El documento presenta un protocolo del Ministerio de Educación de Bolivia para prevenir, actuar y denunciar casos de violencia física, psicológica y sexual en unidades educativas y centros de educación especial. Establece lineamientos claros para la detección, intervención y protección de las víctimas, enfatizando la importancia de una cultura de paz y el respeto por los derechos humanos. Se detalla el marco legal que sustenta estas acciones y se propone un enfoque de corresponsabilidad entre todos los miembros de la comunidad educativa.