El equilibrio ácido-base es fundamental para la regulación del pH en los líquidos orgánicos y es mantenido por sistemas amortiguadores químicos, regulación respiratoria y regulación renal. Alteraciones en el pH pueden provocar trastornos como acidosis o alcalosis metabólica y respiratoria, cuyos síntomas y tratamientos varían según la causa. Los parámetros de laboratorio ayudan a diagnosticar estos desbalances y a implementar medidas compensatorias efectivas.