación y dió satisfacción personal a unos cuantos,
ha. producido perjuicios graves y de consideración a la institución
como ha sido la degradación de la jerarquía, carencia por muchos
años de oficiales subalternos en los cuerpos de tropas y creación de
nuevos servicios para poder encuadrar a los nuevos jefes y capitanes.
La exposición que se acaba de hacer tiene por objeto demostrar
los inconvenientes de basar la ley de planta en circunstancias se-
cundarias y que ella debe basarse y nacer tan pronto se determine
: la definitiva organización del Ejército.
La organización de paz del Ejército debe determinar la ley de
planta y ésta la jerarquía y la cantidad.
De acuerdo con los principios orgánicos y con los que informan
la administración general del país, la jerarquía militar justifica la
carrera y la importancia de los puestos. Militarmente hablando, ella
impone que en la paz, los puestos sean desempeñados por los que la
servirán en la guerra.
Luego, debemos fijar la importancia de las funciones que acep-
ta la institución para asignar a cada uno el funcionario correspon-
diente, sin perder de vista el principio de que en la paz se prepara
laguerra.
1) Corresponde a los Generales el mando y dirección de las
grandes unidades que acepta el régimen orgánico del Ejército y las
grandes reparticiones que por su importancia en la guerra serán
servidos por la más alta jerarquía del mando. Además, las Ins-
pecciones de Armas como órganos de trabajo del Comando en Jefe
del Ejército deben ser servidas por Generales.
A mi juicio, dada la actual organización del Ejército corres-
pondería la jerarquía que nos ocupa: El Comandante en Jefe del
Ejército— Los Inspectores de Armas — Los Comandantes de Di-
visión — Las Direcciones de los Servicios, del Personal, de Tiro
y Reclutamiento — de Establecimientos de Instrucción Militar, del
Instituto Geográfico Militar — Jefatura y Sub. Jefatura del Esta-
do Mayor y Subsecretaría de Guerra.
2) A los Coroneles se les debe reservar la jefatura de los De-
partamentos de las grandes reparticiones militares y las secreta-
rías de estos mismos, las direcciones dependientes de otras reparti-
ciones (Arsenales — Fábricas) ; las jefaturas de los Estados Ma-
yores Divisionarios; los Comandos de Armas, de Destacamentos
Mixtos y de Brigada de Caballería, las Direcciones de las Escuelas
y los (Edecanes de la Presidencia.
208 MEMORIAL DEL EJERCITO
3) A los Tenientes Coroneles en el mando de tropas les corres-
ponde el regimiento, batallones o grupos independientes, la Sub. Di-
rección de las Escuelas, las segundas comandancias de los Destaca-
mentos mixtos; el profesorado de planta de la Academia de Gue-
rra ; las jefaturas de sección de las reparticiones militares y una de
las secciones de los 'Estados Mayores divisionarios.
4) Los Mayores deben tener el mando de las unidades que les
corresponderá mandar efectivamente en la guerra; las segundas co-
mandancias de los regimientos, batallones y grupos independientes,
las Secretarías de Estudios de los institutos de educación; el profe-
sorado de las Escuelas de Armas y parte de la Academia de Guerra;
como Oficiales de Estado Mayor en las Divisiones, como auxiliares
de los Jefes de Departamento y Secciones y las Altas Ayudantías.
Se entiende por alta ayudantía la correspondiente a los puestos
desempeñados por Generales de la 'República.
5) A los Capitanes les corresponde el mando de la unidad fun-
damental, la Ayudantía correspondiente al puesto que desempeña el
Coronel, el profesorado de las Escuelas Militar y de Armas, el alum-
nado de la Academia de Guerra, las funciones en los Estados Ma-
yores.
6) A los Tenientes y Subtenientes el mando de las secciones, el
alumnado de las Escuelas de Armas y de perfeccionamiento técnico'
y la Ayudantía subalterna (Cdos. de Regimiento, de Batallón y
Grupo independiente o encuadrados).
Corresponde al Reglamento Orgánico del Ejército determinar
la jerarquía, para que a su vez el de Dotaciones de Paz la manten-
ga en toda su integridad. Si así se hiciere se terminaría con la vieja
práctica de consultar para un puesto en forma indiferente uno u
otro grado, vgs.: 1 Coronel o Teniente Coronel Jefe de Estado Ma-
yor; 2 Mayores o Capitanes Profesores, etc. Se me objetará que un
Reglamento de Dotaciones de Paz no puede ser rígido porque po-
dría suceder que en un momento dado no se disponga de cierto per-
sonal y del grado que este fija para desempeñar un puesto. Pero a
tal objeción se contesta que ésto desaparecerá automáticamente si
se fija previamente la importancia de la jerarquía. Por otra par
el Reglamento de Dotaciones de Paz debe reflejar fielmente a la le;
de planta en vigencia, ya que ésta es inviolable. Sin embargo, si por
razones de orden particular no existiera el número suficiente de Ofi-
ciales del grado que fija el reglamento para determinados puestos,
éstos serían ocupados por los del grado inmediatamente inferior.
El segundo factor que se ha considerado como determinante de
una ley de planta es el que se refiere a la seguridad de ofrecer al
oficial idóneo una carrera encuadrada dentro de los plazos prudencia-
NUESTRO PROBLEMA ORGANICO 209
les, y que lógicamente corresponde consultar en la ley de ascensos.
Si la ley orgánica del ejército fija la jerarquía y la cantidad
de Oficiales que se necesitan para el normal desenvolvimiento de
la máquina armada, lógica y automáticamente se obtiene una pro-
porción entre los grados y una posibilidad de movimiento normal
para el oficial profesional. Cuando la cantidad de Oficiales superio-
res (de Mayor arriba), es igual o superior a la de Oficiales subalter-
nos, las posibilidades de la carrera son favorables, y a la inversa,
cuando la cantidad de Oficiales subalternos es mayor que la de los
superiores, las posibilidades son desfavorables.
Como todos sabemos, el año 1924 existía una situación insoste-
nible para la Oficialidad profesional debido a la estagnación (Ca-
pitanes y Mayores con 16 años en el grado; Tenientes que llegaban
a Capitanes con 12 y más años de servicio). La explicación pueden
encontrarla mis lectores en el cuadro anexo II. que da las propor-
ciones que establecieron las distintas leyes de planta que ha tenido
el ejército y ellas nos demuestran que ninguna satisface las necesi-
dades de la regularidad del movimiento normal de ascensos, porque
las leyes de planta desde 1927 hacia adelante han sido dictadas para
satisfacer una necesidad momentánea: impedir la estagnación, dejan-
do a un lado los principios básicos en que debe apoyarse una ley de
esta naturaleza.
Sin duda que la ley de planta, por si sola no es factor decisivo
en el movimiento regular de un cuerpo de oficiales. Ella, como ya
lo dijimos, fija la jerarquía y la cantidad, y la ley de ascensos y de
retiro, debe encargarse de abrir y cerrar las válvulas para los que
merecen o nó el movimiento.
El tercer factor que determina una ley de planta es el económico.
Países pobres tienen que satisfacer sus necesidades armadas re-
bajando la jerarquía. Nuestras leyes de planta de 1931 y 1932 fue-
ron determinadas por el factor económico y cada vez que la crisis
nos visita nuestros hombres de Gobierno miran inmediatamente ha-
cia las fuerzas armadas como fuentes de economía con resultados
siempre positivos porque el estatuto orgánico del Ejército no ha
sabido o no ha podido resistir ante el ataque gubernamental porque
su constitución no ha tenido la solidez que se merece.
Los países pequeños deben tener una fuerza pequeña pero bien
organizada con todos los organismos y elementos para ponerla en
marcha en cualquier momento. Los recursos que la Nación pone a su
disposición deben ser lo suficiente para mantener una constante efi-
ciencia, y en los períodos de bonanza, las mayores cuotas que pueda
recibir la fuerza armada debe servir para llenar los almacenes de
material y elementos y no para aumentar la planta para producir
un alivio momentáneo en ciertos grados de la jerarquía.
M. del E. 6.
210 MEMORIAL DEL EJERCITO
Toda ley de planta debe consultar una cantidad de oficiales en
cada jerarquía que asegure una rápida y segura movilización, cir-
cunstancia que sólo puede obtenerse cuando desde el tiempo de paz
se dispone de los profesionales suficientes para preparar y dirigir
el paso del Ejército de paz al de guerra, y que estos mismos, des-
pués, dirijan las operaciones.
Como bien lo sabemos, ideal orgánico ha sido en todos los tiem-
pos y en todas las naciones la de disponer en servicio activo al total
del personal de oficiales y tropa listos para entrar en acción. Sin
embargo, ningún país ha podido hasta el presente, cumplir con tan
preciado ideal porque no hay sistema económico capaz de resistir la
carga que éste impone. Todos han resuelto el problema mantenien-
do una fuerza activa y una pasiva.
Las disposiciones legales y reglamentarias que deben existir
para regular el ascenso y capacidad del personal en retiro y de re-
serva deben en su esencia, apoyarse en la ley de planta cuando a
ésta se le estudia en el factor que nos ocupa.
De los principios que antecede se deduce que para el estu-
dio y determinación de una ley de planta, es de indispensable rigor
fijar la organización del Ejército porque sobre éste giran los otros
factores que han sido someramente analizados en el presente trabajo.
Leyes de planta que no descansan en principios serios, condu-
cen al desprestigio de la institución. Las leyes de planta dictadas coa
fines de orden político o para absorber la estagnación conducen al
desprestigio de la jerarquía, por cuanto, los nuevos ascendidos de-
ben seguir desempeñando puestos inferiores a los que en realidad
les corresponde al nuevo grado. Leyes de planta impuestas por los
factores económicos no deben alcanzar jamás a las tropas, porque
justifican la razón de ser del Ejército y ante tales situaciones es
preferible la disolución total o parcial de la burocracia militar an-
tes de tocar a un soldado de los cuerpos de tropas.
La situación creada al Ejército en los años 1931 - 1982 merece
ser considerada con celo profesional por los que realmente se inte-
resan por esta clase de estudios, y muy principalmente por nuestros
profesores de Organización Militar. Tenemos dos leyes de planta
con sendas reorganizaciones de los cuerpos de tropas. El Ejército
sufre una disminución, no tanto en sus cuadros de Oficiales como
en los de suboficiales y cuerpos de tropas. Se sacrifican las tropas
y se mantiene intacta la gran cabeza que debe producir para tres
famélicas divisiones con 4,000 conscriptos. Si la situación económica
era difícil y debía el Ejército contribuir con algunos millones paral
aliviar a la Nación, ¿ no habría sido más lógico haber propuesto la su-
presión de las direcciones, inspecciones y burocracia existente en el
Ejército? ¿A quienes iban a dirigir y a inspeccionar los grande
NUESTRO PROBLEMA ORGANICO 211
organismos que se mantenían en pie si los cuerpos de tropas desapa-
recían?
La ley de planta debe ser la resultante de un maduro y prolijo
estudio orgánico para que tenga solidez, y por sobre todo, sea respe-
tada por la ciudadanía y nuestros legisladores.
La organización del Ejército y su planta no pueden y no deben
servir de recursos económicos, ni mucho menos de arma política.
ANEXO II.
Proporciones que han establecido las Leyes de Plantas.
Ley de 2. II. 1892.
Ley de 9. XII. 1911
Ley de 8. IX. 1924
Ley de 4. III. 1927
Ley de 16. IX. 1938
Gral.
1
1
1
1
1
Coronel
1,8
1
1,5
1
2
1
2,57
1
3
1
Tte. Crl.
4
2,22
1
3,75
2,50
1
4,25
2,12
1
5
1,97
1
5,36
1,79
1
Mayor
6,5
3,61
1,42
1
6,25
4,10
1,66
1
8
4
1,9
1
8,85
4,44
1,74
1
9,21
3,07
1,71
1
Capitán
20
11,11
5
3
1
18,75
12,50
5
3
1
18,75
8,37
4,40
2,3
1
24,2S
9,44
4,78
2,74
1
18,94
6,31
3,52
2,05
1
Ofs.
Subalt.
29
16,11
7,25
4,46
1,45
48,35
32,25
13
7,74
2,58
42,5
20,6
9,4
5,1
2,2
57,14
22 22
11,26
6,45
2,37
38,42
12,80
7,15
4,17
2,02
A propósito de una polémica.
Por el Teniente Coronel Sr. Alfredo de Amesti.
Se ha producido una polémica interesante entre el Coronel Sr.
Guillermo Barrios y el Comandante don Alfonso Garrido P., a pro-
pósito de la idea sustentada por el primero de estos Jefes en orden
a suprimir la División de Caballería.
Estoy cierto que e1 Comandante Garrido se hará cargo, en
forma extensa, de la réplica que el Sr. Coronel le dirige desde las
columnas del último número del Memorial, es por este motivo
que me referiré únicamente a tres cuestiones de las que trata el
Sr. Coronel Barrios en su interesante artículo.
Dice, en una parte, el Sr. Coronel, para apoyar su tesis: "la
motorización de las armas está amagando seriamente a la caballe-
ría. La conquista de Polonia por los alemanes así lo comprueba y
la caballería polaca, orgullo y esperanza de la nación, fué anulada
ante la invasión concéntrica de las columnas motorizadas que trans-
portaban miles de armas automáticas".
Es efectivo que las 14 Brigadas de Caballería polacas fueron
arrolladas por e1 empuje de los Ejércitos del Reich. Pero, recuérdese
que esas Brigadas no estaban solas, y que ellas no formaban sino
una mínima parte dentro del conjunto de las fuerzas polacas. Re-
cuérdese que la misma suerte de esas Brigadas corrió todo el Ejército
de Polonia, formado por cuarenta divisiones de Ejército, como
mínimo.
Si para mostrar la pretendida decadencia del arma de caballe-
ría se ha tomado el ejemplo precedente, el más elemental espíritu
de justicia debía llevar al Sr. Coronel Barrios a condenar la exis-
tencia de las Divisiones de Ejército como organizaciones inapropia-
das para la guerra. No veo por qué en un caso pueda aplicarse un
criterio y para el otro uno distinto.
Al absurdo podemos, pues, llegar a la conclusión de que no es
posible generalizar sin hacer un examen más detenido de lo que
ocurrió en Polonia.
214 MEMORIAL DEL EJERCITO
Estimo que la causa capital del buen éxito fulminante de las
tropas alemanas en Polonia, que permitió dominar a todo el ejército
polaco, no solamente a su caballería, en 29' días, debe buscarse, en
primer término, en la falta de ese tan bullado enlace entre la polí-
tica y la estrategia. En efecto, el Gobierno polaco vaciló mucho an-
tes de dar la orden de movilización general, de tal suerte que el po-
deroso ejército invasor se encontró con tropas a medio movilizar, se-
mi organizadas. Los transportes de concentración fueron práctica-
mente anulados por la acción casi uniforme de la flota aérea alema-
na. Considérese, además, que una nación con sólo veinte años de
existencia no puede tener la solidez institucional que da la tradi-
ción estatal que sólo se consigne con el tiempo, factor de cohesión
moral que se pone a muy dura prueba en una guerra total, como es
la moderna. Cuando falta esa cohesión nacional, las instituciones
armadas, que tan fielmente retratan a la nación, tampoco pueden
tener una cementación sólida.
Enfrente de este cuadro tenemos el del Reich, totalmente dife-
rente : conducción político-militar decidida y UNICA; nación fuer-
temente cohesionada y con una de las más honrosas tradiciones gue-
rreras; fuerzas armadas modernísimas, muy hábilmente conducidas
y movilizadas totalmente; etc., etc.
No son, pues, factores tan sencillas los que han influido en la
hecatombe polaca, en la cual también cayó su caballería. Y el aná-
lisis tiene mucho aún que hurgar en esta tragedia, pues la historia
militar de esa campaña no puede ser escrita a escasos meses de su
epílogo.
Por otra parte, el territorio polaco, se puede decir que es la
antítesis de la mayor parte del nuestro.
Es torea bien difícil encontrar un teatro de operaciones más a
propósito que el de Polonia para el empleo de tropas motorizadas
y no menos dificultad presenta la búsqueda de un país más apro-
piado para dicho empleo que Chile, lo menos en las 3/4 partes de su
extensión. De un lado una llanura, del otro, un hacinamiento de
montañas con muy escasos y estrechos valles.
Soy el primero en reconocer que el Sr. Coronel Barrios es hom-
bre que para discurrir sobre estos tópicos se coloca siempre en un
terreno muy realista y verdaderamente nacional, pero creo que
en el punto que analizo se ha salido de esta norma, que en él es tan
habitual.
Estimo que la configuración geográfica de nuestro territorio no
permite que "la motorización de las armas esté amagando seriamen-
te a la caballería".
Dice, en otra parte, el Sr. Coronel Barrios que nuestro ejército
tiene una proporción enorme de caballería, que ésta alcanza 1/5 de
A PROPOSITO DE UNA POLEMICA 215
sus fuerzas. Para afirmar esto, hace un cálculo muy simple: tenemos
5 divisiones, y una de ella es de Caballería. La cuenta no puede
ser más clara. Pero olvida el Coronel Barrios que, además de nues-
tras Divisiones de Ejército tenemos: un destacamento combinado en
el N., dos destacamentos australes, cuatro destacamentos andinos
según mi opinión deberíamos tener diez, a lo menos), amén de tro-
pas de Ejercito. Súmese a ésto que los efectivos de una División de
Ejército son sensiblemente superiores a los de la División de Caba-
llería y llegaremos a la conclusión de que la cuenta rebaja conside-
rablemente la proporcionalidad que él asigna a la caballería, dentro
del conjunto de nuestro Ejército.
Dice el Coronel Barrios que la mole andina es un teatro muy
inapropiado para la caballería.
En realidad, no podemos hablar de la "mole andina", así en
globo. Ella puede dividirse en tres partes de configuración bien di-
ferente: una sección N., con las características de una alta meseta,
donde la caballería puede ser empleada en todas partes, pero donde
existen los inconvenientes de falta de agua, forraje y cubierta del
terreno en la cual protegerse. Una sección Central que llega hasta
el Maule, muy abrupta y desprovista de vegetación, donde la caba-
llería no tiene un empleo lógico; por último, la sección que sigue
hasta Reloneaví con mucha vegetación arbórea, donde la caballería
tiene protección y alimento en todas partes y un gran campo para
sus actividades. En este teatro la aviación casi no tiene otro empleo
que la exploración sobre las vías férreas y contados grandes cami-
nos. Y no me refiero a la cordillera que sigue hacia el S., pues, en
esaparte de nuestro territorio hay otros problemas largos de tratar,
lo que no es del caso hacerlo en este corto estudio.
Creo que en nuestro país es más lógico subd,ividir la cordillera
más por latitudes que por altura, pues, para su aprovechamiento mi-
litar influyen más ciertos factores de su constitución (que es dis-
tinto en las diversas latitudes que los de la común altura.
Debo decir que yo no estoy en franco desacuerdo con algunas
ideas que expresa el Sr. Coronel, a propósito de la División de Ca-
ballería y la prueba de ello está en el artículo que publiqué en el
Memorial del Ejército en su número Setiembre-Octubre de 1938.
Para terminar, presento mis excusas al Sr. Coronel Barrios y
Comandante Garrido por haber intervenido en esta polémica.
La escritura secreta.
Criptografía
Por el Coronel en retiro Sr. Arturo Fuentes Rabé.
Obras consultadas para el presente tra-
bajo:
1) Manuale di Crittografia (General Lui
gi Sacco).
2. De la Cryptographie. (André Langie).
Antes de abordar el problema de la descifración, estimamos ne-
cesario completar los trabajos ya publicados, con algunas generali-
dades que se refieren al tema que nos ocupa.
Ellas consultan los sistemas que se basan en la substitución de
una parte de las letras o parte de grupos de letras de la clave que
se utiliza.
1.—Sistema Pollux, (a base del alfabeto Morse).
2.—Sistema Collon, (por eliminación). (Cifrario de campaña
usado por Alemania en 1918).
3.—Sistema Delastelle, (transposición y substitución). (Bifi-
do — Trífido).
4.—Cifradura lateral doble, (substitución y transposición).
5.—Substitución de Grupos en combinación con la transposición.
Substitución de una parte de las letras.
Generalidades.
Los sistemas de substitución de una o parte de grupos de letras
son aquellos en que cada letra aparece previamente representada por
grupos de dos o más letras, o por cifras, o por signos que más ade-
lante se presentan cifrados separadamente, ya sea por substitución
o transposición.
218 MEMORIAL DEL EJERCITO
Gran parte de los que utilizan estos sistemas, ejecutan la ci-
fración empleando los elementos del alfabeto Morse, o sea: el punto,
la línea y el espacio.
Hay quienes cifran primero las letras, substituyéndolas por gru-
pos de dos o tres cifras o letras, con o sin grupos distintos que re-
presentan una misma letra, (véase la Tabla cifradora), y después
operan por transposición sobre la letra o la cifra de estos grupos:
Otra parte trabaja substituyendo primeramente la letra del tex-
to corriente por grupos de dos o tres cifras que, después de sufrir
una transposición, se reagrupan nuevamente y se transforman en
letras cifradas simples.
Estos tres sistemas, según el orden en que quedan indicados, se
denominan: 1. Pollux; 2 Collon; y 3. Delastelle.
Examinemos rápidamente estos tres sistemas, iniciando el estu-
dio con el primero de ellos.
Entre los sistemas monoalfabéticos con empleo de grupos nulos
y grupos equivalentes, el que presentamos, (como un modelo ilustra-
tivo), es el de uso más frecuente.
Para dificultar el desciframiento de este sistema es convenien-
te el emplo de grupos que, previo convenio, no tienen valor algu-
no y están destinados a despistar al criptógrafo interesado, (gru-
pos nulos).
El sistema puede complicarse notablemente, dando o emplean-
do en lugar de las letras de uso más frecuente, (que es la base en
que descansa el desciframiento), grupos de signos diferentes que
representan una misma letra: (grupos equivalentes). Para el em-
pleo de este sistema es necesario que la clave cifrante cuente con
un mayor número de letras y signos que los que contiene el abeceda-
rio normal.
Ejemplo: Disponiendo de los cien grupos que se pueden obte-
ner con la formación de dos en dos de los diez primeros números:
(00., 01., 99), se puede constituir un alfabeto cifrante en
el que es posible dejar una veintena de grupos nulos, para desig-
nar las letras del alfabeto corriente.
Naturalmente que para las letras de mayor uso se asignará un
mayor número de estos grupos, (grupos de equivalentes). También
es conveniente reservar algunos grupos para representar las cifras
y los signos de puntuación.
En una clave cifradora de este tipo se exige, como caracterís-
tica esencial, una correspondencia completamente arbitraria en lo
que se relaciona con las letras y los signos que, de mutuo acuerdo,
so convengan para escribir el texto correspondiente. Siempre que
este sistema se someta a una regla fija, corre el peligro de ser fá-
cilmente descubierto por el descifrador interesado, lo que acarrea
las consecuencias consiguientes.
LA ESCRITURA SECRETA 219
Presentamos el siguiente ejemplo para dar mayor claridad a
lo expuesto. En el ejemplo lo que se persigue, es la obtención da
una clave descifrante que haga más fácil y rápida la tarea:
Tabla cifradora (con los grupos equivalentes) :
Tomamos como base los cien números.
220 MEMORIAL DEL EJERCITO
Explicamos el cuadro anterior:
1.—Para la transmisión, las cifras se reunen en grupos dé cin-
co o más letras.
2.—Para descifrar, el traductor procede previamente a efectuar
el agrupamiento de cifras de a dos letras.
Vamos a cifrar el siguiente Criptograma:
"ENEMIGO INICIA RETIRADA.— REGIMIENTO
PERSEGUIRA".
Se distribuye como sigue:
E N E X M I G O X X I .
18 — 13 — 35 — 48 — 39 — 10 — 38 — 07 — 09 — 21 — 87 —
N I C X I A R E X X T
73 — 75 — 70 — 45 — 53 — 62 — 94 — 37 — 54 — 42 — 88 —
I R A X D A R E X X
82 — 26 — 79 — 12 — 80 — 52 — 16 — 26 — 71 — 55 — 83 —
X G I M I E N X T P E
90 — 97 — 10 — 68 — 23 — 65 — 73 — 63 — 33 — 67 — 41 —
R S X X E G U I R A
18 — 26 — 11 — 14 — 06 — 35 — 3 8 — 15 — 53 — 26 — 62 —
61.
El texto a transmitir se descompone como sigue:
18133 — 54839 — 10380— 70921— 87737— 59045— 53629 —
43754 — 42888 — 22679 — 12805 — 21626 — 71558 — 39097 —
10682 — 36573 — 63336 — 74118 — 26111 — 40635 — 38755 —
32662—61—.
Puede apreciarse que en el texto corriente se han intercalado,
al capricho, X — X — X —., cuyas correspondientes se encuentran
en la casilla de los grupos nulos.
Es muy conveniente seguir este sistema a fin de hacer más di-
fícil la traducción por parte de terceros.
LA ESCRITURA SECRETA 221
Ejemplo:
" C H I L E I N V I C T O " Clave nominal.
1 4 5 8 3 6 9 12 7 2 11 10 Clave numérica.
A continuación se colocan los grupos de dos números, en orden
correlativo, debajo de la clave numérica y se procede a la primera
transposición. Para asegurar con mayor fuerza la clave, se puede ir
a la segunda transposición que se efectuará sobre la misma clave
numérica, en la forma indicada para la primera.
Sistema Pollux.
El alfabeto .Morse representa las letras del alfabeto normal
con sus tres elementos: punto.— línea.— espacio.
El sistema Pollux cifra estos tres elementos mediante una lista
cifrante en la que, cada uno de ellos, corresponde a una cierta can-
tidad de números-cifras o letras cifrantes.
Debe considerarse un sistema de substitución monoalfabético con
equivalentes.
Siendo los números solamente diez: (0 a 9) y 27 las letras con
que trabajamos en la criptografía, deben asignarse tantos números
como sean las letras; en el caso presente, tantos números como sean
las líneas, puntos y espacios del alfabeto (27).
Debe tenerse presente que en el alfabeto Morse, se usa con mu-
cho más frecuencia el punto con relación a los otros dos elementos.
Por esta razón, es necesario que se deje una mayor cantidad de
números para reemplazar al elemento punto.
Ejemplo: (cifrar con números):
Lista, para cifrar: Lista para descifrar:
Punto . 3, 7 0 8
Línea — 1, 4, 5.
Espacio & 2, 6, 9
0 4 — 7
1 — 5 — 8
2 & 6 & 9
3
Para descifrar bastará tener a la vista la Tabla cifradora y
proceder a separar las cifras de los grupos de cinco, en grupos de
dos números, comenzando por la primera línea de la izquierda.
Para la formación de estas tablas cifradoras se toma como base
la clave numérica que resulte de una frase convenida.
222 MEMORIAL DEL EJERCITO
Ejemplo: (cifrar con letras):
Punto: . X P Z E F Q M O A Y Ñ .
Línea: — T B K C N W G J.
Espacio & D H I K L S U V
Lista descifrante:
A B G D B F G H I J K L M N O P Q R
S T U V W X Y Z .
(Naturalmente que este sistema puede complicarse con transpo-
posiciones, etc., según convenio entre los interesados.
Este sistema da mayores o menores seguridades de secreto según
sean mayores o menores las complicaciones a que se le sometan.
Tiene el grave defecto de alargar enormente el texto cifrado.
Sistema Collon.
(Por eliminación).
Collon ha presentado diversos sistemas basados en la elimina-
ción y en cuadrados alfabéticos, en los cuales, las letras se substi-
tuyen, primeramente, por cifras o grupos de dos o más letras. Estos
grupos sufren, después, una transposición y quedan aptos para la
transmisión.
Vamos a deducir algunos estudios interesantes de este sistema
de cifración:
a) En el tipo más simple se utiliza un cuadrado alfabético (o
de eliminación) análogo al sistema Playfair Cipher, (que presenta-
mos en números anteriores) pero, en lugar de substituir con los
grupos cifrados los grupos del texto corriente, se substituyen los .
grupos cifrados con simples letras corrientes, buscando en el cua-
drado la coordinación correspondiente, o sea, la letra que indica la
línea o la columna en la cual se encuentra la letra que debe cifrarse.-
Los grupos se escriben con letras sobrepuestas de modo que for-
men dos líneas de letras cifradoras, lo que da una serie de largo
convenido que permite leer alternativamente en la primera o en la
segunda línea.
Vamos a presentar un ejemplo con abecedario de 25 letras y
con la Clave—-SANTIAGO.
LA ESCRITURA SECRETA 223
En este abecedario a 25 letras no figura la Ñ. que debe ser
Reemplazada por la N. y la W. que está reemplazada por la V.
Se forma forma el cuadro: Santiago:— (clave)
S A N T I
G O B O D
E F H J K
L M P Q R
U V X Y Z
Explicación:
La letra A. se encuentra en la primera línea que comienza con
la S. y en la segunda columna que termina con la V. La A. debe
substituirse por la S-V. o por V-S. La S. se cifrará con S-U. y la
V. con V-U.
Ejemplo de un criptograma:
" D I G A H O R A A T A Q U E".
Dividido en grupos de cinco letras:
D I G AH.—O R A A T.—A Q U E.—Texto corriente.
i s g s f.—g 1 s s s.—s 1 u e.—primera línea.
g z u v x.—v z v v y.—v y s u.—segunda línea.
Para enviar el criptograma se escribirán los grupos de cinco
letras; primero las cinco de la primera línea, después las cinco de
la segunda, y así sucesivamente.
Ejemplo: I S G S F.— G Z U V X.— G L S S S.
— V Z V V Y.— S L U E V.—Y S U.
Cualquiera que sea el número de letras que se haya hecho pa-
ra las agrupaciones; al redactar el criptograma siempre se procede-
rá como queda indicado.
Para descifrar, primero debe escribirse el criptograma en se-
ries iguales al número de letras de las agrupaciones (según conve-
nio), procediendo alternativamente con la primera y segunda línea;
después se procede a descifrar los grupos que resulten de dos letras
sobrepuestas.
b) El sistema precedente puede variarse mediante una clave
numérica de diez letras:
224 MEMORIAL DEL EJERCITO
Busquemos la clave de diez letras:
(Esta clave numérica se escribe al costado y bajo la última línea
del cuadrado alfabético:
Ejemplo para cifrar: Cifrar:
El desciframiento es completamente análogo al caso precedente.
Ambos procedimientos no dan garantía del secreto en la tra-
mitación; sin embargo, se prestan a combinaciones muy interesan-
tes, juntándolos con otros sistemas, o modificándolos dentro de sus
propias combinaciones.
e) Otro tipo derivado de este sistema de eliminación, llamado:
"frecuencial", adopta como coordenada de la letra o del número,
una letra determinada que guarda relación con la frecuencia con
que una letra se repite en el texto corriente del idioma.
Los números o las letras van escritas en la parte exterior del
cuadrado cifrante y, como la letra se repite un número de veces
proporcional a la frecuencia con que esta letra aparece en el texto
corriente, el número de casillas resulta superior al número de las,
letras empleadas.
Ejemplo: En castellano puede aceptarse que sobre cien letras;
de un texto corriente, se encuentra una media de: 12.— E; —
10.—A y O; 6.—L, R. N, T, S.;3.—C, D, P, U.; 2.—M; l.—G; H,
B, Z, F, Q, J, K, W, X, Y.
Con los datos anteriores construyamos el casillero; que resulta:
(sirve de base la clave numérica señalada en la letra.—b).
P
6
U
0
N
4
T
9
A
1
R
7
E
3
N
5
A
2
S.8.
6
0
4
9
1
P
R
D
J
Q
7
U
R
F
K
V
3
N
S
G
L
X
5
T
B
H
M
Y
2
A
C
I
0
Z
8
A
6
8
T
6
2
A
8
6
Q.—
1.—
7.—
U
6
3
E
0
3
A
8
6
V.—
1.—
3.—
A
6
8
N
6
5
Z
1
8
A
6
8
Cifrado en grupos de cinco , queda:
66818.— 26760.— 81336.— 36616.— 8688.—
LA ESCRITURA SECRETA 225
Esta numeración cifra segunda.
Para cifrar, cada letra se buscará en cada una de las coordina-
das, debiendo cifrarse primero con el número de la línea vertical;
después con la horizontal.
Ejemplo: cifrar "T I R O
T I R O
2 3 7 3
3 9 5 7
M U Y A
4 3 2 4
5 8 8 0
M U Y
L T O
1 3 7
7 2 3
A L T O"
Texto para el mensaje cifrado (grupos de cinco números) :
23733.— 95743.— 24588.— 01377.— 23.
Para descifrar se procede como en el caso anterior; se escribe
el criptograma en series de cuatro letras, en dos líneas, y se busca
en el cuadro la letra que está señalada por cada grupo de letras
sobrepuestas.
Estos sistemas por eliminación presentan el inconveniente de
alargar demasiado el texto corriente; además, para cifrar requiere
una tabla que no es de fácil reconstrucción.
Es un sistema que se presta a una gran variedad de combina-
ciones en la cifración y muy difícil para la descifración, especial-
mente si en las líneas externas (1.º y 2.º cifra), se emplean grupos
de cifras que hayan sido sometidas a una transposición.
Cifrario de campaña usado por Alemania en 1918.
Este sistema fué usado, y por mucho tiempo, a partir del año
1918. Como podrá observarse, los alemanes usaron un sistema aná-
logo al de Collon, con la sola complicación que, el texto obtenido
M. del E. 7.
Estacifraprimero.
226 MEMORIAL DEL EJERCITO
en la primera substitución, se cifraba a continuación con transpo-
sición simple y a base de una clave obtenida de una palabra con-
venida.
Como coordenadas externas del cuadrado también usaron letras
y las respectivas señales del alfabeto Morse.
Emplearon dos tipos de cuadros cifrantes; uno de 25 letras y
otro de treinta y seis. Este segundo lo obtenían sumando los diez
números a las 26 letras.
El cuadrado alfabético aparecía agrandado con una clave nu-
mérica obtenida con diversos procedimientos, que eran los resultados
de una transposición simple.
E j e m p l o : Clave del c u a d r o : M O N T E C R I S T O.
Primero debe leerse la letra indicatriz de la línea, después la
de la columna.
Clave de transposición: V I C T O R I A .
Texto por cifrar: "P A S O C O N T R A A T A Q U E".
Primero debe contruírse la Tabla cifradora a base de 25 letras:
A
D
F
M
X
A
M
C
B
J
U
D
0
R
D
K
V
F
N
I
F
L
X
M
T
S
G
P
Y
X
E
A
II
Q
Z
Clave de transposición:
Clave numérica:
V I C T O R I A
8 3 2 7 5 6 4 1
Se efectúa la substitución mediante la transposición de las le-
tras del texto por cifrar, las que se van colocando debajo de la clave
numérica:
LA ESCRITURA SECRETA 227
El texto cifrado con la primera substitución se ha obtenido de
la siguiente manera: Primero se ha confeccionado el cuadro o Ta-
bla cifradora. A base de esta Tabla y bajo la clave numérica, se
ha colocado el texto del mensaje por enviar, o sea: "Paso contra
ataque", según se indica a continuación:
Se busca la P. de "Paso" en el cuadro, lo que nos dá M-M. ;
la A. nos dá D-X.; la S.: D-M.; la O.: A-D.; se prosigue en igual
forma.
Cada una de estas letras se colocan debajo de cada uno de los
números de la Clave numérica, lo que da como resultado la primera
substitución.
El criptograma por enviar, a base de cinco letras, queda:
D M M X IX— A D M M A.— D X A A A.— A D A D X —
M F X A X.— D X X M D.— D IX—
Para descifrar debe escribirse, previamente, el texto cifrado
por columnas en la tabla de transposición, según el orden indicado
en la Clave; antes de proceder se limita el rectángulo en la base
del número de las letras del texto cifrado: (hacer el rayado corres-
pondiente al número de letras que tiene el mensaje en clave, de
acuerdo con la cantidad de números que tiene la Clave). Es el mis-
mo sistema empleado para descifrar con clave numérica.
A continuación se leen sucesivamente los grupos de letras en
la Tabla de transposición, descifrando con ayuda del cuadro.
Sistema Delastelle.
Delastelle ha presentado diversos sistemas de los cuales, dos me-
recen atención especial: el sistema BIFIDO y el TRIFIDO.
a) El primero: BIFIDO: es un sistema análogo al Collon, con
la diferencia que transmite el texto que se ha obtenido después de
A
D
F
M
X
A D F M X
M O N T E
C R I S A
B D P G H
J K L P Q
U V X Y Z
V I C T O R I A
8 3 2 7 5 6 4 1
MMDXDMAD
D A A D A F A M
DDDXDXAM
DXMXXAAX
228 MEMORIAL DEL EJERCITO
la transposición de las letras o de las cifras compuestas por los
grupos. Dicho texto se vuelve a dividir en grupos y éstos se presen-
tan substituidos por las letras a que equivalen en el segundo cua-
dro cifrante.
Con este procedimiento, el número de las letras del criptogra-
ma vuelve a quedar igual al número de letras que tiene el texto co-
rriente. A pesar de aparecer con igual número de letras, el secreto
del mensaje ha sido reforzado. Este sistema se puede comparar coa
el usado por los alemanes en 1918.
El cuadro cifrador se confecciona de acuerdo con el sistema
Playfair Cipher y se procede en forma análoga para el ciframiento.
Para formar el cuadro: Villa Inés :
1
2
3
4
5
1
V
E
F
M
T
1
2
S
G
0
U
2
3
L
B
H
P
X
3
4
A
C
J
Q
Y
4
5
N
D
K
R
Z
5
1
2
3
4
5
Vamos a cifrar: "Municiones agotadas".
M U N I C I . - O N E S A G . — O T A D A S .
4 5 1 1 2 1 -
1 2 5 2 4 2.-
4 1 2 2 1 3.— 4 5 1 2 1 2 . —
2 5 1 2 4 2.—2 1 4 5 4 2.—
R V E I U O . — M S L D I O . — R I I E R O .
Para obtener el criptograma inferior se ha procedido en la
siguiente forma: los números de cada agrupación se juntan de a
dos y se van transformando en letras de acuerdo con las indicacio-
nes del cuadro. Primero se cifra la línea de arriba de las primeras
seis letras, después los números de la segunda línea, y así sucesi-
vamente.
La primera línea nos da los tres grupos siguientes: 45.—
H . _ 21.—.
LA ESCRITURA SECRETA 229
La segunda línea: 25.— 12.— 42.— La primera línea de la se-
gunda palabra O N E S A G.—41.— 22.— 13.— La segunda: 25.—
12.—42.—
La palabra: O ,T A D A S : 54.— 12.— 12.— y 21.— 45.— 42.—
Llevando los números al cuadro, se obtiene:
45,— igual B, 11.— igual V. 21.—E,; 12.—I. ; 52.—U.; 42.—0.,
etc., etc.
En consecuencia, el criptograma por enviar, queda:
R V E I U — O M S L D.— I O R I I . — E R O .
Para descifrar se procede en sentido inverso; es decir, primero
deben cifrarse las letras del criptograma sirviéndose del cuadro,
después se traducen los grupos de dos letras resultantes, con la apli-
cación del mismo cuadro.
Para una mayor complicación del sistema pueden emplearse los
diez números colocando en la columna de la derecha (vertical) los
números 1, 2, 3, 4, 5.— y en la línea horizontal alta (y baja) los
números 6, 7, 8, 9, 0.
b) El segundo sistema: TRIFIDO, substituye las letras del
texto corriente por grupos de tres números que se forman a base de
unaclave conocida.
No explicaremos en detalle el procedimiento que vamos a se-
guir, porque él se deriva de los distintos sistemas ya presentados.
Se procederá por parte y en forma progresiva para la mejor com-
prensión.
Lista cifrante y descifrante.
1.—Formar la clave a base de Villa Inés.
Para que resulte el cuadro de equivalencias a base de tres nú-
meros por cada letra, se debe trabajar con un abecedario de 27
letras:
V I L A N E S
B C D F G H J
K M Ñ O P Q E
T U W X Y Z
2.—Lo que da la siguiente lista cifrante y descifrante:
V B K T I C M U L D Ñ W A F O X N G P Y E H Q Z S J R
1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 2 2 2 2 2 2 3 3 3 3 3 3 3 3 3
1 1 1 2 2 2 3 3 3 1 1 1 2 2 2 3 3 3 1 1 1 2 2 2 3 3 3
1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3
En este cuadro cifrante, a cada letra corresponden tres nú-
meros; los que se encuentran inmediatamente debajo de cada letra.
La V.— está representada por 111.— la B.— por 112.— la
K.— por 113 y así sucesivamente.
Para cifrar, se escribe el texto corriente y debajo de cada una
de las letras se colocan los números correspondientes.
En este cuadro cifrante, a cada letra corresponden tres nú-
meros; los que se encuentran inmediatamente debajo de cada letra.
La V.— está representada por 111.— la B.— por 112.— la
K.—por 113 y así sucesivamente.
Para cifrar, se escribe el texto corriente y debajo de cada una
(le las letras se colocan los números correspondientes.
230 MEMORIAL DEL EJERCITO
Ejemplo: " Ataque aprovechando gases ".
Se descompone en un número conveniente de letras; en el caso
que se presenta, series de siete.
A
2
2
1
T
1
2
1
A
2
2
1
Q
3
2
2
U
1
3
2
E
3
1
3
A. —
2. —
2.—
1.—
P
3
1
1
R
3
3
3
0
2
2
3
V
1
]
1
E
3
1
3
C
1
2
3
H.—
3.—
2.—
1.—
A
2
2
1
N
2
3
2
D
2
1
1
O
2
2
3
2
3
3
A
2
2
1
S.—
3.—
3 . —
1.—
E
3
1
3
S.
3.
3.
1.
Ñ E F O T B X.— J M E D AS S.— F F Z C X W P.— S S.
Las letras de la línea inferior nos dan el texto del criptograma
por enviar.
Estas letras se han obtenido en la siguiente forma:
Los números de cada agrupación se han juntado de a tres y se
ha procedido en igual forma que en el caso anterior; o sea: 212 igual
Ñ.; 313 igual E., 222 igual F., etc.
Reducido a grupos de cinco letras, el criptograma queda:
Ñ E F O T.— B X J M E.— D A S S F.— F Z C X W.— P S S.
Para descifrar se procede en forma inversa; se comienza por la
traducción del texto cifrado a su equivalente de tres números que
se escribirán horizontalmente sobre tres líneas y según la serie con-
venida (en el presente ejemplo la serie es de siete letras). A con-
tinuación se procede con los grupos de tres números que resultan
superpuestos; los que se traducen en letras.
Como puede observarse, este segundo sistema es bastante com-
plicado, lo que, lógicamente, da lugar a la formación de criptogra-
mas, realmente, de muy difícil descifración.
Cifración lateral doble.
Generalidades.
Todos los sistemas que se han examinado son susceptibles
emplearse en combinación unos con otros, lo que da un sistema de
criptografía bastante seguro y de difícil traducción de parte
aquel que no conoce el procedimiento.
Hemos examinado el caso de la doble transposición, o sea,
dos transposiciones sucesivas simples a base de claves. No se ha pre-
sentado el caso de examinar una doble cifración monoaifabética sim-
ple, porque debe considerarse que cada letra del texto corriente ten-
LA ESCRITURA SECRETA 231
drá siempre por equivalente una de las letras cifradas: lo que en
definitiva viene a ser una única operación a base de un alfabeto ci-
frante, naturalmente que distinto a los dos con que se trabaja.
Una substitución polialfabética efectuada a base de la Tabla de
Vigenere con el alfabeto corriente, puede resultar más eficaz que
una doble substitución monoalfabética, que vendría a ser lo mismo
que usar una Tabla y alfabetos invertidos y derivados, en forma sim-
ple, uno del otro.
Es indudable que una segunda cifradora agrega mayor seguri-
dad de inviolabilidad a un mensaje secreto; pero también es cierto
que la doble cifración aumenta el tiempo que se necesita para cifrar
y descifrar, reune una mayor posibilidad de contener errores, lo que
presenta mayor dificultad en la corrección y en la transmisión.
Por lo tanto, una segunda cifración sólo se justifica cuando la
acción de un mayor secreto es absolutamente necesaria e indispen-
sable al fin que se persigue.
Se presenta, pues, el problema que se refiere a señalar cual
de los Sistemas estudiados es el que mejor se presta para la doble
cifración y cómo debe ella efectuarse para obtener el mayor secre-
to en las comunicaciones.
Substitución lateral y transposición simple con Clave.
Si la substitución es monoalfabética simple, para los efectos
criptográficos, es indiferente el orden que se haga seguir a las dos
cifraciones, sea que se deba proceder a la transposición o a la subs-
titución. En lo que se refiere a cifrar algunas de las letras del texto
corriente, dicha letra permanecerá siempre la misma, cualquiera
sea el orden en que éstas se encuentren en el texto corriente.
Este no es un Sistema que pueda aconsejarse como de absoluta
seguridad, y sólo puede ser aceptado en tal sentido cuando la subs-
titución monoalfabética ha sido complicada con numerosos grupos
nulos y grupas de equivalencia. Si no se adopta este último siste-
ma, no es difícil deducir del texto mismo del mensaje cifrado, la
reconstrucción de la clave de transposición; la descifración del crip-
tograma se presenta fácil y no ofrece dificultad.
Adoptando una substitución monoalfabética, la cosa cambia y
el orden de la operación ya no resulta indiferente. De suerte que,
si la transposición precede a la substitución, el criptograma será
distinto de aquel en que la substitución precede a la transposición.
Vamos a dar un ejemplo:
Supongamos una clave de transposición de siete letras y una
clave de substitución de cuatro.
232 MEMORIAL DEL EJERCITO
Simplemente se indica la sucesión de las letras del texto co-
rriente con la serie: 1, 2, 3, .... etc., y con un índice que indique
la clave de substitución que sea empleada.
En el primer caso, con un texto de veinte letras, tendremos:
a) Clave: 7 14 3 6 2 5.
Clave: 7 6
Transposición
seguida de subs-
titución.
Resulta el criptograma con la siguiente substitución de cuatro
letras:
1
8
15
2
9
16
3
10
17
4
11
18
5
12
19
6
13
20
7
14
2/1 9/2 16/3 6/4 13/1 20/2 4/3
10/3 17/4 7/1 14/2 5/3 12/4 19/1
b) Substitución seguida de transposición:
Clave: 7 1 4 3 6
El criptograma sería:
2/2 0/1 16/4 6/2
10/2 17/1 7/3 14/2
13/1 20/4 4/4 11/3
5/1 12/4 19/3 1/1
18/2 3/3
15/3
Resulta que los criptogramas obtenidos en los dos casos, apa-
recen esencialmente invertidos.
Con el objeto que la uniformidad en la cifración aparezca nor-
mal, en todas sus partes, es esencial que las dos claves (transposi-
ción y substitución) sean de un largo diferente.
Si las dos claves tienen el mismo largo, cada columna resulta-
rá cifrada con el mismo alfabeto y el criptograma quedará de tan-
tos grupos de igual largo, constituido por letras que han sido cifra-
das, todas, con el mismo alfabeto.
8/4
8/4
15/3
2/2
9/1
16/4
3/3
10|2
17/1
11/3
18/2
5/1
12/4
18/2
6/2
13/1
20/4
7/3
14/2
11/4 18/1 3/2
1/2 8/3 15/4.
2 5
LA ESCRITURA SECRETA 233
Si la substitución polialfabética ha sido hecha con un alfabeto
| regular, la complicación de la transposición no agrega ninguna ga-
rantía de mayor seguridad al secreto del mensaje debido a que, si
la transposición sigue a la substitución, puede verificarse con re-
lativa facilidad la reconstrucción de la clave de transposición. En
tal caso, el sistema queda reducido al simple trabajo polialfabético
con alfabeto regular, que es muy fácil descifrarlo.
Si a la inversa; la transposición precede a la substitución, tam-
bien es fácil determinar algunas de las letras del alfabeto usado y
traer el texto empleado a la simple transposición.
Mucho más difícil es el caso en que la substitución polialfabéti-
se hace con el alfabeto invertido. También, en este caso, si la
transposición sigue a la substitución, se tienen mayores probabili-
dades de buen éxito de parte del descifrador, puesto que si se veri-
fica el caso en el cual es. posible reconstruir la clave de transposi-
ción, el criptograma cae luego bajo la acción de la substitución po-
lialfabética simple.
Si por el contrario, la substitución sigue a la transposición, la
determinación del alfabeto no regular es mucho más difícil y casi
imposible de determinar.
Es, pues, una buena regla, cuando se desea hacer uso de la
substitución y transposición, emplear la substitución polialfabética
con alfabeto invertido precedida de una transposición simple con
clave. Es decir se transpone primero el texto corriente mediante
una clave de transposición simple, después se cifra el texto obte-
nido de esta transposición mediante una substitución polialfabéti-
ca, o una regla o Tabla equivalente y empleando una clave de subs-
titución de un largo distinto a la empleada para la transposición.
Substitución de grupos y Transposición.
La transposición que va unida a la substitución de los grupos,
reviste de mucha seguridad al criptograma. En este caso, siempre es
preferible- hacer que la transposición preceda a la substitución; en
razón que la transposición siempre presenta su lado flaco que con-
viene robustecerlo con el segundo procedimiento; en este caso;'la
substitución por grupos.
Otros sistemas combinados.
Un ejemplo de substitución de fracciones de letras, nos lo da
el Sistema germánico que hemos presentado. El método se pueda
aplicar perfectamente al Sistema Pollux, empleando de preferencia
la substitución después de la transposición.
234 MEMORIAL DEL EJERCITO.
El Sistema pollux que hemos estudiado, también puede utili-
zarse cuando se trata de una transposición, la cual es preferible
sea hecha antes que la substitución.
Un último ejemplo de interés que muestra la utilidad del siste-
macombinado,eselquesederivadelPOLIALFABETICOCON
GRUPOS DE EQUIVALENCIAS. Se obtiene empleando como ci-
fra, grupos de dos números por cada letra.
Las reglas a seguir para estas combinaciones, son las misma3
empleadas para los aparatos de cifración polialfabética que ya se
han descrito.
El alfabeto invertido de la segunda línea es reemplazado por
una lista de cien números, agrupados de a dos en dos, de manera
que cada letra de este alfabeto de segunda línea esté reemplazada
por tres, cuatro o más grupos de dos números (equivalentes), los que
pueden usarse alternativamente como grupos cifradores.
Es indudable que tal procedimiento da una mayor seguridad
de secreto al método; pero tiene el agravante que, para cifrar y des-
cifrar, demanda un tiempo mucho mayor.
En un próximo trabajo abordaremos el tema de las máquinas
cifradoras y los métodos más usuales en la tarea de la descifración.
Un decreto de importancia para el deporte
hípico argentino.
Por el Teniente Coronel don Edgardo Portales M.
Depto. de Remonta y Veterinara del Ejército.
Con motivo del Concurso Internacional Sud Americano de 1939,
e1 Club Hípico Argentino hizo publicar una elegante revista, en
cuya portada, sobre fondo plata, se ven enlazadas las banderas de
Argentina y Chile y, en su texto, las fotografías del desarrollo del
Concurso con sus resultados, haciendo en todas sus partes un reco-
nocido homenaje a nuestro Equipo Militar, de Carabineros y Civil,
que nos representó en este Torneo de carácter Internacional. Ade-
más aparecen fotografías del Haras del Ejército y de los criaderos
más connotados de la República hermana.
El General don Arturo Rawson, Director General de Remonta
Argentino, ilustre amigo del Departamento correspondiente de nues-
tro país, tuvo la gentileza de enviar 100 ejemplares de esta elegante
hermosa revista, a fin de que fuera distribuida en Chile. Este men-
sajero de cordial amistad, que nos brinda la Nación Argentina, en ho-
menaje a nuestra delegación hípica, ya está en poder de la Jefatura
Militar, Regimientos y Clubes dedicados al deporte hípico.
Sin duda, una de las materias de su sumario es la realización
de una idea iniciada en Chile en 1935 y que, con sabiduría, la Repú-
blica Argentina ha llevado a la práctica y que contiene las mismas
ideas básicas que desde hace diez años, aun en Conferencias en la
Academia de Guerra (1937), con tesonera insistencia hemos venido
sosteniendo.
En efecto, con fecha 22 de Junio de 1939, S. E. el Presidente
Ortiz ha puesto su firma al siguiente Decreto:
DECRETO DEL PODER EJECUTIVO PONIENDO BAJO
LA DEPENDENCIA DEL MINISTERIO DE GUERRA LA RE-
ORGANIZACION DEL DEPORTE HIPICO DEL PAIS.
Vista la conveniencia de estimular el desenvolvimiento de los me-
dios y prácticas que contribuyen al acrecentamiento de la prepara-
-ción de la defensa nacional, y
236 MEMORIAL DEL EJERCITO
CONSIDERANDO:
Que el desarrollo de la producción y mejoramiento de la raza
caballar, al par que constituye una fuente de riqueza para el país,
asegura también uno de los medios referidos cuando ella es orien-
tada técnicamente hacia la selección de un tipo militar de equino;
lo que ha sido tenido en cuenta por la Ley N.º 11.242 de "Impuesto
a los Hipódromos de Carreras, al determinar que una parte del re-
caudo establecido se destinará '' para la adquisición y fomento de la
cría del caballo de guerra para la Remonta del Ejército" (artículo
5.º inciso 2.º);
Que la intensificación de las actividades hípicas entre la pobla-
ción civil contribuye poderosamente a los fines expresados, puesto
que trae como consecuencia un aumento de la demanda de caballos
y, por consiguiente, una mayor preocupación de los criadores por
producirlos en cantidad y calidad apropiados, por cuyo motivo, uno
de los puntos del plan de fomento del caballo de guerra, consignado
en el Reglamento de Remonta y Veterinaria (R. R. M. 73) se refie-
re al "fomento de la equitación y demás deportes hípicos entre la.
población civil" (número 127, apartado 1) ;
Que, además de la finalidad expresada, la referida práctica de
la equitación civil debe ser considerada también como un elemento
de preparación pre y post-militar de los ciudadanos;
Que, a pesar de que el manejo del caballo ha sido otrora una
apttiud generalizada y tradicional en nuestra población, las estadís-
ticas oficiales llevadas al efecto a base de los conscriptos que anual-
mente se incorporan al Ejército acusan una notable disminución de
los hombres hábiles en dicho manejo, lo que obliga a retardar consi-
derablemente la instrucción militar de las armas montadas con evi-
dente perjuicio para la preparación que debe ser alcanzada;
Que por tales motivos, resulta obra de Gobierno que interesa a
la economía nacional y a la defensa del país, el despertar y man-
tener en el ambiente ciudadano, por medio de un estímulo convenien-
te, el necesario entusiasmo por las actividades hípicas;
Que los resultados obtenidos hasta hoy en la práctica de la equi-
tación (formación del jinete y adiestramiento del caballo) por las
entidades civiles que reciben subsidios del Estado, si bien son dig-
nos de encomio, resultan insuficientes para el logro de los fines ya
expresados;
Que para subsanar este inconveniente es indispensable crear un
régimen que, bajo la superintendencia de un organismo del Estado,
establezca la coordinación de los esfuerzos que realizan los clubes y
entidades que practican el deporte hípico o lo auspician en diversas
formas, de igual modo que la Dirección General de Tiro y Gimnasia
orienta y estimula el desarrollo de la educación física y el tiro coa
armas de guerra en el medio ciudadano;
UN DECRETO DE IMPORTANCIA 237
Que la Dirección General de Remonta, conforme con lo estable-
cido en el decreto N.° 36,973, inserto en el Boletín Militar N.° 2895,
2.º Parte, y en número 127 del Reglamento de Remonta y Veterina-
ria (R. R. M. 73), constituye el organismo del Estado que tiene por
prisión específica el cumplimiento de un vasto plan de fomento y se-
lección de las razas que más convienen a la formación de nuestro ca-
ballo de guerra, plan del cual forma parte el estímulo "de la equi-
tación y demás deportes hípicos entre la población civil".
EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA,
DECRETA:
Artículo 1.º Encomiéndase al Ministerio de Guerra (Dirección
General de Remonta) la misión de fomentar, coordinar y fiscalizar en
el país, con el carácter de órgano director de la preparación hípica
pre y post-militar de los ciudadanos, las actividades ecuestres que
desarrollen las entidades civiles que para tales fines reciban subsi-
dios del Estado.
Art. 2.º Por el Ministerio de Guerra se preparará el "Reglamen-
to para el fomento de la Equitación y Deporte Hípico civiles''.
Art. 3.º Toda asociación o entidad que desee ser reconocida como
oficializada y acogerse a los beneficios que importe esta situación,
deberá ajustarse a los requisitos que imponga el reglamento, expre-
sado en el anterior artículo.
Art. 4.º Autorízase al citado Ministerio de Guerra (Dirección
General de Remonta), a aceptar la oficialización de las asociaciones
que lo soliciten y satisfagan las condiciones impuestas, así como tam-
bién para gestionar directamente la fundación de otras y para acep-
tar la cooperación que ofrezcan entidades oficiales y particulares.
Art. 5.º El Ministerio de Guerra (Dirección General de Remon-
ta) distribuirá entre las sociedades oficializadas, en la forma y pro-
porción que estime convenientes, los fondos que anualmente se le
asignen de la ley N.° 11,242 y de los subsidios que para tales fines
se le otorguen.
Art. 6.º Comuníquese, dése al Registro Nacional, publíquese en
el "Boletín Militar" 2.º Parte y archívese en la Dirección General
de Remonta.
(Fdo.).—ORTIZ.—Carlos D. Márquez.
Argentina ha dado un gran paso, pues, desde ahora, todos los
organismos de propaganda, educación hípica, fomento equino,
los servicios de Remonta, Veterinaria y Herraje, llevarán
238 MEMORIAL.DEL EJERCITO
un solo rumbo, bajo la hégida del hábil Director, General
don Arturo Rawson, prestigioso Oficial General del ejército her-
mano, quien, por medio de ese generoso obsequio, que lleva en su
portada las dos banderas de las Naciones hermanas enlazadas, sím-
bolo en el cual el escudo de la Nación Argentina representa la
mano de franqueza criolla que se entrelaza allende los Andes a la
luz de ese Sol que alumbra y despierta en Sudamérica la unión
y el progreso.
El curso de repetición de invierno de la
undécima Brigada de Montaña.
Del 20. II. al 13. III. 1939, en Lenk (Suiza), y en
el territorio del Monte Wildhorn, en las alturas de
Berna.
Por el Tte. Coronel Fritz Erb,
Cdte. del Bat. de Fusileros de
Montaña N.º 36.
Traducido por el Tte. de Art. en retiro Sr. Enrique Gutiérrez S.
La redacción de la Gaceta Militar General Suiza, me ha so-
licitado escribir un informe acerca del Curso de Invierno que
ha repetido la Undécima Brigada de Montaña. Este Curso ha
llegado a ser especialmente conocido a causa de la catástrofe ori-
ginada por el rodado de nieve en las montañas de Wildhorn. He
resuelto corresponder a este deseo, pero con el único fin de pro-
porcionar un informe sobre la instrucción de ski y de montaña
en invierno, ordenada por el Comandante en Jefe del Ejército
durante el invierno de 1939/40; además, pretendo dar a aquellos
camaradas que fueron designados Comandantes de Cursos, Ins-
tructores de Clases o Comandantes de Patrullas, una indicación
en ésta o en aquella materia del trabajo por realizar. Sería de
interés elaborar un informe detallado acerca de las experiencias
obtenidas durante el Curso de repetición realizado por la Un-
décima Brigada de Montaña y especialmente una relación a los
240 MEMORIAL DEL EJERCITO
cursos A. y B. de las unidades de tropa ordenados por el Sr. Ge-
neral el 9. XI. 1939. (1).
El Coronel-Brigadier Bühler me confió la dirección del curso
de repetición de invierno; pero no tuve nunca la intención de
practicar ascensiones difíciles como apareció en un gran diario
de Basilea, después de la desgracia ocurrida el 7. III. El objeto
de un C. R. I. no será nunca hacer turismo y ascender a la cima
más elevada de una región determinada. De acuerdo con las Di-
rectivas emitidas, la instrucción del soldado tuvo otras distintas
activades. Por medio de ejercicios determinados pudieron ace-
lerarse los conocimientos técnicos de ski y pasarse a la instruc-
ción de campaña e instrucción técnica de montaña. Muy luego
estuvo la compañía, formada por una Plana Mayor, 3 secciones
de combate, 2 secciones de ametralladoras, cada una a 2 piezas,
un destacamento de enlace y una cuadrilla sanitaria, instruida
de tal manera que pudo pasar a la ejecución del ejercicio de
campaña en alta montaña, de acuerdo con la Directiva. Este
ejercicio estaba encuadrado dentro de una sencilla situación tác-
tica, que no tenía otro objeto que el ejercicio de las siguientes
disciplinas de guerra: Exploración, seguridad, enlace, ocupacio-
nes y construcciones de posiciones de obstrucción en alta montaña,
mantención de las posiciones por las mismas secciones y escua-
dras, por lo menos durante 24 horas, relevos con situaciones de
guerra determinadas, antes del amanecer o durante la obscuridad,
reaprovisionamiento y ejercicios sanitarios de transporte.
El cuadro y personal de tropa estaban en condiciones físicas
sobresalientes y hábiles para los ejercicios de alta montaña, de
suerte que no habría ofrecido dificultad alguna el quebrar "re-
cords" de ascensiones y marchas. Sin embargo, se desistió desde
el principio de tales actividades concretándonos a cumplir el
programa de instrucción táctica y de montaña.
Para todos los participantes, tanto para los que estaban en
el refugio de Wildhom como los que estaban en el refugio de
"Wildstrudel, la catástrofe del 7 de marzo, fué un triste suceso.
Todos estuvimos en esas horas de pesar fuertemente unidos. Nun-
ca olvidaré cómo los valientes camaradas, en esa noche de tor-
menta aterradora, amenazados por la muerte, haciendo lo impo-
sible, arrancaban de la zanja de nieve a los tres oficiales y al
sargento desaparecidos. Ninguno abandonó su puesto, a pesar
de que estaban amenazados a cada instante por nuevos rodados.
Unidos estaban los valientes soldados y con brazos cruzados ju-
(1) Al final del artículo se, dan explicaciones acerca de algunos términos
técnicos.—(N. del T).
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO... 241
raron: "¡No nos dejaremos aplastar nuevamente por otro ro-
dado!". (1).
Como nuestras porciones se concluyeron, un soldado nos re-
galó, a nosotros los oficiales, su sabroso queso de Los Alpes, pues
había observado que nosotros no teníamos nada que comer.
Nunca salió de los labios de estos hombres una palabra des-
compuesta o de impaciencia; por el contrario, demostraron en
todo momento una gran valentía. Un joven Teniente me dijo:
"en estos días me he hecho hombre". Yo debí comunicar al Co-
mandante de la Brigada, como una prueba del valor de la tropa,
lo siguiente: ''Con esta tropa debería ir Ud. a la guerra". ¡La
gente ha cumplido con heroísmo su prueba de fuego!
Del informe del curso he hecho un extracto para que sea
publicado en la Gaceta Militar General Suiza y que contiene los
siguientes puntos :
1.—Extracto del trabajo (extractado del programa de tra-
bajo).
2.—La instrucción.
3.—Material, vestuario y equipo especial de montaña.
4.—De la alimentación,
5.—Consideraciones finales.
1.—Extracto del trabajo.
Lunes 20. II.—Movilización, revista del equipo personal, ins-
pección sanitaria de ingreso.
Tarde: pruebas individuales, incluso carreras individuales
en canchas demarcadas.
Tiempo: Mañana y tarde, buen tiempo, al anochecer, nieve
suave.
Martes 21. II.—Mañana: marcha con ski en la zona de ejer-
cicio de Rettelberg.
Tarde: tiro de prueba con carabina sobre 300 metros y con
ametralladoras a corta distancia para los pertenecientes a los
Regimientos de Infantería de Montaña N.º 17 y 18. Reserva,
marcha de ejercicio junto con instrucción de ski.
Tropas especiales, servicio de su especialidad.
Tiempo: hermoso.
Miércoles 22. II.—En la mañana: marcha preliminar de la
Compañía en tres columnas, en la zona de ejercicios de Bettel-
berg. Marcha en orden cerrado hacia Lenk.
Tarde: tiro de prueba con carabina para los pertenecientes
a la Reserva y tropas especiales; tiro de ametralladora a corta
(1) En nuestro próximo número daremos detalles de esta catástrofe.
(Nota del Director).
M. del E. 8.
242 MEMORIAL DEL EJERCITO
distancia. A los pertenecientes a los Regimientos de Infantería
de Montaña 17 y 18, instrucción de combate en Bettelberg.
Tiempo: hermoso; temperatura bajo cero.
Jueves 23. II.—Marcha de guerra en tres columnas en la zo-
na comprendida arriba y abajo del refugio de Bettelberg. Pre-
paración del almuerzo individualmente. Después de las 12.00 (12
horas) tiro de combate individual y por escuadra.
Tiempo: hermoso; sobre Bettelberg, tempestuoso.
Viernes 24. II.—Marcha de guerra en la zona comprendida
arriba y abajo del refugio de Bettelberg; corrección de los de-
fectos del día anterior. Preparación individual del almuerzo.
Tarde: continuación y término del ejercicio de tiro de com-
bate individual y por escuadras.
Tiempo: fuerte viento sur.
Sábado 25. II.—Ejercicio de seguridad en la marcha. La
compañía marchó hacia Iffigenalp como Compañía de descubier-
ta ; preparación del almuerzo.
Regreso a Lenk, ejercicios en sección y compañía. Revista
por el Comandante del Curso. Aseo de armamento. Revista y
control del material. Oficiales, tiro de pistola.
Domingo 26. II.— Mañana: una hora de ski por escuadras
independientes, después servicio religioso.
Tarde: libre.
Tiempo: muy hermoso, caluroso.
Lunes 27. II.—Marcha de ejercicio de toda la compañía ha-
cia el refugio de Wildhorn, unido con un transporte de leña des-
de Iffigeualp. Una patrulla compuesta de la mejor gente ascen-
dió el Wildhorn.
Tiempo: mañana fuerte nevazón; a medio día aclaró, des-
pués, pequeña nevazón.
Martes 28. II.— mañana: revista de armamento.
Tarde: ocupación de una posición defensiva en el sector
Balmen (1385,8) — Rütti-Wallegg (1447,1). Término del ejer-
cicio a las 19 horas.
Tiempo: muy hermoso.
Miércoles 1.º III. y Jueves 2. III.—Corto ejercicio; a conti-
nuación preparación para el gran ejercicio. A las 10 horas mar-
cha hacia Tschuggenwald, allí preparación del almuerzo en mar-
mitas individuales y termos.
En la tarde, ocupación y organización de la posición de obs-.
tracción y observatorios en el sector paso de Trüttlisberg, cima
1994 sur, Stüblemen y cima 2084 al suroeste de Rothorn. Man-
tención de la ocupación de la posición de obstrucción durante
la noche. Relevo por las reservas al amanecer.
Jueves por la tarde regreso. Ejercicios.
Tiempo: durante los dos días hermoso.
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO... 243
Viernes 2. III.—Revista de la compañía por el Comandante
de la Undécima Brigada de Montaña Coronel-Brigadier Bühler.
Marcha a Tschuggenwald superior, donde se cocinó individual-
mente.
Desde las 12.30: ejecución de un ejercicio defensivo en el
sector Mülkerblatten — Leiterli.
Tiempo: hermoso.
Sábado 4. III.—Grueso de la Compañía: Alarma a la 01.50;
marcha hacia Bettelberg, ahí desayunaron. Continuación del ejer-
cicio defensivo iniciado el Viernes. Demostración de una sor-
presa.
Preparación del almuerzo en marmitas individuales después
de terminado el ejercicio; marcha de regreso a Lenk.
Ejercicios, aseo de armamento, control de material.
Tiempo: hermoso, sol caluroso.
Domingo 5. III.—A las 8 hrs. marchan la sección Aellig (me-
nos 1 escuadra) hacia el refugio de Wildhorn, la patrulla de
oficiales, Comandante Bühlemann (14 hombres) hacia el refugio
de Wildstrubel.
El grueso de la Compañía se organiza para el gran ejercicio.
Tarde: libre.
Tiempo: El tiempo que se había mantenido bueno hasta el
Sábado, se descompuso en la noche. Durante todo el día Domin-
go llovió en Lenk.
Lunes 6. III.—Se inicia el gran ejercicio. La marcha del
grueso de la Compañía hacia Iffigenalp—Widhorn, fué retrasada
hasta las 11.30 porque se tenía esperanzas que el tiempo mejora-
ra. La marcha se inició con relativo buen tiempo; más tarde co-
menzó a llover nuevamente. El grueso de la Compañía alcanzó
el refugio de Widhorn cerca de las 18.45 completamente mojada.
En Iffigenalp quedaron el Destacamento de Acarreo y la sec-
ción de ametralladoras. Relevo de la sección del Teniente Aellg
después de 24 hrs.
Martes 7. III.—Las condiciones del tiempo aconsejaron al
comandante del curso interrumpir el ejercicio y la toma de po-
siciones de obstrucción en Schneidejoch y de los puestos de ob-
servación en Wildhorn no se efectuaron. Las condiciones del
tiempo eran tales, que el Destacamento de Acarreo pudo efec-
tuar el trasporte desde Iffigenalp al refugio de Wildhorn, sin
mayor dificultad. A las 18.50 ocurrió la catástrofe del rodado
cerca del refugio de Wildhorn, que causó la muerte a tres ofi-
ciales y a un suboficial.
Miércoles 8. III. hasta el Viernes 10. III.—El grueso de la
Compañía queda bloqueado en el refugio de Wildhorn. El Vier-
nes en la tarde, a pesar de todas las dificultades se logró mandar
buscar a Iffigenses, con una escuadra formada por la mejor gen-
244 MEMORIAL DEL EJERCITO
te, un lanzaminas. El jefe de la patrulla tropezó con toda clase
de dificultades, las que logró vencer.
Sábado 11. III.—Regreso de la Compañía hacia Lenk. Las
últimas fracciones llegaron a ese punto cerca de las 17 hrs. Alo-
jamiento en Lenk. Iniciación de los trabajos de desmovilización.
Domingo 12. III.—Término de la desmovilización. Servicio
fúnebre "en la Iglesia de Lenk. Después, almuerzo.
A las 14.00. licenciamiento de la Compañía.
Había que formar todavía un destacamento para acompañar
los cadáveres y además un destacamento de 20 hombres para
iniciar la búsqueda del material que había quedado abandonado.
Lunes 13. III.— A las 7 hrs. partían los destacamentos desde
Lenk hacia el refugio de Wildhorn, al mando del Comandante
del Curso. El buen éxito no se hizo esperar y en la misma tarde
fué encontrado el cadáver del Comandante Deutschle y el martes
se había recogido todo el material rezagado. Regreso del desta-
camento con el cadáver del Comandante Deutschle. A las 17 hrs.
alojamiento en Lenk. -
2.—La Instrucción.
a) La instrucción militar se inició con las pruebas indivi-
duales, en la misma forma que se efectúan en los cursos regula-
res de repetición. El curso de repetición aprovechó todas las opor-
tunidades que se le presentaron para ejecutar ejercicios, prin-
cipalmente con las unidades en orden cerrado (sección, compa-
ñía). Manejos de carabina y ejercicios dé movimientos se- efec-
tuaron con toda precisión y temperamento; el estado de instruc-
ción militar, tanto la del soldado aislado como la instrucción
colectiva, eran buenas.
De acuerdo con las Directivas, se efectuó también el tiro-
de carabina a la distancia de 300 metros y el de ametralladora
liviana a 30 m. Los resultados obtenidos se pueden considerar co-
mo buenos. 213 hombres dispararon el tiro de prueba; de éstos,
14 hombres quedaron rezagados la primera vez, dos hombres la
segunda; a la tercera vez también estos dos hombres cumplieron
las condiciones establecidas. El resultado medio del primer ejer-
cicio fué 3,26 puntos y 93,3% de impactos. Las condiciones para
obtener el distintivo de tirador sobresaliente las cumplieron ll
hombres, la de tirador, 9 hombres, y 26 hombres cumplieron las,
condiciones correspondientes para obtener la tarjeta de apro-
bación. En este resultado no se incluyen a 17 hombres más
tomaron parte en la prueba, pero que tenían ya sus distintivos
de tirador sobresaliente o de tirador.
Para el tiro de ametralladora liviana a 30 metros, se
pleó un pequeño blanco de disco el que permitió efectuar es
tiro en forma interesante e instructiva.
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO 245
b) La instrucción de campaña fué iniciada en el segundo
día del curso de repetición de invierno con una marcha sobre
Bettelberg. A continuación, la instrucción abarcó principalmente
las prácticas de combate individual y de la escuadra, ejercitán-
dose principalmente la defensa. Para alcanzar el campo princi-
pal de ejercicios, sobre la terraza de Los Alpes (Bettelberg, Mü-
kerblatten, Haslerberg), el valle de Iffigen y el campo de Wil-
dhorn, se debieron efectuar durante dos días consecutivos largas
marchas en ski con un equipo pesado; las marchas se efectuaron
siempre dentro de un marco táctico: exploración, seguridad en
la marcha, reconocimiento de caminos, etc. La capacidad y ha-
bilidad de marcha de la tropa alcanzaron un alto grado. De este
modo ya en el tercer día de la primera semana del curso de re-
petición se ascendía en la mañana y en la tarde, con todo equi-
po la cima de Mükerblatten, cuya altura es aproximadamente de
1900 metros, sin que la gente demostrase señales de cansancio.
La segunda semana del servicio se inició con un ejercicio de
marcha. A las 5 hrs. marchó la Compañía completa, con todo su
equipo, hacia Iffigenalp, asegurada con una patrulla de descu-
bierta ; en este punto la descubierta se organizó como columna
de acarreo y transportó hacia el refugio de Wildhorn una gran
carga de leña; después el grueso de la Compañía subió a la cima
de Kirchli y una parte de ella a la cima de Wildhorn. En el mis-
mo día regresó toda la Compañía a Lenk, alcanzando el acanto-
namiento a las 17 hrs. Trabajo total: 45 kilómetros de distancia
horizontal, 2.200 metros de ascensión y el correspondiente des-
censo.
La Compañía preparó un ejercicio de obstrucción de 24 ho-
ras con la ocupación de los pasos de Rüttlisbergr, Süblenen y Rot-
horn, con puestos de observación sobre Lauenenhorn, Stübleneni
Rothorn; con todos los servicios de enlaces y relevos del desta-
camento de obstrucción antes del amanecer y reabastecimiento
de provisiones y leña. Fuera de ésto, se ejercitó la toma y la
organización de una posición defensiva sobre el picacho de Mül-
kerblatten, hasta el paso de Leiterli, ejecutándose una sorpresa,
la cual fué observada por toda la Compañía. Instructivo fué tam-
bién para el mando inferior, un ejercicio que tenía por objeto
obstruir los accesos al paso de Trüttisberg, desde el valle de
Lenk. Un reconocimiento dirigido hacia el defensor con una sec-
ción vestida con trajes de nieve (blanco), tuvo buen éxito y de-
mostró lo difícil que es, ante un ancho frente obstruir y defender
un terreno sin visibilidad. Como término de la segunda semana
del curso de repetición, se tocó alarma a la 1.50 hrs. La marcha
sobre Bettelberg y Leiterli, la ocupación nocturna las posiciones
preparadas en el día anterior, se efectuó en muy buena forma sin
ser observadas por el enemigo. De esta manera se ordenaron los
ejercicios y las tareas supuestas para la ejecución de un ejercicio
246 MEMORIAL DEL EJERCITO
de alta montaña de varios días de duración. Este ejercicio se
inició con la ocupación de los refugios de Wildhorn, Wildstrubel
y el refugio del Club, el 5. III. 39, por dos destacamentos con una
fuerza total de 40 hombres. Especialmente el destacamento Wilds-
truber, en la zona del refugio de este mismo nombre, tuvo que
combatir contra muchas dificultades el Domingo en la tarde an-
tes de lograr ascender el Firstligrat, a pesar del equipo y de la
violenta nevazón. Ambos destacamentos alcanzaron su alojamien-
to el 5. III. en la tarde y se aseguraron con guardias exteriores
conforme a las órdenes impartidas El 6. III. con un tiempo tem-
pestuoso y húmedo, pero no especialmente frío, continuaron con
la ejecución de su misión: obstrucción de distintos pasos desde
Wallis y organización de observatorios sobre Wildhorn y Rohrls-
chstein. Al destacamento Wildhorn le correspondió la ejecución
de esta misión, mientras que el Destacamento Wildstrubel tuvo
que contentarse con ocupar la altura al sur de Weisshorn (2948,89
metros) y despachar una patrulla de observación, sobre Rohr-
iachstein (2,950,4 mts.). La patrulla enviada a Schneidejoch so-
bre el paso de Rawil tuvo que regresar antes de alcanzar su ob-
jetivo debido al peligro de rodados.
El 6. III., a las 7.30 hrs. estaba todo el grueso de la Compa-
ñía listo para la marcha y ascensión a Iffigenalp y refugio de
Wildhorn, para tomar parte en el ejercicio ya iniciado. La par-
tida tuvo que ser retrasada porque a las 10 hrs. llovía con fuerza.
en el valle. Después la lluvia cesó y se inició la marcha a las
11.30. Todavía en la misma tarde, el grueso, formado por la
sección de Plana Mayor, la sección de combate, el destacamento
de enlace y una columna de acarreo, alcanzó el refugio de Wir-
dhorn.
El enlace con el Destacamento Wildhorn fué establecido y,
como la gente estaba completamente mojada por la lluvia, se
helaba en las posiciones de las cimas (3,000-3,264 mts.). se sus-
pendió el ejercicio por precaución y se ordenó al destacamento
su regreso al refugio de Wildhorn. Poco después de media noche,
todo el destacamento Wildhorn había regresado al refugio de;
ese mismo nombre con parte de la gente, en muy malas condicio-
nes. El Comandante del puesto de observación y su gente estaban
más o menos transidos. El vestuario demostró ser completamente
deficiente para que con tal tiempo se pudiesen cumplir en buena
forma las misiones ordenadas. El 6. III., a pesar que el tiempo
mejoró notablemente, hubo que postergarse la continuación del
ejercicio, es decir, ocupar nuevamente las posiciones de alta
montaña, porque primero hubo que secar el vestuario que el día
anterior se había mojado completamente.
Una columna de acarreo compuesta por oficiales, suboficia-
les y soldados voluntarios, al mando del Capitán Lerf, descendió
a las 16 hrs. desde el refugio de Wildhorn hacia el lago Iffigen,
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO 247
para encontrarse con la segunda columna de acarreo que había
partido del Iffgenalp, tomar las cargas de esta columna y tras-
portar la porción diaria hacia el refugio ya nombrado. Antes
que esta columna, cerca de las 19 hrs,, alcanzase el refugio,
fué cogida por un tornado de nieve en polvo (Staublawine) que
diómuerte a tres oficiales y un suboficial. Por estas circunstan-
cias el ejercicio fué suspendido, pero el grueso de la compañía
que quedó bloqueado en el refugio de Wildhornl y sólo pudo
regresar a Lenk el 11. III., mientras que el otro destacamento, al
misino tiempo encerrado en Wildstrupel, decidió el 10. III. bajar
de su refugio por Firstligrat y después de algunos pequeños in-
cidentes, alcanzó con toda felicidad a Lenk.
A pesar de que el ejercicio de obstrucción en alta montaña,
debido al mal tiempo y a la catástrofe del rodado, no sé pudo
efectuar conforme al programa, el comando y la tropa apren-
dieron mucho para el servicio de montaña. Bajo difíciles condi-
ciones no puede una tropa en tiempo de paz efectuar servicio en
alta montaña. En muchas ocasiones se ha señalado que no ofrece
en absoluto dificultades efectuar grandes marchas y ejercicios
de campaña con una compañía con instrucción técnica de mon-
taña eficiente, formada, además, con gente seleccionada, bajo
buenas condiciones atmosféricas. Es decisivo para el buen éxito
de empresas en alta montaña, ya se efectúen éstas en verano o
en invierno, que se cuente con buenas condiciones atmosféricas.
Ellas pueden entrabar cualquier actividad militar y ser fuentes
de peligros para las propias tropas. Por desgracia, ésto lo de-
mostró la compañía de la Undécima Brigada de Montaña, del
Curso de Repetición de Invierno, en forma clara;
Permítaseme todavía algunas observaciones sobre la instrucción
táctica. Es muy difícil, en terrenos cubiertos de nieve, inculcar la
instrucción de combate. No se puede pedir en forma pedante que
el hombre aplique los fundamentos de la instrucción de combate
individual, como ser: observación, seguridad, hábil aprovecha-
miento del terreno, etc., cuando se le presentan a su vista cua-
dros completamente falsos. Cada movimiento, aunque sea la ac-
ción más insignificante, exige mucho tiempo y cada ejercicio
debe ser preparado cuidadosamente cuando no deba llevar el
sello de la irrealidad. Nuevamente deberá ser recordado, que
con tiempo claro, sol brillante, viento en calma y nieve en
polvo, todas las acciones de combate, especialmente todo movi-
miento que pueda ser observado por el enemigo, deben ser ex-
cluidos. La noche y el mal tiempo son propicios para las empresas
en la montaña que deban tener como perspectiva el buen éxito.
También el reconocimiento y sobre todo la defensa, tropie-
zan en la alta montaña cubierta de nieve, con grandes dificulta-
des. Debe cuidarse especialmente que en la organización de cual-
quiera posición es que éstas no sean delatadas al enemigo al remo-
248 MEMORIAL DEL EJERCITO
verse la cubierta de nieve delante de las posiciones. En especial,
los trabajos de fortificación y zapa son reconocidos desde ma-
chos kilómetros de distancia. Con mucha dificultad tropieza
también el defensor al colocar las armas en la posición, especial-
mente las ametralladoras y lanzaminas. Son éstos los detalles
que deberán ser estudiados y resueltos en los próximos cursos de
repetición de invierno; además, la construcción de posiciones en
la nieve, que es un arte, exige de los suboficiales y de cada hom-
bre, muchos conocimientos tácticos y gusto por el terreno y la
nieve. Considerado desde este punto de vista, es también nece-
sario que los oficiales destinados al servicio de un curso de re-
petición de invierno tengan marcado interés y conocimientos de
la instrucción táctica. Con el buen skiador y buen trepador de
montaña, ésto no ha ocurrido.
c) La instrucción de ski y la instrucción de montaña en
invierno del Curso de Repetición de la Undécima Brigada se
Montaña, no ha sido muy reducida. La propia instrucción de
Ski se impartió de acuerdo con las directivas para el curso de
repetición de invierno de 28. VIII. 1936, sólo en forma limitada
en la parte técnica de skiar y a la gente de la reserva poco ins-
truida. La habilidad de skiar y la resistencia física de los oficia-
les, suboficiales y tropa, fué probada en el primer día de servi-
ció con una carrera muy severa. Sobre un trayecto de 5 km. hu-
bo que dominarse una subida de 300 mts. y una marcha pesada
de 400 mts. Del número de gente probada de este modo se ob-
tuvieron buenos resultados. La reserva mostró desde la partida.
una inferioridad evidente. Así se encontró que de 100 cabos y
soldados de los mejores clasificados, sólo cuatro hombres perte-
necientes a la reserva, como una excepción, no ocuparon los úl-
timos puestos Algo mejor fué el resultado obtenido entre los
oficiales y suboficiales. Nuevamente se ha demostrado que para
el soldado de montaña es condición primordial que sea un buen
trepador, un buen conductor de carga y que domine con segu-
ridad el ski. Sólo excepcionalmente podrá, sin carga y en terre-
nos planos, descubiertos y visibles, hacer jornadas con rapidez
Los pocos días que en realidad se contó con tiempo bueno y se-
guro, los muchos ejercicios prácticos y desgraciadamente tam-
bien la catástrofe del rodado ofrecieron amplia oportunidad para
la instrucción técnica de montaña. Se abarcaron todas las ramas
de esta parte de la instrucción militar de montaña, como ser, prue-
ba de la nieve, seguir huellas, trasporte por medio del Reff (véa-
se nota), trineos y trineos improvisados. Como en el curso de
repetición de invierno de 1937, se probaron también los método
para llevar cargas pesadas y se estableció nuevamente que
trasporte con ayuda del trineo sólo es recomendable y raciona
cuando se dispone de caminos planos y no escarpados. En nieves
profundas, pesadas y disparejas, y en terrenos cortados, la con-
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO... 249
ducción de la carga sólo es posible efectuarla por medio del hom-
bre. También respecto al primitivo método de alojamiento en
vivas y la preparación de la comida al aire libre, se efectuaron
muchos ejercicios prácticos y se reunieron experiencias de gran
valor. Especialmente debe hacerse resaltar aquí e] gran valor de
la "pala del rodado". Solamente cuando cada soldado y también
el oficial sean equipados con dicha pala, podrán vivir y combatir.
Por decirlo así, en cada actividad en que tenga que combatir por
la preservación de su vida en la montaña — y ese combate es tan
serio e importante como el combate contra el enemigo — tendrá
que emplear su pala y no sólo cuando se trate de desenterrar a
un camarada sepultado en la nieve.
No con menos peso fué recargada la parte de la instrucción
sanitaria de montaña, por desgracia en parte debido a la catás-
trofe del rodado del 7. III. Sólo es de desear que en el futuro se
ponga a disposición de estos cursos de repetición de invierno
un mayor número de soldados de sanidad.
Desde el primer día, una patrulla formada especialmente
por oficiales, reconoció los bajos y altos terrenos alpinos y as-
cendió a un buen número de cimas, picachos y pasos, con lo cual
el aspecto técnico alpino de la instrucción no fué muy reducido.
Intencionadamente el comandante del curso efectuó una par-
te de los ejercicios en un terreno más o menos difícil para que
la finalidad de la instrucción fuese formar un número de oficia-
les, suboficiales, cabos y soldados para la solución de misiones,
sobre todo las que deben cumplirse por parte de las tropas fron-
terizas de montaña, ya sea en verano o en invierno y cuya ins-
trucción puede alcanzarse sólo por este camino.
4.—Material, Vestuario y Equipo especial de Montaña.
En este informe sólo se tratarán en forma extensiva aque-
llos asuntos que guardan relación con el complemento y mejora-
miento del equipo de montaña y que son de especial importancia.
a) Equipo de skiar.
Todos los oficiales, suboficiales y soldados debían presen-
tarse al curso de repetición de invierno con sus skies particulares,
como también con sus bastones y pieles. 13 hombres no pudieron
adquirir sus pieles de ascensión por no contar con recursos. En
una tienda de sport de Lenk se arrendaron para estos 13 hombres
pieles con hebillas a un precio muy bajo.
Los skies que presentaron los oficiales y suboficiales eran
en general de muy buena calidad. La mayor parte de ellos po-
seían skies de la valiosa madera de Hickory, con cantos de acero
y amarras diagonales modernas. Casi todos los skies eran de la
250 MEMORIAL DEL EJERCITO
marca "Alpina 4 Stern" o "Kandahar". En el trascurso del
curso de repetición de invierno se demostró claramente que debía
darse la preferencia a los skies con protección en los cantos y
amarras diagonales. Viajar con cargas, en especial con ametra-
lladoras livinas, ametralladoras, cureñas, alambre de combate,
material técnico, etc., es menos fatigoso y menos fácil de cae,
al hacerlo con ski con amarras diagonales en vez de los skies con
amarras corrientes. Los skies "Sahy" empleados en el curso no
dieron buenos resultados. Por el contrario, estos skies, con la
piel de ascensión puesta, demostraron poseer muy poca capacidad
ascensional, especialmente para los hombres que llevan cargas
pesadas. Y por regla general, el soldado en la alta montaña irá
siempre muy cargado. Para fines de turismo, el ski "Sahy" es
conveniente.
El ski plegable modelo "Schraner" habría, en más de una
ocasión, prestado mejor servicio, si no fuera tan pesado y des-
uniforme. Un ski plegable debe ser muy liviano y no muy largo.
Es necesario poder equipar a patrullas determinadas y pequeños
destacamentos con skies plegables.
A la pregunta si es mejor la piel con hebillas o la piel de
"adhesión", puedo responder, asado en la experiencia: A la piel
de "adhesión" hay que darle incuestionablemente la preferencia
aunque el cuidado y empleo son más difíciles y requieren de una
cierta rutina. Con la piel de adhesión se puede, sin mucha difi-
cultad, marchar con rapidez, darse cimbra y correr sin peligro
y sin temor de volcarse, como •desgraciadamente ocurre con la
piel de hebillas.
La cera de ascensión es suficiente en muchos casos para pe-
queñas patrullas, hasta tanto el hombre no lleve mucha carga y
no tenga que dominar alturas muy escarpadas. Sin embargo, para
arrastrar trineos debe colocársele pieles a los skies para evitar
el resbalamiento.
Muy buenos resultados dieron los veinte pares de skies.
"Splitkein" (no se hacen astillas).
Algunos oficiales, suboficiales y soldados de la P. M. y des-
tacamento de enlace y algunos soldados de la artillería fueron
equipados con estos skies. Estas tropas tuvieron que desarrollar
un servicio pesado. Todas las diferentes clases de nieve fueron
pasadas con los skies "Splitkein", sin que se originaran roturas
o daños, a pesar de que, muy a menudo, los soldados telefonistas
tenían que llevar cargas de 35—40 kilos. Estos skies son muy.
elásticos, livianos y resistentes y por lo tanto muy indicados
para grandes exigencias.
b) Reff y saco de espalda.
Con el Reff sistema Gotthard obtuvimos buenas experiencias.
La construcción es adecuada y su poco peso muerto es de gran im-
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO ... 251
portancia. A este Reff hay que darle, sin lugar a dudas, la preferen-
de entre todos los modelos.
No es especialmente adecuado el saco para oficial por ser mal
cortado y, a pesar de ser chico, es muy pesado. Actualmente se cons-
truyen sacos más prácticos. Es de recomendar que se estudien los
mejores modelos y se elija uno como reglamentario Por otra parte,
la mochila de piel, no es tan poco práctica como siempre se ha sos-
tenido." Si se acondiciona bien, lo que es muy importante, el solda-
do skiador la puede llevar perfectamente bien en la montaña. La
mochila se adapta bien, tiene poco peso muerto; pero, por desgra-
cia, tiene el inconveniente de que sus correas portadoras son muy
langostas. En este sentido se puede hacer una mejora sin gran des-
embolso de dinero.
c) Pala de rodado, cuerda de rodado y aparatos de sondaje.
Mucho se ha dicho y escrito sobre el extraordinario valor de
pala de rodado como parte del equipo del soldado de montaña.
basados en las experiencias del curso de repetición de invierno de
1937, todo el personal del curso de repetición de invierno de la Un-
décima Brigada de Montaña fué equipada con pala de rodado. Des-
de el comandante del curso hasta el último hombre de la Compa-
ñía llevaban la pala de rodado, tanto en la marcha como en el ser-
vicio de campaña, colocada en el saco, mochila, reff o cinturón. No
hay actividad en la cual no encuentre aplicación la pala de rodado:
en primera fila en la baja o alta montaña cubierta de nieve para
combatir las fuerzas de la naturaleza y poder vivir. Para construir
una zanja en la nieve y poder cocinar, para aplanar un terreno,
al detenerse sobre nieve profunda y ante la fuerte acción del vien-
to y, sobre todo, en el combate y ante peligro de un rodado, la pala
de rodado presta un servicio inapreciable. Con muy poco trabajo
puede un hombre, sin estar instruido especialmente, hacer un hoyo,
proporcionarse un apoyo para su fusil, colocar en posición las ar-
mas automáticas, hacer una zanja para arrastrarse o construirse un
abrigo en la nieve. No puede pensarse, con mal tiempo, tormenta o
frío intenso, obstruir cualquier paso, ocupar un puesto u organizar
un observatorio, sin disponer de la pala de rodado.
Del informe sobre la catástrofe del rodado de 7. III. se des-
prende claramente que, gracias a la circunstancia de que todos los
oficiales, suboficiales y soldados de la columna de acarreo caída,
estaban equipados con pala de rodado, se pudo evitar una desgra-
cia mayor y mayores pérdidas de vida. Inmediatamente después de
la caída del devastador rodado pudieron, con su pala, los soldados
que no fueron enterrados en la nieve, iniciar los trabajos de exca-
vación y dentro de pocos minutos pudieron librar de la asfixia a sus
camaradas. El personal de salvamento que, desde el refugio de Wind-
252 MEMORIAL DEL EJERCITO
horn se apresuró a ir en auxilio, estaba equipado con palas de ro-
dado. Así fué posible, dentro de muy corto tiempo, libertar por
lo menos a una docena de camaradas completamente enterrados los
que después aumentaron las fuerzas de auxilio. Como se contaba
por minutos con la caída de otro rodado, cada segundo era pre-
cioso. Un segundo golpe de rodado que hubiese cubierto de nieve
húmeda a un cierto número de hombres es casi seguro que se
habrían podido salvar. Si no se hubiese tratado de un rodado de
un tamaño extraordinario que rápidamente se convirtió en un ro-
dado de nieve en polvo, con toda probabilidad habrían podido ser
salvados por el servicio de salvamentos los camaradas Teniente
Geisbühler y Sargento Moser y con toda probabilidad también al
Teniente Mohler. Como con relativa rareza puede ocurrir que frac-
ciones de tropa en la montaña sean arrolladas por rodados de ta-
maño extraordinario y aniquiladores, no se podrá evitar que en la
guerra las patrullas, relevos, columnas de acarreo, etc., sean alcan-
zados y cubiertos por los rodados. Como también la vida de cada
combatiente es de gran valor, se debería sacar de las experiencias
de la guerra mundial, de la desgracia del refugio de Wildhorn y
otros casos, la conclusión final, que es indispensable adquirir para
nuestro ejército una gran cantidad de palas de rodado. Por lo me-
nos cada dos hombres de las fuerzas efectivas de las tropas de mon-
taña deben ser. equipadas con palas de rodado para los ejercicios de
invierno de alta montaña. Naturalmente, hay que tomar en cuenta
el mismo tiempo al equipar también las tropas de campaña. (Una
gran cantidad de palas de rodado sistema Iselin fueron adquiridas
por el Ejército en el trascurso del verano).
También es importante un equipo conveniente de aparatos de-
sondaje y cuerdas de rodado. Sólo se trata de un mejoramiento de
los aparatos de sondaje. El diámetro del bastón es un poco grueso,
las uniones son muy cortas. Tan pronto como la nieve adquiere cierta
dureza se hace algo pesado barrenarla y las partes inferiores del
aparato se pierden por no ser posible atornillarlas suficientemente.
La cuerda de rodado debe ser de 5 a 10 metros de largo. Por
principio, al emplear la cuerda, se debe marchar con una distancia
entre hombre y hombre que más o menos abarque toda la cuerda.
En caso de gran peligro la distancia de 20 metros para una patru-
lla es suficiente; distancias de 40 metros son mejores.
d) Carpa individual, ropa protectora contra el viento, trajes para la
nieve, sacos de dormir.
La cerradura de la carpa individual no es adecuada. Tan luego.
como nieva, hay tormenta o frío, aun las carpas con uso no se pue-
den abotonar ni desabotonar. Especialmente molesto es esto todavía
con las carpas nuevas, cuyos ojales están tiesos y estrechos y ha-
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO... 253
cen imposible la unión de las carpas. La cuestión de la carpa indi-
vidual para la alta montaña aun no se ha resuelto favorablemente.
Unmaterial más liviano y flexible, como también una mejor cerra-
dura, son indispensables. En el Ejército alemán se han efectuado
buenas experiencias con las cerraduras de botones de presión.
Los trajes para la nieve, protectores contra el viento, especial-
mente los de la marca "Protector", nos prestaron a nosotros muy
buenos servicios. Patrullas, observatorios y centinelas fueron siem-
pre provistos con un traje para la nieve. Con un viento seco y helado
y con nevadas de muy bajas temperaturas, es absolutamente indis-
pensable para nuestras tropas de montaña un "protector para el
cuerpo" de color blanco y que proteja contra el viento. Un hombre
que ha sido expuesto a un viento fuerte, pierde en muy corto tiempo
su resistencia física y el valor combativo de las tropas experimen-
tará una pérdida. Si las tropas del frente, patrullas y observatorios
estuvieran suficientemente protegidas contra el viento seco y las mo-
lestias de la nieve, gracias al traje para la nieve, no se podría exi-
gir lo mismo para el resto de la tropa que tenga que marchar y
trabajar bajo la lluvia y la nieve. Nosotros habíamos encontrado el
gran defecto de carecer de una protección adecuada contra las llu-
vias y la humedad. Nuestros uniformes, especialmente la guerrera
de los oficiales y también la blusa de los suboficiales y tropa no
ofrecían resistencia suficiente contra el paso de la lluvia y de la hu-
medad. Un hombre "calado hasta los huesos" está despachado muy
pronto en las posiciones de alta montaña. A base de las experien-
cias efectuadas en este invierno con el curso de repetición de in-
vierno, es de suma urgencia iniciar sin demora el estudio del vestua-
rio para las tropas de montaña y encontrar una buena solución. Para
esto debe considerarse nuevamente que nosotros, en la mitad del ve-
rano, en las medias y altas montañas, podemos encontrarnos con
condiciones absolutas de invierno, mientras que a menudo en el in-
vierno y en alturas ya de 3000 y 4000 metros pueden encontrarse
vientos tranquilos y calor. El combate contra el viento, el frío y la
humedad puede, en ciertas circunstancias, ser más peligrosos que el
combate contra el enemigo. Mantener la capacidad física de una tro-
pa de montaña significa aumentar su valor combativo.
Diversos modelos de sacos de dormir fueron probados. No se
probó aquel modelo con cierre relámpago. Prestaron buen servicio
los sacos de dormir de cuero de reno, iguales a los que se usan en las
expediciones polares, de procedencia particular, que fueron puestos
a nuestra disposición. Por su alto precio y por su gran volumen no
se pueden tomar en cuenta para el ejército o sólo en número muy
reducido. Se pueden construir sacos adecuados de dormir de doble
tela de carpa para oficiales. La tela debe ser impermeable, sólida y
resistente.
254 MEMORIAL DEL EJERCITO
e) Aparatos de cocción y empleo del combustible "Meta".
Amplios experimentos prácticos efectuados con el anafe de sport
"Meta", nos han convencido de su superioridad y utilidad. Todas
las patrullas, cuadrillas de obstrucción y puestos de observación de
las tropas de alta montaña, pusieron en uso el anafe de sport "Me-
ta" y la prueba fué sobresaliente. Ningún inconveniente pudimos
comprobar,; por el contrario, muchas ventajas hablan a favor de la
introducción del combustible "Meta" en el ejército, especialmente
para las tropas de alta montaña. "Meta" es liviano, exige poco es-
pacio, posee una alta fuerza calórica y enciende sin el menor des-
arrollo de humo. Es de excepcional importancia que el personal de
una patrulla de alta montaña, por ejemplo una patrulla de "caza-
dores", que opera en terrenos delanteros y que queda completamen-
te aislada y que no puede contar en largo tiempo con reabasteci-
miento y alojamiento fijo, pueda tener la posibilidad de tomar ali-
mento y bebidas calientes. El empleo de leña es imposible o suma-
mente difícil. Puede pensarse en la gran cantidad de leña que debe
conducir una patrulla encargada de cumplir una misión difícil y
distante y a grandes alturas. El alcohol (espíritu de vino) es menos
adecuado, como lo hemos hecho presente en ocasiones anteriores.
"Meta" es un producto suizo y es de mucho valor para las tropas
de alta montaña.
f) Yestuario: guerrera de experimentación, gorra, pantalón con
protección, vendas para las pantorrillas.
Una parte del personal fué vestido con una guerrera de expe-
rimentación. Con dicha guerrera de cuello vuelto se hicieron muy
buenas experiencias. Espléndida fué también la prueba efectuada con
la gorra con pantalla, las cuales fueron entregadas con fines de ex-
perimentación. Nuevamente hay que hacer observaciones sobre las
defectuosas bastillas de los pantalones de las tropas a pie. Los pan-
talones con protección no son apropiados para impedir la entrada de
la nieve. En general, nuestras tropas a pie, pudieron llevar las ven-
das para las pantorrillas sin grandes inconvenientes.
Casi todos los oficiales llevaban un pantalón largo de sky, más
o menos amplio y con bastillas patente "Neiger", que fué juzgada
muy conveniente y práctica. Con esta misma bastilla debían ser pro-
vistos los pantalones para las tropas a pie.
g) Zapatos y polaina para los zapatos.
Para el curso de repetición de invierno todos los oficiales y sub-
oficiales trajeron sus zapatos particulares para sky y montaña.
No es la primera vez que se dice que los zapatos reglamentarios,
debido a su forma tosca y mala fabricación, no son adecuados para
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO ... 255
skiar y que por el contrario ofrecen muchas desventajas. Algunos
oficiales se hicieron fabricar unas polainas para cubrir los pies, de
una tela de buque muy fuerte, con el objeto de impedir la entrada
de la humedad y del frío. Estas polainas tuvieron un gran éxito:
protegen muy bien contra el frío y reemplazan a las costosas polai-
nasde piel. Se debería probar si es posible la adquisición de algunos
pares de estas polainas por compañías, para los centinelas y pues-
tos de observación (esto ya se efectuó).
h) Cartas, brújulas.
Un espléndido medio de orientación es la nueva carta de Suiza
con tonos en relieve, que fué posible entregar a los oficiales. Por el
contrario, en algunas partes, no es exacta la actual carta en uso de
1 :50,000.
La brújula de Gemperle y las brújulas suizas prestaron un
espléndido servicio a sus poseedores.
5.—De la alimentación.
El contador del curso, cuartel maestre, capitán Leuenberger,
del regimiento de infantería de montaña N.º 17, informaba entre
otras materias lo siguiente:
Para el curso de repetición de invierno se proporcionaba una
porción de verdura aumentada de 70 Rappen por hombre y día, la
cual, en condiciones normales, era estrechamente suficiente. La ali-
mentación es completamente otra que la de los cursos de repetición
ordinarios. Tan pronto como se inician los ejercicios de campaña
en la altura, las exigencias son mayores y con esto crecen el hambre
y la sed Conforme a esta peculiaridad la porción diaria debe au-
mentarse con alimentos apropiados. Estos alimentos son en primer
lugar tocino seco y queso; además té y sopa para calentar en tiempo
frío y húmedo. Buen resultado se obtiene con la mezcla de ron o
coñac con té caliente. Queda entendido naturalmente, que esta mez-
cla debe ser moderada. Se obtuvieron buenas experiencias con la
fruta seca (pasas).
Para los ejercicios de la tercera semana, los destacamentos
Wildhorn y Wildstrubel fueron porcionados del modo siguiente: los
40 hombres de las patrullas de exploración, qué partieron el 5. III.,
recibieron porción para tres días y una porción de fierro. El grueso
de la compañía, que el 6. III. subió a Iffigenalp y al refugio de
Wildhorn, recibió porción para dos días y una porción de fierro.
La porción diaria se componía de la siguiente manera: una par-
te de pan, una de carne (tocino seco, salchicha de guarda), una par-
te de sopa, una de queso, una parte de desayuno en conserva y
diversas verduras secas. A éstas se agregaron: té, azúcar, café, cho-
256. MEMORIAL DEL EJERCITO
colate, leche condensada y especies. El peso de una porción diaria
era aproximadamente un poco más de un kilo. Al iniciarse el ejer-
cicio, la compañía condujo al refugio de 'Wildhorn una carga de
leña. En las altas posiciones se cocinó con "Meta" y anafe "Pri-
mus".
El primer reabastecimiento de una porción diaria completa se
efectuó el 7. III. La mayor parte de este reabastecimiento, que era
destinado a los destacamentos en Wildhorn y Wildstrubel, se per-
dió a consecuencia de la catástrofe del rodado de nieve. Un reabas-
tecimiento posterior en el refugio del club no pudo verificarse por
el tiempo tempestuoso y por el peligro de rodados, que hicieron im-
posible toda comunicación. A pesar de todo, la alimentación alcan-
zó estrechamente.
Que es importante proveer de alimentos abundantes a las pri-
meras patrullas y a las tropas de alta montaña que le siguen, lo ha
demostrado claramente el curso de repetición de invierno de la un-
décima brigada de montaña.
Nuevamente ha comprobado su gran bondad; el desayuno en
conserva (Ovomaltine). Su preparación es sencilla, además tiene un
alto valor alimenticio y es adecuado para las tropas. Sin embar-
go, es de mucha importancia su correcta preparación. No sólo el
cocinero jefe, sino que todos los oficiales y toda la tropa deben ser
instruidos sobre la manera de prepararlo.
6.—Consideraciones finales.
En los próximos inviernos, la instrucción de sky y la instruc-
ción de invierno de montaña en el ejército se proseguirán de acuer-
do con la orden del señor general, en una amplia base, con
tropas de campaña y montaña. Con el tiempo, toda unidad dispon-
drá de patrullas de sky y de invierno hábiles para la guerra. En
conexión con dichos cursos, se deberá, sin descanso, resolver la cues-
tión del equipo adecuado para el invierno y de montaña. La comi-
sión nombrada por el Estado Mayor General al comienzo del año
1938, para la prueba del equipo de montaña, ha efectuado bajo la
presidencia del señor mayor Luehsinger y de un asesor, un trabajo
acabado y ha establecido y formulado sus proposiciones. Mucho de
lo criticado en este informe ha sido ya corregido. Otros déseos debe-
rán ser satisfechos pronto. Nosotros tenemos marcados fundamen-
tos para mirar confiadamente al porvenir; actualmente el Coman-
dante en Jefe del Ejército, el Director de instrucción y el Depar-
tamento Militar con su sección técnica de guerra, están preocupa-
dos de solucionar los vacíos de la instrucción y la falta de equipo
de nuestras tropas de montaña y campaña para el servicio de in-
vierno. No en último término la catástrofe del rodado de nieve,
ocurrida cerca del refugio de Wildhorn, y a consecuencia de
ella el gran interés despertado en todo el país por el pesado
EL CURSO DE REPETICION DE INVIERNO... 257
peligroso servicio de montaña, ha tenido por resultado que en todas
partes se ocupen del asunto de la instrucción de montaña y equipo
de invierno del ejército.
Notas del traductor.
1) Pala de rodado: es una pala portátil de construcción es-
pecial.
2) Cuerda de rodado: es una cuerda delgada, muchas veces de
color vivo, que deja arrastrar el soldado de montaña y que al ser
cogido por un rodado de nieve de regular tamaño, puede ser ubi-
cado siguiéndose la cuerda. Esta cuerda ha permitido en muchas
ocasiones salvar la vida de los hombres cubiertos por la nieve.
3) Staubtlawine: una clase característica de rodados de nieve
formado por nieve en polvo. Estos rodados generalmente originan
la muerte por asfixia; también los rodados producen un enrareci-
miento del aire que origina la muerte del hombre aun sin ser al-
canzado por el rodado.
4) Reff: aparato usado por el campesino suizo para transpor-
tar cargas desde la montaña ,al valle. Está construido de madera;
una tabla de aproximadamente del ancho de las espaldas del hombre
va sujeta a la espalda por medio de correas. Sobre esta tabla se co-
loca una especie de consola a la altura de los riñones sobre la cual
se acondiciona la carga. Muchas veces se le coloca otra tabla perpen-
dicular a la primera y casi a la altura de la cabeza y que sirve de
toldo de protección.
5) Rapp: centécima parte del franco suizo.
6) Hickori: madera originaria del Canadá con cualidades su-
periores a la madera fresno de Escandinavia y Alemania.
7) Meta: combustible líquido a base de bencina.
M. del E. 9.
Hoffmann.
EL HOMBRE QUE DESDE LA SOMBRA HIZO LA FAMA
DE LOS DEMAS.
Por el Tte. Coronel A. von Weerd,
(Traducción del Capitán R. Aldunate Ph.).
I.—Infancia y primeras experiencias.
Después de la Primera Guerra Mundial, ha estado muy a la
moda el interpretar a los grandes jefes de esa Conflagración, por
loca de sus inmediatos subalternos. Se llega así a exageraciones
como la que de que Foch nos aparece como el '' mecanismo actuan-
te" de Weygand, el anciano Paul von Hindenburg, sólo como la
etiqueta de su absorvente Cuartel Maestre y Max Hoffmann aparece
descrito como el alter ego y la estrella bienhechora de Ludendorff.
Esta última aseveración se basa en que, con excepción de la cam-
paña de Rumania la suerte de Ludendorff se oscureció tan pronto
tomo no tuvo a su lado a Hoffmann. Como muchas frases ¿echas,
ninguna de estas aseveraciones es estrictamente verídica.
Casi todas las más importantes figuras de 1914-1918 han sido
intensa y quirúrgicamente estudiadas. Sin embargo, la personalidad
del General Hoffmann, fuera de Alemania, es menos conocida de
que en realidad merece y su retrato raras veces aparece en la
voluminosa literatura de la guerra. Quizás si la razón de esto sea,
usando el título de uno de los propios volúmenes de Hoffmann, por-
que su carrera fué en realidad, de "oportunidades perdidas".
Las vicisitudes de la guerra lo elevaron desde el grado de Co-
ronel al de Jefe del Estado Mayor del Ejército Oriental.
Actuando siempre dentro del anonimato, tuvo oportunidad de
hacer milagros de economía militar y de pulcritud en los detalles.
En realidad fué siempre el alma de las decisiones en el Frente
Oriental y perdiendo así la oportunidad a la nombradía que el
festino ofrecía en el vistoso y decisivo teatro Occidental. Y, cuando
el hombre de las ocasiones perdidas, llega al zenit de su carrera
y ya a ser promovido al Gran Cuartel General, las restricciones
del Tratado de Versailles terminan con el antiguo Ejército, no dan-
¿o lugar a su justa y esperada consagración.
Cuartel General de) VIII. Ejército.
HOFFMANN 261
Carlos Adolfo Maximiliano Hoffmann nació en Hamtrargo el
25 de Enero de 1869. Su padre fué ,un abogado, y su madre, una
descendiente de la muy noble familia de Buisson. Después de sus
estudios elementales, Hoffmannpasa a la Kriegschule y luego a la
Kriegsakademie (1) de Torgau. Allí el joven cadete demostró una
chispa, rapidez de concepción e iniciativa tal, que a veces casi exas-
peraban a sus profesores.
Sus formas exteriores eran poco militares; su odio por el ser-
vicio práctico llegó a hacerse famoso en Torgau; sus performances
como tirador, esgrimista, atleta y jinete, fueron siempre menos que
regulares. En cambio, mientras sus compañeros descansaban o se
distraían, Hoffmann trabajaba calladamente en su pieza de estu-
diante. El joven cadete poseía una maravillosa memoria visual y
una especial facilidad para grabar en su mente todo aquello que
escuchaba, destacándose muy pronto entre sus compañeros hasta tal
punto que, como una distinción especial, fué escogido para un viaje
táctico especial a Rusia.
Durante su estada de seis meses en el extranjero, Hoffmann
perfeccionó sus conocimientos sobre los rusos, familiarizándose con
aquellos contra quienes habría de distinguirse tan señaladamente
después. Muy a menudo, en los azarosos años de la gran guerra, re-
forzaba sus argumentos tácticos diciendo: '' conozco bien al pueblo
raso".
A su regreso a Alemania Hoffmann fué agregado a la Sección
"Rusia" del Departamento de Informaciones del Estado Mayor.
ajó allí a las órdenes de los Generales Wartenburg y Schlief-
fen, ganándose especialmente la simpatía y confianza de este úl-
timo.
Cuando fué necesario nombrar un observador en la guerra Ru-
so-Japonesa, las poderosas influencias de Schlieffen influyeron para
que fuera designado Hoffmann. Su nombramiento al Cuartel Ge-
neral del Ejército Nipón, fué seguramente un paso decisivo en su
futuro profesional. En realidad fueron muchos los observadores de
guerra Ruso-Japonesa que llegaron después a altos puestos. Los
Generales March, Pershíng y Croader de los Estados Unidos; Sir
Jan Hamilton, de destacada actuación en Gallipolli, y el General
Gaviglia, ex Ministro de Guerra de Italia, se abrieron camino a la
sirviéndoles de base su designación como observadores en
aquellas operaciones.
Todo aquel período de viajes y observaciones, dió un concepto
más cabal de las realidades a la personalidad de Junker de Hoff-
mann. Su espíritu ingenuo, se puso en contacto con los solapados
y felinos Mandarines chinos, y su prusiana altivez fué hasta cier-
(1) Escuela Militar, Academia de Guerra.
262 MEMORIAL DEL EJERCITO.
to punto menospreciada por la imperturbable y dominadora calma
de los oficiales del Estado Mayor Japonés.
Su carácter evolucionó. A veces la aparente amabilidad de
Hoffmann se tornaba en irritabilidad, llegando ésta hasta los
mayores extremos, especialmente cuando trataba de independizarse
de la suave, pero fortísima tutela japonesa.
Sobre todos los observadores extranjeros pesaba la misma den-
sa atmósfera de intenso secreto y. excesiva cautela del Cuartel Ge-
neral Japonés; sin embargo, Hoffmann quería siempre ver desde
aspectos diferentes y de cerca las operaciones militares. En una
ocasión en que solicitó la autorización correspondiente para obser-
var una acción desde una colina cercana, el General Fujii, muy
ceremonioso y cortésmente se opuso. Hoffmann perdió el control de
su temperamento y avalanzándose al grupo de Ataches Militares
extranjeros allí presentes, manifestó: "que no era posible que a
los alemanes no se les permitiese ver todo lo que quisiesen'', y agre-
gó que parecía que "los nipones habían olvidado que a los germanos
debían lo poco o nada que sabían sobre la guerra".
Siempre en alta voz, y dirigiéndose a los oficiales del Estado
Mayor japonés, con tono despectivo y airado, les gritó: "ustedes
son amarillos, no son civilizados, deben dejarme ir a esa colina".
Un diminuto y flemático oficial japonés se acercó entonces, con
dos hombres armados, se colocó correctamente firme delante de
él y, sin levantar el tono de su voz, le dijo: "Lo siento mucho mi
Capitán, pero tal vez no va a poder ir a esa colina". El, inteligente
General Fujii intervino entonces y dirgiéndose al observador Militar
Americano le dice filosóficamente y con toda calma: "Nosotros los
japoneses hemos pagado por nuestra instrucción militar, con nues-
tra sangre: no pretendemos mezclarla con otras".
Hoffmann regresó del Este con un profundo conocimiento de
la forma de guerrear rusa, con una especie de cínica y filosófica
experiencia en lo que respecta a los formulismos y recetas milita-
res: "Lo más importante, usaba decir, consiste en no montar un
perfecto ataque de infantería''. Trata, ante sus superiores, de de-
mostrar la importancia de la guerra de trincheras, conforme a sus
experiencias en Manchuria, pero se encuentra con un escaso y pa-
sado ambiente en Berlín. El Alto Comando Alemán confiado en un
seguro éxito por medio de una rápida y sorpresiva guerra de movi-
miento, no quería saber nada, sobre lo que Moltke el joven llamaba
despectivamente: "La más tonta forma de hacer la guerra"
Regresó Hoffmann de Oriente con una clara noción de las pro-
bables consecuencias de algunos errores de la diplomacia exterior
alemana. Su contacto con los oficiales nipones lo llevó al convenci-
miento de que Alemania pagaría algún día cara su falta de tacto
al forzar a los japoneses a revisar el Tratado de Simonoseky de
1895. Los hechos, posteriormente, dieron la razón a Hoffmann.
HOFFMANN . 263
A su regreso de Manchuria, el Capitán Hoffmann fué ascen-
dido al grado de Mayor (1907), ocupando en seguida varios puestos
en las guarniciones de Posen y Berlín. Con su íntimo amigo Luden-
dorff, compañero de todos los días y aun de casa, combatió constan-
temente por causas que tuvieran eco en la masa popular. Acompañó
a Ludendorff en su vigorosa campaña por el aumento de los efecti-
vos del Ejército, con tanto entusiasmo que, cuando solapadas manio-
bras políticas obligaron a Ludendorff a salir de la capital, a ma-
nera de castigo, también fué destinado a un Comando de Infantería
de provincia.
II.—Agosto de 1914.
Al estallar la guerra, Hoffmann ostentaba la estrella de Te-
niente Coronel y se desempeñaba como Oficial de Operaciones del
8.º Ejército.
Con los años, el aspecto físico de Hoffmann comenzaba a va-
riar: su rubicunda cara, se redondeaba; los rubios cabellos de su
cráneo bismarkiano, comenzaban a mermar, llegando casi a la ab-
soluta calvicie. Exageradamente cuidadoso, lucía con orgullo sus
pobladas y bien encrespadas cejas, sus manos muy cuidadas y sus
impecablemente planchados pantalones. Completaba su aspecto, un
par de impertinentes que agregaban un aspecto doctoral a su apa-
riencia .
Con los años crecía en él una irreprimible impaciencia, una in-
controlada irritabilidad, especialmente contra los subalternos y,
sobre todo, una desconfianza enfermiza.
Tenía Hoffmann un profundo conocimiento de sus compañeros
de labores del 8.° Ejército. El inteligente, severo pero escaso de
tacto, General von Prittwitz, era el Comandante en Jefe; Jefe del
Cuartel General era von Waldersee y el General Grünert, Cuartel
Maestre.
En sus memorias, y con fecha de mediados de Agosto del año
14. Hoffmann estampa: "Von Prittíwitz es inteligente pero a veces
débil, espero que no demuestre su debilidad en el momento decisi-
vo". Algunos Comandantes de División y de Regimiento, eran ca-
lificados por él, como "promisoras estrellas que habrían de lucir
sus condiciones'': Mackensen, von Prancois, von der Goltz, Kundt,
Litzmann, Mungen, von Bülow, Hell, en realidad, habrían de ad-
quirir después gran nombradía.
La misión del 8." Ejército, en el Plan Schlieffen revisado, era
la de detener una probable invasión rusa sobre la Prusia Oriental,
hasta que se obtuviese una victoria definitiva en el Oeste (1).
(1) Operaciones en Agosto de 1914 en Prusia Oriental.
Fuerzas Alemanas: Misión: Defensa activa de la Prusia Oriental.
264 MEMORIAL DEL EJERCITO
Se tenía en realidad una escasa idea del número, organiza-
ción y valor combativo del Ejército Ruso. Por informaciones obte-
nidas en 1910 por el Coronel Nicolai, del Servicio Secreto Ale-
mán, se sabía que el ataque ruso en la Prusia Oriental, tomaría
la forma de un doble ataque desde el Norte y Sur en dirección a
los Lagos Masurianos donde las grandes masas de tropas debían
concentrarse.
Por la rapidez del avance ruso se podía deducir que sólo po-
dría contarse con un ataque inmediato de las fuerzas de los dis-
tritos militares cercanos a Varsovia, Vilna y San Petersburgo. El
15 de Agosto era imposible que pudiera contarse con tropas prove-
nientes de otros distritos apartados del vasto territorio ruso, dada
la escasez de medios de transportes. Fué una sorpresa para los Ofi-
ciales del 8.º Ejército Alemán, cuando se supo que los ejércitos
de Rennenkampf y, especialmente de Samsonoff, se aprestaban para
avanzar antes que sus servicios estuviesen completos.
Fué en Tannenberg donde la buena estrella de Hoffmann co-
mienza a fulgurar, junto con la de Hindenburg y de Ludendorff.
En el cambio de Comando que siguió el momentáneo pánico que pro-
dujo el relevo del General von Prittwitz, fué uno de los pocos altos
Jefes que continuó guiando los destinos del 8.º Ejército desde la
falsa partida de Stalluponen (1) hasta el resonante triunfo de Tan-
nenberg.
Los grandes hechos de Tannenberg son bien conocidos; sólo
nos limitaremos a relatar aquellos que tienen relación con Hoffmann.
Comandos: Hasta el 21. VIII.—General von Prittwitz. (Hoffonami).
Desde el 21. VIII.—General von Hindemburg. (Ludendorff,
Hoffmann).
Fuerzas: 153.000 hombres.
Despliegue estratégico: Límite Oeste de la Prusia Oriental.
Fuerzas Rusas: Misión: Aniquilar lo más pronto posible a los alemanes
obligándolos a retirarse de la Prusia Oriental y a distraer tropas del Frente
Occidental.
Comandos: Ejército del Niemen, (N. E.) General Rennenkampf.
Ejército del Narew, (S. E.) General Samsonoff.
Comando en Jefe, General Shilinski.
Fuerzas: 191.000 hombres.
Despliegue estratégico: Dos Ejércitos: el del Norte, frente al río Angerpp
y el del Sur, frente a Usdan - Neidemburg - Willemburg.
Resultados: Una victoria aniquiladora alemana después de una batalla de
cerco, a pesar de la superioridad numérica del enemigo y de la amenaza, desde
la espalda de otro ejército enemigo también superior numéricamente. (N. del T).
(1) Combate que en realidad tuvo características de reconocimiento ofen-
sivo. Se comprobó que el ala derecha rusa estaba retirada mucho más al Oeste
de lo que se pensaba. (N. del T.).
HOFFMANN 265
A pesar de que algunos comentaristas han insistido en otor-
gar a Hoffmann gran porción del éxito, éste, en su propia obra,
"Las Ocasiones Perdidas", con encomiable modestia, insiste en que
Tannenberg no fué el éxito de un individuo, sino el de un Estado
Mayor bien organizado. Un estudio sereno de las operaciones confir-
ma esta opinión.
Fué la espectacular culminación de la batalla la que impresio-
nó la imaginación del público alemán. Sin embargo, los que vehe-
mentes aceptan las leyendas de Tannenberg, no conocen las impro-
visaciones, falsas maniobras, confusiones y falsas iniciativas de los
Comandos subalternos y las dolorosas marchas de la infantería para
cubrir estas debilidades.
La línea correcta de acción, de acuerdo con la idea de Schlieffen
ante un ataque convergente de las fuerzas rusas contra el 8.º Ejér-
cito era, lógicamente, la de atacar primero contra una y después
contra, la otra de las agrupaciones atacantes. La destrucción de fuer-
zas superiores, en detalle, era la clásica y apropiada solución. Fué
ésta la decisión tomada por Waldersee, Grünert y Hoffman des-
pués que la acción de Gumbinnen. logró remover los nervios del
General von Prittwitz. Resolvió entonces éste, secretamente, hacer su
engañadora maniobra de retirada al Vístula, combinada con una
aparente serenidad en el Estado Mayor de Moltke en el Oeste (1).
En el diario de Hoffmann se ve claramente que la fecha de la
muy discutida Orden General N.° 8, que prepararan el camino al
desastre de Samsonoiff, fué el 20 de Agosto a las 9.30 P. M. y nó
la estampada en los documentos oficiales: Agosto 21. La razón de
esta disconformidad de fechas en esta importantísima Orden por
las que se retiraba fuerzas que actuaban frente a las de Rennen-
kampf para concentrarlas frente a Samsonoff, está íntimamente li-
gada a la obtención de los Supremos Honores para Hindenburg y
Ludendorff.
La versión popular de que Ludendorff transmitió su orden de
batalla al 8.º Ejército cuando iba en marcha hacia el Este, no es
verídica. En realidad, las únicas órdenes recibidas por el 8.º Ejér-
cito que se encontraba sin Jefe, no hicieron sino desmejorar la si-
tuación. En primer lugar, el repentino reemplazo de von Prittwitz
produjo cierta confusión entre los Jefes y cada Cuerpo tuvo que
hacerse responsable de su propio mando. Además a todas las uni-
dades se ordenó darles un día de descanso, viéndose en seguida, obli-
(1) Esta decisión del General von Prittwitz, tomada en la noche del 21 de
Agosto precipitó la desconfianza en este Jefe. El factor decisivo fué la pre-
gunta que formuló este Jefe al Comando en Jefe, diciéndole: "¿Cómo puedo
defender el Vístula con este puñado de tropas si puede ser vadeado en todas
(N. del T.>.partes?" (N. del T.)
Croquis de las operaciones del VIII. Ejército.
HOFFMANN 267
gadas a recuperar el tiempo perdido por medio de marchas extraor-
dinarias. El Cuartel General fué trasladado nuevamente a Marien-
burg, localidad que a la simple vista resultaba sumamente incon-
veniente. Estas órdenes, desorientaciones y contra órdenes, se hu-
bieran evitado si Moltke y los nuevos Comandantes se hubieran ser-
vido del teléfono (1).
Hindenburg y Ludendorff, al llegar a Marienburg, pidieron
a Hoffmann el único oficial del Estado Mayor que había quedado
en su puesto, una explicación detallada de la situación, y así supie-
ron que éste ya había tomado la iniciativa de dar todas las órdenes,
A fin de dejar el Ejército listo para un ataque contra las fuerzas
de Samsonoff. La resolución del traslado del Cuerpo de Reserva
N.º 1 y del XVII Cuerpo de Ejército, dependía de la decisión que
tomara Rennenkampf al tomar conocimiento de la evacuación del
punto de defensa alemana en Angerapp.
El conocimiento y profunda experiencia de Hoffmann sobre la
mentalidad rusa, fué un valioso aporte para el nuevo Comando.
Las órdenes rusas, ni siquiera transmitidas en clave, fueron reci-
bidas en la estación de radio de Konigsberg y despachadas inmedia-
tamente para conocimiento del Cuartel General Alemán. Por uno
de estos mensajes se supo que el objetivo de Rennenkampf para el
26 de Agosto era la línea de Gerdauen-AHenburg-Wehlau. (Véase
carta). Por otra comunicación interceptada, se supo que Samsonoff
pensaba que el retiro del XX Cuerpo del Ejército Alemán, signi-
ficaba una retirada general. Estos mensajes, si no eran falsifica-
dos, indicaban que el movimiento ruso se desarrollaría exactamen-
te como los alemanes deseaban. ¿ Pero cómo saber si eran verdade-
ros o sencillamente una trampa ? Hoffmann aseguró a Grünertt que
aquella ingenuidad era propia de los rusos y que los mensajes eran
transmitidos sin intento de engaño. Una vez que los movimientos
de los rusos confirmaron esta opinión, los mensajes de radio fueron
tomados en cuenta como efectivos. La recepción de estos mensajes
fué una gran ayuda para el Octavo Ejército y aun cuando los
rusos empezaron a usar claves, los peritos alemanes lograron des-
cifrarlas sin gran esfuerzo.
Durante toda su estadía en el Cuartel General de Tannenberg,
Hoffmann insistía en que los alemanes no corrían ningún riesgo
frente a los Comandantes enemigos. Hoffmann, informó a Luden-
(1) Los Comandos que relevaron a von Prittwitz, representaban a von
Hindenburg, el reposo de los años y a Ludendorff, el fuego de la juventud;
en realidad ambos se completaban.
El General de Infantería Paul von Beneckendorff und von Hindenburg, se
había acogido a retiro el año 1911 y, al ser llamado a Comandar al VIII. Cuer-
po de Ejército por el Emperador, conoció solo entonces a su colaborador in-
mediato, von Ludendorff. (N. del T.).
268 MEMORIAL DEL EJERCITO
dorff que Rennenkampf había traicionado a las heróicas tropas si-
berianas de Samsonoff durante la defensa de las minas de carbón
de Yetai en 1905. También relató el incidente que tuvo lugar entre
estos dos Comandantes después de la batalla del ferrocarril de
Mukden, cuando por poco se abofetearon en presencia de un des-
concertado grupo de attachées extranjeros. Cada vez que se oía la
pregunta ansiosa: ¿Marchará Rennenkampf?, Hoffmann respon-
día : Estoy seguro que no.
Las memorias de Hoffmann y sus apuntes, demuestran que la
idea aceptada en general en el sentido que la batalla fué planea-
da y llevada a cabo sobre el principio de Cannas, no tiene fundamen-
to. Todos los esfuerzos de la Sección Este de las tropas alemanas
para rodear a Samsonoff fué sólo el resultado de la falta de ini-
ciativa de Rennenkampf. En sus memorias, Hoffmann demuestra
que los elocuentes alegatos de ciertos historiadores alemanes, como
por ejemplo el Dr. Hans Delbrück, no son correctas. Tampoco com-
parte Hoffmann el entusiasmo de Mr. Churchill en considerar al
General Francois como el principal héroe de Tannenberg. Hoffmann,
con absoluta imparcialidad, aplaude la falta de disciplina tan acer-
tada de Francois al retardar el ataque contra la fortaleza de Us-
dau y avanzar por él ferrocarril Neidenburg-Willenburg.
Estas iniciativas, así como las de Morgen y Mackensen, contri-
buyeron mucho al éxito del 8.º Ejército, aunque Hoffmann tam-
bién menciona la locura de Francois en Stallupónen. No está de
acuerdo con lo que expuso Francois en el " Reichsflagge", del 17
de Septiembre de 1925, en el sentido que las memorias de Luden-
dorff sobre los acontecimientos en Tannenberg "carecen de valor
histórico". De su parte, cree que Hindenburg se impuso solamente
una vez de la situación durante el encuentro y fué cuando el Cuerpo
XVII y el Cuerpo de Reserva I se vieron en una situación crítica el
27 de Agosto. En esta ocasión Hindenburg, el ponderado, alentó a
Ludendorff, el nervioso, e insistió en que se siguieran cumpliendo
las órdenes que ya se habían dado. En resumen, Hoffmann expone
en su informe oficial: " la decisión de llevar a cabo la batalla fué
tomada por el Coronel-General von Prittwitz, cuando él mandaba;
el cumplimiento lógico e inevitable de dicha decisión, que dió como
resultado una gran victoria, fué efectuado por el Coronel-General
von Hindenburg, cuando el mando estaba en su poder". Solía Hoff-
mann mostrar a ciertas visitas la antigua cama de Hindenburg en
Ober-Ost, observando irónicamente: "Allí durmió el Comandante en
Jefe antes de la batalla, allí durmió después de la batalla, y allí,
amigos míos, durmió durante la batalla".
Además de dar el nombre de Tannenberg a la batalla, Hoffmann
intervino personalmente en dos ocasiones para poner fin a la ola
de pánico que azotó a ciertas unidades del 8.º Ejército. El último
de estos disturbios tuvo lugar cuando la victoria alemana ya estaba-
HOFFMANN 269
asegurada y sólo quedaba el trabajo de reunir a los prisioneros
rusos.
Tannenberg tuvo todas las características de una campaña ini-
cial. Aun las personas más entendidas sintieron un verdadero
asombro al enterarse del número de prisioneros. En una conversa-
ción que tuvo lugar el 1.º de Septiembre, referente al número de
prisioneros, el Conde Dohna opinó que serían unos 20,000 y Hoff-
mann entre 30 y 40 mil. En verdad el total fué de 92,000 prisione-
ros y 350 piezas de artillería.
Sólo una vez que la derrota de Rennenkampf (Septiembre 9 a
14) libró a la Prusia Oriental del invasor ruso", los movimientos
del 8.° Ejército, pudieron abarcar un territorio más extenso. Los
ejércitos de Austria necesitaban un pronto auxilio.
RAPH.
(Continuará).
El Ejército como instrumento de educación.
Discurso pronunciado por el Sr. Dr. Francisco Cas-
tillo Najera, Embajador de Méjico en los Estados Uni-
dos de América, ante un grupo de miembros de la
Legión Americana, en Washington, D. C, el 28 de
Noviembre de 1939.
Gustoso y agradecido acepté la invitación de dirigirme, esta
noche, a tan distinguido auditorio, porque estimo que la honra que se
se me dispensa es, en realidad, un homenaje a Méjico y porque me
liga con los organizadores de este acto un interés común. Desde
1916 soy miembro del Ejército de mi país y, por lo tanto, sobre to-
do al encontrarme en medio de agrupaciones como la "American
Legión", me considero, en cierto modo, representante del ejército
de mi patria. Debo añadir que me complace alternar con militares
y con elementos civiles íntimamente relacionados con actividades
del Ejército: mi experiencia militar me reveló admirables aspectos
de esa organización a la que, repito, me es honroso pertenecer.
En la actualidad, ¡cuando se pretende resolver complicados
problemas territoriales e ideológicos, por medio de las armas, con-
viene, sin insistir sobre los horrores de la lucha en los campos de
batalla, ver si es posible formarse un juicio más elevado acerca de
la función social que debamos atribuir al ejército en la vida de los
pueblos.
Ejército quiere decir esencialmente fuerza; fuerza orzanizada,
disciplinada; pero al fin y al cabo, fuerza. Cualquier comentario
sobre el valor del ejército podría, pues, conducirnos a una de las
varias teorías sobre el valor metafísico de la fuerza. Afortunada-
mente para vosotros no es éste el sitio ni soy el capacitado para
discurrir sobre tema tan abstracto. Pero, sin abandonar el terreno
de lo práctico, me parece conveniente descartar, provisionalmente
los aspectos sanguinarios de las manifestaciones bélicas, para poner
de relieve las extraordinarias virtudes del ejército, considerado
como instrumento de educación democrática y nacional. Y al pro-
nunciar la palabra "ejército", quisiera desprenderla totalmente de
272 MEMORIAL DEL EJERCITO
la desprestigiada significación de "militarismo", a la cual ha sido
hermanada en muchas y muy tristes ocasiones. Sostengo que puede
y debe haber ejército sin militarismo y sin imperialismo territorial.
Creo que el ejército puede y debe ser, ante todo, un factor de civi-
lización y no una máquina de exterminio.
El ejército es, en realidad, un elemento tan importante para la
educación como lo es la escuela. En esta última se cultivan, princi-
palmente, facultades intelectuales. En el ejército se forjan, esencial-
mente, virtudes morales. En la escuela y en la universidad se en-
seña al joven y al hombre maduro una ciencia que descansa en
principios objetivos, impersonales, deshumanizados. En el ejército
se estimula, al contrario, el desarrollo de virtudes prácticas, tan ne-
cesarias a la personalidad humana que, sin ellas, toda la erudicción
adquirida en las bibliotecas y en los anfiteatros universitarios sólo
conserva un valor académico. Generalizando, diré que la enseñanza
exclusivamente universitaria resulta inútil, la mayor parte de las
veces, en la vida práctica y en la solución inmediata de nuestros
problemas diarios. Creo que quienes me escuchan convendrán con-
migo en que una educación que no se prolonga en acción ni puede
aplicarse a ella, es, en el mejor de los casos, incompleta, cuando no
totalmente estéril. Por otra parte, un ejército profesional, un ejér-
cito de casta, que no se inspirara en razones intelectuales, podría
tener admirable vitalidad, pero no sería más que una máquina torpe
y peligrosa, un verdadero Frankenstein. El ejército, según mi pen-
sar, es una institución que aprovecha la preparación intelectual uni-
versitaria y se propone completarla mediante el robustecimiento de
ciertas virtudes morales susceptibles de enriquecer y de dignificar
la personalidad humana. A fin de no abusar de vuestra paciencia,
con una exposición de mis puntos de vista, mencionaré sólo cuatro
de esas virtudes morales que, en mi concepto, son indispensables
para que un ciudadano, de cualquier país, pueda ser útil a la colec-
tividad: la modestia, la abnegación, la salud física y el valor. La vi-
da militar estimula notablemente a todas ellas.
El verdadero ejército—es decir, un ejército que no es profesio-
nal ni militarista, sino que se inspira ante todo en los intereses de
la sociedad,— borra automáticamente toda las diferencias y privile-
gios de clase. El ciudadano ingresa a las filas como simple soldado.
Comparte la vida de sus conciudadanos, sin diferencias de posición
o de rango social. En las naciones en las que existe el servicio mili-
tar obligatorio, los hijos de los acaudalados llevan vida común con
la de los trabajadores y campesinos. Todos visten el mismo unifor-
me, comparten el mismo alimento y duermen bajo el mismo techo.
Así, al entrar en íntimo contacto con las masas de su país, el sol-
dado aprende a conocerlas y concluye por amarlas. Todos los sol-
dados aceptan las mismas obligaciones. Obedecen a los mismos je-
EL EJERCITO COMO INSTRUMENTO DE... 273
fes y respetan iguales reglamentos. Desde que ingresa al ejército, el
ciudadano sacrifica todas las ventajas inherentes a su personalidad
y desaparece como individuo para perderse en una organización co-
lectiva que, en realidad, constituye una fiel reproducción de las
condiciones del país y del ambiente nacional. El uniforme es sím-
bolo de esa negación de sí mismo, que constituye un atributo de la
vida militar. La importancia del individuo—a la que se pretende
dar, en la vida civil, un valor inaudito—desaparece ante la impor-
tancia mayor de una colectividad. El soldado es, pues, por defini-
ción, modesto. Más aún, aprende a obedecer sin considerar jamás
que, al hacerlo, recibe un castigo denigrante. Sabe que su obedien-
cia no es ciega sino consciente; que significa un sacrificio noble y
voluntario. Al cumplir con las órdenes de sus jefes, no se siente re-
bajado sino, más bien, enaltecido.
En el ejército los intereses particulares se desvanecen. El sol-
dado no sólo es modesto, sino abnegado. En la vida civil, el indivi-
duo procura brillar, brillar a toda costa, brillar solo y por sí mismo.
Se cree, dentro del mundo en que vive, un valor absoluto y exclusi-
vo. La vida se ha hecho para él; para que la disfrute muchos años,
del modo más feliz. Por lo tanto, no es sorprendente que en un mun-
do comercializado, en que la meta del éxito es siempre dinero y más
dinero, el hombre busque abrirse camino despiadadamente y sin
tomar en cuenta los intereses de sus semejantes. Los atrepella, aun-
que sabe que son débiles e inofensivos, o consuma el atropello pre-
cisamente por esas razones. Es la lucha constante del individuo con-
tra la sociedad; una lucha, en el fondo, mucho más cruel, aunque
menos aparatosa, que todos los combates en los campos de batalla.
El soldado, salvo en excepcionales circunstancias, pierde ese
derecho, esa mal llamada "libertad", que le permite abrirse cami-
no en detrimento de sus semejantes y de la colectividad a que per-
tenece. El soldado no busca ni necesita brillar. Su labor diaria es
anónima. Es abnegado ponqué no trabaja para su propio interés di-
recto, sino para el interés de todos sus compatriotas. Esto no impi-
de que desempeñe su función con más conciencia que si la estuviera
realizando con fines de lucro personal. Es que el soldado, al sacri-
ficar los intereses limitados y a veces mezquinos de su persona, ad-
quiere una noción de responsabilidad, de solidaridad colectiva que el
civil— quien a veces se atreve a llamarse un "individualista inte-
gral"—nunca conocerá.
El ejército estimula el desarrollo corporal y la fuerza física;
esto tiene de común con el deporte. Pero la vida militar implica al-
go más que la deportiva. Modestia, abnegación, salud física y valor;
es cierto que el deporte también fomenta estas virtudes, pero lo hace
M. del E. 10.
274 MEMORIAL DEL EJERCITO
como simple juego, sin orientarlas ni someterlas, directamente, a un
ideal social. El ejército no puede, como el deporte desatender las
realidades colectivas y nacionales.
Cuando tuve el honor de hablar ante un grupo imponente de los
educadores más distinguidos de los Estados Unidos, durante la Con-
vención anual de la Asociación Americana de Directores de Escue-
la, celebrada en Atlantic City, en marzo de 1938, me permití hacer
hincapié en la importancia que, en mi concepto, se debe conceder
a la educación social del ejército; diría yo, a la educación política
del ejército si esta última palabra no tuviese, hoy, el sentido injusto
y denigrante que cierta opinión pública le atribuye. Dije, en aquel
entonces, las palabras que me tomo la libertad de repetir:
"Creamos que, en una verdadera democracia, el ejército no de-
be aislarse de la población civil. Ejército y pueblo se pertenecen
mutuamente. En otros tiempos se educaba a los oficiales como miem-
bros de una casta, de una clase arrogante, cuya misión consistía en
obedecer, ciegamente, las órdenes del Dictador. El ejército era, tan
sólo, una máquina inspiradora de pánico, sin ninguna especie de
conciencia social, y los soldados se convertían en simples instru-"
mentas, usados, despiadadamente, según la voluntad de sus coman-
dantes".
El soldado es modesto y abnegado, como el deportista; pero só-
lo es digno y completo cuando sabe por qué se le exige la renuncia
de su personalidad y comprende las razones por las que acepta, sin
vacilar, tamaño sacrificio. La vida militar constituye, pues, una
educación de carácter más elevado que la deportiva, porque ofrece
todas las ventajas del deporte y enriquece, en forma notable, las fi-
nalidades de aquel.
Bien hacen los gobiernos en impulsar las varias manifestacio-
nes del deporte; así mejoran su población, obteniendo ejemplares
humanos más selectos, por más sanos, más robustos y más bellos.
Las agrupaciones deportivas son el esbozo de lo que los ejércitos
son la plenitud. Un país que cuenta con bien organizados núcleos
deportistas, dispone, realmente, de fuerzas militares en prepara-
ción que, con suma facilidad, se transforman en ejércitos impor-
tantes.
En la Grecia antigua, como en los torneos de hoy, competían
militares y atletas, disputándose los galardones de los olimpíadas.
Pero las diferentes repúblicas helénicas sólo pudieron lograr hege-
monías, más o menos durables, hasta que el culto del vigor físico se
sometió a la rigidez estricta de la disciplina militar que, por largo
tiempo, constituyó la clave del predominio espartano viril y auste-
ro. La gloria de Atenas eclipsó totalmente los triunfos militares de
Esparta cuando los atenienses sumaron su fuerza militar a su in-
comparable cultura.
EL EJERCITO COMO INSTRUMENTO DE 275
Por último, la vida militar es una escuela de heroísmo; prepa-
ra al soldado para ofrendar su propia existencia, si los intereses de
la comunidad lo requieren. Si se compara esta actitud con la con-
ducta habitual del hombre, en la vida civil, se apreciará, más aún,
su nobleza. La vida diaria, cuando se, vuelve fácil, nos llena de sa-
tisfacciones personales; nos acostumbramos a creer que somos, cada
no de nosotros, el eje del mundo. En un sociedad, en la cual los
mezquinos y egoístas instintos del hombre son, a veces, llamados
"derechos naturales" que no reconocen ninguna obligación y re-
claman todos los privilegios, el hombre pierde, poco a poco, la no-
ción de solidaridad, no sólo colectiva sino humana.
En la vida diaria, con frecuencia creemos que existimos para
satisfacer nuestros propios deseos y ambiciones. Se llega a crear,
en la mayor parte de nosotros, la ilusión peligrosa de que todo nos
lo merecemos y de que la colectividad y el mundo entero existen,
únicamente, para nuestro beneficio. Por eso escuchamos tantas pro-
testas de individuos —a menudo bien intencionados— cada vez que
en nombre de intereses colectivos, el Estado se ve en la obligación
de restringir la acción individual.
En el corazón de todo hombre hay un germen anarquista: uno
contra todos; todos contra todos. HOMO -HOMINI LUPUS. La sen-
tencia que el ilustre filósofo inglés Hobbes hizo famosa, podría muy
bien considerarse como la norma oficial del hombre, en su lucha
por el pan cotidiano, según las condiciones en las que actualmente
vivimos.
Cuántas veces los marbetes de "libertad", de "liberalismo" y
hasta de "democracia" sólo han servido para ser aplicados a pro-
ductos de ese instinto egocéntrico y egoísta que, repito, mueve al in-
dividuo a erigirse en ser supremo! En el ejército, el hombre tiene
que estar dispuesto a sacrificar su propia vida, no para beneficiarse
directamente—pues nadie se beneficia directamente al desaparcer
del mundo—sino porque estima que están en peligro los intereses
nacionales, los de la Patria. La vida militar, en parangón con la
comercial, es la mejor prueba de que alientan, profundamente arrai-
gadas en el corazón del hombre, todas esas nobles cualidades que no
se habían manifestado en la vida civil. Es lástima que, en nuestra
sociedad presente, exista un contraste tan señalado, entre las reglas
morales que inspiran al soldado y los intereses utilitarios que en la
vida diaria parecen mover al ciudadano. Es lástima que, dentro y
fuera del ejército, el hombre bien educado no viva en un mismo
clima moral. Hay, entre vosotros, muchos veteranos de la guerra
y, aunque la "American Legión" no es una organización genuina-
mente militar, no cabe duda de que se inspira en los nobles ideales
del ejército, ideales cuyo incompleto esbozo he pretendido diseñar.
El consejo es válido y tolerable sólo cuando proviene de autorida-
276 MEMORIAL DEL EJERCITO
des reconocidas; en labios de individuos audaces, de nula o discutí
da superioridad, resulta inoportuno y presuntuoso; por lo tanto
no como consejo, sino como resumen de mi convicción íntima, me
atrevo a manifestar que las virtudes militares deben servir de nor-
ma invariable, y que en la conducta civil es preciso exaltar las carao
terísticas del soldado, sin las cuales ninguna sociedad humana es sus
ceptible no sólo de prosperar, sino de vivir dignamente, conforme
a la estructura, al equilibrio y al orden impuestos por los imperati-
vos y por las tendencias de la civilización presente.
La gloria más admirable del ejército no es la que conquista en
los campos de batalla; su fuerza y su influjo son más gloriosos como
factores insustituibles de perfeccionamiento social y humano, en las
nobles etapas de paz y de progreso.
Mi participación, en este acto, resultaría incompleta si, como
Embajador, no me refiriese a las buenas relaciones sostenidas por
las repúblicas hermanas: Estados Unidos y Méjico.
Los lazos que unen a nuestros dos países son, cada día, más
numerosos y más íntimos. Desde hace algunos años, la buena volun-
tad y el mejor entendimiento han creado una atmósfera verdadera
mente cordial; las manifestaciones de mutuo afecto se han multipli-
cado, y son patentes los propósitos de continuar unidos, marchando
hacia la meta común que el destino ha marcado a los dos pueblos.
Por tan felices circunstancias, no necesito insistir sobre hecho
evidentes, reconocidos por la sana opinión de uno y de otro lado
del Río Bravo.
Como una prueba más de la cordialidad que nos anima, me
complace manifestar que mi Gobierno, interpretando el sentir de
todo el pueblo mejicano, vería, con sumo agrado, que la Legión
Americana, en una de sus próximas juntas anuales, se reuniera en
la Ciudad de Méjico; nuestra capital se consideraría muy honrada
con la visita de tan distinguidos huéspedes.
Medios de defensa de los países pequeños ataca-
dos por grandes potencias. Lucha contra las
unidades blindadas.
Traducido del diario "Politika" de Belgrado por el Sr. Esteban Ivovich.
Los países pequeños de Europa están consternados ante los
modernos medios de guerra de los grandes países, poderosos y ri-
cos. Los miles de millones que se gastan en armamento turban el ce-
rebro y el hombre enmudece al contemplar las cifras astronómicas
de las que nacen millares y millares de cañones, aeroplanos, unida-
des blindadas y otros instrumentos modernos de la guerra terres-
tre, marítima y aérea.
Varios países pequeños han desaparecido del mapa de Europa
en el espacio de algunas horas, días o semanas. El mundo está cons-
ternado. Un pueblo poderoso de 15 millones de habitantes desapa-
reció sin resistencia en algunos días, por miedo al vecino más po-
deroso. Otro de 35 millones fué vencido en unas semanas, a pesar
de su resistencia heróica y de suficiente cantidad de armas moder-
nas. Otros Estados pequeños han inclinado la cabeza y, sin murmu-
rar, se han convertido en esclavos.
El mundo entero fija sus miradas sobre estos acontecimientos
que se desarrollan con la rapidez del relámpago, destruyéndolo todo.
La aviación y las unidades motorizadas (tanques, automóviles
blindados, tropas motorizadas) aniquilan todo en su camino y han
provocado una verdadera revolución en los métodos de la guerra.
Sus efectos se han visto en Polonia.
Parecía que cualquier resistencia de los países pequeños sería
vana, desesperada y sin objeto.
Los pusilánimes, los alarmistas, los "estrategas" de café y mu-
chos otros que nunca han visto la guerra, perdieron la fe en sí mis-
mos, en la fuerza de sus países, en la fuerza de la resistencia orga-
nizada y, en fin, en la fuerza de su pasado, de su presente y de su
porvenir.
278 MEMORIAL DEL EJERCITO
En su imaginación febril, han visto millares de monstruos blin-
dados lanzándose como una avalancha sobre el país, pasando la fron-
tera, destrozando todo en su camino, y avanzando sin encontrar re-
sistencia, libremente, sin detenerse. Y todos creen que tales unida-
des blindadas son invencibles, que los pequeños países están conde-
nados de antemano a ser vencidos sin lucha por sus vecinos más ri-
cos y poderosos y en condiciones de gastar miles de millonea en di-
chas unidades.
¡ Pero las cosas son en realidad muy distintas!
Si a los países pequeños no les es posible tener dimisiones blin-
dadas —pues cada una de ellas cuesta más de 500 millones—, pue-
den en cambio organizar una defensa segura con garantías de éxito
empleando medios no menos importantes para, no sólo detener la
marcha de aquellas unidades, sino aun conseguir su destruccón.
Para ello los países pequeños no piensan en la creación de di-
visiones blindadas ni de una aviación que comprenda millares de
bombardeadores. No tienen para ello dinero, ni lo necesitan en rea-
lidad, pues se trata de medios ofensivos y los países pequeños ha-
cen sólo política defensiva. Estos países se limitan —demostrando
con ello gran inteligencia— a estudiar los efectos de los modernos
medios de guerra, de sus puntos débiles y de la preparación de me-
dios defensivos contra los monstruos blindados, insensibles a las ar-
mas corrientes, que poseen una velocidad extraordinaria y que atra-
viesan libremente todo obstáculo sembrando el fuego a su alrededor.
La acción de las unidades blindadas.
La característica esencial de estas unidades es su rapidez y ca-
pacidad de movimiento. Aparecen de súbito allí donde menos se
las espera. Y a consecuencia de dicha característica pueden —al
principio de la guerra— lanzarse sobre los países pequeñas que no
han preparado su defensa, atravesar la frontera e impedir la movi-
lización y concentración de tropas, penetrando en el interior del
país con ayuda de la aviación. La derrota de Polonia es un ejemplo
claro de la importancia de la movilización y de la necesidad de que
ella se organice rápidamente, en secreto y con entera seguridad.
Debe añadirse que estas unidades no pueden penetrar profun-
damente en el país sin ayuda de la infantería motorizada, de la ar-
tillería y de la aviación. Si el frente enemigo resiste, estas unida-
des podrán continuar mientras dispongan de bencina, encontró:
continua/mente expuestas a ataques por el flanco y por la retaguar-
dia. Aisladas, sin apoyo de su infantería, se encuentran en peligro
de ser destruidas. Así, en Polonia, una división blindada que había
avanzado en exceso fué destruida por un ataque nocturno en todas
direcciones.
MEDIOS DE DEFENSA DE LOS... 279
Además, para hacer imposible tal invasión antes de la decla-
ración de guerra, todos los países construyen en sus fronteras forti-
ficaciones. Así nacieron las líneas Maginot y Siegfried. Así nacie-
ron también y nacen numerosas fortificaciones en las fronteras ame-
nazadas.
La acción de las unidades blindadas es poderosa, terrible, pero
de corta duración. Su fuerza de ataque es inmensa, si no encuen-
tra una defensa hábilmente organizada y defensores valerosos. Esta
acción ya no es un secreto para los que deben defenderse, pues ellos
saben que el efecto es más moral que material si se defienden con
valor y empleando medios especiales de defensa. El defensor sabe
hoy que sus unidades no pueden resistir ni conservar las posicio-
nes ; ello constituye la obra de la infantería. Así, el defensor dejará
a las unidades blindadas ¡avanzar todo lo que les permita la benci-
na de que dispongan, esperando a que la infantería se enfrente con
ellas. Los hombres de los grandes países no tienen una talla supe-
rior en tres metros a la de los hombres de los países pequeños. Hoy,
el defensor sabe que se encuentra amenazado por todos lados por el
peligro de las unidades blindadas. Espera su aparición y organiza,
en consecuencia, la defensa. Lo más importante es detener la infan-
tería. En el ataque con tanques lo principal es la sorpresa. Para que
su efecto sea eficaz son precisas una serie de circunstancias favora-
bles: defensa débil, terreno desprovisto de obstáculos naturales, sú-
bita aparición por sitios inesperados, etc.
La defensa contra las unidades blindadas.
Un arma es peligrosa mientras no se descubra cómo contrarres-
tarla. Y las contra-armas existen hoy en tan alto número que puede
afirmarse que la defensa goza de mejor situación que el ataque. Pa-
ra defenderse contra los unidades blindadas es preciso conocer sus
puntos débiles y sus defectos. No hay que hacerse ilusiones sobre
que dicha defensa sea fácil y que no haya nada importante que ha-
cer. Por el contrario, hay que distinguir la defensa activa por me-
dio de diferentes armas, de la defensa pasiva por medio de obstácu-
los artificiales.
Las defensas activas y pasivas, trabajando en combinación, pue-
den no solamente detener a las divisiones blindadas, sino destruirlas
por completo. La defensa organizada tiene un terrible efecto moral
sobre los equipos de las unidades blindadas. Por ello la lucha de las
divisiones blindadas contra la defensa organizada es una lucha en-
tre la moral y el valor. Resultará vencedor el que resista más y posea
una moral más elevada.
Las tropas a las que ataquen divisiones blindadas no deben mi-
rar a derecha o a izquierda, y mucho menos atrás. Deberán resistir
hasta el fin y tener fe en sus jefe. A consecuencia de su velocidad
280 MEMORIAL DEL EJERCITO
y capacidad de movimiento, las unidades blindadas aparecen en lu-
gares inesperados. Por tanto, las armas defensivas deben existir
no sólo en el frente, sino también en sitios de reserva; para poder
ser enviadas inmediatamente al lugar donde sean necesarias. La
falta de tales reservas en el frente de Polonia permitió el gran éxi-
to de las unidades blindadas y produjo la impresión de que la de-
fensa contra ellas era débil.
Para que la defensa tenga éxito es preciso que todas las unida-
des se hallen provistas de armas defensivas contra las divisiones
blindadas y de reservas poderosas y fáciles de trasladar. Hay que
abrir bien los ojos para descubrir la proximidad de las divisiones
blindadas, pues éstas no caen del cielo. Es necesario ocupar posicio-
nes de defensa en la retaguardia, obstáculos naturales (principalmen-
te detrás de ríos y canales), combinar los medios de defensa activa
y pasiva, construir el mayor número posible de obstáculos artificia-
les, etc.
Conclusiones.
1) La defensa actual contra las unidades blindadas ño sólo está.
a la altura de ellas, sino que las sobrepasa por su superioridad. Bien
organizada, podrá detener por completo la acción de dichas divi-
siones blindadas del enemigo, en la misma frontera o en los obs-
táculos naturales.
2) Las divisiones blindadas son un medio ofensivo, y por tan-
to los países pequeños no tienen motivo para gastar en adquirirlas
miles de millones. Deben limitarse a la compra de armas modernas
de defensa en tiempo de paz, a la construcción de obstáculos artifi-
ciales, a la destrucción de las vías de comunicaciones, etc.
3) En las luchas de las divisiones blindadas contra los defen-
sores resultará vencedor quien tenga espíritu más fuerte y sea más
valeroso. Para el defensor existe Un principio supremo: resistir en
sus posiciones hasta el fin, hasta el último cartucho, y esperar a la
infantería, pues a ella es a quien hay que detener. Una buena defen-
sa contra las unidades blindadas obtiene efecto moral mayor sobre
el agresor, que la aparición de divisiones blindadas sobre el de-
fensor.
4) Que aquéllos a quienes falta el valor no olviden que Kara-
george comenzó la lucha contra el poderoso Imperio Otomano ar-
mado de un pico y de una calabaza llena de pólvora, que nuestro
pueblos recuerde aquellas movilizaciones en las que uno recibía el
gorro, otro la casaca y el tercero las botas, cuando una batería no
podía emplear más de cinco granadas diarias en las batallas más
violentas, y que nuestro pueblo, aun teniendo que abandonar la pa-
tria y luchar cuerpo a cuerpo con un enemigo más fuerte y más
rico, siempre ha resultado vencedor.
MEDIOS DE DEFENSA DE LOS 281
5) Hoy, el hombre sigue siendo el arma más terrible de la gue-
rra. Pero el hombre impulsado por el amor a su hogar, a su patria,
a su pueblo. Sólo este amor a la patria puede proporcionar la fuer-
za mágica necesaria para resistir hasta el último cartucho, hasta el
último aliento. Que nuestro pueblo aromado sepa que sus jefes sabrán
conducirlo por el camino de la gloria en defensa del suelo natal y
de nuestros hogares. También esta vez resultará vencedor el hom-
bre de mayores capacidades físicas, morales y espirituales.
6) El máximum de armar modernas de defensa contra las uni-
dades blindadas, una estrecha unión entre los medios de defensa
activos y pasivos, el máximum de amor por la patria, una moral y
un espíritu fuertes, una fe profunda en sí mismo y en los jefes; ta-
les son los principios supremos para el éxito en la defensa contra
estas armas costosas e inaccesibles para los pueblos pequeños: las
unidades blindadas.
Sobre el aprovechamiento de los Suboficiales y
Sargentos en retiro, de las fuerzas armadas
del Brasil,
Importante Decreto-Ley regulando el asunto.
El Presidente de la República, considerando la necesidad de
limitar el tiempo de servicio de suboficiales y sargentos en el servicio
activo del Ejército y Armada, no sólo para su mayor eficiencia sino,
principalmente, para la formación de reservas numerosas, y consi-
derando la conveniencia de facilitar la readaptación al medio civil
de los que de él quedaron alejados por más de cinco años ininterrum-
pidos, sirviendo a la Nación en las filas militares, firmó un decreto-
ley disponiendo que a los suboficiales y sargentos en retiro del Ejér-
cito y la Armada, de buena conducta y comprobada aptitud física,
que hayan servido por más de cinco años ininterrumpidos, queda
asegurado el aprovechamiento en los cuadros del funcionalismo pú-
blico federal. Para ese fin quedarán establecidas las siguientes
normas:
I.—Después del cumplimiento de lo dispuesto en el artículo
166, letra B., de la Constitución, los beneficiados por el presente
decreto-ley serán clasificados en grupo, aparte de los demás candi-
datos, teniendo en vista las respectivas graduaciones;
II.—Tendrá precedencia en el caso de graduaciones iguales:
a) el que contare mayor tiempo de servicio militar;
b) el casado, teniendo en vista el número de hijos;
c) el casado, sin hijos;
d) él más anciano.
284 MEMORIAL DEL EJERCITO
La ventaja del presente decreto-ley será atribuida solamente a
los que hayan dejado las filas militares hasta un año antes de la rea-
lización del concurso necesario al nombramiento; siendo que en
los concursos en que hayan candidatos beneficiados por el presente
decreto-ley, los nombramientos serán hechos, iniciándose por el gru-
do, etc.—(Fdo).—Guillermo Rosa Novoa.—Tte. Coronel, Agregado
Militar.
Carros de combate - Automóviles blindados de
exploración y las armas anti-blindaje.
UN INFORME ACERCA DE SU DESARROLLO EN VARIOS
EJERCITOS.
Traducido de la Revista "Die Panzertruppe" de Diciembre de 1939.
Automóviles blindados de exploración.
Unidades de automóviles blindados en los Grupos de Exploración
suizos.
Cada una de las 9 Divisiones de Ejército tiene un Grupo de
Exploración que cuentan con una Sección de automóviles blindados
de exploración. Esta cuenta con 4 automóviles blindados que son de
construcción checoeslovaca, según nuestros informes. La Sección
cuenta, además, con 12 motocicletas y camión de carga. Su personal
está constituido por 2 Oficiales, 4 suboficiales y 16 soldados.
Nuevo automóvil blindado de exploración.
La revista "De militaire Spectator" (10/38) presenta una fo-
tografía del nuevo automóvil blindado de exploración, "Landswerk"
de cuatro ruedas. El peso del vehículo es de 6,5 toneladas y su ar-
mamento se compone de un cañón y tres ametralladoras pesadas. El
cañón y una ametralladora están adaptados a una torre giratoria;
las otras dos ametralladoras pueden permanecer ocultas, una de-
lante y otra atrás, cuando no tienen actividad de fuego. La tripu-
lación es de 6 hombres. (Fig. 1).
Automóvil blindado de exploración rápido americano.
Según informe de la revista militar rusa "Estrella Roja" (7/38),
en EE.UU. se ha construido un automóvil blindado de exploración
rápido que tiene solamente tres ruedas. (Fig. 2).
286 MEMORIAL DEL EJERCITO
(El carro tiene líneas aerodinámicas y su forma se asemeja a
un avión. De construcción muy liviana y con un potente motor, per-
mitiría dotársele con uno o dos cañones antiaéreos y algunas ame-
tralladoras. No se ha confirmado la efectividad de la construcción
de este tipo.
"'Le Matin" (10/38), informa que en Rathway, en el Estado
de New Jersey (EE. UU) se ha ensayado un nuevo automóvil blin-
dado de exploración que puede alcanzar una velocidad de 120 Km.
por hora.
Su armamento se compone de un cañón antiaéreo y de tres
ametralladoras pesadas. El cañón antiaéreo puede disparar 120 ti-
ros por minuto. Su tripulación se compone de 3 hombres (chofer y
dos tiradores). Cuenta con equipo radiotelegráfico capaz de comuni-
car y recibir.
Además, se ha construido un automóvil blindado la exploración
de seis ruedas. (Fig. 3).
Fig. 1
Fig. 2 .
CARROS DE COMBATE - AUTOMÓVILES... 287
Fig. 3.
(Está armado sólo con un cañón de 3,7 cm. que puede disparar
100 tiros por minuto. Su tripulación es de 3 a 4 hombres. Según se
ha podido saber, el cañón tendría una muy abundante dotación de
municiones que podría llevarse en la parte posterior del carro. Su
capacidad de tránsito en todo terreno estaría asegurada por un sis-
tema de oruga para los dos ejes posteriores.
Regimiento de automóviles blindados de exploración inglés.
Según el "Times" (12/38), las Compañías de automóviles blin-
dados de exploración números 19 al 26 del Ejército territorial in-
glés, han sido reunidas constituyendo un regimiento. Las otras com-
pañías han alcanzado ya una fuerza superior a la normal.
Protección blindada suficiente para los automóviles blindados
de exploración.
En "The Cavaldry Journal" (EE. UU.), el Coronel Scott hace
un estudio de las diversas opiniones sobre la base de numerosas ex-
periencias, acerca de la solución del problema de la suficiente pro-
tección que debe ofrecer el blindaje de los automóviles blindados de
exploraciones.
Armas antiblindaje.
El cañón antiblindaje francés "SAM 34" de 25 mm.
Según "F'rance Militaire" (12/28) las experiencias acerca de
la ametralladora antiblindaje francesa "SAM 34" son las siguientes:
El cañón tiene un cierre semi-automático. El afuste permite un
campa de tiro vertical de —5º hasta + 15º y un campo de tiro la-
teral de 60º. El peso del proyectil es de 0.80 Kg. y su alcance de
10,300 mts. El arma, en posición de fuego, pesa 480 Kgs. y puede
ser arrastrada por un animal.
288 MEMORIAL DEL EJERCITO
Cañón de infantería antiblindaje holandés de 4,7/7,5 cm.
Según "De militaire Spectator", Holanda cuenta con un ca-
ñón de infantería de 4,7/7,5 cm. que es apropiado tanto para el re-
chazo de vehículos blindados como para combatir objetivos propios
de la infantería. Este cañón puede ser arrastrado por vehículos au-
tomóviles de carga en todo terreno, como también por animales de
tiro o 4 hombres. El servicio del arma exige 7 hombres. Cada cañón
cuenta con un carro de munición con capacidad para 80 granadas
perforantes y 20 granadas explosivas. Cada regimiento de infantería
tiene una compañía de 3 Secciones a 2 cañones cada una. La figura
4 muestra al cañón en posición de fuego con su mayor ángulo de ele-
vación sin escudo protector y sin ruedas. La figura o lo muestra en
posición de arrastre con escudo protector.
Fig. 4.
Fig. 5.
CARROS DE COMBATE - AUTOMOVILES 289
Nuevo cañón americano antiblindaje 3,7 cm.
Como resultado de las experiencias de la guerra civil española,
según las cuales fué posible perforar, con un cañón de 3,7 cm. y a
una distancia de 900 mts., un blindaje de 25 mm., el Departamento
americano de armamento habría realizado, según informa "Army
Ordnance", un nuevo tipo de cañón antiblindaje de 3,7 cm. livia-
no, de fácil transportabilidad y muy fácil de mimetizar. Esta arma
tiene una gran velocidad de fuego, una alta velocidad inicial y gran
poder de penetración. Hace ya algún tiempo, en EE.UU. Se ideó
un modelo de cañón antiblindaje de 3,7 cm. "L/40", cuyo peso, en
posición de fuego, es de 292 Kg. Esta arma tiene sólo una velocidad
inicial de 381 mts. por segundo, un alcance de 4,000 mts., un ángulo
de tiro vertical de —5º + 60º y un campo de tiro lateral de 60º.
El cañón ametralladora Oerlikon de 20 mm.
El "Memorial del Ejército de Chile'' (9/10/38) informa sobre
e1 último modelo de cañón-ametralladora suizo "Oerlikon", el cual
esapropiado tanto para su empleo antiblindaje como para la acción
antiaérea. (çFig. 6).
M. del E. 11.
Fig. 6
290 MEMORIAL DEL EJERCITO
Esta figura muestra el arma en posición de fuego sobre ruedas,
las cuales, pueden, sin embargo, ser sacadas del eje. También puede
verse colocado el cargador (en posición vertical). Su velocidad de
fuego, se ha comprobado prácticamente, alcanza a 170 tiros por mi-
nuto ; teóricamente puede alcanzar a 280, empleando en ambos casos
cargadores con 15 tiros. (Fig. 7).
El peso del cañón en posición de fuego es de 300 kg. Su alcance
horizontal es de 5,000 mts. y, vertical, de 3,700 mts. La figura 8
muestra en posición de marcha.
Fig. 8
Fig. 8
CARROS DE COMBATE - AUTOMOVILES... 291
Como resultado de las experiencias practicadas, una granada
perforante atraviesa planchas de acero blindadas de una resistencia
le 110 hasta 130 kgs. por mm.2. a saber:
La figura 9 muestra el orificio de salida de una granada perfo-
rante en una plancha de blindaje de 30 mm.
Fig. 9
La figura 10 muestra los efectos producidos por granadas ex-
plosivas en una ala de avión recubierta de tela. (1).
(1) El "Memorial del Ejército" correspondiente a Septiembre-Octubre de
1938, en sus páginas 839-848, proporciona datos muy completos acerca de esta
arma, datos que ha resumido en forma muy sintética la revista alemana de
cual hemos traducido este artículo. Por lo demás, el hecho de que una revista
de tanto prestigio como '' Die Panzertruppé'', haya recogido nuestra informa-
ción, es un motivo de halago para el "Memorial del Ejército".
1.200 mts.
1.000 "
700 "
500 "
300 "
12 mm.
15 "
20 "
25 "
30 "
15 mm.
20 "
25 "
30 "
40 "
Distancia
90º
Angulo de Choque
292 MEMORIAL DEL EJERCITO
Fig. 10
Armas americanas contra blindaje.
"France Militaire" (12/38) se refiere a un artículo del Ins-
pector de Infantería del Ejército de EE. UU., General Lynch. Es-
te exige ya para el Batallón de infantería armas antiblindajes de
25 mm., que sean adecuadas, tanto para su empleo contra blindajes
como para el tiro antiaéreo. Según el autor, el regimiento debe dis-
poner también de una compañía de cañones de 3,7 cm. antiblindaje.
Exigencias para armas contra blindajes en la infantería.
En la "Rivista di fanteria" (11/38) se señala como la más im-
portante exigencia, que la infantería disponga, además del cañón
4,7 cm. antiblindaje, de otras armas antiblindaje más livianas, las
cuales deben ser repartidas en número suficiente en el marco de la
División de infantería. Puede exigirse, o una ametralladora más
pesada, de 13 a 20 mm. o un fusil antiblindaje de 11 a 13 mm.
Cañón-ametralladora italiano Breda de 20 mm. "M/35".
Según informa la prensa italiana, el cañón ametralladora ''Bre-
da" M/35 de 20 mm. se emplea tanto para el tiro antiaéreo como en
el fuego antiblindaje. El arma tiene un afuste en forma de trípode
con 360º de campo de tiro lateral y es capaz de un ángulo vertical
de —10º a + 80º. El peso en posición de fuego es de 308 Kg. con
trípode. En posición de arrastre con ruedas de goma, que pueden
sacarse para disparar, pesa 356 Kg. Para el tiro antiblindaje em-
CARROS DE COMBATE - AUTOMOVILES... 293
plea granadas blindadas perforantes. Estas granadas deben ser dis-
paradas con una velocidad inicial de 900 mts. por segundo y per-
foran, a 500 mts. de distancia, el blindaje de carros de combate me-
dianos. Disparan 200 tiros por minuto. Su transporte exige el em-
pleo de mulares o de camiones. Puede ser transportada desarmada
para su empleo en la montaña. Puede ser disparada también desde
su afuste sobre ruedas. La altura de rodilla con afuste sobre ruedas
es de 88,5 cm.; empleando el trípode es 78 cm. La figura 11 mues-
tra la pieza en posición de tiro antiaéreo.
Nuevo cañón francés "Schneider" antiblindaje de 4,7 cm.
"Rassegna di cultura militare" (Rívista di Artigleria e Genio)
(12/38) informa lo siguiente sobre este nuevo cañón antiblindaje de
4,7 cm. de la firma Schneider. La velocidad inicial de su granada
pesada blindada de 1,5 Kg. es de 800 mts. por segundo y a 1.150
mts. le permite perforar un blindaje de 30 mm. Su campo de tiro
horizontal es de 45º, y, vertical, es de —5º a + 15º. El cañón puede
ser empleado también (contra objetivos de infantería (nidos de ame-
tralladoras, muros, barricadas). Con este objeto debe emplear una
granada blindada de un peso de 1.475 Kg. Las ruedas, al tomar po-
sición el arma, se protegen con escudos laterales. La pieza tiene, ade-
más, un escudo central de 4,2 mm. que ofrece buena protección a
los sirvientes. Al entrar en posición, las ruedas se reemplazan con
fuertes apoyos. El peso del arma en posición de fuego es de 528 Kg.
Puede ser arrastrada por un caballo, empleando varas, o engancha-
da a un armón u otro vehículo; pero puede también ser arrastrada
294 MEMORIAL DEL EJERCITO
a brazo. En sus desplazamientos puede llegarse hasta 8 Kms. por ho-
ra. Para movimientos más rápidos puede transportarse en camiones.
La munición, reunida en cajas de 8 granadas, se conduce en peque-
ños carros que pueden engancharse a otro vehículo.
Armas antitanque en Hungría.
Según el "Popolo d'Italia", Hungría cuenta con grupos de ar-
mas antitanques. No hay detalles acerca de la organización ni del
tipo de esta clase de armas.
Pieza antitanque danesa de 2 cms.
"Militar Wochenblant" (1/39) informa lo siguiente acerca de
pieza antitanque danesa de 2 cm. L/30 "Madsen" (Pág. 12).
Fig. 1 2 .
granadas blindadas de 160 grs. se disparan con una velo
cidad inicial de 900 mts. por segundo. Su alcance es de 6,000
y perforan, a 600 mts., una plancha de blindaje de 30 mm. Del
a la fragilidad de su afuste sólo tiene un tiro semi-automático. Em-
plea tambores de 15 cartuchos. Al hacer el disparo no se produce
fogonazo.
Remolcador blindado Renault de cadenas ocultas para cañón
antiblindaje francés.
Como puede deducirse de la revista rusa "(Estrella Roja", el
conocido carro blindado Renault de abastecimiento tiene un empleo
general en el ejército francés como remolcador de cañones antiblin-
CARROS DE COMBATE - AUTOMOVILES... 295
dajes. Ya ha sido implantado para el cañón antiblindaje de la in-
fantería. El remolcador arrastra el carro de munición y el cañón
antiblindaje. Estos dos últimos tienen ruedas neumáticas. El re-
molcador acorazado lleva, al parecer, solamente munición de in-
fantería. Pero, 2,86 tons., velocidad 30 Km. por hora (con un mo-
tor de 35 caballos). Espesor de la coraza, 4,7 mm. Radio de acción,
180 Kms., con una provisión de 40 litros de combustible. En la pa-
red delantera del remolcador puede ajustarse una ametralladora.
Capacidad de ascensión 38°; capacidad para salvar zanjas, 1,22 m.
Puede quebrar maderas hasta de 0.70 mt. Capacidad de carga 400
Kg. Este remolcador de cadenas ocultas ofrece la garantía de per-
mitir al cañón antiblindaje alcanzar su objetivo aún a través de
obstáculos, por cuanto el vehículo puede transitar en todo terreno.
Además, tiene la ventaja de ser blindado.
Cañón ametralladora "Madsen" de 20 mm.
Las diversas informaciones de prensa indican que el cañón-
ametralladora danés "Madsen" tuvo una actuación muy efectiva
no sólo como arma antiblindaje contra tanques livianos y medianos
en la guerra civil española, sino también como cañón antiaéreo em-
pleado en zona delantera. Empleó como munición la granada ex-
plosiva, la granada incendiaria, la granada blindada y la granada
blindada explosiva. Según experiencias prácticas perfora planchas
de cromo-niquel acerado de 30 mm., empleando granada blindada
trazadora a una distancia de 500 a 600 mts. Con granada blindada
explosiva logró el mismo resultado, pero a una distancia de 400 a
500 mts.
Organización de regimientos antiblindaje en Inglaterra.
Según informe de "The Times", en Inglaterra se prosigue la
organizaciones de varios regimientos anti-blindajes.
Refuerzo a la infantería rumana con armas antiblindaje.
Como puede deducirse de la revista rusa "Estrella Roja"
(12/38) Rumania considera el refuerzo de sus unidades con armas
antiblindaje. Cada regimiento de infantería recibe una compañía
antiblindaje con 6 cañones de 3,7 cm. o de 5,3 cm. De éstos una sec-
ción está constituida por dos cañones de acompañamiento de 7,5
cm. Estas compañías tienen secciones a caballo. También una parte
de las ametralladoras pesadas debe ser reemplazada por armas an-
tiblindaje. Cada escuadra de fusileros recibe un fusil antiblindaje.
Cada ametralladora pesada dispone de 400 cartuchos blindados.
296 MEMORIAL DEL EJERCITO
La sección zapadores del Regimiento dispone de 500 minas antitan-
ques. La División recibirá un batallón antiblindaje de 3 a 4 com-
pañías, cada una a 6 cañones antitanques. También la caballería
divisionaria será reforzada con cañones antitanques.
Granadas de mano antiblindajes.
Como puede deducirse de la revista rusa "Estrella Roja"
(12/38), en las fábricas Yanetsekek y Skod de Checoeslovaquia, ade-
más de granadas lacrimógenas, incendiarias o productoras de nie-
blas, también se fabrican granadas de mano antiblindaje.
"Alas de Francia".
Extracto tomado por el Sr. Mayor don Santiago
Robles R., Agregado Militar de Chile en Francia, de
una conferencia dictada el 11 de enero del presente
año por el General de Aviación francés M. Pierre
Weiss, bajo este título, en el Salón de Actos de la
Maison de l'Amérique Latine de París.
El brillante profesional y sobrio conferencista, se refirió prime-
ramente a la Aviación de Caza Francesa y manifestó que había de-
mostrado en toda ocasión superioridad sobre la alemana, y que este
éxito, a pesar de la mayor velocidad de los Messer Schmidt alema-
nes, se debía a que los aparatos franceses de caza son mucho más ma-
nejables, con lo que habían logrado una gran ventaja y superioridad
en el combate. Manifestó que los aparatos alemanes eran más rígi-
dos y que en el combate, donde era menester una alta acrobacia, el
aparato alemán estaba perdido y debía darse invariablemente a la
fuga si quería salvarse.
Dijo que la aviación de caza francesa había demostrado una
superioridad contundente y así en cada ocasión que se enfrentaban
a los alemanes habían derribado una considerable cantidad de avio-
nes Messer Schmidt. Agregó que los alemanes se habían dado cuen-
ta de esto y que prueba de ello era que actualmente no se aventu-
raban a combatir, dedicando su tiempo a perfeccionar sus aparatos
de caza. Agregó que también los ingenieros franceses trabajan in-
tensamente para mejorar y perfeccionar aun más sus aviones de
esta categoría.
Como característica de la aviación de caza en la presente gue-
rra, manifestó que la mayoría de los combates se habían desarrolla-
do a grandes alturas, por lo general entre los 5 y 7 mil metros, lo que
exigía una resistencia física de los pilotos a toda prueba,.
Pasó después a referirse a la Aviación de Bombardeo, manifes-
tando al respecto que esta rama de la aviación había tenido hasta el
presente una labor más tranquila, desarrollando, sin embargo, una
intensa actividad sobre el frente alemán. Agregó, que si los alema-
298 MEMORIAL DEL EJERCITO
nes se aventuraran a bombardear ciudades abiertas, estaban listos
para ejercer severas represalias.
A continuación se refirió a la Aviación de Observación y Re-
conocimiento y declaró, con sentimiento, que en esta parte, debían
reconocer sinceramente, que habían tenido "serias pérdidas", según
su expresión textual. Agregó que esta rama de la aviación era la
que debía cumplir las misiones más penosas y difíciles, porque por lo
general sus vuelos se efectuaban a escasa alutra. De todas maneras,
dijo, los resultados obtenidos por fotografías, informes, partes, etc.,
han sido excelentes. Terminó este capítulo diciendo que, en adelan-
te, tomarían nuevos rumbos y mayores seguridades.
Sobre las tres ramas de la aviación a que se refirió en su con-
ferencia, abundó en interesantes anécdotas y hechos de la guerra
actual, relatando algunos casos de heroísmo y valor de los pilotos,
que dejanban muy en alto el nombre de la aviación francesa.
Dijo también que la aviación cumplía todas sus misiones en el
más absoluto acuerdo con el ejército y muy en especial la aviación de
Observación y Reconocimiento, que, por lo general, recibía) misio-
nes directas de los ejércitos.
Por fin manifestó que Francia no tendría con qué pagar las
inteligentes medidas de previsión y sacrificios en materia económi-
ca, que el Gobierno desde hace más de un año a esta parte, hace con
respecto a la aviación. Actualmente, las diferentes fábricas traba-
jan en producción intensiva y que todos los ingenieros y técnicos en
esta materia dedican el máximum de su esfuerzo e inteligencia al
perfeccionamiento cada vez mayor de la aviación francesa,
Por último, recalcó que había que tener mucha confianza en la
Fuerza Aérea de Francia, porque estaba seguro y absolutamente
cierto, que dado el coraje de sus pilotos y la demostrada superioridad
de su material, les haría obtener inevitablemente la victoria final.
Filosofía del mando.
UNA OBRA MILITAR DEL MAS ALTO INTERES.
Psicología individual.
Aspectos aplicados de la Caracteriología.
El Capitán Sr. Julio Campo Sepúlveda, culto y talentoso Ofi-
cial de Estado Mayor, acaba de entregar a la imprenta, a fin de que
sea publicada como el volumen X. de la Biblioteca del Oficial, una
obra de trascendental importancia para la Oficialidad del Ejército.
Se trata de un estudio sobre la "Filosofía del Mando".
Capacitado especialmente para abordar, con una excelente base
intelectual, materias tan fundamentales como las que constituyen la
esencia de la obra, el autor, que ha desarrollado con brillo cátedra
de Psicología individual en el Curso de Invierno de 1939 en la Uni-
versidad de Chile; que es profesor de Historia Militar y de Filoso-
fía Militar en la Academia de Guerra, y que posee también los tí-
tulos de profesor de Táctica y de Servicio de Estado Mayor, ha po-
dido enfocar, con fundamentos científicos del más alto valor, y desde
ángulos muy diversos, los árduos problemas psicológicos que se pre-
sentan al Mando en los aspectos decisivos de su formación intelec-
tual, de su acción conductora y de las realizaciones que constituyen
su función permanente como organismo orientador de las fuerzas
espirituales del Ejército, las más poderosas entre los factores que
conducen a la victoria.
El plan de la obra es el que sigue:
La "Introducción" plantea los problemas que se debaten alre-
dedor de la Historia Militar. En forma desapasionada, deja hablar
300 MEMORIAL DEL EJERCITO
a sus cultores y los enfrenta con los incrédulos de la ciencia en cues-
tión. Analiza las razones y juicios de ambos bandos y termina, lue-
go de comprobar exageraciones y sistemas anti-científicos emplea-
dos por ellos, pronunciándose por una ordenación minuciosa de todo
lo que realmente resiste a la crítica filosófica.
Considera que para llevar a término este objetivo es necesario
vencer los grandes obstáculos que, en todos los tiempos, se oponen
a la verdad: la autoridad de los maestros consagrados, la rutina y
el dogmatismo.
Critica, con calor, el empleo de términos y factores imprevisi-
bles tales como el azar o la fortuna. Ataca la existencia del genio
todopoderoso. Sitúa a la audacia en su justa medida. Rinde tributo
al saber, nacido de los propios esfuerzos, y deja en el primer plano
de las condiciones superiores del hombre, a la voluntad.
La Parte Primera "A manera de prólogo", desarrolla un estu-
lio comparado de la Psicología General y de la Caracteriología. Lue-
go de pronunciarse por ésta, resalta la importancia militar que tie-
ne ; importancia radicada en la necesidad del conocimiento de sí mis-
mo y de los demás.
Piensa que el Jefe, en su desarrollo evolutivo, pasa por dos
etapas: fase preparatoria y fase activa, acumulación de materiales
y empleo de ellos. Puntualiza la causa del fracaso en el "descono-
cimiento de las dificultades y la despreocupación por aprender a
vencerlas".
La Parte Segunda trata de la "Estructura de la Psique", se-
gún las teorías de Freud y Jung. En "Inconsciente y Consciente"
explica las relaciones entre dos campos psíquicos, el poder del in-
consciente, su existencia indudable. Como temiera que pudiese lan-
zársele a la cara la acusación de la inutilidad de estos asuntos, des-
enmarcara un tipo de ningún modo excepcional: el murmurador.
En '' Caracteres y Tipos Psicológicos" nos regala con una abun-
dante variedad de rasgos e individualidades. El estudio, es ameno,
interesante y práctico. Sin que sea necesario desearlo la imagina-
ción se fija en uno u otro de nuestros conocidos.
Finaliza esta parte con la "Aplicación Militar" del asunto tra-
tado. Se sirve de dos temas: "El ejercicio del mando" y "El eter-
no problema de la guerra". En el primero aclara los fundamentos
psicológicos del prestigio las relaciones del Comando en Jefe y del
Jefe de Estado Mayor, la línea de conducta que debiera seguirse
para elegir a éste. En "El eterno problema de la guerra", estudia
el proceso bélico desde el punto de vista de la psique humana, lo
considera teniendo en cuenta el inconsciente y da su posición.
La Parte Tercera: "Educación por sí mismo", entrega una
síntesis ordenada de las ideas del psicólogo Adler. Explica el me-
canismo de la superación, partiendo del sentimiento de inferioridad..
FILOSOFIA DEL MANDO 301
Llevado por el más puro y consciente optimismo, ilustra la supera-
ción con ejemplos históricos novedosos.
En "Personalidades Extraviadas" hace los retratos del tímido,
del vanidoso, del envidioso y del orgulloso. En su escrito les da vida,
allegando deducciones y experiencias del trato corriente.
Aprovecha, en "Sentimientos de Inferioridad Colectivas", para
dejarnos vislumbrar, entre líneas, importantes asuntos de orden so-
cial e internacional.
Las "Conclusiones", junto con idealizar la carrera de las ar-
mas, plantean problemas latentes, con toda su crudeza. Con altura
de mira, el autor termina: '' Por desgracia, en ciertos períodos anor-
males, oficiales que no podrían prosperar por sanos medios, se va-
len de personas ajenas a nuestro ambiente para lograr sus fines...
Compréndase que esta situación ventajosa es transitoria, falsa y
mezquina. Así como Napoleón dijera: Lo soy todo por mí y nada
por mis abuelos, digamos nosotros: Lo soy todo por mí y no lo debo
a extrañas influencias".
Obra escrita con una claridad de exposición que se hace amena
por el estilo fácil y por la vigorosa originalidad que es una caracte-
rística acentuada del autor, está llamada a despertar el más nove-
doso interés. Su desarrollo obliga a pensar y da la sensación esti-
mulante de que una segunda lectura ofrecerá muchos motivos de
meditación al lector que busque en ella una base, una orientación,
un acicate para sus futuros esfuerzos de superación profesional.
Carlos Meirlles G.
Tte. Coronel.
La Obra del Teniente Alcorta, del Ejército Cubano, juzgada por
Eduardo Zamacois.
Reproducimos a continuación, el valioso trabajo, publicado
por el gran escritor y Maestro de Novelistas, don Eduardo Zama-
cois, en nuestro querido colega ''El País", de la Habana, de 13 de
Enero último, donde juzga las obras militares que para el Ejército
de Cuba, está escribiendo el Teniente Alcorta de su Cuartel Ge-
neral, Ayudantía General.
POSTALES DEL CAMINO.
Disciplina.
Por Eduardo Zamacois.
El substantivo " disciplina "ofrece tres acepciones. La primera
significa doctrina, orden, subordinación, buen régimen. La segunda
es sinómino de arte, facultad o ciencia. Con la tercera se designa
un instrumento, generalmente de cuero o de cáñamo, dividido en
ramales, que sirve para azotar. Adviértase la vinculación íntima de
estas expresiones. Todas implican evidentemente una idea de orien-
talción y de enmienda: porque si el sufrimiento físico puede corre-
gir la moral del individuo, asimismo y a la inversa cualquier en-
señanza — venga en forma de reprimenda o de consejo amistoso—
es corrección tendente a ennoblecer y moderar sus instintos. En
una palabra: que el flagelo es a la carne lo que la doctrina al en-
tendimiento.
Los conceptos de disciplina y de deber son inseparables. Den-
tro de la vida social la noción que adquirimos de nuestros deberes
entraña un imperativo de limitación, tanto si actuamos de directo-
res y hemos de mandar, como cuando nos corresponde obedecer.
El deber representa la ecuanimidad, el equilibrio; el deber es una
fuerza "pura", ajena a todas las mociones interesadas de nuestro
mundo interior; un principio vertical, inaccesible a las voces del
amor, de la ambición, de la codicia, de la envidia, de la ira y del
odio. Una energía, en suma, de tan supereminente naturaleza, que
ni teme a la muerte ni claudica en la tortura. Mucio Escévola, que-
mándose voluntariamente la mano que erró el golpe dirigido al rey
304 MEMORIAL DEL EJERCITO
Porsena, y Miguel Servet expirando en la hoguera sin quejarse, son
dos figuras demostrativas de cómo la conciencia del deber puede
elevarnos a las cimas del más acendrado heroísmo.
La fidelidad con que cumplimos nuestros deberes es tanto más
inquebrantable y estricta, cuanto mayor es nuestra voluntad de ser
honrados. Las ideas de hidalguía, de justicia, de bondad, etcétera,
son pegadizas, circunstanciales, pues cada civilización tiene las su-
yas; es el ambiente donde nacimos — nuestros padres, nuestros
maestros — quien nos las impuso. Pero, una vez adquiridas, debe-
mos esforzarnos en hacerlas "nuestras". Quiero decir: en asimi-
milárnoslas de manera tan íntima y entrañable que lleguen a ser
consubstanciales nuestras.
Unicamente quien haya conseguido autoeducarse así, podrá
ufanarse de haber alcanzado la máxima perfección a que podemos
aspirar. Logrado ésto la opinión del prójimo dejará de preocupar-
nos, y nos sentiremos más libres y más capacitados para labrarnos
nuestro destino, porque entonces en la propia conciencia llevare-
mos el juez que todo lo sabe y ha de calificarnos. El ciudadano
modelo es aquel que, por llevar escrito su código moral en su propio
corazón, nos precisa para abtenerse de cometer un acto—no ya bo-
chornoso, ni siquiera censurable — que nadie le mire, pues él está
mirándose, y si llegase a delinquir tendría vergüenza de sí mismo.
Pongamos el siguiente ejemplo, tomado de la vida vulgar:
En todos los tranvías "se prohibe fumar". El individuo indó-
cil, el ineducado, si comprende que el cobrador, por la posición en
que está, no puede verle, no tendrá inconveniente en prender un
cigarrillo, tanto por el placer que esto le causa, como por la satis-
facción que la gente incivil halla en la desobendiencia. Al revés del
ciudadano integérrimo, atento a lo ordenado: éste, aunque nadie
lo observe, no fumará; y no fumará, sencillamente, porque "está
prohibido''.
Del respeto inquebrantable, monolítico, impoluto, al Deber, se
deriva la disciplina, que, según expusimos al principio, en la vida
urbana equivale a "doctrina, orden, subordinación y buen régimen".
El hombre verdaderamente progresivo debe seguir el ejemplo de la
naturaleza, donde todo, desde el cometa que invierte centenares de
años en recorrer su órbita, a la hoja seca desprendida del árbol, se
halla sujeto a leyes inmutables. Disciplinarse es ponerse en condi-
ciones de alcanzar la superhombría. La disciplina, o sea el dominio
pleno de nosotros mismos es una excelencia de resultados mágicos.
De ella provienen nuestros rasgos más nobles: el valor, el desinte-
rés que nos hace insobornables, la resignación ante el infortunio, la
altivez caballeresca de los que pasean un alma inmaculada.
De la altísima significación que esta virtud adquiere dentro del
ejército, es de lo que trata el libro "Disciplina", original del te-
niente J. P. Alcorta. Aunque profanos a las cuestiones que en él se
167

167

  • 1.
    Marzo - Abrilde 1940. MEMORIAL DEL EJERCITO DE CHILE Publicación bimestral Se publica bajo la Dirección del Estado Mayor del Ejército Oficinas: Moneda 1356-Teléf. Auto 85193 Año XXXIII. N.º 167 ler. Semestre. SUMARIO: SECCION EDITORIAL. 1.—La Embajada Extraordinaria de Méjico.—La Dirección ... . 2.—El Teniente Coronel don Luis Giessen Davis.—La Dirección SECCION GENERAL. Pág. 129 131 3.—Manuel Rodríguez.—Un obsequio del Ejército con motivo de la Cele- bración del IV. Centenario de la Fundación de Santiago.—Por el Tte. Coronel Sr. Carlos Meirelles G 133 4.—Mentalidad de Montaña.—Por el Coronel Sr. Aniceto Muñoz 137 5.—Tratado chileno de Montaña.—Por el Capitán Sr. Guillermo Toledo Ortiz.—(Continuará). 139 6.—Necesidad de fijar nuevas fechas para la conscripción, especialmente de la IV. D. E. y Destacamentos Australes.—Por el Mayor Sr. Ger- mán Portales L 155 7.—Municiones "PP" en el armamento menor.—Por el Mayor Sr. Abdón Parra . 163 8.—El dominio del mar.—Por el Capitán de Navio Sr. Jorge Videla, Pro- fesor de Guerra Marítima en la Academia de Guerra. — (Conti- nuará) ... 165 9.—Los combustibles líquidos. Ideas para la solución del problema en Chi- le.—Por el Mayor Sr. Carlos Guiraldes M 183 VISITACION MAY 9 1940 DEPOSITO LEGAL (a la vuelta)
  • 2.
    SUMARIO: (de la vuelta) Pág. 10.—Nuestroproblema orgánico. La Ley de Planta.—Por el Coronel Sr. Guillermo Barrios Tirado ... 205 11.—A propósito de una polémica.—Por el Tte. Coronel Sr. Alfredo de Amesti Z. 213 12.—La escritura secreta. Criptografía.—Por el Coronel en retiro Sr. Arturo Fuentes Rabe 217 13.—Un decreto de importancia para el deporte hípico argentino.—Por el Tte. Coronel Sr. Edgardo Portales M. ... 235 SECCION LITERATURA MILITAR EXTRANJERA. 14.—El curso de repetición de invierno de la 11.º Brigada de Montaña.— Por el Tte. Coronel Fritz Erb.—Traducido de Allgemeine Schweize- rische Militarzeitung.—Por el Tte. en retiro Sr. Enrique Gutié- rrez S ... .. 239 15.—Hoffman. El hombre que desde la sombra hizo la fama de los demás.— Por el Comandante A. von Weerd.—(Traducción de RAPH) 259 16.—El Ejército como instrumento de educación. Discurso pronunciado por el Sr. Francisco Castillo 1, Embajador de Méjico en los EE. UU., ante un grupo de miembros de la Legión Americana, en Was- hington, D. C, el 28 de Noviembre de 1939 271 17.—Medios de defensa de los países pequeños atacados por grandes po- tencias. Lucha contra las unidades blindadas.—Traducido de "Po- litika" de Belgrado por el Sr. Estéban Ivovich 277 SECCION INFORMATIVA. 18.—Sobre aprovechamiento de los Suboficiales y Sargentos en retiro de las tropas armadas en el Brasil .. 283 19.—Carros de Combate. Automóviles blindados de exploración. Armas anti- blindaje.—Traducido para el "Memorial del Ejército", de "Die Pan- zertruppé" 285 20.—Alas de Francia. Extracto de una Conferencia del General Pierre Weis—Por el Mayor Sr. Santiago Robles R. .. 297 SECCION BIBLIOGRAFICA. 21.—La obra "Filosofía del mando", del Capitán Sr. Julio Campo Sepúlve- da.—La Dirección .. .. 299 22.—La obra "Disciplina" del Teniente Alcorta, del Ejército Cubano, juz- por Eduardo Zamacois 303
  • 3.
    MEMORIAL DEL EJERCITO CONDICIONESPARA LA SUSCRIPCION. INTERIOR DEL PAIS. Por un año $ 24.00 Por un semestre 12- 00 Por un año (Para Alféreces y Suboficiales de Ejército) 12.00 Número suelto del año 4.00 Número suelto atrasado .. 5.00 EXTRANJERO. Por un año $ 50.00 Por un semestre ... 25.00 Número suelto del año 5.00 Número suelto atrasado 6.00 Los pagos pueden hacerse en sellos chilenos de correo de $ 0.20 o mayores, por giro postal, letra o giro internacional, etc. a la DIRECCION DEL MEMORIAL DEL EJERCITO en el Es- tado Mayor del Ejército. ADVERTENCIAS. Los colaboradores deben remitir sus trabajos a más tardar hasta el día 20 de cada mes. En general estos serán publicados por orden de llegada, pero la Dirección se reserva el derecho de seleccionarlos según su actualidad y clase de materias. Los trabajos deberán ser escritos a máquina con dos espa- cios por lo menos, y con un ancho margen al costado izquierdo. Al final, el autor colocará su firma. El Memorial no se hace responsable por las ideas emitidas. Los originales no serán de- vueltos. La Dirección del Memorial publicará, además, semestralmente una obra para la "Biblioteca del Oficial", a la cual tendrán de- recho gratuito los suscriptores de ese semestre. A fin de evitar entorpecimientos en la remisión de la revista y volúmenes de la Biblioteca, es de interés para los suscriptores, avisar oportunamente sobre su verdadera residencia, unidad o guarnición en el caso que la dirección puesta por la Dirección del Memorial, no fuera la correcta. Las nuevas suscripciones semestrales deben ser renovadas en enero y junio de cada año, de acuerdo con la Orden del Comando en Jefe del Ejército (Sec. I. N.º 8, del 3. I. 934., B|O. N.º 2, pág. 62). Junto con la remisión de la cuota, se enviará una lista de los suscriptores..
  • 5.
    La Embajada Extraordinariade Méjico. Algo más que ecos entusiastas y cariñosos han quedado prendi- dos en el recuerdo de los chilenos. Siempre existió en la tierra de Caupolicán, O 'Higgins y Prat una sincera admiración y cariño por los hermanos de América más ale- gados geográficamente, pero, en realidad, tan cerca por una mútua comprensión espiritual. Esta comprensión, es fuerza que atraviesa las interminables selvas, los caudalosos ríos, se eleva por sobre los em- pinados picachos y, pasando por desiertos y feraces campos, siem- pre perdurará en, América estrechando a los hermanos de las tie- rras del Porvenir. La gallarda muchachada de la Escuela Militar Mejicana, ha dejado un imborrable recuerdo. Su presentación impecable y disci- plinada, junto a la caballerosidad, viveza intelectual y precoz cul- tura de la juventud militar del país del Aguila Azteca, han impre- sionado profundamente nuestro ambiente profesional. La apostura, espíritu y preparación de los jóvenes y futuros Ofi- ciales de la Marina de Guerra Mejicana, son ya toda una auspicio- sa promesa. Una selecta delegación de intelectuales nos trajo/también, una prueba palpable de lo exacta y justa que es nuestra admiración por las letras y arte mejicanos. La pujanza y virilidad de la raza, ha sido presentada por un cuadro de atletas que ha dejado bien en alto el pabellón oliva blan- co y rojo. Soldados, Marinos, Intelectuales y Deportistas, surcan nueva- mente las aguas del Pacífico en demanda de su hermoso país.
  • 6.
    130 MEMORIAL DEL.EJERCITO El Coronel Beteta y su brillante Embajada regresan a su Pa- tria después de haber palpado el sincero cariño que todo el pueblo chileno les demostró tanto en la apoteósica recepción, como duran- te los brillantes y merecidos festejos con que les brindó, alborozado, el pueblo entero de Chile. La Dirección.
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    El Teniente Coroneldon Luis Giessen Davis. Junto al yunque simbólico del trabajo ha caído el Sub-Director de la Fábrica de Material de Guerra del Ejército. En la plenitud de la vida, a los 39 años, cuando recién sus triunfos y experiencias se transformaban en hechos positivos para nuestra Institución, muere el Sub-Director del plantel creador de Material de Guerra. Su vida militar fué una lógica prosecución de éxitos. Su bri- llante inteligencia, su caballerosidad y cariño por la noble carrera de las armas, queda grabada en todos los que fueron sus Jefes, sus compañeros y sus subalternos. A la edad de 18 años egresó de la Escuela Militar y adquirió sus primeras experiencias profesionales en el Grupo Maturana, Uni- dad por la que tuvo siempre un romántico cariño.
  • 8.
    132 MEMORIAL DELEJERCITO Sus condiciones intelectuales lo hicieron pronto dedicarse al es- tudio y es así como, después de brillantes éxitos, como una recom- pensa y aliciente se le comisionó en misión a Europa, en su calidad de Oficial Técnico en Material de Guerra. A su regreso fué destinado a la Dirección de la Academia Téc- nica Militar, plantel de selección, donde supo captarse la admiración y cariño de sus alumnos. La muerte lo sorprendió en la Sub. Dirección de la Fábrica de Material de Guerra, cuando con dedicación ejemplar cooperaba en los constantes éxitos que en sus innumerables actividades, obtiene este plantel. El Ejército pierde un elemento valiosísimo y en plena produc- ción; sus familiares, un esposo y padre ejemplar; sus amigos y com- pañeros, un modelo de caballerosidad y de soldado. Desde hoy, para todos, en el mundo de los recuerdos será un símbolo de virtudes personales y profesionales. ..
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    Manuel Rodríguez. Un obsequiodel Ejército con motivo de la celebración del IV. Centenario de la Fundación de Santiago. Por el Tte. Crl. Sr. Carlos Meirelles G. Las luchas por nuestra emancipación nacional destacaron en el escenario de las actividades militares y políticas a muchas figuras que adquieren en la historia los relieves magníficos del héroe o la admirable prestancia intelectual del organizador del nuevo Estado. Pero ninguna aparece con los contornos de un personaje múltiple que lograra infiltrarse hondamente en el alma popular, perpetuán- dose a través de la tradición con la aureola mágica del caudillo, co- mo Manuel Rodríguez. Ninguno tiene la elocuencia encendida del tri- buno, las audacias increíbles del guerrillero, ni los gestos arrogan- tes del Húsar de la Muerte. Sin embargo, la Capital de la República, que ya ha inmortali- zado en el bronce a nuestros proceres, no tiene un monumento que recuerde sus hazañas, que lo muestre al pueblo en cuyo espíritu rea- lizó el prodigio, asombroso para la época y el medio social en que actuaba, de despertar rebeldías en las aldeas y en los campos, don- de la palabra libertad carecía del sentido social a que él aspiraba; donde la lucha por nuestra independencia sólo encontraba un eco lejano y temeroso, porque las violencias del régimen realista y las vacilaciones de muchos criollos se encargaban de ahogarla. No se ha inmortalizado sobre un pedestal granítico ninguno de los gestos habituales del caudillo. Su figura romántica, que vistió
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    134 MEMORIAL DELEJERCITO con gallardía única el uniforme glorioso de Húsar de la Muerte; que supo llevar con beatitud ejemplar el hábito de fraile franciscano cuando sus propósitos así lo requerían; que cubrió con el "pon- cho" criollo los andrajos del desgreñado peón de "ojota" y de "chu- palla"; que realizó cabalgatas fantásticas desde Santiago a Curicó a través de senderos que pocos conocían, y que escaló Los Andes in- finitas veces bordeando los abismos y venciendo las cimas, las nie- ves y las persecuciones realistas, no ha sido ofrecida al. pueblo como una lección permanente de lo que pueden el valor, la audacia, la ab- negación y el talento cuando se lucha por los ideales supremos de la libertad. El pueblo, con el cual él se identificó en sus campañas tribunicias y de guerrillero incomparable; el pueblo, en el cual en- contró los cooperadores más leales y dignos de la grandeza de su al- ma y de la habilidad inagotable de sus recursos para combatir y burlar a los dominadores, no tiene ante sus ojos al primer soldado de Chile que supiera comprender sus noblezas, su valor, su lealtad y su abnegación. Una feliz iniciativa del Comando en Jefe del Ejército, una jus- ticia reparadora que encuentra su realización en el seno de la Ins- titución, permitirá mostrar a la actual y a las generaciones venide- ras de nuestro pueblo la figura excelsa de su "héroe", al hombre múltiple que vistió desde la toga severa del abogado hasta los hara- pos del peón caminero para conducirlo hasta el momento definitivo de Maipú, hora que señala el crepúsculo definitivo de la reconquis- ta española. Una erogación voluntaria, a la cual concurrirán proporcional- mente todos los miembros del Ejército, desde el más antiguo de los Generales de la República hasta el más joven de los soldados con- tratados, permitirá realizar este anhelo, esta justicia reparadora, es- ta consagración definitiva del Teniente Coronel de Milicias don Ma- nuel Rodríguez Ardoiza, Comandante del Regimiento de Húsares de la Muerte, el caudillo popular de una época, el Jefe militar de un momento de nuestra historia, el primero que comprendió que cuan- do se lucha por los destinos de la nacionalidad, es el pueblo el que determina, con todas sus virtudes y defectos, la personalidad del organismo armado nacional. El Ejército de hoy, la más democrática de nuestras instituciones republicanas, puesto que en él se funden, en la personalidad maci- za y férrea del soldado, todos los sectores de la sociedad que cum- plen con el sagrado deber nacional de adiestrarse bajo la bandera de Chile, tendrá el honor de ofrecer un monumento a su memoria en ocasión de la celebración del IV. Centenario de la fundación de San- tiago, Capital de la República. El bronce de la estatua lo darán los cañones que nuestro héroe conquistara en sus días de victoria, lo darán los cañones que celebraron sus triunfos en la época gloriosa.
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    MANUEL RODRIGUEZ 135 quevivió para la Libertad, lo ofrecerán los cañones conquista- dos en las batallas victoriosas que él, con sus esfuerzos y sus sacri- ficios, contribuyera a preparar. Obra de nuestra Institución, en el momento de su entrega a la Ilustre Municipalidad de Santiago estarán presente delegaciones de todas las Unidades del Ejército de Chile que deberán reunirse en la Capital de la República para asistir a la ceremonia solemne de su inauguración.
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    Mentalidad de montaña. Porel Coronel Sr. Aniceto Muñoz. En un corto trabajo anterior, propiciamos la idea de crear una Escuela de Montaña como el medio más viable de enderezar nues- tros hábitos de guerra hacia lo que exigen los diversos teatros de operaciones. Hasta el presente, estamos educados en las acciones de llanura y esto puede durar algo todavía. No se escapará a nuestros lectores los peligros que podemos correr, si no variamos, en amplio margen, estos hábitos. La conducción en llanura difiere totalmente de la con- ducción en montaña y aun cuando se dice que los principios son co- munes a cualquier clase de guerra, la aplicación de los procedimien- tos de combate, obedece a un criterio muy distinto. En llanura, la articulación de las tropas se efectúa en disposi- tivos limitados en ancho y en profundidad (concentración de las fuerzas). El comandante conduce el combate bajo su influencia per- sonal; las armas actúan en una combinación sincronizada en tiem- po y lugar; los comandantes subalternos guían sus tropas de con- cierto con un objetivo concreto y preciso; los abastecimientos y eva- cuaciones, funcionan bajo un movimiento uniforme y previsto ma- temáticamente; los refuerzos llegan y se emplean en el momento cercano a la más perfecta exactitud. En una palabra, los planes- elaborados tienen amplia realización. En la montaña, las cosas pasan de manera distinta. Las fuer- zas se dividen; el comandante, por lo general, pierde su influencia personal en el combate, las armas se dislocan irregularmente en un terreno fuertemente accidentado y la sincronización se pierde total- mente; los objetivos por conquistar se resuelven en una infinidad de puntos elevados y los comandantes subalternos quedan entrega- dos a una incontrolable libertad. La zona de combate ofrece el as- pecto de gran desorden; previsiones y refuerzos corren el albur de no obtenerse. De aquí que las órdenes tomen modalidades más bien cercanas a las directivas, pero en todo caso bien concretas y calcu- ladas.
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    138 MEMORIAL DELEJERCITO La impresionante irregularidad de las regiones montañosas, con su cortejo de compartimentos estrechos y profundos, limitan las maniobras hasta reducirlas a combates de desfiladeros, exigien- do esta forma tan poco explotada y raras veces practicadas en toda su intensidad: Para nosotros, la cordillera de los Andes, es un ma- cizo aparentemente difícil de dominar; las murallas que Separan los vallas, se nos ofrecen casi insalvables; faltan las comunicaciones trasversales y los puntos dominantes se resuelven en una serie in- determinada de picachos, cuyo dominio visual queda cortado por los que siguen. Semejante manera de considerar las servidumbres que crea el terreno, implica modalidades especiales en el empleo de las tropas. Los conceptos de combate en llanura sirven de muy poco en los com- bates de montaña, hay que formar una mentalidad especial como ori- gen de una preceptuación, también especial, para la conducción en montaña. La amplia dispersión de la tropa en estos terrenos fuertemen- te accidentados, exige un sentimiento mucho más fuerte de la res- ponsabilidad que en la llanura; si comunmente en la guerra por terreno plano las órdenes suelen llegar tarde, mal y nunca, calcúle- se lo que sucederá en montaña por la escasez de caminos y la len- titud odiosa de las marchas. Los comandantes subalternos se encon- trarán ante disyuntivas poco menos que imposibles de solucionar; en montaña, marchar al ruido del cañón o en consonancia con el interés de conjunto, puede conducir a los más funestos resultados; sólo la energía, el empuje y el coraje individual guiarán a jefes y tropa. El objetivo del combate se obtendrá cuando la decisión más audaz y terminante guíe el espíritu de cada uno y de todos.
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    LAS MARCHAS. 1.º—Principios generales. 18).El más sencillo planeamiento operativo y la más pequeña acción, exigen desplazamientos de tropas, los que se verán tanto más dificultados en su ejecución, cuanto más inconvenientes de orden orográfico y climatérico ofrezca la montaña. Para vencerlos, debe- mos conocer a grandes rasgos las posibilidades de las diversas re- giones de nuestra zona montañosa, las cuales se pueden enunciar de la siguiente manera: a) La región norte acepta columna de grandes efectivos, exige vestuario ligero durante el día y con aumento en la noche; las tro-, pas, el ganado y los motores necesitan un constante abastecimiento de agua, elemento que a menudo escasea; y los fuertes calores im- perantes en casi todas las estaciones del año, obligan con frecuen- cia a realizar marchas nocturnas. b) La región central restringe los efectivos de las columnas, las que deben multiplicarse para aprovechar tácticamente los compar- timentos del terreno; el mando, por esta causa, se diluye considera- blemente, lo que exige enlaces seguros. Las grandes pendientes, con sus senderos casi inaccesibles, dificultan las marchas nocturnas y exigen una minuciosa preparación de los itinerarios. c) La región sur impone vestuario especial en las épocas llu- viosas : exige reconocimientos prolijos de los senderos que no figu- ran en las cartas y hay ciertos sectores del terreno que sólo permi- ten el paso de pequeñas columnas de tropas adiestradas en el tra- bajo en zonas boscosas. 19). En el orden táctico, consideraremos una sola marcha: la de guerra. Su disposición obedecerá al mejor empleo que el Coman- do quiera dar a sus tropas en el momento del combate. La organi- Tratado chileno de montaña. (2) Por el Capitán Sr. Guillermo Toledo Ortiz. CAPITULO II.
  • 15.
    140 MEMORIAL DELEJERCITO zación de la columna, cuando ella deba marchar por senderos, esta- rá regida por principios que no pueden sufrir alteraciones. En efec- to, los puestos de los diferentes Comandantes estarán adelantados, para obtener con oportunidad las informaciones y al mismo tiem- po impartir sus instrucciones. Se cuidará la distribución de las armas, en la inteligencia que cada fracción considerable de infantería irá precedida por artillería y que los zapadores irán adelantados al resto de las tropas técnicas, a fin de utilizar sus innumerables servicios en bien de la marcha. Cada unidad llevará consigo sus propios bagajes a fin de ase- gurar sus abastecimientos, pues las dificultades para sobrepasarse en un sendero, son infinitas. Toda comunicación que se transmita sobre la marcha, se hará aprovechando la propia columna. Los enfermos recibirán una primera atención inmediata al sen- dero, para echarlos sobre las mulas y conducirlos. Los rezagados se incorporarán en cualquier parte de la columna y en los grandes descansos buscarán sus unidades. 20). La marcha normal de montaña es aquella que se desarrolla con los esfuerzos propios en esta clase de terrenos y se caracteriza por su duración, que no debe exceder de las diez horas de marcha diaria. Su rendimiento dependerá de las condiciones del terreno. 21). La marcha forzada de montaña es aquella que se realiza en cumplimiento de misiones especiales. Para desarrollarla, se ten- drá en cuenta el estado físico de la tropa. Su duración puede exce- der hasta cubrir totalmente el día, si la situación lo exige, siempre que se cuiden con esmero los descansos; la alimentación, el abrigo y se haya elaborado un itinerario que coordine los esfuerzos necesa- rios para franquear las pendientes, con los descansos previstos. 22). Tres preocupaciones fundamentales tendrá el Comando al realizar una marcha en la montaña; la seguridad, el dispositivo y las comunicaciones. a) La seguridad,—Toda columna debe ser protegida par una vanguardia, teniendo mientras sea posible un cañón y marchará en una formación que le permita empeñarse en todo momento. La protección de los flancos debe estar asegurada por la ocu-. pación de las cumbres que separan el espacio por donde debe mar- char la columna. Esta protección se anticipará a la propia partida de la columna. b) El dispositivo.—-Si se marcha hacia el enemigo, es necesario distribuir las columnas en el mejor dispositivo de combate. Abrir- se para progresar y juntarse para combatir. Sólo se marchará en una columna cuando la fracción que la compone sea pequeña; y en este caso se adoptará un dispositivo profundo.
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    TRATADO CHILENO DEMONTAÑA. 141 El ejército u otra gran unidad no deben marchar jamás por Un sólo camino. Si no los hay, se construyen rutas paralelas por las cumbres, o por el fondo de las quebradas. En tal, caso, se harán ocupar con antelación y por Destacamentos fuertes, las principa- les rutas, hasta el paso de las columnas. En todo momento se debe multiplicar la salida de las tropas, tanto por el bajo de los valles, como por las pendientes o más grandes alturas. En esta forma, el dispositivo de aproximación se efectúa sin grandes entorpecimien- tos. Debemos recordar que hoy día, la base de partida para el ata- que en la montaña, es más esquemático que en las guerras pasadas, pues las últimas experiencias así lo han demostrado. c) Las comunicaciones.—La marcha en la montaña se hace por escalones y por saltos, de cajón en cajón, entre los cuales el enlace ofrece serias dificultades. Oficiales especialistas deben estudiar y reconocer a fondo los cajones transversales que interesan a la marcha de las tropas. Los oficiales de graduación superior, cuyo lugar está a la ca- heza de las columnas, deben estar informados del valor de estos cajones transversales y, de sus posibilidades pata efectuar los en- laces entre las columnas. Los Comandantes de columnas deben dar las facilidades del caso para que los oficiales especialistas utilicen estas comunicacio- nes transversales, a fin de realizar personalmente el enlace entre ellas. Este quedará reforzado por la ocupación de las cumbres que dominan las vías de comunicaciones por donde marchan las tro- pas. Se ve, entonces, que la marcha par los valles, por las alturas y la ocupación de las cumbres, además del tránsito por los cajones transversales, constituyen toda una intensa red de ojos que ob- servan en todas direcciones y se comunican. 23). Las columnas deben converger al mismo tiempo sobre las posiciones asignadas: los cálculos de duración de las marchas de- ben ser minuciosamente establecidos y verificados. Si se puede ocupar una posición principal antes que el ene- migo, es preciso que la vanguardia se empeñe a fondo. En conse- cuencia es aconsejable la adopción de vanguardias fuertes. Si, por el contrario, el enemigo ha ganado una apreciable delantera y ame- naza con ocuparnos una posición principal, la vanguardia debe tra- tar de retardar el itinerario del adversario hasta la intervención del grueso de fas tropas. 24). Las marchas paira alejarse del enemigo obligan previamen- te a la mudanza hacia atrás de los convoyes y de la artillería. Ellos deben estar dispuestos para la entrada de la noche. Los fuegos per- manecerán mantenidos por las retaguardias. 25). Es condición esencial en la montaña, que Comando que inicia la marcha con una columna, llegue al término de la jornada con el total de su tropa en aptitud de entrar en combate.
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    142 MEMORIAL DELEJERCITO 2.º—La preparación de las marchas. 26). La preparación de las marchas en la montaña es tino de los trabajos más delicados que tiene que hacer el Gomando. La elec- ción del itinerario a seguir requiere seguridad y su estudio, expe- riencia. No es aceptable un error en la elección de la ruta, porque aca- rrea fatigas a las tropas; máxime si por equivocación se la con- duce a un camino sin salida. 27). La velocidad de marcha no se cuenta por el número de ki- lómetros que se pueda recorrer en una hora, sino por la diferencia de nivel que se ha franqueado en dicho tiempo. 28). En sendero de mula, o camino de herradura de 20 a 25% de pendiente un hombre con equipo completo asciende 300 metros en una hora y baja 500 metros en dicho tiempo. Un hombre sin equipo asciende 400 metros en una hora y baja 600 metros en este tiempo. 29). Una columna de todas las armas, sube o baja, en esta clase de pendientes, 300 metros por hora. 30). El ganado tiene diferencia en su marcha, con respecto al hombre. Así: a) Una mula cargada asciende 400 metros en una hora y baja 300 metros en este tiempo. Luego sube más rápidamente qué el hombre, pero baja más lento que él. b) Una tropilla de mulas descargadas puede bajar, desde la alta montaña, a razón de 400 a 500 metros por hora. c) El conductor de mulas sube o baja de acuerdo con la velo- cidad de marcha de su animal. 31). Si aumentan las pendientes, para hacer los cálculos previos de la duración de la marcha, habrá que disminuir proporcionalmen- te las cifras que se han dado. 32). Cuando haya que hacer cálculos de columnas combinadas de todas las armas se tendrá prestente que el ganado asciende más rápido que el hombre y baja más lento. Se puede establecer que para la marcha de columnas combinadas de infantería con artille- ría a lomo, si la situación táctica no permite separarlas, debe la columna someterse al menor rendimiento, o sea: —en subida: hombre cargado asciende 300 metros (mula car- gada 400 metros). —en bajada: mula cargada desciende 300 metros (hombre cargado baja 500 metros). También se puede ganar en velocidad adoptando el siguiente procedimiento: —en las subidas: colocar las tropas montadas a la cabeza de la columna.
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    TRATADO CHILENO DEMONTAÑA. 143 —en las bajadas: colocar las tropas montadas a la cola de la columna. Se pueden evitar grandes detenciones, tomando grandes dis- tancias entre dichos elementos combinados. 33). En las planicies cordilleranas el rendimiento de marcha debe considerarse igual que en el plano: a razón de 4 kilómetros por hora, para columnas de tropas de todas las armas, y de 5 kiló,- metros por hora para fracciones que marchen independientemente. 34). Si por un mismo sendero marchan dos unidades tácticas, sean por ejemplo infantería o artillería, formando una sola colum- na, conviene dejar un intervalo de unos diez minutos de marcha entré ambas unidades. 35). La longitud de la columna varía con la formación que se tome. Si se marcha en columna de a uno, por un sendero, habrá que considerar las siguientes profundidades entre los diversos com- ponentes de la columna: Por hombre .. 1.50 m. de profundidad. Por mula o caballo 5 " " Entre Sec. y Sec. fus 10 " " Entre Comp. y Comp. fus. ... 25 " " " Entre elementos a lomo 100 " " " De acuerdo con las profundidades de marcha anteriores, po- demos decir que, en un sendero de" mula, un batallón de montaña tie- ne 2,900 m. de profundidad y un grupo de artillería de montaña 2,000 metros. 36). Un problema que debe considerarse siempre al estudiar la preparación de la marcha, es la capacidad de un sendero para con- tener, en un momento dado, Una columna de tropas. Llamaremos "duración del desfile", el tiempo que demora una columna en re- correr un espacio determinado. Esta duración no sólo dependerá del largo de la columna, sino también de la velocidad de marcha; la que a su vez varía con el grado de pendiente a subir. Vimos que en un sendero de 25% de pendiente, una columna de todas las armas, ascendía 300 metros por hora. Veamos ahora cuánto recorre esa misma columna en una hora. El 25% que tiene la pendiente, significa que en 1,000 m. recorri- dos horizontales, se habrá subido 250 m.; pero como nuestra colum- na asciende 300 metros, hay que buscar la diferencia de 50 m. y verla en qué relación está con respecto a 1,000 m., o sea que corres- ponde a la 5.ª parte, lo que es igual a 200 m. En consecuencia, se habrá recorrido en una hora, ascendiendo 300 metros, una distan- cia horizontal de 1,200 metros. O también, siguiendo este sencillo procedimiento se llega a igual resultado. Para ascender 25 metros, se necesitan 100 metros
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    144 MEMORIAL DELEJERCITO de longitud. Para ascender 300 metros ¿cuántos de longitud se ne- cesitan? 25 300 100 100 . 900 = 1,200 metros Y como vimos que un hombre ocupaba una profundidad de 1.50 m. y una mula o caballo 5 metros, podremos decir que "la ol- titud de 300 metros, corresponde a una longitud de 1,200 metros, o sea a una columna de 1800 hombres o a una de 240 mulas o ca- ballos". 37). En terreno horizontal, la profundidad del batallón de montaña representa una duración de desfile de 45 minutos. En un sendero cuya pendiente uniforme sea de 25% esta duración tendrá un equivalente en diferencia de nivel, que por el siguiente razonar miento se puede deducir: Si a 1,000 m. horizontales corresponden 250 de altura a 2,900 m. horizontales corresponden X de altura 250 . 2,900 1,000 = 725 mts, de diferencia de nivel, o sea que: .. Si para recorrer una diferencia de altura de 300 m. se demora una hora, para recorrer una diferencia de 725 m. se demorará X horas. 300 m 60 minutos 60 . 725 300 = 2 horas, 26' En consecuencia, el batallón recorre, por un sendero de 25% de pendiente, su propia profundidad en 2 horas 25 minutos. Por, este procedimiento se pueden hacer todos los cálculos necesarios pa- ra saber cuanto demora una columna de todas las armas en fran- quear una pendiente, en recorrer un camino, en pasar por un pun- to, etc. 3.º—El itinerario de marcha. 38). En nuestros terrenos montañosos se pueden seguir dos procedimientos para fijar el itinerario de marcha: a) Cuando no se cuenta con carta topográfica de la región; y b) Cuando se cuenta con ella.
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    TRATADO CHILENO DEMONTAÑA 145 En el primer caso a) y con el conocimiento general que se tie- de la conformación geográfica de nuestra cordillera, se puede deducir, con ayuda de los reconocimientos de los principales cami- nos y senderos hechos desde la paz, como también por las informa- ciones proporcionadas por los regionalistas, los siguientes impor- tantes datos: —Dirección, altitud, grandes pendientes y longitud del sendero. —Principales accidentes, valorización de ellos y obras que se pueden construir para salvarlos. —Cubierta, si es firme o suelta, piedra rocosa, nevada, etc. —Recursos en agua, forraje y leña. Elementos de subsistencias. —Principales cajones que convergen hacia él. Una vez reunidos estos antecedentes, se enviará una patrulla de Oficial a reconocerlo y jalonarlo. Esta patrulla deberá tener aproximadamente la siguiente com- posición: 1 Oficial jefe de patrulla. 1 Oficial de Ingenieros. 2 Baqueanos. —Cuando es para la región norte: mineros. —Cuando es parar la región central: excursionistas. —Cuandc es para la región sur: cargueros. En general, tienen valor como baqueanos, los regionales que viajan constantemente hacia el interior de la cordillera y año a año hayan renovado el conocimiento de nuevos senderos y rutas. 1 patrulla de F. A. 1 mula con herramientas y explosivos. 6 jaloneros. 6 obreros. 1 bagaje. Estas patrullas deberán adelantarse a la columna, por lo me- nos con 24 horas de anticipación. Con los resultados obtenidos, el Comando hará el correspondien- te itinerario de marcha. 39). Para el caso b) o sea, cuando se tenga carta de la región, entonces se procederá conforme a las siguientes prescripciones: a) Dijimos que "la duración de la marcha dependía de la dife- rencia de nivel entre el punto inicial y el fin de la etapa y no de la distancia horizontal entre ambos puntos". b) Para calcular esta duración, teniendo carta topográfica, es indispensable sacar el perfil del sendero a seguir: para lo cual se puedan emplear escalas aumentadas a fin de obtener claridad en el M. del E. 2.
  • 21.
    MEMORIAL DEL EJERCITO c)¿Los tiempos de duración de los recorridos, antes y después de franquear las pendientes se consiguen aplicando los procedimien- tos indicados anteriormente. d) Un ejemplo nos ilustrará mejor: Sea un sendero de 25% de pendiente, que debe ser recorrido por una columna de todas las armas, desde la zona de descanso A al objetivo B. según los siguientes datos: De A. a C camino horizontal de 5 km. De C. a D. en subida, dif. niv. 750 mts. De D. a E. en bajada, dif. niv. 450 mts. De E. a F. en subida, dif. niv. 500 mts. De F. a G. en bajada, dif. niv. 300 mts. De G. al objetivo B. camino horizontal de 2 km. e) Con el perfil anterior se procede a llenar el siguiente cuadro: Fracciones de itinerario De A. a C. De C. a D. De D. a E. De E. a F. De F. a G. De G. a B. Diferencia de nivel a franquear Horizontal. 750 450 500 300 Horizontal. Longitudes horizontales 5,000 m. 2,000 m. Más un gran alto para almorzar. Tiempos necesarios 1 h. 15' 2 h. 30' 1 h. 30' 1 h. 40' 1 h. — — 30' 3 h. 25' 1 h. 30' 9 h. 55' Distancia real por recorrer 5,000 m. 3,000 " 1,800 '' 2,000 " 1,200 " 2,000 " 15,000 xn. Obs. 4 km./h. 4 km/h. 146 Por el cuadro anterior se puede deducir que la columna hará, una marcha de 9 horas 55 minutos y recorrerá una distancia de 15 Kms. incluyendo el gran alto para almorzar. 40). Aun cuando el itinerario se haya hecho con la mejor carta de la región, es indispensable reconocer previamente el camino que se va a recorrer. Y si esto no fuera posible y sólo se dispusiera de antecedente que no arrojaran mucha luz sobre las condiciones del sendero, un oficial de experiencia debe marchar con las primeras fracciones de la vanguardia, aparte de la patrulla que previamente debe haberse
  • 22.
    TRATADOCHILENO DE MONTAÑA147 ¡enviado adelante, acompañado de baqueanos y de elementos para arreglos inmediatos del camino, a fin de evitar entorpecimientos en la marcha. 4.º—La ejecución de las marchas. 41). El aire de marcha deberá circunscribirse, en la montaña, únicamente al paso. Este seca largo, lento y flexible. A medida que una pendiente se haga más fuerte, la cadencia será más lenta y el paso más corto. En las bajadas se mantiene la longitud del paso, pero se acelera la cadencia. El forzamiento del paso o la aceleración anormal de una co- lumna, provoca agotamientos, exige mayores esfuerzos y no se ob- tiene el rendimiento deseado. 42). La tropa que deba franquear una pendiente sin senderos deberá marcha en direcciones oblicuas, buscando los lomajes más suaves, o, en otros términos, zigzagueando hacia la cumbre. En esta forma se evita la fatiga del corazón y los pulmones. En las bajadas es necesario buscar las caídas de los lomajes o las medias-laderas, y si la pendiente no tiene senderos se procederá como a la subida. Así se evita el cansancio muscular. Si se acelera el paso, el golpe del saco andino repercutirá sobre los músculos de las piernas, sobre el vientre y la columna vertebral. 43) Una vez franqueadas las pendientes que han exigido esfuer- zos superiores a los normales, se seguirá la marcha con la cadencia del paso de montaña. Si la tropa demuestra estar cansada después de estos esfuerzos, el 'Comando no esperará otra ocasión para darle descanso. Si el es- fuerzo ha sido sumamente fatigoso y la tropa denota agotamiento, sele dará un largo descanso, y si es necesario, se le hará dormir. 44). En la región norte no se exigirá a tropas que no estén lar- gamente entrenadas, esfuerzos muy considerables y sólo se emplea- rán aquellas que hayan recibido una acabada instrucción regional, además de haber permanecido más de un año en dicha región. Debe considerarse que los esfuerzos de subida son violentos y que la rare- facción del aire ataca prontamente los pulmones, el corazón y además quebranta el sistema nervioso. 45). En la región central, donde son frecuentes las subidas vio- lentas, se cuidará especialmente el corazón del soldado. Si del respec- tivo examen resultare que éste no está apto para resistir un esfuer- zo prolongado, se le eliminará del servicio de la montaña. 46). En la región sur los esfuerzos son menores, debido a que las alturas no son tan considerables, pero siempre habrá que ins- truir al soldado para actuar en buena forma en la humedad, en te-
  • 23.
    148 MEMORIAL DELEJERCITO rrenos mojados, sombríos, etc., terrenos que a menudo son causa de enfermedades pulmonares. 47) Todo entrenamiento en la montaña, para considerarse ade- cuado, debe tener como mínimum la duración de un año, entendién- dose por tal: permanencia, ejercicios, adiestramientos, etc. 48). Si la situación exige el inmediato empleo de una fracción aún no largamente entrenada, será arte del Comando saberla emplear. Si el vestuario es adecuado, la alimentación abundante, y los cuadros permanentes poseen la instrucción reglamentaria, siempre se tendrá éxito, aún con poco entrenamiento. 49'). Se cuidará que después del gran alto, no tenga la tropa que efectuar grandes subidas. Dentro de la jornada es conveniente ubicar el gran alto en la segunda mitad de la marcha, a fin de apro- vechar éste en el almuerzo y atención al ganado. 50). Si el camino permite en toda su extensión que las tropas marchen en conlumnas de a 3 para la Inf. y de a 2 para la Caballe- ría, se procederá en esa forma; pero si el camino se transforma en sendero, es preferible desde la partida salir en columna de a 1, pues en esta manera el hombre tiene más libertad, más aire para mante- ner su vigor por más tiempo y se evita la confusión, al pasar en un sector estrecho, de una formación apretada a una holgada. 5l) Las variaciones del terreno, las pendientes, las formaciones en columna de a 1, dan a las unidades una profundidad 5 ó 6 veces mayor que lo normal, por lo que la Compañía, Escuadrón y Batería, pasan a ser la unidad de marcha en la montaña, recayendo en el Capitán el absoluto control de su tropa. En senderos, cada Comando ocupa su puesto reglamentario. 52). Todo oficial de fila marchará a pie y con saco andino. Un oficial subalterno, acompañado de un suboficial resistente, regula- rán constantemente la marcha de la Columna. Irán a la cabeza de ella. 5.º.—Marcha en condiciones especiales. 53). La variedad con que se nos presenta nuestra montaña: partes nevadas, otras boscosas, pasos de ventisqueros, campos de penitentes, etc., hacen que a la marcha en terrenos montañosos, de- ban agregarse algunas indicaciones, para que ella se realice sin tro- piezos. En efecto, tenemos: a) Marcha sobre la nieve. Es muy frecuente en nuestra cordillera, aún en estaciones de calor, encontrar pedazos del camino cubiertos de nieve. Antes de iniciar su paso hay conveniencia de hacer un análisis de la nieve
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    TRATADO CHILENO DEMONTAÑA 149 y evidenciar si es dura o blanda. Si es dura, cuadrillas de obreros con picotas irán marcando la huella y luego se enviará una frac- ción de Infantería para afianzar y agrandar la huella mediante su paso. Si, por el contrario, la nieve es blanda, se estudiará su espesor. Si ésta resulta ser una delgada capa, se hará formar la huella por el paso de una fracción de infantería con raquetas. Si la nieve tie- ne un gran espesor y los hombres y animales se hunden hasta 0.50 m. de profundidad, es el caso de cubrir la huella con carpas, mantas o frazadas peleros. . Si el espacio nevado por cruzar es demasiado largo, se toma- rán algunas medidas más de detalle, como ser: —Evitar que el personal se siente sobre la nieve en los des- cansos. —Aumentar los descansos, pero reducirles su duración. —Impedir que los hombres coman nieve, para evitar enfer- medades. —Los hombres que van abriendo o agrandando la huella, de- ben ser relevados continuamente. —La cadencia de marcha se disminuirá notablemente, a fin de evitar el cansancio. —Las distancias entre los hombres y entre los animales car- gados, se aumentarán al doble. —Al término de la marcha sobre la nieve, es conveniente darle al personal una porción de te o café caliente. b) Marchaconneblina. Los principios que rigen las marchas de noche, deben aplicarse a la marcha dentro de la neblina. Si la neblina es poco densa y no hay viento, la marcha se puede continuar en forma normal; pero se darán todas las instrucciones pertinentes como una acertada previsión. Si la neblina es densa, que impida ver más allá del hombre que se lleva a su frente, se procederá a estrechar las distancias hasta mantenerse un estrecho contacto visual. La orientación se dificulta enormemente y si la neblina se es- pesa y cubre el sendero, es el momento de emplear los mejores y más inteligentes baqueanos, a fin de que guíen a la columna. El jalonamiento de la marcha y las señales acústicas adquieren una importancia especial. Si la marcha dentro de la neblina se hace próxima al enemigo, constantemente se cuidará cuando aparezca hacia el cielo un ojo de luz, lo que indica que pronto el tiempo se despejará y desde ese mo-
  • 25.
    150 MEMORIAL DELEJERCITO. mento se vuelve a las distancias normales, para que el enemigo, al desaparecer la neblina, no encuentre un compacto objetivo que batir. c) Marcha con tiempo frío. Antes de iniciar la marcha con tiempo frío es necesario dar a, la tropa una bebida caliente. Durante la marcha, el calor natural del cuerpo hace que el individuo no necesite mucho abrigo: pero cuando se llegue al final de jornada, o en el gran descanso, habrá que aumentarlo considerablemente. Si el frío es intenso, se cuidará de suministrar a la tropa bebi- das calientes y alimentación más a menudo, pero no en gran cantidad. La duración de los descansos se disminuye, a fin de no tener mu- cho tiempo inactivo el organismo. d) Marchas con calor. La estructura general de los cajones cordilleranos hace que el calor se encierre en el fondo de los valles; en cambio, en las alturas: crestas, cuellos, gargantas, sillas, etc., los vientos helados contrastan con el calor de la parte encajonada. Pero como los caminos y senderos, nunca corren por las altas cumbres, sino por las laderas y valles, el calor los toma con toda su intensidad. Para este caso se recomienda: —Iniciar la marcha lo más temprano posible, a fin de evitar las horas de mayor calor. —Fijar el rancho para el término de la jornada, y evitar así el gran descanso que sería a todo sol. —Dar comodidades en el abrigo de la tropa. —Aumentar los descansos para evitar la fatiga. —Descansar antes de franquear cualquier pendiente. —Impedir los altos en las gargantas de los cerros, para evitar los vientos helados y por consecuencia los enfriamientos. —Darle una mayor atención al abastecimiento del agua, para lo cual enviar con las primeras fracciones de la vanguardia una patrulla sanitaria, para examinar las aguas de los arro- yos que cruzan el camino. e) Marchas dentro de túneles. 'Es frecuente que los caminos de nuestra cordillera pasen por túneles (Trasandino por Bermejo; Lonquimay, etc.) o que para evi- tar rodados se construyan corredores en forma de túneles, cuyo paso requiere de disposiciones especiales.
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    TRATADOCHILENODEMONTAÑA 151 En invierno,las estalactitas constituyen pequeños obstáculos en el interior de los túneles, aparte que el suelo húmedo forma escarcha resbaladiza. Para el. paso de la columna, en túneles de más de 300 mts. de longitud, que no cuenten con luz eléctrica, se encenderán lámparas a carburo, llevando una por Sección. Además, se tenderán cuerdas a ¡o largo de la columna para mantener la distancia. Para el paso de columnas a lomo, se harán marchar a la cabeza los mulares más mañosos y se colocarán lámparas fijas cada cierto número de metros. f)Marchasensenderosboscosos. Nuestra región sur cuenta con senderos hechos a través de los bosque. Para la marcha por ellos se adelantarán con la vanguardia patrullas de obreros premunidos de hachas, serruchos, etc., a fin de ir despejando el camino. Es frecuente que en medio de estos bosques permanentes hayan zonas pantanosas, las que se reconocerán previamente a fin de evi- tar los peligros, y luego se les hará un tapizado de troncos de ár- boles, ramas, etc., para el paso de las tropas. Cuando el sendero no esté bien marcado, es necesario un gran jalonamiento, a fin de mantener la orientación de la columna. Para evitar sorpresas del enemigo, las vanguardias estarán cons- tituidas particularmente por tropas de infantería, las que, previo un reconocimiento del adversario, pasarán violentamente al asalto. Grandes dificultades tienen para su acción las flanco-guardias, por lo que raras veces se podrán organizar. En su reemplazo, la van- guardia enviará observadores laterales cada cierto tiempo, para que se internen un tanto en el bosque y escuchen y observen movimientos enemigos. g)Marchassobrerodadosyventisqueros. Los rodados están constituidos por talwegs estrechos de terreno flojo, casi verticales, cuyas líneas siguen los derrumbamientos al precipitarse en la llanura o al fondo de los valles". Estos se podrán cruzar siempre que más bajo que ellos no haya otras tropas. Si una columna no puede evitarlo — que es lo que siempre debe hacerse, buscando las partes más altas del rodado — se pasará por grupos, abriendo huella entre las piedras sueltas, rocas, etc. Esto hace que la columna pierda un gran tiempo. "Los ventisqueros son lugares donde se amontona la nieve por acción del viento". Pasar los ventisqueros es un ejercicio demoroso, que requiere cuidados especiales y gente entrenada.
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    152 MEMORIAL DELEJERCITO . Los primeros soldados pasarán en grupos reducidos para for- mar la huella, dejando en las partes más peligrosas, oficiales encar- gados de dirigir el movimiento. Por medio de cuerdas, se puede afianzar el pasaje de los ven- tisqueros y los grupos deben darse a conocer unos a otros los peli- gros que tiene el ventisquero y sus partes más difíciles, a fin de ase- gurar la vida a los que vienen atrás. h)Escalamientoderocas. Solamente pequeñas fracciones, premunidas de equipo espe- cial, podrán escalar rocas, ayudadas de cuerdas, picotas, etc., y lo harán con el objeto de establecer puestos de observación, colocación de armas automáticas o para tender andariveles de campaña Los escaladores no deben mirar hacia abajo, para evitar los vértigos. Si una fracción mayor debe escalar una roca, entonces las tropas de zapadores procederán a construir una pista que permita a la columna evitar la pasada por ella. i) Marchaporcamposdepenitentes. Algunas regiones de nuestra cordillera central tienen campos de penitentes, que son restos de derretimientos de nieve socavados por el viento, frente a los cuales las tropas pueden mimetizarse y avanzar en formaciones abiertas. No ofrecen peligros a la marcha. j)Variacionesatmosféricas. Para prevenir oportunamente las medidas tendientes a evitar temporales, nevazones, cambios bruscos de temperaturas, etc., se pueden considerar las siguientes variaciones barométricas, como da- tos probables: —Variaciones lentas y continuas del barómetro, con un brusco cambio de tiempo, indica que este cambio es de corta du- ración. —Después de la variación, si hay un tiempo largo sin cambios en la atmósfera para producir un fenómeno de tiempo, quie- re decir que éste será largo. —Variaciones bruscas del barómetro quiere decir que habrá cambios de temperatura, de no mucha duración; pero si las variaciones son acentuadas, se puede prever un temporal de 2 ó 3 días.
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    TRATADOCHILENO DE MONTAÑA153 —Un descenso del barómetro que sea de más de 5 mm. en la noche y de un centímetro desde la víspera, quiere decir que el mal tiempo se avecina. —Neblinas sobre picachos conocidos indican lluvias. —Neblinas bajas en los cajones no indican cambios atmosféri- cos. Con el sol se disipan. (Continuará).
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    Necesidad de fijarnuevas fechas para la cons- cripción, especialmente en la IV. D. E. y Des- tacamentos Australes. Por el Mayor Sr. Germán Portales L. ESQUEMA. 1.—Introducción. 2.—Desventajas del período con una convocatoria simultánea. 3.—Nuevo plazo de conscripción para la Zona Sur y Austral de Chile. 4.—Ventajas de un nuevo período, con plazos escalonados. 5.—Inconvenientes que presentaría. 6.—Conclusión. D E S A R R O L L O . 1.—Introducción. En Chile, desde hace algunos años a esta parte, hay contingen- te en las filas del Ejército sólo durante un plazo próximo a los nueve meses. Anteriormente habíamos tenido hasta un servicio de 18 meses y una Convocatoria de 12; pero los factores económicos han impedido llevar a la práctica permanentemente estas leyes vi- tales para la defensa nacional. En las naciones cuyo servicio militar dura 2 ó 3 años, el ejér- cito permanece en constante alistamiento, ya que el licenciamiento de los contingentes antiguos coincide con el acuartelamiento de los reclutas y así se mantiene sobre las armas un número suficiente de ciudadanos aptos. Si consideramos el problema desde un punto de vista netamente nacional podríamos, por lo menos, resolverlo en forma de que —sin que irrogue al Erario un mayor desembolso— se pueda alcanzar, den- tro del plazo actual del servicio militar, los fines que éste persigue, en una forma más efectiva. En el curso del presente artículo intentaré dilucidar algunos puntos de carácter general que pudieran servir para estudiar una Solución práctica susceptible de ser realizada ya en el presente año.
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    156 MEMORIAL DELEJERCITO El clima del país, que varía desde caluroso de la Zona Norte al. frío y lluvioso de la Zona Austral, no puede presentar —aten- diendo sólo a su influencia— iguales y uniformes condiciones para el aprovechamiento del plazo de la convocatoria anual, la cual fija igual fecha para toda la República, tanto para el acuartelamiento como para el licenciamiento del contingente. Hasta la Zona Central del país, o sea, prácticamente hasta el paralelo 36 (Linares-Cauque- nes) no influyen mayormente las condiciones climatológicas en la instrucción de las tropas. Dentro del territorio de la IV. D. E. las persistentes lluvias del invierno impiden casi por completo la instrucción en el terre- no, especialmente dentro del Período de Reclutas (Abril a Agosto) y se llega al de Compañía (Batería) sin que los conscriptos hayan adquirido una clara visión de su cometido como tirador en el com- bate o en el servicio de campaña. En esas condiciones tan preca- rias se llega, a veces, hasta fines del período de unidades, pues, la humedad del suelo no ha permitido hacer una continua y sis- temática instrucción lejos de los cuarteles. Cuando llega el buen tiempo, nos encontramos ya en el período de Grandes Ejercicios y Maniobras —el tínico efectivamente aprovechable en el Sur— para alejarnos de la instrucción "bajo techo" y hacer "vida de campa- ña"... y entonces hay que preparar el licenciamiento y pasar No- chebuena con el Ejército en el esqueleto de sus exiguos cuadros de carrera y a contrata. La tragedia provocada por el terremoto que asoló el 24. I. 939. la zona de Chillán y Concepcióín, nos puede dar una idea de las dificultades que deben confrontarse cuando no hay, en un momento dado, ninguna fuerza suficientemente organizada para hacer frente a las contingencias de lo inesperado. Por desgra- cia, el terremoto ocurrió precisamente cuando correspondía al Ejér- cito la "época de receso" y la máquina —sin sus ejecutantes— en- tró a esa lucha con desventaja. Los profesionales comprenden que, si bien es cierto, un ejército no debe su razón de existir a los terre- motos o a fenómenos parecidos, cualquiera otro de carácter interno —social o político—o internacional, debiera encontrarlo en condi- ciones más ventajosas que las de Enero de 1939. Ellas pueden con- seguirse en parte no pequeña, con un simple cambio de las fechas de convocatoria para las Grandes Unidades distribuidas a lo largo del territorio nacional. Esta necesidad es urgente para todas las uni- dades de la IV. D.-E. y para los Destacamentos Australes, conside- rando la totalidad de ellos como ya existentes. 2.—Desventajas del período con una convocatoria simultánea. En la IV. D. E., las estadísticas presentadas en las Revistas de Reclutas acusan un elevado promedio de días lluviosos, los. cuales dejan en claro que en la, época, los días aprovechables para
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    NECESIDADES DE FIJARNUEVAS... ción en el terreno fueron contados. Para citar cifras, pueden servir muy bien los datos tomados en la Guarnición de Osorno durante el período de Reclutas de 1939. Ellos van a continuación: La instrucción comenzó el 4 de Mayo y la Revista se realizó; el 11 y 12 de Septiembre de 1939. Hay, que hacer notar que la ins- trucción fué iniciada algo tarde, debido al acuartelamiento de con- tingente para el "Regimiento Mixto Ñuble", pero está compensado con el período de la Infantería-Artillería, ya que el de Ingenieros había sido prolongado hasta Septiembre. Días de instrucción (incluidos los de Revista) ... 106 Días de lluvia y nublados . 83 Tanto por ciento de días lluviosos en el período .. 48,1% El tiempo en el período que nos ocupa fué el siguiente: Mes de Mayo. Días de lluvias 20 Días nublados 3 Días de sol — Días hábiles 23 Mes de Junio. Días de lluvia 13 Días nublados ... 10 Días de sol (1 mañana y 1 tarde) 1 Días hábiles 24 Mes de Julio (mes inicial del nuevo plazo). Días de lluvia 3 Días nublados 9 Días de sol . 11 Días hábiles 23 Mes de Agosto. Días de lluvia 13 Días nublados ... ... 7 Días de sol 6 Días hábiles ... ...... ...... 26
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    158 MEMORIAL DELEJERCITO Mes de Septiembre. Días de lluvia . 11 /2 Días nublados 5 Días de sol 31 /2 Días hábiles 10 RESUMEN. Días de lluvia 51 Días nublados 32 Días de sol 23 106 Estos datos prueban que en una guarnición menos lluviosa que Valdivia y Puerto Montt, los días hábiles para la instrucción al aire libre fueron sólo 55, lo que es bastante precario en un período tan corto, que no sobrepasa de 9 meses. La crudeza del clima ha obligado al personal —por decirlo así— a guarecerse en Cuarteles de Invierno para cubrirse de las inclemencias del tiempo, pero en ellos la falta de locales adecuados impide el buen desenvolvimiento de todas las actividades militares dejándose en segundo término — como bien se comprende— la principal, o sea, la instrucción en el terreno. Esta necesidad es la que ha inspirado las ideas del presente ar- tículo y cuya solución podría alcanzarse casi por completo con un plazo diferente para la convocatoria del contingente de la IV. D. E. y de las unidades australes. Casi podría asegurar que la situación que les depara el clima a las unidades de la IV. D. E. también la sufren las de Concepción, Angol y otras ciudades. Por esa razón, bien podría ser válido este estudio para el territorio de la III. D. E. y unidades que en él se encuentren. 3.—Nuevo plazo de conscripción para la Zona Sur y Austral de Chile. En el cuadro que sigue se considera todo el Ejército, ya que sólo así puede verse claramente la trascendencia que tendría un es- calonamiento de la Convocatoria anual, no sólo en el caso de la IV, D. E. y Destacamentos Australes.
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    MEMORIAL DEL EJERCITO. Conel cambio de fechas en una futura Convocatoria Anual po- drían presentarse, según esto, dos situaciones: 1.º) Se llama contingente el 1.º de Abril para la I., II., III., D. E. y D.C. (incluso Escuelas); se posterga el llamado hasta el 1.º de Julio para los conscriptos de la IV. D. E. y Destacamentos Australes. 2.°) Se llama contingente el 1.º de Abril sólo para la I., II. D. E. y D. C. (excepto III. Brig. Cab.); posterga III. y IV. D. E. Para lograr un escalonamiento progresivo no parece aconse- jable incluir a la III. D. E. en la reforma dentro del primer año, en que pudiera ponerse en práctica esta sugerencia. Si fuera acep- table para el presente, se incluiría la III. D. E. el año 1941, en igual período de conscripción que la IV. D. E. y Destacamentos Aus- trales. 4.—Ventajas de un período de instrucción con plazos escalonados. Si se resumen las principales ventajas que se consiguen con el cambio que aparece en el Cuadro de la Convocatoria anual del Ejér- cito, en orden de importancia se obtienen las siguientes: 1.º) El Ejército mantiene siempre dos Divisiones sobre las armas. 2.º) La I., II. D. E., D. C. y Escuelas de Aplicación de las ar- mas mantienen un período que satisface la instrucción del personal, dentro del plazo "práctico" de conscripción. 3.º) La (III. D. E.), IV. D. E. y Destacamentos Australes, cam- bian su actual período de conscripción postergándolo para el mes de Julio adelante. En un plazo así, la instrucción se puede hacer en época más favorable y el período de Instrucción de Unidades se em- pieza y termina con ejercicios en el terreno. 4.º) El período que comienza en Julio, termina en una fecha oportuna para el año escolar (Escuelas e Institutos) tanto militar como civil (Colegios secundarios, Universidades). El Plan de desti- naciones sería realizable sin entorpecimiento en Marzo-Abril. 5.°) Se puede mantener la tradición de la Jura de la Bandera, dejando la fecha de aniversario del Combate de la Concepción (9 de Julio) —para la IV. D. E. y Unidades Australes— como una fiesta de recepción del Contingente y la de Juramento a la Bandera se realizaría el 18 de Septiembre, fecha del aniversario patrio. 6.º) Se pueden realizar anualmente Grandes Ejercicios, en que puedan participar varias Divisiones, p. ej. II. D. E. con Escuelas o D. C.; III. y IV. D. E., etc. 7.º) La Instrucción de Cuadros, en la IV. D. E. y Destacamen- tos Australes —que comprenden academias de repaso e instrucción en el terreno hasta la Escuadra (Pieza) —es susceptible de. efec-, tuarse en Junio con personal antiguo, 160
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    NECESIDADES DE FIJARNUEVAS... 161 ¡8.º) Cursos para Oficiales de Reserva pueden continuarse por in- tercambio de personal entre las Divisiones —sin interrumpir la ins- trucción de acuerdo con el orden de sucesión de las fechas propues- tas (véase cuadro). Por ej., de la II. se puede destinar, para que continúe prestando sus servicios en la IV. D. E., a un Aspirante a Oficial que haya alcanzado en la División citada, hasta el grado de Sargento 2.°; éste podría continuarlo en una unidad del arma de la otra División, hasta alcanzar el grado de Oficial de Reserva. A la inversa, uno de la IV. D. E. podría continuarlo en la II. D. E., pues así lo permiten las nuevas fechas. 9.º) Parte del material de una División, por ej. las Columnas Automóviles, pueden ser puestas a disposición de otra unidad, que trabaja dentro de un plazo distinto, para realizar Grandes Ejerci- cios o Maniobras. 5.—Inconvenientes del período propuesto para la IV. D. E. Después de apuntar una serie de ventajas, se hace necesario dejar también constancia de los inconvenientes que envuelve un cam- bio como el propuesto. Los principales inconvenientes que se deri- van, son los siguientes: 1.º) Las diversas Unidades del Ejército (Divs. Ejto., D. C.) no alcanzarían en un momento dado un grado uniforme de instruc- ción, pues, v. gr., mientras en algunas unidades se ha terminado el período de instrucción, en otras se ha pasado sólo la Revista de Re- clutas. Este inconveniente no es tan grave, ya que en caso de movi- lización, pasada la Revista de Reclutas, se considera al personal con valer militar. 2.º) Las comisiones que en la actualidad se realizan en épocas de receso (Reconocimientos de verano en la IV. D. E.) distraerían personal de la instrucción, en igual forma como los requieren los de invierno, por ej. en la misma IV. D. E. 3.º) La permanencia —en los cuarteles— de campesinos, duran- te las cosechas disminuye el número de brazos en esta clase de fae- nas. Este inconveniente no tiene tampoco gran valor, si considera- mos la exigua cantidad de braceros agrícolas que llama el Ejército, en comparación del número de habitantes. En países densamente poblados y que además tienen el Servicio del Trabajo, se pide has- ta el concurso de las Unidades del Ejército en la recolección de las cosechas, pero es un caso diferente al de Chile. 4.º) El personal contratado y el de Oficiales no puede hacer uso de feriado en época de verano, sino que en Abril y Mayo en la IV. D. E. y Destacamentos Australes. Este inconveniente tiene su inmediata explicación en el hecho que se han dejado precisamente estos meses favorables para los ejercicios de campaña y llenar así M. delE.3.
  • 36.
    162 MEMORIAL DELEJERCITO debidamente un fin del servicio; este tiempo se quita entonces al bienestar privado del personal y de sus familiares. De una justa valorización de estos inconvenientes, en compara- ción con los beneficios que aconsejarían modificar lo que existe, po- dría desprenderse la aceptación inmediata de las fechas de Convo- catoria consignadas en el Cuadro respectivo; pero como los trámites legales del Decreto de Convocatoria Anual deben estar a la fecha bastante avanzados (24. II.) y no se estima del caso modificarlo el presente año; su nueva aplicación servirá para corroborar las ideas ya consignadas. 6.—Conclusión. La ejecución del plan propuesto, en el presente año, significa- ría postergar la Convocatoria —para los ciudadanos que deben hacer su servicio en la IV. D. E. y Destacamentos Australes (Destaca- mento Magallanes, etc.)— para el 1.º dé Julio de 1940. Desde el año próximo, este mismo período (Julio-Marzo) se podría hacer ex- tensivo a la III. D. E. Como una ventaja accesoria imediata, se obtendría la economía de alimentación correspondiente al personal que posterga tres meses su acuartelamiento, fondos que podrían invertirse en completar las necesidades de vestuario y equipo o bien en mejoramiento de ins- talaciones en los Cuarteles de las Unidades de la IV. D. E. El tiempo en que se posterga la conscripción se utilizaría, con el personal a contrata, ampliando debidamente la Instrucción de Cuadros y organizando un Curso Regimentarlo de Oficios Manuales como prescribe el D|S. S. 3. N.º 976 bis., de 15. VI. 939. (B|O. 27, pág. 826). Finalmente se puede asegurar que, salvo razones poderosas que obren en contrario, un cambio de plazo de conscripción para la IV. D. E. y Unidades de la Zona Austral de Chile, sería altamente be- neficioso para alcanzar mejores fines en la instrucción de las tro- pas. Su estudio reclama una solución urgente la que, por lo demás, no implica nuevos desembolsos al Erario Nacional.
  • 37.
    Munición "PP" enarmamento menor. Por el Mayor Sr. Abdón Parra. Las Tablas de Tiro, confeccionadas recientemente para el F. A. Madsen de 7 mm., con municiones P y PP, dan los datos siguientes: a) Velocidad inicial de P = 835 m|seg. y PP = 735 m|seg. ib) Velocidad restante, a 600 m. de P = 485 m|seg. y PP = 480 m seg. Velocidad restante, a 2500 m., de P = 150 m|seg. y PP 215 m seg. c) Duración del trayecto, a 900 m., de P = 1,68 seg. y PP = 1,70 seg. Duración del trayecto, a 2500 m., de P = 11,62 seg. y PP = 7,81 seg. d) Rasancia de la trayectoria, a 800 m., de P = 2,51 m. y PP = 2,56 m. Rasancia de la trayectoria, a 2500 m., de P = 173 m. y PP = 85 m. e) Alcance eficaz, de 15 kgm., de P = 2150 m. y PP = 3600 m. f) La bala P tiene forma puntiaguda, pesa 9 grs., y su camisa es de acero. La bala PP tiene forma puntiaguda y tronco de cono contrapuesto a la punta, pesa 10,45 grs. y su camisa es de tombac. Esta diferencia de bondades balísticas en estas municiones, de distintas características técnicas, nos demuestra que la bala P es superior para las distancias de tiro medias y cortas; para las gran- des distancias de tiro es más ventajosa la bala PP. Esto nos dice que la munición PP debe ser empleada en ametralladoras, que tienen por misión principal apoyar con su fuego el avance de los fusileros, a las grandes distancias de combate; la munición P debe ser usada en fusiles, cuyo fuego adquiere toda su eficacia sólo a las distancias cortas. Esta forma de empleo de las municiones está de acuerdo, tam- bién, con la Táctica, que hoy exige que las ametralladoras tengan un alcance eficaz mínimo de 3000 metros; dicha condición la cum- ple solamente la munición PP.
  • 38.
    164 MEMORIAL DELEJERCITO Sin embargo, se podría pensar que es más conveniente, por ra- zones de simplicidad, de uniformidad, etc., emplear en el armamen- to menor un solo tipo de munición; pero, hay razones técnicas que han obligado a los Ejércitos a transportar la munición P para fu- siles y la munición PP para ametralladoras. Al respecto, la Técnica dice: 1.—Si se quiere obtener gran Velocidad inicial, condición pri- mordial del tiro muy rasante a las pequeñas distancias, es necesa- rio tirar con balas livianas. 2.—La bala alemana S (P) ha sido la primera bala liviana, y siguiendo a Alemania, la mayoría de las potencias han realizado las balas livianas destinadas al fusil individual. 3.—Para las armas que deben tirar a distancias cortas la con- dición que importa es la gran velocidad inicial. 4.—La bala liviana P tiene una trayectoria más rasante que la bala pesada PP, a las distancias cortas. 5.—Tratándose de tocar objetivos visibles, la forma de la tra- yectoria es tanto más favorable cuanto más rasante sea. 6.—El combate de fuego con el fusil es decisivo a las distan- cias cortas. 7.—La bala P conviene mejor para el tiro del fusil; la bala PP conviene mejor para el tiro de ametralladora. Se puede observar que dicha teoría concuerda con los valores prácticos obtenidos con nuestras municiones P y PP, liviana y pe- sada, respectivamente. En la actualidad, la mayoría de los Ejército extranjeros cuen- ta con estos dos tipos de municiones, en su armamento menor. Así podemos citar: Alemania, en calibre 7,9 mm., emplea en fusiles la ¿bala P de 10 grs. y en ametralladoras, la bala PP de 12,5 grs. Francia, en calibre 7,5 mm., emplea en fusiles la bala C (P) de 9 grs. y, en calibre 8 mm., emplea en ametralladoras la bala D (PP) de 12,85 grs. Dinamarca, en calibre 8 mm., emplea en fusiles la bala P de 12 grs. y en ametralladoras la bala PP de 14 grs. Argentina, en calibre 7,65 mm., emplea en fusiles la bala P de 10 grs. y en ametralladoras la bala PP de 12 grs., etc. La obligación de tener que transportar varias clases de muni- ciones para armas de un mismo calibre, pero de diferente empleo táctico, es un inconveniente muy insignificante comparado con la ventaja de poder usar las armas con toda eficacia. Los ejércitos modernos tienen dotado su armamento menor, además de las muni- ciones corrientes P y PP, de balas especiales: luminosas, perforan- tes, incendiarias, etc.
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    El dominio delmar. Por el Capitán de Navio Sr. Jorge Videla Profesor de Guerra Marítima en la Academia de Guerra. I.—Concepto del dominio del mar. Una condición esencial para coordinar un plan de conjunto entre el Ejército; la Marina y la Aviación, es el conocimiento exac- to de lo que compete exclusivamente a cada una de las institu- ciones. La misión común del Ejército, de la Marina y de la Aviación, es tratar de conseguir, por todos los medios, doblegar la voluntad combativa del enemigo. Pero para llegar a obtener este fin, cada rama de la defensa nacional opera dentro de una modalidad dis- tinta, impuesta por el teatro de operaciones en que actúan y los medios que cada una emplea. Mientras el Ejército cumple su misión aniquilando las fuer- zas adversarias y ocupando su territorio, la Marina no puede al- canzar su objetivo tan directamente, porque las costas limitan la acción de los buques y porque los barcos enemigos pueden refugiar- se en puertos fortificados, que los pongan a salvo de toda agre- sión. En la guera terrestre, el teatro de operaciones se encuentra casi siempre en el territorio del beligerante más débil. Las opera- ciones del Ejército están limitadlas por las características del te- rreno en que actúa y por la resistencia que le oponga el adversa- rio. En el mar, en cambio, la actividad bélica dé, los buques puede llegar tan lejos como el mar mismo, y la libertad de movimientos de las fuerzas navales es tan amplia que no admite comparación con la de las fuerzas terrestres. Esta diferencia entre los teatros terrestres y marítimos, da a la guerra en el mar su característica particular. El mar no per- tenece a nadie exclusivamente, es un bien sin dueño. Toda nación puede surcarlo y recorrerlo a su albedrío. El mar es un camino. Poseer el dominio de este camino es el objetivo principal de la guerra marítima. Impedir el tráfico de los buques que llevan al enemigo sus medios de vida y de guerra, y
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    166 MEMORIAL DELEJERCITO proteger el tráfico de nuestros buques es, en esencia, el objeto de la guerra en el mar. El dominio del mar es el dominio de las ru- tas marítimas. A primera vista, el objeto de la guerra marítima parece poco importante. No tiene un carácter espectacular, porque sus efec- tos no son inmediatos y rotundos, sino que lentos y progresivos. La presión económica y política que se deriva del dominio del mar, se hace sentir antes de haberse efectuado ninguna tope- ración bélica. Mientras que con la guerra terrestre se. ejerce pre- sión económica mediante la victoria o por medió de conquistas te- rritoriales. Con la guerra marítima esa presión comienza a ejercerse con la simple declaración del estado de guerra. La gran disparidad que existe entre la naturaleza y las po- sibilidades de la guerra terrestre y de la marítima estriba, por lo tanto, en la ilimitada extensión del teatro en que esta última actúa y en la rapidez con que en él pueden desplanarse las fuerzas. Un pequeño Estado que acierte a concentrar en lugar y mo- mento oportuno una flota que posea la preparación suficiente, pue- de imponerse a otra nación, aunque sea cien veces superior terri- torialmente. La superioridad de Atenas sobre Persia residía en una superior voluntad combativa, y en la mayor pericia para em- plear las fuerzas navales. El triunfo de Holanda e Inglaterra sobre España, Portugal y Francia, naciones aparentemente más poderosas, se debió al opor- tuno incremento del poder naval de esos dos estados, más peque- ños, pero animados por la energía de la juventud. El Moqueo de la costa alemana en 1848 y la anulación del comercio marítimo ale- mán por la pequeña Dinamarca, advirtieron a los alemanes que era de urgente necesidad volver a ser fuertes en el mar. Del hecho que la guerra marítima se desarrolle en un lugar sin dueño sobre el que nadie tiene derechos de soberanía y al que todas las naciones quieren utilizar en "beneficio propio, resulta que la guerra marítima tiene un carácter político mucho más marca- do que la guerra terrestre. Las operaciones más naturales y de menor importancia de la guerra naval están expuestas a sufrir impedimentos políticos ba- jo la forma de reclamaciones de neutrales. Por eso que al delinear los planes de operaciones de la guerra naval debe considerarse es- pecialmente la repercusión que ellos tendrán sobre los neutrales. El uso demasiado absoluto del dominio del mar puede con- ducir a resultados opuestos a los que se persiguen: en vez de de- bilitar al enemigo, fortificarlo, por el hecho de que los neutrales, al sentir vulnerados sus derechos, intervengan en contra nuestra. En la última guerra, Inglaterra fué estrechando sólo gradual- mente el bloqueo contra Alemania para no herir demasiado los in-
  • 41.
    EL DOMINIO DELMAR 167 tereses norteamericanos, pues temía que a consecuencia de los per- juicios que pudieran derivarse de ello, ese país le suspendiera el abastecimiento de municiones. El estadista deberá estar posesionado perfectamente de los pro- blemas que plantea la guerra marítima y del valor que pava el país significa obtener o perder el dominio del mar. El valor de este dominio no es igual para todas las naciones y depende esencialmente de la estructura política, militar, econó- mica y geográfica de cada una de ellas. En algunos casos, el mante- nimiento de las comunicaciones marítimas militares será de impor- tancia decisiva para la posesión o la pérdida de colonias o de terri- torios separados o alejados de la metrópoli, en otros casos, el valor de una nación como aliada estribará en su capacidad para enviar tropas y municiones a través del mar; y, finalmente, hay otros ca- sos en que la obtención, conservación o pérdida de las comunicacio- nes marítimas comerciales constituye para ellas el valor principal del dominio del mar. La importancia de esta dependencia puede ser de tal magnitud que la pérdida del dominio del mar baste para decidir la guerra, corno aconteció en las guerras anglo-española y anglo-holandesa. En otros casos, la decisión de la guerra puede retardarse notablemen- te, y la pérdida de las comunicaciones marítimas se compensa con la obtención de otras comunicaciones terrestres. El afán de neutralizar el dominio del mar ejercido por los in- gleses fué lo que urgió a Napoleón a extender extraordinariamen- te sus conquistas en el continente; fenómeno que se repitió en la pasada guerra mundial por las potencias centrales con la, inusitada extensión de las líneas hasta Oriente. La guerra languideció paula- tinamente en una inmensa línea de trincheras, para terminar Ale- mania por ser vencida por los efectos del dominio del mar, ejercido por sus rivales. Pero cuando un país como Estados Unidos, no depende de sus importaciones marítimas, la presión económica ejercida por el dominio del mar se reduce a mínimas proporciones. En ese caso, el dominio del mar sólo servira para invasiones de islas o territorios Aislados, dándole a la guerra un carácter de objetivo limitado. Los Estados continentales europeos, sin excepción, son muy sen- sibles a la presión económica, ejercida por el dominio del mar, de- bido a la interdependencia de sus intereses comerciales, económicos y financieros con los mercados mundiales. Esos Estados dependen del tráfico marítimo, casi en la mis- ma proporción que Inglaterra. Y a esto se debe que desde la época napoleónica haya ido en aumento constante la importancia del po- der naval, llegando a significar un factor decisivo en las guerras entre naciones del continente europeo.
  • 42.
    168 MEMORIAL DELEJERCITO Pero es preciso dejar establecido, que ninguna guerra podrá ganarse por el exclusivo ejercicio del dominio del mar, o bien, sólo con las fuerzas navales, salvo que se tratará de una guerra entre dos naciones insulares. Inglaterra ha tenido casi siempre en sus guerras, a una potencia continental por aliada, que le ayudara a obtener el objetivo propuesto. Las guerras no se deciden solamente por medio de las fuerzas militares terrestres, marítimas y aéreas sino que también por efec- tos de la presión económica y financiera. Por lo tanto, todo lo que sea debilitar o destruir el poder económico y financiero de una na- ción contribuirá a la derrota del enemigo; y el medio de mayor efi- cacia para combatir a una nación que tenga intereses marítimos es, sin duda, atacarla en esos intereses. Si dejamos sentado que la posesión de las comunicaciones es la que constituye el dominio del mar, resulta evidente que dicho do- minio puede tener diversos grados: puede ser total o parcial; ex- tenderse a todos los acéanos o limitarse a mares aislados. Cuando se combate por la conquista de posiciones marítimas, forzosamente se establecerán focos de lucha en los sitios en que convergen las rutas del tráfico propio o del enemigo, o en los lugares desde donde se puede alcanzar éstos más fácilmente. La noción del dominio del mar debe eonsiderarse siempre como algo relativo. Para mantenerlo en todos los mares, no bastarán to- das las flotas del mundo. En la guerra del 14, por ejemplo, los cru- ceros alemanes le disputaron a los aliados el dominio del mar por cierto tiempo. Alemania dominó en el mar Báltico y Turquía en el Mármara, y aconteció el caso, grotesco si se quiere, de que In- glaterra, que dominaba en todos los océanos después del desapá- recimiento de los cruceros alemanes tenía que luchar ardientemen- te para mantenerlo en sus aguas territoriales, donde le era disputado por los submarinos de Alemania. Para Inglaterra el dominio del mar existía en la guerra mun- dial sólo con respecto a la superficie. Al hablar hoy en día del dominio del mar, es necesario con- siderar las restricciones que imponen a su ejercicio los submarinos y aviones. Aun en el caso de una batalla naval decisiva, nunca terminará con el aniquilamiento de todos los buques del enemigo y mientras esto no ocurra nuestro adversario nos disputará este do- minio. La historia naval nos demuestra que, en casi todas las guerras,. el mar no ha sido dominado en absoluto por ninguna de las partes combatientes. La situación normal es más bien un mar no dominado. Ambos beligerantes tratan de impedir que el contrario obtenga ese do- minio.
  • 43.
    EL DOMINIO DELMAR 169 La superioridad de uno de los bandos no es nunca tan grande, que el bando contrario no pueda oponerse en cierta medida a la pretensión del primero de dominar en forma absoluta, mientras dis- ponga de algunas fuerzas combatientes aunque éstas sean escua- dras aisladas, o aun escuadras auxiliares. Pero, aunque teóricamen- te no se concibe un dominio absoluto del mar, en el terreno de la práctica podremos considerarnos poseedores de ese dominio si lo- gramos impedir que sean perturbadas aquellas de nuestras comuni- caciones y operaciones que consideremos de importancia decisiva pa- ra el resultado de la guerra y logramos al mismo tiempo impedir al enemigo que utilice las rutas marítimas para su comercio y sus operaciones. Es decir, disfrutaremos del dominio del mar, práctica- mente, cuando el enemigo no pueda atacar eficazmente nuestras co- municaciones por mar, y defender eficazmente las propias. Cuando se estudia un plan de operaciones, debe establecerse primeramente hasta qué punto se posee el dominio del mar en el sentido que hemos dado a la expresión, y en qué lugar conviene con- quistarlo temporaria o permanentemente y en cuáles renunciar a su conquista. La aspiración del más fuerte debe ser la de no contentarse con mantener el dominio relativo y temporal, sino la de hacerlo indiscutible y permanente. En cambio, el más débil nunca debe- rá renunciar a combatir por la posesión de un dominio del mar, atraque sea local y transitorio, si éste es de vital importancia para la guerra. En las guerras de la independencia sudamericana, España pudo ser derrotada sólo cuando los patriotas obtuvieron el dominio del mar y pudieron sin peligro mover libremente sus tropas a través de esta vía, mientras para España esto era imposible. Igualmente en la guerra del Pacífico, no fué hasta después del combate de Angarrios, en que Chile obtuvo definitivamente el domi- nio del mar, que se pudo enviar las expediciones desde Antofagas- ta a Pisagua, desde Pisagua a Pacocha y de Arica a Curayaco. En la guerra civil de 1891, nuevamente quedó demostrada la importancia vital de la libertad de movimientos en el mar. Y es así como nos ha demostrado la historia patria que para Chile el dominio del mar. ha sido un factor decisivo en todas las guerras en que se ha visto comprometido. II.—Factores estratégicos de que depende el dominio del mar. Hay cinco factores o elementos estratégicos determinantes del dominio del mar. La pérdida de cualquiera de ellos significa para los beligerantes quedar impotentes. Estos cinco factores son: PODER — POSICION — MOVL- LIDAD — BASES y LINEAS DE COMUNICACIONES.
  • 44.
    170 MEMORIAL DELEJERCITO Cada uno de estos factores depende uno de otro, por eso que si logramos despojar al enemigo de uno de ellos en forma perma- nente podremos conseguir nuestro fin. a) PODER.—El poder naval no sólo está constituido por el número de buques que forman una flota, sino por el poder comba- tivo de esas fuerzas, derivadas de la preparación de sus oficiales y del entrenamiento de sus tripulaciones. Naturalmente que debe suponerse que aquel país que posee una escuadra constituida por cierto número y categoría de buques, ha preparado debidamente a sus hombres para el empl(eo correcto de esas fuerzas. El poder inicial en la guerra depende de la estrategia de paz y de una política naval inteligente y resuelta. Para los países que no cuentan con astilleros propios, este po- der inicial tiene un valor de vida o muerte, pues, de acuerdo con el Derecho Internacional, no es posible adquirir buques una vez! de- clarada la guerra, porque la Convención XIII de La Haya lo pro- hibe expresamente, en sus artículos 6.º y 8.º. El poder naval de una nación puede incrementarse con la alianza de otra nación marítima. Este incremento sería el produc- to de una política exterior inteligente, que debe considerarse tanto como un factor positivo o negativo en los posibles planes de ope- raciones. El incremento del poder naval desde tiempo de paz está ínti- mamente relacionado con el poder económico y financiero de la na- ción. Los buques son elementos muy caras que comprometen seria- mente las finanzas nacionales, y por el hecho de ser escasos en nú- mero, relativamente vulnerables, de subido costo y que su reempla- zo y construcción demanda mucho tiempo y variadas complicaciones, cada unidad tiene una importancia considerable. Paralelamente a las complicaciones del material corren las di- ficultades inherentes a la instrucción especializada del personal, que para llenar su cometido debe poseer conocimientos técnicos y ma- rineros, sometiéndose a un adiestramiento largo y cuidadoso. Fácilmente se deducirá de esto que las pérdidas materiales y de personal en la guerra naval se suplen con mucha dificultad, y bien podemos afirmar que los grandes buques de combate, con sus dotaciones bien instruidas y adiestradas, no pueden ser substituidas en el curso de una guerra aun para las naciones que poseen medios de construcción y reemplazo. Así fué como en la pasada guerra de 1914-1918 Alemania no pudo construir ningún acorazado, a pesar de la prolongada duración del conflicto, y escasamente pudo com- pletar el alistamiento de los ya comenzados antes de iniciarse la guerra. La batalla naval compromete íntegramente el poder marítimo de las naciones contendientes, casi sin exclusión de reservas.
  • 45.
    EL DOMINIO DELMAR 171 Por eso es que con justa razón decía el Almirante Jellicoe, des- és de la batalla de Jutlandia; que durante la misma, no dejó nin- gún momento de pesar en su espíritu el pensamiento que en la flota de su mando reposaba exclusivamente la existencia del Imperio Bri- tánico y el éxito de la causa de los aliados. Si la flota de combate hubiera sufrido un contraste, aunque sólo fuera la pérdida de ]a superioridad numérica, no existían reservas ni medio alguno de re- emplazarla. Estando el poder de una nación constituido por buques de di- ferentes tipos, la elección de los tipos más adecuados es el producto de los estudios profundos y prácticos, que responderán a las verda- deras necesidades estratégicas de la nación, considerando el aspecto geográfico del país y los posibles adversarios; pero dentro de todas estas consideraciones debe primar aquella que sólo con la ofensiva y con buques capaces de emprenderla se puede alcanzar la victoria. Es así como no se concibe que el poder naval de un Estado marítimo esté constituido exclusivamente por buques incapaces de alejarse de sus bases, pues con tales buques ni se podría defender la costa propia ni podría atacarse la del enemigo. Hemos dicho que la esencia de la guerra marítima consiste en •el dominio del mar. Alrededor de este principio se desarrolla la estrategia naval y, por lo tanto, cuando estudiamos un plan de ad- quisiciones navales o de incremento del poder naval, tenemos que ver primero cuáles son nuestras posibilidades para alcanzarlo con las unidades actuales, y cuáles debemos adquirir para disputarle a nues- tros posibles enemigos algo que ellos también querrán alcanzar. b) POSICION.—Pero no basta para conquistar o conservar el dominio del mar poseer un mayor número de buques, o tenerlos más poderosos que el adversario. No menos importante para este objeto es la situación geográfica del punto desde donde parten las fuerzas para operar; y muchas veces, la situación: de las bases con respecto a los puntos terminales y a los puntos de convergencia de las rutas comerciales puede ser de una influencia decisiva para el ejercicio del dominio del mar. A este respecto, la posición estratégica que al estallar la guerra mundial de 1914 ocupaba Ingla-terra era excelente por la situación de Scapa Flow (islas Oreadas). Desde este punto su flota domi- naba no sólo las líneas británicas de comunicación, desde el océa- no y desde el Skagerrak, cortando al mismo tiempo las alemanas con el Atlántico, sino que protegía también las Islas Británicas del riesgo de invasión. Con su sola situación geográfica Inglaterra bloqueaba virtual- mente a Alemania; podía cortar las rutas comerciales que se diri- gían a Alemania y suspender la navegación germánica. En cambio, la única base de operaciones de la flota alemana que lo era la bahía de Heligoland, quedaba con sus comunicaciones
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    172 MEMORIAL DELEJERCITO de ultramar cortadas, y en consecuencia en un punto muerto respec- to a las rutas comerciales de importancia. La corriente del tráfico- universal afluía a la costa occidental británica; en cambio, desde que estalló la guerra ninguna línea comercial llegaba al mar del Norte al alcance de la flota alemana. La lucha por la mejor posición estratégica no comienza con el estallido de la guerra, sino en un período anterior en plena paz. Esta tarea no incumbe solamente a la Marina, sino que también al Gobierno, al estadista: "Sin bases no hay dominio del mar y sin política naval no hay bases". Cuando un país depende económicamente de sus importaciones y exportaciones marítimas, necesita desarrollar una política que le asegure la mantención de este comercio. La situación estratégica tiene tal importancia que puede suce- der que, aun teniendo una superioridad de fuerzas de combate, de- bido a una mala posición no pueda lograrse el dominio sobre las rutas marítimas vitales; y ala inversa, puede ocurrir que la situa- ción sea tan buena, que a pesar de la inferioridad de fuerzas, pueda disputársele al adversario el dominio del mar. Los ingleses, en la guerra mundial, dominaban en el mar me- diante la excelencia de su posición estratégica y no mediante la su- perioridad de su flota que también la poseían. Con la posición estratégica solamente, no es posible ganar una guerra, pero con la flota únicamente, tampoco. Las dos cosas se com- plementan. Cuando la flota existe y la posición no, la misión más importante que debe contener el plan de operaciones será la con- quista de la posición estratégica, y por el contrario, cuando la flota es inferior a la del adversario, pero en cambio la posición se tiene, la misión principal es conservar la situación privilegiada que cons- tituye una gran ventaja en la lucha por el dominio del mar. La conquista de la posición no implica la ocupación misma de esa posición. Puede lograrse con la batalla, ya que ésta no sólo pone- en juego el poder naval en sí mismo, sino que también las posicio- nes estratégicas de importancia. c) MOVILIDAD.—La movilidad de una flota implica princi- pálmente la facilidad de moverse libremente, teniendo los buques el agua necesaria bajo sus quillas no sufren otras limitaciones en su movimiento que su propia capacidad de combustibles. Si los buques no cuentan con el combustible necesario en el momento y en lugar oportuno, han perdido un factor tan princi- pal que puedo decirse que con la pérdida de la movilidad han perdido la posibilidad de conquistar o disputar el dominio del mar. La movilidad depende: a) del radio de acción de los buques; b) de las facilidades de abastecimiento con que se cuente.
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    Lo primero constituyeun problema eminentemente técnico. Su soluación es objeto de constantes estudios e innovaciones de los me- dios de propulsión. Lo segundo, es casi un corolario de lo anterior, y además depen- de de la extensión del teatro de operaciones, del número y ubicación de las bases y de las líneas de comunicaciones de las mismas. Para una potencia naval que no produce su propio combustible para mover la flota, el abastecimiento de este elemento vital cons- tituye un serio problema estratégico, ya que cualquier entorpeci- miento en el aprovisionamiento puede tener fatales consecuencias para la consecusión de las operaciones. En este caso el problema del abastecimiento del combustible en- cierra tres aspectos: a) Su adquisición; b) Su transporte; c) Su almacenamiento. Respecto a la adquisición puede decirse que habiendo divi- saso crédito este aspecto es subsanable, pues nunca ha sucedido que un país en guerra haya tenido dificultades en este sentido. El de- recho internacional permite a los particulares neutrales comerciar por su cuenta y riesgo con los beligerantes, sin que para ello com- prometan la neutralidad del Estado a que pertenecen. Las fuentes de producción están en poder actualmente en la mayor parte de los países en poder de particulares o sociedades anónimas. Este he- cho simplifica la adquisición. Respecto a su transporte, hay que considerar dos situaciones: a) Si el combustible va consignado a un particular; b) Si el combustible va destinado directamente al abastecimien- to de una flota beligerante. Según el derecho internacional, en el primer caso, en el evento de apresamiento del buque, la carga es confiscable, pero no así el barco que lo transporta. En el segundo caso, el apresamiento del buque y su carga, sig- nificaría la confiscación de ambos, por constituir este hecho, un auxilio hostil, penado expresamente por el derecho internacional. En este segundo caso, sería necesario contar con medios pro- pios de abastecimiento, porque seguramente los neutrales no se expondrían a estos riesgos, salvo subidas indemnizaciones. El problema de su almacenamiento es resuelto ya sea por la construcción de estanques o bien de depósitos móviles. Los estan- ques, para que presten los servicios indispensables, deben estar dis- tribuidos convenientemente y dar las seguridades contra bombar- deos aéreos o navales, para lo cual deben construirse subterráneos a prueba de bombardeos. d) BASES.—Nelson vigiló a la flota francesa refugiada en el puerto de Tolón durante dos años y rara vez entró a un puerto. EL DOMINIO DEL MAR. 173
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    174 MEMORIAL DELEJERCITO Pero aquellos tiempos eran los de la propulsión a vela, cuando los buques no tenían otras necesidades que el agua y los víveres, que bien podían recibir en alta mar. Pero hoy en día, que los buques necesitan limpiar sus cascos, reparar sus máquinas y proveerse de combustible periódicamente, se encuentran más ligados a las bases. La aparición del submari- no ha producido una disminución del radio de acción de los buques, pues los obliga generalmente a desarrollar una mayor velocidad y navegar en zig-zag. No hay mejor ejemplo de la debilidad de una flota despro- vista de bases adecuadas que el caso de Alemania en la guerra mun- dial de 1914. Los cruceros alemanes, desprovistos de puntos de apoyo, vaga- ron por los mares, por un corto tiempo, acosados por la falta de bases, y obligados a entrar a puertos neutrales a buscar provisiones donde sólo podían permanecer 24 horas, dando así a sus enemigos informaciones precisas de sus movimientos. Las bases pueden estar constituidas por puertos preparados ex- presamente para el objeto, o bien improvisados para llenar su co- metido, pero en todo caso deben reunir tres requisitos fundamen- tales : a) Situación; b) Recursos; c) Seguridad (Poder). De estas tres necesidades fundamentales Mahan considera que la "situación" es la más importante, porque podrán obtenerse "re- cursos" y "seguridad" por medios artificiales, pero no se puede decir lo mismo tratándose de "situación geográfica". La situación de una base tiene un doble aspecto; primero su posición en relación con el teatro de operaciones; y segunda su si- tuación en relación con las fuentes de aprovisionamiento, o sea, con sus líneas de comunicaciones. Cuando la elección de la situación está al alcance nuestro, la base debe quedar lo más cerca posible del probable objetivo del ene- migo o bien cerca del camino que tenga que seguir para conse- guirlo. En lo que se relaciona a las líneas de abastecimiento de la base debe tenerse en cuenta que no conviene avanzar la base a tal posición que la flota, en vez de preocuparse de las operaciones con- tra el enemigo, tenga que tener una vigilancia constante sobre las comunicaciones de la base. Cuando una base no cuenta con recursos propios, las líneas de abastecimiento de la base toman importancia extraordinaria. Al hablar de recursos de una base, involucramos muchas de sus necesidades: Diques, maestranzas, combustible, alimentos, muni- ciones, repuestos, lugares de descanso para las tripulaciones, etc.
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    EL DOMINIO DELMAR 175 . Aparte de las diques, todo lo demás puede improvisarse, ya sea llevando en buques depósitos, o bien, almacenándolo u obteniéndolo la región. Cuando se instala una base avanzada en lugar apartado, los elementos de la base pueden llevarse en buques. Una base así íns- talada adquiere una ventaja por su movilidad, cuando las operacio- nes que debemos realizar ganan con esta posibilidad de poder mo- ver la base. Naturalmente que esta posibilidad está ligada a la de poder encontrar un lugar estratégicamente colocado y que reúna la seguridad suficiente. El Imperio Británico ha cimentado su poder naval en una ade- cuadadistribucióndesusbases. La seguridad o poder de una base tiene una estrecha relación con el uso que de tal base se proponga hacer en tiempo de guerra. No tiene que ser defendida como a menudo se supone en proporción recta con el poder de la flota que va a usar la base; en reali- dad, la defensa se relaciona principalmente con el período de tiem- po durante el cual deba defenderse contra los ataques del enemigo sin la ayuda de la propia flota. Scapa Flow, base de la flota bri- tánica, no tenía grandes defensas, puesto que la misma flota cons- tituía su mejor defensa. Muchas veces se dice que una base domina tal o cual posición. Por ejemplo, se dice que Gibraltar domina el Estrecho de su nom- bre. Ninguna base domina nada más allá del alcance de sus caño- nes; sólo domina el espacio de aguas navegables que quedan bajo el fuego de sus fortificaciones. Una base como Gibraltar es algo así como una garita de centinela. Es el centinela el que ejercita el dominio y nó las tablas en que ocasionalmente descansa o busca abrigo. Aparte de lo que hemos dicho, una base requiere otras con- diciones : a) Espacio suficiente que permita a los buques fondear den- tro de ella a la gira; b) Fácil recalada con todo tiempo y marea; c) Una entrada que pueda ser defendida. contra los ataques de toda clase de buques; d) Debe quedar, en lo posible, alejada de poblaciones; e) Deba tener a lo menos, abastecimiento propio de agua; f) Debe ser suficientemente amplia que permita ejercicios de artillería, torpedos, etc., o estar cerca de un lugar donde estos pue- dan efectuarse. La necesidad imprescindible que tiene una flota de poseer ba- ses apropiadas, haca que la construcción o preparación de esas ba- ses sea un asunto de importancia como la decisión de cualquier tipo de buque. Aunque esta importancia común los acerque tanto, se diferencian las básete y los buques en una característica funda-
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    176 MEMORIAL DELEJERCITO mental, esto es, que los buques poseen la movilidad que les permite trasladarse de una región a otra, y las bases no pueden hacerlo tan fácilmente. En consecuencia, las bases se levantan en los puntos que se les necesita para permitir a la flota el desarrollo de sus operaciones. Una base es una posición desde la cual una flota puede atacar y a la cual puede volver para proveerse de combustible, municio- nes y consumos, y para las reparaciones de sus cascos; y maqui- narias. Estas últimas necesidades son todas, de importancia vital para una flota, y en realidad su importancia crece cada día con la me- nor autonomía de los barcos modernos, pero la característica prin- cipal de una base es que constituye una posición desde la cual la flota puede atacar. Existe una tendencia exagerada a mirar las ba- ses desde el punto de vista defensivo. Para la marina mercante una base es puerto de refugio, para la Armada es un puerto desde el cual puede atacar. e) LINEAS DE COMUNICACIONES.—Aunque el camino más rápido y seguro de llegar a la victoria es la destrucción del, poder del enemigo, este fin también puede obtenerse indirectamente con la destrucción de sus bases o por la destrucción de sus líneas de comunicaciones. Los ejércitos dependen casi completamente de sus líneas de co- municaciones y se requieren tropas para resguardarlas. Mientras más se alejan los ejércitos de sus bases, menos es su fuerza efec- tiva y- se debilita al mismo tiempo el golpe que pueda descargar. Por otra parte, para un ejército es extremadamente difícil desviar sus líneas de comunicaciones para evitar que puedan ser atacadas por el enemigo. Las flotas, siendo en gran parte completas en sí mismas, no su- fren tanto las consecuencias de estas desventajas; resultan menos afectadas por los ataques contra sus líneas de comunicación, las que no dependen de ninguna vía artificial continua y pueden ser des- viadas, excepto cuando atraviesan algún canal angosto. Podemos decir, por lo tanto, que las líneas de comunicaciones navales están menos expuestas a ataques que las de un ejército; pero, por otra parte, mientras un ejército puede proteger sus Kneas de comunicaciones contra ataques, siempre que no provengan del ai- re, una flota no puede hacer lo mismo debido a la gran facilidad de las fuerzas navales enemigas para atacar nuestras fuerzas y evi- tar ser atacadas. Las líneas de comunicaciones de una base están íntimamente ligadas a los recursos de la base. Pero no pueden ser cortadas por el hecho de instalarse sobre ellas con determinadas fuerzas. Para producir efectos se necesita detener o paralizar el paso de aprovi— sionamientos.
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    EL DOMINIO DELMAR 177 Pero la desventaja mayor que pueden tener las líneas de co- municaciones deuna base, es que exista una base enemiga en sus proximidades. Cuando las líneas de comunicaciones de una base convergen de infinitas direcciones, porque la base es una isla o bien la situa- ción de ella permite este hecho, el enemigo encontrará muchas di- ficultades para detener sus aprovisionamientos. Bermudas y Jamai- ca, batees de la flota inglesa, son débiles como bases, a causa de la longitud de sus líneas de comunicación; pero la paralización, de los aprovisionamientos de Bermudas, a la cual se puede recalar de cualquiera dirección prácticamente, es más difícil que en caso de Jamaica, cuyas líneas de aproximación son limitadas. La gran debilidad de una larga línea de comunicaciones puede remediarse parcialmente si existen otras bases a lo largo de tales líneas y si se cuenta con fuerzas suficientes para traspasar provi- siones de una base a otra bajo su protección. Como ejemplo de este caso puede citarse la cadena británica que forman las bases hacia Oriente: Gibraltar, Malta, Egipto, Aden, Colombo, Singapur y Hong Kong. Estados Unidos, siguiendo una política naval similar, ha des- arrollado la cadena de bases que salen del golfo de Méjico hacia el Este: New Orleans, Key West, Guantánano, Puerto Rico y St. Thomas. III.—Formas de conquistar el dominio del mar: la batalla y el bloqueo. a) LA BATALLA.—La manera más segura de obtener y con- servar definitivamente el dominio del mar consistirá en la destruc- ción de la flota enemiga en una batalla decisiva. Es un principio evidente que el objetivo de toda flota de guerra es la destrucción de la contraria, pero no es fácil inducir a la escuadra enemiga a luchar bajo las condiciones que sean convenientes para nosotros. En la práctica, la estrategia de la potencia naval más poderosa consiste en tratar de obligar a la flota enemiga a combatir; mien- tras la de la flota más débil es evitar el combate hasta que las con- diciones le sean favorables. Cuando los conductores de la guerra naval quieren poner en práctica las 'teorías de Napoleón sobre la destrucción de las fuerzas contrarias, se encuentran con dificultades graves que no se pre- sentan en la guerra terrestre. El valor de esta teoría reside en el hecho de que en la guerra terrestre, siempre que un ejército tenga la fuerza y la voluntad necesarias para ello, podrá obligar al con- trario a. librar una batalla; pero en la guerra naval ocurre de que es imposible acometer al enemigo para darle el golpe decisivo si él M. del E. 4.
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    178 MEMORIAL DELEJERCITO esquiva el combate refugiándose en una base fortificada, en cuyo caso, sólo disponiendo de fuerzas que puedan atacar la posición por tierra, podría alcanzarse el contacto con el enemigo. Cuando se presentan situaciones semejantes, ellas ponen al ata- cante ante un gravísimo dilema. Nada valen en este caso, ni la su- perioridad numérica ni la firme voluntad de vencer, ni los deseos de llegar cuanto antes a una decisión. Sin embargo, existen medios estratégicos para obligar al ene- migo a que abandone sus refugios y compelerlo a luchar. Esos medios son varios y de distinta naturaleza: el ataque al comercio del enemigo, llevado en gran escala, generalmente es el mejor; pero esto exige una posición geográfica favorable. Otros re- cursos pueden ser: el ataque a las expediciones marítimas y la ocupación de islas o zonas costeras que dominen importantes ru- tas estratégicas del enemigo, la amenaza con expediciones de desem- barco y, como expediente singularmente enérgico, el bombardeo de lugares de la costa donde existen importantes instalaciones mili- tares, etc. En todo caso, debe elegirse el medio del cual espere el ene- migo un daño mayor que de la expedición de su flota. En la guerra entre Inglaterra y Holanda, los holandeses se refugiaron con su escuadra entre los miles de escondites que les prestaba su accidentado litoral, desde donde atacaban cuando las circunstancias favorables se lo permitían. Bien pronto se conven- cieron los ingleses de la imposibilidad de conseguir una victoria de- cisiva empleando sus fuerzas directamente contra la escuadra ho- landesa y estimaron que había que discurrir algún recurso estra- tégico adaptado al caso, que hiciera imposible al enemigo persis- tir en su obstinada defensiva, lo hiciera salir de sus refugios y la obligara a aceptar la batalla decisiva. En consecuencia, resolvieron emplear el recurso de amenazar el comercio holandés, poniendo así al enemigo en la disyuntiva de perder su comercio o su flota, com- peliéndolo así a librar la batalla decisiva, y como este método les- fracasara, en la tercera guerra prepararon una amenaza de des- embarco en las costas holandesas, embarcando para el efecto, en Yar- mouth, 15.000 hombres. Este plan fracasó también por la defec- tuosa cooperación entre la flota de transportes y la escuadra de- combate. En la guerra mundial en 1914, las fuerzas navales alemanas sufrieron una gran decepción al comprobar que sus adversarios no estaban dispuestos, como ellos lo esperaban, a exponer sus naves en las proximidades del golfo alemán. Y esta misma esperanza frus- trada los había hecho descuidar la preparación de los medios estra- tégicos para obligar al enemigo a que abandonara su lejanas y se- guras bases, atrayéndolo al alcance de sus fuerzas. Debido a estas, circunstancias las empresas acometidas por la Flota de Alta Mar,
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    EL DOMINIO DELMAR 179 de Alemania hasta el año 1916, se caracterizaron por su aspecto indeciso y borroso. No hubo un plan definido y continuado que se basara en razones estratégicas, ligadas al plan general; de guerra. Pero pudo comprobarse después de la guerra que, a todo in- tento,alemán de bombardear la costa inglesa, toda la flota británica se hizo a la mar en busca de los atacantes, y si no tuvo lugar la batalla decisiva, fué por circunstancias especiales ajenas a los be- ligerantes. La batalla de Jutlandia se llevó a efecto porque la flota alema- na amenazo la única ruta comercial alcanzable desde el golfo ale- mán, saliendo la flota inglesa a interceptarla. Alemania juzgó imposible la invasión de lnglaterra sin el pre- dominio del mar, y como se estimaba que el enemigo no le daría nin- guna importancia a esta amenaza, se prescindió en absoluta de ese medio estratégico de presión. Sin embargo, para Inglaterra el pe- ligro de una invasión de sus islas fué una preocupación perenne. Pero el hecho de que sea la batalla la forma más expedita pa- ra lograr en definitiva el dominio del mar, no debe llevarnos ? considerar la batalla como el único fin de la guerra marítima. Este es un error que ha dado lugar, en guerras del pasado, a graves erro- res estratégicos. En la guerra hispano-norteamericana, los Estados Unidos to- maron las armas para libertar a Cuba del dominio español; se tra- taba, por lo tanto, de una guerra de objetivo limitado; y la ini- ciaron los norteamericanos con una operación acertada, que debía llevar a sus manos el objetivo territorial deseado. Se proponían sen- tar pie cuanto antes en la costa occidental de Cuba, parla prestar pronta y eficaz ayuda a los insurrectos. El transporte de las tropas no ofrecía casi riesgo, dada la favorable posición geográfica, si la flota se limitaba a actuar estrictamente a la defensiva, cubriendo los transportes. Pero los norteamericanos estaban tan imbuidos en la doctrina de la batalla como único fin de la guerra naval, que cuan- do tuvieron noticias de que una escuadra española surcaba el Atlán- tico, abandonaron la protección de los transportes desde el excelen- te lugar de acecho que ocupaban y partieron al encuentro de la escuadra enemiga con la intención de encontrarla y destruirla. Como se considerara que podría interceptársela en las proxi- midades de Puerto Rico, el Almirante Sampson fué autorizado para dirigrise hacia ese punto. Los españoles previeron esa posibilidad y torcieron rumbo, resultado de ello no sólo que los contendores no se encontraron sino que los transportes quedaron abandonados a su suerte, y si los norteamericanos no sufrieron un desastre por este error, fué debido a que la escuadra española en vez de entrar a la Habana o Cienfuegos, que tenían comunicación ferroviaria con el ejércto español se dirigió a Santiago de Cuba.
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    180 MEMORIAL DELEJERCITO Los japoneses, en cambio, cuando ¡sostuvieron su guerra con Rusia, no buscaron la batalla con la Escuadra enemiga refugiada en Puerto Arturo, sino que se dedicaron a proteger sus lineal de transportes de tropas hacia Manchuria. Cuando Rusia envió a Oriente su escuadra del Báltico, el Al- mirante Togo tampoco salió a buscar a la escuadra enemiga, a pesar de las múltiples circunstancias que aconsejaban su destrucción. Pre fírió esperarla en un lugar donde necesariamente debía de pasar si querían cumplir con su objetivo. Fué así, como, en el lugar y en el momento oportuno, con todas sus fuerzas concentradas, asestó de improviso el golpe que lo llevó a la más gloriosa de las victorias navales obtenidas hasta ese entonces: la batalla de Tushima. Aunque el principal y único objtetivo de nuestros esfuerzos debe ser la flota enemiga, no debemos darle el valor de un principio rí- gido. Cada caso tiene su fórmula para cumplir con este principio que es fundamental, pero flexible. La batalla en las proximidades de las bases enemigas es una desventaja apreciable que siempre debe tenerse en cuenta. La flota británica, empleó el bloqueo y aislamiento de Alemania de todas las rutas comerciales del globo, como medio estratégico para obligar a la escuadra alemana a librar batalla; pero nunca fué a buscarla sino que esperó que ésta saliera y se alejara de sus bastes. b) EL BLOQUEO.—Hemos dicho que es raro el caso que am- bos combatientes busquen simultáneamente la batalla. Lo más fre- cuente será que el más fuerte trate de imponerla y el más débil de evitarla, y con ello la escuadra más poderosa no podrá conside- rarse poseedora del dominio del mar mientras no haya logrado in-. movilizar o neutralizar a su contendora por uno u otro medio. El medio más eficaz, en este caso, es el bloqueo. El bloqueo puede tener dos objetos: impedir que la ilota ene- miga emprenda la ofensiva, o bien cortar el comercio marítimo del adversario. En el primer caso, establecemos un bloqueo militar y en el segundo, un bloqueo comercial. El objetivo del bloqueo militar es. impedir que salgan de sus bases las fuerzas enemigas, pero también puede ser un medio para. obligarlas a combatir. Con el bloqueo militar se trata de conquistar el dominio del mar. Con el bloqueo comercial y económico se ejerce el dominio del mar. Para el primero, se emplea la escuadra de combate; para el segundo, los cruceros y buques auxiliares. Tanto el bloqueo militar como el comercial no se ejercerán con un sentido militar o comercial exclusivo. Aun en el caso que pre- valezca el carácter militar, difícilmente se renunciará a atacar el co- mercio si la ocasión es propicia y vice-versa. Elbloqueopuedeestablecersesituadolasfuerzasbloquedoras en las proximidades del puerto o zona bloqueada, o bien a gran dis-
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    ELDOMINIO DEL MAR enuna posición de interceptación de las rutas que condu- cen allí. Han sido muy debatidas las ventajas y desventajas del blo- queo estrecho y del bloqueo a distancia. La adopción del bloqueo a distancia está determinada por tres requerimientos: 1.º) Si se tiene el propósito de hacer salir al ene- migo de su refugio, el grueso de la escuadra bloqueadora se situa- rá lo suficientemente alejada para que resulte tentadora la salida de la escuadra bloqueadora; 2.º) La distancia dependerá de las con- diciones indispensables para que la batalla se produzca con la si- tuación favorable; 3.°) El bloqueo no. deberá producir un desgas- te excesivo de las fuerzas que lo mantienen. Es necesario que pue- da librarse la batalla decisiva en condiciones adecuadas. Para adoptar el bloqueo estrecho es indispensable tener una fuerza más poderosa que la del enemigo y que además sea capaz de contrarrestar de día y de noche el ataque de los submarinos, des- tructores y aviones enemigos. Dadas las dificultades que entraba el bloqueo estrecho, debe preguntarse en cada caso si existe correspondencia entre lo que se expone y el fin estratégico que se persigue. En muchos casos se lle- gara a la conclusión de que puede substituirse el bloqueo estrecho por el bloqueo a distancia sin menoscabo del fin estratégico que se per- sigue, ya que el límite entre ambos bloqueos no está claramente de- marcado. Durante la guerra mundial de 1914 los ingleses adoptaron una combinación de los dos métodos de bloqueo. Mientras el grueso de la flota inglesa se instaló en Scapa Flow, en las islas Orcadas, con la misión de vigilar todo el mar del Norte, el resto de la flota se hizo cargo de la protección de la zona del canal de la Mancha, apo- yada en las bases del canal. En lugar de establecer líneas permanentes de bloqueo, se or- ganizaron frecuentes cruceros de escuadras de exploración que atra- vesaban todo el mar del Norte, cambiando constantemente de direc- ción. Por este sistema se conseguía ocultar al bloqueado la posi- ción y distribución de las fuerzas bloqueadoras, y se dificultaban asimismo las ataques a estas fuerzas. Así fué cómo desde principios de 1915 la flota de comísate in- glesa, permaneció generalmente en la rada de Scapa Flow, y la de cruceros se mantuvo en el mar haciendo frecuentes incursiones ha- cia el Sur. La intervención que estas últimas fuerzas tenían en el bloqueo fué gradualmente reduciéndose a medida que se iba aumen- tando el número de las naves que integraban la X. Escuadra de Cruceros, la cual llegó a contar de 24 cruceros auxiliares que te- nían por base, unos, el Clyde, y otros, el Mercy. Estaban estas na- ves agrupadas en cuatro divisiones que cruzaban en distintas zonas: una el Norte de las islas Faeroer's y otra al norte de las Shetland, 181
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    182 MEMORIAL DELEJERCITO una tercera entre las Faeroers's y Sule Skerry y la cuarta al oeste de las Hébridas. Con esta disposición era lo más probable que quien intentase franquear la línea de bloqueo habría de encontrarse for- zosamente con alguna de las cuatro divisiones. Esta escuadra de cru- ceros, cumpliendo la misión de su cargo, patrulló en 1915, doscien- tas veinte mil millas cuadradas más o menos; detuvo e inspeccio- nó 2281 buques y 817 barcos pesqueros; 745 buques fueron condu- cidos a puerto para revisión más completa; y efectuaron el bloqueo de manera tan eficaz, que en los cinco últimos meses de ese año solamente 77 buques no inspeccionados llegaron a Noruega y Di- namarca. Sólo 8 buques con importantes cargamentos de contra- bando lograron esquivar a la X. Escuadra, y el comercio marítimo de Alemania quedó suspendido totalmente, con excepción del que se practicaba en el mar Báltico. A esta acción de Inglaterra, los alemanes respondieron con el contrabloqueo de las aguas circundantes a las islas británicas por medio de minas y submarinos. El sistema de bloqueo estrecho por medio de minas fué desarro- llándose por ambos lados con cierto éxito. Así fué como los in- gleses cerraron el paso de Calais con una barrera de 4.000 minas colocadas en diez líneas fondeadas a distintas profundidades. Esta barrera la iluminaban de noche para obligar a los submarinos ale- manes que trataran de forzar ese paso a sumergirse. Más tarde, cuando entraron a la guerra los Estados Unidos, los aliados esta- blecieron un campo minado de 250 millas de longitud entre Norue- ga y las islas Orcadas, con minas fondeadas hasta 274 metros de profundidad. Valiéndose de la mina de antena aportada por Es- tados Unidos, este campo tuvo ,100,000 minas, a pesar de que del tipo corriente se habrían necesitado 400.000. Los alemanes, por su parte, trataron varias veces de embo- tellar a las escuadras inglesas dentro de sus bases, fondeando cam- pos minados en las bocas de los puertos militares. Pero la eficacia de los campos minados dependía, en gran par- te, de la posibilidad de poder vigilarlas, pues si esta vigilancia no existía, a los primeros desastres el beligerante afectado los hacía barrer. Sin embargo, puede decirse de acuerdo con la experiencia ob- tenida en la guerra 1914-1918, que el (bloqueo por medio de minas, no dió los frutos correspondientes al gigantesco esfuerzo que sig- nificó la fabricación y empleo de tan enorme cantidad de material. (Continuará).
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    Los combustibles líquidos. IDEASPARA LA SOLUCION DEL PROBLEMA EN CHILE. PorelMayorSr.CarlosGuiraldesM. Introducción. El reemplazo de la energía animal por el motor, planteó la ne- cesidad del combustible. La difusión inmensa que ha tenido éste en todas las actividades humanas ha planteado a gran cantidad de países el grave problema de los combustibles, Chile participa de él en grado sumo, no porque le falten combustibles sino porque no ha sabido explotarlos, adaptarlos y aprovecharlos en los progresos in- dustriales. Por esto los combustibles son asunto de actualidad desde hace muchos años y seguirán siéndolo. El automóvil y la aviación han exigido la bencina como carburante. Nosotros no tenemos como pro- ducirla en la forma común y corriente, no tenemos petróleo y de- pendemos del extranjero por ello. Pero es el caso de que no sólo con bencina se mueven los moto- res y en Chile tenemos substitutos interesantes de la bencina y del petróleo. Lo que se necesita es encarar con verdadero patriotismo la explotación de esas riquezas de nuestros suelos para dar más tra- bajo y bienestar al pueblo por el desarrollo de nuevas industrias que no serán parásitas, evitando paralelamente la salida del poco oro que poseemos, al extranjero. La internación de bencina, petróleo y lubricantes está conteni- da en el cuadro 1. De su examen podemos comprobar que la tenden- cia es de fuerte aumento y las sumas que salen del país por este ca- pítulo son importantes. La excesiva dependencia del extranjero en este orden de cosas, nos plantea continuos problemas internos. Basta recordar los suce- sivos conflictos que han debido resolver las autoridades con los
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    184 MEMORIAL DELEJERCITO "gondoleros".. Hoy, para evitar situaciones difíciles, el Gobierno se ha visto forzado a continuar concediendo la prima de $ 0.50 por litro de bencina para los autobuses de Santiago y $ 0.30 para los de Valparaíso, otorgada años atrás. Todo lo anterior se vería fuertemente agravado en caso de un conflicto bélico, pues no es aventurado estimar que los consumos se duplicarían y triplicarían. Si agregamos los riesgos del transporte por tratarse de contrabando de guerra se ve claramente que los com- bustibles juegan un papel preponderante en nuestra Defensa Na- cional. En el deseo de contribuir en algo a buscar nuestra solución al problema de los combustibles, presento este sencillo trabajo de di- vulgación de informaciones, en la forma más resumida posible y precedido de una corta explicación teórica para la mejor com- prensión. Estudio teórico. En su más amplia acepción, la palabra "Combustible" podría envolver a toda substancia capaz de entrar en combustión y esto, mirado desde el punto de vista químico, podríamos decir que es una oxidación capaz de producir calor transformable en energía. Para precisar nuestro estudio, llamaremos combustible sola- mente a toda substancia que al arder en el aire es capaz de produ- cir calor en una cantidad tal o a un costo lo suficientemente bajo que permita su aprovechamiento como fuente de calor o energía para usos domésticos o industriales. Las substancias que cumplen con estas condiciones son, hasta hoy, exclusivamente las que contienen "carbono". Voy a designar como carbono al elemento químico para diferenciarlo del combusti- ble ordinario llamado "carbón", que no debe confundirse con aquel, pues éste es un producto compuesto en que la base fundamental sí que es el carbono. Por principio, en todo combustible encontraremos dos elemen- tos, el C y el H, a veces también, el 0, como constituyentes princi- pales. Los dos primeros, al oxidarse o sea entrar en combinación con el oxígeno, realizan la combustión, pues la reacción química produ- cida da calor en cantidad. Así por ejemplo, si combinamos, es decir, quemamos, 1 Kgr.de carbono con oxígeno podemos tener: 1. C + O = C O + 2440 Calorías, o bien 2. C + O2 = C O2 + 8150 Calorías si el oxígeno es abun- dante.
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS185 Si quemamos 1 Kgr. de H con el oxígeno necesario tendremos: 3. H2 + 1/2 O2 = H2 O (gaseosa) + 28630 Calorías. H2 + 1/2 0 2 = H2 O (líquida) + 33990 Calorías. Pero en una combustión ordinaria de un producto cualquiera no se realizan estas ecuaciones tan simples sino que se producen muy variadas fases antes de obtenerse los productos finales de to- da combustión completa: CO2 y H2O (vapor). Estas fases depen- den de numerosos factores entre los que podemos citar la naturale- za del combustible (composición), la temperatura y presión a que se realiza la combustión. Así por ejemplo, en un gasógeno se producen las reacciones de las ecuaciones 1 y 2, pero también puede producirse esta otra: C O2 + C = 2C0 — 3270 C, que es una reacción que para efec- tuarse consume calor. Dijimos que los combustibles conocidos son a base principal de C. H. y O. y efectivamente la composición de ellos podemos verla en el cuadro 2. Petróleo es una combinación a base de Carbono e Hidrógeno, que podríamos escribir: Cn Hm y de cuya complejidad nos puede dar idea el cuadro 3, de los productos de su destilación. Su combustión nos dará diferen- tes cantidades de calor, según su origen y composición. El alcohol etílico tiene por fórmula química C2H5 O H y nos da una reacción de combustión: (Alcohol absoluto) C2 H5 O H -f 3 O2 = 2CO2 + 3H2O + 6400 Cal. El metano, es un gas natural nos da: CH4 + 2O2 = CO2 + 2H2O + 8005 Cal. El hecho de que todos están constituidos por los mismos ele- mentos fundamentales, el C y el H, podrá darnos una explicación de por qué podemos pasar de unos a otros, como veremos más ade- lante. El oxígeno mismo de los combustibles podrá darnos quizás una mejor explicación de estos numerosos fenómenos. Todos los com- bustibles naturales y por tanto también los artificiales que se deri- van de ellos de un modo indirecto, deben su formación a la vida orgánica y en último término al proceso de asimilación que consiste en la transformación de CO2, producto de la respiración de los ani-
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    186 MEMORIAL DELEJERCITO males, en hidratos de carbono, como la celulosa, el almidón y la glu- cosa. Esta transformación va acompañada de desprendimiento de oxígeno y absorción de los elementos del agua: 6 CO2 + 6 H2O == C6 H12O6 + 6O2 glucosa n (C6 H1 2 O6 ) = (C 6 H10 O5 ) n + n H2O celulosa También pueden ser comprendidos en los productos del proceso de asimilación los albuminoides, las substancias curtientes, las gra- sas, los aceites volátiles, en una palabra, todas las substancias ve- getales. La cantidad de energía que contienen los hidratos de car- bono y demás substancias mencionadas proceden de la luz del sol, pues el proceso de asimilación es un proceso fotoquímico en el cual la energía luminosa absorbida por la clorofila de las partes verdes de las plantas se transforma en energía química, que a su vez al arder en los vegetales se manifiestan en calor como calor de com- bustión. El animal no posee las facultades sintéticas de las plantas; la cantidad de energía de la substancia animal procede por lo tanto de las substancias vegetales absorbidas en la nutrición y es asimis- mo energía solar acumulada. La energía solar acumulada en las plantas o en los animales encuentra su expresión numérica en el calor de combustión de es- tas substancias, es decir, en el número de unidades de calor que de- sarrolla un Kgr. de esta substancia en su combustión completa, cuan- do el anhídrido carbónico se desprende en forma gaseosa como pro- ducto de la combustión y el agua formada en la combustión se re- coge en estado líquido. Como se indicará más adelante, el contenido de energía en los combustibles se expresa generalmente en la prác- tica, por el poder calorífico, es decir, por el número de unidades de calor que desprende 1 Kgr. del combustible en su combustión, su- poniendo que el agua de combustión se obtiene en forma de vapor. El poder calorífico de los principales combustibles está conte- nido en él cuadro 2, donde podemos hacer algunas comparaciones. Los diversos combustibles conocidos podemos clasificarlos se- gún el cuadro 4.
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    188 MEMORIAL DELEJERCITO CUADRO 4 A. PRODUCCION DE ALCOHOLES DURANTE LOS SIGUIENTES AÑOS. Años 926 927 928 929 930 931 932 933 934 935 936 937 Potable 3.123.630 2.974.232 2.590.246 2.171.075 1.759.833 819.265 909.809 978.819 1.037.835 1.170.620 1.522.940 1.855.009 Desnaturalizado 1.472.785 1.468.317 1.703.534 2.232.311 2.175.006 1.621.545 1.853.610 957.658 1.215.530 3.040.841º 2.979.129º 3.223.144º Total 4.596.415 4.442.549 4.293.780 4.403.386 3.934.839 2.440.810 2.763.419 1.936.477 2.253.365 4.211.461 4.502.069 5.078.153 º Incluido el alcohol deshidratado. Reemplazo de los combustibles importados. El reemplazo de los combustibles importados se podría encarar por diversos caminos, pero ninguno por el momento llevaría a la solución completa, a la eliminación total de la importación. Existen numerosas soluciones parciales, como he dicho, que más de una vez habrán llegado a conocimiento de los lectores, especial- mente por informaciones de prensa. Éstas son, y me propongo analizarlas someramente: 1.—Alcohol etílico en mezcla con bencina. 2.—Producto "Crima". 3.—Gasógenos. 4.—Esquistos bituminosos. 5.—Petróleo obtenido del carbón. A.—Destilación de carbonos a baja temperatura, B.—Hidrogenización de carbones. C.—Bencina sintética "Kogasina". 6.—Empleo del gas de alumbrado. 7.—Petróleo surgente.
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS189 Alcohol etílico. Es muy conocido el hecho de que el alcohol etílico puede usar- se, en mezcla con bencina, como carburante de motores. En Chile se ha usado en esta forma y se le usa a pesar de la inmensa resis- tencia que se le hizo en un comienzo procurando, con malas artes, demostrar la inconveniencia de su empleo. Hay que hacer notar que el alcohol usado en estos fines, debe ser previamente deshidratado, es decir, privado de agua hasta lími- tes muy estrechos, siendo entonces, en cuanto al grado de pureza, un producto distinto del empleado en los demás usos. Los porcentajes usados hasta hoy han sido muy bajos 2 al 5%. Sin embargo, está probado que el porcentaje técnicamente más fa- vorable está entre el 25 y el 30%. Del cuadro 4 A. de producción de alcohol podemos deducir que aún empleando el total de él pro- ducido, en el año de máxima producción (1937) sólo habríamos dis- puesto de 5.078.153 lts., para atender a un total de consumo de ben- cina (a granel) 102.615.500 lts., en el mismo año, lo que equivale a sólo un 5% de ella. Para llegar a reemplazar el 30% del consumo de bencina, en la actualidad, por alcohol, necesitaríamos una cifra cercana a los 40 millones de litros de alcohol con. tendencia al au- mento. Además, el precio de producción y venta de este combusti- ble no permite mantener en la actualidad precios bajos para la mezcla. Las fuentes de producción de este alcohol son: La uva, loe gra- nos, las melazas (caña de azúcar, remolacha) ; pero podremos agre- gar una fuente más, no explotada en Chile: la madera. El proceso se basa en la sacarificación de la madera por medio del ácido clorhídrico diluido, a una temperatura de más o menos 180º. Se puede utilizar cualquier clase de madera (ramas, troncos, aserrín, etc.). El proceso de fabricación permite producir azúcar de muy buena calidad y alcohol etílico con un rendimiento de 25% de la madera empleada. Cálculos hechos hace pocos años, en el país, permitían esperar que esta industria era perfectamente posible de instalarla en Chile, ya que la materia prima, madera, puede considerarse que puede ob- tenerse sin mayor valor que su costo de corte. Aún más, hoy día se puede decir que los dueños de terrenos ocupados por bosques im- productivos, necesitan gastar buen número de pesos para poder de- jar utilizables esos terrenos, es decir, el bosque en muchas partes pasa a tener un valor negativo. Luego toda industria que valorice la madera, prestará incalculable utilidad al país fortificando su eco- nomía. Sobre la base de obtener 25 litros de alcohol por cada 100 Kgrs. de madera y considerando que cada hectárea de bosque puede dar, por término medio 100 T. de madera, podríamos decir que por cada hectárea explotada obtendríamos 25.000 litros de alcohol. Ahora bien
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    190 MEMORIAL DELEJERCITO si tratáramos de obtener el reemplazo del 25% de la bencina del consumo ordinario (a granel) necesitaríamos una cifra superior a 30.000.000 de litros de alcohol al año, lo que exige una explotación de más de 1.200 Has. de bosques al año. De esta cifra podemos de- ducir la importancia enorme que una industria de esta clase podría tener y las proyecciones económicas de ella. Producto crima. En Suiza se ha ensayado con buen resultado, según los certi- ficados presentados por los fabricastes; un producto a base de alco- hol etílico llamado "producto Crima", cuya potencia calorífica in- ferior es de 6558 Cal.|Kgr. y que permite su utilización directa en los motores sin necesidad de hacerles a éstos modificación alguna, bastando regular los carburadores. Este producto es una mezcla de: 74% de alcohol etílico, 23% de éter sulfúrico y 3% de agua, más o menos. Se hace notar de que el producto no resulta buen carburante solamente de mezclar dichas substancias en las proporciones indicadas, sino que esta proporción de productos y las cualidades de él resultan del tratamiento catalí- tico a que se somete al alcohol para obtener este producto. En otras investigaciones, el que esto escribe había ya encontra- do un proceso químico análogo y cree que este caso es asimilable y fácil de implantar en Chile, si se industrializa la explotación de la madera para obtener azúcar y alcohol, para someter a este último a un proceso catalítico con catalizadores nacionales. Es indudable que teniendo un combustible nacional que pueda reemplazar totalmente en el motor a la bencina, la amplitud de la industria planteada anteriormente tomaría proporciones inmensas, y el reemplazo del combustible importado podría hacerse en propor- ciones mucho mayores al 30% de la bencina ya indicado. En Argentina se hizo un ensayo con alcohol argentino transfor~ mado en Suiza; pero sus resultados no han sido del todo satisfacto- rios y se está haciendo una investigación en el producto empleado para averiguar las causas de este fracaso. Es este un asunto sumamente interesante para nosotros, al cual debemos darle mucha importancia por las proyecciones ya manifes- tadas que puede tener en la economía del país. Sería muy intere- sante poder efectuar pruebas con nuestros alcoholes o bien que, nuestros técnicos presenciaran las nuevas pruebas que puedan ha- cerse en Argentina. 3.—Gasógenos. Para la mejor comprensión de las ventajas y desventajas del empleo de gasógenos en los vehículos motorizados, como un modo de eliminar la bencina, voy a dar una breve explicación teórica de los fenómenos principales que rigen el empleo de los gasógenos.
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS191 Un gasógeno consiste, en síntesis, en un depósito u hogar, den- tro del cual se realiza una combustión de materias a base de carbo- no: leña, carbón vegetal, carbón mineral, etc. Se procura quemar el combustible en forma incompleta de modo de no producir: C + O2 = CO2 + 8150 Cal. (anhídrido carbónico) C + O = CO + 2440 Cal. sino (óxido de carbono) diferencia 5710 Cal. de modo que después de un enfriamiento y una limpieza adecuados, el CO llegue al carburador donde se mezcla con aire y luego ésta se quema en los cilindros del motor produciéndose la explosión que de- jaría en libertad 5710 calorías por cada Kgr. de CO que llegue al motor. El carbón o leña se quema por la introducción del aire en el ho- gar y éste sólo lleva un 21% de oxígeno, indispensable a la combus- tión, y va acompañado de 79% de N. que no toma parte en la reac- ción pero que acompañará al CO al entrar a los cilindros del motor Se ve entonces que la mezcla resultante debe ser más pobre en ener- gía que el CO puro y, efectivamente, su potencia calorífera es alre- dedor de 1.000 Cal/Kgr. solamente. Fig. 1 La producción de CO en el gasógeno no es una reacción senci- lla. Junto con producirse el CO se genera simultáneamente CO2 y la preponderancia de uno u otro en los gases de la combustión de-
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    192 MEMORIAL DELEJERCITO pende en gran parte de la temperatura del gasógeno, de la cantidad de aire que entra en él y de la forma en que se realiza esta com- bustión. Con motivo de la crisis del año 1931, el año 1932, en la impo- sibilidad de importar para el país bencina a un precio razonable y en la cantidad necesaria, se introdujo en los autobuses, camiones y, aún en automóviles particulares para pasajeros, el empleo del gasó- geno a leña o carbón de leña. El empleo fué necesario encararlo en forma precipitada, en cir- cunstancias que nadie tenía experiencias al respecto y a base de construcciones nacionales para lo cual los constructores no estaban preparados. Es por esto que este tanteo debía tener todos los inconve- nientes de las improvisaciones. Así salieron poco a poco numerosos vehículos funcionando con el sistema de gasógenos, los cuales, fuera de evitar el consumo de combustibles importados, significaban una economía apreciable por la diferencia de precio del nuevo combus- tible con la bencina. (En la actualidad, se estima que un buen gasó- geno debe permitir el reemplazo de 1 litro de bencina por 1,5 Kgr. de carbón). Es interesante hacer notar que esto resultaba a pesar de la falta de personal competente para manejar y la calidad ver- daderamente de improvisados de los gasógenos. Como hemos visto por la parte teórica sobre funcionamiento del gasógeno, este combustible tiene en sí mucho menos energía que la bencina y, en consecuencia, usado en los mismos motores de bencina debe esperarse una disminución de potencia de éstos. Efectivamente es así. La potencia disminuye hasta en un 40%. Las Velocidades posibles disminuyen también, de aquí resulta que un autobús, en es- tas condiciones, no podrá arrancar tan rápido como uno a bencina.
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS193 Todos conocemos la forma desordenada e insegura en que ha funcionado siempre la movilización por autobuses en Santiago. El hecho de que no sea una sola entidad la que controla; el total de los problemas e intereses de las "góndolas" sino que, en cada línea, exis- ten numerosos dueños de uno o varios vehículos, gente que vive de ellos, obligaba a una competencia de autobús a autobús. En esta forma, el motor a bencina le sacaba ventaja económica al de gas pobre, por cuanto le quitaba los pasajeros. Este y el hecho de que el gasógeno requiera un mayor cuidado del chofer para su mejor rendimiento, fueron la causa de que, apa- rentemente, el gasógeno fuera un fracaso en Chile. Sin embargo no existe tal fracaso, propiamente dicho. Hoy día existen numerosos vehículos industriales y agrícolas movilizados a gas pobre, y el Departamento de Movilización Industrial cuenta con informaciones de sus dueños que los recomiendan como una buena solución técnica y económica, pues ¡hay quien asegura obtener una economía del 70% en el combustible. Este ensayo hecho en Chile, se confirma favorablemente en Europa. Francia ha encarado seriamente el reemplazo de los combusti- bles importados por los que produce su suelo. Largos años de estu- dios y experiencias le han permido llegar a buenas soluciones. Así, entre otras soluciones ha dispuesto, por los medios legales, que todas las empresas de transportes deberán tener en lo sucesivo un 10% como mínimo de vehículos de esta clase, mínimo que podrá subirse a 20% en ciertas regiones. Además favorece con disminución de im- puestos que importan una prima importante a todos los vehículos que usan combustible nacional. Italia ha transformado casi la totalidad de sus autobuses para que puedan usar gasógenos y dictado una serie de medidas legales para apoyar esta clase de vehículos. En esta forma los fabricantes de automóviles de esos países han dedicado particular interés por la producción y perfeccionamiento de un conjunto armónico motor-gasógeno, en forma tal que las mu- chas incomodidades que podían hacerse valer en las máquinas anti- guas hoy ya prácticamente no existen. En la parte militar podemos citar dos experiencias interesantes hechas en Francia e Italia, que demuestran que estos vehículos tie- nen también un gran interés militar. Según informaciones de la "Revista de las Tropas Coloniales", francesa, "desde el 20 de Agosto al 1.» de Octubre de 1936, 140 ca- miones a gasógenos (de los cuales 100 en servicio desde 7 años) del 122° Escuadrón de "Trenes de Equipaje" tomaron parte en las maniobras de Mailly y del Sur-Oeste y, divididos en dos columnas iguales, recorrieron en 40 días, un vasto perímetro de 4.000 Kms., M. del E. 5.
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    194 MEMORIAL DELEJERCITO la Francia de Sur a Noreste, participando en numerosas exposicio- nes de vehículos a gasógeno, organizadas por la Dirección General de Aguas y Bosques. "Estos camiones no usaron sino leña y hacían, una carga para cada 250 Kms. poco más o menos. La puesta en marcha después del encendido no necesitó sino un minuto de espera. La lubricación fun- cionó mejor, porque faltando la bencina, el aceite no podía disol- verse en ella, cosa que ocurre en los motores a nafta. Fig.3 "En la campaña ítalo-Etíope, Italia, habría tenido 600 camio- nes de esta clase, 300 en el frente Sur y 300! en la línea Massaauha- Asmara. Una columna experimental compuesta de 60 camiones a benci- na y 60 a gasógeno permitió comparar los consumos de combustibles que fueron 28.000 litros de bencina para 35.000 Kgrs. de carbón de madera". Y ahora debemos agregar a Suecia y Brasil, países que se han lanzado decididamente al empleo del gasógeno para reemplazar la bencina y el petróleo de los motores de automóviles. Los autobuses de Santiago, solamente, consumen al año 10.000.000 de litros de bencina más o menos. Un litro de bencina puede ser reemplazado por 1 1/2 a 2 Kgrs. de carbón de madera. Si quisiéramos reemplazar la bencina por carbón en este solo ser- vicio, habría margen para una industria que debiera producir unos 20.000.000 Kgrs. de carbón. Cada hectárea de bosques produce 10.000 Kgrs. de carbón, como mínimo, lo que daría una explota- ción de 2.000 Ha. al año sólo para esto. Estas 2.000 Ha. racional- mente explotadas permitirían ahorrar la importación de productos
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS ornoácido acético puro, ácido acético comercial, ácido piroleñoso, tona, aldehido fórmico,. cuyas cifras de internación pueden verse en el cuadro 5. Además de lo dicho con respecto a sub-productos de la destila- ción de la madera, debemos agregar de que la importación de car- de madera común ha alcanzado también cifras importantes y que una industria bien instalada puede absorber: (ver cuadro 6). Sin pecar de exagerados podríamos asegurar que el 50% del consumo total de bencina podría reemplazarse, en poco tiempo, por carbón de madera, con una política adecuada. Esto significaría una explotación de unas 6.000 ¡Ha. anuales de bosques, con el natu- ral aprovechamiento de sub-productos. Esto nos da ocasión de crear una industria importante que daría vida a mucha gente fuera de impedir la salida de una cantidad apreciable de oro al extranjero. Estudios de la Caja de Colonización Agrícola estiman en 15.000.000 Ha. la superficie de bosques no maderables verdaderamen- te explotables en el país, de Colchagua a Magallanes, correspondien- do más de 70% a la zona Cautín al Sur. El rendimiento en madera sería de 100, a 400 m3. por hectárea. Fuera de esto habría que considerar los matorrales aprovecha- bles, cuya superficie se estima en una cantidad superior a 5 millo- nes de Ha. con un rendimiento variable entre 5 y 80 T/ha., los que se extienden de Atacama al Sur. Por otra parte, estiman en más de 1.00.000 Ha. la superficie aprovechable en bosques, que en la actualidad no está plantada. Como se ve, los recursos en bosques no aprovechables como ma- dera son inmensos, de modo que aunque las cifras enunciadas piara una explotación anual para combustibles, no pueden asustarnos. Esquistos bituminosos. Llamamos esquisto bituminoso, a una roca impregnada de una substancia llamada "Kerógeno". Esta substancia no es un petróleo sino que al ser sometida al calor genera petróleo y bencina. Los esquistos se encuentran en yacimientos constituidos por ca- pas de amplitud y espesor variables. La cantidad de petróleo que puede dar este esquisto es también variable. En Chile se han ubicado dos zonas con esquistos que, según los estudios efectuados hasta hoy, podrían ser comercialmente explota- bles. Estos son: a) Lonquimay que abarca una zona en el curso su- perior del río Bío-Bío, comprendida entre los grados 38º 25' a 38° 42' de latitud Sur y 71º 15' a 71º 10' de longitud Oeste. EL centro del yacimiento se encuentra a unos 15, Kms. del pueblo de Lonqui- may y a 80 Kms. del Curacautín. b) El Pular, situado a 217 Kms. en línea recta y 260 Kms. por camino al E. S. E. de Antofagasta y a 25 Kms. al N. O. del punto más cercano de la frontera Argentina. Dista unos 25 Kms. en línea recta de la Estación Augusta Victo-
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    196 MEMORIAL DELEJERCITO ria del F. C. a Salta. Los afloramientos quedan ubicados en el curso superior de la quebrada de Pajonales y el de la quebrada Peñablan- ca, de 3.900 a 4.300 mtrs. sobre el nivel del mar. Se puede llegar hasta el mismo yacimiento en automóvil desde Antofagasta en unas 10 a 12 Hrs. El yacimiento queda en el 24º 25' de latitud Sur y el 68º 35' de longitud Oeste. Con respecto al primero, el estudio más serio efectuado, ha com- probado la presencia de numerosos mantos de muy diversos espeso- res y leyes, colocados en estratos superpuestos y guardan una incli- nación que los hace penetrar de E. a O., con numerosos plega- mientos. De estos mantos se han considerado como posiblemente explo- tables, 2 de ellos. Los demás, debido a su pequeño espesor o a su baja ley, no parecen útiles. De estudios hechos en Alemania con esquistos de Lonquimay, el año antepasado, resulta posible de tratar comercialmente este mate- rial al que se le asigna un rendimiento de 100 ltrs./Ton. del cual se produciría bencina, aceite Diesel y asfalto. Para una planta que trate 1.000 toneladas de esquistos en 24 horas, se prevé una producción mensual de: 975 T. de bencina, 293 T. de aceite Diesel y 697 T. asfalto. El costo de la planta sería de unos 50 millones de pesos y la renta probable de aproximada- mente 21 a 19% del capital. La comisión de ingenieros que estudió el yacimiento calculó una cubicación de: más probable probable posible 101.490.000 ton. 118.957.000 ton. 714.000.000 ton. Como se ve una planta de la magnitud indicada tendría, con la cubicación más probable, para trabajar más de 300 años. En el yacimiento del Pular se ha encontrado mantos de mayor potencia (espesor) y mayor ley que los de Lonquimay; pero la tensión del yacimiento es menor; por lo menos en cuanto ha sido posible explorarlo por sus afloramientos. Todas estas informaciones deben ser confirmadas por un ade- cuado estudio minero, haciéndose los sondajes necesarios para pode cubicar esquistos a la vista que permita determinar la verdadera im- portancia de los yacimientos en su aspecto comercial. En todo caso podemos asegurar, que estos materiales sometido a destilación pueden darnos petróleo crudo, bencina, aceite Diesel, aceites lubricantes, parafina, etc., según el proceso a que se les so- meta. Por esto es indispensable que nuestro Gobierno se intereses por llevar adelante los estudios para la explotación, la cual aún cuando resultara anti-económica, nos dejaría las enseñanzas nece- sarias para su aprovechamiento en casos de urgencia; sería una in- dustria de guerra (cuadro 7).
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    200 MEMORIAL DELEJERCITO 5.—Petróleo obtenido de carbón mineral. A.—Destilación a baja temperatura. Los carbones destilados a baja temperatura, entre 400º y 500º, especialmente los más nuevos, dan bencina y alquitrán que, trata- do convenientemente, produce aceites combustibles y lubricantes análogos a los que resultan de la destilación del petróleo (cuadro 8). En experiencias hechas en Alemania con carbones chilenos, el año 1929, buscando la obtención de un buen coke metalúrgico, se. obtuvieron los siguientes resultados: 1ra. 2.º Coke obtenido 70,5% Alquitrán 8,36% Gas 189 m3/T. Bencina obtenida del gas ... .... 4,44 Kg./T. 68,3% 9,42% 168,0 m3 4,39 Kg. T. T. El tratamiento del alquitrán dió: Aceite liviano, combustible para motores 2,2% el peso del al- quitrán; Aceite de combustión (Diesel) ; Aceite de calefacción, con un contenido de 9,6% de parafina sólida; Breas. Como se ve, ésta también es una fuente de obtención de com- bustibles líquidos, relativamente sencilla desde el punto de vista técnico. El tratamiento de nuestros carbones, en estos tiempos, con este objeto, aun cuando no había mercado suficiente para las posibili- dades de producción de carbón, tenía una dificultad apreciable en la falta de mercado para el coke resultante, que correspondía a un 70% m/m. del carbón tratado. Hoy las causas que impiden la obtención de combustibles lí- quidos, por este sistema, son otras, como veremos más adelante. B.—Hidrogenización de carbones. Del cuadro de composición elemental de los combustibles pode- mos ver que el petróleo y la bencina son compuestos químicos a base de C y H. Estos mismos elementos los encontramos en el carbón mi- neral, pero no combinados. El contenido en H del carbón disminu- ye con la edad, así la antracita tiene mucho menos que la turba. Para obtener petróleo, partiendo del carbón mineral, debere- mos agregar hidrógeno y hacer reacciones los elementos principales C y H.
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS201 Como estos elementos no reaccionan en las condiciones ordina- rias, ha habido que someterlos a presiones de 150 a 200 atm. y tem- peraturas alrededor de 450º. Sobre estas, condiciones esenciales se han ensayado varios métodos de fabricación, tratando de obtener una disminución considerable de las presiones de trabajo, causa de la mayor dificultad y costo de la producción de petróleo por estos medios. Esto se ha obtenido por el uso de catalizadores. Sin. embar- go, y aun cuando en Alemania e Inglaterra se ha trabajado mucho en este sentido, todavía no es una solución comercial en ninguno de los dos países. Se ha calculado que el consumo de carbón para obtener petró- leo resulta de 4 T. de carbón para una de petróleo. En esta forma, si tuviéramos la posibilidad de producir más o menos económicamente petróleo por esta vía, necesitaríamos 3.280.000 T. de carbón sólo para producir el petróleo crudo consu- mido en 1938. Como veremos más adelante esto no sería posible. C.—Bencina sintética "Kogasina". Siguiendo los trabajos científicos que dieran lugar a la produc- ción de petróleo por hidrogenización del carbón, llegamos a un úl- timo procedimiento para obtener combustibles líquidos partiendo del carbón. Este es sumamente interesante porque no exige ya cier- ta calidad de carbón ni el trabajo a las enormes presiones del pro- cedimiento Bergius, antes mencionado. En resumen, consiste éste en someter a reacción una mezcla de una parte de óxido de carbono y dos partes de H., en presencia de catalizadores a base de fierro, cobalto, níquel, manganeso, óxido de aluminio u otros. Las temperaturas del proceso llegan a 400º en al- gunos aspectos de purificación; pero la reacción misma se efectúa a temperaturas variables entre 180º - 250°, según el catalizador em- pleado. Por su parte el proceso mismo es fuertemente exotérmico, dando 600 calorías por m3. de gas de síntesis, lo que plantea un problema de refrigeración. Por este procedimiento se obtienen dos productos principales: Uno que puede reemplazar a la Nafta ordinaria pero necesita, que se le agregue un anti-detonante para su mejor utilización en moto- res de automóviles. Esto podría ser un 20% del alcohol ó 1% de tetratilo de plomo. El otro producto está indicado como un gran substituto del aceite Diesel, una vez que se le ha quitado la para- fina sólida que contiene. Entre los productos secundarios posibles de obtener en esta fa- bricación, encontramos: los alcoholes propílico, butílico y amílico. El tratamiento de los productos principales permite además la obtención de lubricantes de gran calidad.
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    202 MEMORlAL DELEJERCITO Desde Agosto de 1936 funciona en Scholten, región del Ruhr,: Alemania, una planta que produce 60.000 T. anuales de estos pro- ductos que, en general se le ha denominado "Kogasina". Podemos decir que este procedimiento está todavía en sus co- mienzos y es de esperar interesantes perfeccionamientos. El costo del producto depende especialmente del costo del carbón. Para Chile tiene el gran mérito de que no necesita la maquina- ria delicada propia de las altas presiones y daría un aprovechamien- to importante a aquellos carbones nuevos que en los usos corrientes tienen poco valor. D.—Situación del problema carbonero en el país. Las curvas de producción y consumos de carbón nos muestran las alternativas que ha tenido este producto dentro de la economía, del país. La última crisis, especialmente, que hizo reaccionar en el sen- tido de disminuir las exportaciones dió un nuevo auge al consumo del carbón nacional hasta el extremo que en poco tiempo fué nece- sario prohibir la exportación. Hace años se creó un organismo para estudiar el fomento de consumos del carbón, a fin de dar nueva vida a nuestras minas semi-paralizadas por la introducción en gran- de escala del petróleo. Hoy nos encontramos en el caso de buscar so- luciones para ahorrar carbón o substituirlo en algunos usos menos indispensables, porque la demanda industrial es mayor que las posi- bilidades de producción. Cualquier paralización de las faenas car- boneras o disminución en su rendimiento habitual puede traer gra- ves contratiempos en la industria y en los ferrocarriles. Sazones de indisciplina obrera, según han explicado los indus- triales, produjeron el año ppdo. un menor rendimiento que el co- rrespondiente al año anterior, lo que agregado al natural aumento de consumo que debe esperarse, provocó una situación verdadera- mente difícil, en esta materia. Por otra parte, existe una falta evidente de energía industrial, que se procura saldar con el plan de electrificación rápida que se ha encarado. Como se puede ver, cualquier solución para producir combus- tibles líquidos a base de carbón está totalmente impedida por la falta de producción. 6.—Empleo del gas de alumbrado. Otra solución que se ha recomendado, a menudo, para reempla- zar la bencina, es el empleo del gas de alumbrado. Efectivamente esta es una solución muy conveniente y econó- mica para vehículos que deben trabajar dentro de radios urbanos o no muy lejanos.
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    LOS COMBUSTIBLES LIQUIDOS203 Francia e Italia, lo consultan dentro de sus soluciones; pero en la forma primitiva que se ensayó aquí en Santiago, en que un autobús llevaba un gran estanque en el techo, sino usando gas com- primido en botellas de acero a altas presiones. Pero el gas de alumbrado se produce a base de carbón mineral y el aumento de consumo de gas requerirá un aumento en el consu- mo de carbón y ya hemos visto, esto no es posible por el momento, lo menos. 7.—Petróleo surgente. Esta es la gran solución para cualquier país, cuando el petróleo mana en forma abundante y su conducción a los mercados de con- sumo, es fácil y barata. En Chile, se ha hecho sondaje más o menos serios en Magalla- nes, donde se ha comprobado que existe un horizonte petrolífero. Pero todavía nada positivo se sabe de él. Puede que exista petróleo abundante y bueno y puede que sólo sean cantidades pequeñas. Es posible que continuando en forma activa y científica las explora- ciones, que son muy costosas, lleguemos a encontrar donde podamos sacar este petróleo, lo que se alcanzará más tarde o más temprano. La suerte nos hará gastar pocos o muchos millones para encontrar unas cuantas toneladas de petróleo o una verdadera riqueza. Hoy por hoy, Magallanes lo asimilo yo a un boleto de lotería. Podemos sacarnos el gordo, si andamos con suerte, o no llegamos ni siquiera a una terminación, si la suerte nos es adversa, Hay otras manifestaciones en otras partes del territorio, pero en principio se ha considerado que éstas no representan una proba- bilidad de obtención de petróleo comercial. Resumen. Hemos visto muchas y muy variadas posibilidades para enca- rar la substitución de los combustibles líquidos importados por pro- ductos nacionales. Según nuestra organización administrativa, estos diversos pro- ductos quedan dentro de la esfera de acción de muy disversas enti- dades, pero no hay ninguna que, en la práctica, coordine todas las necesidades, todos los problemas de esta índole, para procurar una solución armónica. El Departamento propuso, por la vía regular, la formación de un Consejo Nacional de Combustibles, donde tuvieran adecuada re- presentación los principales organismos de Gobierno que deben es- tudiar estos asuntos y las Fuerzas Armadas que serán las más gra- vemente afectadas por una imprevisión en esta materia.
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    204 MEMORIAL DELEJERCITO Desde luego resaltan como soluciones inmediatas la adopción de gasógenos llevando su utilización al máximo y el problema de la¡: movilización de pasajeros en Santiago, planteado en forma tan agu- da hoy día, nos da una espléndida ocasión para iniciar esta po- lítica. En seguida, es de inmediata necesidad resolver el problema mi- nero pendiente sobre esquistos bituminosos, para ver las posibili- dades de explotación de los yacimientos nombrados, de acuerdo con el cubo que resulte. Parece más conveniente, por las razones de ma- yor potencia y ley de los mantos; y por la mejor ubicación con res- pecto a las posibilidades de trabajo y transporte, empezar por "El Pular". Para más adelante, pero encarando los trabajos desde luego, tendríamos la gran industria del alcohol obtenido de la madera. Estas tres soluciones significan trabajo para mucha gente esto siempre trae prosperidad. PELETERIA "EL PROGRESO" MOISÉS GRÜNBERG- B. La Casa preferida por los Srs. Oficiales del Ejército GRANDES FACILIDADES DE PAGO VISÍTENOS UD. Y SERA NUESTRO CLIENTE Pasaje Matte 35 (entrando por Ahumada) Casilla 1339 — Teléfono 83883 SANTIAGO
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    Nuestro problema orgánico. Porel Coronel Sr. Guillermo Barrios Tirado. La Ley de Planta. En el presente artículo y siguientes, se estudiará el problema orgánico en lo referente & los factores que informan las leyes de planta, de ascensos, de sueldos y de retiro, y la reglamentación del Ejército como elemento básico de divulgación de la doctrina. La ley de planta se determina a mi juicio, por los siguientes factores: a) La organización de paz que permite fijar la jerarquía y la cantidad. b) La seguridad de ofrecer al oficial idóneo una carrera en- cuadrada dentro de plazos prudenciales y que la ley de ascenso deba consultar. c) Las posibilidades económicas de la Nación. d) La seguridad de disponer de cuadros activos suficientes pa- ra ocupar los puestos principales del Ejército movilizado. Subsidiariamente, la planta de Oficiales debe guardar una re- lación armónica con los efectivos de tropa, y debe, además, existir una proporcionalidad constante entre las armas. Antes de entrar en la materia misma, creo que es oportuno di- vulgar, aunque sea someramente, la génesis de las distintas leyes de planta que ha tenido nuestra institución, para evidenciar los facto- res que las han determinado. La primera Ley de planta se dictó el 10 de Octubre de 1845, ley que no se cumple en ningún momento por razones de orden político interno y externo. Las guerras civiles e internacionales producen au- mentos desproporcionados con respeto a las necesidades del Ejérci- to, en especial en la planta de Jefes y Oficiales. Terminado el con- flicto de 1891 y de acuerdo con el plan de organización elaborado en plena guerra civil, se inicia la obra de dar a la institución una con- textura moderna y científica.
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    206 MEMORIAL DELEJERCITO El anexo que acompaña al presente artículo permite estudiar y avaluar las distintas leyes de planta que ha tenido nuestro Ejército, cuadro que a su vez, nos sirve para sacar las siguientes conclusiones: 1.º) A la organización del Ejército de 1891 correspondió la ley de planta de 2, II. 1892, que sirve también a la reorganización con- cebida e iniciada en 1895. La ley de planta del año 1892 cumple con el factor primordial de organización, puesto que ella se determina después, de planear la organización del Ejército. Es una ley cientí- fica que permanece en vigencia durante 12 años. 2.º) La organización de 1903, consolidada en 1906 y terminada en 1912, tuvo tres leyes de planta sucesivas que respondían al creci- miento lógico del Ejército. Si consideramos la ley de planta de 1911, tenemos que ésta tuvo una duración de 13 años. Estas leyes de plan- ta, como la de 1892 se basan en principios científicos-profesionales. 3.º) Terminada la guerra de 1914-1918 se inician una serie de modificaciones a la estructura orgánica del Ejército, que en su esen- cia no involucran un aumento de las unidades o reparticiones mi- litares. La ley de planta del 8 de Septiembre de 1924, sin temor a equivocación, puede calificarse de ley política desde el momento que es aprobada a raíz de un movimiento revolucionario y porque sirve de armas de ataque a los enemigos del Ejército, que desde la tribuna y la prensa enlodan al elemento militar, al cual se le señala como inspirador de la revolución para satisfacer su situación de as- censos y de emolumentos. Si no aceptamos el calificativo de ley po- lítica a la ley de planta de Septiembre de 1924, tendremos que acep- tar que la mencionada ley no descansa en un principio clásico y si observamos el anexo, podemos evidenciar que dicho aumento se hizo al precio de una considerable disminución de los oficiales subalter- nos con el objeto de satisfacer al problema endémico institucional: la estagnación. 4.º) Las reorganizaciones de los años 1925 a 1930 tuvo las leyes de planta de 1924 y 1927, época en que la institución tuvo su me- jor desarrollo y plenitud. La ley de 1927 corrige la anomalía de la de 1924 y proporciona un cuadro de acuerdo con las necesidades del Ejército. 5.º) Las leyes de planta de 1931 y 1932 se basan en la necesidad económica. Mientras las reparticiones quedan intactas, las unidades, razón de ser del Ejército, disminuyen en sus efectivos o bien desapa- recen. De seis divisiones pasamos a tres. 6.º) Por fin, la actual ley de planta, promulgada el 16. IX. 1998, no satisface ningún principio orgánico, salvo el de orden po- lítico, pues como todos lo sabemos, ella fué sacada violentamente do los archivos de la Comisión de una de las Clamaras después de largo e injustificado sueño, a pesar del interés demostrado por la Supe- rioridad militar. Si no es por los hechos dolorosos del 5 de Septiem-
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    NUESTRO PROBLEMA ORGANICO207 de ese año, el Ejército no tendría a su haber una ley aprobada con fines políticos, que si bien es cierto remedió la eterna enferme- dad de la estagnación y dió satisfacción personal a unos cuantos, ha. producido perjuicios graves y de consideración a la institución como ha sido la degradación de la jerarquía, carencia por muchos años de oficiales subalternos en los cuerpos de tropas y creación de nuevos servicios para poder encuadrar a los nuevos jefes y capitanes. La exposición que se acaba de hacer tiene por objeto demostrar los inconvenientes de basar la ley de planta en circunstancias se- cundarias y que ella debe basarse y nacer tan pronto se determine : la definitiva organización del Ejército. La organización de paz del Ejército debe determinar la ley de planta y ésta la jerarquía y la cantidad. De acuerdo con los principios orgánicos y con los que informan la administración general del país, la jerarquía militar justifica la carrera y la importancia de los puestos. Militarmente hablando, ella impone que en la paz, los puestos sean desempeñados por los que la servirán en la guerra. Luego, debemos fijar la importancia de las funciones que acep- ta la institución para asignar a cada uno el funcionario correspon- diente, sin perder de vista el principio de que en la paz se prepara laguerra. 1) Corresponde a los Generales el mando y dirección de las grandes unidades que acepta el régimen orgánico del Ejército y las grandes reparticiones que por su importancia en la guerra serán servidos por la más alta jerarquía del mando. Además, las Ins- pecciones de Armas como órganos de trabajo del Comando en Jefe del Ejército deben ser servidas por Generales. A mi juicio, dada la actual organización del Ejército corres- pondería la jerarquía que nos ocupa: El Comandante en Jefe del Ejército— Los Inspectores de Armas — Los Comandantes de Di- visión — Las Direcciones de los Servicios, del Personal, de Tiro y Reclutamiento — de Establecimientos de Instrucción Militar, del Instituto Geográfico Militar — Jefatura y Sub. Jefatura del Esta- do Mayor y Subsecretaría de Guerra. 2) A los Coroneles se les debe reservar la jefatura de los De- partamentos de las grandes reparticiones militares y las secreta- rías de estos mismos, las direcciones dependientes de otras reparti- ciones (Arsenales — Fábricas) ; las jefaturas de los Estados Ma- yores Divisionarios; los Comandos de Armas, de Destacamentos Mixtos y de Brigada de Caballería, las Direcciones de las Escuelas y los (Edecanes de la Presidencia.
  • 87.
    208 MEMORIAL DELEJERCITO 3) A los Tenientes Coroneles en el mando de tropas les corres- ponde el regimiento, batallones o grupos independientes, la Sub. Di- rección de las Escuelas, las segundas comandancias de los Destaca- mentos mixtos; el profesorado de planta de la Academia de Gue- rra ; las jefaturas de sección de las reparticiones militares y una de las secciones de los 'Estados Mayores divisionarios. 4) Los Mayores deben tener el mando de las unidades que les corresponderá mandar efectivamente en la guerra; las segundas co- mandancias de los regimientos, batallones y grupos independientes, las Secretarías de Estudios de los institutos de educación; el profe- sorado de las Escuelas de Armas y parte de la Academia de Guerra; como Oficiales de Estado Mayor en las Divisiones, como auxiliares de los Jefes de Departamento y Secciones y las Altas Ayudantías. Se entiende por alta ayudantía la correspondiente a los puestos desempeñados por Generales de la 'República. 5) A los Capitanes les corresponde el mando de la unidad fun- damental, la Ayudantía correspondiente al puesto que desempeña el Coronel, el profesorado de las Escuelas Militar y de Armas, el alum- nado de la Academia de Guerra, las funciones en los Estados Ma- yores. 6) A los Tenientes y Subtenientes el mando de las secciones, el alumnado de las Escuelas de Armas y de perfeccionamiento técnico' y la Ayudantía subalterna (Cdos. de Regimiento, de Batallón y Grupo independiente o encuadrados). Corresponde al Reglamento Orgánico del Ejército determinar la jerarquía, para que a su vez el de Dotaciones de Paz la manten- ga en toda su integridad. Si así se hiciere se terminaría con la vieja práctica de consultar para un puesto en forma indiferente uno u otro grado, vgs.: 1 Coronel o Teniente Coronel Jefe de Estado Ma- yor; 2 Mayores o Capitanes Profesores, etc. Se me objetará que un Reglamento de Dotaciones de Paz no puede ser rígido porque po- dría suceder que en un momento dado no se disponga de cierto per- sonal y del grado que este fija para desempeñar un puesto. Pero a tal objeción se contesta que ésto desaparecerá automáticamente si se fija previamente la importancia de la jerarquía. Por otra par el Reglamento de Dotaciones de Paz debe reflejar fielmente a la le; de planta en vigencia, ya que ésta es inviolable. Sin embargo, si por razones de orden particular no existiera el número suficiente de Ofi- ciales del grado que fija el reglamento para determinados puestos, éstos serían ocupados por los del grado inmediatamente inferior. El segundo factor que se ha considerado como determinante de una ley de planta es el que se refiere a la seguridad de ofrecer al oficial idóneo una carrera encuadrada dentro de los plazos prudencia-
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    NUESTRO PROBLEMA ORGANICO209 les, y que lógicamente corresponde consultar en la ley de ascensos. Si la ley orgánica del ejército fija la jerarquía y la cantidad de Oficiales que se necesitan para el normal desenvolvimiento de la máquina armada, lógica y automáticamente se obtiene una pro- porción entre los grados y una posibilidad de movimiento normal para el oficial profesional. Cuando la cantidad de Oficiales superio- res (de Mayor arriba), es igual o superior a la de Oficiales subalter- nos, las posibilidades de la carrera son favorables, y a la inversa, cuando la cantidad de Oficiales subalternos es mayor que la de los superiores, las posibilidades son desfavorables. Como todos sabemos, el año 1924 existía una situación insoste- nible para la Oficialidad profesional debido a la estagnación (Ca- pitanes y Mayores con 16 años en el grado; Tenientes que llegaban a Capitanes con 12 y más años de servicio). La explicación pueden encontrarla mis lectores en el cuadro anexo II. que da las propor- ciones que establecieron las distintas leyes de planta que ha tenido el ejército y ellas nos demuestran que ninguna satisface las necesi- dades de la regularidad del movimiento normal de ascensos, porque las leyes de planta desde 1927 hacia adelante han sido dictadas para satisfacer una necesidad momentánea: impedir la estagnación, dejan- do a un lado los principios básicos en que debe apoyarse una ley de esta naturaleza. Sin duda que la ley de planta, por si sola no es factor decisivo en el movimiento regular de un cuerpo de oficiales. Ella, como ya lo dijimos, fija la jerarquía y la cantidad, y la ley de ascensos y de retiro, debe encargarse de abrir y cerrar las válvulas para los que merecen o nó el movimiento. El tercer factor que determina una ley de planta es el económico. Países pobres tienen que satisfacer sus necesidades armadas re- bajando la jerarquía. Nuestras leyes de planta de 1931 y 1932 fue- ron determinadas por el factor económico y cada vez que la crisis nos visita nuestros hombres de Gobierno miran inmediatamente ha- cia las fuerzas armadas como fuentes de economía con resultados siempre positivos porque el estatuto orgánico del Ejército no ha sabido o no ha podido resistir ante el ataque gubernamental porque su constitución no ha tenido la solidez que se merece. Los países pequeños deben tener una fuerza pequeña pero bien organizada con todos los organismos y elementos para ponerla en marcha en cualquier momento. Los recursos que la Nación pone a su disposición deben ser lo suficiente para mantener una constante efi- ciencia, y en los períodos de bonanza, las mayores cuotas que pueda recibir la fuerza armada debe servir para llenar los almacenes de material y elementos y no para aumentar la planta para producir un alivio momentáneo en ciertos grados de la jerarquía. M. del E. 6.
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    210 MEMORIAL DELEJERCITO Toda ley de planta debe consultar una cantidad de oficiales en cada jerarquía que asegure una rápida y segura movilización, cir- cunstancia que sólo puede obtenerse cuando desde el tiempo de paz se dispone de los profesionales suficientes para preparar y dirigir el paso del Ejército de paz al de guerra, y que estos mismos, des- pués, dirijan las operaciones. Como bien lo sabemos, ideal orgánico ha sido en todos los tiem- pos y en todas las naciones la de disponer en servicio activo al total del personal de oficiales y tropa listos para entrar en acción. Sin embargo, ningún país ha podido hasta el presente, cumplir con tan preciado ideal porque no hay sistema económico capaz de resistir la carga que éste impone. Todos han resuelto el problema mantenien- do una fuerza activa y una pasiva. Las disposiciones legales y reglamentarias que deben existir para regular el ascenso y capacidad del personal en retiro y de re- serva deben en su esencia, apoyarse en la ley de planta cuando a ésta se le estudia en el factor que nos ocupa. De los principios que antecede se deduce que para el estu- dio y determinación de una ley de planta, es de indispensable rigor fijar la organización del Ejército porque sobre éste giran los otros factores que han sido someramente analizados en el presente trabajo. Leyes de planta que no descansan en principios serios, condu- cen al desprestigio de la institución. Las leyes de planta dictadas coa fines de orden político o para absorber la estagnación conducen al desprestigio de la jerarquía, por cuanto, los nuevos ascendidos de- ben seguir desempeñando puestos inferiores a los que en realidad les corresponde al nuevo grado. Leyes de planta impuestas por los factores económicos no deben alcanzar jamás a las tropas, porque justifican la razón de ser del Ejército y ante tales situaciones es preferible la disolución total o parcial de la burocracia militar an- tes de tocar a un soldado de los cuerpos de tropas. La situación creada al Ejército en los años 1931 - 1982 merece ser considerada con celo profesional por los que realmente se inte- resan por esta clase de estudios, y muy principalmente por nuestros profesores de Organización Militar. Tenemos dos leyes de planta con sendas reorganizaciones de los cuerpos de tropas. El Ejército sufre una disminución, no tanto en sus cuadros de Oficiales como en los de suboficiales y cuerpos de tropas. Se sacrifican las tropas y se mantiene intacta la gran cabeza que debe producir para tres famélicas divisiones con 4,000 conscriptos. Si la situación económica era difícil y debía el Ejército contribuir con algunos millones paral aliviar a la Nación, ¿ no habría sido más lógico haber propuesto la su- presión de las direcciones, inspecciones y burocracia existente en el Ejército? ¿A quienes iban a dirigir y a inspeccionar los grande
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    NUESTRO PROBLEMA ORGANICO211 organismos que se mantenían en pie si los cuerpos de tropas desapa- recían? La ley de planta debe ser la resultante de un maduro y prolijo estudio orgánico para que tenga solidez, y por sobre todo, sea respe- tada por la ciudadanía y nuestros legisladores. La organización del Ejército y su planta no pueden y no deben servir de recursos económicos, ni mucho menos de arma política. ANEXO II. Proporciones que han establecido las Leyes de Plantas. Ley de 2. II. 1892. Ley de 9. XII. 1911 Ley de 8. IX. 1924 Ley de 4. III. 1927 Ley de 16. IX. 1938 Gral. 1 1 1 1 1 Coronel 1,8 1 1,5 1 2 1 2,57 1 3 1 Tte. Crl. 4 2,22 1 3,75 2,50 1 4,25 2,12 1 5 1,97 1 5,36 1,79 1 Mayor 6,5 3,61 1,42 1 6,25 4,10 1,66 1 8 4 1,9 1 8,85 4,44 1,74 1 9,21 3,07 1,71 1 Capitán 20 11,11 5 3 1 18,75 12,50 5 3 1 18,75 8,37 4,40 2,3 1 24,2S 9,44 4,78 2,74 1 18,94 6,31 3,52 2,05 1 Ofs. Subalt. 29 16,11 7,25 4,46 1,45 48,35 32,25 13 7,74 2,58 42,5 20,6 9,4 5,1 2,2 57,14 22 22 11,26 6,45 2,37 38,42 12,80 7,15 4,17 2,02
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    A propósito deuna polémica. Por el Teniente Coronel Sr. Alfredo de Amesti. Se ha producido una polémica interesante entre el Coronel Sr. Guillermo Barrios y el Comandante don Alfonso Garrido P., a pro- pósito de la idea sustentada por el primero de estos Jefes en orden a suprimir la División de Caballería. Estoy cierto que e1 Comandante Garrido se hará cargo, en forma extensa, de la réplica que el Sr. Coronel le dirige desde las columnas del último número del Memorial, es por este motivo que me referiré únicamente a tres cuestiones de las que trata el Sr. Coronel Barrios en su interesante artículo. Dice, en una parte, el Sr. Coronel, para apoyar su tesis: "la motorización de las armas está amagando seriamente a la caballe- ría. La conquista de Polonia por los alemanes así lo comprueba y la caballería polaca, orgullo y esperanza de la nación, fué anulada ante la invasión concéntrica de las columnas motorizadas que trans- portaban miles de armas automáticas". Es efectivo que las 14 Brigadas de Caballería polacas fueron arrolladas por e1 empuje de los Ejércitos del Reich. Pero, recuérdese que esas Brigadas no estaban solas, y que ellas no formaban sino una mínima parte dentro del conjunto de las fuerzas polacas. Re- cuérdese que la misma suerte de esas Brigadas corrió todo el Ejército de Polonia, formado por cuarenta divisiones de Ejército, como mínimo. Si para mostrar la pretendida decadencia del arma de caballe- ría se ha tomado el ejemplo precedente, el más elemental espíritu de justicia debía llevar al Sr. Coronel Barrios a condenar la exis- tencia de las Divisiones de Ejército como organizaciones inapropia- das para la guerra. No veo por qué en un caso pueda aplicarse un criterio y para el otro uno distinto. Al absurdo podemos, pues, llegar a la conclusión de que no es posible generalizar sin hacer un examen más detenido de lo que ocurrió en Polonia.
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    214 MEMORIAL DELEJERCITO Estimo que la causa capital del buen éxito fulminante de las tropas alemanas en Polonia, que permitió dominar a todo el ejército polaco, no solamente a su caballería, en 29' días, debe buscarse, en primer término, en la falta de ese tan bullado enlace entre la polí- tica y la estrategia. En efecto, el Gobierno polaco vaciló mucho an- tes de dar la orden de movilización general, de tal suerte que el po- deroso ejército invasor se encontró con tropas a medio movilizar, se- mi organizadas. Los transportes de concentración fueron práctica- mente anulados por la acción casi uniforme de la flota aérea alema- na. Considérese, además, que una nación con sólo veinte años de existencia no puede tener la solidez institucional que da la tradi- ción estatal que sólo se consigne con el tiempo, factor de cohesión moral que se pone a muy dura prueba en una guerra total, como es la moderna. Cuando falta esa cohesión nacional, las instituciones armadas, que tan fielmente retratan a la nación, tampoco pueden tener una cementación sólida. Enfrente de este cuadro tenemos el del Reich, totalmente dife- rente : conducción político-militar decidida y UNICA; nación fuer- temente cohesionada y con una de las más honrosas tradiciones gue- rreras; fuerzas armadas modernísimas, muy hábilmente conducidas y movilizadas totalmente; etc., etc. No son, pues, factores tan sencillas los que han influido en la hecatombe polaca, en la cual también cayó su caballería. Y el aná- lisis tiene mucho aún que hurgar en esta tragedia, pues la historia militar de esa campaña no puede ser escrita a escasos meses de su epílogo. Por otra parte, el territorio polaco, se puede decir que es la antítesis de la mayor parte del nuestro. Es torea bien difícil encontrar un teatro de operaciones más a propósito que el de Polonia para el empleo de tropas motorizadas y no menos dificultad presenta la búsqueda de un país más apro- piado para dicho empleo que Chile, lo menos en las 3/4 partes de su extensión. De un lado una llanura, del otro, un hacinamiento de montañas con muy escasos y estrechos valles. Soy el primero en reconocer que el Sr. Coronel Barrios es hom- bre que para discurrir sobre estos tópicos se coloca siempre en un terreno muy realista y verdaderamente nacional, pero creo que en el punto que analizo se ha salido de esta norma, que en él es tan habitual. Estimo que la configuración geográfica de nuestro territorio no permite que "la motorización de las armas esté amagando seriamen- te a la caballería". Dice, en otra parte, el Sr. Coronel Barrios que nuestro ejército tiene una proporción enorme de caballería, que ésta alcanza 1/5 de
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    A PROPOSITO DEUNA POLEMICA 215 sus fuerzas. Para afirmar esto, hace un cálculo muy simple: tenemos 5 divisiones, y una de ella es de Caballería. La cuenta no puede ser más clara. Pero olvida el Coronel Barrios que, además de nues- tras Divisiones de Ejército tenemos: un destacamento combinado en el N., dos destacamentos australes, cuatro destacamentos andinos según mi opinión deberíamos tener diez, a lo menos), amén de tro- pas de Ejercito. Súmese a ésto que los efectivos de una División de Ejército son sensiblemente superiores a los de la División de Caba- llería y llegaremos a la conclusión de que la cuenta rebaja conside- rablemente la proporcionalidad que él asigna a la caballería, dentro del conjunto de nuestro Ejército. Dice el Coronel Barrios que la mole andina es un teatro muy inapropiado para la caballería. En realidad, no podemos hablar de la "mole andina", así en globo. Ella puede dividirse en tres partes de configuración bien di- ferente: una sección N., con las características de una alta meseta, donde la caballería puede ser empleada en todas partes, pero donde existen los inconvenientes de falta de agua, forraje y cubierta del terreno en la cual protegerse. Una sección Central que llega hasta el Maule, muy abrupta y desprovista de vegetación, donde la caba- llería no tiene un empleo lógico; por último, la sección que sigue hasta Reloneaví con mucha vegetación arbórea, donde la caballería tiene protección y alimento en todas partes y un gran campo para sus actividades. En este teatro la aviación casi no tiene otro empleo que la exploración sobre las vías férreas y contados grandes cami- nos. Y no me refiero a la cordillera que sigue hacia el S., pues, en esaparte de nuestro territorio hay otros problemas largos de tratar, lo que no es del caso hacerlo en este corto estudio. Creo que en nuestro país es más lógico subd,ividir la cordillera más por latitudes que por altura, pues, para su aprovechamiento mi- litar influyen más ciertos factores de su constitución (que es dis- tinto en las diversas latitudes que los de la común altura. Debo decir que yo no estoy en franco desacuerdo con algunas ideas que expresa el Sr. Coronel, a propósito de la División de Ca- ballería y la prueba de ello está en el artículo que publiqué en el Memorial del Ejército en su número Setiembre-Octubre de 1938. Para terminar, presento mis excusas al Sr. Coronel Barrios y Comandante Garrido por haber intervenido en esta polémica.
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    La escritura secreta. Criptografía Porel Coronel en retiro Sr. Arturo Fuentes Rabé. Obras consultadas para el presente tra- bajo: 1) Manuale di Crittografia (General Lui gi Sacco). 2. De la Cryptographie. (André Langie). Antes de abordar el problema de la descifración, estimamos ne- cesario completar los trabajos ya publicados, con algunas generali- dades que se refieren al tema que nos ocupa. Ellas consultan los sistemas que se basan en la substitución de una parte de las letras o parte de grupos de letras de la clave que se utiliza. 1.—Sistema Pollux, (a base del alfabeto Morse). 2.—Sistema Collon, (por eliminación). (Cifrario de campaña usado por Alemania en 1918). 3.—Sistema Delastelle, (transposición y substitución). (Bifi- do — Trífido). 4.—Cifradura lateral doble, (substitución y transposición). 5.—Substitución de Grupos en combinación con la transposición. Substitución de una parte de las letras. Generalidades. Los sistemas de substitución de una o parte de grupos de letras son aquellos en que cada letra aparece previamente representada por grupos de dos o más letras, o por cifras, o por signos que más ade- lante se presentan cifrados separadamente, ya sea por substitución o transposición.
  • 96.
    218 MEMORIAL DELEJERCITO Gran parte de los que utilizan estos sistemas, ejecutan la ci- fración empleando los elementos del alfabeto Morse, o sea: el punto, la línea y el espacio. Hay quienes cifran primero las letras, substituyéndolas por gru- pos de dos o tres cifras o letras, con o sin grupos distintos que re- presentan una misma letra, (véase la Tabla cifradora), y después operan por transposición sobre la letra o la cifra de estos grupos: Otra parte trabaja substituyendo primeramente la letra del tex- to corriente por grupos de dos o tres cifras que, después de sufrir una transposición, se reagrupan nuevamente y se transforman en letras cifradas simples. Estos tres sistemas, según el orden en que quedan indicados, se denominan: 1. Pollux; 2 Collon; y 3. Delastelle. Examinemos rápidamente estos tres sistemas, iniciando el estu- dio con el primero de ellos. Entre los sistemas monoalfabéticos con empleo de grupos nulos y grupos equivalentes, el que presentamos, (como un modelo ilustra- tivo), es el de uso más frecuente. Para dificultar el desciframiento de este sistema es convenien- te el emplo de grupos que, previo convenio, no tienen valor algu- no y están destinados a despistar al criptógrafo interesado, (gru- pos nulos). El sistema puede complicarse notablemente, dando o emplean- do en lugar de las letras de uso más frecuente, (que es la base en que descansa el desciframiento), grupos de signos diferentes que representan una misma letra: (grupos equivalentes). Para el em- pleo de este sistema es necesario que la clave cifrante cuente con un mayor número de letras y signos que los que contiene el abeceda- rio normal. Ejemplo: Disponiendo de los cien grupos que se pueden obte- ner con la formación de dos en dos de los diez primeros números: (00., 01., 99), se puede constituir un alfabeto cifrante en el que es posible dejar una veintena de grupos nulos, para desig- nar las letras del alfabeto corriente. Naturalmente que para las letras de mayor uso se asignará un mayor número de estos grupos, (grupos de equivalentes). También es conveniente reservar algunos grupos para representar las cifras y los signos de puntuación. En una clave cifradora de este tipo se exige, como caracterís- tica esencial, una correspondencia completamente arbitraria en lo que se relaciona con las letras y los signos que, de mutuo acuerdo, so convengan para escribir el texto correspondiente. Siempre que este sistema se someta a una regla fija, corre el peligro de ser fá- cilmente descubierto por el descifrador interesado, lo que acarrea las consecuencias consiguientes.
  • 97.
    LA ESCRITURA SECRETA219 Presentamos el siguiente ejemplo para dar mayor claridad a lo expuesto. En el ejemplo lo que se persigue, es la obtención da una clave descifrante que haga más fácil y rápida la tarea: Tabla cifradora (con los grupos equivalentes) : Tomamos como base los cien números.
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    220 MEMORIAL DELEJERCITO Explicamos el cuadro anterior: 1.—Para la transmisión, las cifras se reunen en grupos dé cin- co o más letras. 2.—Para descifrar, el traductor procede previamente a efectuar el agrupamiento de cifras de a dos letras. Vamos a cifrar el siguiente Criptograma: "ENEMIGO INICIA RETIRADA.— REGIMIENTO PERSEGUIRA". Se distribuye como sigue: E N E X M I G O X X I . 18 — 13 — 35 — 48 — 39 — 10 — 38 — 07 — 09 — 21 — 87 — N I C X I A R E X X T 73 — 75 — 70 — 45 — 53 — 62 — 94 — 37 — 54 — 42 — 88 — I R A X D A R E X X 82 — 26 — 79 — 12 — 80 — 52 — 16 — 26 — 71 — 55 — 83 — X G I M I E N X T P E 90 — 97 — 10 — 68 — 23 — 65 — 73 — 63 — 33 — 67 — 41 — R S X X E G U I R A 18 — 26 — 11 — 14 — 06 — 35 — 3 8 — 15 — 53 — 26 — 62 — 61. El texto a transmitir se descompone como sigue: 18133 — 54839 — 10380— 70921— 87737— 59045— 53629 — 43754 — 42888 — 22679 — 12805 — 21626 — 71558 — 39097 — 10682 — 36573 — 63336 — 74118 — 26111 — 40635 — 38755 — 32662—61—. Puede apreciarse que en el texto corriente se han intercalado, al capricho, X — X — X —., cuyas correspondientes se encuentran en la casilla de los grupos nulos. Es muy conveniente seguir este sistema a fin de hacer más di- fícil la traducción por parte de terceros.
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    LA ESCRITURA SECRETA221 Ejemplo: " C H I L E I N V I C T O " Clave nominal. 1 4 5 8 3 6 9 12 7 2 11 10 Clave numérica. A continuación se colocan los grupos de dos números, en orden correlativo, debajo de la clave numérica y se procede a la primera transposición. Para asegurar con mayor fuerza la clave, se puede ir a la segunda transposición que se efectuará sobre la misma clave numérica, en la forma indicada para la primera. Sistema Pollux. El alfabeto .Morse representa las letras del alfabeto normal con sus tres elementos: punto.— línea.— espacio. El sistema Pollux cifra estos tres elementos mediante una lista cifrante en la que, cada uno de ellos, corresponde a una cierta can- tidad de números-cifras o letras cifrantes. Debe considerarse un sistema de substitución monoalfabético con equivalentes. Siendo los números solamente diez: (0 a 9) y 27 las letras con que trabajamos en la criptografía, deben asignarse tantos números como sean las letras; en el caso presente, tantos números como sean las líneas, puntos y espacios del alfabeto (27). Debe tenerse presente que en el alfabeto Morse, se usa con mu- cho más frecuencia el punto con relación a los otros dos elementos. Por esta razón, es necesario que se deje una mayor cantidad de números para reemplazar al elemento punto. Ejemplo: (cifrar con números): Lista, para cifrar: Lista para descifrar: Punto . 3, 7 0 8 Línea — 1, 4, 5. Espacio & 2, 6, 9 0 4 — 7 1 — 5 — 8 2 & 6 & 9 3 Para descifrar bastará tener a la vista la Tabla cifradora y proceder a separar las cifras de los grupos de cinco, en grupos de dos números, comenzando por la primera línea de la izquierda. Para la formación de estas tablas cifradoras se toma como base la clave numérica que resulte de una frase convenida.
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    222 MEMORIAL DELEJERCITO Ejemplo: (cifrar con letras): Punto: . X P Z E F Q M O A Y Ñ . Línea: — T B K C N W G J. Espacio & D H I K L S U V Lista descifrante: A B G D B F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z . (Naturalmente que este sistema puede complicarse con transpo- posiciones, etc., según convenio entre los interesados. Este sistema da mayores o menores seguridades de secreto según sean mayores o menores las complicaciones a que se le sometan. Tiene el grave defecto de alargar enormente el texto cifrado. Sistema Collon. (Por eliminación). Collon ha presentado diversos sistemas basados en la elimina- ción y en cuadrados alfabéticos, en los cuales, las letras se substi- tuyen, primeramente, por cifras o grupos de dos o más letras. Estos grupos sufren, después, una transposición y quedan aptos para la transmisión. Vamos a deducir algunos estudios interesantes de este sistema de cifración: a) En el tipo más simple se utiliza un cuadrado alfabético (o de eliminación) análogo al sistema Playfair Cipher, (que presenta- mos en números anteriores) pero, en lugar de substituir con los grupos cifrados los grupos del texto corriente, se substituyen los . grupos cifrados con simples letras corrientes, buscando en el cua- drado la coordinación correspondiente, o sea, la letra que indica la línea o la columna en la cual se encuentra la letra que debe cifrarse.- Los grupos se escriben con letras sobrepuestas de modo que for- men dos líneas de letras cifradoras, lo que da una serie de largo convenido que permite leer alternativamente en la primera o en la segunda línea. Vamos a presentar un ejemplo con abecedario de 25 letras y con la Clave—-SANTIAGO.
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    LA ESCRITURA SECRETA223 En este abecedario a 25 letras no figura la Ñ. que debe ser Reemplazada por la N. y la W. que está reemplazada por la V. Se forma forma el cuadro: Santiago:— (clave) S A N T I G O B O D E F H J K L M P Q R U V X Y Z Explicación: La letra A. se encuentra en la primera línea que comienza con la S. y en la segunda columna que termina con la V. La A. debe substituirse por la S-V. o por V-S. La S. se cifrará con S-U. y la V. con V-U. Ejemplo de un criptograma: " D I G A H O R A A T A Q U E". Dividido en grupos de cinco letras: D I G AH.—O R A A T.—A Q U E.—Texto corriente. i s g s f.—g 1 s s s.—s 1 u e.—primera línea. g z u v x.—v z v v y.—v y s u.—segunda línea. Para enviar el criptograma se escribirán los grupos de cinco letras; primero las cinco de la primera línea, después las cinco de la segunda, y así sucesivamente. Ejemplo: I S G S F.— G Z U V X.— G L S S S. — V Z V V Y.— S L U E V.—Y S U. Cualquiera que sea el número de letras que se haya hecho pa- ra las agrupaciones; al redactar el criptograma siempre se procede- rá como queda indicado. Para descifrar, primero debe escribirse el criptograma en se- ries iguales al número de letras de las agrupaciones (según conve- nio), procediendo alternativamente con la primera y segunda línea; después se procede a descifrar los grupos que resulten de dos letras sobrepuestas. b) El sistema precedente puede variarse mediante una clave numérica de diez letras:
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    224 MEMORIAL DELEJERCITO Busquemos la clave de diez letras: (Esta clave numérica se escribe al costado y bajo la última línea del cuadrado alfabético: Ejemplo para cifrar: Cifrar: El desciframiento es completamente análogo al caso precedente. Ambos procedimientos no dan garantía del secreto en la tra- mitación; sin embargo, se prestan a combinaciones muy interesan- tes, juntándolos con otros sistemas, o modificándolos dentro de sus propias combinaciones. e) Otro tipo derivado de este sistema de eliminación, llamado: "frecuencial", adopta como coordenada de la letra o del número, una letra determinada que guarda relación con la frecuencia con que una letra se repite en el texto corriente del idioma. Los números o las letras van escritas en la parte exterior del cuadrado cifrante y, como la letra se repite un número de veces proporcional a la frecuencia con que esta letra aparece en el texto corriente, el número de casillas resulta superior al número de las, letras empleadas. Ejemplo: En castellano puede aceptarse que sobre cien letras; de un texto corriente, se encuentra una media de: 12.— E; — 10.—A y O; 6.—L, R. N, T, S.;3.—C, D, P, U.; 2.—M; l.—G; H, B, Z, F, Q, J, K, W, X, Y. Con los datos anteriores construyamos el casillero; que resulta: (sirve de base la clave numérica señalada en la letra.—b). P 6 U 0 N 4 T 9 A 1 R 7 E 3 N 5 A 2 S.8. 6 0 4 9 1 P R D J Q 7 U R F K V 3 N S G L X 5 T B H M Y 2 A C I 0 Z 8 A 6 8 T 6 2 A 8 6 Q.— 1.— 7.— U 6 3 E 0 3 A 8 6 V.— 1.— 3.— A 6 8 N 6 5 Z 1 8 A 6 8 Cifrado en grupos de cinco , queda: 66818.— 26760.— 81336.— 36616.— 8688.—
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    LA ESCRITURA SECRETA225 Esta numeración cifra segunda. Para cifrar, cada letra se buscará en cada una de las coordina- das, debiendo cifrarse primero con el número de la línea vertical; después con la horizontal. Ejemplo: cifrar "T I R O T I R O 2 3 7 3 3 9 5 7 M U Y A 4 3 2 4 5 8 8 0 M U Y L T O 1 3 7 7 2 3 A L T O" Texto para el mensaje cifrado (grupos de cinco números) : 23733.— 95743.— 24588.— 01377.— 23. Para descifrar se procede como en el caso anterior; se escribe el criptograma en series de cuatro letras, en dos líneas, y se busca en el cuadro la letra que está señalada por cada grupo de letras sobrepuestas. Estos sistemas por eliminación presentan el inconveniente de alargar demasiado el texto corriente; además, para cifrar requiere una tabla que no es de fácil reconstrucción. Es un sistema que se presta a una gran variedad de combina- ciones en la cifración y muy difícil para la descifración, especial- mente si en las líneas externas (1.º y 2.º cifra), se emplean grupos de cifras que hayan sido sometidas a una transposición. Cifrario de campaña usado por Alemania en 1918. Este sistema fué usado, y por mucho tiempo, a partir del año 1918. Como podrá observarse, los alemanes usaron un sistema aná- logo al de Collon, con la sola complicación que, el texto obtenido M. del E. 7. Estacifraprimero.
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    226 MEMORIAL DELEJERCITO en la primera substitución, se cifraba a continuación con transpo- sición simple y a base de una clave obtenida de una palabra con- venida. Como coordenadas externas del cuadrado también usaron letras y las respectivas señales del alfabeto Morse. Emplearon dos tipos de cuadros cifrantes; uno de 25 letras y otro de treinta y seis. Este segundo lo obtenían sumando los diez números a las 26 letras. El cuadrado alfabético aparecía agrandado con una clave nu- mérica obtenida con diversos procedimientos, que eran los resultados de una transposición simple. E j e m p l o : Clave del c u a d r o : M O N T E C R I S T O. Primero debe leerse la letra indicatriz de la línea, después la de la columna. Clave de transposición: V I C T O R I A . Texto por cifrar: "P A S O C O N T R A A T A Q U E". Primero debe contruírse la Tabla cifradora a base de 25 letras: A D F M X A M C B J U D 0 R D K V F N I F L X M T S G P Y X E A II Q Z Clave de transposición: Clave numérica: V I C T O R I A 8 3 2 7 5 6 4 1 Se efectúa la substitución mediante la transposición de las le- tras del texto por cifrar, las que se van colocando debajo de la clave numérica:
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    LA ESCRITURA SECRETA227 El texto cifrado con la primera substitución se ha obtenido de la siguiente manera: Primero se ha confeccionado el cuadro o Ta- bla cifradora. A base de esta Tabla y bajo la clave numérica, se ha colocado el texto del mensaje por enviar, o sea: "Paso contra ataque", según se indica a continuación: Se busca la P. de "Paso" en el cuadro, lo que nos dá M-M. ; la A. nos dá D-X.; la S.: D-M.; la O.: A-D.; se prosigue en igual forma. Cada una de estas letras se colocan debajo de cada uno de los números de la Clave numérica, lo que da como resultado la primera substitución. El criptograma por enviar, a base de cinco letras, queda: D M M X IX— A D M M A.— D X A A A.— A D A D X — M F X A X.— D X X M D.— D IX— Para descifrar debe escribirse, previamente, el texto cifrado por columnas en la tabla de transposición, según el orden indicado en la Clave; antes de proceder se limita el rectángulo en la base del número de las letras del texto cifrado: (hacer el rayado corres- pondiente al número de letras que tiene el mensaje en clave, de acuerdo con la cantidad de números que tiene la Clave). Es el mis- mo sistema empleado para descifrar con clave numérica. A continuación se leen sucesivamente los grupos de letras en la Tabla de transposición, descifrando con ayuda del cuadro. Sistema Delastelle. Delastelle ha presentado diversos sistemas de los cuales, dos me- recen atención especial: el sistema BIFIDO y el TRIFIDO. a) El primero: BIFIDO: es un sistema análogo al Collon, con la diferencia que transmite el texto que se ha obtenido después de A D F M X A D F M X M O N T E C R I S A B D P G H J K L P Q U V X Y Z V I C T O R I A 8 3 2 7 5 6 4 1 MMDXDMAD D A A D A F A M DDDXDXAM DXMXXAAX
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    228 MEMORIAL DELEJERCITO la transposición de las letras o de las cifras compuestas por los grupos. Dicho texto se vuelve a dividir en grupos y éstos se presen- tan substituidos por las letras a que equivalen en el segundo cua- dro cifrante. Con este procedimiento, el número de las letras del criptogra- ma vuelve a quedar igual al número de letras que tiene el texto co- rriente. A pesar de aparecer con igual número de letras, el secreto del mensaje ha sido reforzado. Este sistema se puede comparar coa el usado por los alemanes en 1918. El cuadro cifrador se confecciona de acuerdo con el sistema Playfair Cipher y se procede en forma análoga para el ciframiento. Para formar el cuadro: Villa Inés : 1 2 3 4 5 1 V E F M T 1 2 S G 0 U 2 3 L B H P X 3 4 A C J Q Y 4 5 N D K R Z 5 1 2 3 4 5 Vamos a cifrar: "Municiones agotadas". M U N I C I . - O N E S A G . — O T A D A S . 4 5 1 1 2 1 - 1 2 5 2 4 2.- 4 1 2 2 1 3.— 4 5 1 2 1 2 . — 2 5 1 2 4 2.—2 1 4 5 4 2.— R V E I U O . — M S L D I O . — R I I E R O . Para obtener el criptograma inferior se ha procedido en la siguiente forma: los números de cada agrupación se juntan de a dos y se van transformando en letras de acuerdo con las indicacio- nes del cuadro. Primero se cifra la línea de arriba de las primeras seis letras, después los números de la segunda línea, y así sucesi- vamente. La primera línea nos da los tres grupos siguientes: 45.— H . _ 21.—.
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    LA ESCRITURA SECRETA229 La segunda línea: 25.— 12.— 42.— La primera línea de la se- gunda palabra O N E S A G.—41.— 22.— 13.— La segunda: 25.— 12.—42.— La palabra: O ,T A D A S : 54.— 12.— 12.— y 21.— 45.— 42.— Llevando los números al cuadro, se obtiene: 45,— igual B, 11.— igual V. 21.—E,; 12.—I. ; 52.—U.; 42.—0., etc., etc. En consecuencia, el criptograma por enviar, queda: R V E I U — O M S L D.— I O R I I . — E R O . Para descifrar se procede en sentido inverso; es decir, primero deben cifrarse las letras del criptograma sirviéndose del cuadro, después se traducen los grupos de dos letras resultantes, con la apli- cación del mismo cuadro. Para una mayor complicación del sistema pueden emplearse los diez números colocando en la columna de la derecha (vertical) los números 1, 2, 3, 4, 5.— y en la línea horizontal alta (y baja) los números 6, 7, 8, 9, 0. b) El segundo sistema: TRIFIDO, substituye las letras del texto corriente por grupos de tres números que se forman a base de unaclave conocida. No explicaremos en detalle el procedimiento que vamos a se- guir, porque él se deriva de los distintos sistemas ya presentados. Se procederá por parte y en forma progresiva para la mejor com- prensión. Lista cifrante y descifrante. 1.—Formar la clave a base de Villa Inés. Para que resulte el cuadro de equivalencias a base de tres nú- meros por cada letra, se debe trabajar con un abecedario de 27 letras: V I L A N E S B C D F G H J K M Ñ O P Q E T U W X Y Z 2.—Lo que da la siguiente lista cifrante y descifrante: V B K T I C M U L D Ñ W A F O X N G P Y E H Q Z S J R 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 2 2 2 2 2 2 3 3 3 3 3 3 3 3 3 1 1 1 2 2 2 3 3 3 1 1 1 2 2 2 3 3 3 1 1 1 2 2 2 3 3 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 En este cuadro cifrante, a cada letra corresponden tres nú- meros; los que se encuentran inmediatamente debajo de cada letra. La V.— está representada por 111.— la B.— por 112.— la K.— por 113 y así sucesivamente. Para cifrar, se escribe el texto corriente y debajo de cada una de las letras se colocan los números correspondientes. En este cuadro cifrante, a cada letra corresponden tres nú- meros; los que se encuentran inmediatamente debajo de cada letra. La V.— está representada por 111.— la B.— por 112.— la K.—por 113 y así sucesivamente. Para cifrar, se escribe el texto corriente y debajo de cada una (le las letras se colocan los números correspondientes.
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    230 MEMORIAL DELEJERCITO Ejemplo: " Ataque aprovechando gases ". Se descompone en un número conveniente de letras; en el caso que se presenta, series de siete. A 2 2 1 T 1 2 1 A 2 2 1 Q 3 2 2 U 1 3 2 E 3 1 3 A. — 2. — 2.— 1.— P 3 1 1 R 3 3 3 0 2 2 3 V 1 ] 1 E 3 1 3 C 1 2 3 H.— 3.— 2.— 1.— A 2 2 1 N 2 3 2 D 2 1 1 O 2 2 3 2 3 3 A 2 2 1 S.— 3.— 3 . — 1.— E 3 1 3 S. 3. 3. 1. Ñ E F O T B X.— J M E D AS S.— F F Z C X W P.— S S. Las letras de la línea inferior nos dan el texto del criptograma por enviar. Estas letras se han obtenido en la siguiente forma: Los números de cada agrupación se han juntado de a tres y se ha procedido en igual forma que en el caso anterior; o sea: 212 igual Ñ.; 313 igual E., 222 igual F., etc. Reducido a grupos de cinco letras, el criptograma queda: Ñ E F O T.— B X J M E.— D A S S F.— F Z C X W.— P S S. Para descifrar se procede en forma inversa; se comienza por la traducción del texto cifrado a su equivalente de tres números que se escribirán horizontalmente sobre tres líneas y según la serie con- venida (en el presente ejemplo la serie es de siete letras). A con- tinuación se procede con los grupos de tres números que resultan superpuestos; los que se traducen en letras. Como puede observarse, este segundo sistema es bastante com- plicado, lo que, lógicamente, da lugar a la formación de criptogra- mas, realmente, de muy difícil descifración. Cifración lateral doble. Generalidades. Todos los sistemas que se han examinado son susceptibles emplearse en combinación unos con otros, lo que da un sistema de criptografía bastante seguro y de difícil traducción de parte aquel que no conoce el procedimiento. Hemos examinado el caso de la doble transposición, o sea, dos transposiciones sucesivas simples a base de claves. No se ha pre- sentado el caso de examinar una doble cifración monoaifabética sim- ple, porque debe considerarse que cada letra del texto corriente ten-
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    LA ESCRITURA SECRETA231 drá siempre por equivalente una de las letras cifradas: lo que en definitiva viene a ser una única operación a base de un alfabeto ci- frante, naturalmente que distinto a los dos con que se trabaja. Una substitución polialfabética efectuada a base de la Tabla de Vigenere con el alfabeto corriente, puede resultar más eficaz que una doble substitución monoalfabética, que vendría a ser lo mismo que usar una Tabla y alfabetos invertidos y derivados, en forma sim- ple, uno del otro. Es indudable que una segunda cifradora agrega mayor seguri- dad de inviolabilidad a un mensaje secreto; pero también es cierto que la doble cifración aumenta el tiempo que se necesita para cifrar y descifrar, reune una mayor posibilidad de contener errores, lo que presenta mayor dificultad en la corrección y en la transmisión. Por lo tanto, una segunda cifración sólo se justifica cuando la acción de un mayor secreto es absolutamente necesaria e indispen- sable al fin que se persigue. Se presenta, pues, el problema que se refiere a señalar cual de los Sistemas estudiados es el que mejor se presta para la doble cifración y cómo debe ella efectuarse para obtener el mayor secre- to en las comunicaciones. Substitución lateral y transposición simple con Clave. Si la substitución es monoalfabética simple, para los efectos criptográficos, es indiferente el orden que se haga seguir a las dos cifraciones, sea que se deba proceder a la transposición o a la subs- titución. En lo que se refiere a cifrar algunas de las letras del texto corriente, dicha letra permanecerá siempre la misma, cualquiera sea el orden en que éstas se encuentren en el texto corriente. Este no es un Sistema que pueda aconsejarse como de absoluta seguridad, y sólo puede ser aceptado en tal sentido cuando la subs- titución monoalfabética ha sido complicada con numerosos grupos nulos y grupas de equivalencia. Si no se adopta este último siste- ma, no es difícil deducir del texto mismo del mensaje cifrado, la reconstrucción de la clave de transposición; la descifración del crip- tograma se presenta fácil y no ofrece dificultad. Adoptando una substitución monoalfabética, la cosa cambia y el orden de la operación ya no resulta indiferente. De suerte que, si la transposición precede a la substitución, el criptograma será distinto de aquel en que la substitución precede a la transposición. Vamos a dar un ejemplo: Supongamos una clave de transposición de siete letras y una clave de substitución de cuatro.
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    232 MEMORIAL DELEJERCITO Simplemente se indica la sucesión de las letras del texto co- rriente con la serie: 1, 2, 3, .... etc., y con un índice que indique la clave de substitución que sea empleada. En el primer caso, con un texto de veinte letras, tendremos: a) Clave: 7 14 3 6 2 5. Clave: 7 6 Transposición seguida de subs- titución. Resulta el criptograma con la siguiente substitución de cuatro letras: 1 8 15 2 9 16 3 10 17 4 11 18 5 12 19 6 13 20 7 14 2/1 9/2 16/3 6/4 13/1 20/2 4/3 10/3 17/4 7/1 14/2 5/3 12/4 19/1 b) Substitución seguida de transposición: Clave: 7 1 4 3 6 El criptograma sería: 2/2 0/1 16/4 6/2 10/2 17/1 7/3 14/2 13/1 20/4 4/4 11/3 5/1 12/4 19/3 1/1 18/2 3/3 15/3 Resulta que los criptogramas obtenidos en los dos casos, apa- recen esencialmente invertidos. Con el objeto que la uniformidad en la cifración aparezca nor- mal, en todas sus partes, es esencial que las dos claves (transposi- ción y substitución) sean de un largo diferente. Si las dos claves tienen el mismo largo, cada columna resulta- rá cifrada con el mismo alfabeto y el criptograma quedará de tan- tos grupos de igual largo, constituido por letras que han sido cifra- das, todas, con el mismo alfabeto. 8/4 8/4 15/3 2/2 9/1 16/4 3/3 10|2 17/1 11/3 18/2 5/1 12/4 18/2 6/2 13/1 20/4 7/3 14/2 11/4 18/1 3/2 1/2 8/3 15/4. 2 5
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    LA ESCRITURA SECRETA233 Si la substitución polialfabética ha sido hecha con un alfabeto | regular, la complicación de la transposición no agrega ninguna ga- rantía de mayor seguridad al secreto del mensaje debido a que, si la transposición sigue a la substitución, puede verificarse con re- lativa facilidad la reconstrucción de la clave de transposición. En tal caso, el sistema queda reducido al simple trabajo polialfabético con alfabeto regular, que es muy fácil descifrarlo. Si a la inversa; la transposición precede a la substitución, tam- bien es fácil determinar algunas de las letras del alfabeto usado y traer el texto empleado a la simple transposición. Mucho más difícil es el caso en que la substitución polialfabéti- se hace con el alfabeto invertido. También, en este caso, si la transposición sigue a la substitución, se tienen mayores probabili- dades de buen éxito de parte del descifrador, puesto que si se veri- fica el caso en el cual es. posible reconstruir la clave de transposi- ción, el criptograma cae luego bajo la acción de la substitución po- lialfabética simple. Si por el contrario, la substitución sigue a la transposición, la determinación del alfabeto no regular es mucho más difícil y casi imposible de determinar. Es, pues, una buena regla, cuando se desea hacer uso de la substitución y transposición, emplear la substitución polialfabética con alfabeto invertido precedida de una transposición simple con clave. Es decir se transpone primero el texto corriente mediante una clave de transposición simple, después se cifra el texto obte- nido de esta transposición mediante una substitución polialfabéti- ca, o una regla o Tabla equivalente y empleando una clave de subs- titución de un largo distinto a la empleada para la transposición. Substitución de grupos y Transposición. La transposición que va unida a la substitución de los grupos, reviste de mucha seguridad al criptograma. En este caso, siempre es preferible- hacer que la transposición preceda a la substitución; en razón que la transposición siempre presenta su lado flaco que con- viene robustecerlo con el segundo procedimiento; en este caso;'la substitución por grupos. Otros sistemas combinados. Un ejemplo de substitución de fracciones de letras, nos lo da el Sistema germánico que hemos presentado. El método se pueda aplicar perfectamente al Sistema Pollux, empleando de preferencia la substitución después de la transposición.
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    234 MEMORIAL DELEJERCITO. El Sistema pollux que hemos estudiado, también puede utili- zarse cuando se trata de una transposición, la cual es preferible sea hecha antes que la substitución. Un último ejemplo de interés que muestra la utilidad del siste- macombinado,eselquesederivadelPOLIALFABETICOCON GRUPOS DE EQUIVALENCIAS. Se obtiene empleando como ci- fra, grupos de dos números por cada letra. Las reglas a seguir para estas combinaciones, son las misma3 empleadas para los aparatos de cifración polialfabética que ya se han descrito. El alfabeto invertido de la segunda línea es reemplazado por una lista de cien números, agrupados de a dos en dos, de manera que cada letra de este alfabeto de segunda línea esté reemplazada por tres, cuatro o más grupos de dos números (equivalentes), los que pueden usarse alternativamente como grupos cifradores. Es indudable que tal procedimiento da una mayor seguridad de secreto al método; pero tiene el agravante que, para cifrar y des- cifrar, demanda un tiempo mucho mayor. En un próximo trabajo abordaremos el tema de las máquinas cifradoras y los métodos más usuales en la tarea de la descifración.
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    Un decreto deimportancia para el deporte hípico argentino. Por el Teniente Coronel don Edgardo Portales M. Depto. de Remonta y Veterinara del Ejército. Con motivo del Concurso Internacional Sud Americano de 1939, e1 Club Hípico Argentino hizo publicar una elegante revista, en cuya portada, sobre fondo plata, se ven enlazadas las banderas de Argentina y Chile y, en su texto, las fotografías del desarrollo del Concurso con sus resultados, haciendo en todas sus partes un reco- nocido homenaje a nuestro Equipo Militar, de Carabineros y Civil, que nos representó en este Torneo de carácter Internacional. Ade- más aparecen fotografías del Haras del Ejército y de los criaderos más connotados de la República hermana. El General don Arturo Rawson, Director General de Remonta Argentino, ilustre amigo del Departamento correspondiente de nues- tro país, tuvo la gentileza de enviar 100 ejemplares de esta elegante hermosa revista, a fin de que fuera distribuida en Chile. Este men- sajero de cordial amistad, que nos brinda la Nación Argentina, en ho- menaje a nuestra delegación hípica, ya está en poder de la Jefatura Militar, Regimientos y Clubes dedicados al deporte hípico. Sin duda, una de las materias de su sumario es la realización de una idea iniciada en Chile en 1935 y que, con sabiduría, la Repú- blica Argentina ha llevado a la práctica y que contiene las mismas ideas básicas que desde hace diez años, aun en Conferencias en la Academia de Guerra (1937), con tesonera insistencia hemos venido sosteniendo. En efecto, con fecha 22 de Junio de 1939, S. E. el Presidente Ortiz ha puesto su firma al siguiente Decreto: DECRETO DEL PODER EJECUTIVO PONIENDO BAJO LA DEPENDENCIA DEL MINISTERIO DE GUERRA LA RE- ORGANIZACION DEL DEPORTE HIPICO DEL PAIS. Vista la conveniencia de estimular el desenvolvimiento de los me- dios y prácticas que contribuyen al acrecentamiento de la prepara- -ción de la defensa nacional, y
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    236 MEMORIAL DELEJERCITO CONSIDERANDO: Que el desarrollo de la producción y mejoramiento de la raza caballar, al par que constituye una fuente de riqueza para el país, asegura también uno de los medios referidos cuando ella es orien- tada técnicamente hacia la selección de un tipo militar de equino; lo que ha sido tenido en cuenta por la Ley N.º 11.242 de "Impuesto a los Hipódromos de Carreras, al determinar que una parte del re- caudo establecido se destinará '' para la adquisición y fomento de la cría del caballo de guerra para la Remonta del Ejército" (artículo 5.º inciso 2.º); Que la intensificación de las actividades hípicas entre la pobla- ción civil contribuye poderosamente a los fines expresados, puesto que trae como consecuencia un aumento de la demanda de caballos y, por consiguiente, una mayor preocupación de los criadores por producirlos en cantidad y calidad apropiados, por cuyo motivo, uno de los puntos del plan de fomento del caballo de guerra, consignado en el Reglamento de Remonta y Veterinaria (R. R. M. 73) se refie- re al "fomento de la equitación y demás deportes hípicos entre la. población civil" (número 127, apartado 1) ; Que, además de la finalidad expresada, la referida práctica de la equitación civil debe ser considerada también como un elemento de preparación pre y post-militar de los ciudadanos; Que, a pesar de que el manejo del caballo ha sido otrora una apttiud generalizada y tradicional en nuestra población, las estadís- ticas oficiales llevadas al efecto a base de los conscriptos que anual- mente se incorporan al Ejército acusan una notable disminución de los hombres hábiles en dicho manejo, lo que obliga a retardar consi- derablemente la instrucción militar de las armas montadas con evi- dente perjuicio para la preparación que debe ser alcanzada; Que por tales motivos, resulta obra de Gobierno que interesa a la economía nacional y a la defensa del país, el despertar y man- tener en el ambiente ciudadano, por medio de un estímulo convenien- te, el necesario entusiasmo por las actividades hípicas; Que los resultados obtenidos hasta hoy en la práctica de la equi- tación (formación del jinete y adiestramiento del caballo) por las entidades civiles que reciben subsidios del Estado, si bien son dig- nos de encomio, resultan insuficientes para el logro de los fines ya expresados; Que para subsanar este inconveniente es indispensable crear un régimen que, bajo la superintendencia de un organismo del Estado, establezca la coordinación de los esfuerzos que realizan los clubes y entidades que practican el deporte hípico o lo auspician en diversas formas, de igual modo que la Dirección General de Tiro y Gimnasia orienta y estimula el desarrollo de la educación física y el tiro coa armas de guerra en el medio ciudadano;
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    UN DECRETO DEIMPORTANCIA 237 Que la Dirección General de Remonta, conforme con lo estable- cido en el decreto N.° 36,973, inserto en el Boletín Militar N.° 2895, 2.º Parte, y en número 127 del Reglamento de Remonta y Veterina- ria (R. R. M. 73), constituye el organismo del Estado que tiene por prisión específica el cumplimiento de un vasto plan de fomento y se- lección de las razas que más convienen a la formación de nuestro ca- ballo de guerra, plan del cual forma parte el estímulo "de la equi- tación y demás deportes hípicos entre la población civil". EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA, DECRETA: Artículo 1.º Encomiéndase al Ministerio de Guerra (Dirección General de Remonta) la misión de fomentar, coordinar y fiscalizar en el país, con el carácter de órgano director de la preparación hípica pre y post-militar de los ciudadanos, las actividades ecuestres que desarrollen las entidades civiles que para tales fines reciban subsi- dios del Estado. Art. 2.º Por el Ministerio de Guerra se preparará el "Reglamen- to para el fomento de la Equitación y Deporte Hípico civiles''. Art. 3.º Toda asociación o entidad que desee ser reconocida como oficializada y acogerse a los beneficios que importe esta situación, deberá ajustarse a los requisitos que imponga el reglamento, expre- sado en el anterior artículo. Art. 4.º Autorízase al citado Ministerio de Guerra (Dirección General de Remonta), a aceptar la oficialización de las asociaciones que lo soliciten y satisfagan las condiciones impuestas, así como tam- bién para gestionar directamente la fundación de otras y para acep- tar la cooperación que ofrezcan entidades oficiales y particulares. Art. 5.º El Ministerio de Guerra (Dirección General de Remon- ta) distribuirá entre las sociedades oficializadas, en la forma y pro- porción que estime convenientes, los fondos que anualmente se le asignen de la ley N.° 11,242 y de los subsidios que para tales fines se le otorguen. Art. 6.º Comuníquese, dése al Registro Nacional, publíquese en el "Boletín Militar" 2.º Parte y archívese en la Dirección General de Remonta. (Fdo.).—ORTIZ.—Carlos D. Márquez. Argentina ha dado un gran paso, pues, desde ahora, todos los organismos de propaganda, educación hípica, fomento equino, los servicios de Remonta, Veterinaria y Herraje, llevarán
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    238 MEMORIAL.DEL EJERCITO unsolo rumbo, bajo la hégida del hábil Director, General don Arturo Rawson, prestigioso Oficial General del ejército her- mano, quien, por medio de ese generoso obsequio, que lleva en su portada las dos banderas de las Naciones hermanas enlazadas, sím- bolo en el cual el escudo de la Nación Argentina representa la mano de franqueza criolla que se entrelaza allende los Andes a la luz de ese Sol que alumbra y despierta en Sudamérica la unión y el progreso.
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    El curso derepetición de invierno de la undécima Brigada de Montaña. Del 20. II. al 13. III. 1939, en Lenk (Suiza), y en el territorio del Monte Wildhorn, en las alturas de Berna. Por el Tte. Coronel Fritz Erb, Cdte. del Bat. de Fusileros de Montaña N.º 36. Traducido por el Tte. de Art. en retiro Sr. Enrique Gutiérrez S. La redacción de la Gaceta Militar General Suiza, me ha so- licitado escribir un informe acerca del Curso de Invierno que ha repetido la Undécima Brigada de Montaña. Este Curso ha llegado a ser especialmente conocido a causa de la catástrofe ori- ginada por el rodado de nieve en las montañas de Wildhorn. He resuelto corresponder a este deseo, pero con el único fin de pro- porcionar un informe sobre la instrucción de ski y de montaña en invierno, ordenada por el Comandante en Jefe del Ejército durante el invierno de 1939/40; además, pretendo dar a aquellos camaradas que fueron designados Comandantes de Cursos, Ins- tructores de Clases o Comandantes de Patrullas, una indicación en ésta o en aquella materia del trabajo por realizar. Sería de interés elaborar un informe detallado acerca de las experiencias obtenidas durante el Curso de repetición realizado por la Un- décima Brigada de Montaña y especialmente una relación a los
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    240 MEMORIAL DELEJERCITO cursos A. y B. de las unidades de tropa ordenados por el Sr. Ge- neral el 9. XI. 1939. (1). El Coronel-Brigadier Bühler me confió la dirección del curso de repetición de invierno; pero no tuve nunca la intención de practicar ascensiones difíciles como apareció en un gran diario de Basilea, después de la desgracia ocurrida el 7. III. El objeto de un C. R. I. no será nunca hacer turismo y ascender a la cima más elevada de una región determinada. De acuerdo con las Di- rectivas emitidas, la instrucción del soldado tuvo otras distintas activades. Por medio de ejercicios determinados pudieron ace- lerarse los conocimientos técnicos de ski y pasarse a la instruc- ción de campaña e instrucción técnica de montaña. Muy luego estuvo la compañía, formada por una Plana Mayor, 3 secciones de combate, 2 secciones de ametralladoras, cada una a 2 piezas, un destacamento de enlace y una cuadrilla sanitaria, instruida de tal manera que pudo pasar a la ejecución del ejercicio de campaña en alta montaña, de acuerdo con la Directiva. Este ejercicio estaba encuadrado dentro de una sencilla situación tác- tica, que no tenía otro objeto que el ejercicio de las siguientes disciplinas de guerra: Exploración, seguridad, enlace, ocupacio- nes y construcciones de posiciones de obstrucción en alta montaña, mantención de las posiciones por las mismas secciones y escua- dras, por lo menos durante 24 horas, relevos con situaciones de guerra determinadas, antes del amanecer o durante la obscuridad, reaprovisionamiento y ejercicios sanitarios de transporte. El cuadro y personal de tropa estaban en condiciones físicas sobresalientes y hábiles para los ejercicios de alta montaña, de suerte que no habría ofrecido dificultad alguna el quebrar "re- cords" de ascensiones y marchas. Sin embargo, se desistió desde el principio de tales actividades concretándonos a cumplir el programa de instrucción táctica y de montaña. Para todos los participantes, tanto para los que estaban en el refugio de Wildhom como los que estaban en el refugio de "Wildstrudel, la catástrofe del 7 de marzo, fué un triste suceso. Todos estuvimos en esas horas de pesar fuertemente unidos. Nun- ca olvidaré cómo los valientes camaradas, en esa noche de tor- menta aterradora, amenazados por la muerte, haciendo lo impo- sible, arrancaban de la zanja de nieve a los tres oficiales y al sargento desaparecidos. Ninguno abandonó su puesto, a pesar de que estaban amenazados a cada instante por nuevos rodados. Unidos estaban los valientes soldados y con brazos cruzados ju- (1) Al final del artículo se, dan explicaciones acerca de algunos términos técnicos.—(N. del T).
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO... 241 raron: "¡No nos dejaremos aplastar nuevamente por otro ro- dado!". (1). Como nuestras porciones se concluyeron, un soldado nos re- galó, a nosotros los oficiales, su sabroso queso de Los Alpes, pues había observado que nosotros no teníamos nada que comer. Nunca salió de los labios de estos hombres una palabra des- compuesta o de impaciencia; por el contrario, demostraron en todo momento una gran valentía. Un joven Teniente me dijo: "en estos días me he hecho hombre". Yo debí comunicar al Co- mandante de la Brigada, como una prueba del valor de la tropa, lo siguiente: ''Con esta tropa debería ir Ud. a la guerra". ¡La gente ha cumplido con heroísmo su prueba de fuego! Del informe del curso he hecho un extracto para que sea publicado en la Gaceta Militar General Suiza y que contiene los siguientes puntos : 1.—Extracto del trabajo (extractado del programa de tra- bajo). 2.—La instrucción. 3.—Material, vestuario y equipo especial de montaña. 4.—De la alimentación, 5.—Consideraciones finales. 1.—Extracto del trabajo. Lunes 20. II.—Movilización, revista del equipo personal, ins- pección sanitaria de ingreso. Tarde: pruebas individuales, incluso carreras individuales en canchas demarcadas. Tiempo: Mañana y tarde, buen tiempo, al anochecer, nieve suave. Martes 21. II.—Mañana: marcha con ski en la zona de ejer- cicio de Rettelberg. Tarde: tiro de prueba con carabina sobre 300 metros y con ametralladoras a corta distancia para los pertenecientes a los Regimientos de Infantería de Montaña N.º 17 y 18. Reserva, marcha de ejercicio junto con instrucción de ski. Tropas especiales, servicio de su especialidad. Tiempo: hermoso. Miércoles 22. II.—En la mañana: marcha preliminar de la Compañía en tres columnas, en la zona de ejercicios de Bettel- berg. Marcha en orden cerrado hacia Lenk. Tarde: tiro de prueba con carabina para los pertenecientes a la Reserva y tropas especiales; tiro de ametralladora a corta (1) En nuestro próximo número daremos detalles de esta catástrofe. (Nota del Director). M. del E. 8.
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    242 MEMORIAL DELEJERCITO distancia. A los pertenecientes a los Regimientos de Infantería de Montaña 17 y 18, instrucción de combate en Bettelberg. Tiempo: hermoso; temperatura bajo cero. Jueves 23. II.—Marcha de guerra en tres columnas en la zo- na comprendida arriba y abajo del refugio de Bettelberg. Pre- paración del almuerzo individualmente. Después de las 12.00 (12 horas) tiro de combate individual y por escuadra. Tiempo: hermoso; sobre Bettelberg, tempestuoso. Viernes 24. II.—Marcha de guerra en la zona comprendida arriba y abajo del refugio de Bettelberg; corrección de los de- fectos del día anterior. Preparación individual del almuerzo. Tarde: continuación y término del ejercicio de tiro de com- bate individual y por escuadras. Tiempo: fuerte viento sur. Sábado 25. II.—Ejercicio de seguridad en la marcha. La compañía marchó hacia Iffigenalp como Compañía de descubier- ta ; preparación del almuerzo. Regreso a Lenk, ejercicios en sección y compañía. Revista por el Comandante del Curso. Aseo de armamento. Revista y control del material. Oficiales, tiro de pistola. Domingo 26. II.— Mañana: una hora de ski por escuadras independientes, después servicio religioso. Tarde: libre. Tiempo: muy hermoso, caluroso. Lunes 27. II.—Marcha de ejercicio de toda la compañía ha- cia el refugio de Wildhorn, unido con un transporte de leña des- de Iffigeualp. Una patrulla compuesta de la mejor gente ascen- dió el Wildhorn. Tiempo: mañana fuerte nevazón; a medio día aclaró, des- pués, pequeña nevazón. Martes 28. II.— mañana: revista de armamento. Tarde: ocupación de una posición defensiva en el sector Balmen (1385,8) — Rütti-Wallegg (1447,1). Término del ejer- cicio a las 19 horas. Tiempo: muy hermoso. Miércoles 1.º III. y Jueves 2. III.—Corto ejercicio; a conti- nuación preparación para el gran ejercicio. A las 10 horas mar- cha hacia Tschuggenwald, allí preparación del almuerzo en mar- mitas individuales y termos. En la tarde, ocupación y organización de la posición de obs-. tracción y observatorios en el sector paso de Trüttlisberg, cima 1994 sur, Stüblemen y cima 2084 al suroeste de Rothorn. Man- tención de la ocupación de la posición de obstrucción durante la noche. Relevo por las reservas al amanecer. Jueves por la tarde regreso. Ejercicios. Tiempo: durante los dos días hermoso.
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO... 243 Viernes 2. III.—Revista de la compañía por el Comandante de la Undécima Brigada de Montaña Coronel-Brigadier Bühler. Marcha a Tschuggenwald superior, donde se cocinó individual- mente. Desde las 12.30: ejecución de un ejercicio defensivo en el sector Mülkerblatten — Leiterli. Tiempo: hermoso. Sábado 4. III.—Grueso de la Compañía: Alarma a la 01.50; marcha hacia Bettelberg, ahí desayunaron. Continuación del ejer- cicio defensivo iniciado el Viernes. Demostración de una sor- presa. Preparación del almuerzo en marmitas individuales después de terminado el ejercicio; marcha de regreso a Lenk. Ejercicios, aseo de armamento, control de material. Tiempo: hermoso, sol caluroso. Domingo 5. III.—A las 8 hrs. marchan la sección Aellig (me- nos 1 escuadra) hacia el refugio de Wildhorn, la patrulla de oficiales, Comandante Bühlemann (14 hombres) hacia el refugio de Wildstrubel. El grueso de la Compañía se organiza para el gran ejercicio. Tarde: libre. Tiempo: El tiempo que se había mantenido bueno hasta el Sábado, se descompuso en la noche. Durante todo el día Domin- go llovió en Lenk. Lunes 6. III.—Se inicia el gran ejercicio. La marcha del grueso de la Compañía hacia Iffigenalp—Widhorn, fué retrasada hasta las 11.30 porque se tenía esperanzas que el tiempo mejora- ra. La marcha se inició con relativo buen tiempo; más tarde co- menzó a llover nuevamente. El grueso de la Compañía alcanzó el refugio de Widhorn cerca de las 18.45 completamente mojada. En Iffigenalp quedaron el Destacamento de Acarreo y la sec- ción de ametralladoras. Relevo de la sección del Teniente Aellg después de 24 hrs. Martes 7. III.—Las condiciones del tiempo aconsejaron al comandante del curso interrumpir el ejercicio y la toma de po- siciones de obstrucción en Schneidejoch y de los puestos de ob- servación en Wildhorn no se efectuaron. Las condiciones del tiempo eran tales, que el Destacamento de Acarreo pudo efec- tuar el trasporte desde Iffigenalp al refugio de Wildhorn, sin mayor dificultad. A las 18.50 ocurrió la catástrofe del rodado cerca del refugio de Wildhorn, que causó la muerte a tres ofi- ciales y a un suboficial. Miércoles 8. III. hasta el Viernes 10. III.—El grueso de la Compañía queda bloqueado en el refugio de Wildhorn. El Vier- nes en la tarde, a pesar de todas las dificultades se logró mandar buscar a Iffigenses, con una escuadra formada por la mejor gen-
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    244 MEMORIAL DELEJERCITO te, un lanzaminas. El jefe de la patrulla tropezó con toda clase de dificultades, las que logró vencer. Sábado 11. III.—Regreso de la Compañía hacia Lenk. Las últimas fracciones llegaron a ese punto cerca de las 17 hrs. Alo- jamiento en Lenk. Iniciación de los trabajos de desmovilización. Domingo 12. III.—Término de la desmovilización. Servicio fúnebre "en la Iglesia de Lenk. Después, almuerzo. A las 14.00. licenciamiento de la Compañía. Había que formar todavía un destacamento para acompañar los cadáveres y además un destacamento de 20 hombres para iniciar la búsqueda del material que había quedado abandonado. Lunes 13. III.— A las 7 hrs. partían los destacamentos desde Lenk hacia el refugio de Wildhorn, al mando del Comandante del Curso. El buen éxito no se hizo esperar y en la misma tarde fué encontrado el cadáver del Comandante Deutschle y el martes se había recogido todo el material rezagado. Regreso del desta- camento con el cadáver del Comandante Deutschle. A las 17 hrs. alojamiento en Lenk. - 2.—La Instrucción. a) La instrucción militar se inició con las pruebas indivi- duales, en la misma forma que se efectúan en los cursos regula- res de repetición. El curso de repetición aprovechó todas las opor- tunidades que se le presentaron para ejecutar ejercicios, prin- cipalmente con las unidades en orden cerrado (sección, compa- ñía). Manejos de carabina y ejercicios dé movimientos se- efec- tuaron con toda precisión y temperamento; el estado de instruc- ción militar, tanto la del soldado aislado como la instrucción colectiva, eran buenas. De acuerdo con las Directivas, se efectuó también el tiro- de carabina a la distancia de 300 metros y el de ametralladora liviana a 30 m. Los resultados obtenidos se pueden considerar co- mo buenos. 213 hombres dispararon el tiro de prueba; de éstos, 14 hombres quedaron rezagados la primera vez, dos hombres la segunda; a la tercera vez también estos dos hombres cumplieron las condiciones establecidas. El resultado medio del primer ejer- cicio fué 3,26 puntos y 93,3% de impactos. Las condiciones para obtener el distintivo de tirador sobresaliente las cumplieron ll hombres, la de tirador, 9 hombres, y 26 hombres cumplieron las, condiciones correspondientes para obtener la tarjeta de apro- bación. En este resultado no se incluyen a 17 hombres más tomaron parte en la prueba, pero que tenían ya sus distintivos de tirador sobresaliente o de tirador. Para el tiro de ametralladora liviana a 30 metros, se pleó un pequeño blanco de disco el que permitió efectuar es tiro en forma interesante e instructiva.
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO 245 b) La instrucción de campaña fué iniciada en el segundo día del curso de repetición de invierno con una marcha sobre Bettelberg. A continuación, la instrucción abarcó principalmente las prácticas de combate individual y de la escuadra, ejercitán- dose principalmente la defensa. Para alcanzar el campo princi- pal de ejercicios, sobre la terraza de Los Alpes (Bettelberg, Mü- kerblatten, Haslerberg), el valle de Iffigen y el campo de Wil- dhorn, se debieron efectuar durante dos días consecutivos largas marchas en ski con un equipo pesado; las marchas se efectuaron siempre dentro de un marco táctico: exploración, seguridad en la marcha, reconocimiento de caminos, etc. La capacidad y ha- bilidad de marcha de la tropa alcanzaron un alto grado. De este modo ya en el tercer día de la primera semana del curso de re- petición se ascendía en la mañana y en la tarde, con todo equi- po la cima de Mükerblatten, cuya altura es aproximadamente de 1900 metros, sin que la gente demostrase señales de cansancio. La segunda semana del servicio se inició con un ejercicio de marcha. A las 5 hrs. marchó la Compañía completa, con todo su equipo, hacia Iffigenalp, asegurada con una patrulla de descu- bierta ; en este punto la descubierta se organizó como columna de acarreo y transportó hacia el refugio de Wildhorn una gran carga de leña; después el grueso de la Compañía subió a la cima de Kirchli y una parte de ella a la cima de Wildhorn. En el mis- mo día regresó toda la Compañía a Lenk, alcanzando el acanto- namiento a las 17 hrs. Trabajo total: 45 kilómetros de distancia horizontal, 2.200 metros de ascensión y el correspondiente des- censo. La Compañía preparó un ejercicio de obstrucción de 24 ho- ras con la ocupación de los pasos de Rüttlisbergr, Süblenen y Rot- horn, con puestos de observación sobre Lauenenhorn, Stübleneni Rothorn; con todos los servicios de enlaces y relevos del desta- camento de obstrucción antes del amanecer y reabastecimiento de provisiones y leña. Fuera de ésto, se ejercitó la toma y la organización de una posición defensiva sobre el picacho de Mül- kerblatten, hasta el paso de Leiterli, ejecutándose una sorpresa, la cual fué observada por toda la Compañía. Instructivo fué tam- bién para el mando inferior, un ejercicio que tenía por objeto obstruir los accesos al paso de Trüttisberg, desde el valle de Lenk. Un reconocimiento dirigido hacia el defensor con una sec- ción vestida con trajes de nieve (blanco), tuvo buen éxito y de- mostró lo difícil que es, ante un ancho frente obstruir y defender un terreno sin visibilidad. Como término de la segunda semana del curso de repetición, se tocó alarma a la 1.50 hrs. La marcha sobre Bettelberg y Leiterli, la ocupación nocturna las posiciones preparadas en el día anterior, se efectuó en muy buena forma sin ser observadas por el enemigo. De esta manera se ordenaron los ejercicios y las tareas supuestas para la ejecución de un ejercicio
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    246 MEMORIAL DELEJERCITO de alta montaña de varios días de duración. Este ejercicio se inició con la ocupación de los refugios de Wildhorn, Wildstrubel y el refugio del Club, el 5. III. 39, por dos destacamentos con una fuerza total de 40 hombres. Especialmente el destacamento Wilds- truber, en la zona del refugio de este mismo nombre, tuvo que combatir contra muchas dificultades el Domingo en la tarde an- tes de lograr ascender el Firstligrat, a pesar del equipo y de la violenta nevazón. Ambos destacamentos alcanzaron su alojamien- to el 5. III. en la tarde y se aseguraron con guardias exteriores conforme a las órdenes impartidas El 6. III. con un tiempo tem- pestuoso y húmedo, pero no especialmente frío, continuaron con la ejecución de su misión: obstrucción de distintos pasos desde Wallis y organización de observatorios sobre Wildhorn y Rohrls- chstein. Al destacamento Wildhorn le correspondió la ejecución de esta misión, mientras que el Destacamento Wildstrubel tuvo que contentarse con ocupar la altura al sur de Weisshorn (2948,89 metros) y despachar una patrulla de observación, sobre Rohr- iachstein (2,950,4 mts.). La patrulla enviada a Schneidejoch so- bre el paso de Rawil tuvo que regresar antes de alcanzar su ob- jetivo debido al peligro de rodados. El 6. III., a las 7.30 hrs. estaba todo el grueso de la Compa- ñía listo para la marcha y ascensión a Iffigenalp y refugio de Wildhorn, para tomar parte en el ejercicio ya iniciado. La par- tida tuvo que ser retrasada porque a las 10 hrs. llovía con fuerza. en el valle. Después la lluvia cesó y se inició la marcha a las 11.30. Todavía en la misma tarde, el grueso, formado por la sección de Plana Mayor, la sección de combate, el destacamento de enlace y una columna de acarreo, alcanzó el refugio de Wir- dhorn. El enlace con el Destacamento Wildhorn fué establecido y, como la gente estaba completamente mojada por la lluvia, se helaba en las posiciones de las cimas (3,000-3,264 mts.). se sus- pendió el ejercicio por precaución y se ordenó al destacamento su regreso al refugio de Wildhorn. Poco después de media noche, todo el destacamento Wildhorn había regresado al refugio de; ese mismo nombre con parte de la gente, en muy malas condicio- nes. El Comandante del puesto de observación y su gente estaban más o menos transidos. El vestuario demostró ser completamente deficiente para que con tal tiempo se pudiesen cumplir en buena forma las misiones ordenadas. El 6. III., a pesar que el tiempo mejoró notablemente, hubo que postergarse la continuación del ejercicio, es decir, ocupar nuevamente las posiciones de alta montaña, porque primero hubo que secar el vestuario que el día anterior se había mojado completamente. Una columna de acarreo compuesta por oficiales, suboficia- les y soldados voluntarios, al mando del Capitán Lerf, descendió a las 16 hrs. desde el refugio de Wildhorn hacia el lago Iffigen,
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO 247 para encontrarse con la segunda columna de acarreo que había partido del Iffgenalp, tomar las cargas de esta columna y tras- portar la porción diaria hacia el refugio ya nombrado. Antes que esta columna, cerca de las 19 hrs,, alcanzase el refugio, fué cogida por un tornado de nieve en polvo (Staublawine) que diómuerte a tres oficiales y un suboficial. Por estas circunstan- cias el ejercicio fué suspendido, pero el grueso de la compañía que quedó bloqueado en el refugio de Wildhornl y sólo pudo regresar a Lenk el 11. III., mientras que el otro destacamento, al misino tiempo encerrado en Wildstrupel, decidió el 10. III. bajar de su refugio por Firstligrat y después de algunos pequeños in- cidentes, alcanzó con toda felicidad a Lenk. A pesar de que el ejercicio de obstrucción en alta montaña, debido al mal tiempo y a la catástrofe del rodado, no sé pudo efectuar conforme al programa, el comando y la tropa apren- dieron mucho para el servicio de montaña. Bajo difíciles condi- ciones no puede una tropa en tiempo de paz efectuar servicio en alta montaña. En muchas ocasiones se ha señalado que no ofrece en absoluto dificultades efectuar grandes marchas y ejercicios de campaña con una compañía con instrucción técnica de mon- taña eficiente, formada, además, con gente seleccionada, bajo buenas condiciones atmosféricas. Es decisivo para el buen éxito de empresas en alta montaña, ya se efectúen éstas en verano o en invierno, que se cuente con buenas condiciones atmosféricas. Ellas pueden entrabar cualquier actividad militar y ser fuentes de peligros para las propias tropas. Por desgracia, ésto lo de- mostró la compañía de la Undécima Brigada de Montaña, del Curso de Repetición de Invierno, en forma clara; Permítaseme todavía algunas observaciones sobre la instrucción táctica. Es muy difícil, en terrenos cubiertos de nieve, inculcar la instrucción de combate. No se puede pedir en forma pedante que el hombre aplique los fundamentos de la instrucción de combate individual, como ser: observación, seguridad, hábil aprovecha- miento del terreno, etc., cuando se le presentan a su vista cua- dros completamente falsos. Cada movimiento, aunque sea la ac- ción más insignificante, exige mucho tiempo y cada ejercicio debe ser preparado cuidadosamente cuando no deba llevar el sello de la irrealidad. Nuevamente deberá ser recordado, que con tiempo claro, sol brillante, viento en calma y nieve en polvo, todas las acciones de combate, especialmente todo movi- miento que pueda ser observado por el enemigo, deben ser ex- cluidos. La noche y el mal tiempo son propicios para las empresas en la montaña que deban tener como perspectiva el buen éxito. También el reconocimiento y sobre todo la defensa, tropie- zan en la alta montaña cubierta de nieve, con grandes dificulta- des. Debe cuidarse especialmente que en la organización de cual- quiera posición es que éstas no sean delatadas al enemigo al remo-
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    248 MEMORIAL DELEJERCITO verse la cubierta de nieve delante de las posiciones. En especial, los trabajos de fortificación y zapa son reconocidos desde ma- chos kilómetros de distancia. Con mucha dificultad tropieza también el defensor al colocar las armas en la posición, especial- mente las ametralladoras y lanzaminas. Son éstos los detalles que deberán ser estudiados y resueltos en los próximos cursos de repetición de invierno; además, la construcción de posiciones en la nieve, que es un arte, exige de los suboficiales y de cada hom- bre, muchos conocimientos tácticos y gusto por el terreno y la nieve. Considerado desde este punto de vista, es también nece- sario que los oficiales destinados al servicio de un curso de re- petición de invierno tengan marcado interés y conocimientos de la instrucción táctica. Con el buen skiador y buen trepador de montaña, ésto no ha ocurrido. c) La instrucción de ski y la instrucción de montaña en invierno del Curso de Repetición de la Undécima Brigada se Montaña, no ha sido muy reducida. La propia instrucción de Ski se impartió de acuerdo con las directivas para el curso de repetición de invierno de 28. VIII. 1936, sólo en forma limitada en la parte técnica de skiar y a la gente de la reserva poco ins- truida. La habilidad de skiar y la resistencia física de los oficia- les, suboficiales y tropa, fué probada en el primer día de servi- ció con una carrera muy severa. Sobre un trayecto de 5 km. hu- bo que dominarse una subida de 300 mts. y una marcha pesada de 400 mts. Del número de gente probada de este modo se ob- tuvieron buenos resultados. La reserva mostró desde la partida. una inferioridad evidente. Así se encontró que de 100 cabos y soldados de los mejores clasificados, sólo cuatro hombres perte- necientes a la reserva, como una excepción, no ocuparon los úl- timos puestos Algo mejor fué el resultado obtenido entre los oficiales y suboficiales. Nuevamente se ha demostrado que para el soldado de montaña es condición primordial que sea un buen trepador, un buen conductor de carga y que domine con segu- ridad el ski. Sólo excepcionalmente podrá, sin carga y en terre- nos planos, descubiertos y visibles, hacer jornadas con rapidez Los pocos días que en realidad se contó con tiempo bueno y se- guro, los muchos ejercicios prácticos y desgraciadamente tam- bien la catástrofe del rodado ofrecieron amplia oportunidad para la instrucción técnica de montaña. Se abarcaron todas las ramas de esta parte de la instrucción militar de montaña, como ser, prue- ba de la nieve, seguir huellas, trasporte por medio del Reff (véa- se nota), trineos y trineos improvisados. Como en el curso de repetición de invierno de 1937, se probaron también los método para llevar cargas pesadas y se estableció nuevamente que trasporte con ayuda del trineo sólo es recomendable y raciona cuando se dispone de caminos planos y no escarpados. En nieves profundas, pesadas y disparejas, y en terrenos cortados, la con-
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO... 249 ducción de la carga sólo es posible efectuarla por medio del hom- bre. También respecto al primitivo método de alojamiento en vivas y la preparación de la comida al aire libre, se efectuaron muchos ejercicios prácticos y se reunieron experiencias de gran valor. Especialmente debe hacerse resaltar aquí e] gran valor de la "pala del rodado". Solamente cuando cada soldado y también el oficial sean equipados con dicha pala, podrán vivir y combatir. Por decirlo así, en cada actividad en que tenga que combatir por la preservación de su vida en la montaña — y ese combate es tan serio e importante como el combate contra el enemigo — tendrá que emplear su pala y no sólo cuando se trate de desenterrar a un camarada sepultado en la nieve. No con menos peso fué recargada la parte de la instrucción sanitaria de montaña, por desgracia en parte debido a la catás- trofe del rodado del 7. III. Sólo es de desear que en el futuro se ponga a disposición de estos cursos de repetición de invierno un mayor número de soldados de sanidad. Desde el primer día, una patrulla formada especialmente por oficiales, reconoció los bajos y altos terrenos alpinos y as- cendió a un buen número de cimas, picachos y pasos, con lo cual el aspecto técnico alpino de la instrucción no fué muy reducido. Intencionadamente el comandante del curso efectuó una par- te de los ejercicios en un terreno más o menos difícil para que la finalidad de la instrucción fuese formar un número de oficia- les, suboficiales, cabos y soldados para la solución de misiones, sobre todo las que deben cumplirse por parte de las tropas fron- terizas de montaña, ya sea en verano o en invierno y cuya ins- trucción puede alcanzarse sólo por este camino. 4.—Material, Vestuario y Equipo especial de Montaña. En este informe sólo se tratarán en forma extensiva aque- llos asuntos que guardan relación con el complemento y mejora- miento del equipo de montaña y que son de especial importancia. a) Equipo de skiar. Todos los oficiales, suboficiales y soldados debían presen- tarse al curso de repetición de invierno con sus skies particulares, como también con sus bastones y pieles. 13 hombres no pudieron adquirir sus pieles de ascensión por no contar con recursos. En una tienda de sport de Lenk se arrendaron para estos 13 hombres pieles con hebillas a un precio muy bajo. Los skies que presentaron los oficiales y suboficiales eran en general de muy buena calidad. La mayor parte de ellos po- seían skies de la valiosa madera de Hickory, con cantos de acero y amarras diagonales modernas. Casi todos los skies eran de la
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    250 MEMORIAL DELEJERCITO marca "Alpina 4 Stern" o "Kandahar". En el trascurso del curso de repetición de invierno se demostró claramente que debía darse la preferencia a los skies con protección en los cantos y amarras diagonales. Viajar con cargas, en especial con ametra- lladoras livinas, ametralladoras, cureñas, alambre de combate, material técnico, etc., es menos fatigoso y menos fácil de cae, al hacerlo con ski con amarras diagonales en vez de los skies con amarras corrientes. Los skies "Sahy" empleados en el curso no dieron buenos resultados. Por el contrario, estos skies, con la piel de ascensión puesta, demostraron poseer muy poca capacidad ascensional, especialmente para los hombres que llevan cargas pesadas. Y por regla general, el soldado en la alta montaña irá siempre muy cargado. Para fines de turismo, el ski "Sahy" es conveniente. El ski plegable modelo "Schraner" habría, en más de una ocasión, prestado mejor servicio, si no fuera tan pesado y des- uniforme. Un ski plegable debe ser muy liviano y no muy largo. Es necesario poder equipar a patrullas determinadas y pequeños destacamentos con skies plegables. A la pregunta si es mejor la piel con hebillas o la piel de "adhesión", puedo responder, asado en la experiencia: A la piel de "adhesión" hay que darle incuestionablemente la preferencia aunque el cuidado y empleo son más difíciles y requieren de una cierta rutina. Con la piel de adhesión se puede, sin mucha difi- cultad, marchar con rapidez, darse cimbra y correr sin peligro y sin temor de volcarse, como •desgraciadamente ocurre con la piel de hebillas. La cera de ascensión es suficiente en muchos casos para pe- queñas patrullas, hasta tanto el hombre no lleve mucha carga y no tenga que dominar alturas muy escarpadas. Sin embargo, para arrastrar trineos debe colocársele pieles a los skies para evitar el resbalamiento. Muy buenos resultados dieron los veinte pares de skies. "Splitkein" (no se hacen astillas). Algunos oficiales, suboficiales y soldados de la P. M. y des- tacamento de enlace y algunos soldados de la artillería fueron equipados con estos skies. Estas tropas tuvieron que desarrollar un servicio pesado. Todas las diferentes clases de nieve fueron pasadas con los skies "Splitkein", sin que se originaran roturas o daños, a pesar de que, muy a menudo, los soldados telefonistas tenían que llevar cargas de 35—40 kilos. Estos skies son muy. elásticos, livianos y resistentes y por lo tanto muy indicados para grandes exigencias. b) Reff y saco de espalda. Con el Reff sistema Gotthard obtuvimos buenas experiencias. La construcción es adecuada y su poco peso muerto es de gran im-
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO ... 251 portancia. A este Reff hay que darle, sin lugar a dudas, la preferen- de entre todos los modelos. No es especialmente adecuado el saco para oficial por ser mal cortado y, a pesar de ser chico, es muy pesado. Actualmente se cons- truyen sacos más prácticos. Es de recomendar que se estudien los mejores modelos y se elija uno como reglamentario Por otra parte, la mochila de piel, no es tan poco práctica como siempre se ha sos- tenido." Si se acondiciona bien, lo que es muy importante, el solda- do skiador la puede llevar perfectamente bien en la montaña. La mochila se adapta bien, tiene poco peso muerto; pero, por desgra- cia, tiene el inconveniente de que sus correas portadoras son muy langostas. En este sentido se puede hacer una mejora sin gran des- embolso de dinero. c) Pala de rodado, cuerda de rodado y aparatos de sondaje. Mucho se ha dicho y escrito sobre el extraordinario valor de pala de rodado como parte del equipo del soldado de montaña. basados en las experiencias del curso de repetición de invierno de 1937, todo el personal del curso de repetición de invierno de la Un- décima Brigada de Montaña fué equipada con pala de rodado. Des- de el comandante del curso hasta el último hombre de la Compa- ñía llevaban la pala de rodado, tanto en la marcha como en el ser- vicio de campaña, colocada en el saco, mochila, reff o cinturón. No hay actividad en la cual no encuentre aplicación la pala de rodado: en primera fila en la baja o alta montaña cubierta de nieve para combatir las fuerzas de la naturaleza y poder vivir. Para construir una zanja en la nieve y poder cocinar, para aplanar un terreno, al detenerse sobre nieve profunda y ante la fuerte acción del vien- to y, sobre todo, en el combate y ante peligro de un rodado, la pala de rodado presta un servicio inapreciable. Con muy poco trabajo puede un hombre, sin estar instruido especialmente, hacer un hoyo, proporcionarse un apoyo para su fusil, colocar en posición las ar- mas automáticas, hacer una zanja para arrastrarse o construirse un abrigo en la nieve. No puede pensarse, con mal tiempo, tormenta o frío intenso, obstruir cualquier paso, ocupar un puesto u organizar un observatorio, sin disponer de la pala de rodado. Del informe sobre la catástrofe del rodado de 7. III. se des- prende claramente que, gracias a la circunstancia de que todos los oficiales, suboficiales y soldados de la columna de acarreo caída, estaban equipados con pala de rodado, se pudo evitar una desgra- cia mayor y mayores pérdidas de vida. Inmediatamente después de la caída del devastador rodado pudieron, con su pala, los soldados que no fueron enterrados en la nieve, iniciar los trabajos de exca- vación y dentro de pocos minutos pudieron librar de la asfixia a sus camaradas. El personal de salvamento que, desde el refugio de Wind-
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    252 MEMORIAL DELEJERCITO horn se apresuró a ir en auxilio, estaba equipado con palas de ro- dado. Así fué posible, dentro de muy corto tiempo, libertar por lo menos a una docena de camaradas completamente enterrados los que después aumentaron las fuerzas de auxilio. Como se contaba por minutos con la caída de otro rodado, cada segundo era pre- cioso. Un segundo golpe de rodado que hubiese cubierto de nieve húmeda a un cierto número de hombres es casi seguro que se habrían podido salvar. Si no se hubiese tratado de un rodado de un tamaño extraordinario que rápidamente se convirtió en un ro- dado de nieve en polvo, con toda probabilidad habrían podido ser salvados por el servicio de salvamentos los camaradas Teniente Geisbühler y Sargento Moser y con toda probabilidad también al Teniente Mohler. Como con relativa rareza puede ocurrir que frac- ciones de tropa en la montaña sean arrolladas por rodados de ta- maño extraordinario y aniquiladores, no se podrá evitar que en la guerra las patrullas, relevos, columnas de acarreo, etc., sean alcan- zados y cubiertos por los rodados. Como también la vida de cada combatiente es de gran valor, se debería sacar de las experiencias de la guerra mundial, de la desgracia del refugio de Wildhorn y otros casos, la conclusión final, que es indispensable adquirir para nuestro ejército una gran cantidad de palas de rodado. Por lo me- nos cada dos hombres de las fuerzas efectivas de las tropas de mon- taña deben ser. equipadas con palas de rodado para los ejercicios de invierno de alta montaña. Naturalmente, hay que tomar en cuenta el mismo tiempo al equipar también las tropas de campaña. (Una gran cantidad de palas de rodado sistema Iselin fueron adquiridas por el Ejército en el trascurso del verano). También es importante un equipo conveniente de aparatos de- sondaje y cuerdas de rodado. Sólo se trata de un mejoramiento de los aparatos de sondaje. El diámetro del bastón es un poco grueso, las uniones son muy cortas. Tan pronto como la nieve adquiere cierta dureza se hace algo pesado barrenarla y las partes inferiores del aparato se pierden por no ser posible atornillarlas suficientemente. La cuerda de rodado debe ser de 5 a 10 metros de largo. Por principio, al emplear la cuerda, se debe marchar con una distancia entre hombre y hombre que más o menos abarque toda la cuerda. En caso de gran peligro la distancia de 20 metros para una patru- lla es suficiente; distancias de 40 metros son mejores. d) Carpa individual, ropa protectora contra el viento, trajes para la nieve, sacos de dormir. La cerradura de la carpa individual no es adecuada. Tan luego. como nieva, hay tormenta o frío, aun las carpas con uso no se pue- den abotonar ni desabotonar. Especialmente molesto es esto todavía con las carpas nuevas, cuyos ojales están tiesos y estrechos y ha-
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO... 253 cen imposible la unión de las carpas. La cuestión de la carpa indi- vidual para la alta montaña aun no se ha resuelto favorablemente. Unmaterial más liviano y flexible, como también una mejor cerra- dura, son indispensables. En el Ejército alemán se han efectuado buenas experiencias con las cerraduras de botones de presión. Los trajes para la nieve, protectores contra el viento, especial- mente los de la marca "Protector", nos prestaron a nosotros muy buenos servicios. Patrullas, observatorios y centinelas fueron siem- pre provistos con un traje para la nieve. Con un viento seco y helado y con nevadas de muy bajas temperaturas, es absolutamente indis- pensable para nuestras tropas de montaña un "protector para el cuerpo" de color blanco y que proteja contra el viento. Un hombre que ha sido expuesto a un viento fuerte, pierde en muy corto tiempo su resistencia física y el valor combativo de las tropas experimen- tará una pérdida. Si las tropas del frente, patrullas y observatorios estuvieran suficientemente protegidas contra el viento seco y las mo- lestias de la nieve, gracias al traje para la nieve, no se podría exi- gir lo mismo para el resto de la tropa que tenga que marchar y trabajar bajo la lluvia y la nieve. Nosotros habíamos encontrado el gran defecto de carecer de una protección adecuada contra las llu- vias y la humedad. Nuestros uniformes, especialmente la guerrera de los oficiales y también la blusa de los suboficiales y tropa no ofrecían resistencia suficiente contra el paso de la lluvia y de la hu- medad. Un hombre "calado hasta los huesos" está despachado muy pronto en las posiciones de alta montaña. A base de las experien- cias efectuadas en este invierno con el curso de repetición de in- vierno, es de suma urgencia iniciar sin demora el estudio del vestua- rio para las tropas de montaña y encontrar una buena solución. Para esto debe considerarse nuevamente que nosotros, en la mitad del ve- rano, en las medias y altas montañas, podemos encontrarnos con condiciones absolutas de invierno, mientras que a menudo en el in- vierno y en alturas ya de 3000 y 4000 metros pueden encontrarse vientos tranquilos y calor. El combate contra el viento, el frío y la humedad puede, en ciertas circunstancias, ser más peligrosos que el combate contra el enemigo. Mantener la capacidad física de una tro- pa de montaña significa aumentar su valor combativo. Diversos modelos de sacos de dormir fueron probados. No se probó aquel modelo con cierre relámpago. Prestaron buen servicio los sacos de dormir de cuero de reno, iguales a los que se usan en las expediciones polares, de procedencia particular, que fueron puestos a nuestra disposición. Por su alto precio y por su gran volumen no se pueden tomar en cuenta para el ejército o sólo en número muy reducido. Se pueden construir sacos adecuados de dormir de doble tela de carpa para oficiales. La tela debe ser impermeable, sólida y resistente.
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    254 MEMORIAL DELEJERCITO e) Aparatos de cocción y empleo del combustible "Meta". Amplios experimentos prácticos efectuados con el anafe de sport "Meta", nos han convencido de su superioridad y utilidad. Todas las patrullas, cuadrillas de obstrucción y puestos de observación de las tropas de alta montaña, pusieron en uso el anafe de sport "Me- ta" y la prueba fué sobresaliente. Ningún inconveniente pudimos comprobar,; por el contrario, muchas ventajas hablan a favor de la introducción del combustible "Meta" en el ejército, especialmente para las tropas de alta montaña. "Meta" es liviano, exige poco es- pacio, posee una alta fuerza calórica y enciende sin el menor des- arrollo de humo. Es de excepcional importancia que el personal de una patrulla de alta montaña, por ejemplo una patrulla de "caza- dores", que opera en terrenos delanteros y que queda completamen- te aislada y que no puede contar en largo tiempo con reabasteci- miento y alojamiento fijo, pueda tener la posibilidad de tomar ali- mento y bebidas calientes. El empleo de leña es imposible o suma- mente difícil. Puede pensarse en la gran cantidad de leña que debe conducir una patrulla encargada de cumplir una misión difícil y distante y a grandes alturas. El alcohol (espíritu de vino) es menos adecuado, como lo hemos hecho presente en ocasiones anteriores. "Meta" es un producto suizo y es de mucho valor para las tropas de alta montaña. f) Yestuario: guerrera de experimentación, gorra, pantalón con protección, vendas para las pantorrillas. Una parte del personal fué vestido con una guerrera de expe- rimentación. Con dicha guerrera de cuello vuelto se hicieron muy buenas experiencias. Espléndida fué también la prueba efectuada con la gorra con pantalla, las cuales fueron entregadas con fines de ex- perimentación. Nuevamente hay que hacer observaciones sobre las defectuosas bastillas de los pantalones de las tropas a pie. Los pan- talones con protección no son apropiados para impedir la entrada de la nieve. En general, nuestras tropas a pie, pudieron llevar las ven- das para las pantorrillas sin grandes inconvenientes. Casi todos los oficiales llevaban un pantalón largo de sky, más o menos amplio y con bastillas patente "Neiger", que fué juzgada muy conveniente y práctica. Con esta misma bastilla debían ser pro- vistos los pantalones para las tropas a pie. g) Zapatos y polaina para los zapatos. Para el curso de repetición de invierno todos los oficiales y sub- oficiales trajeron sus zapatos particulares para sky y montaña. No es la primera vez que se dice que los zapatos reglamentarios, debido a su forma tosca y mala fabricación, no son adecuados para
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO ... 255 skiar y que por el contrario ofrecen muchas desventajas. Algunos oficiales se hicieron fabricar unas polainas para cubrir los pies, de una tela de buque muy fuerte, con el objeto de impedir la entrada de la humedad y del frío. Estas polainas tuvieron un gran éxito: protegen muy bien contra el frío y reemplazan a las costosas polai- nasde piel. Se debería probar si es posible la adquisición de algunos pares de estas polainas por compañías, para los centinelas y pues- tos de observación (esto ya se efectuó). h) Cartas, brújulas. Un espléndido medio de orientación es la nueva carta de Suiza con tonos en relieve, que fué posible entregar a los oficiales. Por el contrario, en algunas partes, no es exacta la actual carta en uso de 1 :50,000. La brújula de Gemperle y las brújulas suizas prestaron un espléndido servicio a sus poseedores. 5.—De la alimentación. El contador del curso, cuartel maestre, capitán Leuenberger, del regimiento de infantería de montaña N.º 17, informaba entre otras materias lo siguiente: Para el curso de repetición de invierno se proporcionaba una porción de verdura aumentada de 70 Rappen por hombre y día, la cual, en condiciones normales, era estrechamente suficiente. La ali- mentación es completamente otra que la de los cursos de repetición ordinarios. Tan pronto como se inician los ejercicios de campaña en la altura, las exigencias son mayores y con esto crecen el hambre y la sed Conforme a esta peculiaridad la porción diaria debe au- mentarse con alimentos apropiados. Estos alimentos son en primer lugar tocino seco y queso; además té y sopa para calentar en tiempo frío y húmedo. Buen resultado se obtiene con la mezcla de ron o coñac con té caliente. Queda entendido naturalmente, que esta mez- cla debe ser moderada. Se obtuvieron buenas experiencias con la fruta seca (pasas). Para los ejercicios de la tercera semana, los destacamentos Wildhorn y Wildstrubel fueron porcionados del modo siguiente: los 40 hombres de las patrullas de exploración, qué partieron el 5. III., recibieron porción para tres días y una porción de fierro. El grueso de la compañía, que el 6. III. subió a Iffigenalp y al refugio de Wildhorn, recibió porción para dos días y una porción de fierro. La porción diaria se componía de la siguiente manera: una par- te de pan, una de carne (tocino seco, salchicha de guarda), una par- te de sopa, una de queso, una parte de desayuno en conserva y diversas verduras secas. A éstas se agregaron: té, azúcar, café, cho-
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    256. MEMORIAL DELEJERCITO colate, leche condensada y especies. El peso de una porción diaria era aproximadamente un poco más de un kilo. Al iniciarse el ejer- cicio, la compañía condujo al refugio de 'Wildhorn una carga de leña. En las altas posiciones se cocinó con "Meta" y anafe "Pri- mus". El primer reabastecimiento de una porción diaria completa se efectuó el 7. III. La mayor parte de este reabastecimiento, que era destinado a los destacamentos en Wildhorn y Wildstrubel, se per- dió a consecuencia de la catástrofe del rodado de nieve. Un reabas- tecimiento posterior en el refugio del club no pudo verificarse por el tiempo tempestuoso y por el peligro de rodados, que hicieron im- posible toda comunicación. A pesar de todo, la alimentación alcan- zó estrechamente. Que es importante proveer de alimentos abundantes a las pri- meras patrullas y a las tropas de alta montaña que le siguen, lo ha demostrado claramente el curso de repetición de invierno de la un- décima brigada de montaña. Nuevamente ha comprobado su gran bondad; el desayuno en conserva (Ovomaltine). Su preparación es sencilla, además tiene un alto valor alimenticio y es adecuado para las tropas. Sin embar- go, es de mucha importancia su correcta preparación. No sólo el cocinero jefe, sino que todos los oficiales y toda la tropa deben ser instruidos sobre la manera de prepararlo. 6.—Consideraciones finales. En los próximos inviernos, la instrucción de sky y la instruc- ción de invierno de montaña en el ejército se proseguirán de acuer- do con la orden del señor general, en una amplia base, con tropas de campaña y montaña. Con el tiempo, toda unidad dispon- drá de patrullas de sky y de invierno hábiles para la guerra. En conexión con dichos cursos, se deberá, sin descanso, resolver la cues- tión del equipo adecuado para el invierno y de montaña. La comi- sión nombrada por el Estado Mayor General al comienzo del año 1938, para la prueba del equipo de montaña, ha efectuado bajo la presidencia del señor mayor Luehsinger y de un asesor, un trabajo acabado y ha establecido y formulado sus proposiciones. Mucho de lo criticado en este informe ha sido ya corregido. Otros déseos debe- rán ser satisfechos pronto. Nosotros tenemos marcados fundamen- tos para mirar confiadamente al porvenir; actualmente el Coman- dante en Jefe del Ejército, el Director de instrucción y el Depar- tamento Militar con su sección técnica de guerra, están preocupa- dos de solucionar los vacíos de la instrucción y la falta de equipo de nuestras tropas de montaña y campaña para el servicio de in- vierno. No en último término la catástrofe del rodado de nieve, ocurrida cerca del refugio de Wildhorn, y a consecuencia de ella el gran interés despertado en todo el país por el pesado
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    EL CURSO DEREPETICION DE INVIERNO... 257 peligroso servicio de montaña, ha tenido por resultado que en todas partes se ocupen del asunto de la instrucción de montaña y equipo de invierno del ejército. Notas del traductor. 1) Pala de rodado: es una pala portátil de construcción es- pecial. 2) Cuerda de rodado: es una cuerda delgada, muchas veces de color vivo, que deja arrastrar el soldado de montaña y que al ser cogido por un rodado de nieve de regular tamaño, puede ser ubi- cado siguiéndose la cuerda. Esta cuerda ha permitido en muchas ocasiones salvar la vida de los hombres cubiertos por la nieve. 3) Staubtlawine: una clase característica de rodados de nieve formado por nieve en polvo. Estos rodados generalmente originan la muerte por asfixia; también los rodados producen un enrareci- miento del aire que origina la muerte del hombre aun sin ser al- canzado por el rodado. 4) Reff: aparato usado por el campesino suizo para transpor- tar cargas desde la montaña ,al valle. Está construido de madera; una tabla de aproximadamente del ancho de las espaldas del hombre va sujeta a la espalda por medio de correas. Sobre esta tabla se co- loca una especie de consola a la altura de los riñones sobre la cual se acondiciona la carga. Muchas veces se le coloca otra tabla perpen- dicular a la primera y casi a la altura de la cabeza y que sirve de toldo de protección. 5) Rapp: centécima parte del franco suizo. 6) Hickori: madera originaria del Canadá con cualidades su- periores a la madera fresno de Escandinavia y Alemania. 7) Meta: combustible líquido a base de bencina. M. del E. 9.
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    Hoffmann. EL HOMBRE QUEDESDE LA SOMBRA HIZO LA FAMA DE LOS DEMAS. Por el Tte. Coronel A. von Weerd, (Traducción del Capitán R. Aldunate Ph.). I.—Infancia y primeras experiencias. Después de la Primera Guerra Mundial, ha estado muy a la moda el interpretar a los grandes jefes de esa Conflagración, por loca de sus inmediatos subalternos. Se llega así a exageraciones como la que de que Foch nos aparece como el '' mecanismo actuan- te" de Weygand, el anciano Paul von Hindenburg, sólo como la etiqueta de su absorvente Cuartel Maestre y Max Hoffmann aparece descrito como el alter ego y la estrella bienhechora de Ludendorff. Esta última aseveración se basa en que, con excepción de la cam- paña de Rumania la suerte de Ludendorff se oscureció tan pronto tomo no tuvo a su lado a Hoffmann. Como muchas frases ¿echas, ninguna de estas aseveraciones es estrictamente verídica. Casi todas las más importantes figuras de 1914-1918 han sido intensa y quirúrgicamente estudiadas. Sin embargo, la personalidad del General Hoffmann, fuera de Alemania, es menos conocida de que en realidad merece y su retrato raras veces aparece en la voluminosa literatura de la guerra. Quizás si la razón de esto sea, usando el título de uno de los propios volúmenes de Hoffmann, por- que su carrera fué en realidad, de "oportunidades perdidas". Las vicisitudes de la guerra lo elevaron desde el grado de Co- ronel al de Jefe del Estado Mayor del Ejército Oriental. Actuando siempre dentro del anonimato, tuvo oportunidad de hacer milagros de economía militar y de pulcritud en los detalles. En realidad fué siempre el alma de las decisiones en el Frente Oriental y perdiendo así la oportunidad a la nombradía que el festino ofrecía en el vistoso y decisivo teatro Occidental. Y, cuando el hombre de las ocasiones perdidas, llega al zenit de su carrera y ya a ser promovido al Gran Cuartel General, las restricciones del Tratado de Versailles terminan con el antiguo Ejército, no dan- ¿o lugar a su justa y esperada consagración.
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    Cuartel General de)VIII. Ejército.
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    HOFFMANN 261 Carlos AdolfoMaximiliano Hoffmann nació en Hamtrargo el 25 de Enero de 1869. Su padre fué ,un abogado, y su madre, una descendiente de la muy noble familia de Buisson. Después de sus estudios elementales, Hoffmannpasa a la Kriegschule y luego a la Kriegsakademie (1) de Torgau. Allí el joven cadete demostró una chispa, rapidez de concepción e iniciativa tal, que a veces casi exas- peraban a sus profesores. Sus formas exteriores eran poco militares; su odio por el ser- vicio práctico llegó a hacerse famoso en Torgau; sus performances como tirador, esgrimista, atleta y jinete, fueron siempre menos que regulares. En cambio, mientras sus compañeros descansaban o se distraían, Hoffmann trabajaba calladamente en su pieza de estu- diante. El joven cadete poseía una maravillosa memoria visual y una especial facilidad para grabar en su mente todo aquello que escuchaba, destacándose muy pronto entre sus compañeros hasta tal punto que, como una distinción especial, fué escogido para un viaje táctico especial a Rusia. Durante su estada de seis meses en el extranjero, Hoffmann perfeccionó sus conocimientos sobre los rusos, familiarizándose con aquellos contra quienes habría de distinguirse tan señaladamente después. Muy a menudo, en los azarosos años de la gran guerra, re- forzaba sus argumentos tácticos diciendo: '' conozco bien al pueblo raso". A su regreso a Alemania Hoffmann fué agregado a la Sección "Rusia" del Departamento de Informaciones del Estado Mayor. ajó allí a las órdenes de los Generales Wartenburg y Schlief- fen, ganándose especialmente la simpatía y confianza de este úl- timo. Cuando fué necesario nombrar un observador en la guerra Ru- so-Japonesa, las poderosas influencias de Schlieffen influyeron para que fuera designado Hoffmann. Su nombramiento al Cuartel Ge- neral del Ejército Nipón, fué seguramente un paso decisivo en su futuro profesional. En realidad fueron muchos los observadores de guerra Ruso-Japonesa que llegaron después a altos puestos. Los Generales March, Pershíng y Croader de los Estados Unidos; Sir Jan Hamilton, de destacada actuación en Gallipolli, y el General Gaviglia, ex Ministro de Guerra de Italia, se abrieron camino a la sirviéndoles de base su designación como observadores en aquellas operaciones. Todo aquel período de viajes y observaciones, dió un concepto más cabal de las realidades a la personalidad de Junker de Hoff- mann. Su espíritu ingenuo, se puso en contacto con los solapados y felinos Mandarines chinos, y su prusiana altivez fué hasta cier- (1) Escuela Militar, Academia de Guerra.
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    262 MEMORIAL DELEJERCITO. to punto menospreciada por la imperturbable y dominadora calma de los oficiales del Estado Mayor Japonés. Su carácter evolucionó. A veces la aparente amabilidad de Hoffmann se tornaba en irritabilidad, llegando ésta hasta los mayores extremos, especialmente cuando trataba de independizarse de la suave, pero fortísima tutela japonesa. Sobre todos los observadores extranjeros pesaba la misma den- sa atmósfera de intenso secreto y. excesiva cautela del Cuartel Ge- neral Japonés; sin embargo, Hoffmann quería siempre ver desde aspectos diferentes y de cerca las operaciones militares. En una ocasión en que solicitó la autorización correspondiente para obser- var una acción desde una colina cercana, el General Fujii, muy ceremonioso y cortésmente se opuso. Hoffmann perdió el control de su temperamento y avalanzándose al grupo de Ataches Militares extranjeros allí presentes, manifestó: "que no era posible que a los alemanes no se les permitiese ver todo lo que quisiesen'', y agre- gó que parecía que "los nipones habían olvidado que a los germanos debían lo poco o nada que sabían sobre la guerra". Siempre en alta voz, y dirigiéndose a los oficiales del Estado Mayor japonés, con tono despectivo y airado, les gritó: "ustedes son amarillos, no son civilizados, deben dejarme ir a esa colina". Un diminuto y flemático oficial japonés se acercó entonces, con dos hombres armados, se colocó correctamente firme delante de él y, sin levantar el tono de su voz, le dijo: "Lo siento mucho mi Capitán, pero tal vez no va a poder ir a esa colina". El, inteligente General Fujii intervino entonces y dirgiéndose al observador Militar Americano le dice filosóficamente y con toda calma: "Nosotros los japoneses hemos pagado por nuestra instrucción militar, con nues- tra sangre: no pretendemos mezclarla con otras". Hoffmann regresó del Este con un profundo conocimiento de la forma de guerrear rusa, con una especie de cínica y filosófica experiencia en lo que respecta a los formulismos y recetas milita- res: "Lo más importante, usaba decir, consiste en no montar un perfecto ataque de infantería''. Trata, ante sus superiores, de de- mostrar la importancia de la guerra de trincheras, conforme a sus experiencias en Manchuria, pero se encuentra con un escaso y pa- sado ambiente en Berlín. El Alto Comando Alemán confiado en un seguro éxito por medio de una rápida y sorpresiva guerra de movi- miento, no quería saber nada, sobre lo que Moltke el joven llamaba despectivamente: "La más tonta forma de hacer la guerra" Regresó Hoffmann de Oriente con una clara noción de las pro- bables consecuencias de algunos errores de la diplomacia exterior alemana. Su contacto con los oficiales nipones lo llevó al convenci- miento de que Alemania pagaría algún día cara su falta de tacto al forzar a los japoneses a revisar el Tratado de Simonoseky de 1895. Los hechos, posteriormente, dieron la razón a Hoffmann.
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    HOFFMANN . 263 Asu regreso de Manchuria, el Capitán Hoffmann fué ascen- dido al grado de Mayor (1907), ocupando en seguida varios puestos en las guarniciones de Posen y Berlín. Con su íntimo amigo Luden- dorff, compañero de todos los días y aun de casa, combatió constan- temente por causas que tuvieran eco en la masa popular. Acompañó a Ludendorff en su vigorosa campaña por el aumento de los efecti- vos del Ejército, con tanto entusiasmo que, cuando solapadas manio- bras políticas obligaron a Ludendorff a salir de la capital, a ma- nera de castigo, también fué destinado a un Comando de Infantería de provincia. II.—Agosto de 1914. Al estallar la guerra, Hoffmann ostentaba la estrella de Te- niente Coronel y se desempeñaba como Oficial de Operaciones del 8.º Ejército. Con los años, el aspecto físico de Hoffmann comenzaba a va- riar: su rubicunda cara, se redondeaba; los rubios cabellos de su cráneo bismarkiano, comenzaban a mermar, llegando casi a la ab- soluta calvicie. Exageradamente cuidadoso, lucía con orgullo sus pobladas y bien encrespadas cejas, sus manos muy cuidadas y sus impecablemente planchados pantalones. Completaba su aspecto, un par de impertinentes que agregaban un aspecto doctoral a su apa- riencia . Con los años crecía en él una irreprimible impaciencia, una in- controlada irritabilidad, especialmente contra los subalternos y, sobre todo, una desconfianza enfermiza. Tenía Hoffmann un profundo conocimiento de sus compañeros de labores del 8.° Ejército. El inteligente, severo pero escaso de tacto, General von Prittwitz, era el Comandante en Jefe; Jefe del Cuartel General era von Waldersee y el General Grünert, Cuartel Maestre. En sus memorias, y con fecha de mediados de Agosto del año 14. Hoffmann estampa: "Von Prittíwitz es inteligente pero a veces débil, espero que no demuestre su debilidad en el momento decisi- vo". Algunos Comandantes de División y de Regimiento, eran ca- lificados por él, como "promisoras estrellas que habrían de lucir sus condiciones'': Mackensen, von Prancois, von der Goltz, Kundt, Litzmann, Mungen, von Bülow, Hell, en realidad, habrían de ad- quirir después gran nombradía. La misión del 8." Ejército, en el Plan Schlieffen revisado, era la de detener una probable invasión rusa sobre la Prusia Oriental, hasta que se obtuviese una victoria definitiva en el Oeste (1). (1) Operaciones en Agosto de 1914 en Prusia Oriental. Fuerzas Alemanas: Misión: Defensa activa de la Prusia Oriental.
  • 141.
    264 MEMORIAL DELEJERCITO Se tenía en realidad una escasa idea del número, organiza- ción y valor combativo del Ejército Ruso. Por informaciones obte- nidas en 1910 por el Coronel Nicolai, del Servicio Secreto Ale- mán, se sabía que el ataque ruso en la Prusia Oriental, tomaría la forma de un doble ataque desde el Norte y Sur en dirección a los Lagos Masurianos donde las grandes masas de tropas debían concentrarse. Por la rapidez del avance ruso se podía deducir que sólo po- dría contarse con un ataque inmediato de las fuerzas de los dis- tritos militares cercanos a Varsovia, Vilna y San Petersburgo. El 15 de Agosto era imposible que pudiera contarse con tropas prove- nientes de otros distritos apartados del vasto territorio ruso, dada la escasez de medios de transportes. Fué una sorpresa para los Ofi- ciales del 8.º Ejército Alemán, cuando se supo que los ejércitos de Rennenkampf y, especialmente de Samsonoff, se aprestaban para avanzar antes que sus servicios estuviesen completos. Fué en Tannenberg donde la buena estrella de Hoffmann co- mienza a fulgurar, junto con la de Hindenburg y de Ludendorff. En el cambio de Comando que siguió el momentáneo pánico que pro- dujo el relevo del General von Prittwitz, fué uno de los pocos altos Jefes que continuó guiando los destinos del 8.º Ejército desde la falsa partida de Stalluponen (1) hasta el resonante triunfo de Tan- nenberg. Los grandes hechos de Tannenberg son bien conocidos; sólo nos limitaremos a relatar aquellos que tienen relación con Hoffmann. Comandos: Hasta el 21. VIII.—General von Prittwitz. (Hoffonami). Desde el 21. VIII.—General von Hindemburg. (Ludendorff, Hoffmann). Fuerzas: 153.000 hombres. Despliegue estratégico: Límite Oeste de la Prusia Oriental. Fuerzas Rusas: Misión: Aniquilar lo más pronto posible a los alemanes obligándolos a retirarse de la Prusia Oriental y a distraer tropas del Frente Occidental. Comandos: Ejército del Niemen, (N. E.) General Rennenkampf. Ejército del Narew, (S. E.) General Samsonoff. Comando en Jefe, General Shilinski. Fuerzas: 191.000 hombres. Despliegue estratégico: Dos Ejércitos: el del Norte, frente al río Angerpp y el del Sur, frente a Usdan - Neidemburg - Willemburg. Resultados: Una victoria aniquiladora alemana después de una batalla de cerco, a pesar de la superioridad numérica del enemigo y de la amenaza, desde la espalda de otro ejército enemigo también superior numéricamente. (N. del T). (1) Combate que en realidad tuvo características de reconocimiento ofen- sivo. Se comprobó que el ala derecha rusa estaba retirada mucho más al Oeste de lo que se pensaba. (N. del T.).
  • 142.
    HOFFMANN 265 A pesarde que algunos comentaristas han insistido en otor- gar a Hoffmann gran porción del éxito, éste, en su propia obra, "Las Ocasiones Perdidas", con encomiable modestia, insiste en que Tannenberg no fué el éxito de un individuo, sino el de un Estado Mayor bien organizado. Un estudio sereno de las operaciones confir- ma esta opinión. Fué la espectacular culminación de la batalla la que impresio- nó la imaginación del público alemán. Sin embargo, los que vehe- mentes aceptan las leyendas de Tannenberg, no conocen las impro- visaciones, falsas maniobras, confusiones y falsas iniciativas de los Comandos subalternos y las dolorosas marchas de la infantería para cubrir estas debilidades. La línea correcta de acción, de acuerdo con la idea de Schlieffen ante un ataque convergente de las fuerzas rusas contra el 8.º Ejér- cito era, lógicamente, la de atacar primero contra una y después contra, la otra de las agrupaciones atacantes. La destrucción de fuer- zas superiores, en detalle, era la clásica y apropiada solución. Fué ésta la decisión tomada por Waldersee, Grünert y Hoffman des- pués que la acción de Gumbinnen. logró remover los nervios del General von Prittwitz. Resolvió entonces éste, secretamente, hacer su engañadora maniobra de retirada al Vístula, combinada con una aparente serenidad en el Estado Mayor de Moltke en el Oeste (1). En el diario de Hoffmann se ve claramente que la fecha de la muy discutida Orden General N.° 8, que prepararan el camino al desastre de Samsonoiff, fué el 20 de Agosto a las 9.30 P. M. y nó la estampada en los documentos oficiales: Agosto 21. La razón de esta disconformidad de fechas en esta importantísima Orden por las que se retiraba fuerzas que actuaban frente a las de Rennen- kampf para concentrarlas frente a Samsonoff, está íntimamente li- gada a la obtención de los Supremos Honores para Hindenburg y Ludendorff. La versión popular de que Ludendorff transmitió su orden de batalla al 8.º Ejército cuando iba en marcha hacia el Este, no es verídica. En realidad, las únicas órdenes recibidas por el 8.º Ejér- cito que se encontraba sin Jefe, no hicieron sino desmejorar la si- tuación. En primer lugar, el repentino reemplazo de von Prittwitz produjo cierta confusión entre los Jefes y cada Cuerpo tuvo que hacerse responsable de su propio mando. Además a todas las uni- dades se ordenó darles un día de descanso, viéndose en seguida, obli- (1) Esta decisión del General von Prittwitz, tomada en la noche del 21 de Agosto precipitó la desconfianza en este Jefe. El factor decisivo fué la pre- gunta que formuló este Jefe al Comando en Jefe, diciéndole: "¿Cómo puedo defender el Vístula con este puñado de tropas si puede ser vadeado en todas (N. del T.>.partes?" (N. del T.)
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    Croquis de lasoperaciones del VIII. Ejército.
  • 144.
    HOFFMANN 267 gadas arecuperar el tiempo perdido por medio de marchas extraor- dinarias. El Cuartel General fué trasladado nuevamente a Marien- burg, localidad que a la simple vista resultaba sumamente incon- veniente. Estas órdenes, desorientaciones y contra órdenes, se hu- bieran evitado si Moltke y los nuevos Comandantes se hubieran ser- vido del teléfono (1). Hindenburg y Ludendorff, al llegar a Marienburg, pidieron a Hoffmann el único oficial del Estado Mayor que había quedado en su puesto, una explicación detallada de la situación, y así supie- ron que éste ya había tomado la iniciativa de dar todas las órdenes, A fin de dejar el Ejército listo para un ataque contra las fuerzas de Samsonoff. La resolución del traslado del Cuerpo de Reserva N.º 1 y del XVII Cuerpo de Ejército, dependía de la decisión que tomara Rennenkampf al tomar conocimiento de la evacuación del punto de defensa alemana en Angerapp. El conocimiento y profunda experiencia de Hoffmann sobre la mentalidad rusa, fué un valioso aporte para el nuevo Comando. Las órdenes rusas, ni siquiera transmitidas en clave, fueron reci- bidas en la estación de radio de Konigsberg y despachadas inmedia- tamente para conocimiento del Cuartel General Alemán. Por uno de estos mensajes se supo que el objetivo de Rennenkampf para el 26 de Agosto era la línea de Gerdauen-AHenburg-Wehlau. (Véase carta). Por otra comunicación interceptada, se supo que Samsonoff pensaba que el retiro del XX Cuerpo del Ejército Alemán, signi- ficaba una retirada general. Estos mensajes, si no eran falsifica- dos, indicaban que el movimiento ruso se desarrollaría exactamen- te como los alemanes deseaban. ¿ Pero cómo saber si eran verdade- ros o sencillamente una trampa ? Hoffmann aseguró a Grünertt que aquella ingenuidad era propia de los rusos y que los mensajes eran transmitidos sin intento de engaño. Una vez que los movimientos de los rusos confirmaron esta opinión, los mensajes de radio fueron tomados en cuenta como efectivos. La recepción de estos mensajes fué una gran ayuda para el Octavo Ejército y aun cuando los rusos empezaron a usar claves, los peritos alemanes lograron des- cifrarlas sin gran esfuerzo. Durante toda su estadía en el Cuartel General de Tannenberg, Hoffmann insistía en que los alemanes no corrían ningún riesgo frente a los Comandantes enemigos. Hoffmann, informó a Luden- (1) Los Comandos que relevaron a von Prittwitz, representaban a von Hindenburg, el reposo de los años y a Ludendorff, el fuego de la juventud; en realidad ambos se completaban. El General de Infantería Paul von Beneckendorff und von Hindenburg, se había acogido a retiro el año 1911 y, al ser llamado a Comandar al VIII. Cuer- po de Ejército por el Emperador, conoció solo entonces a su colaborador in- mediato, von Ludendorff. (N. del T.).
  • 145.
    268 MEMORIAL DELEJERCITO dorff que Rennenkampf había traicionado a las heróicas tropas si- berianas de Samsonoff durante la defensa de las minas de carbón de Yetai en 1905. También relató el incidente que tuvo lugar entre estos dos Comandantes después de la batalla del ferrocarril de Mukden, cuando por poco se abofetearon en presencia de un des- concertado grupo de attachées extranjeros. Cada vez que se oía la pregunta ansiosa: ¿Marchará Rennenkampf?, Hoffmann respon- día : Estoy seguro que no. Las memorias de Hoffmann y sus apuntes, demuestran que la idea aceptada en general en el sentido que la batalla fué planea- da y llevada a cabo sobre el principio de Cannas, no tiene fundamen- to. Todos los esfuerzos de la Sección Este de las tropas alemanas para rodear a Samsonoff fué sólo el resultado de la falta de ini- ciativa de Rennenkampf. En sus memorias, Hoffmann demuestra que los elocuentes alegatos de ciertos historiadores alemanes, como por ejemplo el Dr. Hans Delbrück, no son correctas. Tampoco com- parte Hoffmann el entusiasmo de Mr. Churchill en considerar al General Francois como el principal héroe de Tannenberg. Hoffmann, con absoluta imparcialidad, aplaude la falta de disciplina tan acer- tada de Francois al retardar el ataque contra la fortaleza de Us- dau y avanzar por él ferrocarril Neidenburg-Willenburg. Estas iniciativas, así como las de Morgen y Mackensen, contri- buyeron mucho al éxito del 8.º Ejército, aunque Hoffmann tam- bién menciona la locura de Francois en Stallupónen. No está de acuerdo con lo que expuso Francois en el " Reichsflagge", del 17 de Septiembre de 1925, en el sentido que las memorias de Luden- dorff sobre los acontecimientos en Tannenberg "carecen de valor histórico". De su parte, cree que Hindenburg se impuso solamente una vez de la situación durante el encuentro y fué cuando el Cuerpo XVII y el Cuerpo de Reserva I se vieron en una situación crítica el 27 de Agosto. En esta ocasión Hindenburg, el ponderado, alentó a Ludendorff, el nervioso, e insistió en que se siguieran cumpliendo las órdenes que ya se habían dado. En resumen, Hoffmann expone en su informe oficial: " la decisión de llevar a cabo la batalla fué tomada por el Coronel-General von Prittwitz, cuando él mandaba; el cumplimiento lógico e inevitable de dicha decisión, que dió como resultado una gran victoria, fué efectuado por el Coronel-General von Hindenburg, cuando el mando estaba en su poder". Solía Hoff- mann mostrar a ciertas visitas la antigua cama de Hindenburg en Ober-Ost, observando irónicamente: "Allí durmió el Comandante en Jefe antes de la batalla, allí durmió después de la batalla, y allí, amigos míos, durmió durante la batalla". Además de dar el nombre de Tannenberg a la batalla, Hoffmann intervino personalmente en dos ocasiones para poner fin a la ola de pánico que azotó a ciertas unidades del 8.º Ejército. El último de estos disturbios tuvo lugar cuando la victoria alemana ya estaba-
  • 146.
    HOFFMANN 269 asegurada ysólo quedaba el trabajo de reunir a los prisioneros rusos. Tannenberg tuvo todas las características de una campaña ini- cial. Aun las personas más entendidas sintieron un verdadero asombro al enterarse del número de prisioneros. En una conversa- ción que tuvo lugar el 1.º de Septiembre, referente al número de prisioneros, el Conde Dohna opinó que serían unos 20,000 y Hoff- mann entre 30 y 40 mil. En verdad el total fué de 92,000 prisione- ros y 350 piezas de artillería. Sólo una vez que la derrota de Rennenkampf (Septiembre 9 a 14) libró a la Prusia Oriental del invasor ruso", los movimientos del 8.° Ejército, pudieron abarcar un territorio más extenso. Los ejércitos de Austria necesitaban un pronto auxilio. RAPH. (Continuará).
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    El Ejército comoinstrumento de educación. Discurso pronunciado por el Sr. Dr. Francisco Cas- tillo Najera, Embajador de Méjico en los Estados Uni- dos de América, ante un grupo de miembros de la Legión Americana, en Washington, D. C, el 28 de Noviembre de 1939. Gustoso y agradecido acepté la invitación de dirigirme, esta noche, a tan distinguido auditorio, porque estimo que la honra que se se me dispensa es, en realidad, un homenaje a Méjico y porque me liga con los organizadores de este acto un interés común. Desde 1916 soy miembro del Ejército de mi país y, por lo tanto, sobre to- do al encontrarme en medio de agrupaciones como la "American Legión", me considero, en cierto modo, representante del ejército de mi patria. Debo añadir que me complace alternar con militares y con elementos civiles íntimamente relacionados con actividades del Ejército: mi experiencia militar me reveló admirables aspectos de esa organización a la que, repito, me es honroso pertenecer. En la actualidad, ¡cuando se pretende resolver complicados problemas territoriales e ideológicos, por medio de las armas, con- viene, sin insistir sobre los horrores de la lucha en los campos de batalla, ver si es posible formarse un juicio más elevado acerca de la función social que debamos atribuir al ejército en la vida de los pueblos. Ejército quiere decir esencialmente fuerza; fuerza orzanizada, disciplinada; pero al fin y al cabo, fuerza. Cualquier comentario sobre el valor del ejército podría, pues, conducirnos a una de las varias teorías sobre el valor metafísico de la fuerza. Afortunada- mente para vosotros no es éste el sitio ni soy el capacitado para discurrir sobre tema tan abstracto. Pero, sin abandonar el terreno de lo práctico, me parece conveniente descartar, provisionalmente los aspectos sanguinarios de las manifestaciones bélicas, para poner de relieve las extraordinarias virtudes del ejército, considerado como instrumento de educación democrática y nacional. Y al pro- nunciar la palabra "ejército", quisiera desprenderla totalmente de
  • 148.
    272 MEMORIAL DELEJERCITO la desprestigiada significación de "militarismo", a la cual ha sido hermanada en muchas y muy tristes ocasiones. Sostengo que puede y debe haber ejército sin militarismo y sin imperialismo territorial. Creo que el ejército puede y debe ser, ante todo, un factor de civi- lización y no una máquina de exterminio. El ejército es, en realidad, un elemento tan importante para la educación como lo es la escuela. En esta última se cultivan, princi- palmente, facultades intelectuales. En el ejército se forjan, esencial- mente, virtudes morales. En la escuela y en la universidad se en- seña al joven y al hombre maduro una ciencia que descansa en principios objetivos, impersonales, deshumanizados. En el ejército se estimula, al contrario, el desarrollo de virtudes prácticas, tan ne- cesarias a la personalidad humana que, sin ellas, toda la erudicción adquirida en las bibliotecas y en los anfiteatros universitarios sólo conserva un valor académico. Generalizando, diré que la enseñanza exclusivamente universitaria resulta inútil, la mayor parte de las veces, en la vida práctica y en la solución inmediata de nuestros problemas diarios. Creo que quienes me escuchan convendrán con- migo en que una educación que no se prolonga en acción ni puede aplicarse a ella, es, en el mejor de los casos, incompleta, cuando no totalmente estéril. Por otra parte, un ejército profesional, un ejér- cito de casta, que no se inspirara en razones intelectuales, podría tener admirable vitalidad, pero no sería más que una máquina torpe y peligrosa, un verdadero Frankenstein. El ejército, según mi pen- sar, es una institución que aprovecha la preparación intelectual uni- versitaria y se propone completarla mediante el robustecimiento de ciertas virtudes morales susceptibles de enriquecer y de dignificar la personalidad humana. A fin de no abusar de vuestra paciencia, con una exposición de mis puntos de vista, mencionaré sólo cuatro de esas virtudes morales que, en mi concepto, son indispensables para que un ciudadano, de cualquier país, pueda ser útil a la colec- tividad: la modestia, la abnegación, la salud física y el valor. La vi- da militar estimula notablemente a todas ellas. El verdadero ejército—es decir, un ejército que no es profesio- nal ni militarista, sino que se inspira ante todo en los intereses de la sociedad,— borra automáticamente toda las diferencias y privile- gios de clase. El ciudadano ingresa a las filas como simple soldado. Comparte la vida de sus conciudadanos, sin diferencias de posición o de rango social. En las naciones en las que existe el servicio mili- tar obligatorio, los hijos de los acaudalados llevan vida común con la de los trabajadores y campesinos. Todos visten el mismo unifor- me, comparten el mismo alimento y duermen bajo el mismo techo. Así, al entrar en íntimo contacto con las masas de su país, el sol- dado aprende a conocerlas y concluye por amarlas. Todos los sol- dados aceptan las mismas obligaciones. Obedecen a los mismos je-
  • 149.
    EL EJERCITO COMOINSTRUMENTO DE... 273 fes y respetan iguales reglamentos. Desde que ingresa al ejército, el ciudadano sacrifica todas las ventajas inherentes a su personalidad y desaparece como individuo para perderse en una organización co- lectiva que, en realidad, constituye una fiel reproducción de las condiciones del país y del ambiente nacional. El uniforme es sím- bolo de esa negación de sí mismo, que constituye un atributo de la vida militar. La importancia del individuo—a la que se pretende dar, en la vida civil, un valor inaudito—desaparece ante la impor- tancia mayor de una colectividad. El soldado es, pues, por defini- ción, modesto. Más aún, aprende a obedecer sin considerar jamás que, al hacerlo, recibe un castigo denigrante. Sabe que su obedien- cia no es ciega sino consciente; que significa un sacrificio noble y voluntario. Al cumplir con las órdenes de sus jefes, no se siente re- bajado sino, más bien, enaltecido. En el ejército los intereses particulares se desvanecen. El sol- dado no sólo es modesto, sino abnegado. En la vida civil, el indivi- duo procura brillar, brillar a toda costa, brillar solo y por sí mismo. Se cree, dentro del mundo en que vive, un valor absoluto y exclusi- vo. La vida se ha hecho para él; para que la disfrute muchos años, del modo más feliz. Por lo tanto, no es sorprendente que en un mun- do comercializado, en que la meta del éxito es siempre dinero y más dinero, el hombre busque abrirse camino despiadadamente y sin tomar en cuenta los intereses de sus semejantes. Los atrepella, aun- que sabe que son débiles e inofensivos, o consuma el atropello pre- cisamente por esas razones. Es la lucha constante del individuo con- tra la sociedad; una lucha, en el fondo, mucho más cruel, aunque menos aparatosa, que todos los combates en los campos de batalla. El soldado, salvo en excepcionales circunstancias, pierde ese derecho, esa mal llamada "libertad", que le permite abrirse cami- no en detrimento de sus semejantes y de la colectividad a que per- tenece. El soldado no busca ni necesita brillar. Su labor diaria es anónima. Es abnegado ponqué no trabaja para su propio interés di- recto, sino para el interés de todos sus compatriotas. Esto no impi- de que desempeñe su función con más conciencia que si la estuviera realizando con fines de lucro personal. Es que el soldado, al sacri- ficar los intereses limitados y a veces mezquinos de su persona, ad- quiere una noción de responsabilidad, de solidaridad colectiva que el civil— quien a veces se atreve a llamarse un "individualista inte- gral"—nunca conocerá. El ejército estimula el desarrollo corporal y la fuerza física; esto tiene de común con el deporte. Pero la vida militar implica al- go más que la deportiva. Modestia, abnegación, salud física y valor; es cierto que el deporte también fomenta estas virtudes, pero lo hace M. del E. 10.
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    274 MEMORIAL DELEJERCITO como simple juego, sin orientarlas ni someterlas, directamente, a un ideal social. El ejército no puede, como el deporte desatender las realidades colectivas y nacionales. Cuando tuve el honor de hablar ante un grupo imponente de los educadores más distinguidos de los Estados Unidos, durante la Con- vención anual de la Asociación Americana de Directores de Escue- la, celebrada en Atlantic City, en marzo de 1938, me permití hacer hincapié en la importancia que, en mi concepto, se debe conceder a la educación social del ejército; diría yo, a la educación política del ejército si esta última palabra no tuviese, hoy, el sentido injusto y denigrante que cierta opinión pública le atribuye. Dije, en aquel entonces, las palabras que me tomo la libertad de repetir: "Creamos que, en una verdadera democracia, el ejército no de- be aislarse de la población civil. Ejército y pueblo se pertenecen mutuamente. En otros tiempos se educaba a los oficiales como miem- bros de una casta, de una clase arrogante, cuya misión consistía en obedecer, ciegamente, las órdenes del Dictador. El ejército era, tan sólo, una máquina inspiradora de pánico, sin ninguna especie de conciencia social, y los soldados se convertían en simples instru-" mentas, usados, despiadadamente, según la voluntad de sus coman- dantes". El soldado es modesto y abnegado, como el deportista; pero só- lo es digno y completo cuando sabe por qué se le exige la renuncia de su personalidad y comprende las razones por las que acepta, sin vacilar, tamaño sacrificio. La vida militar constituye, pues, una educación de carácter más elevado que la deportiva, porque ofrece todas las ventajas del deporte y enriquece, en forma notable, las fi- nalidades de aquel. Bien hacen los gobiernos en impulsar las varias manifestacio- nes del deporte; así mejoran su población, obteniendo ejemplares humanos más selectos, por más sanos, más robustos y más bellos. Las agrupaciones deportivas son el esbozo de lo que los ejércitos son la plenitud. Un país que cuenta con bien organizados núcleos deportistas, dispone, realmente, de fuerzas militares en prepara- ción que, con suma facilidad, se transforman en ejércitos impor- tantes. En la Grecia antigua, como en los torneos de hoy, competían militares y atletas, disputándose los galardones de los olimpíadas. Pero las diferentes repúblicas helénicas sólo pudieron lograr hege- monías, más o menos durables, hasta que el culto del vigor físico se sometió a la rigidez estricta de la disciplina militar que, por largo tiempo, constituyó la clave del predominio espartano viril y auste- ro. La gloria de Atenas eclipsó totalmente los triunfos militares de Esparta cuando los atenienses sumaron su fuerza militar a su in- comparable cultura.
  • 151.
    EL EJERCITO COMOINSTRUMENTO DE 275 Por último, la vida militar es una escuela de heroísmo; prepa- ra al soldado para ofrendar su propia existencia, si los intereses de la comunidad lo requieren. Si se compara esta actitud con la con- ducta habitual del hombre, en la vida civil, se apreciará, más aún, su nobleza. La vida diaria, cuando se, vuelve fácil, nos llena de sa- tisfacciones personales; nos acostumbramos a creer que somos, cada no de nosotros, el eje del mundo. En un sociedad, en la cual los mezquinos y egoístas instintos del hombre son, a veces, llamados "derechos naturales" que no reconocen ninguna obligación y re- claman todos los privilegios, el hombre pierde, poco a poco, la no- ción de solidaridad, no sólo colectiva sino humana. En la vida diaria, con frecuencia creemos que existimos para satisfacer nuestros propios deseos y ambiciones. Se llega a crear, en la mayor parte de nosotros, la ilusión peligrosa de que todo nos lo merecemos y de que la colectividad y el mundo entero existen, únicamente, para nuestro beneficio. Por eso escuchamos tantas pro- testas de individuos —a menudo bien intencionados— cada vez que en nombre de intereses colectivos, el Estado se ve en la obligación de restringir la acción individual. En el corazón de todo hombre hay un germen anarquista: uno contra todos; todos contra todos. HOMO -HOMINI LUPUS. La sen- tencia que el ilustre filósofo inglés Hobbes hizo famosa, podría muy bien considerarse como la norma oficial del hombre, en su lucha por el pan cotidiano, según las condiciones en las que actualmente vivimos. Cuántas veces los marbetes de "libertad", de "liberalismo" y hasta de "democracia" sólo han servido para ser aplicados a pro- ductos de ese instinto egocéntrico y egoísta que, repito, mueve al in- dividuo a erigirse en ser supremo! En el ejército, el hombre tiene que estar dispuesto a sacrificar su propia vida, no para beneficiarse directamente—pues nadie se beneficia directamente al desaparcer del mundo—sino porque estima que están en peligro los intereses nacionales, los de la Patria. La vida militar, en parangón con la comercial, es la mejor prueba de que alientan, profundamente arrai- gadas en el corazón del hombre, todas esas nobles cualidades que no se habían manifestado en la vida civil. Es lástima que, en nuestra sociedad presente, exista un contraste tan señalado, entre las reglas morales que inspiran al soldado y los intereses utilitarios que en la vida diaria parecen mover al ciudadano. Es lástima que, dentro y fuera del ejército, el hombre bien educado no viva en un mismo clima moral. Hay, entre vosotros, muchos veteranos de la guerra y, aunque la "American Legión" no es una organización genuina- mente militar, no cabe duda de que se inspira en los nobles ideales del ejército, ideales cuyo incompleto esbozo he pretendido diseñar. El consejo es válido y tolerable sólo cuando proviene de autorida-
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    276 MEMORIAL DELEJERCITO des reconocidas; en labios de individuos audaces, de nula o discutí da superioridad, resulta inoportuno y presuntuoso; por lo tanto no como consejo, sino como resumen de mi convicción íntima, me atrevo a manifestar que las virtudes militares deben servir de nor- ma invariable, y que en la conducta civil es preciso exaltar las carao terísticas del soldado, sin las cuales ninguna sociedad humana es sus ceptible no sólo de prosperar, sino de vivir dignamente, conforme a la estructura, al equilibrio y al orden impuestos por los imperati- vos y por las tendencias de la civilización presente. La gloria más admirable del ejército no es la que conquista en los campos de batalla; su fuerza y su influjo son más gloriosos como factores insustituibles de perfeccionamiento social y humano, en las nobles etapas de paz y de progreso. Mi participación, en este acto, resultaría incompleta si, como Embajador, no me refiriese a las buenas relaciones sostenidas por las repúblicas hermanas: Estados Unidos y Méjico. Los lazos que unen a nuestros dos países son, cada día, más numerosos y más íntimos. Desde hace algunos años, la buena volun- tad y el mejor entendimiento han creado una atmósfera verdadera mente cordial; las manifestaciones de mutuo afecto se han multipli- cado, y son patentes los propósitos de continuar unidos, marchando hacia la meta común que el destino ha marcado a los dos pueblos. Por tan felices circunstancias, no necesito insistir sobre hecho evidentes, reconocidos por la sana opinión de uno y de otro lado del Río Bravo. Como una prueba más de la cordialidad que nos anima, me complace manifestar que mi Gobierno, interpretando el sentir de todo el pueblo mejicano, vería, con sumo agrado, que la Legión Americana, en una de sus próximas juntas anuales, se reuniera en la Ciudad de Méjico; nuestra capital se consideraría muy honrada con la visita de tan distinguidos huéspedes.
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    Medios de defensade los países pequeños ataca- dos por grandes potencias. Lucha contra las unidades blindadas. Traducido del diario "Politika" de Belgrado por el Sr. Esteban Ivovich. Los países pequeños de Europa están consternados ante los modernos medios de guerra de los grandes países, poderosos y ri- cos. Los miles de millones que se gastan en armamento turban el ce- rebro y el hombre enmudece al contemplar las cifras astronómicas de las que nacen millares y millares de cañones, aeroplanos, unida- des blindadas y otros instrumentos modernos de la guerra terres- tre, marítima y aérea. Varios países pequeños han desaparecido del mapa de Europa en el espacio de algunas horas, días o semanas. El mundo está cons- ternado. Un pueblo poderoso de 15 millones de habitantes desapa- reció sin resistencia en algunos días, por miedo al vecino más po- deroso. Otro de 35 millones fué vencido en unas semanas, a pesar de su resistencia heróica y de suficiente cantidad de armas moder- nas. Otros Estados pequeños han inclinado la cabeza y, sin murmu- rar, se han convertido en esclavos. El mundo entero fija sus miradas sobre estos acontecimientos que se desarrollan con la rapidez del relámpago, destruyéndolo todo. La aviación y las unidades motorizadas (tanques, automóviles blindados, tropas motorizadas) aniquilan todo en su camino y han provocado una verdadera revolución en los métodos de la guerra. Sus efectos se han visto en Polonia. Parecía que cualquier resistencia de los países pequeños sería vana, desesperada y sin objeto. Los pusilánimes, los alarmistas, los "estrategas" de café y mu- chos otros que nunca han visto la guerra, perdieron la fe en sí mis- mos, en la fuerza de sus países, en la fuerza de la resistencia orga- nizada y, en fin, en la fuerza de su pasado, de su presente y de su porvenir.
  • 154.
    278 MEMORIAL DELEJERCITO En su imaginación febril, han visto millares de monstruos blin- dados lanzándose como una avalancha sobre el país, pasando la fron- tera, destrozando todo en su camino, y avanzando sin encontrar re- sistencia, libremente, sin detenerse. Y todos creen que tales unida- des blindadas son invencibles, que los pequeños países están conde- nados de antemano a ser vencidos sin lucha por sus vecinos más ri- cos y poderosos y en condiciones de gastar miles de millonea en di- chas unidades. ¡ Pero las cosas son en realidad muy distintas! Si a los países pequeños no les es posible tener dimisiones blin- dadas —pues cada una de ellas cuesta más de 500 millones—, pue- den en cambio organizar una defensa segura con garantías de éxito empleando medios no menos importantes para, no sólo detener la marcha de aquellas unidades, sino aun conseguir su destruccón. Para ello los países pequeños no piensan en la creación de di- visiones blindadas ni de una aviación que comprenda millares de bombardeadores. No tienen para ello dinero, ni lo necesitan en rea- lidad, pues se trata de medios ofensivos y los países pequeños ha- cen sólo política defensiva. Estos países se limitan —demostrando con ello gran inteligencia— a estudiar los efectos de los modernos medios de guerra, de sus puntos débiles y de la preparación de me- dios defensivos contra los monstruos blindados, insensibles a las ar- mas corrientes, que poseen una velocidad extraordinaria y que atra- viesan libremente todo obstáculo sembrando el fuego a su alrededor. La acción de las unidades blindadas. La característica esencial de estas unidades es su rapidez y ca- pacidad de movimiento. Aparecen de súbito allí donde menos se las espera. Y a consecuencia de dicha característica pueden —al principio de la guerra— lanzarse sobre los países pequeñas que no han preparado su defensa, atravesar la frontera e impedir la movi- lización y concentración de tropas, penetrando en el interior del país con ayuda de la aviación. La derrota de Polonia es un ejemplo claro de la importancia de la movilización y de la necesidad de que ella se organice rápidamente, en secreto y con entera seguridad. Debe añadirse que estas unidades no pueden penetrar profun- damente en el país sin ayuda de la infantería motorizada, de la ar- tillería y de la aviación. Si el frente enemigo resiste, estas unida- des podrán continuar mientras dispongan de bencina, encontró: continua/mente expuestas a ataques por el flanco y por la retaguar- dia. Aisladas, sin apoyo de su infantería, se encuentran en peligro de ser destruidas. Así, en Polonia, una división blindada que había avanzado en exceso fué destruida por un ataque nocturno en todas direcciones.
  • 155.
    MEDIOS DE DEFENSADE LOS... 279 Además, para hacer imposible tal invasión antes de la decla- ración de guerra, todos los países construyen en sus fronteras forti- ficaciones. Así nacieron las líneas Maginot y Siegfried. Así nacie- ron también y nacen numerosas fortificaciones en las fronteras ame- nazadas. La acción de las unidades blindadas es poderosa, terrible, pero de corta duración. Su fuerza de ataque es inmensa, si no encuen- tra una defensa hábilmente organizada y defensores valerosos. Esta acción ya no es un secreto para los que deben defenderse, pues ellos saben que el efecto es más moral que material si se defienden con valor y empleando medios especiales de defensa. El defensor sabe hoy que sus unidades no pueden resistir ni conservar las posicio- nes ; ello constituye la obra de la infantería. Así, el defensor dejará a las unidades blindadas ¡avanzar todo lo que les permita la benci- na de que dispongan, esperando a que la infantería se enfrente con ellas. Los hombres de los grandes países no tienen una talla supe- rior en tres metros a la de los hombres de los países pequeños. Hoy, el defensor sabe que se encuentra amenazado por todos lados por el peligro de las unidades blindadas. Espera su aparición y organiza, en consecuencia, la defensa. Lo más importante es detener la infan- tería. En el ataque con tanques lo principal es la sorpresa. Para que su efecto sea eficaz son precisas una serie de circunstancias favora- bles: defensa débil, terreno desprovisto de obstáculos naturales, sú- bita aparición por sitios inesperados, etc. La defensa contra las unidades blindadas. Un arma es peligrosa mientras no se descubra cómo contrarres- tarla. Y las contra-armas existen hoy en tan alto número que puede afirmarse que la defensa goza de mejor situación que el ataque. Pa- ra defenderse contra los unidades blindadas es preciso conocer sus puntos débiles y sus defectos. No hay que hacerse ilusiones sobre que dicha defensa sea fácil y que no haya nada importante que ha- cer. Por el contrario, hay que distinguir la defensa activa por me- dio de diferentes armas, de la defensa pasiva por medio de obstácu- los artificiales. Las defensas activas y pasivas, trabajando en combinación, pue- den no solamente detener a las divisiones blindadas, sino destruirlas por completo. La defensa organizada tiene un terrible efecto moral sobre los equipos de las unidades blindadas. Por ello la lucha de las divisiones blindadas contra la defensa organizada es una lucha en- tre la moral y el valor. Resultará vencedor el que resista más y posea una moral más elevada. Las tropas a las que ataquen divisiones blindadas no deben mi- rar a derecha o a izquierda, y mucho menos atrás. Deberán resistir hasta el fin y tener fe en sus jefe. A consecuencia de su velocidad
  • 156.
    280 MEMORIAL DELEJERCITO y capacidad de movimiento, las unidades blindadas aparecen en lu- gares inesperados. Por tanto, las armas defensivas deben existir no sólo en el frente, sino también en sitios de reserva; para poder ser enviadas inmediatamente al lugar donde sean necesarias. La falta de tales reservas en el frente de Polonia permitió el gran éxi- to de las unidades blindadas y produjo la impresión de que la de- fensa contra ellas era débil. Para que la defensa tenga éxito es preciso que todas las unida- des se hallen provistas de armas defensivas contra las divisiones blindadas y de reservas poderosas y fáciles de trasladar. Hay que abrir bien los ojos para descubrir la proximidad de las divisiones blindadas, pues éstas no caen del cielo. Es necesario ocupar posicio- nes de defensa en la retaguardia, obstáculos naturales (principalmen- te detrás de ríos y canales), combinar los medios de defensa activa y pasiva, construir el mayor número posible de obstáculos artificia- les, etc. Conclusiones. 1) La defensa actual contra las unidades blindadas ño sólo está. a la altura de ellas, sino que las sobrepasa por su superioridad. Bien organizada, podrá detener por completo la acción de dichas divi- siones blindadas del enemigo, en la misma frontera o en los obs- táculos naturales. 2) Las divisiones blindadas son un medio ofensivo, y por tan- to los países pequeños no tienen motivo para gastar en adquirirlas miles de millones. Deben limitarse a la compra de armas modernas de defensa en tiempo de paz, a la construcción de obstáculos artifi- ciales, a la destrucción de las vías de comunicaciones, etc. 3) En las luchas de las divisiones blindadas contra los defen- sores resultará vencedor quien tenga espíritu más fuerte y sea más valeroso. Para el defensor existe Un principio supremo: resistir en sus posiciones hasta el fin, hasta el último cartucho, y esperar a la infantería, pues a ella es a quien hay que detener. Una buena defen- sa contra las unidades blindadas obtiene efecto moral mayor sobre el agresor, que la aparición de divisiones blindadas sobre el de- fensor. 4) Que aquéllos a quienes falta el valor no olviden que Kara- george comenzó la lucha contra el poderoso Imperio Otomano ar- mado de un pico y de una calabaza llena de pólvora, que nuestro pueblos recuerde aquellas movilizaciones en las que uno recibía el gorro, otro la casaca y el tercero las botas, cuando una batería no podía emplear más de cinco granadas diarias en las batallas más violentas, y que nuestro pueblo, aun teniendo que abandonar la pa- tria y luchar cuerpo a cuerpo con un enemigo más fuerte y más rico, siempre ha resultado vencedor.
  • 157.
    MEDIOS DE DEFENSADE LOS 281 5) Hoy, el hombre sigue siendo el arma más terrible de la gue- rra. Pero el hombre impulsado por el amor a su hogar, a su patria, a su pueblo. Sólo este amor a la patria puede proporcionar la fuer- za mágica necesaria para resistir hasta el último cartucho, hasta el último aliento. Que nuestro pueblo aromado sepa que sus jefes sabrán conducirlo por el camino de la gloria en defensa del suelo natal y de nuestros hogares. También esta vez resultará vencedor el hom- bre de mayores capacidades físicas, morales y espirituales. 6) El máximum de armar modernas de defensa contra las uni- dades blindadas, una estrecha unión entre los medios de defensa activos y pasivos, el máximum de amor por la patria, una moral y un espíritu fuertes, una fe profunda en sí mismo y en los jefes; ta- les son los principios supremos para el éxito en la defensa contra estas armas costosas e inaccesibles para los pueblos pequeños: las unidades blindadas.
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    Sobre el aprovechamientode los Suboficiales y Sargentos en retiro, de las fuerzas armadas del Brasil, Importante Decreto-Ley regulando el asunto. El Presidente de la República, considerando la necesidad de limitar el tiempo de servicio de suboficiales y sargentos en el servicio activo del Ejército y Armada, no sólo para su mayor eficiencia sino, principalmente, para la formación de reservas numerosas, y consi- derando la conveniencia de facilitar la readaptación al medio civil de los que de él quedaron alejados por más de cinco años ininterrum- pidos, sirviendo a la Nación en las filas militares, firmó un decreto- ley disponiendo que a los suboficiales y sargentos en retiro del Ejér- cito y la Armada, de buena conducta y comprobada aptitud física, que hayan servido por más de cinco años ininterrumpidos, queda asegurado el aprovechamiento en los cuadros del funcionalismo pú- blico federal. Para ese fin quedarán establecidas las siguientes normas: I.—Después del cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 166, letra B., de la Constitución, los beneficiados por el presente decreto-ley serán clasificados en grupo, aparte de los demás candi- datos, teniendo en vista las respectivas graduaciones; II.—Tendrá precedencia en el caso de graduaciones iguales: a) el que contare mayor tiempo de servicio militar; b) el casado, teniendo en vista el número de hijos; c) el casado, sin hijos; d) él más anciano.
  • 159.
    284 MEMORIAL DELEJERCITO La ventaja del presente decreto-ley será atribuida solamente a los que hayan dejado las filas militares hasta un año antes de la rea- lización del concurso necesario al nombramiento; siendo que en los concursos en que hayan candidatos beneficiados por el presente decreto-ley, los nombramientos serán hechos, iniciándose por el gru- do, etc.—(Fdo).—Guillermo Rosa Novoa.—Tte. Coronel, Agregado Militar.
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    Carros de combate- Automóviles blindados de exploración y las armas anti-blindaje. UN INFORME ACERCA DE SU DESARROLLO EN VARIOS EJERCITOS. Traducido de la Revista "Die Panzertruppe" de Diciembre de 1939. Automóviles blindados de exploración. Unidades de automóviles blindados en los Grupos de Exploración suizos. Cada una de las 9 Divisiones de Ejército tiene un Grupo de Exploración que cuentan con una Sección de automóviles blindados de exploración. Esta cuenta con 4 automóviles blindados que son de construcción checoeslovaca, según nuestros informes. La Sección cuenta, además, con 12 motocicletas y camión de carga. Su personal está constituido por 2 Oficiales, 4 suboficiales y 16 soldados. Nuevo automóvil blindado de exploración. La revista "De militaire Spectator" (10/38) presenta una fo- tografía del nuevo automóvil blindado de exploración, "Landswerk" de cuatro ruedas. El peso del vehículo es de 6,5 toneladas y su ar- mamento se compone de un cañón y tres ametralladoras pesadas. El cañón y una ametralladora están adaptados a una torre giratoria; las otras dos ametralladoras pueden permanecer ocultas, una de- lante y otra atrás, cuando no tienen actividad de fuego. La tripu- lación es de 6 hombres. (Fig. 1). Automóvil blindado de exploración rápido americano. Según informe de la revista militar rusa "Estrella Roja" (7/38), en EE.UU. se ha construido un automóvil blindado de exploración rápido que tiene solamente tres ruedas. (Fig. 2).
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    286 MEMORIAL DELEJERCITO (El carro tiene líneas aerodinámicas y su forma se asemeja a un avión. De construcción muy liviana y con un potente motor, per- mitiría dotársele con uno o dos cañones antiaéreos y algunas ame- tralladoras. No se ha confirmado la efectividad de la construcción de este tipo. "'Le Matin" (10/38), informa que en Rathway, en el Estado de New Jersey (EE. UU) se ha ensayado un nuevo automóvil blin- dado de exploración que puede alcanzar una velocidad de 120 Km. por hora. Su armamento se compone de un cañón antiaéreo y de tres ametralladoras pesadas. El cañón antiaéreo puede disparar 120 ti- ros por minuto. Su tripulación se compone de 3 hombres (chofer y dos tiradores). Cuenta con equipo radiotelegráfico capaz de comuni- car y recibir. Además, se ha construido un automóvil blindado la exploración de seis ruedas. (Fig. 3). Fig. 1 Fig. 2 .
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    CARROS DE COMBATE- AUTOMÓVILES... 287 Fig. 3. (Está armado sólo con un cañón de 3,7 cm. que puede disparar 100 tiros por minuto. Su tripulación es de 3 a 4 hombres. Según se ha podido saber, el cañón tendría una muy abundante dotación de municiones que podría llevarse en la parte posterior del carro. Su capacidad de tránsito en todo terreno estaría asegurada por un sis- tema de oruga para los dos ejes posteriores. Regimiento de automóviles blindados de exploración inglés. Según el "Times" (12/38), las Compañías de automóviles blin- dados de exploración números 19 al 26 del Ejército territorial in- glés, han sido reunidas constituyendo un regimiento. Las otras com- pañías han alcanzado ya una fuerza superior a la normal. Protección blindada suficiente para los automóviles blindados de exploración. En "The Cavaldry Journal" (EE. UU.), el Coronel Scott hace un estudio de las diversas opiniones sobre la base de numerosas ex- periencias, acerca de la solución del problema de la suficiente pro- tección que debe ofrecer el blindaje de los automóviles blindados de exploraciones. Armas antiblindaje. El cañón antiblindaje francés "SAM 34" de 25 mm. Según "F'rance Militaire" (12/28) las experiencias acerca de la ametralladora antiblindaje francesa "SAM 34" son las siguientes: El cañón tiene un cierre semi-automático. El afuste permite un campa de tiro vertical de —5º hasta + 15º y un campo de tiro la- teral de 60º. El peso del proyectil es de 0.80 Kg. y su alcance de 10,300 mts. El arma, en posición de fuego, pesa 480 Kgs. y puede ser arrastrada por un animal.
  • 163.
    288 MEMORIAL DELEJERCITO Cañón de infantería antiblindaje holandés de 4,7/7,5 cm. Según "De militaire Spectator", Holanda cuenta con un ca- ñón de infantería de 4,7/7,5 cm. que es apropiado tanto para el re- chazo de vehículos blindados como para combatir objetivos propios de la infantería. Este cañón puede ser arrastrado por vehículos au- tomóviles de carga en todo terreno, como también por animales de tiro o 4 hombres. El servicio del arma exige 7 hombres. Cada cañón cuenta con un carro de munición con capacidad para 80 granadas perforantes y 20 granadas explosivas. Cada regimiento de infantería tiene una compañía de 3 Secciones a 2 cañones cada una. La figura 4 muestra al cañón en posición de fuego con su mayor ángulo de ele- vación sin escudo protector y sin ruedas. La figura o lo muestra en posición de arrastre con escudo protector. Fig. 4. Fig. 5.
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    CARROS DE COMBATE- AUTOMOVILES 289 Nuevo cañón americano antiblindaje 3,7 cm. Como resultado de las experiencias de la guerra civil española, según las cuales fué posible perforar, con un cañón de 3,7 cm. y a una distancia de 900 mts., un blindaje de 25 mm., el Departamento americano de armamento habría realizado, según informa "Army Ordnance", un nuevo tipo de cañón antiblindaje de 3,7 cm. livia- no, de fácil transportabilidad y muy fácil de mimetizar. Esta arma tiene una gran velocidad de fuego, una alta velocidad inicial y gran poder de penetración. Hace ya algún tiempo, en EE.UU. Se ideó un modelo de cañón antiblindaje de 3,7 cm. "L/40", cuyo peso, en posición de fuego, es de 292 Kg. Esta arma tiene sólo una velocidad inicial de 381 mts. por segundo, un alcance de 4,000 mts., un ángulo de tiro vertical de —5º + 60º y un campo de tiro lateral de 60º. El cañón ametralladora Oerlikon de 20 mm. El "Memorial del Ejército de Chile'' (9/10/38) informa sobre e1 último modelo de cañón-ametralladora suizo "Oerlikon", el cual esapropiado tanto para su empleo antiblindaje como para la acción antiaérea. (çFig. 6). M. del E. 11. Fig. 6
  • 165.
    290 MEMORIAL DELEJERCITO Esta figura muestra el arma en posición de fuego sobre ruedas, las cuales, pueden, sin embargo, ser sacadas del eje. También puede verse colocado el cargador (en posición vertical). Su velocidad de fuego, se ha comprobado prácticamente, alcanza a 170 tiros por mi- nuto ; teóricamente puede alcanzar a 280, empleando en ambos casos cargadores con 15 tiros. (Fig. 7). El peso del cañón en posición de fuego es de 300 kg. Su alcance horizontal es de 5,000 mts. y, vertical, de 3,700 mts. La figura 8 muestra en posición de marcha. Fig. 8 Fig. 8
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    CARROS DE COMBATE- AUTOMOVILES... 291 Como resultado de las experiencias practicadas, una granada perforante atraviesa planchas de acero blindadas de una resistencia le 110 hasta 130 kgs. por mm.2. a saber: La figura 9 muestra el orificio de salida de una granada perfo- rante en una plancha de blindaje de 30 mm. Fig. 9 La figura 10 muestra los efectos producidos por granadas ex- plosivas en una ala de avión recubierta de tela. (1). (1) El "Memorial del Ejército" correspondiente a Septiembre-Octubre de 1938, en sus páginas 839-848, proporciona datos muy completos acerca de esta arma, datos que ha resumido en forma muy sintética la revista alemana de cual hemos traducido este artículo. Por lo demás, el hecho de que una revista de tanto prestigio como '' Die Panzertruppé'', haya recogido nuestra informa- ción, es un motivo de halago para el "Memorial del Ejército". 1.200 mts. 1.000 " 700 " 500 " 300 " 12 mm. 15 " 20 " 25 " 30 " 15 mm. 20 " 25 " 30 " 40 " Distancia 90º Angulo de Choque
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    292 MEMORIAL DELEJERCITO Fig. 10 Armas americanas contra blindaje. "France Militaire" (12/38) se refiere a un artículo del Ins- pector de Infantería del Ejército de EE. UU., General Lynch. Es- te exige ya para el Batallón de infantería armas antiblindajes de 25 mm., que sean adecuadas, tanto para su empleo contra blindajes como para el tiro antiaéreo. Según el autor, el regimiento debe dis- poner también de una compañía de cañones de 3,7 cm. antiblindaje. Exigencias para armas contra blindajes en la infantería. En la "Rivista di fanteria" (11/38) se señala como la más im- portante exigencia, que la infantería disponga, además del cañón 4,7 cm. antiblindaje, de otras armas antiblindaje más livianas, las cuales deben ser repartidas en número suficiente en el marco de la División de infantería. Puede exigirse, o una ametralladora más pesada, de 13 a 20 mm. o un fusil antiblindaje de 11 a 13 mm. Cañón-ametralladora italiano Breda de 20 mm. "M/35". Según informa la prensa italiana, el cañón ametralladora ''Bre- da" M/35 de 20 mm. se emplea tanto para el tiro antiaéreo como en el fuego antiblindaje. El arma tiene un afuste en forma de trípode con 360º de campo de tiro lateral y es capaz de un ángulo vertical de —10º a + 80º. El peso en posición de fuego es de 308 Kg. con trípode. En posición de arrastre con ruedas de goma, que pueden sacarse para disparar, pesa 356 Kg. Para el tiro antiblindaje em-
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    CARROS DE COMBATE- AUTOMOVILES... 293 plea granadas blindadas perforantes. Estas granadas deben ser dis- paradas con una velocidad inicial de 900 mts. por segundo y per- foran, a 500 mts. de distancia, el blindaje de carros de combate me- dianos. Disparan 200 tiros por minuto. Su transporte exige el em- pleo de mulares o de camiones. Puede ser transportada desarmada para su empleo en la montaña. Puede ser disparada también desde su afuste sobre ruedas. La altura de rodilla con afuste sobre ruedas es de 88,5 cm.; empleando el trípode es 78 cm. La figura 11 mues- tra la pieza en posición de tiro antiaéreo. Nuevo cañón francés "Schneider" antiblindaje de 4,7 cm. "Rassegna di cultura militare" (Rívista di Artigleria e Genio) (12/38) informa lo siguiente sobre este nuevo cañón antiblindaje de 4,7 cm. de la firma Schneider. La velocidad inicial de su granada pesada blindada de 1,5 Kg. es de 800 mts. por segundo y a 1.150 mts. le permite perforar un blindaje de 30 mm. Su campo de tiro horizontal es de 45º, y, vertical, es de —5º a + 15º. El cañón puede ser empleado también (contra objetivos de infantería (nidos de ame- tralladoras, muros, barricadas). Con este objeto debe emplear una granada blindada de un peso de 1.475 Kg. Las ruedas, al tomar po- sición el arma, se protegen con escudos laterales. La pieza tiene, ade- más, un escudo central de 4,2 mm. que ofrece buena protección a los sirvientes. Al entrar en posición, las ruedas se reemplazan con fuertes apoyos. El peso del arma en posición de fuego es de 528 Kg. Puede ser arrastrada por un caballo, empleando varas, o engancha- da a un armón u otro vehículo; pero puede también ser arrastrada
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    294 MEMORIAL DELEJERCITO a brazo. En sus desplazamientos puede llegarse hasta 8 Kms. por ho- ra. Para movimientos más rápidos puede transportarse en camiones. La munición, reunida en cajas de 8 granadas, se conduce en peque- ños carros que pueden engancharse a otro vehículo. Armas antitanque en Hungría. Según el "Popolo d'Italia", Hungría cuenta con grupos de ar- mas antitanques. No hay detalles acerca de la organización ni del tipo de esta clase de armas. Pieza antitanque danesa de 2 cms. "Militar Wochenblant" (1/39) informa lo siguiente acerca de pieza antitanque danesa de 2 cm. L/30 "Madsen" (Pág. 12). Fig. 1 2 . granadas blindadas de 160 grs. se disparan con una velo cidad inicial de 900 mts. por segundo. Su alcance es de 6,000 y perforan, a 600 mts., una plancha de blindaje de 30 mm. Del a la fragilidad de su afuste sólo tiene un tiro semi-automático. Em- plea tambores de 15 cartuchos. Al hacer el disparo no se produce fogonazo. Remolcador blindado Renault de cadenas ocultas para cañón antiblindaje francés. Como puede deducirse de la revista rusa "(Estrella Roja", el conocido carro blindado Renault de abastecimiento tiene un empleo general en el ejército francés como remolcador de cañones antiblin-
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    CARROS DE COMBATE- AUTOMOVILES... 295 dajes. Ya ha sido implantado para el cañón antiblindaje de la in- fantería. El remolcador arrastra el carro de munición y el cañón antiblindaje. Estos dos últimos tienen ruedas neumáticas. El re- molcador acorazado lleva, al parecer, solamente munición de in- fantería. Pero, 2,86 tons., velocidad 30 Km. por hora (con un mo- tor de 35 caballos). Espesor de la coraza, 4,7 mm. Radio de acción, 180 Kms., con una provisión de 40 litros de combustible. En la pa- red delantera del remolcador puede ajustarse una ametralladora. Capacidad de ascensión 38°; capacidad para salvar zanjas, 1,22 m. Puede quebrar maderas hasta de 0.70 mt. Capacidad de carga 400 Kg. Este remolcador de cadenas ocultas ofrece la garantía de per- mitir al cañón antiblindaje alcanzar su objetivo aún a través de obstáculos, por cuanto el vehículo puede transitar en todo terreno. Además, tiene la ventaja de ser blindado. Cañón ametralladora "Madsen" de 20 mm. Las diversas informaciones de prensa indican que el cañón- ametralladora danés "Madsen" tuvo una actuación muy efectiva no sólo como arma antiblindaje contra tanques livianos y medianos en la guerra civil española, sino también como cañón antiaéreo em- pleado en zona delantera. Empleó como munición la granada ex- plosiva, la granada incendiaria, la granada blindada y la granada blindada explosiva. Según experiencias prácticas perfora planchas de cromo-niquel acerado de 30 mm., empleando granada blindada trazadora a una distancia de 500 a 600 mts. Con granada blindada explosiva logró el mismo resultado, pero a una distancia de 400 a 500 mts. Organización de regimientos antiblindaje en Inglaterra. Según informe de "The Times", en Inglaterra se prosigue la organizaciones de varios regimientos anti-blindajes. Refuerzo a la infantería rumana con armas antiblindaje. Como puede deducirse de la revista rusa "Estrella Roja" (12/38) Rumania considera el refuerzo de sus unidades con armas antiblindaje. Cada regimiento de infantería recibe una compañía antiblindaje con 6 cañones de 3,7 cm. o de 5,3 cm. De éstos una sec- ción está constituida por dos cañones de acompañamiento de 7,5 cm. Estas compañías tienen secciones a caballo. También una parte de las ametralladoras pesadas debe ser reemplazada por armas an- tiblindaje. Cada escuadra de fusileros recibe un fusil antiblindaje. Cada ametralladora pesada dispone de 400 cartuchos blindados.
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    296 MEMORIAL DELEJERCITO La sección zapadores del Regimiento dispone de 500 minas antitan- ques. La División recibirá un batallón antiblindaje de 3 a 4 com- pañías, cada una a 6 cañones antitanques. También la caballería divisionaria será reforzada con cañones antitanques. Granadas de mano antiblindajes. Como puede deducirse de la revista rusa "Estrella Roja" (12/38), en las fábricas Yanetsekek y Skod de Checoeslovaquia, ade- más de granadas lacrimógenas, incendiarias o productoras de nie- blas, también se fabrican granadas de mano antiblindaje.
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    "Alas de Francia". Extractotomado por el Sr. Mayor don Santiago Robles R., Agregado Militar de Chile en Francia, de una conferencia dictada el 11 de enero del presente año por el General de Aviación francés M. Pierre Weiss, bajo este título, en el Salón de Actos de la Maison de l'Amérique Latine de París. El brillante profesional y sobrio conferencista, se refirió prime- ramente a la Aviación de Caza Francesa y manifestó que había de- mostrado en toda ocasión superioridad sobre la alemana, y que este éxito, a pesar de la mayor velocidad de los Messer Schmidt alema- nes, se debía a que los aparatos franceses de caza son mucho más ma- nejables, con lo que habían logrado una gran ventaja y superioridad en el combate. Manifestó que los aparatos alemanes eran más rígi- dos y que en el combate, donde era menester una alta acrobacia, el aparato alemán estaba perdido y debía darse invariablemente a la fuga si quería salvarse. Dijo que la aviación de caza francesa había demostrado una superioridad contundente y así en cada ocasión que se enfrentaban a los alemanes habían derribado una considerable cantidad de avio- nes Messer Schmidt. Agregó que los alemanes se habían dado cuen- ta de esto y que prueba de ello era que actualmente no se aventu- raban a combatir, dedicando su tiempo a perfeccionar sus aparatos de caza. Agregó que también los ingenieros franceses trabajan in- tensamente para mejorar y perfeccionar aun más sus aviones de esta categoría. Como característica de la aviación de caza en la presente gue- rra, manifestó que la mayoría de los combates se habían desarrolla- do a grandes alturas, por lo general entre los 5 y 7 mil metros, lo que exigía una resistencia física de los pilotos a toda prueba,. Pasó después a referirse a la Aviación de Bombardeo, manifes- tando al respecto que esta rama de la aviación había tenido hasta el presente una labor más tranquila, desarrollando, sin embargo, una intensa actividad sobre el frente alemán. Agregó, que si los alema-
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    298 MEMORIAL DELEJERCITO nes se aventuraran a bombardear ciudades abiertas, estaban listos para ejercer severas represalias. A continuación se refirió a la Aviación de Observación y Re- conocimiento y declaró, con sentimiento, que en esta parte, debían reconocer sinceramente, que habían tenido "serias pérdidas", según su expresión textual. Agregó que esta rama de la aviación era la que debía cumplir las misiones más penosas y difíciles, porque por lo general sus vuelos se efectuaban a escasa alutra. De todas maneras, dijo, los resultados obtenidos por fotografías, informes, partes, etc., han sido excelentes. Terminó este capítulo diciendo que, en adelan- te, tomarían nuevos rumbos y mayores seguridades. Sobre las tres ramas de la aviación a que se refirió en su con- ferencia, abundó en interesantes anécdotas y hechos de la guerra actual, relatando algunos casos de heroísmo y valor de los pilotos, que dejanban muy en alto el nombre de la aviación francesa. Dijo también que la aviación cumplía todas sus misiones en el más absoluto acuerdo con el ejército y muy en especial la aviación de Observación y Reconocimiento, que, por lo general, recibía) misio- nes directas de los ejércitos. Por fin manifestó que Francia no tendría con qué pagar las inteligentes medidas de previsión y sacrificios en materia económi- ca, que el Gobierno desde hace más de un año a esta parte, hace con respecto a la aviación. Actualmente, las diferentes fábricas traba- jan en producción intensiva y que todos los ingenieros y técnicos en esta materia dedican el máximum de su esfuerzo e inteligencia al perfeccionamiento cada vez mayor de la aviación francesa, Por último, recalcó que había que tener mucha confianza en la Fuerza Aérea de Francia, porque estaba seguro y absolutamente cierto, que dado el coraje de sus pilotos y la demostrada superioridad de su material, les haría obtener inevitablemente la victoria final.
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    Filosofía del mando. UNAOBRA MILITAR DEL MAS ALTO INTERES. Psicología individual. Aspectos aplicados de la Caracteriología. El Capitán Sr. Julio Campo Sepúlveda, culto y talentoso Ofi- cial de Estado Mayor, acaba de entregar a la imprenta, a fin de que sea publicada como el volumen X. de la Biblioteca del Oficial, una obra de trascendental importancia para la Oficialidad del Ejército. Se trata de un estudio sobre la "Filosofía del Mando". Capacitado especialmente para abordar, con una excelente base intelectual, materias tan fundamentales como las que constituyen la esencia de la obra, el autor, que ha desarrollado con brillo cátedra de Psicología individual en el Curso de Invierno de 1939 en la Uni- versidad de Chile; que es profesor de Historia Militar y de Filoso- fía Militar en la Academia de Guerra, y que posee también los tí- tulos de profesor de Táctica y de Servicio de Estado Mayor, ha po- dido enfocar, con fundamentos científicos del más alto valor, y desde ángulos muy diversos, los árduos problemas psicológicos que se pre- sentan al Mando en los aspectos decisivos de su formación intelec- tual, de su acción conductora y de las realizaciones que constituyen su función permanente como organismo orientador de las fuerzas espirituales del Ejército, las más poderosas entre los factores que conducen a la victoria. El plan de la obra es el que sigue: La "Introducción" plantea los problemas que se debaten alre- dedor de la Historia Militar. En forma desapasionada, deja hablar
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    300 MEMORIAL DELEJERCITO a sus cultores y los enfrenta con los incrédulos de la ciencia en cues- tión. Analiza las razones y juicios de ambos bandos y termina, lue- go de comprobar exageraciones y sistemas anti-científicos emplea- dos por ellos, pronunciándose por una ordenación minuciosa de todo lo que realmente resiste a la crítica filosófica. Considera que para llevar a término este objetivo es necesario vencer los grandes obstáculos que, en todos los tiempos, se oponen a la verdad: la autoridad de los maestros consagrados, la rutina y el dogmatismo. Critica, con calor, el empleo de términos y factores imprevisi- bles tales como el azar o la fortuna. Ataca la existencia del genio todopoderoso. Sitúa a la audacia en su justa medida. Rinde tributo al saber, nacido de los propios esfuerzos, y deja en el primer plano de las condiciones superiores del hombre, a la voluntad. La Parte Primera "A manera de prólogo", desarrolla un estu- lio comparado de la Psicología General y de la Caracteriología. Lue- go de pronunciarse por ésta, resalta la importancia militar que tie- ne ; importancia radicada en la necesidad del conocimiento de sí mis- mo y de los demás. Piensa que el Jefe, en su desarrollo evolutivo, pasa por dos etapas: fase preparatoria y fase activa, acumulación de materiales y empleo de ellos. Puntualiza la causa del fracaso en el "descono- cimiento de las dificultades y la despreocupación por aprender a vencerlas". La Parte Segunda trata de la "Estructura de la Psique", se- gún las teorías de Freud y Jung. En "Inconsciente y Consciente" explica las relaciones entre dos campos psíquicos, el poder del in- consciente, su existencia indudable. Como temiera que pudiese lan- zársele a la cara la acusación de la inutilidad de estos asuntos, des- enmarcara un tipo de ningún modo excepcional: el murmurador. En '' Caracteres y Tipos Psicológicos" nos regala con una abun- dante variedad de rasgos e individualidades. El estudio, es ameno, interesante y práctico. Sin que sea necesario desearlo la imagina- ción se fija en uno u otro de nuestros conocidos. Finaliza esta parte con la "Aplicación Militar" del asunto tra- tado. Se sirve de dos temas: "El ejercicio del mando" y "El eter- no problema de la guerra". En el primero aclara los fundamentos psicológicos del prestigio las relaciones del Comando en Jefe y del Jefe de Estado Mayor, la línea de conducta que debiera seguirse para elegir a éste. En "El eterno problema de la guerra", estudia el proceso bélico desde el punto de vista de la psique humana, lo considera teniendo en cuenta el inconsciente y da su posición. La Parte Tercera: "Educación por sí mismo", entrega una síntesis ordenada de las ideas del psicólogo Adler. Explica el me- canismo de la superación, partiendo del sentimiento de inferioridad..
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    FILOSOFIA DEL MANDO301 Llevado por el más puro y consciente optimismo, ilustra la supera- ción con ejemplos históricos novedosos. En "Personalidades Extraviadas" hace los retratos del tímido, del vanidoso, del envidioso y del orgulloso. En su escrito les da vida, allegando deducciones y experiencias del trato corriente. Aprovecha, en "Sentimientos de Inferioridad Colectivas", para dejarnos vislumbrar, entre líneas, importantes asuntos de orden so- cial e internacional. Las "Conclusiones", junto con idealizar la carrera de las ar- mas, plantean problemas latentes, con toda su crudeza. Con altura de mira, el autor termina: '' Por desgracia, en ciertos períodos anor- males, oficiales que no podrían prosperar por sanos medios, se va- len de personas ajenas a nuestro ambiente para lograr sus fines... Compréndase que esta situación ventajosa es transitoria, falsa y mezquina. Así como Napoleón dijera: Lo soy todo por mí y nada por mis abuelos, digamos nosotros: Lo soy todo por mí y no lo debo a extrañas influencias". Obra escrita con una claridad de exposición que se hace amena por el estilo fácil y por la vigorosa originalidad que es una caracte- rística acentuada del autor, está llamada a despertar el más nove- doso interés. Su desarrollo obliga a pensar y da la sensación esti- mulante de que una segunda lectura ofrecerá muchos motivos de meditación al lector que busque en ella una base, una orientación, un acicate para sus futuros esfuerzos de superación profesional. Carlos Meirlles G. Tte. Coronel.
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    La Obra delTeniente Alcorta, del Ejército Cubano, juzgada por Eduardo Zamacois. Reproducimos a continuación, el valioso trabajo, publicado por el gran escritor y Maestro de Novelistas, don Eduardo Zama- cois, en nuestro querido colega ''El País", de la Habana, de 13 de Enero último, donde juzga las obras militares que para el Ejército de Cuba, está escribiendo el Teniente Alcorta de su Cuartel Ge- neral, Ayudantía General. POSTALES DEL CAMINO. Disciplina. Por Eduardo Zamacois. El substantivo " disciplina "ofrece tres acepciones. La primera significa doctrina, orden, subordinación, buen régimen. La segunda es sinómino de arte, facultad o ciencia. Con la tercera se designa un instrumento, generalmente de cuero o de cáñamo, dividido en ramales, que sirve para azotar. Adviértase la vinculación íntima de estas expresiones. Todas implican evidentemente una idea de orien- talción y de enmienda: porque si el sufrimiento físico puede corre- gir la moral del individuo, asimismo y a la inversa cualquier en- señanza — venga en forma de reprimenda o de consejo amistoso— es corrección tendente a ennoblecer y moderar sus instintos. En una palabra: que el flagelo es a la carne lo que la doctrina al en- tendimiento. Los conceptos de disciplina y de deber son inseparables. Den- tro de la vida social la noción que adquirimos de nuestros deberes entraña un imperativo de limitación, tanto si actuamos de directo- res y hemos de mandar, como cuando nos corresponde obedecer. El deber representa la ecuanimidad, el equilibrio; el deber es una fuerza "pura", ajena a todas las mociones interesadas de nuestro mundo interior; un principio vertical, inaccesible a las voces del amor, de la ambición, de la codicia, de la envidia, de la ira y del odio. Una energía, en suma, de tan supereminente naturaleza, que ni teme a la muerte ni claudica en la tortura. Mucio Escévola, que- mándose voluntariamente la mano que erró el golpe dirigido al rey
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    304 MEMORIAL DELEJERCITO Porsena, y Miguel Servet expirando en la hoguera sin quejarse, son dos figuras demostrativas de cómo la conciencia del deber puede elevarnos a las cimas del más acendrado heroísmo. La fidelidad con que cumplimos nuestros deberes es tanto más inquebrantable y estricta, cuanto mayor es nuestra voluntad de ser honrados. Las ideas de hidalguía, de justicia, de bondad, etcétera, son pegadizas, circunstanciales, pues cada civilización tiene las su- yas; es el ambiente donde nacimos — nuestros padres, nuestros maestros — quien nos las impuso. Pero, una vez adquiridas, debe- mos esforzarnos en hacerlas "nuestras". Quiero decir: en asimi- milárnoslas de manera tan íntima y entrañable que lleguen a ser consubstanciales nuestras. Unicamente quien haya conseguido autoeducarse así, podrá ufanarse de haber alcanzado la máxima perfección a que podemos aspirar. Logrado ésto la opinión del prójimo dejará de preocupar- nos, y nos sentiremos más libres y más capacitados para labrarnos nuestro destino, porque entonces en la propia conciencia llevare- mos el juez que todo lo sabe y ha de calificarnos. El ciudadano modelo es aquel que, por llevar escrito su código moral en su propio corazón, nos precisa para abtenerse de cometer un acto—no ya bo- chornoso, ni siquiera censurable — que nadie le mire, pues él está mirándose, y si llegase a delinquir tendría vergüenza de sí mismo. Pongamos el siguiente ejemplo, tomado de la vida vulgar: En todos los tranvías "se prohibe fumar". El individuo indó- cil, el ineducado, si comprende que el cobrador, por la posición en que está, no puede verle, no tendrá inconveniente en prender un cigarrillo, tanto por el placer que esto le causa, como por la satis- facción que la gente incivil halla en la desobendiencia. Al revés del ciudadano integérrimo, atento a lo ordenado: éste, aunque nadie lo observe, no fumará; y no fumará, sencillamente, porque "está prohibido''. Del respeto inquebrantable, monolítico, impoluto, al Deber, se deriva la disciplina, que, según expusimos al principio, en la vida urbana equivale a "doctrina, orden, subordinación y buen régimen". El hombre verdaderamente progresivo debe seguir el ejemplo de la naturaleza, donde todo, desde el cometa que invierte centenares de años en recorrer su órbita, a la hoja seca desprendida del árbol, se halla sujeto a leyes inmutables. Disciplinarse es ponerse en condi- ciones de alcanzar la superhombría. La disciplina, o sea el dominio pleno de nosotros mismos es una excelencia de resultados mágicos. De ella provienen nuestros rasgos más nobles: el valor, el desinte- rés que nos hace insobornables, la resignación ante el infortunio, la altivez caballeresca de los que pasean un alma inmaculada. De la altísima significación que esta virtud adquiere dentro del ejército, es de lo que trata el libro "Disciplina", original del te- niente J. P. Alcorta. Aunque profanos a las cuestiones que en él se