El documento explica la diferencia entre ecosistemas naturales y humanos, definiendo la huella de carbono como una medida del impacto ambiental de una actividad a través del inventario de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Mide las emisiones directas e indirectas de una organización a lo largo de su cadena de valor, y reducirla ayuda a mitigar el cambio climático alineándose con acuerdos internacionales y ahorrando costos para la empresa.