El documento establece protocolos para abordar situaciones de violencia en el sistema educativo ecuatoriano, enfocándose en la prevención, atención, y protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Presenta un marco teórico sobre la violencia, define tipologías y propone estrategias de mediación y resolución de conflictos que buscan fomentar un entorno escolar seguro y equitativo. Destaca la importancia del trabajo interinstitucional y la implementación de enfoques de derechos, género, bienestar e inclusión para lograr una convivencia armónica.